(navigation image)
Home American Libraries | Canadian Libraries | Universal Library | Community Texts | Project Gutenberg | Biodiversity Heritage Library | Children's Library | Advanced Microdevices Manuals | Linear Circuits Manuals | Supertex Manuals | Sundry Manuals | Echelon Manuals | RCA Manuals | National Semiconductor Manuals | Hewlett Packard Manuals | Signetics Manuals | Fluke Manuals | Datel Manuals | Intersil Manuals | Zilog Manuals | Maxim Manuals | Dallas Semiconductor Manuals | Temperature Manuals | SGS Manuals | Quantum Electronics Manuals | STDBus Manuals | Texas Instruments Manuals | IBM Microsoft Manuals | Grammar Analysis | Harris Manuals | Arrow Manuals | Monolithic Memories Manuals | Intel Manuals | Fault Tolerance Manuals | Johns Hopkins University Commencement | PHOIBLE Online | International Rectifier Manuals | Rectifiers scrs Triacs Manuals | Standard Microsystems Manuals | Additional Collections | Control PID Fuzzy Logic Manuals | Densitron Manuals | Philips Manuals | The Andhra Pradesh Legislative Assembly Debates | Linear Technologies Manuals | Cermetek Manuals | Miscellaneous Manuals | Hitachi Manuals | The Video Box | Communication Manuals | Scenix Manuals | Motorola Manuals | Agilent Manuals
Search: Advanced Search
Anonymous User (login or join us)
Upload
See other formats

Full text of "La Cruz: Revista religiosa de España y demás países católicos, dedicada a María Santísima en el ..."

Google 



This is a dígita] copy of a book that was preserved for generatioDS od library shelves before it was carefully scaoned by Google as pait of a project 
to make the worid's books discoverable online. 

Il has survived long enoiígh for the copyright to expire and the book lo enler Ihe piiblic domain. A piiblic domain book is one Ihat was never subject 
to copyright or whose legal copyright term has expired. Whether a book is in the public domain may vmy counlry lo country. PiibHc domain books 
are our gateways lo the pasl, representíng a wealth of history, culture and knowledge thal's oñeo diñicull lo discover. 

Marks. nolalions and olher niaiginalia present in the original volume will appear in this file - a reminder of this book's long journey from Ihe 
piiblisher lo a library and finally lo you. 

Usage guidelines 

Google is proLid to partner wilh librai'ies to digitize public domain malcriáis and make them widely accessible. Public domain books belong to Ihe 
public and we Lue merely Iheir cuslodians. Nevertheless, Ihis work is expensive, so in order lo keep providing this resource, we have takeo steps to 
prevenl abuse by commercial jiarties, including placing technical reslrictions on automated querying. 

We aJso ask that you: 

+ Make non-cominercial use of the files We designed Google Book Search for use by individuáis, and we reqiiest that you use these files for 
personal, non-commercial puiposes. 

+ Refrain fivm aiftomated querying Do not send automated queries of any sort to Google's system; If you are conducling research on machine 
translation, optical character recognition or other áreas where access to a large amounl of texl is helpful. picase contact us. We encourage Ihe 
use of public domain materials for these purposes and may be able tohelp. 

+ Maintain attiibiitioii The Google "watermark" you see on each file is essential for informing people about ihis project and helping them find 
addiiional materials through Google Book Search. Please do nol remove il. 

+ Keep it legal Whatever your use, remember that you are responsible for ensuring thal what you are doing is legal. Do not assume Ihat jiist 
because we believe a book is in the public domain for users in the United States. Ihat the work is also in the public domain for users in other 
counlries. Whelher a book is still in copyright varies from country lo counlry. and we ean'I offer guidance on wheiher any specific use of 
any specific book is allowed. Please do not assume that a book's appearance in Google Book Search means il can be used in any manner 
anywhere in the world. Copyright infringement liabihty can be quite severa. 

About Google Book Search 

Google's mission is to organize Ihe world's information and lo make il universally accessible and useful. Google Book Search helps readers 
discover Ihe world's books while helping authors and publishers reach new audiences. You can search tlirough the full text of this book on the web 



al lilitp :/ /books . qooql¿ . com/ 



Google 



Acerca de este libro 

Esta es una copia digital de un libro que. durante generaciones, se ha conservado en las estanterías de una biblioteca, hasta que Google ha decidido 
escanearlo como parte de un proyecto que pretende que sea posible descubrir en línea libros de todo el mundo. 

Ha sobrevivido tantos años como para que los derechos de autor hayan expirado y el libro pase a ser de dominio público. El que un libro sea de 
dominio público significa que nunca ha estado protegido por derechos de autor, o bien que el período legal de estos derechos ya ha expirado. Es 
posible que una misma obra sea de dominio público en unos países y, sin embaigo, no lo sea en otros. Los libros de dominio público son nuestras 
puertas hacia el pasado, suponen un patrimonio histórico, cultural y de conocimientos que. a menudo, resulta difícil de descubrir. 

Todas las anotaciones, maicas y otras señales en los mmgenes que estén presentes en el volumen original apaiecerán también en este archivo como 
testimonio del largo viaje que el libro ha recorrido desde el editor hasta la biblioteca y, finalmente, hasta usted. 

Normas de uso 

Google se enorgullece de poder colaborar con distintas bibliotecas para digitalizar los materiales de dominio público a fin de hacerlos accesibles 
a todo el mundo. Los libros de dominio público son patrimonio de lodos, nosotros somos sus humildes gu;irdianes. No obstante, se trata de un 
trabajo caio. Por este motivo, y paia poder ofrecer este recurso, hemos tomado medidas paia evitar que se produzca un abuso por parte de terceros 
con fines comerciales, y hemos incluido reslricciones técnicas sobre las solicitudes automatizadas. 

.asimismo, le pedimos que: 

+ Haga III! liso exclusivatnenle no comercia! de estos archivos Hemos diseñado la Búsqueda de libros de Google para el uso de pailiculai'es; 
como tal, le pedimos que utilice estos ai'chivos con fines personales, y no comerciales. 

+ No envíe solicitudes aiilomatizadcis Por favor, no envíe solicitudes automatizadas de ningún tipo al sistema de Google. Si está llevando a 
cabo una investigación sobre traducción automática, reconocimiento óptico de caracteres u otros campos para los que resulte útil disfrutar 
de acceso a una gran cantidad de texto, por favor, envíenos un mensaje. Fomentamos el uso de materiales de dominio público con estos 
propósitos y seguro que podremos ayudarle. 

+ Conserve la cilribiición La filigrana de Google que verá en todos los aichivos es fundamental para informal' a los usuarios sobre este proyecto 
y ayudarles a encontrar materiales adicionales en la Búsqueda de libros de Google. Por favor, no la elimine. 

+ Manténgase siempre denlm de la legalidad Sea cual sea el uso que haga de estos materiales, recuerde que es responsable de asegurarse de 
que todo lo que hace es legal. No dé por sentado que. por el hecho de que una obra se considere de dominio público paia los usuarios de 
los Estados Unidos, lo será también para los usuarios de otros países. La legislación sobre derechos de autor varía de un país a otro, y no 
podemos facilitar información sobre si eslá permitido un uso específico de algún libro. Por favor, no suponga que la aparición de un libro en 
nuestro programa significa que se puede utilizai" de igual manera en todo el mundo. La responsabilidad ante la infracción de los derechos de 
autor puede ser muy grave. 

Acerca de la Búsqueda de libros de Google 

El objetivo de Google consiste en organizar información procedente de todo el mundo y hacerla accesible y útil de forma universal. El programa de 
Búsqueda de libros de Google ayuda a los lectores a descubrir los libros de todo el mundo a la vez que ayuda a autores y editores a llegar a nuevas 



audiencias. Podrá realizai" búsquedas en el texto completo de este libro en la web. en la página |ht tp ; //books .google, com 



fv.'-r .: '. : t r.'r 



/ í'-zí 









LA CRUZ. 



HKVISTA RKL:ai08A 



DE ESPAÑA Y DEMÁS PAÍSES CATÓLICOS, 

DELICADA 

Á MARÍA SANTÍSIMA 

en el misterii) deKii > 

ínmacuiJada concek;ion: 

FDBABl ES KOimnili Dí 1SS9. 

V PUDUCADA CON CKNSURA. ECLKSIÁSTICA 

POR D. ftCON GABBONE&O Y SOL, 



«^O DE 1874 



TOMO SEGUNDO. 



MABRm: 

IMPRENTA Á OVRiiO DE 1). RICARDO I'. INVANrE. 

(■allí di .Ipws Jiíl Vnll^, iS. 

IS74. 



AL GRAN místico 

AL CRKII ASTRO WL CIELO FRAICISCAHO 
AL ORÁCULO DEL CONCILIO ECUMÉNICO 

DE LYON 
AL CARDENAL Y DOCTOR SESÁFICO 

SAN BUENAVENTURA 

ES EL SKXTO CENTENA» 

DE SU GLORIOSA KÜERTS 

M de Julio (le 1274, 

OFRKCK, DEDICA V CONSAGRA 

el presente número de LA CRUZ 

ill DÍFMtOF, 

XtúM CoWHCU U SoC. 



b 



i 



r<:CfMRNTOS OFIGKLES RELATIVOS A I.A CKl.KBR ACIÓN OW. 

ÍSSnO CXXTKSKÍ VE U MUBilTZ DBL SSaXFICO DOCrílH HAM li::iUIA- 
(^)T \q» áocttaantos que «tn á conlfniuicioa, dirigidos A Im iduj* 
Rilo». PP. Provincial ú3. podrin ver naestros muf imsilott tlenrauio¥ 
¿« be tres Órdenes el solemno Triduo con qne u celohnirá «sto aho 
«1 wxta centoBar de Sa> Boeaavefttara, conoeida en «t munJi} tooló- 
KiooTUcAko por el Doctor ferifito.lta úportnna mloiamdnd, y 
ells«ndA iDiIalgenclsa qu«ftla nlntia van anqju, w>n debido;. 
Ma»vitl Tornooslras lectorm, á la piadosa Inlolatlva de nai»ln> 
Rmo. P.Geaernl, y á la no m^nos piadosa m-mificraetii d« nnestro 
«■jfiuto Hermano el Papa Pío IX. Y vorán, por dltiiDO, la amorosa ei- 
ottcioD (juc liaco «1 Rdo. P. Bomardlno A los escritores ft^Deiscaiuw 
T M ft«ari9GiUi03 para que TomiUo obraa mijriB adecuadas, á^de 
^iM pnlamoi legar i la posteridad mt roooordo del amor con qne eale 
ajo u lmbr.i üolemnlado el sexto aníTersarlo del uráftoo Doctor; y 

Ítjoa \mn la dulilda pabUcidaiJ de los trjbajoa solicllados, se tieeaalla 
d*l MDciino pecuniario de todos cuantos ao interesen por el mayor 
roalM do lute reoaerdo. por la honra del Saoto y por la gloria do Dím. 
ÍMa mi.* debimos, sino que ooollamos en qoe las personas ilaslra- 
dasron-Hativu, aludidas ottlotUgaleAtM doeinnentos, procurarán 
Ici.ipi)mÉtr al sui-Jltoo lUíiuuDieato, Mda una «n la medida d<r <nn b- 
■Aiítadai. ya tnlelectualos, ya pecnniarla*. 



«Muy ftdo. P. Prormctal iVc... 

•Junto úon la presente re«ibiri Vnoslra Patoraidad las oarte* 
dmulares por laa qae anunciamos el Centonar de ntiostro Doctor 
vtrifloo San Bueaavealora, qoe ramos á cejebrar. 

»Ma* i fln de lun pooda en esta saob ciudad, cabe» del orbe 
CTíitiaoo, colebnirsc tan ptau-olble solemnidad con ol mayor esplendor 
y culto, cual conTlone. en nombre d« la orden toda, y al oltjeto d« 
«pTOTodiar esta ocaaon para poder imprimir las obru «electas, r*- 
lljClosas, Ittef arias y clentlúots do «alores cclocosd» ooestra grut b- 




¡^ 



— 8 — 

f aloocioaadA* «n n «soaefm pMr1ÍeipeiuaE< ilo «i «onda, ikm apror»- 
dieiBOS de «o «nMQsnn r oxporÍiii«nt«mM la ternura de sn pisdftd. 

>I>o qne Moa nos oonoeda por mi míaeñcordia y por bi Tlrtad út* 
la Iwndlclon «eráfli;*. que eon todo el atocto de nneUro corazón os con- 
eedotDoa, ptdienJo t U ru el «nxUlo de vaoitras orMiooes. 

aDftdo 61) Roma , en nuertn restdeoeia de Araomll , el dia iu de 
Uátxo de ISTt.— Homilde siervo en el Seflor ,—!>■. Sertiantíno, Uin. 
Oml— Lugar del salto.* 



«Be«tlaimo padre: Kr. BeraardiDo Je Portc^uro, Irlint«tn>'^e 
ni de toda la larden de Menorea. poOrado A loa pEós de Vuestra San- 
tidad, bamildecKinta capone : Qne Mtinddleodo en este afto el Kcxt 
etatenir de la muerte del frlorloso Doctor aerifico San Buenarenlnr 
■o eelebnrt en las i«l«si» de la Órde» franciscana un sotemoc tridiioi 
el ii, 13 J 14 de Jnlio prAximo. 

»Y por lo tanto, Hip4Í«s á VuMtra [toatitad se digUA cOitvedeF que 
en íodat Uu igieiñaa de la* trrt óriteaen delpatriarca san Francia 
i«o, donde «a los días expn»do« m celebre la snleoinldad ucotenarikj 
f d« San Buenareetaní, pooda cantarM en loa dos primen» la misa da 
Santo, T puedan los flotes, (!onrci:<uloj< y oomulgadoí, ^nar por unn 
veiuna indut^eDcta plenaria, Ade sietoaAos ysíete coarentcnas, cailo 
Tvsqtweotttritof visiten la rirl<-«ia, orando 1 la intondon de Vuestra 
Bntilud. 

aUtqne.» etc. 



«Kncstro Santísimo Podra «1 Papa Pío IX. d pi«poeila del mtl 
crlte secretario do la Saftr»da Connreiiacion do Hitos, bcoiitnnnMinl 
oaacede qne durante el mlemno triduo <|ueae celel)rarien honor i 
San Ruennvenliini, Obispo, fionfesür y liotitor, en los dia.t 18, 13 y U 
d» Julio do) aito corriente, eon motivo del mío oentenar do la mué 
la del miarao, ptwdsB tas cJImIm isleñ*» disIVutar les sígulenUs pri- ' 
rilegioa. k saber: 

>l .* Qoe eo las mismas, con tal «ino ik> ociin-a doMe de primee 
«tase, pueda «aatarae en loa anunciados días 1:$ y 13 una misa rale 
necon OlODídy Uvdo. propia de San Baenavcntiira , sia por esto 
ocDlttrlaeontwiliaaLcaaiedoflciopiropíodel dia, y observándoee las 
rdbrlcH. • 

>íj.* Que (i)dos los dotes de «ubi» sexos que em el oorawn < 
tritA tiáturdn oa los «tpre*»dos dian algnna de las maneUwadH tRla 



— y — 

rñau, ! ea €lU oraren dsvotaiDeiitc por algan «pació de lí«mpo M^ttn 
ta iMieneton do So Santidad, puedan ganar niin litdiiIf.'enciB do 8i«t« 
■Am y úeAe enarGOtenai m la forma aeosttiiubrada por la tftlwia ; jr 
qtra ipíen» visitaren la roinna t|rl«ftis «n cada uno de Im tres diaa, y 
qn« dnrantA el irMao vardaderamente arrepcatidm y coofeaadM 
partietpBmi da la «ajtrada comunicm , poedan lucrar una tsdulgeacía 
ptaBarUi eayta índnlgenDiax plenarlas y parcUl«8 seta apllcablM vn 
oofraiHo á Us almai que m hallan soMcDdo «n á Pa^plorio. CaMrO' 
Hf» mon fAslantOHií qiítínaeumgut. 

apia 12 da Maru d« 1B74.— Ugardd íti>»o.— C. Bp. Oat. et V«1U.. 
CU». pATRUi, S. R. C. Prtft.—D. Bariotmi, S. R. C, »creUr»».» 



IDET.SKRVFIGO DOCTOR SAN liUK!?i A VENTURA. PRKDl- 

caOOBX KLCAI-tTt'L'l I1KKH8AI. gUB LA AHMÍ.V DE SAK KRANCIMO 

nriiirr'^ ek kl (x>:fvitNTO mc ka» diboo nx alcalá dr hbnarbs 

E« «A-TO ce 1830. rORKL H. RfiO. pTfR. AKDRáS tlt UKl-BABRin<t, 

Laenw wataivs tbAlogo i>k cAbiaiia del sBaRSlsiMO srSor va- 

VXttTK DOS SEBASTIAN. CALIFICADOR DRL SANTO OPICKI. OOXaTJLTOH 
. raiRCXAL APOSTAI.ICi) tn la NI'MCIATURA, JCW; HK CONC(tR»0 RN 

ia.ooamio rkai-iir ijts órdrnki MiuTAní». xxauinaoom sihodal 

UtL4 SACRA ACAMIII.EA UXSAV JCAX, DXI. ARUlMaTADO DE TOLEDO 
roVGfl'AM IrtlTL'V, PAIWR 1)K lA CUPTtltiIA DR SAS I'ASIXAI, »X- 
MORnitO TBOrnaAL M LA IkB SATf JOSI^, ELECTO KX XL UL'CMO CaH- 
rrU) CK1BB.1L PltOCl'BAIlOn nKXBRAt POn LOO DESCALZOS KX LA Ct>- 

i>i\ m>»u^^. bti:,. ETC. 



Bjniu^,tiiau<ia haHtailB Ston, «mía nu^ni» in 
nvnKci tul .VniK-ttw. (Uaías, Mp. iil, vrn- *>■> 



ExcoM. y Rnio. IMdra: SI áolea de tomar la pluma para Iraxar rt 
«ImIo del serillGO Üo«lar San Htienaventora. que Xaa)p¡ la no mera- 
«tdjRioitra de pronunelar «n vneítra reapelabla presencia, bubltira 
«oanllada i la orgullooa raxa de los osados >- alrerldua soUitas que 
coa lanío caior bao tomado & m cargo dar la liiy A los hombre*, y 

SlriBfliiirbltjtude sus opiniones, me habrían reputado eoniA iiu 
rabie Dnso, eomo un efllusia:ria preocnpado y traMoriiado con 
tas Uleaay nootooM i-aocias del jiglo iciii, que emplea iiiúlilineule el 
tiuBipo «n r«iK>Tar la memoria de nn Itombre mis digno ilc la UuUg- 



■ — lO- 
nBiríQadiiloflsibiostfw ddiDRfilojTii», pnrhiilwnM duclnrado niiitiH 
los VIVÍA conirn lof grwit% finios iln wi liompoi y díríipdo su pluma 
á sofocar I»í khja^ lominons qnn proritrjran difundir entre hstaom- 
brvq para haoer I» roltcÍil»d del |t<!>ion> hnmnno. Uccí^ton itignapor 
(itono da unos Bdnts obflitisdos enol errory on bmontira, rjue jh- 
m»9 podrto sul^r iti tninr con fr'a índifeivncia vurnos ocnpiuloa en 
Ibrniar el ciudro latnlnom <r brilliinto de la santiiUd y doctrinR d« an 
liíroe ipw, sobre habw bumilUJoy conftindiilo. seisctwilM nOi» lucí», 
A «03 niajror«á. nos Jr,i4 en sus apre>:l3lil«s eacrilos im arsoonl bien 
provisto de armas, tantas cuaDla^pudlilfíimosiiACftiilai-ea lo sucest- ' 
\o pura palear contra elloa vii-toriotn mente, (lara defonder la oatisa 
do Uios r <la su Crislo. para dujtculii-iren ri awriioroía llIOMlta los 
delirios quo invealitran en el perverso diwiüoto de dorrocar aj hota- •, 
Jtro dol alto grado de boaor y do piuría á ijai: ^iii&i ulcvitrlo aa »o^e- 
rñno tIa<?edor. y ánn jw» destruir, si pmlit'r:in, la luihldiiHa y el p»- 
ilcr de Rio» con la iniema facilidad ooo qno nionan ati oxislcncla (I). 
P«fo i^n van.i, Pf. Rmo«. P.l Dioí do los diotof, i quien oaadaoientu 
pnr«i^9RyR>erll)^Hmont8 iii«iiltnii, seri, mal qno Iün peae, .tu I>iof, 
Cf>iDO«sdt:noMtrM;y eltiotnbrofírandedosadícstni, Ruana ventura, 
cuya memoria etlm detostan. y nosotros solamniKaiDon «cunte dia, 
Mn basta el fln de los ttompos digna de l<» elogkM de la Iglosja do 
loa Santos {i). 

¿Que importa, pnf«. que aquellos furibundos afres, Un enemigos' 
•lu lllos y de «m siervos como ^s padres ini'emajes, tan ettcamixa- 
do» contra la Religión y sus colosos defoníoreí como los que tiraron 
al fbego laa untas reliquias de Bit«tmv«nlam , y am>j.iron sus co- 
olfasálu c»rrÍunto« del Aniri? (.I), repitan contra «!1 ta rjulidioa 
cantioelacouqiiu acostumbran ubcrir á los grandes sosteaes dola 
Iglesia, y á mi me reputan tumo un miserable iluso, sin criterio y 
KÍn ROcion alguna do squolla orgullos* y vana llloaona quo tanto 
aprecian ellos, y que no dot^aba m^nos el Apóstol de las gentes tlff 
Siempre sen cierto que el bombre extraordinario cuyas reliquias 
abnñron, y tay» inetaoria les ee tan amarga, lo« cúnfiindiú y Immi- 
UO coD sus lunllnoms eaorlti», ánies ^e, por doagracia de la humani- 
dad, vieran la lux dct mundo; y quo yo me eociienlro aitlorizailo con 
los competentuí titolof [ura hablar del serillco Ixiclor ^n Bacnnven- 



|l| IKlitinItuinuiliicurdiiVM: «On Mi Uaua. (PMÍm 4^t«rv.l4 
ai I,aiidoin óu* luinllilÑt K<xl«ila. |Kiy;i«t,i<it., r^ij., t»n,T«r«. ii.» 
O) Vtmitagnt, lo«i. iv. Anuí. ¡Mi;. «M. iiiiiii. ta, 

|4] vi,ieUBcqvUr««MdaR«lp#r pbUoaopliliin «I Iimdou Ailkeian*. iraní, 
•a CoIlcHL, cap. II, (era. a.) ,, 



p 



n 



— Il- 
ion coma m¡ti da aquelloa bciiii1>ras grandes á todas tuces, que »l 
Autor y CoofuDudor de udotra té «luclta en mi Iglesia pan ilu!<raria 
coa mi ladritoH y docUint», pan conwUrtfl ea ma ailkclones y tra- 
iMifo*, pira qne en !u. lonnoatu j borrascas qu« ct inít«riKi mocvo 
eoatnetU f^aonDpoyoysidcíriiu, y para qtt« coa sun virtudes 
y «scrf tos formen un moro de broooe dondo vengan i uslreliarse y 
bKMcie peiUxoslos proycclo^y plañe» iii« U ínmaDda bestia del 
sbttvo iovanta iDntiltnontc lara'dtT^tnih'Hi nujctitiiú»» e<Ilil«io(l). 
Ko «s méaia brillanl«, KtbvQH raspuUblos, la )ihind« í<Ien (iu« oii 
fltf* dit de>beniu formar du nuutro sotiUIco Doctor San lluunavenlu- 
n. i<i«a taato má3 justa y arre^Mb ¿ los «IctiiAntos de la :<»na critica, 
«naat" diuuoiatr-ada y súst«>nida por muclioa sabios antixaos y raoder- 
am, s estre ello? por los Gersoncs, Anloninos do Florencia, Octavia» 
Bot, pflSitn tialoaiDM. Wadinffos, Tri tcmios. BnnqiMs Scdutti», Uar- 
eoa CUsipOBCi^. liiO) d<:«po«c da habi-r citudiado la viila do ttuotiavcn- 
tiini./'ndIexi«[iJrfodut(!ai(tan:eiitH«obreítujiu<!ritofl, «is virtudes, 
a»0Mnlo«, su? ot>nu, y tutbrt; l'i^ tiiuclioit y dUlln^iitos servicios 
fOBtüaol la religión wrátUa y á laSaiib Iglcata. leadnalraroaoooto 
rl srw pp^dteio de xti aiglo, cooio «I principal omamoatí» do la Airai- ' 
lia ie IfM Uaionu, cotno el salmisb do la loy do Kiacia, como el apo- 
jnile ta Silla Ap'j^tt'^u-J. y el onhculo de los CoDCilU», y transtnitio- 
rod w OM^muria i Uit ¡^l' no 1-3'= iones ñjtaraa como la do un hombro ex- 
iraordiaarioroniiadoporeldedodeDúwpar» qae, cual a«tro brillan- 
te j refplandi-'ciente, disIpsM l*t oscuras Mimbras del error, que nu- 
ttrtau la Iguala del OricQl«, j la lmp»dlao ver algunos artículos lun- 
■f^*n*'i*nltt d« nuestra fi y ile oueetra ci-eAMb; 6 oomo la do un mi< 
aistn itn b voIonUd J^l Ivtonio, cncafgadode deelrulr «1 cLsoia de la 
nibalde Samará, ri^liKir al greíato de la santa Sion Ub tribus erran- 
tas f extraviadas. reirntrUit todas al seno déla Igleaia Uadi^, y for- 
mar de todas una sola gruy, un solo rebaOo. bajo la obolinncia do na 
aolo pastor, K^n la oxpriMüvul untad de su h'oudador divino (^oomo 
la de... 

BiuU, PP. Hmos.: y ánn creo baborme insinuado rain <iue lo sttS- 
eiMttt pura ofruooros algtina noción dol mérito bdllaote y sobresa- 
lienlc! del Miélico Doctor San Raenaveotnra, y «un para persuadiros 
de bxjustideMdM motivos que podieron mover al l'apa Sixto IV (3) 
pan felicitar i la Iglesia y éloirtar A San Unenaventurn en la Bula ile 



il| I'sTteiatn'latMpnevateDuBtadTcniuxani. tMBttli.,cap. »■, vnni.«> 
OÍ Kttt«tuauaoTU«,H«a«ipaBlor.tMa|Uu.cip. I, «•»■.«,) 
p¡ Bolla MtiaDiMtIonU s, HooaivD düib, v- 



— la — 

MU ctannlzaclon, am «itu iu!ahra<i il« l.ialtii < 1): ÜJ^Hlla et lairía ha- 
bilatio Ston, qata magntu in medio tui Sawflu*. 

KIogiocD TWdiut saperior & ciunlos nomtrM pudMmmos formar] 
BB obsequio de luMstro ilustre liói-oo, y que pivCéFÜnos con Uüto i 

lo & eualiioicra otro <iiie ptididninoí tramr, cflanlo 1« «a 
RKW íitadftdo «n ata prarocla du ntiMtro «eriflco Hwire, j wUo 
^flont-aicido* «dciDia do quo ct supremo Pastor de In IglMU, antea d«1 
ilociirlAon lo» allsres y de uigrnsrle el diflin^iJo lQ^>ar qae c»cupa 
I los Santos, debió tener nolioias más euctu qno nosolriM de la 
viriDd «nblime, de la smtídad berAioa, de los exccleotcs oscriloa, A»^ 
^b doctriiu celestial y dlriru de Ha Justo por oiiya boea, segno la e\-r 
-ioB de) bUnuo PontilM. parviTi.' luhU liablado al Ksptritu Sao- 

No n(M cantemof , por lanío, en desenvolver liw^sanfoslibraioofiell 
Dn lio iHiKcar en vllois ináxíims y sentencias con ipie formar el oi 
^Af. HuenarnntQnt. Rl «icf^wr d« >>an I'cíIpo no* dÍ:<])on»A ft do < 
alujo, y -tAlonoa tomariMiK» vi muy pr-u-iio pira ampliar «1 que Boa'J 
jú Iraiado en la Bula de ¡tu cnaonixacion, y jari aoreditar que i 

4o Buenaventura filé gran']» 011 m<vMoi)alar«!JFrtoiieeráflca, y va' 
itedlu (le la Ijttesia. jCdmo ai^f fiidlo en dos proposininne*, que harán 
'ia nist-ífla y dlTlrion do «sto discnrío. y el objeto de Tuestra re^eta-^ 
lile alundon. ' , 

PropQíiaioii primara. 

Uueoare&tora Aié grande ea medio d« b roltgloo MtAñe» , per^ 
^e, aolire ser su honor y su gtlorla por m santidad y doctrina, reno- 
*4 la hermcoura j betleEa de sus prímeroe días, y In repuso co aiqnfll 
«st3da brillante ({ne en vida de ga Kioto i'umUdor la balib mnciUftdo 
: respeto y la rcneracion do las tlaims y de los troiK». 

Seffuttaa ju-oiM»ieioii. 

it-jeoarontura toé (erando en ntedío de la Iglesia, porque, aobr 
'»BU3 principólos omamofltaH por ms escritos y poraaa rir 
1, , i.ióíi suLMiincla, pnidoncia y celo el Rodela larga orí 

qoe la ailigla, y la rsuoiOB i m «ano de tos hiioe estra*Udos por ri 



(I) Rap.ni, v(irt.e> 
(B K*aaiuquod*4iñnwr*tin»Mri|i>tl. ut IBroSpmluilMuwtiD toonlv* *l-~ 
dMisr. v«ui« IV ui loikdBl» canon uaiKiiiti Bulla.) 



I 



— 13 — 
i S ti error. Bn »oa y otra harecno» por reunir lu nugoa más 
fnáevM y Uts «dogms mis importantes do la vida de nueatro IWn>e, 
qB« Me ncordiráD lu AmdameBt'M sillliloa «[ik turo SéhIú IV para 
«ptior á San ñuenaventart Us palabnuí do laalns: K-miüi... quia 
tiMlfint» in nicho UU Saneiua. Il« propuesto. 

Pero jcómo po>ter cumplir io quü acabo d« pran>ct«r, xin liM aujti- 
liotite U gracia! l'iilaiit'iiflii, pur tanto, al Sotwrano AutoryDaiinrde 
tSi». par l> UMdlMioa podcroa d« Usria. ¡Virgen santa! Trato de for- 
mmr «I oíadro ite la« frlarias, m<=rilos , virludos y doctrinas do uno de 
luiMhm nás AvíinMulo» tierros; do Tino de vocUrtM más fervorosos 
dOTilo i. qttr. tiu ointoalo cm «orlo . hiio cuanto pudo para vnccndcr 
«■ oll<os la Bflionte doroeioo qiio on profosaba, dcjáudolcií al efecto 
CB«u<^pdscaIu<(l) los modios seguroi y Uolles do publicar vne^raa 
glwii^rgraudoMi}!, y de aniiiiciar vuestras prcro^tivaa y privllfr- 
fiat. Msi qaisiora. Virgen pnrf xinia. tnunrío con la belleza y lienso- 
imaiá^atios digna la santidad y «1 nHirito de vuestro ivtoBO pano- 
9nrtK. fvtv mu lacot y iturxas «oa ilcmaxiadamentc lUca« y débiles 
yon taaita (empresa, sj yo, pu«s im de diMurrir ron nlfcuii sch-i1» 
■ob» te virludwlicrújca^ y doctrina ctlwtial del grande admira- 
il«-kteviifistraxKli>rÍa3, Vo« tcndnü» «luo roauimar mií Oiibilusos- 
fiMnes, jútaamadome do viaMlro Hijo la gracia que al olecto noocsí- 
(o: tnosla toplicocon bumíldad, y lodos la iíoploraa si repetiros 
C0B uningeL— Ate María. 



Sjntlla. tt lanOa. el«. 




I-KDIIUIA nARTB. 



Ua jMto tomaido por el dado it« Dios, y destinado por su admira- 
Me providcoi-ia para wr grnnOo en medio do la roliKiun de Sao 
Vrmatíaeo y data Iglesia, exigía, segno e) pensamiento de üsta n^rnar- 
diBo Ae Staais), qu6 el Dice grande 1» dispusíew y pr«para.«o con 1a« 
fftoei» y Aooet que dispensa á «as escogidos, para aserrar el ¿xHt> 




Osnlom üagalarlum Rrsliaram. «le- ft^iD. do Sánelo iowpb. 



— 14 — 

nnx'<]DÍMcmiir ' '«confla. Hilólo nal, an«f(»la, CMnnm 

h4ro9, cMi tanUí ;<: ' :. . tanlo eo ol Arden de U iuitaral«lBi<«wno 
M el (Id Ifl ^ncia, r{oo Ann «d Iob prlmerne «ñcii de Juan de FlAancia 
(que «alo fiíí ol primor aomb.-» de Ssn B-jí nave n lora» se traxliideron 
mds ijDe Jaa sullcioiili?^ para onoDer le hatit-t catiMi) en suerte uoa ile 
aquella j almas fiuo Unto clo^ «1 libro de U SabiJarí:) (lKi> quL-isl 
IHos de .):iC0b habla ooocedlila al miíjuí' |HieUú de Israd un niiovu 
Oattu que ruase m libertador, y te presen-ase de Is penUelbii y nl- 
aa(8). . ., 

Sólo tasajuda mn^i-te parecia mal hallada mm lanUs ftrscias y 
dones coRio «ubellMiaii y licmioKralxKi al Itiju d« Bilt^la. y parecía 
ocupada en dbrjMn«r su niorlal euadaAa pare «ecar on l-!U oÍ líerno 
«tollo dú un nino tan lavomíido, vnorlar iMtla flor iiadeali, que con 
taf>?sant:ia demt lUintidHd y el ba«nolord«sn doclrícia había d«»er 
un día el lionor do bi ramilla di; FranciDco de A«ig, r la utoría de la 
Ijtlo^- ¡y üúmo nn lo hubiiira coiuojtnltlo »i «I patriarca <lo lospo- 
bro* RO I* hubiera salido al encaenlro. y oonti-oiilo m Rolpo ijiinl ova 
ia* oraeionea y aa^lou que diñRíora al cielo, (h instancias déla nlli- 
Ifhla Bitela, por la salad ilo un hijo, i quien veía oorrtr eon rapidez, 
hjoia la pavorosa mansión de los muertos? Poro ora «I Itumaturgí» 
del siglo xnv, levanta sos manos al cíelo: anptica af Dios de la vida y 
itó b muerte; d^a la presa este fonnidabls enomi^ d«l género bu- 
mano: recobra repentinamente la satnd el nirw niM'ibáado y a^onlxan- 
tc, á iluatrado su aant» bientiecbor con el doble espirita de los profe- 
tM qnc rn iH rofidia f 3t. exclama con an eiituAia^m» verdadera menid 
divino: «;0b Buenaventura! ,Tú seria grando <^n mi religión y «n U 
Iíl«ia(4)!. 

nio ul aeraíln llagado. Y los ooplojtos tnU» de nantídad y Ksbor 
qüo desdo este kusrso tan ruidosa como propio pni'a alabar it Díott oa 
sns Santos so oliwrvaron rn eal» Ifoma jr milagrosa planta , regMla 
ya con el ritcio dol cielo, altmcnl^iJa ooo ei suco dirino de la trnicía, y 
sostenida con la piedad de sus padreü y maeAroa . reuiiidod a lo« her- 
mosos colores do tanlu vtrtnd«ji eoinc se adminbtn «b olla, fueron 



I 



(II Vuer aaltrn «rsin lii(C«alaaii>, ti urtllul Mim ■aintia tWnai». (S«p., u- 
pll. \uu >*n. t*.t 

tS Curavlt tanlam *mtm. «t libenkitlM» ap«rdlUDi)«^(Br-lMisi1,.cap.L, 
wtn.4.) 

t3| In UvttituranaDÍiia«.r«qui*tu spiriltu dvpln pra|kbataniB. (KodaaU 
la Off. S. P. K. FraotUcl-) 

«I Korícui SedaiiiH, rt r«tm (IcImIbu». Uc la vita S. aoaa>«at.: illa la 
HUL atu Sertpll. 



» 



ran 



t 



— i5 — 

cietiM |ir«cur*4r«i il-t Im 1diijíiwi»i? ari^:r.Ptil>i!i con qau aci-odJlnria 
ttn dU Ik predlcdOD 4el iraev9 Profotn dalatcy do fracin. á ^t«ii 
cr* ika4or da au vÍ<La. f del añero nombre Ao Ituenaventura. que 8i- 
ysiú «I ■Helante, yáml nicsirTon ahora ái prucl>*»i»r«p)xlor<)ecli- 
quti Baatnvenltira riii> in^<L.'nle va ia ciina, santo en la infancia, justa 
eiild j(iT4-ntuil. vírtuoMBiompra. y siorapre admirable ea su pl«Ia4 
y düdrina, fnt«ña peruiaiMieíA eo mailio de )a ItabU&oia deliran 
jaiatb>: pero lodavia mutlto ttiúit adniírable dwpnia que , nn cnmpti- 
n : - ' ' voto lio NU mndrt! it), volrió U o^palila ;■ ac|iid, >■ ao retiró 
y !:abito di! lo» UrooruM. fV i\uiéa a\t<iTa Uo Mir-, Padreíi ru- 

ntaxliiiniM. quQpnciUso^nir tos rdpido^ paiav y Ifis Kraudos pri>- 
rT««ri fítí-í. t^nto en Ut carrera do las rirtado* omio on la do tas le- 
t- 1 nuevo Uneliia desde el momonlo en quajibaaitoaú ol Ur 

.tos para I\j3r sn morada en deiredor de los Uliomáoulaa 
r riootif Al locsr «ttó punto <a nocasarlo de tola oeoeildad 
«Arüarlaiá'indAs ordinarias du la nalunilexa. y no dincimofl por los 
omfMK nguUros do lagrccia. Rvpri.<cí$od4,'cireonSiii[o IV (S) des- 
hace M siblo que. en pacta días hita lo qae liabiura pwljdo hacer eii 
u i mS t m tíoBipM: que todo (lii* eo ¿I ndminibh) , fcraiido y oxlmonU- 
aviOi «TOO cuando novotrosoos reliramós al diudro para «diintrir 
virtndM qoe no leoenus, á ioslruinioa en otencías qse <l«scoiK)Minas, 
TTwwiifiliiri ite 3m>(;í6 al sagrado iwcjnto de un» y otras para per- 
feodeaifse «n aquellas, y consmnarsoen «staa; de orden de bus {tupe* 
rtocM, en Iji t'uiversidad de Par(4, en donde las elevd muy Jaégo á un 
gndo tan sublime de perfóoslon. que no pudo méooa de llamar la aten- 
etoo do los naettros de aquel estudio goieral, que ya la dUervahan 
coa admiradon y sorpresa. u, 

|Ve6«Do pudieran doiar do admirar al JATenUlaorita. qneal vais- 
lao lleoipoipiedeMOllabaextraordinarlameBtoaobreniaeampaftoraf. 
rcnnla. á a» gnuiial dulce y alkble, auna imaginación viva, á un espli-i- 
ta peBAtraBle, ú noa mcawria prodlgloea, i na eotendimienlo despv- 
jado, i ana proiInrjai>n CoUx. á una prMeneia noble y i una Haooomin 
anfolioil, lalniniildad, la pobruxa, la penílenoia, laoraeiuo, liwvirlu- 
AnlodasqnebabíRndmirado á mnnilo on su Santo Pntriarca, de 
qaiaa poreoia ona copia porfecta y animada} ^mo di;jar de admirar 
a el colegial do Ralncoregio nao do los ÍMúmenoa mi« eittraordÍn.-i- 
rjos de la naluralisca y de la (cnicia, cuando observaban que «1 aquella 



III s. BOMveiL lapnalht.*diita(nR.P. N. francUci. 
41) rauoantin aaM>ra<n «pilio inocv>llbtl«« t»l •el«aUan <oot«c«tiu. SU- 
WtlV Ui WptOB,caaoDlut.t¡>»Ju(S. Boaaraat. 



— irt — 

le bahlB dispensado con proiti&ioii todas sus gracias, é*l» lo lubía «dor— ; 
uilo, cDire mnoltas oins, con U portleulArttima Je qno ciurotos le* 
veiía ([uedaltan prosas «a la dulces redes del amor, la Mcnchabaa 
c^ím mKto, le 9)ui con plscer, y rtcibixn ooo atilidad y prov^obo su» 
doramcfitos j m» consejos (I)} 

SoQ demaxiadameiits dalees y poraouivtn los oncantoa do la vir- 
lud: áoo mtichos y b«sunt4 ñurtoa los atractivos de la T«rilad«ra sa- 
iiiria {2) : ti«nca rancfao asoandienla sobre «1 luxubro víituoso ijua 
■be apreciarlos, y nopodUo menos i}eQ]«rc«rsu Imperio lotouacfans 
(|DA «iiiullo* iliutradns labios ob.türvaban «a liDenavcalura. Do «pii 
proveaian las dí^ttinguída.'i consideracUiiiM ijuú le dlspcosabaR Vuito 
iiH propios como los ctlra&'Xi: d« aqnl (Ü ^o odob y otros lo veoún- 
3«n y raspelaaen «ooio al hombre dulce, paoltloo, comedida, prudeii- 
ié, •dbrtay liuniilile: doaqui d qaelo adaiir«tencorooun jostaquo- 
rido di! Dmm, amado de lo* honbrea (3), á todos grato^ á ningano mo- 
Imtn ni enfado»; de aipil el que l« canouptnasea como nn hombro 
que niA< bíon panjcla un anfel en caroe humam qoe un mortal sqf oto 
a las dokiMiias y eof^nuedades de los mUanibtes bumauos, 6 como an 
soiigo predilecto de Dios, qno parecía no baber eozobrado ni pereoido 
jjB laaa«uas moftlR^ns del oomiui naulVa^io de la culpa. Asi solia ex- 
ij^fcanesii maestfo Alctlamlro de Alas (4) cuando contemplaba sn 
¡■UWiii i II rniíTolicil y dom.it circanxtaneías qni» le adornabiin, y (¡do 
insensiblanianie le condacian á mr su suceMr en la cülcdra y on c) 
maxUt«rJo. 

Kft erecto: rirtadoa Untas y tnn sublimes. onidícioD tan oomplcla, 
te albnaroo el «mino para prefurirío á Uiitos otros virtuosos ubios 
eoma en 3<ruella ■'poca Iiacian bonor i la Religión seréllea, para que 
UenaM «I graa vacio que hablan d«^o en ella y ea la [Jnlrersidad el 
miSDO Al^andro de At^ y el oél«bre Juan de Kupela. (Juixá no WU- 
ria en aquel #flt>Jac<as quien mirase eon admiración y «orprcsi ol 
alto y üiBlüiv'uida IxKior que so dispensaba A KuL-naranluní, qnu *ólo 
«ontaba slate nllos de bdbito y rointe y nueve do odail. Puro cstoif cs- 
nntpnlas.'Ascanotiservaiiioaes, que;» deben desproctarsa ni mirarse 
con frialdad altaica en easm y tiempos regularos, sodisipan y dewpa- 
raoea de nooitn vista a! anordaraastlequooldedo de Utos, ni eati 



til IMtmrimnUtt. inl«u«rM3. IbMSv. OralicHM a|Hid OcUvIso. S Hartla- 
<n(uaa:dglitaut IVkdlAntigon. - 
en Vi>l?<.'ip. lili Ub.£dp4n>t. 
m BKiMiai»OR.K.itai)aT*Bi. 
Itl 1IM«fDlatpKilBir«»lT. 




— 17 — 

HS»¿o á loa «608, ni á lüd planm 'le In {Nnidenata banum; ([iki «iis do- 
•i(nio*aotee«ut cooagMiw, ai sncomplimioato. depeatJodel cáli^ilodc 
lof botnbra: qu« «1 Kobaiwio Antor y DlspeDgaitor de U-t vúrdudwM 
JIdom, qoe eo iri corta tícrapi? d« alftunas bor&a inatruyO un \oa ¡iriiici- 
l de U RaUgioQ i Um «loa diaclpulOj Í!;iioriint<i4 y nijns 
iBBaiu(l)>F<><^y loiso iiifuiidir i Ituenavcnlitrii la 
iñyú 5 «I salieripia ao lubria podido adiiutriv «a un ova* 
iKBtr de «Aos, pira que pudtess danixipeAar, ooo ([«ural aplaoso du 
tíísfajo*yd«Íos9rtTa&os,]aelílfidn.y «1 ni.-i]tut4irioi|aeQnoisyotros 
laoaB&u»D. 

V«r4ail « que ni «a lo* oocDCatarios d« niMunv«aUini, Di en Ua 
<be(nBHeon " m tmxtane'aa, so traslucía aquella v«aa 

riflORtbK'i ' fss noreclllu.de palabras InsignUSoau- 

t«S jd*«xpri-;i'>n s .Kiii-inda;*. qne »Alo pueden tarvlr, aeguu el 
p»V- '^■> ^-nvLu;j;,pj*n;ijriiui-uu erudición iMorit.ytpwDo obs- 
br ítimadaea mnttravdiM <le ]o« maoctrov do purspoo- 

(iri, iii: ^<i nx'l'^tos ciiidilOA JtiKlaDiiinltt rtdiciilix.i<I(M por ul corono) 
CidiIsQ (3), j -ii- -[lEciilus pi'.ii.'.a íídwi sábioi <pio »in haber leído ni 
iBMMi^rto otroi libroH ipic los probibídos y itnntitiiuitiziidoa por la 
Iglesia cft cjoaun, y por miichoif de sut principal^' Pii«tor«í on par- 
tieatxr, hablan, armym. dupaUn cok] si (lieaon hombres comuiiHuIc^ 
en lod» U> elenclav. y áas tienen U osadía do decidir en puatos de 
Retiiitfla «oo ana aia««tr(a cual padiorai lucarlo ud [X^ctor de la lgl<^ 
ñ* ota. l'«ro no es m^DOS cierlo que en los «^i-i- 

t6^ loow dascubrift aqu^la «toouenoia «olida >- 

majwl]. ,'un ol nüsmo San .igitstio, consiste en la gravedad 

de i'' ' ' ~ , ':n el lonfcniU* nobte de la rírtad, «n la poAMioii de 

li -. -^ ffloTOnj.cR In expresión itablímoqnoxKttania Itaenaven- 

Inn r^:> u proflindldad de loi ior6nlaios, eou la solldw. de Uh Agas- 
tíWH. Don Uelarídad da loa CrtsAetomas. con la bertnoda dicción do 
loi Crtaiflogoa. «wi las dalnira* do Im Kenurdo*. con la tnociou eilcax 
de li» 'tamil radial y Dootore<-' de la Iglesia, cuyo opiritu. dei'üoion y 
ptobd babia bebido en abundaucin. y vertido ya eu aquella obra ad- 
iBmb1d(4).quesi hlett KM ano de los priiuoroit<!n»ayo.4d« la sublime 



m £I«]>«rti*«itonU«>fum.rUK..cap.iu*,T«n.U.| 

O* boct Ctintt.. llb ir. CUV. II, «pud W>:>lliigum. 

0) U cao pwMMin opsf h qwol mib aDOlne Sntdltw d te noueoí 00B»o*- 

H) B- BBn>TaM.^0pa«tt1am «eb titulo Memra, onuiilnu ttoUt». 



— i8 — 

r dftileaila pluma do ttoitM veo tara, padicn pkar por u obm maesttiYí 
Ati hombre ciuanscida v enrajccido «o «1 «studio d^i U B»crUura >- 
de los Santos Psdres. 

A roaotros. siblos; d TOMtros, mantro!) respetables, asosttiinbra- 
do9 i cxperimeDtar el granile .'t^cendients qne títao »abn aus disct- 
palos nn naeitro que raonc la virliiil i la ncRO».iria ciencia para en- 
iA«ftanlraM(ro<>. que. penetrado* da la votvind do nqoella li]mina.<ia 
\TOkxim»,oplímitti3eífiaHo[Himtts tnaguter, habéis obson'ado tO<la 
sn fiMfu y eiwpjíia en la (VinnaRiea ciontiflca y en !a ínstTtiocioo 
ligioi<a de lot jiSrcnt**; á t-osniros dejo «1 cuidado do calcular cnitl : 
ría en uno \ oti-n ramo el advlanto do cuantos tuvieron La bgona auorto 
' do Rulti%-ar l« cioRCias bajo el ma^slorio do BiMnnventnra> «n el on> 
trctanlo «ine yo dij^o, íin Icmor do cquirocnrme, qao taé correspon- 
diente al dUltn^ido concepto y grande opinión que ao habla adqotr;, 
rido en aquella enebro L'nircrsidaJ. Jastamento enraneclda por < 
I tiiroolro.4ii«doeloreay maestroial mlnontabnenarenlure. 

/Y eiSma dcO^ria de eatsrio la relisíon Mrüflca, i)»e con Unta g\ar\A 
snya ol<«emba lo* rayos de aanlldad y doctrina quo difundía por to- 
da» pirtM la antorcha ardiente que bahía onoendido oa >n claustro, Yn 
\im r«!*[dandcirM que en todaí direcciones esparcía el astro lumin 
qao había utlido de & para hacer b foltcidad do tantos nnrtaloa (l)f 
No otiflnnli!, (■ivemot no hacerla iigoría alpina cuando decimos qao su 
j^satiHracci^n ni en ni podía «or completa niitlolras no disftntasa mAs 
Fdc n>ro do lodoet llenode lai luc«t do nn hyo tan enuinente ydt9- 
tinftnido en euanto mli puedttn drsear. ambicionar y apreciar tos 
bombres. NoosexlraQO. puet. que reclamase sus ollcíos y qushteieso 
por eTperínwRtnr los intcrarantos ofoctos de la profecía da su santo [ 
fundador. Rírcanstancias acaso ímprerUlas en «1 cálculo do loa bom*) 
hres, pero prorísta* muy de aatomano en loi eonscjoa de Dio«, cnadn- 
jer»n i Buunateatura ú dar la.* pmebas mi« jcntíbles de qoc en erecto 
estaba deitinado por Dios pira ser grande en medio de su roli^on. 
HslUba-w i5dia reunida en Roma ea Capitulo general, bajo la presiden- 
cia de Alejandro IV, y bascaba entre sus hijos el rgao fuese espnz de 
reitablecor «i Rloria y etpiendor, «miMiAado alflun tanto por algunois 
de snf profesores, y oooolllar ios Animoí de otro* ijuo con boona in- 
toDcion, y ifuíxi sin pretenderio, (bmeataban la división y discordia. 
El beato Juan de Parraa. Uiniílra gcooral en aquel tiompo, so consi- 
deraba »in l&cria* para tamtft^ ompren. Ru« providencias. 6 eran 



41} f.iiM iliy;trtn*iMdiaa*|>«r<trh*<ii. iHocloilgela OIT. 3. UMieni.l 



» 



— ly — 

00 tadian toda U ftiam ; OMrglB qu9 la serian n^e- 
tnOo, pao», que m rasñtleM, bien qne coa humiMod.) 
i bs KpellJ» üistanciu que le badán «1 Tapa y los Cantenalea pat, 
fu eodUansM eo el ^Wenio de la Óniaa. I'udiei-a ser qne oooooIom 
^Q B6«n ^ d Jooáa «cugido para jarenar la lempeetail, ni el E^ 
Ira itaatiiiiiln para la riMdJflcscíoa del templo rntaltoo de U religión 
«erifie»: podÍ4ira !»>r c|ue bubiera leída oa el gnu Ulin> de lo« desti- 
wMdataDiiirtalcii ijuo evita gloria «üaha nuei-tada para iiufuar en- 
te». d*car°®'°''''"o='' xaotidid f doctrina oslaba bian penetrado. 
Ad4De,ea*a<Jn IM vocak.i di^jaroo A )(u arbitrio {I) la desIgOMioa 
ihliiiwilJiln im iiVi aeranaaooMr. no»a detuvo ni un 941o idi>< 
■■Itt CB presentar á Boaoavmttira oomo el raiJ dlgao y el nú* á 
yn^Mto pan f^bernar Ib Orden. Los Tócalos todos aplaudierou el 
i; y uoánJDMa y ooofonnea, le «Ufrleroo en presideBle sa- 
(oda b ftuailia aoriflca. 

Vil V amtbnrrm loi ehrtorn i Desdo Ion priiseroe pasM quo dl6 
<f añero Oecerel en el jtobierno de U Orden . pudieron oonooar qoe 
Dpa tea kabia dado en A un postor formado Á medida de su oora- 
ii)a<Q, laraqaelMdtrigíeserfcoberoaM «n TÍrtod, oiencu y doe- 
triaa. Ya no ato dutondrí ediora «n liAC«r mención do loe lunaree que 
eaBOcclaa algí» Unto el herniow ciólo do U gnado obra do Frau- 
eten. la Esclolica qiw expidió Sao Buetutrenlora deede Narbona (3). 
en donde oelcbrú su prluMT Capitulo g»neral intermedio, nos ilustra 
lo badula en la materia: salo diré qos «n osla confregacioo Ató ooo 
solídecnlBiitablo \<k tiindanwntos do la grande obra qne ae lo babia 
a>itSado(4l. 

YababreUeoaocido. PP. Rmos., ow «stoj* ínsiasaudo sobre La» 
eAbtaa cotwtHnefcmea y pndantes estatuloe qoe formA BaenaTeotur* 
t» esta jmnbloa geooral para alooder á I» ooeoiddaJee do ta Orden, 
y del celo f tiram» con qne las hixo observar. Su reeoordo nott daña 
Idcob. Untaxcnuta^ paUléntmos desear, pira producimos con diso>- 
dídsobM Ui mocdioque ilubló la ReUifion al hombre ftnuiito qua lo 
tT«eaiU«nOio9,p3r.-t i; : < lodocoo Hrmexspor lo^camiiiot ilu 

«utia pjdrc i^uiiMM' ' .. ])iritn ontro sus vordadcnM piv&M- 

rú0 (ü). Pan el tiorapo no lo permite, y s<Mo toaonKw o) muy prootio 



Ot P- rr. toatn, Ncopotil. In «u ^. ordici. Clin>n<>lv(., Coa. i, pac. ^ 
— ■ ■'. ■' T'&nirmeuoi. (Rícl«iiaiaO<r.8.»oaávBntj 

i'lp. /» cknttaMl eltarUI/nU, flt«. Idém t<Mni>. 



I'. 






^20 — 

pan tlMir qiMdaliMdelth) ta Orden voIr&r^ocDpnr'^l itl«llnfrul<ti> 
lagnr i (pus le babla eíeraío m sanW Fundador, y «I tjm v . ,_ 

v»d)i on to-ís « lialICM y hérntavira la didrtpllnft recular , , : -- 
nmcñ <)cl» míiU «¡fia, la sptlcacion si estudio. elTecoyltmenlo. \»s 
viTpitios t<)'t»»'pie lialib vitlii di muailo poco tiend]» Antet en oiila 
imndal<wi hiJ<»4eFi4ticbMd<i .\sh. H»UU lltitii^rla ^scItAel etin 
dol idempra fninde KueBavínlDi-a,f[tte H cun ano mifhn tn 

«aa ilel Patnarca ite los pobres, con !» otra T«rormD^'> ^' : 'iitr 

loHinetltos rlecorojos do dírculloáiWM, í fu I iw, y i lo» 

Santoa; l'ormamJoolldfis, íastitayefulofcitíTitlsi; i 'nlnnil» nS- 

brinav (!>. (pe ile^pues ailmlllñ j sandDn4 b li^tMin pan la tni^j'ir ití- 
poeeiotí y gobierno da x n» Mc<er(lo4eA y li;vi(3« , non u! mivmtt nhjpin. 
Hfl baria lnl»wlnabl«. aibtoH. ni imbioie <l<i ropmlDRir euanm Mm 

BaaniVMlura «n todo el tÍ«nipo dn m dilatado gol* r 

quasusUMltúii marclta sea reí igio'h] mentí p<^ !im:<i .'xt 

fadiv, «Ib descansar taftftn cnrit9t!<Hi' :« tniim ¡tv anna 

intsniM idwiH y f«nttiiiÍ«ntos, y at»ifi t . ¡i el |>oI)r« y lnt- 

inild» hAbitn qna vi^^tan (?), oi:hnln^«i) tai IM pueblo* y nacianfl-i iit» 
ocnpahan b rraünnoiii y el bnm olor de fí» VUlwlM qne InMaa Itdnii- 
nrdo ea sus pror«<M)re4 printerntf. ,, l , i ,„. .1 / 

No te extra flemos: porqa» íqn' ' 'fv* fe- 

liondeloeloaellrode on (ionor 1 <:<m él 

«jflsiidn qae eWrSria con In plumn, sar'i-naha con dulünra admirable. 
eoB t&blhdad encantadora, con caridad cctoitUl y dmnn, la eneróla 
y foerza ¡laa brillaba en ms exhdi4o!# Ofrlase, al oontem|i1ar la' mar- 
d» do tirina ventura oon eiu súbilit'». que se conducía ci>n cDof fon 
d dalictMlu temple de <pie !t» vale In t^cía para cnnfihlar el coraron 
tW Ii0tn!»ri>. ítHl»íi»- r.' y coBW-ulr sobre fiX sus amon>í09 

■dasifttiíofi^ y pudiera itiM.' ' ':)i<i(|iie <te presentaba li In Yí^t^ de 
«RDborniauMeaiDoait libm viro donde pcdUn ve^o«tnmpRr]t> y1eer 
otutto lee ordenaba y prooeploaba. sin dájarlM recfirso nlgttno pnra 
flbullr sus eibhs proridenciaa. |Taa poderoso es. ttiblos rupetables,. 
al (¿ampia de los snpariores paira Animar A fo<i albdlloa al-onmpli- 
mle&IodebMlnstmeclOBas^eae leacMDunieaa! Kl e« un len^unfe 
mailo, vivo, ftierte y «flox, toia elocuente qoe todo» los discursos hti- 
nuíH», cuya Impreeion á las veces es aérea, y ato mis duraeion qvie la 
qne soele senlirüo en el entretanto que se lecm ios exhorto^ de los quo 
gobleroaii. Verdad Imporiute, que ttea predica allvnenle que el me- 



tí) I4aitol««fc«nm. XrapOL tn Contniul. Xarbon. ton. t, p*C-n. 
A JUiui. tpMin «od. to«. Cati«l.el{i»K. 



■>Uo fiHou Jn olili^u- á l<u i^Mitos da toiUs etaws f tu^o auIqniorB 
cor . . ' •umpe^o ¿osas dúlwrús. es el habla;!» 

«00 ,'3ipUt; marcliar delante «iú aUo^cuiU ob- 

«•rvaaou <1l' : lus (irtiscnbd f ordena: KcoavtíDirIds con el 

t«tiaiit>oprii':: . ' iijcr tuba Boona ventura oon loi eu/ou, y oítf' 
\ rerla «■ SU contluutA «I borinosu cuadco de nnüdad y virtud ({im 
w{Bdl le» i^TMcotaba. 

Katk en la i>>aii(rn critica da lubUr dfi las virtudes «miiionlenMi- 
ickAnUciudo It;iínav.'ol'ir' .-é yo tan atrevido qtii) iittuifú 

uUi>in -líTB - "1 1 *--T lrn;j i.iji pjraob'iM'var liw tiH:dÍos,^|ic 

le ■■ -\ p^a [M^rroorioDarias, pao oIúvm^ 

la» ' - -<... — a-'¿Na seria calo oxpoaúrme ip<Foft- 

Mc 'io^ y manijar coa somliraii y homaoi ul liinpíai- 

^ ..^■a.-'i '['!e fiñ-oi-wi í niMStru rlhtaí Porquo joúsio lialjlar dígiu- 
taBAU4eaqu<3na humildad profunda qiio le mtireeiú wr romnl^ndo 
|uraiM!*l (1^- ■¡"^■^■^'^P^A^J^iuii* COD d lunar mi^ p>?qu«fla. ni 
vatra lu.iafbb'i do la iniprama iira-iídencia de fn orden, ni entre d 
bf3)od« tapitrpura, ni «a ukedlo ch la diirnidail «nhlímedul obispadoT 

»íCAao dlMiúrrit- coa afíiortn dj n.qaolta caridad tnllaoanda con el Aiega 
'id B*p(rilu Santo, <!Oii la qne, liacíénda^o, cooio &lro ApO-tol, nntodo 
i 
4«a. 
lUtB 



I' 



% 



«InlMi ;t liM alliitidos. servia 
ki aquella oración sontinna, 
iiUi:it)ii A\i ta Tation y iiiuert« deí 
,: j '^i farvorosa wm »u digna y santa 
a dclq^ lUlcIbatt», Ao^clmon y Bomardos; de 
:"i y Aerornba por la nayor tioara y gloria 
::iia;i, ca cuyo ob£'}<^UÍo o»críbi6 mnititud 
lloluf lo< mcdíiM de MrntiflcaTMy 
.dadí iCAmo podor «\plÍc:inno cao 
•lif aidad ioitra ta tunar al Sctor, solitu aq,u«I amor tan Uno. tan retie- 
iD«al«> tu impetuoso, de que eran pruobKia&iisiblesaii3li^Ímas.siu 
eatpimt, nu iíxla«i« y arroba míe» too: aobre a^ol amor tansin tssa y 
.TXlgú ¡Un HerDardo (:)), que. tle^'ánd•3leaobT«liB 
: divina, bo dcacau^tu ba.«la iolrodacírte e» )ts 
Mtfu uivvraflü dol Hombre-Dio», y ÍUar m morada en la S9gn~ 
da ap santUimo ootítado, ta ol modo y ronna qoe explica e) 



«taaifoc 
HüiBhn;-- -- 
Madre, uda 

«,f'--'- - 

d« 

•le 




(I) KodaatateOO'.S.Uooavant. ~^ — _ 

n Omalbaiomn-Urain^iriia TiQl nil '^'^rtalh^cip. Jia,yer*.l|.| 
tu itorina-i 'insmoil». IS.)krnir4ai,at>u<l 

' r.irrMdaoBB í i.iaUíMn. 



— ya — 

mismo Sanio (t>; ^ t^Al üidot, en On, Un acendrado y Hic«n(I!<k>, 
qne parecía babor cotucgoida consnmb- on la sagrada boguen qu« Iv 
alimeotúih loe laaloa rostUoe ^dc son const^eates i nuestro mftie- 
rabie wdr» pus prepararse y disponerse i aijusl grande y estupcnilo- 
bvor loe le diapeosi) d Dios de 1^ mlwrktordlaa en su liUlma enfer- 
medad (S), para oonsolar i sa Sel sierro, para...? Haa iqaé hago yo! 
Ue dvten^ decavisdo: el tiempo corro con velocidad, y adusof di-ts 
doF de U miUd de lo «pe prometí; pr«:iso es. pues, aprovecliar lis 
momi3itoi< lue me permita, para curoptirlo. Y ya que im» hemos ír> 
sñiiiado lo snScknte para probar i[ue el Mritli» Doctor San Bnenx- 
veotura Ibé grande en modio do la religión j«nn!lt<a, pnitoraof á pre- 
senltrle b^Je oa punto «Ir vUtn todavt* iota brilUnto, qae nos palon- 
IJoeque ftié tamblon gruido on medio de la Ijdeíin. Renovad rno«trA 
atención, j escuchad laa pmebtu de la 



insunu» rAHm. 



[ji pruili.<ncUi. ul i^elo y el acierto con lUc) ^d tlui'iijivonlitra g<3- 
bu-nnba lu <'>rdi-n ilier. y ocho Attoa bflCia, la fama de sa saiitldad y el 
mido dü Rix virtudes eran ja notorios, y re lubían nmcralindo de- 
masiailameote en íTant'ta y en Italia para no llamar la atención dr lox 
Samo* Poíitlflces. y reclamar Ia^gran<ie<{:fervlcia«queeB nlweifuio 
Jelii tiesta porjlan prometerso de un bombre en quien paiiidan d<^_ 
c:an»r loí prindpalca dones del espirita Santo. Por olra ¡nrle, sj|^| 
olir ritoíi. sns optlscnlM, en ntimero de miü de trwcionto*. W 

Ifli.i . 1.1 utilidad y aprovechamiento, y le conoUlaron entre loa 

verdadero* mibi^M la oplaloo qne se raerMia una dodrliut que, al mis- 
mo tiempo qod ilDítraba el enteadimienlo, encendía él ccfmott é 1d- 
llamaba la voluntad (?). 

Pnrque este era pnnlititntente, mis veoeraMesPadrfla,yMBln- 
rActer {«ciiliair do hx obras do l^enaventura. :4i podl« tor otro mdno» 
nobti^ui de mi'noF Tírtitd y ctlcscJa pira mover, bien oonalitcrada \» 
principal academia donde estndfaba la doctrina que estampara en 
clloa. No ne«aremofl que cnltlrA sus grandes talentos en la ITniveni- 



O) Vld«aliir VaOnil.. ' 
0t ioao». (l«naiK Eo' ' 



— 2a — 

díS'dtf f'Tfí; KTü dlr^moj al muoio tiempo, sia herir los «a^i-ailiM 
rtrmrinTii do la ronlad. que lucia su principal e«tiidio en la eecaela de 
lútSUilM, qtic labia aprenditln & la aombra del árbol de la Croi aque- 
lla dMkcia sublime, qu^ Jareis hará la bereAOJa ni el patrimonio d« 
kBAlUQV stgvn la carne; «luo b.i llagXK saeiratisimas (1) del Noml>rv 
tteenalasftieQtcs dirínaf, virna y pcrcnooa domle bebia miuaIIb 
cdatUal ttodrina que tonto llamó la ntoncioa dol ostro mia lumt- 
•OKty bríllaate de la religiOD d3mi PstJre Santo Domingo, y or- 
riMT-'- il« la l£lcJla cat<»iea, tí riccnpre grande Santo Tnoiás do 
.ifoiao. Admirado el .\n^l de las Escuolas do la piedad, solidei. ao- 
aaa j fuego divino que advertía en la^ obras de su condjacipulo 
^M■lar«olUI*a, le dUo un día : «^Hn qué Ubroíi eeludlas, mi queii- 
AdUñfi). la doctrina que eiucttiaa a tu.4 alumnos y vtvrliu on tus 
cKdtne (3)t> Con otro qae onthiMo Toniis de Aqníno fe habría 
r<milirliln Riicnaventura «egun el documento del int;e) Raikel i Tc^ 
hirr penando t« docta que era santa y bnono ocultar al Sncrsmaato 
M R«r tomorUl de los siglo*). Pero bien cierto del hnnor j la glorit 
qMrenltaria al mt^mu Dio«dijmttnir«Htai'i itu víiIuom c>>inpsflero 
¿I ilvtoo libro donde IwMa la «oli'lex, la piediul y la imcion extraor- 
diuria fae tanto le «orprcndia, le descnbri'S la tmAjten de Jeanrristo 
oveUlcado, y ie dijo: «116 aquí el gran libro donde hago mi prineipal 
«atadlo, f doad« aprendo lo qn« enseño y lo quo «acribo (4)^ Rea- 
paetfad^nadcuntentioon carne, recibida por un ángel humano 
conloilkla renoracionr rotpctoquele ¡n<pirab.-t un amigo i qat«n ¿I 
laUaao kabla llamado santo, cuando lo rió rodeado de raros, luoes y 
nMptaadores escribiendo la vida d« n ainlo Padre (5). 

fQ.>> modbo máa qtie nns aatorctia maplandAcíenté hasta cl punto 
- b atención de un Santo TomJis de Aquino oaa el tl«DK> de 
m T piad.73ni! luces, qu« un doctor ilnininade, qu« bnbJa oom- 
iTíclorlotamcntoy deavaneeido la^DCffnis calumnias quoQnl- 
Usrn» i$ Santo Amor y su admirador grande, el Vlglbudo del si- 
(lo XIII, 4Ír«ldode AbbcriUc. babian vomitado contra la* Ordenen 
Meniíkaiites: qn« habla altanado tas peqnefiasdbenaioiMaque el gi'nio 
M nal sembrara «nire dos íltutres corporaciones tnltitiamente uitl- 
4U Mb Iw Tincólo* eatiwÜK» do la caridad, enyos dolóos lazos han 



(II tnmboHMlli Ut<vli mvirnaa, aqilelt mii>r«i*, p«a«tivqa« cUre dog- 
Mata pina, |KccÍMÍa is off. SI BodbtfvL) 
ffi eulein ta («J. oft 
lÉ) CBi>.tit,''<r<. 7. 
Ht BMl«nalaon!.8.Booiviri>l. 
ÜH t|)Mai«t u\ cod. i>.T. 



— 'M^ 

j 

foomijo «II nnertros dtas IiM ili^uu uaccéíuv-'- Je eus Audadcn'e 
untos. iiiipeliilcutiM mliiu0 calo que raoriúí aqut'üo^ i im^ir 
¡ qnsTBrtpio \o» litjo* ile iiboa y olroa viviesen ñaiupr» en una perp^c 
natofl y aroMpU religión? jQue axlrano, dl^o, serUqae e«le hombr 
Un extraonlinario, mya benüfloo inllujo peiu)tr6 j so. tliíjú sentir 
I i^KDlUrlos f«lkm hiStM «n los dioolri» da Io« ormltaíioa do Sau Agua 
¡ ttn (I), y qiu tMnUts y Un lanniiasM i^niahM liabia liUdo d<! <¡uc lia- 
[ ^ÍJib) por su boca cl Espirita Sasto (3), Ibosc «oDcepluado como 
ais IdAnco pont calmar los ániíuos de loa habitantes dol araobispad 
onenuM, ajttndos cao im dleenaloaes dvilca qne los laquietattauf] 
L; aic«Dillaii entn ellos la toa áe )a dlacortlia! Asi lo crdyú Qeiudii^ 
' te IV. Cerciorado este gna rontUloe de )s prudencia y dol don Jo ge 
Ibienio que en loa negodoa inluos de an Ordún liabla def^ple^rxlo Jiu 
'saTCfiturs. y pemudldoademisdequereunU todas las roí3v j.ca.-^ 
racUrm que defualia el Uoctor de las iiAcionoa oa no Obispo (3), Ifl 
]ireooiiici> para b Iglesia de aquollu nietr¿{>olÍ, qao en aiaol swlo er, 
' una de las prlmeru stlias dol orbe catAltoo en bonor. eu di^iiidail yf 
^'•iir«Bta. 

i¥ qod impKüüDa 05 paruee i vowlroe , PP. Ríaos., í¡ai liaría oii 
BaeoAimiliin el nofabmiaiento de oeta dignidad Un sublimo oooio 
fTopi» pan lluiuu- la aleación y llenar los dcMot dol liombre qne im, 
tminxt OM frialdad 1' Indircreocia figurar «n el teali'v dd t;raii Aiun-j 
{lio, y lineer un pajiol hrilbntc entro los principen do !ji Iglesia? Su^l 
^Ugüauís y aatpinx* san la praoba más eengible del lio^flriuo quv liú 
ea sn cotruib: bs humildes y ropelldjia siiplica.i con tmo iiist<f>3l i^u-1 
premo Pastor d« la lglo»a pira quo te eioiuu'XM de ima digi)idail| 
«uyaa agnit» H a ci naee le MmtonialMn. nos dcscnbron lo que paiui- 
ba w m Interior; y k taliifiíocion y oooteuto quo maniloet¿ caand»,' 
movido el Papa de «os sdplícas y $ii«piros, áeüriú i sus deseen, lo wl- 
mlUú Ur«ciineie,y ledineLúcstu> : -: ¡ua i» taiam<fnlo ü40,j 

[ et iti ofterm. w^rntáiorum luorum (4) , ^ada nos d^jut 1 

' on b materia, 
Pen:i jdia:nUrA Bnenavofitura por mucbn tiempe dol ímUf do 
cata xrxn vinííma quo .loaba de coiLMfpiir «obre si miraio? Iliutrado 
«onwldobtoesfArUuids loe prafot«i< «1 llamdD serafín al «nuiMíara 



Ul Wa<lla(..lo«.iv.AanBl^pég.U»,n4m.U 
O) siitiu IV taBulU<MionliatS.lica*Tont, 

14 >'adl..l »d Thlnat.,a*pii. ren. t, M Mi|u«nt.:i>t KpiaL «4 TÍt«A,«i||i- '* 
Vfn.1, H*rq. 
141 W«4ittf . tetn.. IV, An«sl.< piV- ^- "^ei . !:•. 



— 25 — 

d^udl ^lut "(crb ffraode lu ni Oidún. aiVuilió lo itorla Umblen 
Iglpsu- jY en quií ocosioii mis oikortcn» podía ;inncijiiiir i «Ur ¡i: j. 
bM «oonhlo ¿1 qti£ la nato Pidro hxbU loido en el libro cUrtiO de 
los drcünos lia los by*» de tos boiobros los dístinfcnúlo^ é impurtan- 
t«s 3«nici<is que Oabia prestar d la £spo» del CortUro do Dios qo" 
■{Bit* Iw pernios del muado, que cuando se cnoantrab* iiflij;ÍdR ood 1:< 
orCuulAd de ocrea d« tniá üüos, j cou pocas csperanxas de d«SDndar- 
06 d« b» vMtidoi de su viudeilad . dQ adornarse con tas de m avem 
óesfoaotio, de sd alegría y áa ¿a gloria? Hn efc-cto : pitnca ettiiba 
rcKTvsde ii Buúoaveulura el enjugar las U^ríma.i & la Iglesia -afliici- 
da^ pod«rl3 de :i ' niAiU (I): ExuUa, habitatio Sir/ii... CXite tf 

•to^ ¡urtMt, el ■ .el indic te tUcorf ti luiuore t^iia: en r«- 

tan lio une los intuino* CirdeoatiM quo no liabioa ai^crlado i propor- 
dniiarJa»tl« ilia Un su«pin>do, se eunvínicmn ahora , me vides acaso 
lie siparíor ímpolso, en ipio eliitiriaa por Partor supremo de la Ijtft- 
aUa)qMl»< pruputátie nucaavRntuní como má« digno de ocupar 1» 
Siíla JeSan IVilro. átin ciurnto xa «]l)rin»e .-■ si mÍ!tiito<3). Kienquífift- 
ta «3 aaotn Hcciu-al d<! I>i« laúnin L- tioiwr tan dis- 
liiifirido somij (iropio pnra oaij:j .. ¡'■■mX y Cúcoentar el 
■lur 4e <I miiíao. Pero Eos intereses de la Iflloiia luricroa por esta 
m sobra (u coracoo aiA» aíccnücote qiia los Iríunros de aquella vir- 
tnd^ne tanto spraciaba: y ooal tti Ttic^e otro Snniuol, les coanifcsld 
qnc el OMXiiód'^ Jior XiUi* para ki.t iinjiído por Principe de su pueblo 
«n <l arcediaa-^ T<m>1uMú, vücondi- TI noca lino, qitc cnMfluidaquedA 
«livrlii, y rccdaiKidü por Scmo Pontifico ooo ^cnoral aplaudo}' coiuoD- 
tÍiDi«at» d« ifiAofi, aoDqi:c do era del cncrpo d« tog Cardenales . ni so 
iBltalwVn el lugar de la elcocien. 

A pAt tunfO tan ruido«o, j que en mi eoue^pto vs <mo do lc> 
que lucieo huís bnnoi* & tiuenavonlura. >iu:<iini>'^rt>a "lixis RO DiiíRCM 
gtorJot < 'ileoteute Íliaudeiiio«lni:it!j <\aa cu i.'/uclo Ules 

lebab>. pie (ii«M grande uo HU iKle.iia. l'oniue el DneTo 

Pofitlñ<;e tiregnno X, inflexible á Im Hiipljcas. lágrinuí* y suspiros 
dal bonibiv extraordjnarlo que tanta parte hsbvi tcojidái oo tu elora- 
dOD al troan ponUUcio, |o eráó Canlonal r Obispo de Albono, pora 
^' " ' ilocon lu pul pura j la mitra, pudiese dcsooipeAarcwaur 
to -«IV la« '?)rDÍ<ionc5ÍiaportaiiU;¡Dias que teula preioedi- 

tado cojillarle en «I Coocilio Rmerál que babia coogres'ado en I«oii 
á6 (-'raacla. nizo, on efecto, ni apertura tí nuevo Cardenal Obispo: 



ti) ItkTurJu 1. r-ip. V, ten. t. 

1f< lviT-iKiiai«inii>, tn fliS. Baiuvtgl., bb- 



— ití — 

uix' ;co:i iiti<*aiIm¡rscÍOR v sorpresa de ctumtos cumponJan aquid] 
huiJoftiioM) Sonado! Ni co^ ^n el tiempo, lü on la lengua , ni yo ma j 
noueatro oon tos lletas qno serían aec«carias pon Uacer U dcscríf 
|cioDd«un : ! ' .!) intorosaut^. Sdlo puedo d«ciros qiie al de^e 
ar SQS lii .i ventura «llaroa ea sii presencia las Jm l^Idflfaa;^ 

u« te oscucltaron coo la mayor atención los Tedras do) Oriento y del 
ddeiilo: que desde aquel inonKBto se adquirid sobre dloa una su- 
IpartoHdad exlnordiiuiia; que si unos le admiranm como el órgano 
lilelDfoxde b pax. destinado A rr«tablcccrla entre grie^s y latinas,' 
lótrosf^iniraroa nomn el íngc) del KtoJTio, comisúinado para rauniJ^] 
ajo una míinna f.^r um oiiJmiii crccncU al Oriento con el Occidente,] 
fjr proporcionar i la j;^[c9Ía el grao día do oonHuelo j- regocijo que i 
aba cift-ado en ht palabras de Üanicli. qne había tomado por lema dal 
I nIocDcioD (i) Tcdo^ en fio, le reputaron tieade aquel üutante cuolj 
: fouM un oriculo divino, A cual si tueae el hombre de Dios, eseo^íd 
ae su providencia para aounclar i las dos tKtestns su Tolniít 
^lirina. 

;Qu^ campa (an cario. sibl<» redpetables, se me presenta abor 
I la Tísta pira extenderme en los eloi,'Í'>* y alabnnxai de ttaenaven- 
raf ¡(Jai* momenlo» tan oportunos para reproducir la nube de ai^ 
l'^imenloa ]uniluo-m:( ron que oonflrmd que estaba dniinado deíade los 
anos eternos para itr gmnde m medio do la Ih'Ie^al ¡Y con qafi dolor 
ly sentimiento tno vfo en la dura prcci:eíon de rupetír con el Apdslol 
iBe las ireotcf que, aanque omni/i tnihi li(rtit, non omnia expe- 
[ffiMAf (2), por nnpD-l'M'dotenermo algunos instante.'' en arapliareste 
' U-oxo de la vida de liuaoi ventura, que tanto heaor hiK> y bape toda- 
vía i la púrpata, al obispado, & la Emilia de los Mcnoros, y i toda In 
l^lejia! ¡Ahí Si nw fliera perroilido desenvolver este succüo, veriají 
I al Samuel de la loy de gneis puerto á la (bente de Las do< igloHia 
I ftruncidndotos lai vordades y voluntades del Dio» de Israel, desple 
, ft.-indo si otbeto un Intidigimoía proflinda co Us Sagradas Escrituras;* 
Vm va^Ia orDilfeiofl en los 5!antos Padres, sus grandes conocimleotos 
leo b hlitorín, sulMtur* inmensa en los escritos anti^os; 6 más bten 
fibhwrvarlais que, rompiendo con dulce violencia el dique quo contc- 
«Inel4V>é»noduaguai) v{va«ijite liabia bebido sin tasa Di medida oo 
' !;■« fuentes luagetatles d<;l Hoinlm>D¡(» crucilleado, laü d^4 correr I 



(I) Kxurs*, JsuMlacH,<iltt*lB «c«I>o: in cir>;uiD>ptoa«4Un«otaui.*t vida 
r|)lI*>;UM ano* t«M *b Of i«nU tolc^ «Mpic «J <>ci;iiÍFiitcin. id tctIm uncU tt>u- 
d«ata«IM nunoriH. iCop. *, vtr>. S.| 

ft| Paiil.,adEphcL,t*p. u.Ter*. 10. 



— 27 — 

niinerB d* aa lorrcnte iBipt-toolo; poni»e, vn efMo, kablú en «stM 
*>t»átm, f aa los discuraos ip]« pfeotxlicrofi i las priraents mmíoims, 
roD fli NÍo, claridad y iniflr^ <pit pudicnn haberlo bselio hM Pa- 
blos, los Cipmnos. los Jen^Dimoe 7 los Agustinos, 6 aquellos hom- 
bres privilegiados A ipiioEiesbábta dicho eJ Sitintdar qu», mando e;- 
linrlteen 1 la vka d» tos príncipes y Royes, no serian ellos los que ha- 
blufrB, sino el eepiríln del Padre eelealia) que babltsriii en ellos (I). 
A«l era que no se Jetarían laj oleres y escarebas con el calor de 
lúe nyos del sol, ni se diatparbn las Mntbnrs de la oscura noeíie con 
bu looee da ta bella anrora, con tanta fiuilidadeotoo desaparecían tos 
argnnienlos de loe griegos i viita ile la Mtltler y el acierto eos qao 
Baenvestnra deMUTolvia, itiulraba y patcnituba el verdMlero ses- 
udo de la Escritura, da la Iradicion. de loet [*adrca j aatores anti- 
j de evactoa docmnentus eran del caso para ccareoeer i tos di- 
do to nula ena;ia que babinn «ostenido, y d« la nulidad de los 
itvcoii que babian procurado JustlAcir su separadMi de la lgie»ia 
!re y naeeHra de (oda» laü IglcKiax (2), qne en la de Roma. 
Sn doctrina culcxttul y dirina, ar|n6ilu mi-'ima doctrina que con 
Ble bonor y (tloria dii Ruenavcntnra fuf- adoptada en el Coneilio 
I de Florencia (3) para los ini«noi< Anua y efectos qué consi- 
goiera abora «o el de Ltoa de Praacia, diiipA ins sombras y liniebbe 
qne Impedían á los grírgfx rer la verdad católica, y l«* iluxlrd sobre 
ta rotantad «xpresa del Salndor «n el establecimiento y gobii^modo 
■a Ifleaía. ha^ta el punto de obligarles i dejar las armas de Ib mano 
y entonar, meicJados y ecmlbndldos con los latinos, el articulo ftinda- 
lal de ta suspirada nnlon, qui a S'atre FíUoque proreáil (4); vi- 
881 i (cumplir la preifioclfrn que el Cardenal Obispo albononse 
badw en su primera alocvcioo i los Padres del Coodlio, do qne 
losbtJMife las Iglesias del Oriente y del Ooetdeote se reuniría» para 
formar ana sola OunJtla, un wto rebaflo. bajo la autoridad y obedien- 
cia de nn solo Pastor y Padre. 

K« Alé taéotíi buz BueniveDlura en muchas otras ootnisioiMS de 
üt mayer Importaacla. Kn tedas eltaa se d<t|4 ver como un sol brillante 
y rMplandeciente entre la» estrellas tnislnminoeas; como un... Pero 
jqu-- !iiira«n tan vlotesto viene á arrancar esta eocnmbrad» r^iro, 
que Mn su aombra y Qcoodoriilad ponía á la Iglesia á cubierto de loa 




ll) MaUl.,t>pL t,ifr«. 10. 

tf) ConcillaiD TrlilML Smu. t de Bapt. C«n. S, 

Mt lia ka cambóla cen>iaiitii)oi>oljteiK>. 



— 28 — 
KOlpM dt ]RtI oneuiIiCOi? íQUi! vk-nto tan ruertí; 
antordu Uuninüwi, ipte cqii Unía utilid;ij «imo 
luouc wbn! loi IWiwsdelwdoisIglcsúuroaiüduDiiLeonr^Quáí^i»' 
Un nücivo j porjudicut o* ol quo 80 coiii¡>!bco ea ctuiTerUr oo aflíc- 
(.'iotí y «ntar^un el JLkbilo y la aleiiría do loa prtaQÚ>33 ungidos ijD*) 
c^mpoiúanaqiidliDi. ' :.£¡>JtM g^nsro tiuioano,! 

<[u«,poreÍ«t«Dlado < . . ^ ubre, UJúsu Lrono ouel 

ntoodo, le ooajsrva y perpoUiarl Itaata el Un ile Jen ti<3inj;)ai (1), la n- 
Aii'ja muerto qac, scaiaeUondu coii igual impclu i las C&»ní y iU>* 
Rcj^d^qoei los ImniiM^y •Icnnlidiu, M»ÍcaU wgolIOM sobre U>» I 
escMDbrO} y nn:. I ' i- lUrai« y tío li>» truuwi; U tnuertti, .dis<>>ilc- 
toalda L1I otm t. -u i-.ipitl.i marcha jwr FnuKÍjco^lo Xsis, y i 

MsutDsAa lie »u (iajj ^ludaAa para que no oorlnso oL licmi ciii'llo da , 
Baenar^aUm, al-DUalicracon nU^ Tucm v uicj.>: <-\Hi' JAtra su, 
prociiMB víit», y sin eoniMkfacinn al^nia i aus di tudriUi*, 

4Í imporlantc^serricios, iletcarga ¡tobrv i9 su (¡"'i' iRcriflc» 

i m furor, r <!1hi U icrnioUcion de nna vlcltuu ti vivne i 

privar d la purpura, al obi^ptdo. á la Iglesia y '■ ' ' ■• Me- , 

aores A»] liomlir» gnaile que Ü'iat La había l > en 

c'.U. pura <iue, uoa b fra^anda iJahu aaotidail. cuii el uior do aus ylr.- 
taili»,.v coaút Fe«pIan<lordesu, 4'x^rliia. ítii^o ol asombro desuri- 
p\o. h ^nr\a de la religiaii ser^llca, ol consolador do la Igl«xU. ol 
paoiúfAdor d« sm ktjos del ürÍ€Qle con el ihxiieaXe, la admiración , 
úei Diuiido oaUlico y el tiomlira eiLTAontinirio á todas Igoes, cl.uíll- , 
cido por lo flü." I Altar y del Trono como "iw I 

ili Uri tÉonilirei . < y sais sautos qu» liabia co-, 

aocIdoU Ijiftüa. }' raulnbuulo mi$ íi sn ^^plejí^'^ T ^ "" (e1u''>^: , 
Maffiws in medio tul SawUtii. 

Si an medio do uiu pt^nliJa t>D irreparable nos pudiomn »orA'iri 
de alRuii c«i«n<Jo l*í piiTi: : s de sootimionlo y dolórj 

íjuii dieran personan du li > on la luuif''' 'lol Carde-< 

iialObUpoAlbai»ease.l« i .iplido,.v 

nan de poder (Jecir : £r'" , jm-ií'!, 

pU[%oti tatiiDdegue todo^ ios ('Adres del Con' 
c\p«oiwtoo pública lai prueba;! tais xasÜAm de ^¡> 
loiliu al Sumo f 'oallllco. qfi4 á larc^i^iicia de tado' 



■ -lia- . 

i-ToD á la , 

■ "•bro. 

I •(««] 



K: Hi(nilp«r uuBiD boinl'VFm pMCtloBi iii i 
iDlm tDort, ¡t> Pl in onuiM boiftlnon mfr* P"' 
i'-ap. T, rtr*. 11. 

ffi i(c«lMainoa.S«KHawtljFiReflfMiit,n,M¿iiwd. ('Í6Áit:f>., 



Litr»nti '1 JIM ppw»-- 



I 



— '¿H — 

La Ifclmla <lo IMa« Uatibi tenido nnji gran p^rdidit oon la ingerto <te 
RaeUTcalura (1 J. iCapí, drcínn nnn* soniRinciilu stHitiiío?, tino de trt 
telnartp* (ní^ rtnrn* Hf t» Jpl^^itr vmn ñ t'fTr>. '•KHím:tbftn fttnw. 
m» d- - Y toilos. 

nal altu noC!) T ílinfl •li.vlinifTittIa »¡iio sA cncnntmbcii «D L«oti, so 
fr-'—'-r^-iieon !a mowte il'" ^' — : — ntnni, IntfDumonto permadl- 
J su i>>'ft!íi!a era laní iblo, ciunt» dindl enoontrai- 

•7 :!3 lui !t» f'trttoii, M «I Concilio, en 

b . , I . 

Caavf:-!' I» aenllmlonlAqtiu 

ttípor^na- ... ^ ,.., , :..rnn«nlniiiuertddD 

BtMMTcntnri, ftiií I» iinuiítmta do ffl Ainm-al, tan respetable y &uja<- 
lno»,'^0(t ffnn runnilo se ilffwnvticlvan 1o9 anatM de !.t anliffúc- 
<fa4fñ.*y''*" níaWru La htstnria ile kuiimoMo^y udnnc^ iM mundo, 
ae^tf -í lílro Igual ni '-. por haber sido anlori- 

aia T 'li-^ ^^iibcrai:' :<>, de les (^ard^nnlnt, de 

loe iK< y tn do tniicbo^ otros iluiitres perMua- 

jm ^ ..-.-;>" :.,:,... u) ivunieiyni on la luíosla de San Fran- 

eiaoo ée Xjmh par» ofroecr «1 iusto tribnto de gratitud y Mcoaoci- 
íBlaotoal m-írilo, iHit virtud, :' ; ' ■ ' " ' al aabci' 

tl« San Btiaiavífitítr*, y ,1 To* n . .) íp»» ba- 

Ua bedK> i su religión y á la li;¡'^<>». ino atrrohliti'iui siempre IM II- 
bÜMjuftiiIcsdof qiio iMMaat'trixnroa pnn dorir al pTíndpiodo) día- 
cana, ftindailoí en !r atiloríiind 4h sí:(1o IV, <|Do d Dios dñ los dlMen 
tala ifettjnadf ácf^e Ioí aA»; «tfirncn i BnenaTcmtnra para ijue (UeM 
m KTin Sant» cu tn«dki dn ni ivliKfon y do bi Igl^la ; .V/t/jutit iit 

Aa(o4B Ahora, sib¡ran)ffpebibleM. ipM fomemoü oesotra* algutia 
fnrte fli' lantM honores ydietlDCHines oomodlapecííiron al Rerrill<« 
Doetor^an BMnnveotura gentes de toda dlTntd»!, de KNUtjaiM, do 
todo «ttado y imiMlleioa: yqne haciendo la d«tii<Ia' Jnnícüt .1 Ra virlad 
toUlRW, S *u entidad Ij»K>ha y á <u saber. adiii]irid<i a lo* piíM átü 
Hatúnce-Oiofi prin-iflraHo . iULMi-iHírno*. par» mayor hnnn y gXar'a lUt 




íl la (j'ii objlii ftait una coiiunMii<i|M>n«04Dmiim«i>xilt<inill>il«, t«t puiiat 
laMrateJiUan mi (iirl>UiiiKin |nililk*> ailmann ii(«ralw». (FMna OaJnüiua, 
■■dlDiniiii'i euJumtutn *( iidj).) 

9) ConaUo, <Ui fTJí:-^ii'f.t.m'-j vLfonuniiiniimmíel, Vli iii ooinlnm «uoji- 
Un« 'DiiqíiUat* (cmif- .''¡nn'. \a iitno. RonáT«Dl.,iiñB>. 

Mfein-l 



^¡ 



— 30 — 

bios y liODor de noestro Santo, qua tintos suspiros y liinl*« lit^nnuii 
vorUilu en m muerte prodicarán i la p^ifteriilad mis ntmoU y nonr- 
flarin i lu genencioiMS ñituru quo p«rdifr «n ijl la reüition «eriflcn 
nn «ic«sordigDO deas «uto ftin(Í>dor, un liercdwo dom cíplrílu. 
un vivo QMBpl^ <te sus virtadfts. un apologista d« an iipo«t61Íca re- 
gla, ua pudro, un pftilor formado á medida d«l eomon de Dioa, pai:a 
dirigir á 803 bennanu por 1» aaodas netas da U disciplina tiegular y 
obsamocia r«Iiipou: Uag»m in medio Uti Sandut. Justo ea Um- 
bien qne pnbli<inemo* haber perdido la Ifrlosúa en la mnorlo do San 
BiMUTentura al hombro i^ande <[ue auaoitára en ella n divino Pan- 
cador, para que con antapütciiloa, mu; obras, sos iMorited, aanntl- 
d>d y sus vlrtndas fbrmasa an raaro de bmnoe donda viniaaea i es- 
trollarse 7 hacerw padnos los ptanos j máqmoas da nía enerolgoR. 
para qne la consolase j «ii,)ag»90 las liornas que b liaoia verter su 
]>rolen£ada or&ndad , para que brillase en olla y resplandeciere, oual 
a*tro luminoso, y ili3ipit<« oon sas Iuma Iim osxvm soml>ras del error 
y del cisma qno load MpiraJos á ttiH liyos de ku soao m.itornil. y los 
sometiese á *u comunión y obodícncia: Uagmut in medio t»i Santíut, 
Digamoa do ona vez y concluyaRira conruaando francamente qae la 
muerte de Etuenavcntura privó á la rollfríon soráflca.dlalglealljral 
mundo todo del liombre singular, Krande y extmordioario ifiie Diott 
les habla concedido para quo fdeae su bonor y sn gtori», j la adraim- 
don de los si^lofi: RcnUa, et latida habitaUn Sion , quia magnu» i- 
tiudiii iHi ■SarKftu. üe concluido. 

]Qran iJiaitOoela virtud. Udoetrlnay oloeloqnemaaiGutdTuer- 
tro llel siervo BoeoarcDtura por el honor d« la ReUgion seriflca y la 
gloria de Tuestn Ifte^ia aea siempre la hermoea mares de los hvjos dril 
Serafín Itnfrsdo. Que animados éstos de m mismo espíritu, sacrillquen 
Ms ulcntiK. ios luces y todo m saber «a obsequio y datisaeii de }oi doft- 
mas, dereebes j doctrina davaaslni G<posa, y qiio al mínmo tiem]» 
ohvmm al nnndo el adiflcanta cuadro da las rírlndos que los Ies4 
por bereocia su santo l>atriarva. Que daMieada vuestro Espirita oeiw 
fiolador sobre cuantos ae «uuMOtran reunidos en este s>i;rado reciato 
pora la elocoiM da un preaUent^ supremo de b Orden ([uc la dir^a .« 
jcoblcme. coDM San Buenaventura, por las sendas d« la virtud , de tx 
aanlidad r Jo la sana doctrina. 

Ytos. Uoclor iltiBiloado, honor, gloria y oraamento pK-^itMO fie 
nuestra sagrada religión , CDoar)[A<>!< de presaalar ante et trono de Dios 
vivo estos votos que el mii pcquoDuelo y humilde hijo de la rbmUla 
aariftca o» dirige i nombre de tod^olta, y ptrüoularmente de los que 
ae hallan congrf^oa para daros tm digno ;iuc«íor. I.ímpta'lles de U 



I 



— 31 — 

^wom con qii<* puvJcn usUr nu>2cLi<lo«, y íupit J Mn vueatros cab- 
ios U» qoo á ellos rnll«n, pira f(afi üean a^cradables en la presencia del 
Otos trM rcoM SAnto, y dwpoclixliM itc^nii nu«Btro> deeeos y necasl- 
«Ud. Intorccdnl aAemix con ul Padn; ila liu luoe» para que haga des- 
reaiiir sobro !<)s electores cusntn-^ nccosilao , i Un de que ae deeen- 
tlemlan do las enf^modades j- dolencias de la mi^iirabk' Imiaanídad. 
y allelutan úmcs mente at roayor bien de la roligion y do U iRlcsia coii 
la úli;ccioci «le an Jiífe wpremo qan, por su Tirlnd , por su celo f por 
tn pndeDcia pci«da responder eo el trlbnnal de Dios y da los Iionibro:< 
d« Lu machas y delicadas :trilKiclonea quo son consiguientes á Un 
(oJillme y respetable desUoo. Ilaced, grao Santo, que todos los que 
d»bm tecsr parte alfuiia on «lia «e conduzcan gobenudos por aquellas 
nmoon^Io» italabras '[oe dirigieron los ApAstolei á Ira deles de la 
Igiasia Baci«nte para la aocirtada eteccinn do li» dlioonos (I), y que 
CDnidnU«iiuetst«Mlomae acto, «aeuctie cada uno la vox de su oon- 
áearit, qvo le dirá Imperiosamente: EUgiif twtíor/^a. La Iglesia sao* 
tM. b religión seráSca, U disciplina regulnr, la sociod«d polilica y 
eristtana. y nufsira felicidad temporal y elenia, se intorosiui en quo 
«» Mi, reclaman vnutra protección y vuestra mediación para con 
Utos, y qnu » vean cumplidos nnettroa deseos. Uereican estos vnct- 
InatcncUm. y por vueatroü distlatrnldo; méritos nos coooodcri el 
Día» de toda <;i>iuolaGÍoin lo que lo snplicamos. y la gracia quo nos es 
Heetwia para que, badeado su santa voluntad en la tierra, soamo< 
fteapre fi^Iiceit oon vos y en aa companb en el dolo. Amen. 




RKSRS.V BIOGRÁPIGA DE SAN RLiENAVENTLIRA, 



El céíebn Doctor y Cardonal de la Iglesia San tkicnar«ntura,euyo 
verdadero nombre era Podro Jnan Fidenu (2), naeiA en Bagnarua, 
poqoeAo pueblo do Toscana. el aAo 1321, cinco aAos intos de la muer- 
te de San Frvnclaoo. Sus padres Iboron Juan Pidonu y María Bltell, 
de ettaa rorluna, pero de grao virtud, y de antlgna y calilleada no- 
btaa. 

A los cuatro aftos de edad cayd enformo do tanta gravddnJ. qne loa 
médiooatedcntiiiciaroii. ^u madr^ loeiMomond^ i last oraciones ile 



m AerM» y rrltrmMMMpiiT^siviii lünd^^l? rlaombra da KmUiío, ¡fu* 



-sa- 

nmcisco do \iiB, baciundo voto, si él Sefior U eoaeedia la rids 

Idísunyo. lie coBsaicrarl? á Ib religión ftanclwaaa. S.in Pranri4Q>^ 

gi7X> ortciofi por fX ttino, y tubiendo aiuia ésie, exctamA ol S.\aUi i 

f knKUA italuna ' i Tvniiti-af lOh dicbi>Ai sneexo! Y desde en* 

»s <e le llaii^- :.-::- .^tara. 

Eti d ano (213, i los Tuiatiilw nflos du erlad, no camplidon, ton 

'bI hihito Aó nllj0oso en b ürdun dú San Prabotvoo, pocos nftoü de»-' 

puse do U uiiiorlo du kü Piiiid»loi-, qnfi ya ora c^lobro en d nninda 

S«riuii rial<v>ínlo,i¡uclia MMvfiIdaDn fl'octiedcii do aomuí á otros 
hifl^jfdí, San Huciuvontui-a bíIuiIíA Fitosofín y Tcofofrííh. siendo od 
Taris disípalo d-jl ci!li>brc Al«jaiiilro do AU!s, y del oflobra nus^tr 
do Toologln. tiiíibicti ca Pkt\s, iIo la Onlcii do loa Pi^einGaiioit, Jaa 
•lo Rnpolla. 

TantMy tan prodi^íoA» lUeeMb'lM |W">(rpwni«"oi<*nttfÍT<v( díl Tkk^ 
(Orscráfloo; t.ir: icion á r^ 

Irma, quo por j .imuOo If : „ ■ 

nuMJjtni do b Orden on Tnrln, di>ndo di6 loccioni» ^bre «1 Ubro de 
las San Ion ^-ík, JePoilror/imtMrdo, conUtK'ñi^rlo, q tío lis hiendo d^a- 
ilo 3U oítaJpA on I2S3 «1 c£lobr« Rupolb. A)i5 iUin)bmd<i para reonipla- 
zavleeljií' ' d:a en quo Santo. 

TOfBJsde ' I MtdJ"a de Tíyil'^-» 

gfa de los domiaioos do Far^. 

Sabido es, y ail lo dioc HdftHit, qOA olostodiode U Te'^:.,^-^ - 
liallaba eompIeUiDontA doacuidado en I>ai'ls ooando Ion dooiinioos 
alricjron aic«üv¿m4nti; doí ctii-«0< pilblÍco« on i-¿il. Iam rfanoÍ4--'anns . 
DO tardaron en scpiir sa ■■jcmplo, oonfljtidn )n enwfl.iii'A d .Mt.Jandr<> 
de .VI<ííí; y en los aoos 124l y UMOtn : ild raju 

el dcrocbo do subir i lu cjUjiIraí .i leol sú» 

siguMntc, la Uairorai^bit procnrando ollmlnnr i Im mHoí, moátrú 
la prMousEún dd no cosAar más i{uu ima cátedra i onda Orden, y du 
nu conceder la digaldaJ do doctov i ain^n iVailc mendicante; pero 
el Papa Alejandro IV prologíú A i'jito*, y In l'oivi^rsídnd tuvo qne tm- 
dcr. d(! modo([l^) ToaUs do Aipiino y Buenaventura i'ocIbloriMi 'Juntos 
y piiMi<»muiil(! el bOD0t« dedoctor (1). 

Ea ta Unirorsiibd da Pirb ÍM, pues, en donde Sao Buooavonlan' 
ySuttoTomisde Aqubio se conocieron y GOittni)eroR aquella iuni«tiid 



'I) S«g«ii8<JirocGkb.iuirLuñi.plE.4Bí,ocani»Mli>« liir.ptroStulfit- 
DkvwtaraiMtehkiiafaayaaDPnrii pof •qncltlaiapo, piiMtoqii«fu4*l»|I<Si)Q<^ 
■•ral de tu Ord«D «□ 1S& 



I 
f 



» 



— 33 — 

taa iDlInu qaa dnrA iMa n vida, t qm> taé el ¿na ttfo (1« e*tas dog 
alnas. d« fisUf áo* intolJirGociiis privilegiadas, porquo Ibrnudo oaUba 
por ioaócrs sj*t>dr.9 tIdcuIos do b dwiela ]nl« U 8antiilad. 

l^ deuda de San Eluma ven tura, como artraia nelnviano de Martín 
SiMoeKOBO, taSa biea que adquirida, parenin inspirada por Dto«; y era 
üá el te*ort> de u detioia, <iiw los igae de ella m aproTMbaban m Ilí- 
cito partÍL'ipaRlm de U atiiirt-id ito DÍck; 7 lo qve es Sdn mi* noUblo 
yadníraMe, raanlo mayor era su doucia, mafor era mi tiumitilad. 

Cocho «a el covt<:[ado. toé. dffitpix» d« profiMO modelo de todos en 
pKdjd. en etpIHtu de pobrcxa, en castidad, en huRttldad 'j es obe- 
dtescU: Hozando i iKJar tan animado del espirita del Santo Tandailor 
48aDO(den,qaoparociatinbiarintMttadaSaD Pranciaco en San Bue- 
mvcaun. sogon dice nil escritor o^bra. Anle.* do Mr taceMote, ni 
«nyordrildaeracomalgarcon fr^Mionuln; y )t<>di'3n qnc h3bi>?ndoae 
a\^'.ct'l~> ^n día de la íajirada comunión, por reveri;iicu y por re»- 
p <lflcOiDol;rariin itnirel. 

,:..-.. , 7-.cendote erais «difleadon d« todos por I» andón en elde»- 
anpeftedn tolas las flinelonea y dpbcreí de xu Mirado minlaterin. 
lU «r> tu Cirvor en la celebraotan del anuto «acrilkio. que d(>«[to el 
■Ibr ciKiumasba Ri devoelon A le^i que oían MÍhi, y como él ditrra- 
■ahuí UffrinttA y «e 3i>Tiiiaii aliraMdoMeo tal fuego del «mordirbw, 
que tet parecía cnlar oiendn b mi» de un Santo. 

Se tiene por «cr^ni ademln qoo Ssn Bnenareotnra, no contentó 
coa practicar la pi>>l»<l. y rfcíeando «Sti^nderlii entro los Kele», inlixv 
da¡c U práctica de dirigir una oración á la virgen dc^tuM de com- 
plot», y de tocar la campana para convocar li Iss fll'l<^4al i-úitedceHla 
hm caMnlca, y que promm'iO la ioftítucton dn corradlas y licrmait^ 
«ladas como tas qne cftablo^iiV «fl Roma on 1270. ■-__ 

I j oradoa y la moditacion. i qnefe oonM^n^ha con gran asiduidad, 
ertñ b praparaelon piira rae estndíof y para toda^ eta ocapadones, 
roelblmdo «n ellas raeraa eorporaln i inteloctraites. OaSn provooho- 
WM tm oloff raodioa ds fecundar y bacor proreehOBaa la« «{raadM do- 
leideJ alma, dígale !bin BneDaventnm, díganlo aqnelloaaspfritosdes- 
gntíaáa* •n». prescindiendo da la oradon romo preparado* da los 
oalaáio* y trabojM, crMQ perder el tiempo que en ello emplesn. Mian- 
do ea Kealldad a6Ui convij^en, eiiindo de elh presdnden. aer innmo- 
tHefMAnodvoff para loa dcmiay para siminnoíi. Ante* de estadinr 
y iaüst de tnb^ar ueditemotí y edudiemoa en nquol ^ran libro que 
.■tet ffaeaaventan tenta atempre preMinle , porque allí «std la fkMnte 
de la Tlda, 'le b iiitpinicíofl. d« la «alud, de lo bueDo, de lo bello. d« 
lo nrdaden\ Ae lo útil y de lo provoclioso. Eao gnu libro es la IdA- 



— 34 — 

da aa Crnoll^o. Ka erecto: intori-ojado en una ociuioa «1 Smto 
¡tjldr, por S^TDlo Tomi« tle \([iiino , «n i)ii4 tibrt» aauJuba sijaclls 
:>viila iloctrini, j A6aiio liatMa apMiidiilo AcjuelU elocnonoU Ihii 
OJ tía >li}n>;ion. Sin B^vnaTVOtnra , «dkalnndn i aa CmciOio, 00«- 
16: «ICit« ei ol libro dond» esti.idio tiKlg lo quo eoí*(ii>.* 
La nima do aii virtud . de^u ctoncia j santitlad fué lan nniverul, 
[Mi b edad de ireloU y cuatro ados, r en el de 12ú&, i'ué elagiJo 
por niuuiimidad Honeral Ae m Ordeq oci líl oipitiilo cülübrail» en Ro- 
1 «a el convento do Araccnli. y iMViidírM pur »] Pipa Atujandro IV, 
fae cosfirmA la eleg;ian. San liticnuí ven tura, ¡inpulMidQ por «u hamil- 
1. repreMAtó. rosuDciA y ^ ro«Í.<tÍi^ .i nr«ptar tan doliodo cargo; 
ro le Alé preeiw obedaccr. Ksta rosiatnncin, que ora y^ una prueba 
I «cierto de la eliNeioo. M conltrmitdadospaea por U pmJencJa. 
av Is nbidurlB y Srmexa coa que frobornA su Onlen, por el vigoroso 
do oon quo resUblecíA la obitcrvancU de la rexla , y por el tino con 
qua apaelj^nú Ins quervllu rntrn Tranoi «caitos j- dominicos, y por la 
hwolldad non que. i p<Maf de tai o«upao!iMie« do en dorado cargo , se 
Goosagraba a loaodelos mil hamildcs dn| oonvonlo. Ast faé qiie,du- 
ante li» diez y oclie a&09 qua gobirruá la Ordrn, oantribuyá mucho al 
ilendor qae adquirió en o) mundo la reltcíon de Sin FrancUoo, que 
lt& i ser en pooo tiempo udo de 1«< mA^ bellos omamentoa de la 
{léala calAlica. Pioabnsnlo . )» Orden do ^mi Francisco debe Umblúfl 
i San Buenaventura lo» «statutoq acordados en el Capitulo geaeral 

00 M cclebn^ ta Narbona el alio 1260. 
No ee exirsflo que et Papa Clemeote IV, movido por la Tama de 

cía y do nntidad de BueDav^tura, le nombrase en 1965nrzüb)apo 
r Yurti, en Inslalorra , tuya dlgoldad riítiuiú coa .iilplieaB lan vchc- 
penles, que el Papa se creyó obligado á aceptar. 

A la ñauarle del Papa CleowBto IV , San Roanavenluní precia otro 
imtn rorviciii * la Igleaía. puea al oalKi di< lrú:< aAo* de i»Ur vacante 
la Santa Sede d conaecueueia de lu dlrisinu de \a» Cardcnalc^i se con- 
siguió, gracias A lo«wñior£os Ue San BLU-navcntun, quo el dia I.* de 
Setiembre de 127t fueeo el«eido Papa al aroodiano Too1)aldo Jn 
U^a, qas tinaú*! nombre de Oi*egor» X. Alanos escriloree fmn- 
«eies afirman qua , no padtendo ponera* ds acuerdo to« Canlenalea 
para la elecdon de Pontlfloa. ooRtraJeroo o) eomprorobo deBceptor al 
que fuera deolgaado por San Rueoaventura. iua cuando ál ae dotijiná- 
ra a el mismo. 

ei nuevo Poallfloe oombn) al piadoso mongfl Cardenal de la Snnla 
|lesia'yobtspod« Otlb, y li> envió el birreta cardi-taü'íio jior medio 

1 líos nimcioa, que so dirigieron al convento de M;iu<^ii>, doiido en- 






P 

nci 



-35^ 

, 'Ov^UaroB al «riOco \x>elot (teg^aAo^na pbtoa en la cocía*, cuy» bo~ 
v-^íion no Inlemiropífl ni í vlsla de tan olerada áigni^Ud. 
.^lorLador <Je laOrilon de Siin P'i'anclsoo, lia demostrado 
' ite i277, j- «lúe «úlo la resoluoton irreroca- 
1 1* tjuo ui Saato ao«ptára el Dombnmipnlo. 
¡iu«i M (iinj[iA i Ruma, )■ do alli, en comitaflin <kl Sumo 
--<rtÍAa t.jrtin para aitíslira^l dticínioctlíi'toConcUin Ka¡mé- 
ido y pr*(Íi}iiIo por Grojtorio X , ijuc ínaajiDrA sim rcvío- 
!■■ Majrp do 1374, baVioaiilo prcilicado en las snsioit» wjjron- 
¿t y lanura. Sao Buenavenlui'a loai4 taaibicu ana parte mo; actin 
■■ U« Misioads }- asuntos cbl Coif^illo, de Ul ímportaiioia y gravedad 
>t0 que su cbjisto principal eia unir 1m griegos é la Iglesia latina, 
itar U Tierra Santa d« inan<» do los infieles, y restablecer eo 6o- 
c,^ -• ■ '- ptiTdza de I»-* ooilumbres. 

:iav«otara. desliado per ei Cúootllo para tratar oon loa 
^nj.it. '-.^ j^r-tPi-na, tnrnpi i-nnaiinlfi Ai^ enrootrarios resneltoB A unirao 
i la Ilfesia catAlic». ovao so lo promoticroii, y supo captarM su to- 
Uuktad de tal maocrn, qitc loa iuisokmí griegos lo apellidaban Eutif- 
.*r.n i-ibbra griega <pie aignlflca eí acertado. 

'iiTzos alcamaroa epl^ees que los griego» reconocieran 
li.iJCj'^'^» i:i'-uU: la fi!c>tdllca. aunque eala nnioii duni muy puco tiempo. 
AKdbiatt^por lo» tralKúua y fatigaa que le prodigo ol Coodlio, 
03J-Ú trn una íra:i debilidad, y fM-iCÍf' a \it pnco9 dlas^ dominjro 14 do 
Jplio de r2T4, vüp«ra du la «ediü» quiula, cuando súto contaba do- 
ctMOla y lr« años üe edad (1). 

Si «I orifico Ducior uo pudo (enor la felicidad de ver ol término 
ttel Ccoriljo, tu vola gloria do liabcrayudado al Papa eo Ib elaboracton 
y riidafxioD de od gran [iilrai^ro de d«crfitús, y do haber Qjeroido una 



(11 HsMUncaafMiiMs toicurUocfaoaeldiadBl talUcIMento dal MnilIei» 
IMif ~ . i,¡i «jmolcu. cl llréiUrío lik la Órdeii, Ortivjn lyra 

j«liv- I'! CiUtrcio ni >lLi iX <!'• Jiill<>. IiiiM'lrDiijra > nrri 

^r-lor.' A. !n,-.u-.i ' " ■'■ <" • ■iJífit- p&niir. - ■-■ ■ rn qunfitlai:ii> ij> .ji^i ii. i.o« 
IW t* j * » « «tyfl"n i . niHloIfn ^ i ' primi-roile liMoutlm^lce 

gtUBIMtr^aíUlí,. -. ^i.v«i, pac. -■-■.: ■"'■■■ -¡■"'i.— ■ ■>■"■■■ '^nal 

«MAM (/■lu)>U*-lominlcit<tl«cimaqiú»lii eiu'i! < i.vm 

■fi-.-- T \ r .iriLL-f-"l-[-;l .lltMDttllM' Hfi4iU»tii: ,^ ''.fV 

t¡ L los fjuí dp .TciILpCs o claro f^r^ c .' 'Uinu 

»-v- : in ij. CMiflrmB mM v-jrlT 1 rl r^r , :Biti- 

C«^ p«rH'» ■mulo cii ri oua t?3< lo Itlra 'i U Mr><^' ' u itcl mi^ 

1) m-t «(lia •! elijan Oraua C'fantll^ir'r. *¡i:iri> -.^ que r*é 

•1 pruna día út ielio. ;f4r cooiijulunlc lasulL4 ^ di Cui IS, Ui^bMi 



Aoolcf^ 



^«6 — 

stíadable inflnenda sobre «I Cóndilo, que la oonsldcrnbti como n 
«ráculo por la dulzara, proAiDditUd y elocuenda d« m palabra. 

Svi Tuneralet nc i?«lúbraran oon ifrnn pomp* y con a3iaiencia d«l 
^Tnpa y »u oArle, tos ITeladi» j^ lu« prlndpo, co la Iglesia de los fhin- 
íwuoot. doadú ul Canliíoal TaraiiUi.iio, dc*inic« Papa Iiioo<.^itcio V¿ 
Pjiredio^ la crackin rúnubro. Ko la primer* m«Íon [[u« se cetebrA dcs- 
ppiMs do m mucrl'!, el mimio PoiitlOco OrojrtH'ío X profltiDció cm di^ 
uno en cI qne deplora la una perdida qti« acababa de expttri mentar 

H\ cuerpo de Su Bnenai-cn tura fti^ ecterrado en la misma i^le 
I de loá ftvbcUcaDO) do Lyoa, nuDlfesUndo Uioa la gloria do m sierro 
recn hq (tran numero de milagros, cajr* tinaOMnoion oootta on le 
documenti» pobllcados por los [tollairdos, tomo m del mes do Jullc 
y mriy eitpeclaluiento por la ooQserrscLoa de ru eadiver. Fin eftcto:^ 
emmlo en el alio U;i4 {ué abierto au sepulcro para trasladar m» nVi~\ 
t^oi3t i i* macrnllles l^leeia ipta acababan de construir Ion rrancit 
^w al pii> dvl castíllode Fiorro-Eociae. i orillas del Saonn, lialIdnoDw] 
<íon:<ti midas las carne? do sos veitenibloa restoa, pero la cabcia so cn- 
^contE^ Un unleniGomo el nieisodladesu muerte, y en perfecto ca- 
ldo do eoiuervtckia. Los liueaos f^ depogitaron en inta un», j en tm 
ivlicario sepAnido se coloco la cabei^ única reliqníaijtio queda de 
itiTinco IWctor, puea cuando los tiugonoieu m ap<:>deian>n do la cindad' 
lio t.von el afín 1^2. rollaron la urna de plata qao g^ardabaO sus bae- 
aof, loe quemaron y arrojirou la-t contxas al Ródano (I). I.a cabeta se 
Übpi del lUror de aquolloa badlicos, gracias i la faerúica cooitaaeia dd 
un religioso de San Francisco, A iraUta no ftid posible obliipr i rere- 
lar d4ndc se ocultaba aquella prccion reliquia, por mdi tormentos 
■luoludieroR. 

i-.'puoblodeBagnarea, patria del Santo, conserva un buc9odo uno 



yo iihiit.1 1.1 firrunitlandadaqueelf^leiulino runtanu siíkdi!*) ritsK do Ju- 
lio \¡tn U ÜMta di- Sin Binutiviilara. ciiq arroclo * ki |»aicriUt ta U Rula il« 
Sixto V, >Ii«riiidu lo ivt«o*f>laailo por HiiLo rv, qn* aitígiK> la icsuemIb ilotniíiífa 
do Jalla. * 

> — ' <iKTT4usexpi{ea«la r»!>n>li>»tB<lin>rrbrJ»cndllomoinil*Jull«i. pi- 
r I -tro» tny 11; y rmírdo. no a r¡ pitm(r<'iib>«iqnD U l|;t«ida, j'Ur 

■j-a^ V ar U oujor ó atraer »i)1minnlad ilo l»i Üeitai concurron- 
j. i.ntiiiícl ric la iQuerte la r«Itvidad ilH Santo, quacel*- 

li, < en «t]aallar*'-)un lacorr^iyuín 7T«i;<>rlaiiB, )'n «Ceole: 

^rtnpto >la oiiu ilifcrttiáM «MOotrami» ya «r U flMla ■I' KHiitO Domlns», 7a 
M la do ^i«n SarUtav. y fa m la da S»dU Tareía da J««u. 

(I) Commmtartuí de r^tiit toiviMt S. B«naBrntnnr Bpu^ KainiaMtHm In 



i 



— 37 — 

«Ifrlos bnuns, inc lo onritrAn Aa {.yoa caaaAú aa tra3li(bir»n lai r»- 
UquUsi h niioTa íkIcsU. Kh fonLiincMuAii M reaen uiu tmndfbiüa 
dd Santo, aegaa dicea tos BoUrr'U'i. 

El lenUko Doctor ftié cüDCHitzndi} «n 1 IS2 por él Popí !íixto IV. 

IxsBollaiidosíte admiran. 7 con ratón, d«qiieiin varón tan cél«- 
fcre por ¡ra doctrina y virtud, por sin nollajíros j pop los swTWtO! <jtiu 
pnr^ló a U l^uia, no fnori uanonLuilo linsta ?)0 anúü 'loquea de m 
Bserte. ■>(> inc la pifunnviernn ni \a* mai^itrcM d<3 la üntreAsIdAd de 
Parts, ni el Colcffin du C-irdonalct. ni Iok Itmn^ino.t I'onlfño», ni Aun 
ti aúsmo Grvsono X, ulitv.ido al Ponttil'^'ido p¡)r San BuAnaraotara. 
Pera» eoflio los in:nnMnal[andi»alInnnn(t). cinoto nris tlútiapo n 
di." lonixacion. tanto rol» iflorionn fti 5, cuanta qrie Rui «dici- 

b'. I K los prlneipoi eriííiino*. pir In arHlocradn, piirul piMV 

Mo.tr. . '-miuda todxsl.i^ntHoniM. 

»gi-- V lecotocí^enaln'imRradD lo4 HoctorM da la l^le- 

t¡» ea 15^, y dofdo eatAnoes m If- bonra como al «exto DoctAr de la 
ISliK* lalina. 
I 



StÜCOiOAD m S\N Ri:RN.\VEXTI"n\ RN LA ajMPOSlCION DKL. 
ortaa bel aAHcrissiuvH ooni>i» ciiri«ti- 



CusTkdo el Santttimo Padre Urbano IV so decidió i anbiMooer eo 
UI^*'i*'^t-MÍejIa grao flauta íle\ C.trpat, qn'tm que el oliólo de «Sta 
jio' iridnd -*j ciiiipu«aío por lo» hombrij'! máTUJlHoíy pUdo. 

mí- ■ 'S. Con utttí motiro hiM llamai' en 7,1 pro<uncÍaá Iok Ao^ 

l^jiiálNt gtalw i'; m .-Uslo, ol augj¡ici Tom.l; do Aqiiino r el seriUco 
BaoíUTaotnra. .«Hcjoí mloi, liB dieo Urbano: t-í quiero calablecer oa 
la Istmia cat^lL-a 1.» mit grande y snblim«f<!ilivid*d. Quiero oelabrar, 
«I Saenuonln del niaor y deU mii^moordía. y o* nectario qua com- 
pBdgsit «1 OOcio. riiidando d% q-ie S03 dígao do la Rtan Úeata quo 
vas»» i íastiluír.» Cl Papa leit liace wnocor mi plan, j les manda que 
«lioalaale se pongan i trabiOar. 

t^ tncniUad de aqnelloia horabriM de Uloa so asombra dv la elec- 

(W Pcnlirií», y rehusan: poro os en vano. <í>eíitro do nn breve 

y<aunat.-pooa determianda, dioe un autor místico dol siglo XT, 

quiso «xtracumot aSlo e^aodio, toa dos Santos ri«»oa á lo« pida 



VMBo 



(IKTotto la da tullOb pt(. T«i. 



— 38 — 
dol P*pi, r lo praaenUn ns tratKijo«.> Bu vi dia oeflalatlo por i;rba> 
3, ToniiK y Boenaventura aparoocn en m prüíH-ncin m)» la moili'^Tift 
. U Tiento y U descontlaniía do tí nii$iD09pn el cora/ixi. Todos guar- 
ían sUctido, jr el l^apa le iitlerrarape, diciendo: «Veamosvtieslros tn- 
«: prlncJplail, h>. Toiiiii*.»Kl Santo reliaos» leyó las dlvttr» 
1c« del oñcio. laa lenlooM. lajiantironas. lodo tomado da U Ssj! 
1 E'srrifiiM. y admimhlemenlo combinado. ' 

a-imimUí MU «mtuíiajmo mal relamido I i^i 

roni^. RI Mr-jítrri ttopiiavciit 111:9 lunipom> podía eoiiuni^r un coetn do 
'aproliaütOD, rcjiriinldo porol re-^pelúdla prosoocla ilúl PoiidfliTe-. 

«Totnií. continda d ewriinr á quien ^^utmoi, pa.ta lootrctanlo 
al liimno Saerin Snlcmnis. y reviU .ii)Uidl.i estrofa «ittlimc: Pañis an- 
¡ftlit^u' fíf piftif fi/^iniíiHm. \l eseiKrhar e.<ttavpa),ibr«g, tlocna mular» 
nchn.i bii' : te « eabeM como movida por un Imptdfii Hi¡ia 

ionSDn' : ilaina, sus ojoü vUrrU'n Ugrim», ;■ óy(»« hfú» Al 

ibitoel roeo yenigidodenn p»jMl, c-jyos pedaxoi oicn al huoIu. To- 
1 nigao ío lectura, y lleca .1I liímn» de latidctt, Terbum nupernnm 
prfídin. E) enlu.iJa«íno d« Ituii na ventura al oír ana cslrofíi^ oontiooa 
toa gnu trabtjo, y otrM pMl^citiM do papel cam «dn por b 1 
Uto i loa pÍ4s dol Santo. iji locliirii de la prora parece iljai <> 

Ik ateocioa de Urbano IV, que, cmto skhto y dUtingXíiAo U'-Mogo, ea- 
«uoitn m X^u^ Síoi on tratodo completo d« TeoloijU solira d 
Blstario del dia. Tomis concluye, al Od, por el r<i'i:;i: tiugua, cuya 
' eum ; quinta estrob reasume el aacrameotó do la I^ucarlatia. Cc^.i 
dalnbbr, X (odarla te etoielm y lo admiran. Rl Papa rompe al 11» ul 
aliénelo, didendo: «Ahon ros, Fr. Buena ven tan: veamos viie^stm 
tratiAjo.* El aolo religioso» arrri]aá l(»pi<t$ del Ponllfloc. y baflilo 
en lisrimn*. excLtout: «líanll.iimo Padro: mando «^«uchaba a mi 
^hermana Tomil, m« ptracia oír al P,<pirilii Santo: él itAlO piitíclo ha- 
la io^ptrado Ltn bellotí peosamleiilos. por una gnea especial rlol 
'Atttsltno. Mü atrevo .1 eoarudaro^, ' Padre, (¡no mo panwh 

eooieler uu sacrite^io 51 hubiera d< 1 :4ir mi tliíbjl obra al lado 

do ba bellerjta tan mamvilliMa* qtu! oni:ii.<rni In suya. V^d n<ii)l, botí- 
sima t*aJre, lo qu<i ile ollii rtn«.]a.» Y ol Santo roliirio*o moítniba si 
Papa Urbano loi pe-JaiM» dA papel que cubrían d suelo. 

Tai do* fteolos se abram-on miititamvuti! roa loda la eftislon de tii5 
do«alBtx4 di! fuego, y t\ ffCM tMallilc<T, i|iiu piwoa«iaba contnoTlilo 
|}>n luteríunlff «soona, no itahia qué admirar má.i. M la pnifuiida hu- 
iildid do San Buena ve» tura, 6 la ciencia y el genio de S.-iiUo Ti>it>;ÍR 
de AqaiBo. 



— ¡t9 — 



tí" SVKNTl'RA ¡íN LA EI.EC 

riifi X, ron [iinüociox imca del ?k- 
nAiTcu iiocnin, ü>ik rviHBífi» RbeeiiisK k SÍ MISMO, xo oüwo 
, |1»> >H(.(i ISJH 1 1 1 1 lili |iJl il 
\a Uwii fcrrípn lo «ni tn» añoj do La S(!d« rncanU. ooii grave 
dolor <le la ori.'<tÍni)<lsiI, y mudiu [isr.íuicki de la Iglesia, alu qiM litUa- 
■M ftima 'ic •^ourpntrsc p.irit la etoodon loa Cardenal», que MtalMii 
JuotOi en Cúndave en la clwbil da Viterbo. Xo liubo Ricilía <tii<! no 
*í toou99 iv^ro ip^< tuv)9K< «I deseado efecto la Junta, basta poner á 
■■ ' ■ iro dbl aalGoesar, cu/o cadivor von 

I. : , jli ooiiourdia; pertt lodo t-ra ocÍofo, y 

■a&afeMlabapaRidoblai-cl lewQ <l<a «ata porfía. Vicudo lot rilor- 
bmse^?v>5 dahO! y e«oandxlo«o« Ineonvcn lentes que se aégnlaa de 
tsU prolija dilación, y qne soHoazalian ailn tuayoroa, trnUroo ra- 
Icned^ medios TDla violentos, como ttiele aicijder on semejantes 
■eu^Tie^. 1^ anierdo de mis import^ucta tpie so toiii4 para al ajuste 
fbé Ta1<>rse do U '•anti-hd y dmtreza do San Buena veii tura, cuya opi- 
:i L'rando. pira i^ue con suoeleslUlelocueoiMa per8D»dt«se áloe 
la brevedad. IV^n» «1 Santo U man» y obn) ooo tal bre- 
jLiada un ol p^jflto. qne viendo d CáncJave queelooove- 
i 13 los electores pan ü elección d« nao do ellos era aoKi 
IC:.- Ji.K :'-' 11 i¡>os[ble. so reMlilerDo i baeer oompromiso en acia 
Ci.- i.'i..!.- ] ¡i.and«Mr«9tosloe más Independientes de parciali- 
dad), iflTj ■¡I f ellos cliüluseu 1 uno denti'o 4 fliera de los quo asis- 
tían en t\ C-'iui-\ivo. Admitieron Moa el con:>promiso, «n las cju- 
cioiiMy siílwtiiiiidad ijnO pedia nc;;!ocio tan irdiw. Conrereuciaron entre 
st, yb. " lider^^ii. comprometieron en San Duenaveotura, tura 

qne^l " \e Inípirs'o, seAnlased ano que le pareciese al nüs 

c.'B«ai-_-i, l. ■ ■-;il de la Iglesia; y ijiie si ae 'MdkJilase i 

Fl mismo. I , ;iiír liíciift en ■■! la elección. El Santo, 

eoomnlcau'Ju cun Ttiot nxalei-ia de tan sapreina Imporlanda, senab 1 
Tevbaldo \'i»i!doni'tiia, iiaturtí de t'lasencla, aroediana U>odle;ise, 
Tkroa datcso aa «amldad y letras, que i la s-iiion so hallal» ausenta 
en la tierra de Patestíiut. visitando los Santos turres en quo Hristo, 
Bien naestro, oi>rú la redención a<l munJo. Quo rti«sc esta eleccioa 
tuda dd clúlü, lo putili«.iron los efectos, pue5 lis virtud^ do Orego- 
no X, qiu juf to lUtn^ te murecleroo' el caito pitblico de Santo. 
Ksle fiicGso, que «? rft loa mds gloriosos de la vida de nuestro 




— 40 — 

Santo Doctor Merállcu, le rañataa los mis antiijuiM craaiutu; y de loa 
extraños Panuinn, Cicnonio, Sdvariiio Hlnio y Pddro Ualeojno: do oüo 
illlimo pondrá aob misniM pnlnhnu, poirtiiui tué el quu <!un mivoxpiur 
»luo tialilA dd ^t« punto : «llabioiulo muurlo en Vílerlio OemcntQlV, 
lui *ñ GúiiTcalaa los Cardenales para la aleccíoa de nuevo l'oiittflce; 
f rieiHlti ijüii la JtMoaloa, con dalto y escándalo do la Iglesia, doraba 
[Mir cAii u-iM aíiyit, dicroo eo ao medio, i juicio de lodos eonreolButo, 
jara quo liiviuM Tclix efecto la deseada elección. El medio ÍUé ocmi- 
Tonirso <jn quo San RooitariMitura, tie «u^a intejp'idad do vida, t.1- 
bidmia ; doctrina loninn gran concepto, diriniiuau oto poi-itado li- 
tigio. Comprometieron, puiM, m qiie a<]ud lüusc, sin conti'Ovcnu. 
olcctoen verdadero PontlOee iquJcn San Itooiintcnturaseílalftiopor 
digno del Sumo Ponttflcado. annt[u« se su/ialaie é biciese la elección 
en sa perfloaa propia, Q Santo cnt&ncaa oligíA, no alguno da loa pn>- 
senles Cardeoales. qoo eraa dkx y sicto, sino i Teoboldo. ríco«$- 
tnile Plewatlao, aroediauo Leodienae, varón es religiosa piodul y 
«aliJdurU Uuítrlsimo, y que d la uion st Iwllaba «a Jenisnlen, en la 
vúata de los Santos Logaros. En osto caao «on mny do notar la Inte- 
gridad, Juatllloacioi>,S8Udurla. celo del bien ptlblloo j la d<unu>ii.-7 
goiifiro^m de sa inimo, á quien las engafiosu Uaoiijas de I» ambicíoi 
00 inmutaron ob un dpioo.» 



HY3JXUS B. FRANCtSCI FABRIASI IN HONORBM S. BONA- 
vicvrcn.ít(l). 

O [ugabrU Ecdeña; planetas, et plaga dora! 

Uerunclos est fons vil» Fratcr Itonavoolura 

[leu qoaula jaetnra super lanío Doctore! 

Jam xucpirat mnwns desoía ta ¡KMptnni. 
Oi)D.ialu«Iuetiuliomínuin, EM^Iesimlsmontum! 

Oliiil rcrma ardioum duoor, ol omamentiiai, 

o iiiiantum DOcumootuiD Rci:)oaiii> Romana! 

Doplíimt non imano mundos hoc detrimenlom , 
O Riors oxpers clooMotisi, natura frangen* jura! 

UomoRlisti ham implo mondi dirá jactura. 



II» KI B. riwMlM» Pabrtano, r«llitÍ«M ¡Xt Asa rnoalico. ta* ua taivn Un 
UutgBaporM virtud eoaw[H)ruttiK<IícÍi>«. Rn la oraduo lUI Sr«*iirta i)« U 
Ordn (t* d* tlaro) M dita ^a* to* un gran |>nNlk«d»r. 



_ 41 — 
o rainornin Religio summé planctnm amammi 
Exondare profluvio perfíiga lachrimarum. 
Suspira; nam prtecelsum perdidisti Doctorem. 
Quem Patrem et Pastorem hábuisti pneclanim. 

O paupertas hnio viro casté desponssta! 
O summi Regi9 Alia per ipünm diu servata! 
Plora nunc viduata, verum tai possessorem, 
Pro CUJU9 amore concessit multa data. 

O parítas clarissima totius honestatis! 
O castitaa gratisslma spiritibus beatis! 
Huno tuse integritatis plané protectorom, 
Et ca.Btum amatorem tuce facunditatis. 

O profbnda humilítas in cmlis corónala! 
O coelestís sublimitaa de terris enalta ta! 
Huno plange orbata, hunc luge mcerore 
Oui mundi florem conteropsit te serrata. 

O splendor et speculum Sanct» Religionist 
O Pastoralis baculua tantee professíonis! 
It«r egreasionia tnse flet gressus virtutum, 
Teqtie doctorem tutnm habebit suse actionis. 

O csetator justiti», ó Pastor pietatis, 
O cultor pudicitise, protector paupertatis, 
Tam sexüs, quám Eetatia coadítio ipiFectimqae 
TO ploret nbicumqne Doctorem veritatia, 

^a nnnc piisaímó Rex, omníuna Creator 
Ecclesiie Sanctissira», b dulcís consolator, 
Nobis auxiliator sít in regno ccelorum, 
Qoi nobis forma morum fuit manms viator. 



XFECTM DEL ALMA CRISTIANA EN LA PRESETíCTA DE DIOS, 

COJiTESIPLANDO LAS CRANDKB TIRTÜDK9 PEL MlbTlCO DOCTOH SAN 
BDSNATXKTnHA. 

jOraade eres. Señor! ;Orande ores tiS, Dios mió, y magnifico en to- 
das tos obras...! 

Yo soy peqaefia en tu presencia, ¡y he de cantar las maravillas de 
tapodarl 

Soy pobre 7 llena de miseria, ^y he de admirar los milagros de tu 



— 4a — 

Pon en mis labios palabraa de alabanza, y colobraré tus misericor- 
dias, cantando la gloria de un eerañn humano. 

Le diste á beber el agua de la vida, y fué Heno de gracia y sabidu- 
ría en tu presencia. 

El ángel de tus amores hirió su corazón, y fué taa puro como los 
aeraUnes que asisten delante de ta Trono. 

Fuego divino inflamó su ahna, y, -como el águila, remontó su vuelo 
hasta la altura de tu Súlio. 

Alli te vio en el estasis de su amor, y aprendió la cieacia de tus 
perfecciones, para enseílar á los hombres á conocerte. 

Abrió el libro vivo, y leyó sus páginas ensangrentadas. 

Entonces dijo á au santo amigo: «Aqui aprendo todo lo (jne enseño. > 

Y la dulzura de su corazón brotaba por sus labios para cautivar 
laa almas, y conducirlas á la vida eterna. 

¡Cuan admirable eres en tus Santos, Dios mió, y qné rico en mise- 
ricordia...! Dime, Amado mío: ¿dónde están tos límites de tu poder, 
y dónde termina tu amor...? 

Tú das la santidad á los Santos y te quedas Santo, sin menoscabo 
alguno. Tú das la sabiduría á tus escogidos, y eres el Sabio cuya 
ciencia inñntta jamás sufre ní el más mínimo detrimento. 

Tú llenas de virtudes á tus siervos, y eres la Virtud por esencia, 
sin perder un solo guílate. 

jBendito seas td, Sefior y ducRo de mi alma. Santidad que jamás 
perece. Sabiduría que nunca se confunde ni se eclipsa, y Virtud que 
permanece para siempre...! 

¡Quién eres tti, Seiior, y quiénes el hombre para que asi lo engran- 
dezcas, y lo eleves ha^ta la altura de tu corazón? 

¿Cuándo mereció, beber el agua de la vida y penetrar tus con- 
sejos? Mas yo soy necia, y nada sé. La gloria de mi Sefior no se amen- 
gua con la gloria de sus siervos. La Santidad de mi Amado no perece 
por la santidad de ana escogidos. Sunpmbre está en ellos, y yo los 
alabaré toda mi vida, porque sus oraciones son gratas al corazón det 
Eterno. 

Santo es mi Señor, y hará Santos á los que le aman; Sabio es mt 
Amado, y hará sabios á los humildes de corazón, como el serafln hu- 
mano. 

Porque ¡quién se apoyará en el brazo de mi Am^doyno pasará 
el desierto? Nadie hay que baya sido confundido en su espéranía ni 
defraudada de au buen dia. 

¡Oh hombreal Sabed amar, y seréis llenos de gracia y de consuelos. 
.Sabed condar, y destruiréis las montaítag de vuestras miserias. 



— 43 — 

Sed humildes eotno el Doctor seraDoo, y podréis dom loar el mua Jo. 

H<s aquí qoe él ee el gna Santo que ea sufl dias agrada i Utos y 
toé faalIiKb) JbíIo en su preiteuuia . 

fte alma es bella ooioo I» perlas que adornan na Troiio cu los ei*- 
los, j Tai pueüta iXHiio piedrs Tica ea li fcnisalvn cclmtial. 

¡Ob pnnbiojy iinniuiiMil M abad al Santo, y ontonfld oAntieo* de 
rif|[\>cij(> al Iionibiy* iieriI1<K>. 

Dúl «u d'Mtriiu, íiijii >le Iftf tiombrca, j: guardad con Hdülidad muí 
ffwcM^of divim^. 

PorqtKi so doctrina c" «trav.- 1- >|.>Uolo8a,7 dilata el conutondelos 
Hm la ttsvachart. 

V lodofl l4» qoe la practi<inen serán beodltoa d» Dios y cantarin 
*a so compartí;! las mÍMrtcordlas itel SeAor. por toda la et^rnUaJ. 



María i>ki. CXnnsN JaiKNia. 



MMnd •lia tte »an Jbui UagtUla. tStt. 



Kt MISTICISMO DK SAN BIjKNWKjmjRA. 



I 

1^1 I'do da los golpes tais carteros dlíparailoa coa infernal astucia 
pn ! de laa Itnieblaa oootra la cao^a da la Reti^ion y de la ci- 

V(L<j;-.'u i'U d priaseate siglo, lia «ido, sin duila alguna, la borroraxa 
coanuion introducida en o) lenguaje y en la slgnltloacion de di.*termt- 
naila* {Btabras. 

La cHMlafidail tenia snldleaupartlcalar impropio: Idioma fbrroado 

por lo) graúdc-* leAlogosj por los graodea dlÁaoftis y por los grandes 

siltloa de b Reropa crUttana, enaabado ea loa cantos de sus gi-andaí 

poetes y eontagradu con el oonllituo uso por el pueblo crIsUauo, por 

•Mjnoblo cuyo coinuny bueai^atidOfllnminailoporel Kvangelio, lo 

tacÁi lUiasrá lat cmwv por «iipr^ipionoinbnj, y nombrar <>on noju- 

In» adecuadot li todait las cotas. I^ Kevoluci&ii, co» m huí^z in:<ljn- 

^^ lo, OQuocU bii:n pronto el obstlculo con que tenia c|-.ie liicliar, y, mona 

^B dr Diat, cMno a im principal afronte y promoToder llama San A^s- 

fí^ tía, procorA la coalbsion de la» lodütua, para impedir b ootopletJi 

reoaostrucrioa del templo de la rerdadera olvilixeclon. como üjoa 

había Impedido por el miimo m^h> la oonstmooton d'.'^ aquel ^ande 

ooRimaatorevolncloaaTtacanociJocoii el nombra de Torre de Babel. 

Para lo^^ruto tsoM sus tiros al latín: primero Inteotd paptnlMrlo,. 

bordndoJela MBal del banltsuo. con qne te liabla crMmado ul Ci-is- 



— 44 — 

ibbiBiBo; daspuas le projcrUuA por completft. Mueru la eaaArt , tnitA 
d« corromper á les lilju; y oomo ta tiarmosa leajTua Aa lUlin, «I jtovu* i 
roromanra castellaoo y la clara lengua franeexi, impregnada» doP 
ecpir-ili) (te la leagua lailna, informadas por los dogcnaü, crcenciai, y 
luL-tU por los ritos de la IgleAJa. no se prestaban i «:iprMar 1o« «bifur- 
4at coftNptOd del aleisuo decrepito, del ym^o paateiiimo, del diMMCDi> 
cadiKO y IrasQMliado. InvenlA la barbiriculta fraseología modorao. 
«sa jorga pedanle, malwnanlu y hvixa, pnra envotrcr ood «lia la ooo- 
ftt'Hit y U niiiúrtc i\« ^Mf docli'in.is. Y cotDO algntuu palabras sobrí^- 
iuil:itMn oti Ua Kentni tt\uít:igio, no pudiendo anegarlas, tratA ili» 
Tari.ir d» tin í;o!pe xii sontiíjn, para exti^vUr A lo^ incaatos y bacet 
imposible loda manen do oatoodarso oolre tañía OMuridad y Diabla^ 

Esto acontc«i6 con la palabra misíidfmo. 

Sa Mdtido geBatno, stpiritual on snoio frailo, como eipreefoB il6{ 
imor dlrino en lodo sa osplcsdory magniUcenda, revelado en la^t 
aspiraciones d«l alma bicja su patria y hi^h su Doeflo oeicstini, y ma- 
nifestado «B la cioncia. cii las loCras y en las artes por la^ coatlnna-i 
y itlreclas teDileocus del osplritu blcia sn bien, y en la vida práctica 
por la rlrtad, y en ta vida derota por el éxtasis y por el rapto dol áni- 
mo etiajenado por el ainor, » tIú mooatntoaamente dsA^urado y 
conriindido con el anonada miento propio de la palingenesia , bi)o del 
Imdismoydel iieo-plalouíifiDO, llevando como ooasccaeneia y como^ 
tniilio la annlncton nomplcta de la razAn, \» oxaltaeton del nntimit-'iito 
como medio de conocer, y finalmente tu teurgia en lodo gu sacrilego 
desanvlio. 

l'na ver üefitada esta premisa, la consecaenda venia por si «ola.Sf 
el rsi»UeÍsmo era la eicpre.iion ile oste IioiTiblO aimnlo de errores, loa 
misUcus eran uñiM toson.sjit'M. De consiguiORto , itiijre y Rlcinjo do 
San Víctor, Tomás deKcmpls, Rltar, Tauloroy Susoa. Raimando 
Ijilio, Ocrson y Santa Tnmn, Fr. Ijiis do Granada y sobre todo San 
Buuaaventnm. mtabaayajuKgaUus. Y no era esto »6lo. Mientras la 
impiedad to> condanaln en nombre de la razón, otros sectarios de la 
inipiodad completaban el plan du campanil, reclamando como gloría 
saya á esos mismos místicos «o nombre dol panteísmo idealista, y man-'J 
citando, oomo do podía menos de manohar, la memoria ilustre d't Sau-l 
Bueaaventura con elogios igaomlniosos, d»daa Us causas por qucs>3 toy 
trlbatalxitt, y los labios ó i^nus qne a» los rendían. 

Como ae ve. el alatiue no padla ser mgjor dirigido. 

Pera Oioi lleno larntuen su plan y sus legionei. Los tedtogoa y los 
alúiiofos «ttidtaroa las obras de San Buoaa ventura, los blstorladonn 
eitiRuaron ■ui vtda de toe arubivot. los fllólozo* y litiratos- restablo- i 



I 



. - 4& — 

á Iz^P^labnf cu «ti scnIMo. y boy día podomoi arrojsrlat 
iL-jond <lc impostura A do Jitnonini-ia al rostro áe loa eraditoa 1 
t¿ violeta <iuocoDfuadoii «o an coman auntoma, óenunacommiadnii- 
neum, smboa opu«stos miatídsmofl. 

Qoe eoIo la máf reüiuda malicia ó la mi8 grosera ignoranuía pue- 
>lea MgucstucetA candiDdlr á Duda encanm»d[> sobre la» rauí^ta de ud 
arb>»l. inmúvil, úXpuesto j loa arJiroles rayos dul xol , nnonadando ga 
tirita ea la efllüplda adoractim dtíl Nirvana, can í\\n Itu«navcntura, 
uUsiatlo á loipid del Croctíljo, j reoíbiendo dircctamcnto do AqDél 
qoe es «spirítn j rtda Ua iluminscíoaes del amor. Que k61ú crllico* 
litcrosy superiieiales, 4 cálamo tidores, ponlen equiparar al laiinuitut^ 
go etiJüaoo qne «n nombre de Díoi, y por don j^ratuiUi de »u libera- 
lidad meUilda, sua í U» ontsnootí y íhxiorrg A lo.< mpiicslcKisos, eoD 
«I biero&atii neo-ptatóniíso, buacamlo aa Ion tcnebi-oao!: conjuros d« 
Ikina^ la eTOcacion entre losjiombrca de la manireslacion partica- 
far da una rorma dada de la suatancU UDlca. 

• Ha: Sao Buenaventura ci'ee, sabe y vlctorjofumenle demuoMtm «n 
W9 obras inu^itrUli» la esltit«iida de un Sdr abstoluto , ctumo <! ínlt- 
nito. Craador y providcfll«, y m distiacioii r£al, substancial y formal 
del uñado. 

San BiKiuv«ntar3er««.espcrfly Etma áemS^r personal, Soodad 
inllaita. Ver<J3<l «terna y Iteltois absolntl. 

Saa Boeoavenlnra conoce y determina las fuerKafl y Ituitee pro- 
pños de la razoo y del seatimiento: y si el amor dffiborda lie su cnra- 
lon ínHamado sobre la verdad que su InteHj^enoia Tisl'iinbni, la míi-- 
dad guia, informa y dotcrmlu era mismo amor, díriRK^odole por «1 
canM du tn vida, para que, íecnndando el iaima doáterrada, liana d» 
este dederbí un paraíso, con la «apeninita del oixÍ« '[Ue m (é y su ra- 
7oa le pRNDeEen al tln de uu pere^lnaclon y al termino de «u jomada. 

1j eeosoeiía divina no hace nada en vano. Cuando Dio», compade- 
eiilo del mundo. enTuelto en laé tinieblas, nos envió 1 í<anIo Tomás, 
Kixo Irieir el «ti de la verdad para que las dl.oipase eon siu rayo.: de 
loi. Cnaadu n-u euvM a Sau Boeoavenlura, hizo surgir el maiianlial 
■Id amor, para que, parlll<adoj nuestros ocrazones, amaHn esa Tar- 
dad misma. 

;Saotn Tom.-ia y San Buenaventura, nombres unidos portaiito» y lan 
qirotadM laxo*! P,\ mundo vcncrai'á vuestra memoria ulernanurnto, 
y «1 rtUeafo creyente y amador iio sabcá quit admirar m-is e» vuestras 
obras, si el míKtici'tiio ipie n^^plaitdecc on la ciencia de Sanie To- 
más, ú la eiencia qiie brilla en el rnisUcismo de San nucnarcDlúra. 




^4tí — 
CATÁLOGO DE LAS OBRAS DE SAN BUENAVENTURA, SBGUK 

LA. KDICIOS VATICANA. HATIDADA HACER POR SIXTO V, T TBRIOBADA 
EN EL PONTtnCAIM) 0B CLKSíeST» VIH. 

Esta edición, que podemos considerar como la mejor, más com- 
pleta y correcta, fíié la primera qu9 se mandó hacer por Sixto V, psra 
inaagurar los trabajos de la tipografía Vaticana, instituida por .el 
mismo PoQttñcs con el fln dfi difundir los monmnantos mis gloriosos 
de loa Santos Padres. 

Hé ai^l la eaumeracioD de las obras contenidas en cada tomb: 

romo primo continentw. 

Principium Sacrce Scriptur». 
111 um ¡naciones Ecclesíie. 
Expositio in Paalterium. 
Expositio ia Ecciealasteni' 
Expositio in Sapientiam. 
In Lamentationem Jeremise. 

Tomo secundo. 

y' 
Expositio in capíte O Uattlitei. 
Iñ Evangelíum Lucie. 
In Joannem. 
Collationes in Joannem. 

Tomo tercio. 

Sermones de Tempore. 

Sermones de Sanctís. 

Sermones de Ckimmuni Sanctonim. 

Tmno quarto. 

In Libro 1 Magistri Sententiamm. 
In Libro 2 Magistri. 

Tomo quinto. 

In Libro 3 Magistri Sententlarnm. ^ 

In Libra 4 Magistri. 



— 47 — 
Tomo sfTto. 

De Reductione artium ad Theologíam. 

BreTÍloquium. 

Centiloguias). 

Ptiaretra. 

Declara tío terrainoram Theologíte. 

Compendiosam principium iir Libros Sententlamm. 

SoDteDliae Sententiamna carmine digestís. 

De qnatnor Virtatibua Cardinal ibu.i. 

De Septem Donis Spiritus Saacti. 

De resnrrectioae á pecoato ad gratiam. 

De tribus ternariis peccatorum ÍQfamibus- ¿ 

Dieta Salutis. 

lleditationes vit» Christi. ' ' 

XÁgaam vifse. 

De quinqué festivítatUiua Pueri Jesn. 

Oíflciuin de Pasgione Dominí. 

Opoa Contemplationis. 

Laudismua de S. Cruce. ^ 

Philomena, 

De Septem verbis Domini in Cruce. 

Specalum B. Mari» Virginia. 

Corons B. Maride Virginls. 

Carmina super Cauticum, Salre Regina. 

I.ansB, Virgigia. ^^ ' ' 

Psalterium minu9 B. MarifP, 

Psalteriiun B. Mari». 

Tomo séptimo.' , 

Sermones de decem Prceceptia. 

Da Regimine animiB. 

FonDDla áurea' de gradibusTirtutum. ■ 

De pugna spirituali contra septem vitia capitalia. 

Speculum anima;. 

Confessionale. 

De Prieparatione ad Misaam. 

De Instructione aacerdotis ad aa pneparandum ad celebraadnm. 

Expoattio Misare. 



— 48 — 
De eex alus Serapltlm. 
ColUtio de conUuuptii ssecuíi. 
De Septem gradibua coatemplatioDig. 
Exercítia qoíedam spiritualia. 
Fascicuiarius. 
Soliloquium. 

Itínerariiis mentís m Deom. 
De ^ptem itineribus eleriiitatis. 
Incendium antoría. 

Stimuius amoria. * 

Amatorium. 

Viginti quinqué moralia. 
De Bcclesiaatioa Hierarcbia. 
Legenda S. P. Prancisci. 
Expositio in Regulam FFr. Uiaonim. 
Determinatioaes quíestionuiii circa Regnlam B. Praneisci. 
Quare Fratres Minores prasdicent et Ckinfassiones andiant. 
Libellus Apotogeticua in eos, quí Ordíni Fratnim Hinorum adver- 
Bantur. 

De tribus qneestionibus ad Magistrom innominatnm Epístola. 
De paupertate Cliristi. 
De SandaLüs Apostaioniui. 
Apología pauperum, 

Epíatola ad quendam Provincialem MioistniíD. 
Bpiatola ad Ministros ProTinoíales et Gastódetr de refonnaodis 
Fratribua. 

Biblia pauperum. . 

Alpbabetum ReligioBorum. 

CoHationeá octo. 

Speculum disciplinfu. 

De Profectu Religiosonim. 

De iDstitntione NoTítioram. 

Regula Novitiorum. 

RemediumdareotunmReligiosi. ' ' , 

De perfectione vJtíB ad Sórores. 

Summa de essentía et iaTisibíIitate et immeasEfatte Dei. 

De aex aliis ChembJm. 

De modocoQ Atendí et púntate oonseientite. 

Miatica Theologia. 

Gompendium TbeologiiB veriUtis. 



— 49 — 

CL.ISIFIGACION \ HOTKtA DK LAS OBRAS DEL DOcT(*H 

KAX SDEKAVESmiA. 

I coríqmcid «1 teaom <-ionlÍAco y iDlsticii de l¡i 
I BáaMn ds ofanuí, «tcríUiií U>d»s con raadalúa Je snbi- 
dortí, f oon til mieion, qga al mimio tí«inpa que fluminan «1 «ctemli- 
nteoto. «flcicoden «I otvtaioo «n amor divino, y elevun el alma i In 
eamieofiaaoa do Dhm. Tbdra los sábioa de sa siglo profefiaroii «I mn- 
yDrapTOciormliniKTlon d iMobrsidoSao Huenaventiini. Todo* 1oi 
inbUoos baa <lB»aib¡crlo en ellis |U3 «utünos ocaltott y dilkíln do Is 
oonlaplaekKi r del niatidimo inis iltutrado, ■íondo lu mái nrtla- 
hlcfl «aira lis irtcoUiticKi tos Comentario* mArg tí libra de las 
autewrta». «1 Itrrviloqnium ó Compmdio ilj^ Tfntagla, f c4 ('i*»-' 
tOoqtilmm. ÜDtra Iss otftkBsson In más notables «I IUne/-ari<an 
oiftUii im Deum, Si Lüro de bu Sitíf gradoi de la oa'iA^m- 
ptarünt, Bl Kntfmulo dtí amor dtfino. La* Matítaeione' tiiirt 
iM rwfo y ntii^nt de Jp.i-MTUla, y la Vida dti to-Afiro P. Stn 
FnmniKo. Odntiln d Doolor WFádaa o»cribia osla obn, fM í víhíMi^ 
te Santo Totnls, y ubifindo cu lo qno eiUbn ocupado, no quiso entrar, 
tíAem^ Dtjemoa al Santa tra/ugar por afro Sanio ; «ria impnt- 
OtrneUt intenrumpirle. 

Vat obrai de 3an rJuooaniaUtv» m dinden «n «MfrAic», iogmi^ 
tlM-teolteio», moraliM y mlsticaa, y serntooM. 

OBRAS Elfln^nCA^. 



I 



I. JSt principio df la Sagradit S3Crilnra.—&tM obra e« in-i* bien 
BB dogÍDqiHiiaa cxpMiotondaJaSagrtula UscrlIíA*. Rn «lia fts tx!- 
fnUaU»pniici|aÍnoIyaeionea4iaBS«h»)ea á los librotí M]ra<)<M, y 
íoaümmfptt el Nm^vo Tottamoalo ao ootra oom quo «1 Antiimo. 
.elqM«ostá«Hiten)>)íi c;i>inaaneiraula«aotn>drfíulo. 

IL lUnninactonei de la iglesia en el Kxam^on.—KHo tibi-o 
cnurta do 23 Bormones. en \<k que. oomo lo indiea In palabra gvifín 
gram'ren, se expone la obra de la Cr«ackMh ea seis dinn. 

DI. Exposición de las SaíMot.— Obra copiosa en doctrina, en 
medios para excitar la eontemplAfdDa y la deroeloa, f pora refutar 
laxliertijia^. 

rv. £jrpa«tc»oir<M BectaioHes.—Ki atoordlvloo, la Middail que 
iK> pnodc üneoatrante en crmiimlA, la rankdad. son el «bjcto de. «la 

4 




¡^ 



— 50 — 

obra «onUnciou y ríoa ea oradicitra, hsl ooiDt> on «I vigor con qiM ni- 
fnU lu onecióse» quo »o hiooa »l KfxUxiaatet. 

V. Rrpoticion dfl Libro déla íüMííurí/i,— Esta obr» «»U fumls- 
ilaen laaatonJsil do las ^Kradix; Lotrai. jr oii l^ doctrina d» loi 
tintos Padro<. Ia iinporlancÍ:>, utilidad y netxsídad de loa pr^c^ptoi 
de la lor divina forman s-j principal objeto. 

VJ, Sjsyoticion dt la* LamfitUiciaHe» de Jer€mía>.—\i.i una ex- 
poaleloa, DoaótodolMiilulonistiocí, ílDolanibian del lil«ral y ale- 
górico. 

Vlt. Rxp'itiríon dei fMpUit lo le.rto <M S'OAffeUo de -Sa^i Malfíi. 
—IdtnraKioatloraÍBiciila^iiIaotnlo prini^pnl, 100 el Doolop scriilro 
llanta pñríkffinila, por la diimidai do sa autor. Jesucri^, por la t-rc- 
ceilad de ni formar pinino oaalieae todo cuanto hetntt^ do pedir y 
nooositamoa para <«ta vida y la otra. KiU libro tiene lambion ciorl'i 
ÍDt«n^ til i>l lili ico. (MfT-'' '' 'ívplicar li ptlalira Amen, doiuuaatra con 
egerapilos qoo » osa en la Sagrada i-;«cHtqra como nombre, como ver- 
bo )- como adverbio. 

VIII. fi'jTK"i>'V><t rUi EeaiigrlUi de .Sfl.i l.ücat.— ínXi do k 
misterios de la Uacamacion, do lo Paíion >- Kefurrocdoa , y del raa- 
iflateno de li predic«oioii. I.a espoaicioo oa literal, mblica y alívA- 
rioa. 

IX. ErpMrcioit del Kvanffelia dt San /uon.—Ri plica el ««olido 
Utorsl y 0.ipirituat, y on la sofun Ja parte de e«la obra, Uaraada Coia 
cÍoitesprí'tiea(tle.*,^i lospivlloadoreaJATeDoa, MBtenoiat y poam- 
mlonloieioogldospara la predicación. 

ouitaa ooon\na)'itoiúou:xa. 

X. Reducción de Uu arta á ta Tsoloiffa,—7nt» del vonlad«ra 
origen de toda ciencia y do tods sabiduría, y bace una eltséácMlon j 
ex8«ta y admtraMa de todas Usartuy cÍoBciaa,álodasUa<!aalo4< 
conaidera oomo sierva* de la Teoto^ia , foools do todo coaociniento. 
que para qa« »■ provedioita ha d« t4.>n«r por base la íé, la cai-idaj y 
la moral; es decir, lo biivoo, lo Mío y lo verdadero, randamontm 
Moneialeade U bellra. 

XI. £1 Bret>lKniuto.—as una exposición d« la Instiluoion d» la 
Teología y sus preoeptof , y del origen, desarrollo y profrresofl d* la 
Sagrada Rentara, par* eaya inlerprotaoion se dan reglas. 

La última parto do esta obra ae roilerttal Jujdo final, y trata de mi 
noMsidad, del porgatorto , sedalu qne han do preceder al Juiolo , do 
la renrreoelofl, dol laiiorno y do la itliwia. 






— 5i — 

Xil. SI Cénüloqniu.-^Pu^a coasiiann» como us compendiado 
TéotcfU , 6 oacnt) un niBiimt pan tw qu» «mi>iiM»n esto «ttiuUo. So 
Uaara CVviMn?M/o poriguo ootuta rlv cwa sanaont*. 

XIII. PharHraf> Aljaiia.'-\'M c* tu ululo tic Id obra, qi» explica 
elDUsnioSnnto. ac coaticnf üu lin j na objeto, ün «t'Mto, (ltne:as( 
«omo en la l'harctrn . qiiff Kimitica sljaha , ae ll«raa 1m ilinioa pira 
eaub«Ur si en«Dtif»>, asi tambion se contienen «n esta obra k-t auto- 
ridadMy texlodpQira dcstniira lo» «nenii^s de nueítln Rdigioo. 
\deniia de racliñ>3>r los orroíes y adn Ilinaciones que mal¡p'io«mon- 
Ic tn Inbimí Introduddo en alanos tjftmplünts di» las obras de Im Vti- 
drc», «xpono «n doRd-ina dobrü Diix. Ju^ucriülú. U Vtr]tcn. Im án^- 
loB. $* ito la niajror parlA de ios (nioiii|ario< y cxtadof de los hoinl>r«. 
Trata tambioa da lo» vlajos y Tirtude*. d« lo itie dobemoc ovítar, del 
B» legUtfflcí Al" li< Kna^. r. par iiltimi>, Ae lodo cuiiito f(ratui(aio«iite 
■B8 ha concedido Diot. 

XIV- OefUtraaiontU ios t^rminAnif la T-'oioffia.—E] Sanio ei- 
ptlcí <ra este po<iui!Ao Apü.totiU , con ana priicítion y claridad. los 
irfrmiíiof mit nfüdo^tm la.4 R:ttü<lnu do Toolonia, A llodefUaraaTer- 
daderosentidopaniüTilMr lodn p^liitro de orror on «a intarpr«la- 
nim. San HTianaTOatuní había tratada ya enta m^ria on » Brveilo- 
quio cao H miSBio método, poro mis dl(ann>ont«, tato tratado, mi* 
«fDeuoa eapaeí* de DiccMnario do Wrmioos t«al4i^ooa, es as oompea> 
¿lo breTblmo de Tooloflia . mn'rho mis breve qua el üfeeiloquiíy, 
p«ra en el cual se llalla condeaaailo todo cumio ¿ite ooolleBe. 

XV. Principio mmpfndtoso de U>s libro* Otlat SenUwiat.-'^ 
otro opiLvaalo pequeAo qiie oootieae de una nunera breve y metódioa 
toda la rioelrina de los U'irat tte lar Settíentílas. vallándole para elln 
de laa palabra* del R(xU!.'ia.ilai, tíj/rum cceli circuivi sola. etc. (i). 
U SaMo te rale de ona inKoaiafa parifrasis A« esls texto . para ex- 
pnoer compendioaameole lasmatenaá deque trata cada uno de lo« 
«Blra XÜma de i» Seotenou. 

XVI. Smtfiu^a» df tas MntencíoM.—Kit como un oompeiidio A 
ettneto de los libros del Maestro de las Sentencias. Ijis sentencias 
o«tÍB pocKlM en reno. Cada uno de los litan» es comparado á cada 
nao d« los cuatro s^res qne aoompaAan como slmboloe á los B\'anffo- 
listas: el d^xel, el águila, el teon r ol toro. 

. XVn. CoüHCTitrtrííw á ion CMilro libras del Uafsíro de las Seu~ 
*meiar. — Exposición admirable por bu exteojfon y odeiicia. qne ha 
«da mny eloKiadi por los sjbios. San Batoaraetara presenta pHm-a— 



(|i <!>]>. I in. «^ri. s. 



ro el Icilo del VfMBtra d« t*s SenlencÍM, «n MKUid* lo «xpooo, rwDiil- 
ni )m (IikU*. opone U» obi^ciaot» y por lUlitno Us resuelve. BHx 
olin pando consIdanrM oomo- la oorcHU cl«nliilca dol serado Do«ti>r, 
^7 pMia deciraa <tii« durante mucho tiempo IW la dnka qoo so oon* 
Itatin I»» la rñoki«lon de caalqnier du<la. 

OBSAS U0ttAl.B8 Y ÍIÍBOO/iB. 



XVIII. Di las cuatro rirtndet confíjuiift.— Después de i\\p4n.ai"^ 
oombrc. Irsta >lel oléelo, clase y ble«iee de cada ooa ellas. 

XIX. De ¡ot Siittf Dona del E^íi-Uh Sanio.— ¡ixpliex na DÚaiu 
Eticl8s».«u titiliiUd. eapAeidad para rocibirlcM. inoclint ilo alcf « 

lot. e4tiio enriqíincoii el alma, y efoclox qmi prodacen. 

XX. De Ut rfurriict.ion del homlm df( pecado ñ ¡agrUíia.' 
Eüte saplenDfjRio iratada da In ¡(nei» ottá dirtdidojan tres partv»;: 

^1.* Dlvlalon de la rracin. •pu :iunijui} udd mi k1 mimu, os miiltiplo <:H 
bl modo dd Mr. S.* XvoendAd ili) ía i^nti-ia pnn rotcatar al bombro i 
laee^'lavitnd de la c>ilpa.3/líxaaiinaiii pticda r«cibirs« to ttracm i 
tUlo«)te«Íii tina KndA aratix data; aeoMÍdad do laRmctepaniobr 

|«l bien y obMrvar los tnaodainiíMitO!. . .. 

KXl. Dittattr/rt terna* itel pecado.— Vxio ea. pecado orlgliial, 
mortal y VMoial t se euroidvn do pensaniÍ«nto. ptlubra y obra ) : ll«»e 
w OTlgnt ea la cmosp iaceacia «le la camo. «ii la concupiacencla de 1m 
ojot y en 1m sofecrhüi de la viita. 

XX11. meta, ó eanino <ie «oím^I.— Coiiiita lie naev« )ornad.t>; 

JA del pooado A h penitencia; a.', A& la peniteiiMiji & lo^ preceptOK; 
k', de \m proo^jtoA á loa ODoath» : 4A de los oonM^oa a tas virtu- 

'dtt; 5.*. de las rírtudca A las dones del U^plñlii Sanio: fi.*, de lu 
<lanMibulileoaveator«DaK7.\ de lat bienarciilui^auniia l0!llh^ 
Uw: S,\ de lo* friitoa al juicio: y.'. d«l juLoio k la ^\oTÍa. 

XXni. Mi-iUi'Kiifnr^ (lA It '•i'ln 'le Oiato,— Ka uiu do las obrasl 
Búa nottiriaa dal MrtOco Hoclor^ por la seocilkts del estilo, ^n rjno 
pn> esbi dci» <to ^ar eiaminle y á rnoes suUlaie. B» tal U iimüoa y La 
didiors do su pnlabra , que penetra «a el eont»» jr eleva ni alma ñ la 
oonUnplaeiDa de (os iliriaos misterii». 1.a naiTadíon hiat¿rici do )ti 
vida de Uaiia Stotiaima y di>la dol Salndor liaatala voiiida dvl V-tptñ- 
bi Ssato está ooTHiiMCtda con teii pmfiioibK y piadoaaa nwdii.-KHMioc, 
que eos(ideiMiD4 eete libro cotaoun eqiaio.ciiJ|ue conslastonente 

4ebe recnerae el eríttieBOi. ' > 

XXIV. Árbol df la nula.— Van que el «rMiano podíera meditai- 

mia provMdtoaaoBCnte en la l'axioe de Noss'.t-o ScAorJe^uoristo. traxó 






» 



-53 — 

•«I niriñoo n>nl(M- tai Árbol faM 4ox rmaum d« Iíh que pi<nd>m viv'u» 
fivUrf, «n oda onu do 1m conle» a«ti e*DriU ana sentencia. 

XXV. ne itufíhimfiMtivUkxUíi úet ATOTo /«<«•; es dícir, Rocap' 
^PfUtaient», Citnmoi^ian , Adonoion de iM Mtqros r Prasca- 
Vt Ivtnplü. R«u obrn nbanda «a coiuidanníoHs aobro «1 
v ' farnras 'lo Inf tvtt*^ tomponlos A IM Aspiriluolt», tonuiii* 

*j . i-íin InTid» de J«so"si-i(1«. 

XXV(. £^ (Ara de la cari/<^o);ií(iC'On.— Contiene mediUcloatK y 
tfak Ofteion, todo on t«rKo,paiM arfa nno da )M dias da la MUaiu. 

XXVII. Kloffin de ¡asunta O-m:.— Obra Moritn en rano, aobro 
(as mislDriu de la Cnix y benenp-itu i^De prodaeo a loe quo aaben lle- 
varia. 

XXVIII. FiU>r/ifJia,óSuiseUor.—Cotai}\ostnUgaosreiUí«amtai 
M^o al^iurü bDonu cualidades, «I autor las aplica al alma ilsreU )* . 
«oafianmarrob^iiníenluen lani«ditM!iand« la vida da Jeuia al en- 
CMleqoeprodaorel trino y forjao dol raiaelkir, Dosótoan la hem- 
bra «Dtado «copotla 7 or¡« silí hifoelse* aine an al Antiiio do todo» 
e«BBtos lo Monohan. Bl estile ée esta obra M tainbten poAico. 

XXIX. JM Uu Sitie Palabrtu de JatnarUto en la Crux.—Qaa 
tnM-f (Dmlitactooas >~ oraciones ea verso íobro dichas palabras. 

XXK. Kfp^o de MarfA Virgen.— Ka íuol eompilaciou de todo 
ciMaU se «scribid por los Santos Padres aobre la áxaUstiua Vlriteu 
Uiria. Ktpooo Lbb cjnco alabxBZBS do la salutación; las algnlfloMiiMies 
4ei aomlirade Marta, la plenitud de enlacia y lfte3(|l0SlcÍ0D óielAve 

ttitria. 

S.XXI. Btogio Oe la OitnaovnhtrmUí Vii^e» jr«Vit.— Conipo- 
atWMpitliai en Terw aeróstieo de lea dlea y nueva flguraa prinai- 
IMkasdcbSanliüinw Vtrt^. aaceubn de bi SaRrada üacrilurn. 

XKMI. fkilte/-ío menor tbr la Virgen María.— Caita^oai<áoa p«é- 
lica. dupiursta de tal nodo, qveaas e«trofaa eorni^poadea eu cteto 
oMdeeealmealnioedeDaTid, por ctijra razdn (a di6 aquel nombru. 

XXXIII, ■ :*aUerÍo dt la Virgen iínria.— Firta ofcra no ucfOlra 
«wa «(oe loe fialmoa 4e üarjd . eiütieiw do nlgunoi Profa las y la imi - 
ladea M nttttim^ con aplicación a la Vlifan, 

XXXIV. SfiHOiie» OíXivM (U lot di** t»vC9plat del Decálofio.— 
Se dii>.'30 lo que mandan bacer, lo qao se prohibe, oieda de obeet^ 
-mrwr nltiioroaindeiieMftmgen. 

XXXY. l^cnria qur contiene cíneo tnemoriaUf.'-tSi.mum- 
«la da Ttda y eoatnnibren liare lodo» los erMiawM. Paroce tfot eata 
«iiia fu* dirigida á un OMtpo. 

XXXlil, r*í¡ rr'nimeii di-l alma.—Vs un cabUcv» de tutrueaio- 



— 54 — 

nes moralca 5 nligioats dirigido y oonsa^ratlo á doftít Wiuoa, rain» 
lio lispa&a. 

XWVli. Fiírmitladeoiy>.~~TnUtloAelíi» virtudes qna üuImui 
«aundevAiloaioule, alciul» ra 8ubi«iiilo de gnula en gnAoff^r 
ta«dio <lo las roblas iiac dicta «I «orAlleo Dodor. 

XXXVIII. He la ludia espiritual contra lat titít eicü» capita- 
/'>.i.— Rftott viciiM j )(» nivdiiM! do evitarlos y coircfciríos son el 9.^01»^ 
lo <I«1 presente Ultro. 

JvXXIX. Etpfja del atma.— Bo «ste Iratado piiede «xamlnai- 
oad* uno el liHladodesueondenclajrUtealiladódotMtMdoRiialma. 
«lú la taaaura ([tifi piMde tror un un e«pitio Im ftrnnas , i»U')o v 
dcrectuí d« lu rtulro. Pj dq gran libro para oí «icikmea du «on- 
cioDciB. 

XL. COHfvtional. — Tratado «dmirablo 6 directorto pira lo* 
caconlotMon laadmlaistracion dolaacramontodola Penitenda, Kn 
di se «pTMan las Ikoullados que tiono el oonfvsor, Im invftnlai'idado^ 
y dispcnaas. y peniloneias que puede y debe ímpoocr. 

XI.I . De ta prcparaeian para ¡a .Vira.— InRtniocion A Im aaue«^ 
dotes sobre ím cualjdadea jr dJspMicionos para la oolobrftolon >li>l 
Santo i>acniIcio. 

XLIl. lie la intírtáCciondri saaerdote para prfpa>-tir.w á r^te- 
Ortir.— imedo («D«ÍderarM eomo un oompeadlo en ri>ntü de la i>1>ra 
anturior. 

XUI1. Sjyiosieiím de ¡a Müa — Ba la «xplicaclcn ña Iim ormt- 
menloo «agrados y da laaceremooiaa y mMerios del Sanio Sneriitcio. 

XUV. De Uu se¡» aUu del «^j-a/ln.— Instrneoion á Ina Prelados 
para el r4trínien y admloistneíoB de ata dlOceoia y floloa. ÜnJo el cm- 
Mtrma de las <ejt alnt qite tienen los «raltiiM. ^icKiin Hala«. nimboIÍEn 
las seis virtndec <)« i{im dcl>eti etitar adornadoii loa Prvlaclotí; col". 
piedad. paciM<áa, víila t^empUr. dUm-edon y devoción. 

XI.V. nmpreria df:l fi^ío.— C/io.tideneioaea pora mover a lo« 
'Orirttano* á rénitneiar ba pompas y TaaidadM del mundo. 

XLVI. Df l'n »itíe uradat de la fonirinplaeton. — Kl amor. In 
ancion, el ^xtaa^i, el deseo do adr|DÍrir las riqueass «eleatiales, el de- 
latte ijae producen, el dsKanso y la irlorta, soa loa siete irraJoj qtu 
oondocea ala periiMcioa. 

XLVII. ^trciaat eMpirituaUt.—ÜAe Ululo «spr«sa todo el ob- 
jeta del traudo. 

< XLVtlI. Hacecilla A pequeíta eoteeeionda^erúicios apiriliuiln,i 
— Meditaeloneade la*po«trlnierla9 p«raiiMv«ri ImerMIanos ú Ia* 
■•«oau M^loalea. 



Oil 

XLIX. /^i paii-in lU Crftfti.— C<mtwM «¡cl« mcditiuiíonea «obro 
Li Pasión y Rcsurreocicm. 

J„ So^iioquib acarea de eaa'ro fjeixiciot mfHtaiet.—VMe M mi 
TUdadero nombre, y oo «1 de diálogo, orno le h» catiScado signa au- 
tor. Kl hombre es su alma, y paa el hombre lulblaeoa su proptaalm», 
tay v«rtla<f' pilo, y no i)tilo^-o. I*U una exborhcion para el 

dwprecJo •' ■'■ mxtailanu y a.<j)iracion A la« c-ipiriliialiM. 

I.l. Itinerario d.:l aliña h/i/Ha U'M.—'üoMfa y camJRoa que el 
alma ba de sc^nir i»ra litigar tia<U «u ütoti. 

IJI. fie líM Mifif caminM de la tíei-nidad.—S^aB San Boeaa- 
TMton. se lle¿a A la itlori.1 marcha^if» por ftjtoa aiole tr.imlaai: r«cLi 
tatcflciOD, meditadon. CDQt'3mpIa<;Íoa, amor, roveUcion. ci>n4dmi<!n- 
(o experinaenlal de las cosas eUrius. y buenas obra». 

I.fll. iHiTetnUo de at/tor.—Trna do la oración, de ia moditaeion 
y do )a eorilemplactoa . 

I.IV. F.st-tHulo d.' (ínioí-.— Consta de iros partas: aa la primera 
trata Aa la Puou .v a» exiiortí i abraur la eme de Jeeueri!)!'): en la 
«e^nada d» lot d«boi>aí del liambpA, y en la tareera do la oonvurslon 
del boinhre á [>ia<. 

LV. Amaiorio.—¥.-* nn Irjiado eobre el amor á Mos. 

LVL Df la jfrarquia tKlmáuiea.—En esta obrfl se ocnpa de los 
anfelesf d«inésesplritiMtn{t>SÍoú5, d« \»% Datninaclonas, Virtudes .v 
p»te<tad>:i. do las ooMsá fjU'iM aplica el nombro de cíelo. 

l.V II. liit(wia tU Snn /'nutcüoo.— Vtda y militaros de esU San- 
io I'atríarva. 

LVfll. Bjpatñíioa ág Ui regla df 1<m hefmaaai menore^.-^Ot- 
ntftaUrto y expIlcocloQ parafcistica de ta regla IVanobeaiu). 

14X. Sotiurion de varias cMMioneSf:<bre la regla de Sat /Vit-i- 
cisoa.—K* una refutación de la^ ol))ocloné) é lavectiTni omtni toc< 
(ranriwaaoíi. 

(,\. ^l'arqit^coafieíanjf predican lo* hermanot metw^if -• 
RxpuleMí del sai^raiiieoto de li re^niten^U y <le li» deberna y fun- 
riáBM iltl tntaUlro. y oiHileslaoion -X b ^roRiinta anterior. 

I-Xl. ■Ápolii¡/eiío*eai»lraUi»a'i'jer»airiat de lathfrtnaní» m«w 
MM-a.^-v^ñiti'IOit Mluctone* d la< veintldi» DttIeeJonw <)(ie m liacian 
fvotra lo4 rraa'-itcano*. 

LXII. T'-/i cu-uíwnex.—Oiati^tt^iimií i latí preguntan que «a le 
Meleraa sobre la pobr^u, (rah^o manital y ejiU'ho^ en h Orden se- 

LXflI. fie !a pobrera AtOMo. — Sumlna b pobreza, y ti loí po- 
brM, e«pefi»lmeute lft« ri.H¡gto«n. e«tdn obligado* al trab^o manml. 



__ — *- 

Mitrfnií'of dr lu Apóítaíes.—TnUA» del caluda 
qne Duroo Jmucritto, s>u ApiVvtolfis jr dípcipalcn. 

I.XV. .l/o&vfa dr íat ;iu^r«i,— ReñtUcian do las oaLuoniBd qtie 
ilifuniltú 0«r>rdo de AbravUle contn b rsgla de San mnctBoa,y.ap(r 
loiría d« Vi |»1h«u f de Is-re^ta seráUca. ■ - < > 

LXVI. Ctxria á ciwto proj^iofari-— ExhorUolon tlw IfaaatiCMW . 
pura que tiayia de U locnsddnl , áe Un i1ía|>uUli y de la uuiKaiftcwMiúi ' 
de loscüficws-IiyodoliM r^stiilo^, ni:inj»rfi)i dcliodos, «le. 

LXVH. Caitat wftj-r la rrfDmto df í<n hrmtanosde Ut Orden. — 
Otima de ka reUjactoo, rnoadios j peáis para que ae obaarve la (■- 
tefíridad de la regla. 

L&VilI. BAKa de /f>s;H>4rdt.— AraenalriquiRinaocle toslú* de la 
Sa^^di tvii^ritiira pan «.ta f pri^veotio de los predica dorea. 

LXTX. Mftü>ffo dr loi retiifiosot, A «aa aon«^j<M l( los novicias jr 
profows do la Orden, dispu«sti>s an do* sdríes. por el ArAw de lax lu- 
tna dal albbeto. 

LX\.. ^AdoolacíViMS.— Ucditacionesparfllús reculares. 

L\XI. fil(pcf^de(Uac«iítMft tí JwimidIisÍw.— >Bejita*paraeliiovi- 
Rindo y tratado moral de Un dobercj. 

LXXII. Del Ofrfivtohajni^itQdtiMvetíQtomi.—'Sww.iÜMá.Attía» 
projfreaea en la rirtad <f mBdios para oonegairlo. 

LXXIIl. lit{aiaUr>iccy>nde An t»ov<o<o*.— Compendio d« la* 
tratados sntertom. 

LXXIV. H^iaaAíoti$elo^é^^toidrireUfih»o.—9a nn oompen- 
dk> do U obra BUímuío úe anuw. 

[.XXV. Di la ptrfbcakM^ la CMla.— iMlniootoB á los Kii||rt(i»>« 
para llegar & la perfeectoD. 



üK&MOXI». 

De («mpofc. 

Kan Ituonaraiitara ewritriá: t>4 Alvionto, :il; da íiativlil»d y *a 
octava, 17; 'le Hii'Oiitielflon. 4; Ja Üpiámia, 4: Oo(niiü«as Ueeptiea d« 
Bpi^nia, li}; 4a !!ii;)ttugti«iiBa. S<)xt^^iinaa y (/ulncna^ésloaa, ii : d« 
Gaanataa. 59; DwiüüUAy r4)i-».'4d««fBMd«PaMBia.^:rofatÍvu, lu; 
ABceoaíotí y su o«Uva, 7; Pontoco^.^ y «a octava. tu>: Tnnidad, 4: Do- 
raInieftsttospam<UI^Bteo9<tt48i 6Q. 

De Sa'tcti.1. 

De la Crui, de San Jaan Batitüta, de üan l'Adro >- }<«n Pable. d»l 
SuAndrda. !Mi»loTonit. Keu !¿alUa, Su Háitwi. Saoloa Fallpey 




í 



— S7 — 

SntiStgQ, Saa Bkrtolotoé, San Matao. Santi» saaoa y JuibR, S«a Mi- 
Ntoilis. Sun .Vmbrt^íio. Santa t^dla. SmU IrA). finnt» 
San Ortt^orio Papa, Sania Maris Uaftdalaaa. San l.orcnxo. 
Sim MirtJn, Santa l^bel. Saau Cecilia, Santa Catalina, Tixlos los San- 
tos, din \níinas s Uedksctoo áe la IgloUa. 

RscribiO fldem^ aannonM coEutin^s para Apú«tolai , I'.vaiig«littju, 
tUrtim. OonfeMrt». DoctorM, vírgenes, y pant la Detliacim. 



onus iNtxriTas, 



¡bamma (ii-afninaíica ipeouMíe*^. 

rnetítías Loji/^^t (b 4^n^ wtlegrtailbwi it qnaiaoi' jiartei dUh-i- 

CMcftftvie* 4iip«r Obran Oe Henerattone. 

QwmtíoHt* sttp^ quiUuor libros Ttqtkvrtmt. 

QiurttSonet siipfr libro» Meíheorum. 

BpUlota aUquol. 

P»ttHÍ9 in tUtntica CanHroriim. 

Meman io roHe^n Centíi:a. 

IVuiitiii Twfiíw- Uto rerbit PnUouxr. t'acOtí rí ridetc. <iuoníam 

T««e<MM* M (!<9utt yuüUtt SscetiietM. 

Ih <mpitf dcn'nm ouadnn. 

ÍHcmpiU ¡itiAflo Apocai^uia. Qttatuirr animalia. 

/m iti»»(*J-«liB Apocalijuün Ootnmentaría. Pivfímíttitur lutíe ír*ro. 

OjMmoulun, Yrrtium aüniviatm». 

OpiigiilMM <te íktrjiore tí Sanffmine Ciu^tí. 

fu Sramiftíia ei Sj^iolat UtiiM awti- 

iH ttutKttcim i-rvphtta* Mi>v)res. 

f N a^-um J(A. 

In ifaltiteum «i Marctun. 

¡m i^tiOotat íHd PauU. 

üOtUéa^maiorU intrwttuUorii. 
Dgf^rHitU (tomiit HeUgima Oiatog-nt. 
UhrKm de COtuUleratiom. 
De dñ-íMtou reritm vHiKtni. 



— 58 — 

)í tiyinti ¡•atsffi.ct ho-torum ReUploMrum. 
r-iDif rtfbrmatione ¡nsAti^, 
Dt Orla SdtitlÁarum. 

noaiS t>K WJflOSJk AtiTr-TTiCICAD. 

/. Suma dK la t^tiKia, in9ÍtibUiáM íinm^t^iAtii de Uioi. 

H. AtaHn. ú f¡9 /1.I ííit al/u del gu^j-ubin. . 

JII. D-l mwto de cojtfitofsit y di la pn'Vtá dñ eo/tcl^i'^iii. 

I V. UisticA teología. 

V. Compmdio de la verdad Uolóyica. 



BXGE!I.KNGIAS Y l'REROaATlVAS ÜE LA DOCVIUNA DE i^A! 

UUKVAVBXTVIU. 8EGt'.t KL PADBK OORNItld, CttOmSTA t>K l\ RBI.IÜIOf 
nAKCKCXKA. 



Sieiulo enbi \» ivntíon m.i< oportcinn do hiUar da la e\i»l«<Min <in 
la iadUituí iln niic<tro DiKtor sorlflo, inlonto liMMr dvmo^racion de 
edmo ooDcomcroa ea Mii<]DallosatnbDtoí yc!i)l<IsdiMqtio>ellal<>f^u 
Pablo, r dftWiron los anliguoi luiros de ln Igliisia en stw Dúctoiví y 
inscstros. A t»? clases de lütras divina» pcrlendceo loa admlrabt&'i 
escrito» de Sao Itueiiaftfitl'jr;!: :¡ la TiMloj^ln (vftriiMolira , i U e^ipo-j 
sitivs, )' á la niiitii^i: y t.ti todA* w hizo luit»r por n osAileni^ia 
lo* primeros de qitwaM«n li Ifrioara glariosn «u momoria. 

Rn la escoli^licn, «« el in^t'>do p««8i>(>;no, roncl^o, rliro r «lOfTanle; 
SJ4 aretiiuent<» xnlitísimoj y nerTlowM} ms reepaestas ma; rand»fUs. 
tai «cnlonciafl s4tjdss. Eo lo oplaativo.DuaniIo siente con al^in-i no- 
vedad, la dednce de «utoridadús di» la Sagrada Escritura y d<i lo^ 
Santos ladres, con n»Kba»ottd«s denizooM, pero con tan li»niil<la 
moilettia, qiM h> oonoco dúcorrír, no con ainbtcion dn aplauso?, »iiia 
490 amor i la Tentad. En lo dogmático ac excod« i «i miimo, impng- 
nando dil\i» r acJrrimammtA Im «rrores. y eataWeeieodo con fticr-1 
t«$ amaims de antoridadot y nnoaos las vordadM cal<Sl»cas. Por eitt 
Maurfalio Bréelo, en la oíacion qa» dijo delante d^ Síixlo V y lo-l» «I 
Cofuisloría de los Cardeaalaa, ciHado le grndoA la Igrlatlo por l>úcti^r 
suyo, lo llamó loi d<.-l niunduclarl-tiraa, estrella rvniluiuile del civto< 
lalgtetia. nntoniía liiininoví del Kv^njictio, Citpada oortadora tl^tíi^l 
rure* y liorojtat, ventilabro du la« ri>n]aiIo« d« la f<f , »fptr corlante 
do loa irboles ínQ-uctl(cro« y maUncas do )aa ii«iTjftt| cmIíIIa TtujiMro 
de loa católicos, y annerla de lo^ iífl««. 



— Mí — 

y a el juicio d« t> bi>nda<l da los arbolea ss ieibe bacor por li «x- 
«l«Bcfat y copia de aiis rt-utiM. véanse 1m mualios que eaa afecto eo^d 
b IfiMÚ di la fMimdubtd de este jrbol en el Courílio LogdUMUSe II. 
•biadfl M «xlioguiA et anligvo y porflado clama ¡le )m griegos, por la 
loduatrU y aingulariima liidiimcla de eüle Dodor «eráflco. en o! eoal 
tfepoalemn todos m* ermrea. j >e nnMron á la Ifclexla Romana, dando 
gatUMm y rendida obediencia a su Pantor SnprsmO' {Q<t4 no obnixui 
dMpuw de w muerte nu lihrw rn el Concilio Plorentin», dondo a» 
akrieron mmi prontuario* 'le Ia« vonladoec raWíttü Subo mii«hT> 
lie pmdo (o* crMitm ile la Tciin^'a n«\)l>ÍHlírs de ctc Santo la tiran- 
do r«lÍDiiiL'Ícn y «jnKulac aprví»» quo hícteron de ris scmlQDciaiw, 
no £úla loo bonibre« nU4 piDlneste«i de aa tdgto. oonra Bórico de tíao- 
daiioi (ioriwn y otraa. flino lew Siurm Fonllilees. flregjrio X, por ío- 
sijoie teólatro, le HA tn pPMldeacta del ConcUto Lugduneitse, autorí- 
«ando m per<ona coa 1^4 tllgnidadoo de obispado y capolo, i qtic le le- 
tiatilcoii las ttioraa de li obedlenota. dotnoote IV «ynílesa de M. qiio 
ICAia aingularisiino aru^o y poi»iiel<) ea leer ft^cuantcmí-nta susnon- 
TiMlirtrn Ixa dcu Sixtos IV y V, en taa Ikilas de «i cinoBír-adon y 
■lodflRtdo. M derraman on su» t!to;ío«. ( 'no (entre otros muelioa, y en 
«t juií-h) de los R)iiyvr«u) m tt o^iiipareciotí tioo el jVnari'ltco Doctor 
áaoio Turnia. Mee aal sitto V, en la Kula de ItO'-iara'u. <\jt Teolo^n 
vSBOlittlo. qne nos dpjtron hue<itros mayerea varanes sapicfiltgimoF, 
tuvo enanvilto4o4 aameolos por e)e!teelent(; Inórenlo v routinuo na- 
ludin de loa do^ glorioaoi Doc|/inH Santo Tomila AngélW. y San Rne- 
naranlBra •erdilco: clsrlslmoa profteorea de esta sagrada flKUltad. 
RriiMt ambos ^qiM mereoioron^r su* virludes berdlcaa hacer mayor 
«1 adman iIo los Saotoa eaerito* en *u cata!«sn) con (rraiules trabajos 
y deitfete diemi> luttra i e«ta Caetillnd. y la entreirarún i la pootori- 
tbnl oca daro [n'-tml» y orden apUaimo. K^loa don ^iittKt eonlenipo- 
nin«n*, empipados va uno* mitmiM estadios, comliaclpttliMy maeitrOL* 
don tiempo mimiioiKiriituatelnn'-ton do(>ra¡tnrÍftX, Sumo Puntillee ■ 
Alerón, destín»! M con mnchn Iwnor pcti-a tmllarM en el Concilio I.uft- 
dawom. fMoi dos. eo ta pen«» pi-r)>»in nación de «ata -vida iDorlal, 
onidcw con eslmbo vfnmto do tni-iilad rrntemal, y santa mnislMl. M 
hicáeraii grata compaftij en mi^clorima* trabHJoi, y ihfidinenteApa*» 
Ucoal Ue^arai * la pltrja celeste imnlmenl^ Miow y xlorÍo9os,> etc. 
Uataones mayor que toda pondcraoioalaiKiuitdad do San Uueuavcn- 
Inra con líanio Tomis, euyo5 crvditoit en la Tooloxte eiwoláiUca lian 
ll«Bdo de aiImtrMkn el toalnj de la nníTonud luloaía. 

No eondooe mteM i U tktaa do ane «crJtoa qno k etUmaelen de 
loa bnent^, el <le«pr«i-iii y A.|io do I<m nulnn: Moe son loa her^je^, ita- 



— 60 — 

4lu ana qua tienen Qjo<'^ cgn U luz ds la x'nMiatl . porqatí h» 
«fenile ooR sus rnrtu- Bl «iMnTMiintciilo qtu tienen non 8an Rumu^ 
Vealsni lo dieran i oBtendBr ooo furar detcíitable «laiulo los Im| 
Boles M ii])Odoi«ron de lienn do Francia, donile »3laluii colocadas i 
rifuiaa. RnnsccniíHTSiMniblM inlootnran v«ii^r sus ^raviosüj 
íjiíKlola^ Ata dOsiirccio eo las oorríanlos dol Hódsno. ultn^liMlolt 
^>ir adalid do (tu papÉatos: con «3'tat voc^s eiplltabao et motivo de mP 
<M>t^f0. y prcitooilMii d« sn oii»n)i^o la niajoi' elorla. hJa tUt, su Too- 
I IK> rscoiNtC* TOtl^ á otra alpina, ni eu U satltoza. ni ea la hi>- 
K, ni «n la proAiRdidad. y tÍL<n« la pivro^Iiva dd tpte. I^da > ««- 
ia. causa afoetos de devooioa, m ai'pandii igneni rma iutnintM^ 
ao dt)o Ttltomio, derraauíndo en elU sti abrasado eoptritu luoo^ 
I easaBaa, UuaM. tjm encteadea ; qae es titay de pondonU' ao Ion 
itos ascoUiíticois quAMra por la mayor parte aiidos r xaoim. potá- 
is, arrutrando todo el onlendSuilealoatooi-to MI IiiKdtw^irioH. ilt^an 
I la TOlUatad sin Jttgoi dd piadoaos are«lo>. 
En la Teología expositiva (d quiea loca d eooMttto de la Saf[rad.-i 
rllunt) fíié i toJa.4 Uice««dinintMe |i<vr In orudicion f profkiD<ta 
at«ti|i|on«Ía de sus miirierioii. KMiibiA vario» tratados sobro «I Antig^io 
' Niuvo T«*laRi«ato, de los ciixIom muchos andan va los da< tomos da 
I OpdMUk». pero no todos. &ililrán i lux nu«vo», b «sporidon 6i- 
I hu cánticos; otra, nbrualfiunttfeapftohM do Ecuqoiel; otra «obra 
! Ápocatíptií. Teníalo* ya con otnis Ir.itndaa dol iDísma Saato , pai*» 
'darlaiÍlapt«asaDaejtredo:!U^n>o Wailrliaj^it, y por uaortcsuyn se 
«nearg6 jotro o«ta dil>Ke»cÍa. Ifuoido decir, ({uc están ya inipnwoK. 
.pi.'ro no los Itc visto. Rn la c!xi»IÍCBcion do la Sagrada Kiarítnra (como 
I Santo confiesa do si 03 el libt'oileüto VHa Chri.xlij pa»o liNlasn mira 
iiywUnwá Ms soBlidos ((linuinof, iM litoralos como ntatioos y 
opoUgiccB, fbndándoae «n lai autoridad y reas bien fondada inteli- 
ido lesaatifuois I'adrot: ^ífo.dtee, aoji alitid afirmare, üp- 
^Kod non per SaítCíian ScrépUtram, per di4M Sanetarum, H 
F jMf otrinúMir* appnAatán afíSrmelnr. VMm s^jivíoo de mi pnqiio jni - 
^61o i la tradaceJon y autoridad de los mis anURi»». o* la <fm átji pn^»- 
srita y encargada Skn demeate, PoBtldoe y nurtír. «n la «pbloi» 
arla, qao eaeribia á sus discípulos loe jorosolualtaiU'S. diciendo ser 
Mta la reurla qao reelbi<> de los Apastóles, par* la verdadera y ftno- 
taosa expiieacHKi de ]a Kwritura. lOita ro^la ^oardA con admirable 
pnntiialidad naostra soriflco Doetor en sas esvritos . mi loa «laleí a<i 
mny copioM )a erodicimí de los Santos Cadres. Su mis Ikmlliar e:s el 
nix déla Iglesia, Agasltn: é cara Imitacton da Itis á tos tugsrea mi< 
cmvs y dÜloiiltDsof. Mtn oliw lii^-are* d'^ ta mlsMu KmrttiHa, ao 



I 



— 01 — 

cajra eomblucion dasemlva la prontitad de nolkUs do toi \ihtv9 xa- 
irnikHi. l^iTole XxtMob por maectro en dosmln-tr la bcandidad do 
te Efeerltur*. penetrando <?ao mía qua hamana mitileu xus miRlerios, 
iladiutjeiMio doa >' tre» senOdoa literales f algoru \et con c-qKtcitl 
iia*tnt««<M Hivtoa. como conüaita el Santa en el Mnnon lArfol Ivuib»- 
roo y ea Ix expücidoa de aquel In^r ikl ÁpacaUptU: Vidi aUeritm 
migeium, etc., (•nt«i>dtda ala letra del glorioso San rraneiMO.MrAal»- 
4o coa h» capac libreo de so* lian». > 

Ka tí «enlido iropolOfico y moral aleftfirieo. no »! qoo liaya Doctor 
«tro «l^inn quB con nii*tttc«linK)ia baya imitado Ins moralldados de 
San llre^orio Masn». t!n la nupliracion do loa Salmos (iiweetd rJqul- 
*ima lio doctrinoH miiittcaitl d«wTubr>: dos primores dittnl^iiDos de su 
«ntlitad y cnidicion. FÁ tuto as ím conüitaciDn do machos error». 
Bonlra cuyo reiicfio dcj¿ triaca saludaltJo y eltoaz prevealda el prafií- 
tieo e^írita da Üavid. Rl otro ea el cuidado ipie piiso on la verdadera 
pmtoKion. para la m.-irnr pniptodsd y reverencia dol canto ««leiiá*- 
Uco, maní lidiando nn rtwru do In lotra los misterios de loa rllM 7 
Rannna(iia« que manda Ial^MÍa«D los nüoiojí divíDoa. Esta notieia 
Un piinliinl <la las ceremoniaa ocletüslícas es arRomento de w fl;raa 
roUipMidad y celo al c<tllodiviiio:y Meaealo pnnto tan diestro (J 
imUiifat^. lue por indv.tria ^ya «0 pnsteron an Miaal y Bnviario 
naeibas de »»* iiilincas. Qoion luivero liaoerao bien cipax do la pro* 
fimlMfd «nulita que lovo ea las SanU.i Escritor». Im non atención 
WB libro*, pem principal menta oftoe: l'rñtcipittm Sai-nf! Srripf/tr/w; 
flJwaWiiii. LHininaria ^vj^tiiit , en que verá, por la abnudancia y 
4t^t-..ii .v>Ti (]tie jama du lux liijiaret sagrado*, quo no os faipt<rbole. 
til .D do -<ii memoria, fpio ora nn lUtlircliivoftelaaclaiisuls» 

de 13 rU'ii.l, 

En la mlettca. sabida cwa es «er el maoHtro por antoaoiDflaia, y el 
wrlileo por excelencia. nilV>'> con «dmirsblo ociDcUion y clarklad 
lasnloSaa Dionisio iVrttopairita trat'^ difnsamentoen so c«lestialie- 
nrfnia, oi súlo el libro (|aR íiilitnM Lumínarin F.'vl:iUe. La mayer 
pirle ds ns opü^mlftc «on boüai por dmido se dcsahofia en incendios 
i-l volcan de su sorailco iMpirílii. .Siendo In^ pniilo« de I» mística tan 
itdieuhB, tandillcullosos.y tan oscuros, so hallan en saaescrttos 
looctfiiarüumaiquedttsrBnaon <on)l>rw>. rayos que ponetrwi dlfl- 
tnltadvs. Iltmad qni< d'^iluccn driilas. «La perspicacia del entewtl- 
■iia>tn Tf~ ''" Buenaventura, duo^Jn Antoainodo Florencüi, eead- 
aiUiableoalodtriMsOpiLsculos. I.osqn«il0 verdad Inucas la sabldoria 
div' .i-nn n doctrina gnstorn, eon d«spnicto di« ias n&kUdes 

a,' <<.• Br«sio.«n laoncionqnc hin>en ta preeeneJa de Sixto V 



— CK — 

ni OoBsIstorid pleno ríe los Cinienales, dice ■ti: «€<>n 
Bii la ecjoslástica j«r>niDla son tos que jroun ta anlala 
neoda, porqn». indinados do «mor dirlnn, son JDMndio* da airid»t;! 
aat Sao Buenareulura. entre los detoAs lUtrloras. rospljmdfioe d«iT>-«l| 
mniido en tas «eritox y «úcmploi il« su riiU un ardor Incralblo •!« 
unor y rnvercncía A L-i Maji-ilnd Siipn»na. Su^ tthn* jvturao allí 
los Ae ilivinídnd: y, iíb Un . v« norlor <{nc d<- vciitad lia^i puranson 
igunln ü lo* ajiti(|uí»iaiii* y i^Iobi^rriiniw Dnetoru^ de la IgUtni» Rartta. 
Roclor <^s i|un «tn la úicnlUad do Tüolacla afi hnlla y ItiW. oomo ti» 
U república li«rnu)«a do las octnollav ol Incoro.» Iln.ttaaiiui Bresío. 

La virlod i|ito ticnon sos «Mcríto* para m»Tcr lo^ nroctn* d«l nln:»'' 
al ramo Bion, (odo«' cuantos Io9 león tsoolobran, p«rr{iiula «xpcn- 
_(acDtait. Por óilo dijo Tritcniio qae tootan una secreta TnorKi do in- 
mutar el ánimn. tan poderosa, que los leolor«« so liallan iii<vni.ijble>nen> 
to «noenilidos «n aírelos do devoción, y cnlrafindos en ta^ iltilxiinn dnt 
latiaridad. Omilo otn» elogios qa« dan á su mística doctrina v^trüM' 
autores, porqun lodo« tmbrao pora qnion con nIoncioR juiciosa leyore 
tus llliros. ponpio on tos erticto» qiio sentirá de teerioa hallará sai 
mayor alabaBxa. sin nwodiirar ta do ajeno juicio. 

TloBeo muy eitra^ado «I gusto del alma losqae en Ui obras da 
oto Santo oclwa de menos U amenidad y loxanli d»l eotllo. si oaia 
c«iHura fb«M súlo de )ior«ieí. Tuera sabidísimo elogio; pero ai en ell* 
Aieaeo oimpUoes aI;n>no« católicos, es temeridad digna de severa oen- 
wir^. [gooran €<to« tratantes de las palabras que éiías aoo no mis que 
tinas criadas dnt jiiioio rjiit- sirven :i la ocasión y al prop^ito. no i la 
pompa y vana curiosidad. 1^ variedad de los asuntoi^pirle variedad 
do oloeneRcia. y cada ddd tioDe su propia elegancia. Bl tibroque inti- 
tula el Santo /^bV^Kla delianoy ditinn. no li«ne cUiiMila que no 
haga en «1 coraxon «i herida, aMirdndolo para que oimJno al snnin 
tti«n, eocoo á sa Ci^nlro. Usar e» este asunto da voces muy raldomi. 
duera hacer uiu mon<dn>o«idad burladora dol pre4ondido eftelo. ICn 
olroa tásenlos mifticos y dcvnti>í<. «? m.-tratilloea la duUui-a y pm- 
piedad con qiM explica su^ aTcotos. i>«rsaadienilo con la llan<7,a y 
candidez de la ventad lo qne ni puedo ni sabe pemuadir lodoclartifl- 
cio de la retdrioa. En laa dod leyendas mayor y menor de San Fran- 
cisco, es iri etf ilo ¡^«to, ra^esltio^> y tan olopranto, que [.ooaardo 
Aretino, gloria do la elocnoucia de su tiempo. di.ío: In iU/i '^rift^wü 
genert a neminf ¡¡'i/tarreníitra nuperari poi^^t. qneen esfle liaijedx 
«scrito5 ninsuno pnnio ^r min primoroso: y l.ipflmaaoanidió qu^ni 
mAs devoto y eficax para eocondcr I<i3 oorsion»*: on santas «eatiroien- 
t04. Ka ta Apoiogia Paftperiém, y en el lrat»<lo d« Paiip«rtau Chrü^ 



I 



— *» — 

ios invocUvas velMCaflai*!^ Ha Da, «n laata iIiTi!rjÍ<1»tI 
p«l«ido u&a m^aa 1> plooui, es el estilo muf otro pnra sor 
«1 oris propoKioDsdo >in ar«ct»cÍon, y «»i frrK«'odsd dii^ntile on Doc- 
tor ile la t)tU-sii. 

Loserüico'que'iMMbeii liaoertMluuciOindgl «rano de loa oon-- 
MpUM, aina do laa Bri>tá3 ioutiiei do Ua voce?, oigan á San ARii«tÍn, 
ipMdtce: Stt queedain fíoqitentta: quie puerilem mat/á tulalem <I«- 
tti. Uif elocuanciaa pueril«a que arpuyea liviandad un ul juicio de 
^tm iai UM . Iwlixnaa do Im maulrtM gnndat , que pooen todo au 
•ftndio cti <íl puto de las aentoDcia^, tfi la profundidad iÍo loa eoncop- 
los. en 1.1 .tulMi'z da la tloclrina itm i|no eaíCAan, dolcctAQ y mueven. 
Eitaa trc» (■hIíiI.iJm «e bailan con oninoncia on loa libros de San 
BtteaaroDtDD: «inseAan con inaKÚloria: deleitaa con admirable dui- 
a»*. f malvón oon poderoaa luona. Asilo sieutMi. ooaoftailos do m 
profüa «xp«ríiMioÍa , loa iMnibi'es mi» docloa y victuoMa i|u>e con '»A- 
iiFincloa r provocho [oan«jan m* oI>r,T<. 

A. It excelencia de la doctrina toolóicioa »e agre)^^ la pnideiuiia 
ralMlir! pir -' Saoto tovo eo el ^obiorno poiaico y ecun^tmU» do U 
OtAk aeriSca, porción Íla»tro do la aiilitante Ifflesia: eoroioio quo 
pr>4icidi-l si-aQilo Basilio, el Nacianoeno. tUud Irabojofi, qmí do«rcl«í. 
4^ perejlfiíiaelonef no pnio para reduiñría á aii primitiva obíervm- 
e¡», «a qiM do^ariblú la laU'^i-itlaJ y Tulentia do »u íeTvon¡»a oclof 
Itioi connoin niemeitle IV eeti imporlanle pronib. cuando lii dighV 
pan Ariobi>p4 Kboraoeoae, en el reino do Inglaterra, lUniloto la »i<l¡- 
etlod do cMta srando It'Iesia, porqiss lo viú ^beraar con Unto aciorto 
M propia ramília. Vallúle Of^la vez el aa^jTailo de sa tiumildad; pero 
meAH do»pues <lo evto sagrado ti poder absoluto de nre;[orio X. dán- 
dolo capeta r obispado para pr^dir ón el Conríllo Lu^dunoRf^, doR' 
de tovima dixno empleo el candal de su ^biduria. 

I'or último, do la cioníiia do Kan Hiii.'navcn(iira &t la auprema ala- 
tama tener aiii do mbreiului-al inCii.'ia (|iie do nnlural adqnirida. — 
liMXdrase e^ta prcroflialiv.i en la brevedad con quo lle^ 1 »n pose- 
«io*. De treinta y cuatro atios do edad. »iin no comptidofl. 1>1^ electo 
(Hnendde toda la orden Mrlltcn: diex y nueve «obrovJvid ocupado en 
gobierno loa diez y neho, v clultirno en las a!<iatcncia.4do 
Ülio. K«criliiiitroicíento« miados de diverwa asunto,', tarea 
no aólo do ana vid.i muy larga, sino de muchas vjda^, i no ser loa 
TVeloa de ra pluma todoi aeriAoos. Fn eite seolir estuvieron tou Su- 
mos I'ont<flc«tStil(iilVy V. en )aa Dulas de canonlraciony docto- 
rado. diciendo «quo parecía Inbersido un 6rgano rialMe del Kspirltn 
<;u)lo. "n qvien lof po-l^rojoíesfnerios de la $ncii dUp^n'^^ la« pero- 



— « — 

Pmdn nmi Aa la venlad (|ii» Toy' 
Nato váriu vdcm olovado y atistraído oon la ptu- 
ms en Ib naao. TlMl^^o de mayor excepeAoa de ««ta maravlllii íafi 
An^r'liM Dadnrsii cordial aroiiro. En >>lro •^xUxU maraTiltow m vi< 
Milnaadoa(lcMnlÍD«a ol coraxon de Crtet», pnn|ua M al 
amor le-faisoInncaiU poartftdB moosdxto, A)II «« r^en svpirlta, y~ 
00 aqadt* dlñm tümU bétáó eon alMiii(linr>la miaal»^ «ntoro» ili' <ii- 
wiiu abiJarii. Bu ecbi owaotA so gniuA de Im'iioj^ entre Iodo* le 
Apúsloba el RnogelitU Jo», y «RelU tníAna n)r»^ tiiKtnnvsnlnr 
inra ffradmrw da Doctor d* U Iitlmiii. Rtto «pitinirto admirable do 
[irointMMdqaedeMilni Saii Pablo en Uk maestros <le la vonla^r 
AVBjiüAicii. EiUs lé mibliiDaron i l.-i »\Ua» de Doctor serálU». Por es 
tas mplandcoe como astro en el ilnitameiilo. y oorao estrila iH'iüa 
en perpetuas eterahladw. poJorotta para raounlnftroeii snt lueen ú led' 
baiataw á la venlsibm Jtutl<^. y pan abraur oon sn« ny»* Im «ne. 
rotóos de la uoiT^iial y .tanta Ifrlmia. 



EDIOIONBS OK L\$ OBRAS Tffi.SVN BUKNAVEXTimx. 
Se han hecho r&rias edM-ionits: nnaí ^oeralex y otra* parlH-ulai-«4. 

Edi«loa«a eener«le« 

^* 

.iiJMI|¡a¡MJt« coalro: En primera e>> la Vaticana, en flU-le voU- 
iMíiBJHMElM'da IZAS, y se concluya ol de 159a. 

U aesnnda w la l^igdanoiue (t-yon). siete tomox m «lío, ailo 
lie 1008. 

lA teroora un Veimiia, od rjLoroe tomwi «d 4.*, aflo de ilSl. Crm- 
taot que en la ültinia impresión d« Isa obras ilu la? S)»nt<H I>ailfiy«, be- 
aba en Francia aitos ¡Muados, liabntn sido incluidas lamlilen la^ obi-at 
ilúl Mrjdoa Doclor. 

f-i cuarta en Uagnncia. en 1000, nuevo tomos en (Wio. 

Sdlclonea partleiilarea. 



Son taiila.t la edicioaoa jxirtiaalares de i*» nhns da tstn Bn«iuiv«-j 
tara , lue at cast ímpodlilo citarba loda^ limiURdoiMM oq ojite catd- 
lo^, auuqne lainacioio, i *11oaqu»Ua« do (pie I4n0mo« notkia. 



— 65 — 



Bdiciones de los Comentarios so' 
*re el lítustro de las Settíen- 
cku. 

Tarbis, año de 1477. 
Veoecia, 1477. 
Brtrasbnirgó, 1489. 
Venecía, 1562. 
Brixia, 1490. 
Hnremberga, 1491. 
Bamberga, 1493. 
Leipzig, 1498. 
Lyon, 1515. 
Parte, 1522. . 
ídem, 1668. 
Roma, 1569. 
ídem, 1573, 
ídem, 1580. 
Maguncia, 1609. 
Roma, 1^. 
LfOQ, 1499. 
VeneMa, 1573. 

Ediciones del Breoüoquium. 

Nuremberga, año do 1472. 

Venecía, 1477. 

Pádua, 1572. 

Parte, so ignora el aíio. 

Lyon, 1642. 

Del Cenfiloquium. 

París, año de 15^). 
ídem, 1530. 

X)t. resurrectione a pecceUo ad 
gratiam. 

Venecía, año de 1518. 
Paría, 1523. 

lUnerariutn mentís tn Deum. 

Pádtn, aflodel562. 
VMecia . 150S. 
Ploreocia, 1582. . 



Incendium amoris. 
Zaragoza, afio de 1576. 
Soliloqttium. 

Primera edición, año de 1487, ig- 
nórase en dónde. 

París, 1489. ' 

Venecía, afios de 1562, 1671 y 
1611. 

Lyon, 1647. 

ídem, 1674. 

De sex alOa serapbim, 

Bruselas, aDo de 1603. 
Barcelona, 1622. 

Legenda Sáncti Francisei. 

Milán, aílo de 1477. 

Ídem, 1480. 

Ídem, 1495. 

Venecía, quince edi(^onea de^ 

de 1480 hasta 1719. 
Roma, 1711. 
Florencia, 1728. 
Ídem; 1500. 
>avia, 1553.,, 
Amberes, 159t. 
Lyon, 1600. 
París, 1646. 
Roma, 1710; 

Expositio in LSrro SapienUa. 

Venecía, aSo de 1574. 

ExposUio in Jerenüce. 

Venecia^ año de 1574. 

De preparatiüneadMissam. 

Rotna, alto de ISie. 
Florencia; 1935. > : r 
Milán, 1575. 

5 



— 66 — 



De regimine animm. 

UUan, aao de 1573. 

Contpendium Theoíogka veri- 
latís. 

Venecia, aflo de U7S. 
ídem, 1483. 
ídem, 148S. 
RoueD, 1500. 
ídem, 1505. 
Paria, 1543. 
Ljon, 1560. 
Venacia, 1493. 
ídem, 1510. 
Parla, 1543. 
Lyon, 1560. . 
Venacia. 1563. 
ídem, 15S8. 
ídem, 1575. 
ídem,. 1578. 
ídem, 1584. 
Lyon, 1573. 
ídem, 1611. 

BiBpositio in Soattffeümn l/uá». 

Venecla, aflo de l^t. 
Amberea, 1539. 
Venecia, 1574. 

Pharetra. 
Parts, ano de 1518. 

Coiifessionale. 
Florencia, afio de 1S7S. 

ExpósiUoinLibrum BceUiiaita. 
Venecia, aflo i» 15W. 

Compen^um mcrm ThtotofM 

pauperífi' 

BasÜM, afio de 1601. 



Sermones, 



Zonvelia in folio, afio de 1479. 

Reutliogen, 1485, 

Basilea, 1492. 

París, 1495." 

Roma, 1100. 

Lyon. 1496. 

Haírenaii. 1496. 

Nurcmiierga, 1497. 

ídem, 1521. 

Parla, 1531. 

Brixia, 1596. 

De Mística TheolOffüt. 

Venecia, año da 1748. ' 

Stimulus amorit. ' 

Parla, aflo de 1474. 
ídem, 1490. 
ídem, 1517. 
Venecia, tSOl. 
ídem, 1538. 
ídem, 1542, 
Brixia. 1599. 
Compluto. 1597. 
Bnuelaa. 1683. 
Paria, 1713. 

De seas aliis ChenMm. 
Ambares, afio de 1654. 

De eeplem ffradibiu coníémpla- 
lionis, 

París, ignórase el aflo. 
Gomplato, aflo de 1597. 

DeMOdoconfitettdietdepuritaí9 
consdentiíB. 

Parla, afio ds 1526. 



Dfáta Saluíi*. 

{.yon, a&o de 1496. 
Veoscia, 1497. 
tíem, 1518. 
Pwis, 1499. 
ídem, 1523. 

MedUationes vitíe ChrUti. 

Tfuremberga, aSo de 1473. 

Barcelona, 1483. 

Venecia. Í407. 

UUan, USO. 

ídem, 1486. 

Venecia, 1517, 

Parí», 1547. 

Venecia, 1572. 

ídem, 1585. 

ídem, 1590. 

ídem, 1614. 

ídem, iae4. 

ídem, 1640. 

ídem, 1722. 

Briü, 1604. 

ídem, 1610. 

ídem, 1620. 

Tarris, 1631. 

Roma, 1638. 

Valencia, 1588. 

Madrid, 1824. 

J^Ad^Mum Jteligiotorwn. 

Paria, aflo de 1490. • 

Estrasburgo, 1495. 

SpectUum diacipUnce ad novitka , 

Amberes, aflo de 1591. 
Brixia, 1602. 
Roma, 1683. 

De Proflctu ReUgiosontm. 
Amberea, afto de ífiOl. 



67 — 

Colonia, IBIS, 
ídem, Í6?4. 
Ídem, 16.<S». 
Lyon, 1677. 
Paris. 1505. 
Nápnles 1581. 
Luca. 1678. 
Sevilla , 1574. 

he Poíííone Dominica Offie. . 

Incierta. anodeÍ495. 
Venecia. 15 4. 
París, 1510. 
Venecia. 1516. 
ídem, 1611. 

De Compassione B. M. V. Ofíte^ 



Incierta, año de 1495. 
Venecia. 1504. 
ídem, 1611. 

Psalleríum B. U. V. 

París, aflo de 1521. 
Brixia, 1553. 
Ídem. ir>96, 
Genova, 1606. 
Sevilla, 1624. 
Uadrid. 1625. 
ídem, 1638. 
ídem, 1697- 
Bolonia 1734. 
Colonia, sin recha. 

Speculum B. M. V. 

Paris, alio de fóU. 

Opus OmiempfaíUmí: 

VMMia,aaotel6a0. 

Venada, aftó de 1570. 



— 68 — 
Vonecia, 1577. De Seductione Artíum ad Theo~ 

Plorencia, 15^. logiam. 

Veoecia, 1586, y en todaa las odi- 
oioneB de las obras do Fr. Lais Pai^. a^o ¿« 1517. 

da Qranada. 

De Pauperiate Chriati. 
Pomum Crucis. 

Veneeia, aflo de'l508. P^^' «^° ^« ^^"- 

Bnna, 1610. j^^ castitaiem SflcmíoíuMm, et(V 

Laus B. M.V. , ...^ 

* '. Leipzig, año de 1498, 

Paría, aflo da 1665. 

Rouen, sin fecha. Legenda S. ClarCB. 

Apología Paüperum. ^^^^¡^^ ^^^ ^^ ^^^ 

París, ano de 1517. ídem, 1610. 

Ediciones de los Opúscnlos. 

Además de estas ediciones, se han hecho otras de todos loa opüscn- 
lo3 del Santo Doctor, onidod en dos volúmenes : hay noticia de las sj— 
gnientfiÉ: 

Colonia, año de 1486.. VenecJa, 1564. 

Estrasbargo, 1489. • ídem, 1584. 

Ídem, 1495. ídem, 1611. 
BriKia, 1495. 



EDICIONES MÁS N0TABI.E3 DE LAS OBRAS DE SAN BUENAVEN- 
TURA, CrrADAS POR BERNBT, CATÁLOGO DS! LIBROS lUPRBSOg.— 

PARÍS, 1866. 

Las ediciones más notables después de las cuatro ediciones ge- 
nerales antes ojiadas, son: 

Operum (de'SaaBaennveatnTh) Supplementum,vdljfelunicum). 
—Edición- hecha en Trento en 1772, en fiJlio. 

— Edición de las MediCationes vitfB Domini Nostri Jesu Chriati 
(porSanBtJ*ttáVeBÍtn«).— /»Hpr«í«*»n AocpsCíM. opusculum in Au~ 
gi4ita,pme, QinlheKM'ndictumí!eyge>'dereuíUnffen,im, Idos Mar- 
cij. anno LX" octaTO (1^38), in fol. gotb. de 71 ff. 



^H rema 



— 69 — 

&t« Tofiinicn so cctuíflAn como ol primer libro Improím «a Kuga- 
bargo. 

—Libey mtAUaihnum vite Domini noHH Jeiu Cítrittí.—ln wk>- 
tuaterío de MontMrrrato, ordlnU íancti SeáM/ííí (VoHernantia fm- 
pratum. pfr Johanneot Ltuehncr {tíamanum, ímÍ impeims efua- 
éemmonasífrii. Anno dhi M.* coe." Ixsxx vliy. xvj. meta Xprttia, 
ta 0.* gúttco. 

Este voliinwa «s el primiiro que M imprlmfó «n el moiustsrio da 
¿o Moatscmt en CaUlufla. 

Rn ül mütnno múiustorio ile MonUorrat, y ea 1499, M ímprimi*- 
nm otra» doi ubrai Ha f^nn Rnonn renta m, nan tilnbd*: Parrum bo- 
', y la otra: ¡nstructio nooitíoruni. 

—Ka MÍ1.1II, por Leonardo Pachd y Uldcrioo Sdnxcnocllor, de Alo- 
stanta. w ínipninicri>n on 4.' ^dtlco á dos cotamnaa , adlcloD iaouaa- 
lil«, Us Oi-ofíit mfdüaeionft isobru la Pn.tíon d« Nuestro Softor Jmq- 
«ñslo, tr3daci>lii« al itnlinno pop Nicola» d<! l.im. 

Esta misma obnt forf roimprftsa on Veoocia por Jardníino di 9nio- 
to CorneUo en U97, en 4.' 

ti mümo libra fu^ reimpreto en Florencia por maestro MImo- 
Dtlnl, aniuiue sin f^chi. Muchos antoroa cr«en qae esta «dicion es d« 
úoi» del siglo XT. 

—Vita ebristi del senpbiob doetor S. ioan Bonarentura, Ird. d« 
bu ea iNM&ane, per nn devot rellgios del moneslir de Uootierrat, on 

Á.', rMico. 

Esta edición, auac[ua sin nombre de lugar ni feoha, se hln> en el 
monasterio de Uoolserral de Cataln&a á principios del siglo xvi. 

—Legenda major beatl FrancUci á Sánelo ll iiuveatura ot ab oc- 
desla ifprobata (m floel; Adffloríam dei... finUur hic legenda 
maiv... cum miracuUs muitit... Oul coimpresa sutU pro Sj/mane 
Teatrf. \nw)... XiUetima quirtgentetimo ifptímo: seaittduiM cal- 
«titedn pariaiem, ad idut viáeütxt iatHtarioi; peqaedo Toldmca en 
-t,-, gftUeo. 

£<{[• mumo libro baaldo reimpreso en Flor«nola, «peraetim- 
pensís. I'iiil. Junlae, 1500. 

—titímalo del Amor divino, traduc^ilon franca», en 4.°, fótioo. 
Da Venlier. eo el srtleiüo Juan Oerson . cita eíila cdlaioa fiOfOo hs- 
«tía en 1474. ■ - ■■ . 

— lUy otra edi<?Íon del taiimo libro poi- Jiun Ooraon, Iraducádn a] 
frmo£s. No u«ae ln;^r ni roeliJt. pero porlonccG 1 Unes del sijílo xr. 

— Otra odlcjoD on tnncé* dol mífrao libro KiUmulo del antor di' 
sino, stn UKubre de lagar ni fedia. 



— 70- 

— Otn «ItcM» del ffiíDiio libro, tjimbi«iien DtDOét. Parto, por 
}>cdifiSi»f;eiit. 7 d« Julio da Ih0i,tiag6l\oo. 

— Otn GdicioQ du IMO 

—Otra cdkinn del orixínal lalíno do San Bueiuriiiitui'n, í!iimtilU3 
dittiní amori». Fsri». a oxponnu di) Oro^irío MiU«lhii:<í. 14110, en 6.* 

— Les tompbtionK <li; TeniMiny, svw; lo trnictii <U; oontemplaltOB 
«I lift niediUtioof de St. Ikiuarcnture. Parü, AnL Verard, hiloia el 
aflo i:>03, «O 4.". f[4<ioo. 

Kri la bibliotocn imperial tío PSTlC M PODttmt nn ^jompUr i« 
esta traiiDceíoD. <m viidn. 

— Leu Mt»]italior.<iilii Klorimix S;)inl-Ikiiuivcnturt;, sv«c la «pocula- 
tio.-i da iiMinit», trad. en franooys. Caris. Sim. Yoslro (sio fecba)^ 
iSAgUieo. 

R>tn &Uekin. ttgoa Bnniet, «a m Uanu«l du Ilbrair», ae Mío á 
ritiir<|>it» del slgk> xu. 

— TniicU tfaie e>l díd t'Arbre de U Crotx. oom|>oae par S. Bona- 
vmtuiv, avec la «peoulation du mome, trad. en tnaaoys. ParU, 
Sím. Vatíre (<in fecba). eii$.*. gdtJcc. 

— Irf) r^iiltter de Ñoslro r>iime, compuse par Saint BonavenUiro, 

ri.i'iiiilaa Roaalre déla VIerge Uarle. París, Clau<U Chappelet. 
|60Lla M.'. con prechMM frabados. 

U túxlo latino da eita Saiterlo da la Virgen.,» imprimid tam- 
bién ea A.', en el PÍglD xv. 

^T-imbleo ae títt» uiu edioion de esta mlacoa obra becha en Voou- 
<tía por Johatmetn de Halla, 1176, eo 4.* 

—Hay otra edición de Psrt* de l&¿t. en 8.*, por Tliielman Kei-rer. 

— (Kiivrns apirlluclles de SaÍDl-Bonaveoturw, Imduecion ímuam», 
>rr;il>béde nertliaumier. Jl«c>nz<">< Vontalot, 18SS, »ei» tomos 

H.» 

— lil ctfiobre poeta rmfic<!!( Tcdro Corneille trad[(joen verM el lí> 

I do la ImiUciuo do la Santlsiraa Virgen, cuya edición se ha beulio 
tn rara. qti« cada ejemplar, i ■peoAt do su reducido volumen, liana 
el ^alor de 1,000 mies, tegaa al catálogo de Uninet, impreso en 
I en líSfit. 



TRADtlCClONKS DR I.AS OBRAS DR SAN BUENAVENTURA. 



Abbi|im la mayor parto de estas odtctonos ban sido va idioma la- 
, Uno, M haa lie«bo tambieii varias tniduccionas do algunas obct« dol 
BriAeo Doctor en dͫono8 idioiDas , i saber: 



^ -71— ^^^^^^^1 


^ BnapaAol. 


DUlogns Exordt iomm . ^^^^H 




Preparntio ad Miasam. ^^^H 


^^Bfejte amuri», tres «diciosM. 


PmlterluiD B. M. V^ varias 6dl- 


^PflpflB víUb. 


cwnes. 


^B Solüoquium. 


Speciilam B. SI. V. 


^ De Ciynloinptu sffooli. 


(¿nreatonale. 


Preparatio aá Misuim. 


SUfMilus amoiis. dM «dloiooes. 


tDeKDillDtn 3 morís. 


HodltatMOM vit» ChrUtk, varias 


Alptiabetum ipiritialo. 


editioiies. 


B^nüiMn anirntc. 


Specutam diüciplion!, viriAsedl- 


PbílacDMu, vahu edicioni». 


cioneii. 


^lecutam discipliiuc, d<H «dicio- 


De reforma 1 ionc montt)!. 


M9. 


Varia opawaia. 


Itoprofbcta rallgiaeoram. 


ItotnraiiiiaUonos in Reiiulam San 


Saptem gradúa conUmpInlíooi*. 


Franciwt. 


De MX alus Serupbinu, dcM edlcío- 


D6 Contempla «awuli. 


MS. 


Bxomilia Spiriltinlia. 


FTfTCilta Spiritnalia. 




Uística Tlicoli>Ki-i , dos odicicnt*. 


Eti fi-ancií. 


ll«dluU<Ki«< vtíiB ClirUti , várúta 


Phílomcna. cintro «diciones. 


fldldooes. 


8tímulu« flntoria, «uatro edicio- 


Pnlltirtuin B, M. V-, vlrUa«dÍ- 


nes. 


ciocoi. 


Laas 1). M. V. 


De B«s°^ S. FranoiMi. 


Pulterium B. U. V., vdrí» Adi- 


Doetrim Cordi*- 


ciones. 


1 ^plrtoto vari». 


Meditalionefl vitas Cliriati. 


^^^B Un caialan. 


Do Conlampta wi'culi. 


^^■^ 


Exorcilia Splrituatin. 


ÚMj ririas cdicionus de flava del 


Opuacula vjrla de vita Ruliüi^xin, 


^H *ij!fo XV 7 do principios 




H ddl in hectias en oí monasu- 


Bu atamán. 


^1 na <te UooUomt : vi'ato ul cat- 


Lleuda S. Francisd , cuatro <.>di- 


^B Ulujo 4Ue VA eD Mifiíiida d« las 


cíoaed. 


H «dlctooes mis notables. 


De sex alüa SeraplUtn, dos edicio- 


^B At tto^no. 


nes. 
Soliloquinm. 


^^ pfaBoBuvix, vArlas 0dÍ«¡oiiM. 


Piultei-iam B. U. V , vii'aa edi- 


l>e(«oda S. Fmieisct, varia* «di- 


OJOIMA. 


dOOMt. 


Stimulna Amoria, dos «dictooe*. 


^ Ltfooda S. Clara!, vArias edieio- 


Exoreítia Spiritoalia. 


^É «M. 


Spoculutn di9ciptÍKi>. 


L""""^ 


De ffivdibuii vii-tattmni. 







— TS — 

Opo^euIoxQ dd vltar^i^ou. Soliloquimo. 

SningUi. 

Vita S. Fntiieini, dos odicÍ9n«s. 
Slimalus Amons, 

Sn belga. 

ViU S. Fmiicúci. 



KxeroitU SplrltuaUa. 
De 961 alits Senpliim. 
Pulterium B. M. V. 



1 ArboT rilíp. 
'-SiimulusaiDoriB. 



Ea idiotna ttúlgaro. 
MeditatioDls vito Clirisll. 

En Ifngua ¿irlaaa. 
Pttllerium B. M. V. 



SabecDoa tambleo que de algtuiuu da \ís obras del soráflco Doctor 
lu}' «dícioDM loodornas, como son: ol Psalteriunt fí. ^f. Y., iíettita- 
»(«r vitv Chrittt, f otns; pero if nftmaoí co estos momentos 
14ndfi 7 en qaé sfio se han lieíAo, especialmente en Italia y Fraocia. 



310 DE SAS BlTíNAMÍNTCRA, HKCIIO POR L\ lOLESiA EN LA 

LBCaOM raí. DKttVIARIO KO^KSO 3KIIÁP1C0. 

AMioirit baniillt«rB(>naTentura Arohioplitcopatum BbonooE 
(oollatum i Clemente Quarlo. Sed non mullo post á Bealo nreg 

ctinn, iiiii ajii:í^maTimit liorlatu 1q Summum Pontiflcem eleotin flie 
^nt, Cardiniliset ICpi.tcopin AlbaDeD.tiscrealuR. tit majori cata auc 
torítáte tpM pmwiiMiú Coixtilii Lu^dusenHü nbus dirlfrendls praaet, 
gnvivñma unjronulis Ec<el«iif< cana, et Pontil!ei« prarcoptoadR'^tiis, 
esis díRTtitatos «uscepil. Ip«in$ potísHímiina opera gracornin time unió 
eracta <!$t. Nam el antea i^rogorio PantíUce, Aprocrisarlos ad Paisa 
Tesnm Imporatorem missuro, aiiclor fuit, tit nd id munns doljger 
HlsTODfmuin .\sctDaiitim postea Nloolaum boo Domino Quartum alii 
gne mioerítas tres, ipiorum Icgalio salatoris fuit ; et in Concilio ipso' 
^os doctrina, prodenlJa, sanclítate, et ad Deum precibna pastoratia 
r;^ltcÍtudo Pontlficis tantopero adjata est, ut subíate sdüsiaatla dlaat- 
■dio. Imperator, et OríontLs utlooes ad Apostelio» Sedis obedlenlla 
conuDUBieoem^e redieilaL His laboribu» contraeto lethalfinorl 
snb CondUí exltuin vir D«o, el borainlbua dilectas , anuo »ta(U < 
qoioquigeaimo tertlo, supremura diem explevit summo tnm dolore 
Patrum omnlam, inaximei|ue Poolillols, qui in ConciUe ip«o toaUlu-t. 
Bcelesiam Del lUiíu obitu ia^etttimabilom fueinojactunm, jus>tt, ul 
PnrJati, ae pragsbrterl alngull . toto terranim orbe, ipsius animiD pa- 
ruatarcnt Sacrl nnioB eelebralione. Hi^us SaiKtt viri doctrinii jilurini 



•eiiiper ah RGdMfa fuit. IUijim e[ in Concilio F!or«nlÍiio adhibila est 
>d res dintcíloí «xpHo-nndn^ et A Rtunmis Pontillcibuí nugtiopere 
oommftmlaU. non iúi Utnlnni nominibuí quod por cam [wrtlifncIlU ex- 
plionliirdiluniílc, illtiatralurcatholica reriUV errores, et luereoes 
prodiganlun Md tít ¡lio prx-jMrtim. qaod collgatnins m«atcm, aimul 
Tvlmtitera iniUnitnct. ftiunmim qujppe ertiditioüflm lile pari cum pt«- 
I coi\jnngoiis, et ssraphlcts qnfbUMlam acoléis oor compon- 
I ipniQ dorotioDo perftiodit. 




I 



ETjOOrOS TBmLTAIWS POR LOS SIJMOS PONTIPICES k 
<AH uviDU.vB(TDajL r su DocraiNA. 

Tj» célAbm BoIm di! SUlo IV y Sitto V. cRnoolnndo y declarin- 
iDoctof áSan BaiMiavüaliira, son dos ^IoHokim panegfrícodi de la 
■utiilad ailmlrable f d« la ctoncin íTupirada del Aerlltco Doctor. 

Sixio ty. en la RuU dn cnnoniuci^n, «xpudlda es iíHi. entre otros 
mnetaos do^'ioí, contiene los «ígutcntes : «Bn.iiatuiiuo dediri]ilan> 
bca Kripllx, ut iii 00 Spiritus Sancttis locotus videattir: tta pie relijirio- 
•e, «t únete ríxit; ut scrfptis vita congru«ret, ol quod acríbebal, do- 
oerct excraplo: in qno moruní vu-tos, et sl^nomm obrltaa, ita com- 
porta eet: iit ci>n^Tu«Qtil)ii3 maxlmia mefitis, et mimculis. vencnnc- 
tttatis lestiDMOJum i niíUUnte Eoclesia debeatur eidem. Nam cum 
lo flore Tírente Juventntb, humanls abjeetia lllecebr^s, divino se ad- 
«líxttaet serWUo: reüglonem boütl l^aolsol (quae perardua teodit) 
iasresaaa, taotom sedula leetlooe. l<1 a»a!dua oratlone prori>dt; ul curo 
m|iUat« mérito dicere poswt. Opiati et datiu «st seiwu. lllamloatus 
«nim abeo. qiii illuminat ounemsenmni, qul lux, ría, veritas esl, 
•I rita; paucoram anoorum spatlo, iacredlbilem est scientiam oonse- 



b 



Sixto V, ea Im Bnl» declBrando Doctor de 1k Iglenla & 
Saa BoeDaveotara. 



tnler eos, quM Domlnoi maj^na spirítu liitelUgentlaD replere to- 
luit, rpiqna taiDqasiD imbros doquin «npientijo sao in Roclcíiii Dei 
emberoDt, Dorílo nnmerabir Sancta:* Ronavonlura oonrossor et Poo- 
tibxv al In eadom caltioüci Kcdesta Doctor cxiraiiis, quum fel. rvoor- 
4altoD. SiitosPapa IVpncileociaornDfitor, obadmirabilemTÍtiesaao- 
tilateai. et prscellenteai doolrínam ín Sanctonim nomenim ad- 
aerlpsit... 



^UM 



— 74 — 
AdIuiiK veroeximi>m vii.i- anncUtalem, vlr Oel nuganin pni-iUn- 

^1J8 doclriam iRodciB adjunxit. Dúo iUdispoDtfDt»: ut ad^uxüloriann, 
BcdeíüenUliblon), nt)o Mtum cxL'mpl», W verlM el erwlitiODi] 
Dagvopen profleerot. lUquc «um in Meraram litteranim stiulto, 
BrctoniiD Palrom lectiono, ct sohnl.i^íc^ TltcolüitUc pornecosMria 
dlseipllns. Alex^ndr<3 de \\6s mngitm, iti.-úgr\\ tllíus K-tatts tlloologo, 
dili;;ei.tiai!nn« versaretur: brevi («mporis npstio ax«ell«ntMlnge 
boniute. a^^ldiio labore (et quod capul est). gralU Spiritas Sanct 
qai tí* aureura In honorpin olectum oninl ex parle (bmiabat, tank 
pTWiíi-eísuí fectt, «( ad taatam doctrin* perftirllooem per»'»nlt; ut 
Ooctortset nufliütrj io^lfriiibuít in «i>lol)eniiiK>ParUi«nai rifrnBaRl» 
Mplenini mored(»i>raUi.'i. nnnuí Tli«o!ojtiam Ibiduin puMiee prar«>- 
Mt* «il. TaaUm vero laudem iii lnlerpr«landl muoera. 0I Íq onlver- 

¿ «ff' Tlicolnifiír «efuncia cxl dorhot^Iii « : ni vlrl docUsíltnl oJur dodri- 
am, (^t cnii)HÍoa«iii adminircntnr... 
Bt qaUIeni multipli'^i^ sancLi rirí Uiaibratíoiu», elpraocliira 8Ci*i( 
U, qnae adbnc riMi^nR l^oclosúr utiliUlo, vt non modiocrí Uet b«fl«rl- 
«iiuxtant, qo^vion ti iiostm-, et Kuperiunini a>(¡i[nm rin eruditj 
iMito «im rrod'i winpi-T !i'n>mnl, ist miffnoiKrc comprobaninl; , 
quanlus íllo in Tbcol(>;;in- flicrit. inlis d«clariinl Ea enim dlvjii) IntrQ 
DÍi Kui innniiincnts potUirif ivliqíitt, qoíbns perdirOcilea. et roullli 
oItwcurilnli!mi< toUiIv qaf-^ionc'i, maxiui optimoram argnimaoloruE 
copia, ría el ot\lini>, onuclcnt" aa dilucide expUcajitur, llilei cnthnlicffi 
Tiritas lllii^ralur, p«n)íciOsi errores , et prolaan! hxrooeit prñllipan* 
lar, ct pías ddeliam mentes ad Dei amorcio et evIe-itiR palriir dn*iiif 
ñata. S'lmlnbÚiXev Lnflaininantnr. Kuit eoim in Sancta Boiuvunturk' 
id prfficipuum, ot nii^pilara. ut non soliiro argunitínlandi íttbtilitate, 
docondi Cicilitattí. ilodoiendi snlerlla pr.i>sUret, wd diriiui qundam 
antiDoa pernio veadt vi excellúrcl: kíc unini Kcribcndo ctiiu numma 
eniilitlonu piriMn ¡línluti* ¡u-dorem caojnagit, ut leetorem dooendo 
mivaat, «t in intttna< animi n!«os<tu3 íltshalur, »(í duniquA wmphic'n 
(pil'wiJacn a«ilúÍ$o>r corapunjint, et mira devoiíonU dula><lin<i por- 
r:irulit:'iairasane i^'aliam, in «ju* oro, etcakiiMdirTiiaam, ndmimns 
pr»Jeeciunriin3t<-'r Sixto.* IV Ponlifux, llhid dioere non dubilArit. 
Splritum Saaidum in eu locutam víd«rí._ . 



Rl fpamvti iHoñovis hic Uorlor S BooaretiUira et in b'«leiia 1 
holioaoílebciTiiiKitíiU ct úic^o maxinM r«tp4oiuleitt: ubi oorooft,'^ 
i1Ue«t coroaatiu, quim reproinUit Umu dilipwtilMis m, n<!0 uUa 
hnrnaiu re indtir«at. qul bcuiid illit cum Oiri^to perfniilur, qnat nao 
««■tía vidiLnac in cor horainÍK Mccnderunl ; argvt nM tamen cturi- 



» 



— 75 — 

Im CbrüU, et «rdoos quídam doTotionis aíTcctas, tp» trgi cata ab 
iMuiile í&re xUlc perpetuo eiarsimua: ut de^0R3anctíUte.eldoctri- 
u Bug\a ma ^íM[ue propaganda , atque iUustrsoda (quantum oum Da- 
(uloo |)i>auiDU^)coKtUiiiii9. MoTi:inur<[uÍdeDi,nt parwt, sandacum 
oa «onimuaioiió Serapliioi^ Iteliglonit nonlra;, inqua educati, cttot 
aaaM vemU nmm. et cui tamqaam matri opttme merllam, omnia 
ptelatid et gralj auimi moaumenU prestare tlcbemus : sed multo ma- 
(ii moreol nos Dei gloria, postonla officlnm qaod gerlmus viñ Saoo- 
ticñtni pro Eocleüt Doi tot wscepti laboras, tot illustria media, 
tuta tara Romana Kcclcsia i»njnBctis. iii ci^ua amplisslmo orJino 
«t Moalu iiumma cura laud« eotiscdit. Deoiquo. movet tta Gccieais? 
aaivunsllx utUltaa . qu»^' ex taoti Doelorix erudiUiMie seroper najor. 
et nberior cnp> polcgt: pr^-wrtitu cnm tuprnticomio úi^idlin, ut d!a- 
hdiett iSiKhlnatiooi», quilius tocraní Tboolof[iam, qiisB ScholMlica 
■ptlbilur, Uoc lucluoM nv«ul<i oppugaant wliutnontiiKimu, nn^ ntag-» 
■opera a>lmuiieunl. ut earodura Tlioologiam , qua niliil l-kAleite IK'i 
fti>ctuui>ia<. omni üluilio retieinamitt . llIuUivniui prujiaguamas. .. 
Qiutmubi'un ut Mrapliici Ductorbenidílin, nd niiil(i>rum nlilitv- 
' Mn lalius diflkindatuí*; el ox i^uü ItbrU ut oitcnhu-i, (.Tiiditi «I uluilio- 
H ti virí < uoptotiurvs íuariirreMpití ín dit-H fhictna capíant (quod «d ip- 
^ fi» Sancti ([uauíguam in crio boatíxíimí, f:1orÍam alíquaio íhccre non 
nt iIidütanliiRi) primuní qnidem Jn alma Urlio oostra ín bac BassUi- 
o ' ' <'ím Apoítolomm , S. Bonavraturx? n<?<raino Cotle^iam 

\asi r.i quo ex luijua pnecipus e.\i[uu, devoliquo DacIonB opc. 

ribas, *t oofflnwntarüa Saci's Thc^logia publico oipllcctur; dcind^ 
^ «üam opera iUina omoia, que luTealri poluemnt pirtiai Doodaí» 
■ «dita, MSlraqD« auclorital«, et ImpeiisiH uiuLlque conquí^rita; parlim 
jam «nlgita sunul oomla de>%Dli Tormn, «t tiasm «mendatiMimo im- 
primí, et A typographia oostra Vaticana In lucera eniiltt uurainu-i... 

Qaoi [gitur a ivobis. ot Sorsphici Unllnis chadta», et San'Tll llons- 
ranturfp meritonim ma^itudo. et tlatliolics BMlesI». cnjus golter- 
mcbU nobis Uoet immQrenlIbuH ^ Deo cominlsi sonl, olllltaa, et tedt- 
dcallo requü-il; babíta super bts orambuii oura veoerabilíbus fratri- 
bot DOftria saucto? Ronuan> Kccleab' Cardinatibui, deliberalion« uia- 
tun, d« eorundem concillo et unantcnl assenau et ex curta noxtra 
scientia, a« do attribiita' iiobU Apo«túlic«> poteKtatlíc ploiillixline, liAc 
BoatnperpettM volitara coiistitutiuiie, doctrinara ip^tíiu S. Bouaveti- 
birK i npradiclü prxdeoessoribus uoslris Clemeulu IV, (ircigorio X, 
. «tSxtolV, loudatam, fn (^oeúlio I.u£tIuDoasi,iiiaxÍm(!SpAcUtai»,tn 
' TlamUno etíam ad n» difflicili»» uxpUcaudai adliiUtain. graTÍ^almo- 
,rgmnrurmii auctorltaCu XaitiDcatua, et coiiUB«idat8ai,«t eximio 



— 76 — 

Hcdeñi» Doctore dj^um, nos ^ogue plurimoBi in Domino laudamus, 
«t commendainuí, «e lllteras oju^icm Sluti IV, qaa.« i>ro uxpriütiiif tioe 
looo htberl volumu.<i(excepUeju.ior<liiiatíono do (a*lo diu S. tloiu- 
ventura» secunJa Dominica Julli oelotiranUo) bnrum lunorv approban* 
tes et inaovantes, ipsau S. Donarentimm, Juro sanclonim Doctonim 
ooiuortlo ab eodem Sixto IV sdiieriplum et conmuntiíntum, aocloriti* 
te Apostólica tenora pneMnlium intor pniKrii>uo8 , ot primariojí , qa^' 
Tbeologlcu ücultatU maglslúrlo cxcellnuniiit tiulteodam, aa ven 
dan) esse decenümín, et declara mutt. 

Sxa PÍO T. 

Piín V, Pontif^i: «ompitorna gloria dignissimus, til tam pmcell«ii- 
tUDoctom cjTTCgijm doctriium, negligonlin f|iMdam peno oollaben-, 
tM)alt<|[io mihlo riWíluertit: inscholU O.-diníí Prancí^eani ad 
quítiliorcro stndiorum u^nni. iQlcrpratationnniqne oontuetodiiMd 
ruvucari juMít, nc statuit. 

CtoBWBta IV. 

Scieiidiim ÍRi(ur. qund Clecacns Papa Quorlus in Sancto BODav«n- 
turanodum Ixudarcnt omioentLam scienliie, wdet deloctattu (uerit 
minlicc doctrina •íjasjoia Bonaventune, qoU copióse, quiasoljds, 
-quia nd rem scrípflit. alqne lu ómnibus sais operibai. et ÍRtelIecInm 
Uluminat, ct rolantatem laflammat. 

«Ita oarrant \VadiUn|[iu, r.alosiniua, riatína acpnBCipcM Acto- 
niu) SabelUcua, qal Eneaile U lu-'<tutur ingenio, et doctrlnie Bonavon- 
turv Uolum delult.tM e:indein PonliAc«m , ([uanlom lugeoionim 
nolli.» 

Clemente TV. 



Vaaa&to igitar(ait Cleoienü) púi- luortem b'm. Bborac«nais Ar-' 
chlopÍRcopi, ote. Attendontmt in to Itoligionlx nsperitaiem , nllorem 
Titfp, conrenatioiúi manditiam , emioeotiam scicnlia^ , providentíf 
«trcaospectloDem, et «oinpoaíttoném gravitatÍB, ot qnod bndin, tam-" 
laudabililer toll tuo pnelbi^tl Ordini, Susceptam Oonoraiem MinL«te- 
riam, super Ulnro gerendo lldetlter, et prodeatem, ct naltibrítor ese-^ 
<IiMDde,a<lRui([i!nml>oaarflm linios Onllnls, et profoctum: qiMdq 
slc Innoceater oonserraii a^ñrlMc «inJuisli sab observantia reí¡alsri^ 
qood divina te graliasetnpftrprniíMuonte, reddldt^ti te pUcituin< 







— n — 

smabilem qoasl omnibaa, et ublijue; ac propter hoo ¡ipannbis Srini- 
ler, ifuad pleno in te praseqoomiirafrdctii, id quod clm pmIxcUm 
Eocleiíaiii. Seilciaeamdem,etip3aiQr«gaum In bflc^uxlem Eiseloa'ae 
ordiiuUoad >vii]e alTecUmtiit, de penona ttia ipai Ectáesin' luctoriUte 
Apo^tolics pnvíduruus, el la iili pr»;llc:iinu.« inArchicpiscopum el Pas- 
torom, nbNolvento* tú i vDicula MintsUirii (^ocralis, et ad dictam 
ecdfleianí tTW).4fi)rvinteí, Ubcram tibí traniwtiiidí ad illom, liccntia 
concodondo, «te. Dalum Pi;ru«ii, octarú Calondns DoMinbris anno pri- 
mo, Ldest ansa Climti MCCLXV. 

Buia de eleooioD de San Buen aventura para arwbUpo Alba- 

«nflertio flito fratri Bciinr«iiturR>, Ordinis Uinoram (icnonüi Mi- 
, fiado Albaoensi. 

Dostnepromotioniaanspicüf id ínter celera dcstderabliia cordis 
i propensión puUvímus proeiirandum «sae consillo. Id m^jorU 
aUwttooiit ioxLatilia protnovendnm, ul Eccle«i«>, qaa> multa tcm póstate 
eoBvellitiir. lapide^ per or<jin<»D stemereotur, et ipsa Oindala wolidius 
ta saphiri*. babcrut sur propa^naoiila Ja?pldeui, et dasld«rabit«)i Upi- 
d«S lenoínos mío*, et doctcs A DomiDO ÜUos uoivorMü; sioqnc in jiüti- 
tfa tnoflarcttir; cl mullitinliitein pacía ñliis ntl! «rfuntlfiní, i calumnia 
re<«der«(. w» limer«t onjudem, el i pavore, necnpmiimqturol cidoa. 
lIoeattfEitil ' í íiderav!mu-iaiilmi<i, ad lioc mulla sollici- 

tdd[ne,«t di :ii[uni.)liiii^ tiui^nkm pltiribiisdicbns otDOC- 

ttbosia miiitii íitciibriiin>iipdoi!iicli*,ad¡!l:idprn'CÍ¡Ric lovavimus ocu- 
loceojai n«9i>liuitiaKi!lia(iir, iFuppli^aten )iumilitcr,ct supplicatioae 
humilt postulantiis- ut ip»(! sua luminifi claritalis illiL<traDs mentís 
Dostnejudlctiim, et in nuo btioeplacilo dirí;;ens actiuiioxtro'i.sua itn- 
neoflt pletato coDi:cdcr«t, tilva tioxtro roinÍKterio nd prn-mJDcnlijm 
Cardiiiabtoaassnmi, quorum vita ^-ivcntox inllii«ri't, iitiorum kmn 
dnin in omoi I^co Qtrígtt bonus odor cxi.ttcriil, rcIttNírul audíonles; 
qBorotn eon»i!io conOdentor rouniti, pafL<cintiír in dabii*, ot de ipao- 
mm (uflra^iiíi diTínum sperare ausilíum in advonis. Et detnuin cum 
Fntribna noatrií^, cogilalioníbus pmftjndis jn^tantos . ct f^cqncn libas 
eollationibQ.i hatilUa [?um eisdem, jd pcrfonam tuaní, quain vu-tuiain 
Dominus, moltiie pnlfíntibu-i et latoolibiia, ut c^<^dulil^te firma leoe- 
mns. virtuUbt» in.iignkvit, ana ctim quibuadam alíis A Domino eico- 
tis, ut cradimtis ad Itouoreía hujus mini^erii oUgendam, nostne con- 
Tertlmnscongideratiouisintuittun: et da ipeornm Fratrum oonsUio 



—'76 — 

UTUanenslEecWiy tune vacsntl de tcdinimaír pmvideadtRR ; to fii 
SpiMOpomi^aeflcicnlcsoiiIeni: iilcMiiie dÍícr«liofii tnm praeMntiiim 
-Mnwv prKctpiewIo nuodama*. ([uilAn-ja hale pR>vÍs<lonÍ noRtra in 
liomilUata spiríliu, sím oUmpiam diMcaltatis óbice acqnlMoas. 
Pnpcipiroot quoque. nt ai pressotinm noalnni ab«<itie (anlitat« all- 
qiia moiviMG cuncutlosls acoadna, una noha divinli oIkwijuíM, «t arti> 
Tosli* BocImí» oervlüts ncatnras,» «le. 



TESTlMOínOS DR I/K CONaiIOS RM PAVOR DB I.A DOCTRINA 

Dt SAÜ BtIE.tAVR.VTrRA. 

Concillo LocdaaoaM ««guado. 



Laa acUa do oírte OoncitíD dleen lo slgalenta: 

«Bodom iinao, «I meoBO, dtfl Domlfiíeo, deoünaqninU ojnsdcm, i 
hora mstutinaliobiitcUrKmeaioriie frater Bonaveatnni Alboiumsis* 
Bpisonpus, qiii tblt lvon>o«iiitne'nU!iacÍenti)»,Atel(xiiientiac, virquidem 
nnrlitnla pnrcipaiui, vila commíHoratione, ac moribgn oxeollontiasi- ■ 
ni* dccontnR, booiicnu*. atTibitii, piíH, el mfserícors, virlatiboa, pl»>1 
nii9. neo et bomínibn* díloeluf, qui aeptiltaa oft ípto díe Dominico in 
loco firatrum Miaoruia Lo^duní, cqjas oxetimUinlorfuit dominu; I'ajn 
CUTD omoOnis PneUtla, qni «ranl in Coociliri. et (oU Carta. P.t tniet 
Pi)tntaOatÍ4oaÍtBp[scopiu.ealal)rnvit Misutn.olprsndtcsTltpropO'íítii 
tUoraalo, acjiicet: Doleo aupor te. tnUtr mi Jonalha. Mult» UciTin». 
et (remitaa ibi fnerunt: haac el gnliarn oaa«e«(erat I>oininati. qnixi 
(luiciimqne eum Tidebant. ipsius amere Incontinenti capii)li.iFitur » 
corde. 

»Bodom aann, ot niaiu«, die decinuKcxta ^nídem. £*ota ett quinta 
MMlo, in ipiA dacnina.i Papi aÜfMuitut ««I Concillnm. dic^3 ijaomníia 
Iteduia Dei ioatiilinubile damnuro perportaa l^iorat ex ohltu fhilris 
Bonavontum Albanoniti» Rpit«opi: ct mnndavit omnJbas prnalatiit. ct 
onuiihtu prefbyterf* por totutit mundtim, nt qalllbet «ci-um tntaro 
MU'am deberet cantare pro anima ipslnj. 

»Pater Ulehael Vivianas «le alt:— «Patrefl ConclUi [^^ntwiuitj 
grweoramerroreicocadsmnarant Mconitum mentum Dlvi Itonanto-, 
tora?, «ujoa rpuU¡,:T t.Ibn>t Sonteotiarum pn» raanlbna hnbíhant.* 



— 70 — 

Coaelllo C(MHtaiicͫ)ua. 

fn hoc Concilio d^ñnam Sancti Bonavontnrae nw 9ftmal«onim«i)- 
davil MMirMiiu da Pram. Hrofessor Tbuologus in Bespoiuione id 
Scrlpture loca l JacobaUo pro CilieU oonununiono proposita. 

Oeoelllo Basneeose. 

In hoc Concilio doclríoaoi Sanuli ItunnvAnlura' noetor«-R raulti- 
nuLXíme commeiKUQt. liit<!raliot .laaiino.< do IUKusio.Or\líni« Prmdica' 
torum, Procuralor (lúnorali.t. in Oritioncadpnmiim Aiiiculiim llobo- 
maram, rfr Oimmimione *iih utraifue Speúif, 

Mtva, .EíiidíusCaríonní, Bccl(wi.-i< Cameraociisis Decanua, laOra- 
Uoncnd Articnloni soninilnni Rnliomoruis, de Corríffetuííí peccaíUs 

lUrm. llenricus Kalt«t9»ii, DomínicanU't, Saorae Theologl» In aal»- 
bemma Colooiaoal AcadaniJa Proroswr. ac tueraticat praTiUilU toqui- 
siUr refuuai tartiam knUnSamiicAiíaaama^aeW-erapi-aiUfatioHf 
FcrM Dei. Vi «ttaia alU. 

CeacUIo riorcntloo. 



Ib boe Concillo, eaiudait) ftouavent. duotrin. mu]«I, ibimoMiuc, ac 
Ivrtio pnAulit Juiono Forulirieoiii.''. Kp¡.ic»pui, in ([tío '[niiluüi Coaci- 
lium SaacUia limiar. ita iiiiii«iipari inunift prirslaiitÍK<Íiiiit« T^uolo- 
gua, atooaAi>nliciilibii» IjUnUnnDcUi|n<! t'^lribiis. reMlvmuin fuerlt 
ad pneaoriptum tíjuüdeía aaraptiid Doctorlj Ducrau. Atlugavit stlaní 
in MdaiB florentina Synodo Bonaranlurie auctorttatom Joannei d« 
TUrrecremaU, Cardinal la DomiDúUDiiB. viva roc«adBaallMnsÍam Ora* 
toreen re«pi>iul«(u. 

Ea eate Coucüio ae acudía i lai obma itd San Bueauventnra para la 
reaoliMlon d« todas lai ouejilíonea dldellee. 



L^ 



Concilio TrM«Btlao. 



In hoc Concilio fuit etum doctna. Saocti Jtonavont- CoameiulaL 
Andlamus E'. b'raociJCVDi Zaiiicram, Sorapbíci Ordini.t Ooneralein qnl 
eidcm Coneilto intorfuit. Hic «uim in Kpi<toJii (ul Rpi^copum ConcheD* 
«MB Ita acriblt: «lIluJ oblectanMnto luit mihi, Tldere Tridanti rlroa 
d<wUit[mos, ad imam foroMi omnca, BonaifOttura doctriaam tttm- 



— 80 — 
propere commendare; atqae ea de rs Don potui (fateor ingeaue) tnaxí- 
mo gaudío et lacrymia non cumnlari,» ete. 



ELOGIOS TRIBUTADOS A SAN BUENAVENTURA POR VARONES 

INSIGNES. 

Apenas hay, dice Galesino, escritor de algana celebridad que no 
haya tributado elogios entusiastas á la doctrina de San Buenaventura. 
Éntrelos Pontífices cita á Al^andro IV, Clemente IV, Gregorio X, 
Inocencio V y Sixto IV. También ha sido encomiada pop loa Concilios 
ecuménicos, por el Colegio de Cardenales, por loa Obispos y Prelados, 
por las Universidades y colegios, y por las Órdenes religiosas. 

Los griegos, lo mismo que los latinos, han sido admiradoras entu- 
siastas de la doctrina del seráfico Doctor, pudlendo citar entre otroB 
á Manuel Calcca, escritor griego, en defensa de los latinos contra lo» 
griegos. , 

Saa AatoDino, arsoblspo d« VIorencia. 

Bonaventura sícut in luminibus scientiarum, et máxime in Scríp- 
turis Sanctis vidabatur mira capacítate proficere, ita et in devotio- 
nis gratia coqtinunm sumebat gratias incrementum. Siqnidem jomnem 
veritatem, quam percipiebat intellectn, ad formam orationis et lauda- 
tioni^ divinfe reducens, continuo ruminabat affectua, Huic faotum est, 
ut in séptimo aono post ingressuip Ordinia , sententias Partsüs loge- 
ret. Bt Scriptura notabile et devotum edidit supor quatuor Libro» 
Senfentiarum, ibique re(»pit catUedram magistralera. 

—BeUarmino califica al Doctor s^áñco de varón santisímo y doc- 
tísimo, y dice que era querido de Dios y de los hombres: Deo lioMi~ 
nidusqtte amabilU. 

Spondano. 

Este autor dice que, lo; griegos jjusíerpn á San Buenaventura el 
nombre de Eutychio en elogio y aclamación de su virtud, erudición 
y sabiduría. 

CouKaact», Cavdamü Bhraano. 

Ego.sane varo, dum E|eraphici Doctoria moname^ ta perlego, ne- 
queo satis miran imagioem quanadam ad viviun expresam chriatiant» 



I 



— 81 — 

' pMlalii, atquA chariUlU, IkeUeqao inlelligo, ^us iloctrinam »atU osm 
pomo a<l b:r-retí<;oruai pravitatem refutAudam, ad nutlorum improbi- 
talcm covr(!«Ddniii, aá homiiiuin vitia oorrigciulam ail omnium in.<ci- 
uam Instrawdun, ad E«cImíB) dignítetwa oooserrandaní ot amplifl-' 
easdiin. Qoid eaim notí oorit, <iiüd noo soripsit, quid hod docait Bo- 
naveatura? Quis locos est In vabari, novaqua Scriptura, qneni non ex- 
pliearltf Ijuam "nieologl» partam noa ibtiglt, aon aperait, non llluo- 
tnftir 

H«nríqao KorU, CitrdenBl. 
S. BooJircntiir* «t Doctor cvlcberríroas. 

SI Carde»»! BoDa. 

!>. BoiuveDtura est vita et doctrina miraplitcus, ae tapiúntissimu;. 

Bl P. Claodio de U CoIoraUer*. 

Omius enidili viri, ail, teneot, Sanctoni noctorcm Etonaventurain 
Iserifttir», 6t Sdiobo sciontiam ad alti»imuni (craduin perduxisse; ex 
UagistrU ómnibus, qui aalo illuio donunrocit, pauoos praeditos ox«U- 
tiwaw^uesiiblinii. ac porapioact iaircDio, ot nsmlDoai fbtme, qui 
tBRtaní üoUdilatoiD cntn Untt «iMiliUte Mojiinxerít, xtA mqjorem fti- 
álUlteoi. a<? luetliodam eom tinto acuniíno. 

AJberto lIlr««o. 

S. Boaaven tarja prwaertim Ascstica, uHqnc spiranl «uiiclí. 
Utem: et nomíiiatim ijaw de r^lgiosonim bominunt instituttone 
wnpail;t3lU!)iinl, iil nilill videttor pmdentlas, et ad pnccavendam 
ndigiOBP discipliruo laboCictionom omooimodalius potuísM cMKcri- 
lil. Qno ad Thocdo^ííc cognitionL-m alUnfit ab uinnibus tvrtúllli« mirifl- 
CQ laodsDtnr plui-um qjns dciMbu» TImoUi^rm Onneotarii, una mÍDOB 
ordbuU tracUiD'li ralíonc. ac pcrseitiUtú, quain »iibtílitato dísquisl- 
tfoois, et qood capnt est, rMohittoaam diipiilala ÍitxÍ)pM»,'ote. 

jBi'^hft F«llpe Fofftsta Berxoacnto, oélsbre escrlter de la. Orden 
de San Afutla. 

Hb lerapMibus, pneter aanetitatcm iMxfia.in!i, etjant ini^un.i uva- 
tím «t mctúritaU) pncditua, cUrtolmus in tolo orbe tiabitiis asi Sanc- 

6 




— 82 — 
tus Bonaventura, qui prs; cseteris Doctoribns Incnlentissime. et copiosv, 
super quatuor Lilñ-os Sentsntianiin scripsit. 

. Dionisio CAFtiulana. 

S. Bona ventara 69t Doctor devotus, digaissiaias ot renerabillB, ao 
intei* doctorea scholasticoa oseteris magia onctoa, et iltnmioatos ad- 
scríbendum reoenseo. 

—El Dante cantó laágloriaadje este tan gran Saiit(r.E:n e-M comedia 
t«n!era dice: 

ío son la vita di Bonaventnra 
De Bagnoreglo, che in grande oflcü, 
Sempre posposi la siniatra cura. . 

—Alejandro de Al^s decia ordinariamente que parecía que Adao 
no habi^ pecado en Fr. Buenaventura: Tn fratrr Soñaaentiira Adath 
peccasse non videíur. 

-Oerson. 

Dudo si en tiempo alguno tuvo la Universidad de Paris Doctor j 
Haaatro tan eminente: y ai me preguntaren cnál de loa escritorea ei* 
mát) á prop<T3Íto para el empleo de loa estudios, respondo, sin perju- 
dicar á la grandeza de tantos, qne Buenaventura ; porque en sos sen- 
tencias es sólido, seguro, piadoso, justo y devoto. Huye en sns escrf- 
to3 de la rana curiosidad, que sirve más á la ostentación que al apro* 
vechamiento. No ingiere ni mezcla noticias extraDas, ni eradiciones 
seculares, ñi confdnde las sutilezas do la dialéctica y física, disimula- 
das con términos teológicos , como lo hacen mnclios, sino que poqe 
toda su mira en ilustrar al entendí miento para reducir á la piedad y 
religión toa afectos del alma. De aquí nace que por los escolásticos in- 
devotos, de los cuales j oh grave dolor ! es mayor el número, son poco 
estudiados sus IJbros; siendo asi que para hacerse buenos teólogos. 
* ninguna doctrina hay más sublime, ninguna más divina, ninguna más 
saludable, ni mis suave. De este Doctor se dice con verdad hoyen la 
Igleaia, lo que del Bautista dijo Cristo : Erat lucerna ardens et lu- 
cens. Y en otro lugar añade: Fuego, decía Cristo, vine á airojar en 
la tierra; u quá quiero sino que arda? En la mano diestra de Dios estS 
la ley de niego, cuyas palabras están vehementemente abrasadas, ca- 
yos ojos son llamas encmdidas , cuyo Precursor tuvo por exoelencia 



— 8a — 

or utúreha ardiente, rama Eltes. Rn e«Vs sentir y consideración as- 

•^rtbia y oisuflnbn nnríttrn Rtistaqnio Bansventui-s. Qnt* , 

"l>nticnln. mbicndn ijap lucir iolamente en jMoo.r 

rvacc* ^nino y •IsAoso, porqno In c!«noU cansa liÍDohnion j 

I ilrainaiOT; porqa« demonio qM«re dacir sabio «in «iridarl. Por 

5, ajimnndo su vida ooo su doctrina, morodA Rneiuvtmtiirn ol notn- 

rtiDejmapornnlononia^ia'de Doclor «eráfloo. Ilayí) ea bni-nbont 

I doetnr^ fjne so tlnmen qnenlbicos : piro Bou na reo I iin, con 

Terdsd^r ..'tío Ktnio, Relhm^ri ««rifiwyfiuínibíco. p'>rqTie 

ioílniMí I- ' !<!■< <' itumiiu tos eat^ndírnteotofl. FM« mAacej 

n»4 niosU monliiporel amor, caando otron dlslrsert f derraman 

^^ MtaidíiDiBnto- 

^Bro *é ti dina que ontro lodoi loa DoeloM.i wn el imtcipuo nucM- 
^^Bbru ésUf, «injnilamiMite entre lodtM tos doctores -«^ntñlir^Kt, ¡mlva 
^^^Etoe b p«2, p=nvce ídi^n«o y sopnrUimo para ilustrar el «ntpndi- 
mbnlo é inlhmnr la vnliinUd. 

El mlnoo 0«rmn dtca : <CiuDdo me ]ir«^nto «ull M «1 mit p«r- 
fddA «atre lo« doctor»! qne eonoM». conleito:— ftienaTciilura. pumi 
*(ispr«Amdo. Bólido. pl«dr»o.JD«to y «iliftc^nte. Kíi «e onoiMntran 
caSn! tiM ranas minuoIm<idad«<t. ni la Inittil arf^mBenlaciojí de ta G»- 
(^rta: EM tn^i.'la. cnmo tantos olrof , dirtrc«ioncA miimlinaü ni arffií- 

Kai/» de flilrtfl y Iiigloi d las í^rías dlBcusionc* leolORic»*- Ilustra y 
Dranl miinolieinpo.y nntffi la intell!ri<n<^ia llenando «I cor»»»: 
<■- — '-- leAloipw «irf devoción. dn<!>rnciadatn«nte en nüioero 
htfi 1 1. caiv«n1ian por» A Tlaenavenlnra. aumpio no tiaya doe- 

k ^ ' rii!n. mis saiDdalile y lüñji dlJI qtifl la myn á los vordi- 

•^Eitabinnbaff Juan it'- T'tih^ini pr**isi ítm"^ tí-<1imonlíion«Jsi- 
n d'h til- <Rtic|uiv(inliira. di«. era vewaloen la« Saoiaa R-toriiuras, lo 
H ifl en la«'i?¡Rn>nLi« profanas. Sn espíritu en snlil y lumliMao; 

^ :« i üi.i'ií, proftiftilni r plailo«nt. «it'.imiíirn m l<w con^oneg ol amor 
•I* iMUtcri^. y nirtiücjin ni niivmn Itaifipo U íntetiitcnnii ron la« mjbt 
■TWfl íer piadoío y «íbio i la vcx. <:iin«illa loa 
l. ■ ■ .|í).» 

—El nuinr t^ign de In leyooda titulada Xiwn Snnrti ProHcifrí^ 



til a«nD«JV«Jnaiit<nnU4n<(butr(n«/^nti>^^., «1. Anhjwp., ITM.onfol„ 



IV xcrtputrttwá nutafoiUeti, M <Bli ea PalirleiO' AAIfotesB 
-US. 



^84 — 

aumdaiuc tiU^rií qood iiul« rcvcUUim non sH, ant ox sacrii Cbristi 
plagia noa euxunt adoo ot (pcut- lítT, vor»» col. 3.*). Visum Rama ia 
angosto Sumtnl Ponlitlom ct Ganiinalium consciuii !t S. Tbom», 
S. ¡tonaceatwam. priosqouD d» proposltis sestoDUam diceret, ctn- 
j(ulu aut cisctorio fuot! l^nvs saortt «stia wlneribiu ImiuAi-siiiii, tuulo 
doctrmtm .lo.iiu uaacni i>lant« liausUlius ile;>rAmcret.» 

El oiiuiK) diaa: S. Thomam qaotíes ad HonOD^tnluram ewtíeitx- 
Ttt, totin íptum pfT ottii ccMuíoa-imoM vidüíf radií, «lat <¿ufdtm 
Cr-' iyiisimMiuÍ*3iciUtatraium,titmi>itÍasiTib«)tda ináe 

üi ■ ■■num guodam móidodtfinertt. 

—Hnr-tquaSedalioL en «a Rütoi-íaíeJ-áfka, rdllriíJndoae s| testimo- 
níúdelprwllodorQulbertú daTdUMiiwar, dhw.labUndodttSJiiiFrail- 
oitco, (|u«. Inspirado por el Ksplritu Siiilo, ¡Hxií^tiKá do San Buena* 
ventura: «Qtioil ibtaras essot maeni» vir ia Eocleaia Del, 6t quod per 
ípvain rüllci» iiin maj^ia »anclitiit<: rj^íOAfcl.» 

K1 mhraii Sodalio, on sti obra ciUdn, día?, li.iManiIo del Doclor 
Mrdllco: A •fUt Doctor tfraphicat; qui ¿i íx Ordinf irraphívo, lum 
eüam quod iitcfndi voluit, ei iitnf Uicvmo ferrare, al¿on¡u* de*n<xpt 
inftaat»tare. .iuribtu lio» tiiuiutí atil fama, íed moribut compo^ 
aemlix tt eilv; certüre prius tíU dfcrítt*tn aU, et ia»nn eascutí 
proprius aeeeiUfrft ai Dfum et confrinmor itUqw igiiit oí, »on.ltf- 
ctrt taatitm; cerum ul litx ígnan comitatur. Ua futí etiam Uierrna 
tucen* in Domo Dti. Tiilni&nUtr Hoc nomi M: quítíquíd inteíiecluíi 
luMtne patitit capcrf ígitt eí amori dMnee chm-iíalit oj^iUcuiste. 

— armenSoHO, cd U» Cúdloes I^etianJlnos, dios: LugduHi GaU¡a 
Oepof'fio ü. BonavnttHrw Epitcopt AUtaaen*i* S. U.K. preittyieri 
CanlinalU. OrcUnia }íinonitn, qiri vita, tugeHÍo tí scríptit frfiíwi »« 
fcüj*M.v't«íi' i/i» iií inCeUcettit ul loliim refcrat ad reli- 

¡/io*t*atfm K-' . ' ; ofíbcttit) piurlmtuii Chritli/tnatH tteligio- 
MCru iUuttravil .Sírop/ii-J^MH míiii imrwrito twíJtití ett nomeii. 

—Toinds Voíio, «n ai libi-o Di! Siguí* EtxlKsim, al mismo tlompo 
■luii »losÍa la Ttrtiid, picdid y mXaRTiy* de San Buena ventura . enuoniia 
la doctñiu. in^r^io y ciencia d«l MrAAca Doctor. 

— y arco .Xntanúi Omití JírtArHipo, para demostrar eudnta «ra la 
«Macia. uif[onlo y c.fipia .le il'ictn'nn del seráfioa Doctor, dloe quo CIc- 
medie IV no oncontr>) otro más diicno para «I arxoMfpad» do ^'orok. 

Peraando U|IwIlo, ea su «Italia Sacra.* -, 



S. bonaTeulura A Itattii^rea, GeDonlia Uaglslcr Ordini« Ulnoi-um. 
ISGregorio^t m^taüMt RpiMopusC&rdiiulUAlbaans, aano 1272. Vir 



ttmnol»aiwtÍUIu.»lqii«üo(?(i-inic, ul !l quUli^u<lM<lMMta- 

Diam velit cierer«. siae uHo «ilii, bc ínfolldter Ta<ttM)iimtini Oosím- 

gWm i yidoaliirTolJe meliri. líja<ÍDxonÍJ monumcnta, qiis' plura vIvaiu 

jait, numoTst. pomloratipio C»rdif»tls BelUrmína», in Ilhro De 

rífiíti w4e.tiaitirvi. 

BapUsUi do JndlcIbB* . Ü'tmlalcú . ttAiogo y Oblapo 
VlnilUnilciu'). 



Dodrína Iteftti FKAiirenlu»> quantum fld prJnciplum fuil o^colma, 
.)uia m-iRÍ? [bit A Doo par inr<uíonem, ut per procanun. e) annil«s 
^autheoUctijiprobfltiir.qaam humano «ludio, Anl aaturall iiif,-«nji> ac- 
I qnistla, »t hieo qao aú prindpfiim tfxnalliiit. quia qaodammAjo nqtra 
ahmo bmninLf fnít. tuxta illiid Jacobi primo: Si quis iti-li^et m- 
I jticníftB, potiutft a Ihtt. Vnúe rogalua A Vi>Ío ot collaga ¡nn «arisst- 
n» B. Thomn , ín f^nibira po!l3!fim<» líbrl.i stiiilor^t , ostAiullase dícilnr 
Craaflxnm, ct Ribliam. •)ll^^^« ab hif s« IiauMn^ qan? aut pncdicarct 
ast leiprrcl. aiK nrriberet. Exoclliál prolnde quik ftd oioiinm quo seri- 
peiC Kara «i dlliffi-cit«r libros «jiuin^plcias, et moilam dícUDtl? alten» 
■U; . dices, lllam doctrinal» nniv«»im tolant redolor* sanolitateni. 
Ita enin acribeliat, ot inn^tare quw Bcriberat vld*retar. tlade voro 
dtri |iote6t llliu hptentla. Mplilasfiíntia, fitiín lps»9crlben<t(>friisla- 
bit, at «adem (o^ntibus, edam si eirnalu* ainl. snporam (¡«ncrat 
lanetltfttia «t «ptrltualis suavituis. nbique divini. Nomoestenlmailoo 
TolnpUlom lllaqiicatiu , quin al itiUsenter et alloiit« ^aa libros lesat, 
aUqóando al s.'pplas Gomptuiiialur. el á nmti deaidarilB ad nip«i-na 
•napint B^-o, raler Sánete (SIxliim Qaartuní alloquítnr) «Mine in 
rlü'.Mlfbriasuro voríalm. aieut in libfia B. Tliomr. ut arbilmp Vcalra 
j^.mitilas non Ipmoral . qii» me alí ia«nnte moa iiovíi a^lolnio^ntin , et 
«inalia mea fueríQt studia eiplorata aatU liabuit ContiilurAri jiaqua 
attonta io eb étae, quod noa faeHe in oauttl.i Inrenias. Nain celorl qul 
ubiraks naet «jie«nlabiUa ncrAnat, mhtililur (prid'nD ilh pbjralce- 
que perlraclsat. Hk vero iton la elhleis modo.ant divínrsiibris, nd 
la ttínii* sobliUasimls e1iBin naturaJíbus, qitandam íempar n«ntls 
ooolenptatieiMm el raptum in Deum animumnpnromqiuiEapenui- 
ran rerum ostendll, üt aire «peedMiilia doceal, tive do moribns dís- 
•ent. et ipM togentesad devoliunera ínvlt»!. Docat itaquo illuiuínan- 
do faileíleetum et aUbctum ad !ip!rltnali.i InflaraaMnda, dihi mordaí, 
flMi detraena. Md tútua ssarla et banl;nu; ea quldem úniilftate, nt 
Jadieai«noniMMl«,an eiponendosalitllior.an ftciUor, an claHor, 
ador, an Uve dooti«, slre loilplsfitibas aoooimodiitlor, an 



— 80 — 

^IsMrafulo nibUlla sportlor, an momita dooendo.spMuUbllUirnti^ 
Timí. lu iiuo trenera , mihi doctrlmi «jos maxiio» InUr ceteras vldeuir 
exoell«re . ele. 

Qtta atl AMca qvoque exoallMi» lillas probaluresse doctrioa. Pinls 
caim ilodríiiae ^lu eit proximorum utrhlas, mi quam totum !□ suia 
Uhrla fcrtur. Non enlm aat Inaiti poputoraní lávoro , aut ostcntatiooQ 
Jaclanlin. «ul iiUcendi «ludio, aut gralia captandre f lorlai dlotavil, 
■ni «dtdit iitr halMtitiir, mí ut ad beatae saiicteqiie, Tkventlum le^ea- 
tM aUralicivl, iit rtau itiRpickoiitlhuí*. universa doctrloa t^at ail uU- 
, Btstom aJdmni ordiiiata«S80 vid«auu-. Sci-iptít lUque luagtiam lUiro- 
nmi Syleam, etc. 

JiiKD Trit«mki, e* au obrm «De KMrltor«a «cluláatico*^ 

El qua qalera ser docta y «lovoto. ostodio InH obra* d« San Duen»> 
Tentura, puaa eo «11» bailará cioncia y •iovoaiim, a&adtiiodo ija» por 
lauUlldaJ dosu-s obn* «» lupwrior i lodiu. 

]'«odario AfswiiwA !iMO Mti) elogio: 

Quid Boanveolura a«t! Lunona, ardonsqti» luconia 

Aniet amorv D«i, luoct anioro luí. 
Hiiw anittrc m¡fif, túiuut vt luccruf ModuUa 

Corpori* iDlIftiamot eonúo acrípU Patria. 

Baronio. 

UftximnmCoLlflgllCu^iMliuní imo totttu EccJwúc Dei Inmen. 

Mlcnel Vivlaao. 

NoBDo Patroa ín Concilio Florentlao oaagrcvati, pncatasttaiB 
acaontir 0i*i BaDav«atuni3, non aemul, aut blif, sed terdscantaveriml, 
qBaiii in acta OopcilU décimo üisoriptaní voluerunt, nt peet^itati 
-«otaowailarMilt 

PKwia». 

Daotriita excelleatiasima S- Booaventore máximum uíürt teati- 
«oaiumsuiictltali», per^ua tu Dei Boclesia veltil «pliímlor futKet. 
QnmmcDU. «t volot «talla ia perpetaaB nternitatiM mMuura, ad jua- 
lUiam Tjdeiu lliMai «nidlre, etc. Ipatua namqüa pcrlucida et mIuU- 



— Si- 
ria docDUMoU almaia matram Hcolesiam Uiustrarunt, deoorarunt rir- 
tntOws et mohbUM ulbrruamat ti per ta is, qnaai lumiaoM lucerno 
anlaiLique sopn eandaUbmm íd Domo Domini po«ÍU, orroniin taae- 
bnx prarti^favlt, et loUus wepaa Boclesim irradJat temqaau tidí» 
outntinnrn. . 

V^* etÍMO (cneiinda úcandia O'^lastU irrlgut ^tU Inlluente, 
Scrjptunrinntrnífnnala refenvit, uotloawlvii, obscura dilueidivlt, 
<JiibUi^« rlcelararit: probiidif, quoqiw ae ileooris illios aermonlbiiSt 
ampb tpíhis IÍccIimú»! fnbrica, ralut genmU Ttirnanlibu* rntllat. et 
««rtiorain «loffMntin KinmiUrí, Hloriomü mblimata ooruscat, «te. Fult 
■amqoc Íp4i Uin(|unin inlinítiii lliniuiirii* íciotilU, qiia qui oai sunt, 
partíoiiKs üicti »unt;iffliciliat T>oi, propttírdiHCipIia» dona commen- 
dati, ot dtciturSap. T, Omnaotiam in oo imperfoctum icieati» fuper- 
mtlMütia aspplovit parftctto chantatú dod JiUIantis, etc. 



^r -ia 



Aroldo, Kd nnnnin ChHaCI 1260. 



Slc emm. ail, loqneiudo S. ttoaavanlura. Absqae exoeltonti inge- 
nio anplbainuí eoiüa doctrina), ot poculiari Oei aibrteotla bou posaet 
boni»ff^t3t«JuTeiiiB0oiitinaisrar¿iUncnbiu, tot nc^tU» reg«DdanuD 
Scbalaruiii, foberoandi fUi Onliiii.«, el ibmrvíendí Boclcílie Det, ter- 
cantom ct plura, al nostrf. «llisqiM «nuraornnt, «cripta volumina rell- 
qabM, quoram aliqua ma^aw tomo* «onfldOBt. alia vero opuaeula 
ninon. aequo admii-iibili fere onulnm disolplUiarum oorgaocUooo, 
Dim8ixic«ni«t aÍRffUlarípi«tat8, ulprotail» admiratus Sanctiu Tlio- 
naata Bosav«ataiwoporíbiu>renim«Apíain, Ultus Bibliotltecam, vol 
advennia videro vcliemoDt«r capieriL Sed Bouaventura liDagiaciD 
CfiKtflxl polcrat lili oateailere, «aneto. docloqne aiolóa biiniilil4M', el 
aianro pmractw, m inde qiuB legebal tn Sehotls. et acriWbat In It- 
hris. «xhaQriro; nt sane non immerito KixtuB IV i'ontifex Ln Bolla Car- 
aonintioitLi aon ait vuitoa dloece: quúd S^iilaft Sanfitus In eo locu- 
lfl> vUUatnr, etc. . • . i . ' • 

—Fr. ¿jwf Oe Granada le Ibma bomSre pomndWAtlInloa frnn- 
de : gnaáe por so olenela, gtaode por n virtud y graadepor laadig- 
niita«toa A quo ftiá elevado. 

Flenry, en an «BUtorla ecleeláatlc*.» 



9. BoBaTentura multa scnpta oomfMjSDit et genentliB nt loquar, 

-vptram lDge□^?□:) mtmenim. -tractatos i'hlloMpblie atqne Tbeologlte, 

anos in Saena Utleraa oootioneael libros de pletate reliqait. 



Hl nltlmi saot llU iii qalbm potinimum exoelluit, habetiirque ínter 
sai Ivniporls DodoresspirltutlM vit» Magiator Sommi», máximo mo- 
r«M *nlni06, et uncUone plenísimos. 

—ijotBoUaiKíat, lomo rudo Jnlto, edición de Parts, 1847, oontion«n 

impoilanlbinigt dogiot y otro? monumentos enocmiUsticos de Son 

hiúnaToaltm. eoRin Snnta, como sibio, «amo mbrtleo, oonto Doctor 

cráfloo, como Mcritur y como Dnidor nitrndo. 

—Uoreri, on «a gn» Dicctonario hittórira. odioion da Pariti, cou- 

I aa eslraoto <nootnüftico da 1> vida d« San üaotuventura. 

VercmMttí, en *a «Bistorla ecleallistlcft.» 



San Bucnavantun ocapcüía «ntre los ffanoiwanosalmljiíiolii^r 
qno Santo Taaát do Aquino entra loa dooiinJcoM. Su viwacion al cata- 
do nlífrioM. annqiw dn otm ftifnAro qiMi la de Santo Tumi«, no 08 m*^ 

I notable. BstndiA en P-iri.i -ívoiondo por ro.icstro al ci5l«brc tcaa- 
;'»ino AlejtiTidro de M6i, el cual, poseiilu de la bondad nalarol d« Kt 
lisOpaJú, docta d« di que parooia na haber participado dol peoado 4/s 
^dan.' 

V mia addafite abade, hablando d«l Cóndilo L»^iui«n«o: «A oHta 
j^iamblofl o.oncnrriei'on i]iiinieBtos Obispos, setenta abade, mis de 
trtn mil praladoa. entra lotí que ao admiraba en particular i San Itue< 
'nav^ntara, tinado poco tíemiM ánle« Cardenal Obigpo du Albaao, y 
conducido por honor en la minina camiaa del Samo PontKloo. Á »cmo' 
.Janza d«l snl onanda llega á au ocaao , eíila antorcha do la Iglesia de«- 
pedla tina claridad mis vira en loe momentoa de deaoondw A las tl- 
BÍoblas del aejHilero. Murió, paea, en el mtímo Concilio, cnyn itiiiertc- 
camA eu todos lex enrazoae* lionda pena, onl por la doclrina (Jel Santo, 
so ttoraa eloeiuninia jr m acendrada virtud, eon>a también por la dnl- 
sorade sn caricterr ilesos modales, ooa los iiuo tonta, difr*moalo 
mí, apriNionada.4 U>a coraiooes de cuantos le Imbian conocido, l^ ciir- 
to ])AnttlIcci y todo el Concillo asistieron a sua Ibncrales, qtie fiwron 
lo! mi.* KustuoMM Y lo« tais liemos do líuanlos w bsn bcdio Jamds, 
áoB i niufruQ líoberano. San Ruenavaotora es mirado parlicularmenta 
an^ro los doctores du su tiempo como el tnaoslro mis eminente do la 
vida espiritual, y el aacdlico mái areetuoso. De aquí vino princJpaU 
meólo el renombro quo se le lia dnio de Doctor seráUco, y i lU ae le 
alriliayeol nao de oaatar al (la del olteiu caaOnleo la antifonn de la 
Virgen. 



— 89 



iBMt. es ma «HUtorla «clMlistlon » 



» 



S«R nuoiuvEQlursi, dios, exoediómucfaolabmndosunuiiMUyi Ato- 
jHidrodeAUa. 

Sa doctrüu, elocaanda, virtudes y aquello inubiliilad da Irato «on 
qw^uial» loswmames detodcM. hicieron nray (Kosible íiu muerta 
«o aquellas drccuistanclsa. AaMIeron 4 lox luneraloD el PRjn lo» Pa- 
dres del CoQoDit) y todos los oficialet da la cfrrto de IlORia. Kseribi6 
San Buenaventura inuclM sn defenaa do n ÚMen, y pan oxplíear la 
Nf la : jiendo el Rii.i liima<o dn cvtof cvcrilm la Apotoff-ad* lospfi' 
Irw*. en que iin|>n);ita. s'm oombrarU. a) doctor Gerardo do Abbovillo, 
qne era del partido de rniillcrmo de Saint-AiaouTt y difu«lTe ledas 
lai olyooioaes de líerardo contra la pobrcui, máximas v prd«licaa do 
h» EDeúiitoanlu*. Su» demiis ohrna son, an gvKn nüm«ro, tratados 
da flioaofla y de Teoloflia, conMiitiu-ios de la Bacrítura, acrmoiies y vi- 
riu eieeleale.1 «Itn» do piedad, qnvaooluinAaafectaastsqne'U han 
eonflCFvado de aiimd tiempo, 

— D. JvaqHia Eiipart, en «n Rieiórice, elta como modelo do alocucn- 
eia d San Iiuonaronlura. y cojünndolas lecciones del Eogiindo nootiirno 
qna tno el Ürm-ario romano cd el día 17 de Setiembre, «impueslaa 
por el aenUU» Doctor, díoe asi: 

«He aquí un dulcLstnio pasaje pcriiSHtco do San Rusaavontiira sobre 
Ibb Itmas do S.tn Francisca de asLs. Es tan hermoso, canta tan dalco* 
niMita al oido, embarga de tal manera la hntasla, y llera tan auavo- 
mente el corazim. i|iii> bten se eoaoee ser nn seralln qnfen asi reltaro 
Ixs portas de otro seratln. 

•Podrá KT llosion. pem )i«roosde confesar scncillaiDcnte que no 
reoordaiDoi haber visto cosa qus en esta linea nos canse mis placer. 
Ij^at, reUwM, deobme», analícese, examínese bien todo el troto, 
yaedadamoa que e) entendimiento, la Imaginación, el ooraion.ei 
oído. balUria cada rez en ^1 nnero laotivo de embeleso y encanto. 

>VeD medio do tanta lluidez. tanta suavidad y tomara ,-jqnd bien 
.sleota la Tlvlslma descripción del sarañn bajado de los cieloel» 



'4- 



4^xofg. en sa «BlaterUt eclesi&flUoa.» 



^P Juan de Pidama . Ktiixnl deHagnaroe, «n Tocwana, apellidado 
' Roeoa ventura, y ileneral de l<» IVaacncanos, rcctbidfloiDo catedrático 
lie 'TécAogla de Paria el tltut» de Doctor ^seráfico. Bste liombro odmí- 



_90 — 

tíiAe tenia a» «loa angeliottt y bu loamtro Alondra <!« Alea i mu 
nudo (lecU da él. Vfrux ¡traetüa, íh quo Adamut non petate nide 
tur. [jO qae máa domina en sim escritos ea la dlrdcclotí prúüllca ; co 
lodn. frecuiüilemetilií axu«ta al d«iii«i)lo iniftiico ean la eopoouUoloii' 
diilL<ctica, úi>itl4> lo prttetian t» ]>iv>fiin<lo coiioeiintónlo do AriStMdiffi^ 
ati cameotario subiv Pudro Lurntuirdo, y, por rtu, m olm Un notal 
aobra Isa relacionos do la* cieodoa con la Toologüí (Reduvtio arl 
\ibfTaUMm ad Thotogiam). De sus doo iiumuak» (OMÜloqitítan 
irtciloquiumj , Genmo apjvQtalM príod pal mentó el üllímo, i\ad es' 
I nao expostCMia cora poeta ycompleta d« la do^uitica, dividida, á^eiii- 
liPto de la vraacfoB. en mͫ iiu. Bl otUebrv caauillor MoomMKbba mii- 
eho su lectura á Um j4v«ucs tcAIoKo«, cómo propia especialmente im-n 
calootarM oorasMi y KÍaiiibrar du usplñlu. lA Trinidad > la natura, 
lea divina, la creación, la caida del liombre, la l'^carnacion del Ve 
bo, la RL-dcnuwn, la gracia. 1m Sacnaneutoa, la osctialologia é cienol 
de loit linea del hoadire. talu son laa luaterlas del libro d« San ilaa 
nav&nlura. I.08 tlo« escritos qiw acabamos do citar su diAtínsaen 
|..oua uicrta Uburtad de composición , un <tnJon variado y nuero, por- 
que eu ainguna porta siftao el autor i Podro Lombarda. A ufttaa < 
paofooas (itucitlilca.i supo asi>ciar San Ba«iMv«ituni no grande oelo \ 
«1 bien geiK-ral d« U Iglosta. 

—tté(?í^, graaoscritoralviQan y conlemporinao nuestro, «<!)ul)l 
aator da la vidalbl Caidanal Jünastes d« Ctaoeros, y del prólofco que I 
preceda od TJadicaotoD de la InqutsIelOD, cuya obra ha sido publioad 
bace pocos ai^oa en Atemania, y traducida á dlferentos idiomas de I 
ropa, dice liablan4<t del Santo l^octor: 

«El Santo Itoctor, que unía una ¡ricdail prolbnda á una oieacía va»- 
Uyaúllda, e«el verdadero rapretootanlQ de la Edad Media, que ofre- 
ce el tloUcrcAricter de uiM pi«dad tinocra y de una enidklon inmen- 
m. Reta produjo la escoUsttua , aquella «ngeudrO U mlatica. cíencúi 
probieda d íoiperioa «le lu almas conle]Dplati\'a3 que reo A Dios e» 
el osp^i» lie la naturalea. y q»e «lentodoM de fpr»do on grado por 
bu Tías InmiDosaa de la «moIod y de la rida Interior, tieo«o sólo el 
amor divino por ditieo ni&vil de ni aelividad , por ilnico objeto de au 
pensamiento y tiirmlno do :fii voluntad. 1.a Edad Uedia «1 una ^jioca 
do esoolislíca erudita, dn xt^ ¡«ntu mtstica, y San nueaavúnlura ca á 
la v<n míftiito idblo y Tfirdadero, y esoaUrtico piadoso é intisligeate.» 

•—CroUiti cataAilo cristiano, y todoK lo9 ooiaptladorCd de U» T^ 
das Je los Santos, rinden elofíios «pecikleeal aorállGO Dootor. ■ 

— Rl Dicciottario «ttciclojiécticü de Teología, publicado en .\Ib 
nie- por loa doctore» Wetacr ; Welte, catedrático» de FpibnnjO tTu^ 



—ai— 

báags), coottene UB Bitlcolo laadalorio ile In cioncU j nnÜAui de San 
BiMUTeiititra. 

— Ia B(0irra/ra^:toMl5f«:(i, publicada un Daroolotia, roprodui» en 
b vida da Saa ItuqpaveDtura li» iirjncipalo» elogios tributados i est» ] 
Sran santo. 

— I'OT [DtiiDo, basU el mísruo Lulero reeooooo i San Bu«jui ven tura 
«tmo uno lid los hombre* mij aviwiUúados. BQHawatwa,di<»,iríe^\ 
UüUiMsimu» eir. 



P.VBAl,Bl,ODR SANTO TOMAS 1>E AQUINO Y S. BtlRNAVENTLIJX. 

Sentó ToiDáa do Aqoino fluL ItAlíAuo, y (ambtuí fud itoliji» San 
BMoaTealura. 

Santo Tootis de Aquino y üau Daenaventun pcrlcoecioron á Us 
Onleoes raoolitioas: «1 uno 1 Ui de Santo Dominso, el otro i la do Saa 
KnMlsco. 

Santo Toindff de Ai]iiliio istudiú en Parin, y va París octadiA San 
Meaavpalii». 

San Buena tintura (bii diücipolo <3a Alejandro de Ales, y tambioa lo 
tti Snto Tomda de Aqiüno. 

Sanio Toro^de AqoíaoAiplioóen Parlxel Libro dol Jklaestro de 
lasSenleoctas: Sao Uuenaveulura expll<yi también cu París al Maestro , 
lio ba Soiitenctad. 

^Ambo» fwibieruo Junto* el grado de ttnclor en la Uoi^'eraittad de 
Partí. 
La floetrioa de Sonto Tomás rcte«alill«iida de ínñiM mis bien qno-] 
te adquirida. 
\. iM mi^iua i-aliflcaciOB ae liixó de la doctrina do Sao Suena-' 
■Mtura. 
F. Santo Tomia di> Aquino, ánttf de ooflMgnuú al «tndio, meditaba 
m ao Crueilljo. 
Ua Cruci f^o íbé «icrapre ol oráculo do San Bu«aare»tara. 
Saalo Tomia do Aquíao oonibatiA los errores de toj griegos, y los | 
Mtanoterrotts combatió San BBonavenlun. 

8t Muo un mUagro ae dmaklen la prodigion focundidad de las ' 
obna de Santo Ttanis de .Aqulno, igtuümente prodigiosa es ta feomi- 
dldad da Sau Buenaventnn. 

A Saolo Tomia de Aqutno encotoeadó t'rbano IV !a composición 
4*1 ofiebo de la llotta del Corpia chritU, y ol mijsmo «ncargo dio el 
ulano PonUA» i í>aa HuMiareoInra. 



— as- 
Santo Tomis do Aquiou tM dcsigiudo por el Papa nr«igorí6 X para 
•po asistiera ni Conofllo do Lroo - 

San Itoena ventura tai dosti^iiadú por el misma Pontlúce pan asia- 
tir al tntsmo Concillo. » 

La ¿Tuina da Santo Tomis tttS la grao obra de oonsalta del Conoi- 
lio Tridenlino. 

Las ohrití lis San noenaventon fturon \» gran obra d« oonnilta dnl 
Concillo LuffdiinonM. 

Ambot Iboroa ootocados «n el caUloirode los puidct Doclarts* 
ol uno con el nombre de Doctor Angtiloo: el otro can el nombro de 
Dc«tor Serdflco. 

rteTotlsimo especial de la Santlalma Virgen fti^ Sonto Tomia de 
\quino, y devoUsmo eepeoUI de la Ssalhlras Virgen fW San BtMioa- 
renUirs. 

Santo Tomis de Aquino fallecl6 en 1874, y en l?H unirtó San H«i«- 
itaveatara. 

Santo Tomáis d« Aqnino innriói los cinaimta nlkig de o>:l>d, y wtn 
no citmplidos loH ciii«acQta y ln^< mtiríA 5:at) BuCnnrcnlura. 

1.a [gloüia lee el cap. v del Kviinfcelíri do San Mateo un la MUa A<¡ 
Sanio Tomás. 

t.a Igleiíia lee el cap. v dol Bvangelio de San Hateo on la Uíaa ile 
S«n Buenaveiilara. 



PARALELO OB SANTO TOMÁS Y SAN BlIRNAVtefTURA, HRCMO 
n» LOS Himos ro.vrlFice3 aiiio iv t .hhto v. 



lia exlstiao siempre tan admirable paratelt.<tmo en üa ArdonM ds 
rtto Domingo y San PranerMU, que, más ipio do« a^troo distintos, 
pnrecim dos ltimiiur«a j^lorioitoi cnya Inx so retl«jna y comimican el 
ntto al otro. San Pranclaoo y Santo 13omlnj!;o son raruaa de un mUmo 
drbol. Santo Tonii» ; San KuenavcDlurá aoa también , annijiie dos 
n!res direremle!). un mismo aipirilu. una roüiDa gloria; y Üonoa Ul 
aiimilacioa y somejanu, tpie lian merecttlo mt equiparados es los 
monumentos gloriosos producidor por los Romanos Pontlfloes Sixto IV 
y Sixto V. ' 

Sixto IV, «D la Rnla do canoniíanion de San It(tlCn«^'enlu^Il, dice: 

«Comíiderantes prioterea, qnanta ab hoc tpso Sánelo BonaToii- 

Inra, ratione soleatl» et s.-uictita(ts vitas, epiacopali»ine et Car- 

dbwn dlgnttatla Saneta Romana Boolosla ansoeperit iitereroenla; 

<iuantamqac ídemSanctiu cum B. TInma de Aquicio, eoetaneo. 



I 



— »3 — 

coodlseipulo, ot commagistro saa, úimUiariLilGm ct »piriluakai 
fioqJiincílODem in hac viu wrvar«r1l; ul qu<» in lioo secólo ín~ 
Uraajuaxit cliariUs, et e&dem la e«Joprieini«conituciito«CT^iiiiU8, 
pnrsans Ecciesh parí visuretur liúaom; pnodictum fcetom Ínter 
b^ta Sacei l'alatil Apofitolici ad.iuniontCE», admiiQcnuitMqtie! camdem 
:-i : tiu Id rutstoprviliclo in EcclMin Snnclnnini Apostulonini do 

' lü tolu S. Tliouuu do Aquiíin, in occicsin B. ilurim Virgi- 

lio d» lirbe (Miaurra vuliiariUir iiunctipata babotur) concedlinm, 
psribsriiiMilcciemiroas. Pratrca Minores íd Alma l.'nlTertitalii Pari- 
aieiui. iñitdcaí prívilcfiis posse ac delrara utt el gaudere, ob ipsttu 
S. Bonaventone morita, qnlbusex Apoülolici-t imlultu, Pratre» Preo- 
(llealores üi eadmn ünivcrsitalo, intuitu ot firalia <uusdlcm S. Tliomee 
poltrJ, et gauílrav cootiieveruat, et Ka<i^oiiti sut potiri «t gaudúre 
quofuodo libet potcrust tn Ibtnrum.» 

Sixto V, eo Ia Itula (Uiclaniulo a San iluciuivcntum Doctor de la 
Islnia, diüo: 

«Divino enini illi'!» nitmcre, i|ui «olas dai Spiritiini scicntú», et 
joltfllocliu. qui'l "iiara mam par seculorum .i-Ut» (prout 

aja* i!9t) novis i'i ::i4ti'uit; Inventa e^t H mnjoi'ibits noatris sa- 

pioQtt.'^'imiH tirii Tli«ola2i> ^lota^tica; riuam dno potissimam gii>* 
ríP*i doctonx, Aniiiíliciu SancliM 'niomas, «t seraphtcos Sanotux Ito- 
niTsntnni, elari«<iini liiOu* lácullatis professoras, et príini lutei- vos, 
■[ui tn Sanclnnim tumiünim r«lati ^nt, oxccllonti ingenio, auiíln» 
^Üa.mtxai* lnlK>r:bii«, et vjjiiliis oxcoluoront, at([ue oni.tlnnt, 
«•ngm óptimo dispositAm.muUtsqaemodispriKdare explicatam pot- 
tari* Iradídcrunt. Et hujus qoi rcm tam salutarU Bdojilta> oagniUo et 
exen:ita(io, iiua; ab uborrimía dírinaruní lilterarum, SomiDorum Púd- 
llflcamt Saoctorum Patrem et Conciliorum Tontibos dimanat, sempor 
(UCte naximum Pxdeaiiv mljunicnto m afTurro potuit: sive ad Scrip- 
üu*i ipsas Tore ct «ui« intalliftendos ; $ivo ad Pnlm socnriiia ct uli- 
iins péTlegefldog; oive ad varioa orroros ct hicrMoc dctogiuidaj ei 
reUjéiMlM. Hls voro novíMimüi dicbus, quitius jnm advcnorunt lem- 
púia illa pcriculosa, ab Apg^tulo dcscripta ot homíDos-blasplieiui, sa~ 
ptthL, aedDCtores. proflcioot in p^ns. erraatea et «líos luérron} mit- 
l«atfs;aanecaihoIlca< lidei dogmatibaB conUrmandla, et tiu:ru»ibuB 
eúoAiUndís pernoc«3»aria...» 

La muiiiia [tula dico niás adelante : «lUi «nim «lictit dun: oliric et 
dM Kuuletaliro in Domo Del luoeatía, qoi«t carilalís pín^nodine et 
•cienliaíluce totaut KiMleülaeolliulramrbi «infiulari Doi providenlia, 
eoiaia tempore. taBUjuam due sMlia «s orter.te« e\ doobtis claríssl- 
tnu Ke^olariom Ordíauín bmlUiiü proJienuit, qam sancto- Ecclosie 



- 94 — 

ad OrtboUeam Rel)fii>n«in pmpugnandjm máxime ntücn. «t adom- 
iiM Uboru.-et pertoub jiro orihodou fldo ünbeundn {msni.T ^tnpec 
«xirtunl, ex ijalbim bnxjiiain «x fertili <!t Iwnc cuUo «iln qiiotiíjle. 
per IJei irnttinm íwuriin' , el ftniríi«»B> plsnür pmTBntiir . boc e*l 
rirt doctrín ct «inctitate pmüxlRiitM : iui p4>tri nnñRul% tot HimII- 
lii ■ p1 Romimi Ponlíndoiosclinim iii>n«ÍDi?mitgii« foUWlu- 

■Li ■'■}. rortcmel ndclrin operam nav.-mt. Hi rfno Sünoti cudi 

emeot cmptí llsdsoMtuo studiif dMitl Mmdíscipnti xirnul Maglftrl piii 
rnlioan Agregarlo t)«oimo, SinuDiol'oDtiftce(aiRiambosd Coneillont 
urocaneolur) llraiorafi, et in Imjns Til» p^re^iHiultAne ft^toma oarl- 
Ulc spirituatl Ikmillarita1« nnetúmni lalmnim socletntd ralde con- 
jaiKti fnamfil. «t tleolque par) grüsmi ») on'l««lem patrlaiu wnnrof- 
trnintu p«-ilcr. Allcea et gtoritysl Illa si>mplU>rna beatltnilloe jiertTC- 
matar, ubi codem carlUlls iif)'«ctu (ut pie credimus^ pro nahH in 
tiae iMryíiMnnn valla labonmtibua orant. diTinanque opem Impto- 
nnl: nt monto ídem SUtns IV líos diios Sunctos pcr^lmlles. et qnasl 
gemloM iii Cbñito (nüvf agnosctrnt, >4aluori( nnctam Itonavenlu- 
nmcoBsImlU vvncratkHiiK, üt honoris prnToftalira . adqac Sancti» 
Hiainas dflcorandtim eM6J> 



P.\R«.raADBSANBtólU0KL.0R\NDi5 V S*N BUENANTENlUBA 
KM R» nOTK» Ci>tlllWAr.K v unniTUAuía. 

I'edro liale^ino. en so vida de Ssn Buenaventura, lacerta oh Iok 
ItoUaiuiox. tomo ur d<? inlto. Iia«e «I siguiente parsteti ile amlKiM 
Stntoa. 

«IfDiM T0tT>, ttt ufl miniffliiiD qnidem ¡l irursii ilaflootaro, qucm Na- 
kÍsumdbs tn Tila BastllItennll.eadlcdiMlounivGmoperwciuBr. iinmd 
corporls, et aaiml boaa porllneiit, (pil)iu<i Ilnoavimliiram divina bc- 
lUgnltaa ornavit. Ad vtiro qaan>qiiani lito, qncva milii Mj¡,'l«trum pro- 
pO0Bt . Nui.inocDiis de indoriria prn>tcrTnilere vidiitiir honn corpor JR 
Ituilll Iprilu^. fnem tarttopere landat; non lamen nlioniAn csm putat 
ab illlRS rallonibnw. i|ui ad iwíttcritatem llllerlit vitam aliornm prodif. 
Quo enini bllus. ni wleL, ad animi bona dtenbdofetür: i^nodam modo 
pnrtcríit ill.> , '¡uí- «iiul Mtrpuriw. Soii n-vern , Mpiwifiim indieto tita 

plcni- tacita non : ".litíwini Tia^tu- 

di»rni, robiir, -t . i:li'ih'ii jh- i n. ;eiale 

adlni<! Ititrenli. Hipt luilnvex illiiia tmitallonA díom Iifr« brari, illa 
aul«ni i|i»Mdaniiiimn perliu«nL. tasA atque aniicl«ulo ordtns pm" 
«fríhani. 



: 



I 



— 96 — 

««'uilijilur BoiuvfliitiiracúrporU habita ivroocro, bcni»iue con- 
stitDto. asiiooadooutni]m<]iivn,4iDl(VrtA raro ex a(lvúni.i iDni'tniíiM! 
raloluilioe laboravorit: ovjus roí aripimuiito suat, lot »c tanlilaburiM 
pro Ordlne tYaaciscM», pro qgii< Rccloíia Oei ittiitcupti, iic libroruin, 
•jpaMdloniai «t Gommeotanoruta luciibratíonCK inniim<--ni-. Viülu 
aatem gran, el aspecto aiu(0lico, iithntninofrapcnt tnn'lmirntioivain 
«i; Ch!Í0 lat:ryiiiu alúiaBiido iiTi^acumeolarotíqiieRiadinoduindtim 
ipÉC Uristur) iliviae aiooris ardore lUgrans, jucunditatisitne tluleedi- 
M« p«rAi*ut. in Chi-iati vulntrlbus dxus nMdltatioiw intas^rere; ea ú»' 
DiqBeoorpoci'ronun. ^'«l p<)UiU()iSBÍtat«, caque animi IoiIoIa mid- 
■na, Dt Dcma illuiii non vufuri'lur. uenio tlein.(]ul ae ab ooraoiuiri 
DM pitdrotor, >cl lilMnlmiinc.Sed(!to«ju«TÍrlutÍbtci«xplícate()Íun) 
isúx iiifr^ Hdc v«ru libiiit onivcnw pntfiírí ; ul aililitiii tamloin mibl 
aekan) »>1 •i.irum pn>43ntLtfiman]in Tenin iiarmliúDuní, in i|uibiis 
tqmpiotatí^ Mí^'i»»'*. s»nc(iUU*, «apíoiitia', dnuülionúi.iloirtriiHe, 
K? lluaü« «ittenilor «luceat maximuít; ulüi tleincain. 

i]r. ,,ma riítoatur , ccnuoemornadiv iDiurriimpi Dondo- 

bc^l . : scriptiools tUMD.» 

üi^ lUL -jioü ItoIUodos, on el tomo m do Julio, initertan el paralela 
tpi9 lUf fUD'liu hito ite San Baeniventnra ;* San ttuitlo, aplieamlo al 
MréSco Itoctor el ologLo qne hizo San Rfrom de !Ñan tU.«¡lio M*inw. 

*Bto idrrn llti olojjimu lubeiu paoxúridt. ([iiod Rsiiljo Maxno&imy 
lia Bptmti)- ■>> Aiioi enim pnrbella cailil, ni .«ohim ñnriavi^ntorae my- ■ 
nua appinzag: Bonavcntora veré gpDMux <»l virlulwn, líber lauílum, 
Tita míramilonim: qci in cama irrailifiíiy. «piritu Incodohat. cAiñiou- 
nemiBecam Miis in tcrrn vitam ilúg«ia«, Knpama coniemplalinn»: 
ber]rlliam ptiMlnim mystiai^citlianí', rcsionctn sanctomio an^lorum 
oM«olai i'-Pict» vilíP. Spiritm Sancli afraiB ac Iioi^ 

tamUli. :<;ui)amorúfixuIUn», ae Üatma «xlnia ra- 

fllM prctknK^ifUTmrut-i» ileRC^púiu: pnesepe sacmnim do^imaturn, 
líii£vaT«rboraai, [iir.i'aiiflta redaram alqiifiatiliumcoítltatlocuiin.dc- 
nar^eñs ««ipium in profundum íicripturarpm, et prsclarain inda 
DUtgaritaiD athaaridnF; racciuD^ nnuitiir divinar ritls, ctl^IíIux diri- 
luna dolcwlin^m cnimttans. membrana pulcbra divinse sapiontiA-, qna> 
da &elo ilmou olementoraiii impresionen a>!C6plt: opiíotii» rrftni sa- 
pr«ml eampm. qul Deo (hielos prodnclt JuBtiti¡<>. coUi-t varii^ ornatua 
Soribua myjílei roíeli. ciyuí odor in ipínm cceliun. reduliíl »e spínt, 
<pil elaraat In Oomiito erata cántica, et aoclplt In cotlU coronan 



— 90 — 



AmSTAD EJíTttli 6\a BUliNAVSNTURA V S.\NTO TOMAs DB 

AQUIMO, T FS1TK&NID.UI DB LAS ¿BbEKBS ItT. SAXIO DOMIKOO Y U» 
FVMtClfO}. 

Coa superior scuurdo d« U I'i-orKl«ticta itivint ne salieron el uno 
al úlro al oncovolixi. Mluildmicuw por «in propion iiuniliixi)i, lún lubui^ 
I e$U ocasión tÍ^Id jiin.is. AbiaxiroiuM imu tomura de eomzon, 
Paludoso recíprocos parabienos dd omploo de sus voc3ci<iaos. líraa 
«ntre Uw iha adininbloe. de humildad las oapipetancissr digno espoo- 
, táoulo para toafttuxa á lo; faombres, pora al«ffrla á los ángeles. Ite- 
|]lriúl6 el suUlsimo Domingo i Sso tTaociscotoJaUs^riediela vteion, 
adola noticia oAroo el podar del Altiaiino babia lieclio elaochu de 
I doi liiiuiUii.1. pan que eo bien ordenadoi ewuadroites enarbola^en 
loR catiDilarttíx ile la cai'ldad y dü la craz, publleaudo abierta s^iei'ra 
al ionuniu, i-»yo tirana príncipe c^Lilm apudeíadu tío la mayor pcu'to 
d«l mundo. <lia, Fraii«út<x>, do«lx: estemos nrntes, y para «n uno es* 
IrecbadoR mii el vinculo del »iaoT, f no podrán pi'evaletor oontrn 
nosolnM las puertas del InQerso. La empresa es la mia ái-diu i^uc 
pocdc caber e» airazocies liuntanoa. pero vencerá la fonnidaMo fuerza 
de tanta* díiiimlUidej el poder y protección <le Marta Sanlltima, íí»- 
boni namtra y Madra pLido<i-i:iii.i. ipic lia tomado por Atenía aij' 
esto trlusro, y «on da iaoomparablo valor lus csluorxiH do "u pic< 
caí Inmensas 

]0b amistad do rirmcsi inoxpiurnable. Armada coa el sullo du la 
caridad, siendo Dios ul molúiu^ro! ;0h tc:<i>ro iomlímablc, Tiiiculodo 
para hereocia do U>s bijoa d« tan S;inlo-« roilriarcas! íQnií^a so atreveri,| 
' á romper lazos «loa estrooltA el amírr ardionto da estos doít Lumanos 
seradoes^ íQui^ *J atreverá á provocar los rigores de su ceflo, y ne- 
gar^.al recurso de tan podefosos nlodotvs, rompiendo vinculo da 
luloft tía siAita, establecida cua su ocio? Va intentó algún m.-ildvolo 
impulso romper «ato nado, fo^c^}e»^'lapla^l dusltacorlc; pero iiueilaro» 
Írritos y delirados tan toroidos iotenlus. Estoy persuadido á ((ue La 
lurbacloii de pas antro estas dtjs úunilias es obra de ks kslocia.t dtil 
demonJo, qao ooa aparento! pretextos tira á doslaccr una concordia 
que ea el conjuro mas ellcnc y funnidabio que teme su malicia. tJiü- 
daa las amd. y snnó la Providencia del Altísimo contra vicios y erro» 
reo, y naidas han consolido tritinfoa admirables da Jtcn^o«, do po- 
ciftores y de Idolatras. Quien las derone la:« deaarma y tux iiuita tas 
fuerus qua lia.-udarun en aquel abrazo que les d^6 iiupjuj» on la 
memoria la caridut ardieate de ana venerables l*atlres. SOO' aqnclla» 




— »7 — 

4os eolDiBiiM qiM &>lotDi»i puw €» »1 «trío de m wigiüñeo teiiipln, 
wbr* cnfos c^bwtM bombros 4«licuuttbii aegun U inmenM IWM- 
tlumtira d« su IkbTK». Brta dos, poro tinldM entre al eoa iii«FtM c»- 
¿Msui aoBM qus on b Diuoa de aailMR owutfttta U flnaMa de >qaclla 
primera sin Kfcnnda manvilU del mondo, No me tooa dksourrir ooum> 
pancfriñKlJi coaotlo •acr'úm como btrioriador; pero no puedo blUir A 
k poiutencioQ de una verdad Un imporUale con las Mtlcisis qae iuk 
Bhtn la historia: inmúe M ve« que la milon de «eUs dos £imilin« 
deadtt que Dios Ug puso «n ra Iglesia, ha sido la oonfedsraeion y Ijira 
BAspod^roaadequasebaralidopara tnani^rde|ii9efiemtKn«. 

ItataltannJtukU» cooln loa albigenses y ntdOBses, l^mftm«»}o> 
CarlM do «iiuelloa primeros tfeoipM de bu fiíndadoa, y ona este triun- 
fo eoronaron de ftloria mjs ainooeK. Kn U «aaidad <Iti mu doctrina «xm- 
feMKna d coló du )n pureza <I« su fé «1 antidoto, contra el pestiienle 
TCBeoo de aua «rrurem. tan eJlcsK, que á pocoa altos ni momoria que- 
daron do su«e«Ciiiiila>cu; asi lo celeltraCicaonlo. airaron Juntas CD los 
rtftnos de F.tputa, i ilesterrar oon la laK de su prmlicaoioo Íki sofulmts 
borroroaas d« culpni y crroros, onarbolando viclorioms loe «Mandar* 
la* de la verdad. Juntas en Karfofa apagaron ol incendio de otras 
fatnúia*. eoceadiendo hogueras pora sns aecnaces, para qneeu «1 Aie* 
go se purificase U (¿de la eecorla de la fUeedad. Juntas enlraronen 
Soeeia, y de alli dispararon en bijas suyoe rayos y centellas i todas 
las provincia» d«l Septentrión, que coa el ardor de su ooloy ens»- 
flanu d4MÍHci&roa «1 hkelo f obstinada dureza de sus corazones, yeo- 
eeodieron en parte la primera lumbre del Kvaii^elio. A arabaa juntas 
descebad tanto Pontlúra Itonoria III i las partos de África, por pr»- 
dkidores apoeO^Uc*» contra la secta cuahomelana; y pocos m<««sd«^ 
(oaseoo embajada al emperador lllmmamoliD: y fia esta espadtclon 
Tvbricsrun uiuclioi-ile ellos las ver<Jade^ de la (S católica con su san- 
gn. Bate mismo Pontldce, con ttula expedida aflo sexto de kii ponti- 
Aeailo, les emilld la reforma de cfertis abtuwa que la avaricia d« loe 
•cleniMIcüS Iial)^ inlrodocldo en Lisboa y reino de I'oi-tuKal. Poco 
lÍBBpo desf aei el Kuito PontíAoe (íiv^torio XI i ambas lea encarKA la 
pradÑaeioa de la [^zada en («-la la citaliandad. para las ipierrss 
OOBtra el Soldán de If^pto: y lo que mis ea, las lU'j lii predÍ<Mciaii 
aeotni la n-beldia de Feiterioo II, emperador eisinulic», ca eayn vtn- 
pnaa piBi'dleri>n muchos de siu bljos vnleroeameote Uh vidas, aa«rill- 
isilii 1 la dareiua úá la l£l««a. Hile mlaoio Pontllko, á Inalaneias d« 
Dala, rey do Hungría, seAalA predioidores do ambos ramilias pora la 
iattncdou de \aá Qimanoi ciamitico^, que fugltivoii d« la tiranía <I« 
lat-titUCM M liabian aiapftrado m sua reinos, líate mismo instituyó 

7 



— 98 — 

4c ambas (anUlias inquí<i'\'>res qns flxUnguí«Ma I» liercjUs qui? wr 
iban inlrodndrado l«siamente en el reino de Navarra. iQa* fhitos no 
hicioroa wl» iloa religiones noidas en todaB tna iadias orienUlea y 
ocMdeoUlerf Ninguno hay qiie I» ignore, y nlngono qne alo admi- 
radoD iM tw. 

Pero no hay <[ue eilnfiar qao rotiü eMlareiHdaa familias sean tan 
unaseDíasemploM. si Marín SantiNÍmii en mn inolltoa l'umtadorj* 
tai ea]iiA y citrecbA con viocatiM de eterna amistad . aprobando y 
«wiiinnando Mta coocordEa ^ KacratMnifl Hijo, cuando \m admtlli^' 
por Sadores de la Inlotorablc driiita y opresión en que ae dallaba <tl 
mundo, oonlriida por las culpas. Y ñ oí notmoaodehlNtorimteclesiii- 
tkni i[ulslei« tucDr paran^oa A «otcjo do ostas dos r«lÍgl<H)U, desdo-' 
ítití principios hasta el «Indo pmsonte, veri ta admirable províd«n- 
cji coa qne el Altísimo las ha mirado . derramando como ¿ nivel v 
compds en arabas loa berteñdos y fivoros. qne las haoeo «n la Igl«l.i 
lan vcneraMea. ¡Qná un!tl>rmldad en los Santos canonizados, on los doc- 
lon» admirables, en los mtrtirp; inrictns, en las vtnrene^ cnndlilisi- 
mss? I.m" Jacinto* y !(w .Vntoaios ; losTomaws y líircaavciilura»: lot 
Vicentes y Bernardinos: los Antonines y Luises: Las Calaliua.< y Clurax 
lo« Pedros, los niegas y las Rosas. Iam Snmos PontldcMi. y dltimn- 
meote en lodo s» veri una virio<<n proporción, una admirable y dul- 
císima armonta , una ignal y cari»*» correspondencia , que no parece 
aiBoqueeo esu Iglesia unirersal quis» Dios, para sa mayor adorno y 
singiilartslraa gloria Tormar e*l<M do« (amarines en qu« dcposllnr 1 i* 
sSiaJM roas primorous, ricix y do m^or gusto en el precio y en In 
nriedad; con propniv:¡<tn Un ísQ^l, con d»tri1mcien tan conforme, que 
en ambo* admire y embelese tanto la unios como la gn5d«Ka . tanli> 
la ooocordia como la «oborantn. ¡Ob'. Ouiem Koa qoe esta bermanda<l 
sea «tema , qiie esta dtildítma consonancia de árcelos sea perpetua, 
para qne Ion liÍjo«de non y otra lamilla, unidor al susvo yu^odel 
Grancolio. lirón de ta earroa de la r<' y Iteren la gloria de la Cnix 
por todo el mundo, pan que unidor ponfnn el hombro al reparo de 
la Iglcrtía en la reform&cion de la.i costumbres y oxirfpacioa de las ):e- 
rylw, para que asi eonformes, dommpetkon gloriosaraeirte la obtiita- 
elon que ooBtrsjuren .*»« santos Padn» cintado satlaroo 1 U« linnzas 
de un mando gravado de culpas. Conlleso no baber podido detener h 
pluma, Iterada tanto do la verdad como del árcelo. Mgo con Ingenui- 
dad qne cuando i la luz de mi propio conocimiento registro mis mti- 
clus miserias y Mtas «b las oblígaeionos do mi proCesJon. me cnn;^¡<> 
mucho, y suele aervime de e<m9aelo saber que amo con ternura S mi 
Pmán Santo Domingo y i ios apostAllcos hyos. porque me panee i«r 



— fltl — 

«Uc Afecta ([iM jLíento en mi tui carácter y seAal de qiw aof li(jo du 
Sea Crancijca, ato. (1>(UM:a sertifica, tomo i, escrita por CofimJo;^ ' 



ÍUOGHAKOS V ESCRITORES QUE SE OCUPAN DK SAN BUENA- 

VASTOBA.. 



FoiroGalesino, abogado GoajistorialdelSAcro Palacio: l'üa ■9anc- 
/* Boutofntttne. 

Suniu: Vieilf St.-BoiM'N'mure. __ 

Natal Al^andro: nut. Scclet. 
Earliliied« Onnlc; DeSerip. Ecciet.,w^. JU.*ii, 
Pabricio: fiíiUof. Ecciei. 
Trlteuio y Itellarmino : De Script. Ecclet- 
SpMide, Brovius y Rsynald»: In Amtai. Sccl. 
Wadíng: in Annat. et Büliot. Min„ tODWS til y iv, y Nueea 
Ston, iho 1845, Uajro, pig. S, Diim. üO. 

Juaa Oermn r Tratado de los libros que dtiten leer tot reliffionu, 
5- en el ilet Bxámen de lat doctriHtu. 

S. Antoaino Volaterran. Sixto de Sena : Biblioteca Santa. Po««e- 
Tin, Anbeci, TüóAIü, Raiaaud, Hilrengemiiui, I^boulaya, Marco do 
Lifbona y Dupin : Bibliot^ de Atii. Ectet., síkÍO XiH- 
Baillul: Viii iUí SaiHts, 1 1 sub. 

üéféíé: Prufacio ile la niiei'a edkiion del Brei;iloqHit4m S. ¡lana* 
üfejUwtB, Tübinga, Ih45. 

Btronio: Annalex, aho ISSt. 

Vida de San nuenacealam, por el abate Ikitíe, cuya •díoíon cita 
la Siojjrafla Mnieertal ecletiá*íica, lomo m, pd£. 59. 
CI Martíroloffio d« Arturo. 

Los DollBiido! flitan un maiiiijcrilo anónima, que contioa« la vida 
^1 Snnto. 

Viitra FrancUcana. 

La oración sobro la vida y mérito do San Raenavwitura. escrita 
por O^taviano do Martinis SÍDUOssanura, abogado comUtorial del Pa- 
lado apostólico. 

La oración de Mauricio Rrecno sobre San Ba«iuT9iilura. 

La du«r(acioD dol Rdo. I'. Juan Praacttoo de PaviaM, sobre la ca- 

actOQ de San Kucnaveatura. 
El sermoD del Mtro. Raberto, üe lauáibuí S. BonavetUara. 
BaitolotnA Pinno. en su obra De Confbrmtíatitut ChritH et Stuie- 
Ptaneüci. 



— iOO — 

Maroe Ulj-uipooeue, csorilor dol b%1o xvi, aiiapU6 U vliUMct-iu 
porPitaiio. 

Comtijo: Crónica franciKona. Primara pu-le, inproM on Ma- 
drid, aflo IflSe.— SogQiida id., en id., ^tío 16&t.— Tercera id., «a Id., 



BECL'BHDOS ACERCA DE SAN BUESAVBNTVRA Y IJ3S ESTiriHiK'í 

VRAXCOCAKM KN IIIJrA.ÑA. 
U* HMltOd***!* ••erlto'-n i^lmtim.. .ir- Km [liiíinvirTliim — !,• TTklwjMde (OH 

imKlionMBii ¡■(D<t- -j ii Hfninda aiii^- 

Amiw, «KM y laiicu» -ibA— 4.^ ■'rotoorvit 

d«IÍKÜH}fio IiAlaoicni^i '^'> . .-. .._ Ja alguoDk profiMo- 

■wt CrañctocaiimcaH nolu tv.— ': (rM4ail traaclKoiu oci 1.4- 

eli*nt«. — y.* (idiíanidjui de Alt-i: ■m la oniaii 4e !t8a Knia- 

«Ucc.>4l° Cálcalo da S*D I Wru > ■'" ■■■ t^odaMnn ryal 

da eikidf«*«acuUitU»aa Alcalá^' 'i rraiKiitMiii»! 

tfoZaruoi*:ooli1|;IO dvüan D4w;i . ni.— IS. Toul«- 

(ia iDMiu^MSan ItaeiiaveDtiir' ni <-'|jnrij.~i.>, lunuj-criioda san Bnana- 
TciDtura aa Mrcaloaa.— I-I. Coaclualoa y lUtculpaa. r 

S \.*— Motivo de tsUetcrito en oitequioae San Btteiuavntura. 

El jMqao&o tratiujo que hice acocea do In oitMfitna tomMíea ea 
Bipan«. con motiro del Mito centenario d« la mnvrto d« Sanio Tomda 
d« Amaino, me obliga á otro analogct acerea ds San BaeoaveAlura. v 
ooo igual motivo: pues siendo hcnaanna laa dos rellgiODea da Santo 
DoraioKO y San francifoo, parecería cuestión de menos valor el na 

d6dk>ardti9t« Igual tni'' -rido la Iglesia y la nación «spaOola le 

del>en tanto en matcri:: ^tiui. A^nmAs iu<i c«lo tmbajo com- 

plotaria aqocl, si yo tu\ .. . -j.:.itjd y medio* para di9«u«npeAar!o, pues 
gnardando altemaliva, «Moa aolluí t^urla, ee eompremlen lo.i iii-^ri- 
toA du los uiiO-'t poniéndolM en paranj^ con lo; de toj otroa. I'or da^ 
IfTAcin. QO tengo Untas noticia; a''orcn del ostddio do la doctrina de 
San Buenaventura, y lu tttv.'iü utilUim», ímporlanteA y irrandoa i loa 
<rio!i do Dios do Ins alumnoü du mtr .Sniitii i»tán «n gnn parto Uicuro- 
«Idas, r enasta trabajo el onouotru- noticia;» aceraa d« «Uom. 

8 i-' Traben dt la* fraaeitcanos tn iiMrucdon primaria. 

DMlioadott los tyaneiscanos áU edncaclon del [meblo, y don roi-Jor 
dtcbo, de los pobres; raodeetos cnanto colosos an.\ili3rcs do loa pirro- 
000, piredlcadoreseii los campos y co Lw aldeas en lontoria do an^- 
ftansa tomaron la parl« mis hamilde, naáarada.^ pornelDotivoni-^- 
&0S brillante, pero en cambio, ulillaima, de dirigir las wctisLu ¿c 



— lOÍ — 

pMriWOlni {tríRUria. Toiloit nos aconUmos iIl- nuesli'o catedi-áitcQ d» 
lloioAa. Teología y Derecbo; pero ¿quk'o m Acaurda del modesto y 
oto» proftsoír que sqMA las impeFtin«ac;aKdel párnilo, «nvcTiAndolo 
labsebdariorroapt^púrosniíliiiioiitoKle La doclrlns crialiíai? Y 
a todo. oeU taií La tara. U gran txiv.t de Im bij» d« S«n FVaiutiw» 
BípoAn y en otros palsM duranlo lixt últimos ngloa de la Kdad 
' Uedii. 

Bn»c.inilo y relxisexiiiLo aranosamenle notidiu acerca do la iastrao- 
eion primarla «d BspaAa. apenas hs llegado á rcakir oedia dooSM da 
ftaa. Ka vano be ]traguiitaaa a proreoorea dewciielasnornutm, aCkío- 
adOB A estudios histórico», r que yo cr«ia tuvloseft reunldM alginiM, 
' lo menos prorinojales vloeatM. üíngnno t«nla masque yo;Tai]u- 
parU tenían m^os. Tno mo respondió «^ne mo afiradoo«ri« Lu 
ic T*> '*' '''i^*^* '^"■'o t"e dijn: «Xti hallo nottcias d» otros mustros al 
traseKiruL'l.i:^ qi'.eluieoQVi-nUM ilcSan FranciMayUs catea do )o9 
jieríHtaa»^ 

La casa mnnidpal, algún eranoro alqallado. el pórtico de la parr(>- 
quia eran lat e-aciralas de jnatnicclon primaria basta muy eotrade ^i 
Sigio XTt. dondo so cnscnülia i lofiiifiMü l«er, rpcnovimcnleáoaüri- 
btr, donde aa baliia na coiitooIo eo que *e enicíÚM. Y no «ra mojor 
ai mis Ibofijero el encado de las 0sc(i«las de üiatruccioii primaría ca 
«troa paiMf. IxM fraaoeses llamas tf parvit al pArtioo de la Igleaia, 
■«trftndo BiaLkaiente el «oento sobre la silaba ñoat, se^un su ooslam- 
^m.y detUpirandi» ast el dalíTo plural parvit, qne, bioo pronnnoiwlo, 
4«m ft conocer á cuilquínra que era sitia cMtíH* parca, «1 pan^e 
«le^inado á lot pArTulos. 

llvrU auealñu dias, y en los primeros euarenU aAojí de e«te sIkIo, 
^JtodaTia \*3t eAedelas da instnccioo primarla en tas aldeas ustalMn ko- 
tenlmente á eargo de los 5S«rlsbwe«. Se habla de que no ulaban 
Men; poro sobre esto habria modio qoo liablar, y no «s la ocasión 
oportuna. Do todos modos, es indndsblo que l.-n de loo convenios erwi 
lu^ ^a, mis ooncnrri Jas y He más sef^ros adittanloü. Il^bia á roeea 
«o Hlos las i|iw se Ibtnnbaii Janliw de Satt Cttiaiui, que daban toe 
IRuloa de maedroa, pn^vio exámun . y en clla.4 ^lian ser «Karotnado- 
rW natoielmurdian de San Kraoclioo, d algmi otro padre grave y 
«xperto ooBiDrada por ^1 . y en unión con otros maestros do la capi- 
tal. \ esXo so rodacmo entasces las escuelas nonmles. ¿ 
La primera «seuetn da primen» letras que hubo en AiiM!pica Itl 
;Unt«o nn lARolVaMtscanollamado Fr. Pedrode Oante. «n el (<or-I 
ato Am S»H Francisco de Méjico. CoRservábase este jilorlfiao y tr»-J 
reeaerdo oon el rrapdto dobldo. j el nombre del humilde 
lago se pronaacialia onn gran caHAo por los etpafloles y \ot iodig«Bas, 

ras Pr. Pedro fb<« hombre de mérito por más de un conoopto. Pero 
ranlaeieo, qua destruye cnanto toca, como las harolas, prinelpiA 
por desproeür y dospitos proftinar la capilla, cuna do las primeras 
letns en el Nuevo Mundo, y Jnarex coacluyá por veudena á unos 
fiortjí-ai»ericaiio« prúteátanli». 

ror lo que h.i(-e á nuestros rntaioneros de Pilipiaas, ol Sr. liarrai»- 
tesle^lu MchoJasHclaenaselenvno, dowribtcndoan ni discnm 
I r«co|Kion es a Academia do la IIi<toi-ia su» tareaü pin cnsoAar á 
— r emikir X loi indios, ■cn-iülaiDcntc y á poca coala, jiaoíéaidelea 



— 102 — 

tlibiij»' tas letrst «n ta areaa, y preloiIUDdo el slítema tanciuterüaOv 
j «so allá en «1 siglo ivr. 

Id «raadon del Instituto de laa EiacaelaaPtos.porSaD Jo96 deC^- 
taaau ta Rotna , ta de los BethLemtlw, por Judd de Bctancourt en 
Dsntns colmlu amerieiitts. m^oraron mucbíO el oslado de Im <m- 
«itelas de instcncctoo prinuna. 

iM* PrvUdos prinuipíaron á t^ar U coaxt de ración ua e.tte Mwtu: 
la* sí aotlates mponian escueta en todoa tes pueblos, daban dfspoai- 
tíouea aeerca de ellas y ngotatian los deberás de los niMetri» en la 
enseAanta del Otedamo. Creébanae colegÍM para niflos con titulo 
d« fíuérfanot, DoefittMt a otpoa andloNos: mas no por oso lo» fnn- 
ciiicnnot cerraron las tuyas, y en loactios pueblos, al volver á los coa- 
veiilua d aíto IB34, abnoron noc^'amcnte su* escuda*, con no poo» 
beoelkM y ceunonía para Iva paobloí. 

$3.* ¡ítgu»da ftixeñanza: arten y lejapnas.— Raimundo Lutio.^ 
Rt/iirrsat de ta religión fraw-itatna para fbmmtar ta enaeitanxa 
df ¡a lengua arálHga. 



No vamu i tratar aqnl de la Jootrloa de Raimundo Lulio, ni i 
irapognarla ni tkfonderla, tarea ajena de nontro prop&tito. La cnes- 
tion acarea de sa iniporlanda, utilidad, exactitud y ti-acccndencia, 
osla hoy lo mismo qne Iiace cien sfloe. Loa apologistas la liallan tM¿Ít> 
■me , V aseguran qiie do se ha dicho por loa modernoB verdad alguna - 
<|ue ÜQ se baile en sus libros. M$ ad venarlos la bailan pueril, rtdtoula 
y emlirollada. Es la cierto, iiuo en tos síftl»; xiv y iv tut- muy segui- 
da en Cataluña, Mallorca y Valencia, y que ta profueaban mtictios va- 
rones sábioa y eminente», aobre todo en la IJmvonidad de Barce- 
lona (1). 

Eo la pugna entre realistas y Domlnalittaa, Raimundo Ijilio, eon la 
mayoría iaio* rrauoiscanoí, combatirá ^stoa, que trataban do reducir 
la ciencia á ana Jerga de palabras abatrusaa y aicoiDodattcias. como los 
kraaaialaa y *un los hoeelianos y otroe aeotarios modernos, que so- 
flando la Olosolla á m cnodo, dMprcrJando la historia, desconociendo 
«Q todo el mundo y el eentidu iiraclio. pnriiIví<!Ddoae en una nnbo du 
cavllacictiei imaginaria.i y de un idealiuno fautáitico. «ueAan deipier^ 
tos, y aa creen sibtos porque al los entiende nadie, ni ee antiendea 
elloF» miamos, Asi eran los arerroiatas del siftio xiv, y loe eaooUo- 
tico! y ergotistas del si2lo pasado (2), mw combatieron el P- Almeilda 
000 sus fáciles tliilOROS, Isla con sii adtira, y otros «scritoras. buenos 
caVHlcos, «en buenos y súlidos raciocintoa. 

RainaBdo I.ullo, tiombra de mundo, coi'tesano arrepentido, explo- 
rador, uatemáttco, qnimioo, oaturaltsta, viajero y pollglülo, no póii» 



(1] Vtito tabii MU) la precio» Cbrm d«l Mn. V. Antonio Raimniiilo Paa- 
(«•I, tiWmieiiM lulloHiUn. UtiilHda J>ittmtrf»ti(nn dr ta asiiia ndMM* 
n*, «ie., BO IMUo (a 4.° da »D pagina*.— MsiSiM: lT»e. 

en Kv MCTMSMpur «nraltUiM** mlaniUinM apili los (i>»I«sihi, dolo» 
•10» Mhurlaeii^ im-.h». « i '•>• conlea «1 caloUcí«nio aptvU* y «i>tM-iara «lan- 
1>rr. ^IIiUiiDr ' TOtavUcavanUmitctniMialoi (MrljKiiettcos, qn* 

'«tTOtUIítii < .-r' tascouM mia aniclllMeii Alcvodi y k>gwa. 



alemponnc i vivir de fanlasUs, cariUcioMs y palalireria. HaxM en 
lodo li nson, «uludi» l)i naliiral«u. explora lo qi» dtco la esperlen- 
ciA, T lleva tas cue4lio:i<M ni Inrrono pnicLco y ho In r<i«ltdft<l. 

bosctonUw i]i«i j uuiive «nroro!« contra la üi ilvniínció lUtmando 
Ijaüo. tiallsdos poc <)1 oo l03 libro» do Avoiro)», por loa cualM «c «n- 
nOaba b&loeoluai'útoU^ica;; nota el cltsdocUteroiensel'. P»eual 
que esos Arrortn* imn pr»ctAmenl«, y en su majror pirte, los que reoi>< 
nban y pr^iHitaban eoaiod*«eabriroion tos recientes y progreso fllosú- 
rioo Im iinploü / titulado* /Wso/hi y etptrUit* /Imv-ím del siftlo pasado. 

Skrla con «urlosa parangonar ÑtoK ooo nqncllo», y por modio de 
DO eiludio comparativo, oooctenxuilo, Ituctio por p«maa oomputcale, 
•leoaoítrar que los preKodidos Btiolantoü de los eoclclotwdislJa del 
ñglQ pasado y do las hafreltaaof y krausisUs de mío no son akno la 
reaparición do diidaliM paftanos de Arútdl«l«8. eiabroUadoa por Avor- 
roes, y que. purilloadu* por In Tuoloüla y la tllofotla criatiuiiif:, y oom- 
baUai>slamlilMporRaltuui)duUiliii,i-udv(:aápr««catar»odMTarfro»- 
ndamMile «orno IVutos nuevos, díendo nsiliuLiite mercanüla averiada. 

rrasoindiendo de si íaé A no lUimuudo Luiio el d«ai!u1>ridor Aa la 
ajnOa Mdtica, del a^oardwate y dua de algunoe otiDs deacabrimlan- 
toa cpüaúcos, es to cierto (luo aun en siucslodiot linjjriUaUcosqaiso que 
tnviewn dsto* un nsnlído pr.íclico y <iv útil y católica aplicación. 
Ardía eo deaeoi de pr<?jii?ari init nuil^uniativv, ii«ri,'Kit.iba para eso 
aprender algarab.'a, y, «a efecto, apruii(Ii<i * liabUr «I ái-abe oon un 
ttteiivo muaulmai). 

Como el rey D. Jaime de Mallorea, iquiunliabia»ervidodeinayoN 
doioo. le apreciaba mootw, oon^sul6 de ^1 qui> IVindaM eJ ooteclo de 
ilirannr. paraqaealUapreDdiesenel IralnaiininosítvilQsfraiiciscM, 
y latnbion la TooIorIb y retórica qoe neoesitabaii saber para predicar 
y canToi'lir i )oa nioms. Hl mÍ«DO en an coitA» lo expresaba atl: 

Lo moua*tír di* Uiramar—Fitt a. frarfK menors dar^Per sar- 
rainf a pr^Ua,-. V.n el raÓnle RaiHla . donde por muchos altas biao 
rida aoacorétlca con gran Terror y cigoi^ea de peoiteocia, e6tableci6 
Uablea cátedra de Teología y lUoMfla para los ermitJiOos que allí se 
retiraren a «a oiemplo. Uas po contento eon todo esto, ti>ni6 i eunpc- 
110 el ouo BO enSeraev «1 amhe en \»% L'niv«r«idades, f fué con «.ilu 
idea al Concilio d« ViiMia. Suliadeoír que Im eeca»08 rarattado^ ob- 
uáidosporlovniiñoiMiruí oa la couvtir.íion de lo« mproi y uioriscrij, 
entAnced mudiearin, prüvenlan de la InepCitud de va» predicadores, 
mal bl«u qsa da la mala pradisposieion Je Mtoe. puoK al lnl>lnrlos oii 
árabe lo badán tas mal, quoobliKalinn al auditorio á reírse; y «i ]u«- 
•licaban con int>5rprulp«, Mo»,úduavirtmbaD loscúfloepto«,6 Iwtlci- 
^Tor«a!>an p-ir su poco «bcr. 

Loxr<i .it tin )Mi-cr>a oír i» el Concilio d« Viana . y la l^retal He 
üagixli-it fm- en -Tim parte debida á »ü oelo. aegua diceo vúrio« e«- 
critofvs. y w tieue por coda ooiTieiite. I£l canon viencuso ó **» la 
CterDotübu 1.* del lilico v ÍH Magitíria, después do uu lart^n pni.-tm- 
bolo. ea qiw maalUosta la neoosídad áo annmder \ai Icii£uua pnra po- 
der predicard los inllslos on su propio tdiunia, dicd «D aú part« dl»- 
positiva: «L't l^itnr perilla UognariM» poasít nobillUí- per InstrtMwio- 
ais offlraciam oblir.ei-i, tioo aacro apfirobaDte Conoiliú Scfaolaa in 
sobaeripUroni lln^u.inim ^eneribua. uldcDmqne RonunuB tiariua 



— 104 — 

ivttlilore conttff«ril. neo non in |>art«i«nM : at (Xr/>nientS, BODOnietti 
elSulRWntino^tuiltis pFotiaimtJroHíMilas. ataluetilMt ut In qnotlM *" 
Inoonim ipjOFuu t«fl«tnti>r víri si oalboUrt auRtoteaUm h>b«ates 
flobratc». ArabM» et CIuIJa» lliuuaniinnottiiiam, dúo videU«et 
onluactijinquallagns MrftltqiiÍKbMnr«l^nt otin tlli, líhrmdeliii* 
^ul? ip^H tn latiaum fldielll«rtnnsferont««, Rlín^liniruiis ip»ai9olliei< 
te doQjftitl...» 

Msiida «n MKuUa iptn «wla onwíiinaKea gralulU y qae la eostoan 
loa Obispas. «abiMM y monatterlo* a /«-onua^j en proporción d«eMi 
rMittf, pin qoa valga eienelon. 

I»s rmnciscsnos sa mo«lraron iriempre muy saldaos on Arto, v Ijw 
mhiooes que la vieron, Untooo PalMtin» nomo en Arrien, bají «I am- 
paro de los Royos de Angoa y de SímIIí, hicieron i\\io síerapro bub)«r« 
cniíw t)ll(Marab)>Ins j^OWritÓroMdoirRbc: do mmlo ñus si U L-iTlIlica' 
cimí leí deWA pop miieliQ* siftlrm i lo? jwbnw bijos Je Sao Pnaeiaaa 
Usesmalaa do loatnic«toti prtm:ii-ls. (ambiftn U» óahift la« pHni«nu 
«átMraaycolof^ioanaQgeliiadarun panieawftnrel árabe, y por oon- 
eti:uÍonte salvar aii utaratura. 

M notnliro dol P. CaHas. qao oscribift la ^ramilinn ^rabftyel uuloa 
diiMíinarinirabflnialHmos tonidn, padieran nntrao tos de otros vá- 
virrf llláJaftoÉ y arabUbu rnMu:Ui:ano><, y ol d«i I'. I^ríbondi. [Dtalaao- 
ro «o .Uarrue>3M. que acaba de publicaren laimpreDUdeRivademl- 
n. l8Ti, íu Gramáttn Araba. 



gi.'—PiV^fOre$iUfiio^tfbíUttlaiiarn lá Corona iteArOffMhi 

' " ■^ , .1 - 

Aigo remoto oa tal aansto ilsl fln prínoipal de e.ito esorito, pero al ' 
Hd laaxlohaa de Raimundo I^lio lo fin de la Orden rranclacann, y 
todfis t-^ ■ ' ■" ■ ;'-^í.T han pendiiin i¡i?inpfe puto homenaje í In doc- 
trina <: 'ntiim. MI primor mitoflra. No qiiorin Sin Ki-nn- 
Olsco'1.1. ...i -..y — irfjrfn'lieiitH /'.Vím; pero joóiBoesterili/araua In- 
genio» Sa luí culpado al aa^nado (lanera), Vr. BÜ.1.1, da haber hlaaadn 
•I pMkMmionld del Santo Fundador. No ban (altado apologistas i t>ay 
K\u*, ni ruarl<i4 raionoe con qtto darender au conducta.- no entraromo* 
i iltfillod.irlat oí catillcaria.'i, que fboni natn diva^noion tmix^rlínente. 
iQw'* \\» puntido. la lKl««ía oon loa eaoriloa de San Bu«oavenluni . Kt- 
d'i". IdIIa. WadinKO, (Jonzaga, Heno. Moquier y otroa mucboa antl- 
r h-stvy^; Xfn ntrnidunt lut^n tU ponaitt xn>i modio, $ñá 
■• '•'•lahrum. tií twranf omni^M-i 7«' 'H di>mo siint. 

l.íi^riMKf RalniuMloI.uUo nuca tm4«nio da instniccioapnnutrin para 
(os maestros y para los nifioi, dirigido i ku hijo. Bs quizá «I primar €»• 
tacÍHBDMi foriDa didáotl«a que tavo ta Igisliadu&ipnna. Rl maaalro 
daba principiar Mr «nsabar primero los artlcnlox de la fé. los illati 
"andaniienTcn . I<m Sacramentos y otraa instituciones seoeairlaa al' 
t6\irt) , y «I modo de madítar en la frioria del paraíso y en la« pona* 
il inflemo: paa« «con tales pen«imi«Btas los nt&oa ae índiBan á las 
)«on» cwiuicibrot.» Vio«ie ao aeituida la onvaflanza de lot doaai liel 
Bq>lrit>] Santo, BiaaaTantaranzaii, y \o% «iete gatas da ta Virnn. laa 
virtadaa y loa paeadoi. Rttléadeía tn<<fta á otros pnnloi da atilldad y 
iam da corloiUad. 



— 105 — 

. r iiar-B U cntoiunM ic. olta y de la Toolostn, tIorKho 
1bi6 mocho. Aearon d» la nionofia. «n qno as eXnnt<^ 
rnH, ili6 el Arte eompendiata é« ntconfrar la on-daá. libro niny 
curlo60yáun úlil. j otro iio m«^BM inaportaDte da U üontemplacton. 
tí» 1Í7X ;i «soribiti Umbton algunoslibros dd Trlrla y QaatrlTlo 
pokra ta «ottAann do las cioociaa libéralos. 

(.a ctuuelii ik-I iDonii) Randa Tui) aiwtenida porpiAdosM er«n)ita>, 

■ <it io Mipúngro faaron fi^uiaiiicanoii. Supnan entre cttot Io« nombras de 

^■^.Jitñe BsdlB I I3í«). ol ciial en fhtBelwano y liOMpuAK fué Obi«po 

^^tiUeaBa. y Kr. Oalllenun líMolani (1390): Aroaldo Dv.ibi-uy hixo do- 

^^n3C>ondel«n!mitorlo(1416)iSD oomptittsro Kr. Anlonio Calalú. Xñcz 

aflos de«piiM lo e«diú «^tei Kr. Antonio Arbona y Kr. Bern.mlo Jiian. 

enntlaAot. Arbiraa la «ediú oo J4Tü i Kr. Haimnndo \'u¡(A, y i^te. 

dea aOM >I«spncs. á Fp. Mario d» Pas^. viMinciano. doctor «n ai-les 

¡' ea CucUoliia, v Iraüe da la Con;n«)cacÍoa ÍUIUda do Vr. i'adro de 
>isa fdf Pígtm. 

D* todos estos Re dks iiue eran lultstas. De Kr. Mario d" Pftvct 
> con<ta, no sAIo qno 1<> era , «¡oo qne profosaba a^o4la ildclrín;) etia 
(rran enluaiatmn, Y que reunió maetiaa obrafl de l.ulio, r pop devo- 
don á (4 y i «I doctrina «c vino á Tírir en e! monte Ran'dn, riiuni«n- 
do á m alreikdor oIpiki Tirios eataslsitas. KavoreoKMe mpn olio don 
Joan II doArairotí y Navarra. permltKBdo al Prsw), aomlani«nl« PiS- 
tamr y amplíai- el cramttono, aiso también poner on 4<l las.trniaa 
reales dn ^^ rt;c4D. en seflflldeprnteccínn dül Riy.SÍKaicrona^.oti'oIros 
firvw entro Xa» rualoí se cilan ol doctor D. NíimIíii de PftLs y fray 
Uarliti Carboacll. No tod^w eran Tmil»: de Kr. Klartin oon^ta que lo 
en. y mlnarila. En caria qiM loe Jurados de Mallorca csuribioiiHi a 
Ctfnerot eo I.')l3 ¡mbre coiai do I.dIío. lo dan noticias de aqiHíl parfrv 
000*0 coatetDponneo. (;isa«ros, que «ra muy devoto de ^n Biwna- 
rpoian. cotila también mocha afición .1 los cstiuliof de l.ulio. Pero >*& 

Sr onlAncM L.ibia decaído aqitclto chonela, donde Ru!a[iionl<t se ensé- 
\ma gramática. mti^rÑn y Rricflo, incorporando sas e«lutliiM. como 
lot oDlecio; do Mira:i;ur y, la Trinidad, en la I nlvepsidad luUaoa do 
núina. ta eual había »ldo creada por D. Femando el Ctl6)i«o, A mli 
Me* apiv^da iiii-va el día 3íi de Ako»Io d» Í4í43. tomando el titulo de 
ÜníTcnidnd Inltan». V Rtándolo tanto, que loniu por armas la ollRie 

ÍdeaqMl beato. OtfUo. si, piu--« tiene r^üto eomo tal tolerado en la 
Ilftaua d(i San Fnuifli.'^» d» Mallorca, como rairttr por la K. Allí do^ 
CBon en on bormoM ««pulcro, que decoran \m siete artes tiberalet 
■a«<C8nibl6 en ai» Tníio y Qnatrirlo. Pooos fllóioíoa habnin lofrra- 
diii|B»BD UtnJo de tales se esculpieran «n su sepulcro en eaas per- 
d u r aM eg pagiM» de piedra. 
^m Uai no toé e<l» In liniea UBÍvcrsidad liiliana. I ji doctrina del lln- 
^Hnrtdo doMor ilnmiiiado einidiú mocho por CalaluAa y ValoiMiia. y 
^ioQ por la parle meridional de Francia. I'udiera Uainirwle por este 
moUro y antunomiRtloamente el fiUxoft) Umosin. 

Bl rey U. I^edro III de Animi «xpidift «n Valencia, d lo de Ocla- 
bn de 1309. una real cMula, oonoedicndn á BorenRritor Pluvia, valen- 
ciano, boultad para ensoflar la doctrini Inlinna en itoncral y ta eNpo- 
~'~1. y eo todafl wx partes, en li> roliitivo á (llotafta. aatronomla y mi>- 
V deotía cíeaeiaa tratadas por l.ullo, euya doctrina oalíMca el 



— 106 — 

Uooareí ¿6 talMtiftrs sfmilta, con faoulUii pkra «ta1il««ar mMiitnn 
utOneoR de e«a «nsoCanuí por lodos sus domtoios. Igwtl prlTil«gli> di6 
en Í3Si á otro valenoláno, lUrawlo FTascÍsoo da Soria DoumI, jr al «r- 
miUao Pr. Pedl<a Rofellí. 

("era aiii) Ihé mi* »o1ahl<! et privilegio oloriixlo ni prKtbiUro E\i- 
mino Tamj-4. prniti lo cuncedió el tentar eiideftanza <lc la dootriiia liilia- 
DaBnsDreat pÉUdod« Barcelona, poruiílula otorga Ja en 15 da f>o- 
tobra d« 1383. Hoora crxnde íüú para U doctrina liiluiia luoepodarae 
oi <a[ hiítdrico f mnniimenlal I'aiau de los condes de Bantélou. y 
honra tjimbi«D de U L'nirarsidad do Karceloiii ct ton«r por cunn A 
LvJilIciodoiida iiirtiltivi^ U. .laiiaed Orden de Nuestra Scttorn da La 
U^rci'd, y tionr:i pnrn lo« Rlt^^s do Arajcoa ol tialxir dOKtiundo per* 
uirwAar la* ciencín» uls paUo;i» renloM en Barooloi» y Hueüoa. Por 
vao híM mar l*^ ^ linivLTitiilad d« Baraeloiu eo acordar ko pnúesA 
la nsláUia del o^lobro Ülilsofo lualhirqat» entre ü» cuatro que debon 
ndoriurel vo^tibolo ds la Uní Vi^rsldad en su edificio nuevo. 

Se dirá, y co» naoa, quo sí todo esto lionna 1 la ^ntilto (hinci^- 
caiUk. titino poca conexión con Snn Bu eoa ventura. 

Br cierto, y oad» tenjio tpic rc«p»ndor á e»le cnrga. iPero daliert» 
■imUIrto al liablar de loi e^luonuM Je oaa fiíinilia en ftvor da la ins- 
trucción poblica en Bspaflnr ¡<!í}alA alKon hijo de aat Amilta, oonocc-ior 
lie la d<icli-iii>-i <l<ü Sanio r <U las cntnicn.t y tradiciones do sit Oivlcn en 
Kepaib dedi<|oe «u úows. que no ■MicAn (IcúM. A ftiladiar era punlot 
;Ojald ol Ir.íbajoque IiIm vi cHlerciense i'. Pa.*ciuil ■icfapn'i de la doo- 
trin.i tk' l.olio, >e bublor^t lieclio poraljrun otro en oh»eriiilo da la doc- 
trina dr. Sao Hnansvoiitun. por lo qne liAce 1 EspeUlal t^iizla está be- 
clio: oiiLil cncMiCñlpoKiiá mi ijrnoraDcU : pero jquidn puedo bUsoiur 
de uoiHwer cuanto te Im oNcrí tnt 

S 5*—íiotÍcia íítf algitnOí prnfUíúrM fraacitcanos de fíUtíofía ¡f 
TftUfgfa f» et ii¡/lo xv, 

^9 la imposibilidad de registrar detenidamente las crónicns Tran- 

[<tae«iiBa eo buso de noticiBa proEworales, como podrían y deboriaa 

hacar otros m4s dMocupsdofl y ooaoeodonn do ollas, do ilejaré de 

consitntarlMpocn't 1)114 ni aur y dfl corrido Uo Iropeudo, mÁs bion 

que (üionntraifu. relativas S profesores del 9ii.'lo xv. 

Loa prtmei-09 son Kr. Alonso ile Poma y t-r. Diego de Cuenca: en- 
«eDAhaB<*s(osonclonnvcnt»dúSxn Uíxiiel del Monte, provincia do 
CaslílU. tMiKun itícc WiiJin(ii>,t<iniou, pax- MideUsoganda edleion. 

Kl nil^iiifl (lii.'c Liml)iun iiiKi lú^la cl níio J43l> eoUanser tactores 
frtp<:iscanu« l<u qoo ennlteonn ta ul oulcüio do ^n Clcnoento dé Bo- 
k'iiia. que era d« eapaAolas y para «itpaiVoles , wgu» b fundaciou dol 
Cardenal .\tbomoi. 

L'n venerable religioso, llamado Pedro //íí;wíio. se dedicaba por 
enti'<no»9 en Italia á enaeOar la doctriua cri'Ulana í los itlAos. 

K'icia el aii<nDO ano de 1430 leía on .Salaiaanca por el Maestro de 
las Scnt>^:n<-^iu Fr. Jiun M.ildniíado, y Pr. THeito do Cnenoa dcKmpo- 
naba ou TotOM la citoira ilo Uibliii ú H.tcrilura. 

Loa fraaciicaiioí princip^ibao ya á llevar la iltulrtcioo y cultora, 



— 107 — 

: 1t predicacíoá evsoaiilica, slteiulc lo^ mares y á las r«¿;loni» 
BsplonidBs de la AUdotl<U é atedindíxt dvl «iftlo xv. En lu leUs 
ntuMl-if, i)u» llamamos Cunarías. (rabaj«b«n brítiumcoUi%n e«« 
conceplú. El conv«oto «lo Fg«rlov«ntnra teiüa treinU rtiliciOKM bj«ia 
el aúo 1130. Altl fleturii «I iMnilílo Sao Diego de Álcali : du allí salió- 
ron los doeo raartlres que asEwinai'nii loí salvajes i guanches. Allí 
también aconteció tais de ou si(¡)a ilo^pucs el portentoso suceso' je 
radar copiosa y visiblomeate luia Santa Paz ñ Verónica, auo liabin cu 
1 altnrdc San Iluuiai'onlitra, estando el piadoso I<nii do Lugo dicioti- 
oMíeaeii íl. A 12 du Febrero do l5"i. 

Ix» c^toilios une ailí tonlnn los IVanciscanoa eran do gramilim >- 
lllosona. y de iMlos Mgundo» to dico qao estaban en brillante estado 
ilukia la época de los Reyes (itálicos. Flort^t Uti tludium pMlaK'- 
'fhia, dico W'adÍAgO. 

íEd caintosycaántmotnHSuecderia lo mismo! Si los hombrea no 

t sprifiaron cnl<)fic*s: si la hUloria no los lia reffistrado en m* 

í'aulef. OioK. poi- eiuya (tlnrift trabajaron, no hahi-á olvidado nin^^uiii 

' I MM partida-t, qim chctÍU* alAn en el libro de ta i:(da uor su dedo 

■ft^oteoto.' 



B i'—Si^puctta Viiivfríhtad fl-anciseana fie LitcheMtt!. 




Réstamo hablar con este moliro cíe la decentada UnÍTer^tilail 
IVsBciacanji do l.uciiontc. 

Al Itablar ile Im limvurtidad«5 antiRuas de I-^^iaAa se suponía oue 
Uu (taii<:Í9csano8 tenían una en su convenio do l.ucli«iite, como los do- 
mlnloos ludo Avila, Sevilla y Abaasro, y los bonodictio»; la de 
íche. 

El Sr. Gil y Zarate, on su obra tie ta Instruooion pttblicaon España, 

I asi: t 

«LurA«of«.— &ttaI>lüeiásae«lKl¡]iiv«rstdadeii eloonveoto de San 

ciaco de aqnel poeUo. en I4SS, lúcodo coolirmaida por c) Tapa 

ito V. Nftda mas sé con respecto A «lia.» 

L'n director de lortruccion p«lbUca bion podia luiber int<)rrcitia<1o á 
la l^'nlveisjdad de Valoncja, d á los Institutos lomediatoa. l'ero el caM 
of ifoa en Locbonto «Alo babia an convento de dominioos. y no bay 
noticia de nno lo hubiese de SMt Fraoci^co. Y sí no hubo ajll con- 
vento franciscano, icAmo pnd» halwr Mta UnivcrRídadf 

El Dtoeionario de Uoreri, i^tie al hablar d«) Drffcen do Ua l'oivúi^ 
üáMit» en EapaAa dice ona multitud da aijiuroniauíoa 6 iiwxactilu- 
dea, da noticia de esa SDpueala Univeraidad. y d« su ori){Gn,ooea 
1423. sino en U74, en tiempo de Sixto IV. ¿llabrá venido de alii la no- 
~" á«? Bien poMlo sor. 

Eí\a n» ipic dc«iiuc« de registrar macho, nada he podido hallar 
¡uva deoia rni\'C!r«idad. Wadlneo ni siquiera babla do elta: al 
!iKa yo aulKt labrado encontrar dato aljiíino en sa volumioM» obra 
I diex y ocho tomos en íblm. Ivn d loroo último y de Idüíc«:i tii si- 
«mn cita el Moveato de Lochente, ¡mte^ Koatuude i LucAe,i/c- co» 
JLiVO. paea en U palabra Lmentía Imbta del convento de l.utfo, y 
lasAÍCo al tomo nj, pag. iW. Al ver que ao cita en el Ke^^iKlro de 




— \w — 

fíu\iit ^fgetlum I^Hlifícftim) \a lie enixioa lio l.'níver^iiUilt'n Lu> 
cholla, y qoe hay uiu de Slito IV antortetodo l I<m franclncaaDs i 
«re>r 6calade9 y conferir gndot, \\e;io i ñganrme que hableniio 
la Orden tratido do «íUbl90«r fJoiverBÍdnd m alunin panlo do Val«ii- 
ch. on TÍrtud do eso priTilofío g«n«ml conoedidñ d U OrdAn, m ha- 
bl4 de atln cerno do un tirar especinl coiKcdiiI» it In supucsU l'oi- 
TO-ddid de Ijuehente. 



g T.*—OHÍt)ei'rtftad de Alcalá: fut retacionct con la Orden de 
Stuí Francisw. 

Si á la Univocidad do Salainnno la podemu* considftru* ooiuo 
domioicuinii, piir ta muclia ItnpücUm^U inio tuvieron aiempro en olla 
Ia«rP. Doiniaicos de San K8t«>baii. dobemas considerar ü la do Al- 
calá como fHnctscaiia. por razón de hu fundador, por ta voclndad 
delcolcirío fV«nciscanodcSaa Podro y Son Pablo, nuo (iwimlia parte 
del edificio d«r U rntvvnidad. por la importancia dd eooronlo eoo- 
titriod» San Difgo, y purlo* muubo^ y irniincrito varonosdo laOrdon 
dfl Sun Francineo f]ae en loJo* tiempoo la llustraroii. * 

Sebaqiwridosupoaor que h llniwrsidail tenia mis aotiv ao orlg«n. 
porque ef arzobispo do ToUdo I). Oonulo Giidiot obtuvo del Tey don 
N'ínciiofil Hrm-n. en lá:iG, un.i real cédula para qiitt pudieae crear 
Univerfidad en su villa aivx>bitpal de Aleali. Si ba«ta)o una Um úf 
P>pttl pctra crear uaa Universidad, cata oonoailoik butriera sido na-i 
Itraa con. Mas para una encueta, por ngodoAl» que sea. se neoealtaii 
maestras, diaclñalot, l»:'al y dinero, y ningnna de estaf cnatro coaas 
trsjo la real cédiiln lie U. Siocboel Hravo, quosAiodióIosprivilo^O» 
deladitValtadolid. 

Alffttn bl^nrafo de San Díef^ «oatribii>-A i ntnentar este errar, 
diciendo que acudían áconmltarta 1m otcli-iti'^oii de la tj'uIrersidad- 
Ual podían coRwttarle éatca al Santo, cuando ni babta catedráttooit ni 
t.'niventdad. Es posible an« lo consultaran los9lbloB,qae no faltarían. 
y eso lAEtn para la ronlM. 

Ilay nn hoclio hístArtco que acredita esto, annqoo »e» ae^alívo. 
Cssndo (i>4 ruunKloon Álcali el catodrítim du .'talx manca Pedro de 
Osma. porD. AlTOBso Carrillo, con laoultadeol^acialeí y primadalM, 
concurrÍRron á «o causa j eidmen d« so dMtrtna toAlojcoa y canoaia- 
los de Toledo, Salamanca y ;Caraftocu. Pnea bien; nanea m^or habíe> 
ran podido flfiDrar los catedritico« de AloU, ai los hubiera: pnc^ 
bien; entro Im (Irmatqneaelun publicado ene el expediento, fljiura 
el guardián do San Otefo. ptav alugnne so titula mae-vlronl catcdritf- 
co de AloaU. 

Es cierto que babia en San Dlejro dos ó tras escuelas modestas de 
primeras letrúrgramAtloa, y áuñ alKiinodloedefllovolla. aunque sin 
probarlo, fiíndadas «fslas por ol Araqbispo Carrillo, pero de estas es- 
cacdat iñbí* en otrot ntuclios conventos (huieÍMCauos, qne no por 
eto blawnaban d« Univenid*des. 

De todos modos, el penmnieato de Cisneres, al orear la Univaraé- 
dsd de .^tcald, ÍUé dqjar 1n<topaiidteate el doaveoio de Son Dietco. i fln 
deqnelosearolareeiMtorbtasnelivtiroydevocion de tos r^ixiosos 



I irtr r 




— loa — 

, 9I raiáo (gue siempre tra« li agloiuerat^ioii de JiSvciuut, por buooos 
..,_j«Mui. lino que traza» los nlaoos el arqultedo Oamicl en un 
frada que » «xtaodia entre U viUa do AUali, entóocea muv |>e([uer 
ji, y «1 oDoveato d« San Prsncúeo. (pie tomó ilMpii>i& la aávocacíoa 
iSiuDIego, porhabar«sloRfliilo 1»)io íallvcidooa él. Daban lam- 
_ en i eeta [uraj« la casn cu (pie ostabiui las tres ««cuelas Tuadailaa 
^or Carrillo jnnto al conveiitu, en 1459. 

El día ii de Marzo de IfJtt salió a.<uteros oon la comtuiídad del 
convoDto de Sdu francisco, eoprooeBKKi. bendijo el sitia cli:!jrido y 
ooloeó U primera piedra del «ditlcio, gwj aa titulú Univuniíliiii, tmo 
«elegió de San lldofonM. Asi que al edificio estuti'o conduido, y quo- 
iiroa admitidos lot priini-i'<tjí nü!i-^iulR>, vico Cicneros i Álcali ú lliieit 
[OStodcl aito iHi& i ña do activnr qne principiase el curso el día 
Lika* de aujuel ai>o, como n vuridcú. i'ara catedrático de No- 
I poM á Gooxala Uil do Bdrgou; para b eútedra do Hsooto. i uo 
francls^aiio, lUmido Fr. Clemente, y para la de Santo Tomiá á 
I Ciruelo. 
De3<:rlb>:- Al^.a 'lumc;; de C3«trr> A estos primorea catedrüllcoa <U> 
llcsla (1). !->^ Fi . ('.kuiwato uauy venaJo en la doctma de Bsooto. y 
'eo medio LI•^ sel- al^ tardo, A, como se dloe mlgarmenlL', p^u-tüj^, 
«ipoiiia MI <lJ-íli i[>3 con darÜad y bastante eolidoi. Como tenia ]»ca 
&cilt>Ud para improTtgar, no quería r.*tar al potte, costumbre ¡¡w 
^lbiAeo Salamanca, y queso imitdcn AlcoM. doqiioalsalirel profá- 
wr de cátedra ae dcluvicsu un el posto de Creóte a si fteneral para 
napondor á lo que E« pn^f^intasan I04 díscIpulM. !J c>Mtumbr>< ora 
OLoy buena ti ékaa íe línubtluin á exponer sus dudas sobi'u la lecdi>n; 

^^1601110 uuubas veces las pre;^iit3i se reduelan á eliocarrerla* 
nslcitcias, y otras a un aUnJe vano de ingenio, üegó í oftaoer laa 
K* incoa renien tos , qtio (li<! praciso baocrla desapiire<cer. Scolí 
Inní, dice oWttritQr cita-lo, Cl^meníem todaUm franciscanum 
tvtun íM >íí''<u aufhívit lüiris í-^rtafuin clarainquf fx t^jut cim- 
mifriis iir'ftríi ft twn coiiieiniien-iant dortrinam eruenUm, íti-eu 
aüoqtii CtiintrU impetUUorú natiirtt: cariba( «ttim exttiMporati r/^- 
fwtdnniU fiíciiUate... qttayt raro quasitorrt líí&t qttos coLüusKUía 
rant adwUeitat. TaJ era el primer caUMlrittco francÍ!cuio de Al- 
piatatlo magiMralincate, y ison broves Taso*, por man» mnostra. 
ke que !>ii citodia fiKixu pitr Ma r^iion poco oonrarriila, oomo ku- 
: con la i\<3 !^a>to TomUs, qiu rejuntaba el slblo y proAindo l'o* 

linidu- toando 1 ¿ste le preguntabaa ^en qué oonsietla que aou- 

\^KHtn taii pocosá la cttodra de Santo Tomist respondía que la duc* 
t del Santo era dcnusiado ^crtc para las cab«£as de los Júv<}ti«« 
líos, qoo buscan mt^ bínn lo nparvnto que lo Ki^lidn, y quii>ron 
jiar pronto. Pfjiuria audUorum qim ¡/umH/uium n^mpeí' la- 
'hor^at: c/y'ia rti tauiúm quum ali'íuatido ru'iartUlr acl hiuK 
modutn ful aiuitf) rfspotidfbcU. Saitti 'lhom<e ttccfrinam incompa^ 

ÍroAiUm qitídemestf,prorstuq'iei:ttNt:li fiffwrÍ»p»rtt*ni¡e*H{ll)qtue 
I ti) iwKtni*imiiii«mn<iM-jXiwaii:i. III» iv.bi.at. 
(h f>«<Iro Ciru4io «ra K(e*I«Dla matciiiaUco y ronaoRTafo: por cm OMn^iin 
t«il«ortu de Santo Tomai* )ot idritft» y figura* cMica* vtido* *a aqiicüac 



nienraquejiKiantur firmifár .ifdntt, caeta'fn cif/i aolUti instar, nisi 
Itnfo vmtriiruU falori^percOqutfi'r, nuttitm <■*( eOrpori alim^níum 
allatura: ícl aitlfnt Bi-cpanorum ingeniis repugitarv (<L'iui.'n oums 
MOKA MOLKsnAU i.fCuriT (t). A bien qiie P«dro CItuaIo no habla al- 
canciJo nti«$tro3 bneoM Uempo* de ííftrrfíirf de en.tfñan:a, en que 
tosprococesjATeaMcapaltolaaconduyonon unpir dé alVoa sus il«s- 
«atfenaiiffs "^«'(t/iM, gnc ys no son !;(i'ío;«r-«. cnanto mínoaciwi'riw. 

No m mi Anitno dcscriliir niu! los adelantos do h L'nivcnidnd d« 
Mcali, ípiis iii vienen i cuento con «I propósito de cnle traliajo. ni 
pueden t«ner cabida eaniü redncida< llniitM; .tinndo el olijulodijar 
«onsisnadas las Intimas relaotoneí entre la Univer«id.i^l de Álcali y la 
(toillia flranci^ciaa. MarcaBsdés(asperr<MUraeiili<, b:i«lft en \» bbrloi 
deaqDelsuntuoüoodincto: y en Tardad quo si la .-<' irt debe 

tnt«rprctar i su modo el ponsami^olo de quien ni iraird 

edi(1«io }' del duütina de esto, ol artista c4tnvo rdiz tirs .1 iii^i?nipenr> 
de sn idiia. C-jando medio *ig¡\o do«pue!> de In in.iii^mc^toa de aqndla 
«•ileltro Universidad mandó el rector Turb.ilan c»n.itru¡r do piedra 
blanca de Colmenar la hermtvta y severa adiada de U Lnlversldad 
da AlcalA, que Cisnoros habla hecho de tapias, como tojos los adillcioi 
adyacenlcf. el arquitecto decoró la bennda con un cJiorin« cnrdnn 
franciscano, qti« i-eoorriendo de punta i piintj loiln el Triso do la fa- 
vila Ja. cae ¿racioumenlc por ambo» lajoj ttasta llegar al zAcalo: ioato 
liamcaijo de respetuosa gratitud al Instituto de donde prooeola el 
flindador. Todavía «)brc la puerta hay otro cordón meaos gneso, qoo 
w) d<»tao entre Inx moldttras del arrhlvolta. 

por lo que hace i la tílcirn do ensofi.-viM owotista, vomixi qi» ol 
iniparcbl Cisnero) diA Inntoáln toTnicln cimo i c*ta. Una eltedrn ti>> 
Rían Io4tomí;las. á cariada l^dro Ciruelo, y otra lo^toscollstas, A car- 
go de Fr. Cli;nii>Dte. CailauDD de ellat explicaba la asignatura en coa* 
tro aflos. Por eso se Ilamibaa cátedras de CMtffrtí-nfo, pues la elec- 
ción d«l catedrático dnrabs solamente cuatro anos; pastaos los coalea. 
si RO Ib volvían i cli^sír los estudiantes . coaaba de ensonar. 

Como V» ao dijo al Iiahlnr do la onsoflania tomí^^la, obtenían nna y 
Otra cátedra lo<s nuntuistis. Hntro loe doce mledrjticos de Ivtcote cu> 
jros nombres tenzoanotarl'M. ninnuno de olio* es franciscano, ni «í- 
crnicra IVaile: todos son eotfirialiM mayonai. 6 camMiigos de San JuMo. 
Vuf^Io por aIsunossGci!. y A mediados del sl^o xn, el doctor D. Juan 
Calderón, cotci;iAl ninyory canónico p^'initeactario de Toindo. qne mti- 
ríá en SU do Mano de I5!>I con opinión do santidad. R<ln. qtic ora muy 
amt^o del P. Mariana. fti<^ quien le per*indió iMcribie.-co u obra do 
l'uUiHcion 6 ettsffíama del Prlncipff, y asi lo dice et mlanio clislco 
historiador (Ub. m. cap. ni). 

No M acusará do exigentes á los bumlldes hijos de Sao Prancísm 
on Alcalá. 



(It IIabli>n<Iooniilid« mU tni)MirlnQU nolleU aMre* d« la onif&ana Inoü*- 
tica Hii Runa* •■ hablurd* «*te «iqHlo, ipr^rKlio i»U ru^Hton nnurluna df 
T.'anMniarIaaqal. alMnlraponrrlatfkii nríOMro* catsd»UfiM d* I«oto|n> m 
AUald. 



ife 



— ni — 



r 



9.'—Coieírio de Sa» Pedro tf San Pablo fn la {7nir€i-tidad de 

Aicaíd. 




Otra <l« las Instilm^iOM*, que nurcaba el cnrdder ñ-nDctAcano <1« 
ta t1alv«r«lilad do AludU. era el n^Iebro a>\egiíi i)o í^in Pedro f íihñ 
Piblo. queCi.fneroafiiiLdAiIeRtrodelraiitmi'Oilittci'xioU UnirorsidRd, 
«otra el conrflnto de San Mego 7 esU. 'I'hu ctüubro WegA h mr oste 
eol^ko, mKbabodeMcriliirse ta historln «n un lon>o en 4.', cuya 
portada dice »1: «Sominnrio de nobloí . taller de venerables y dc«tOi| 

Ida Al(?:il:i de l(<?[i:irt!ti, pan Irneie reliRÍosot de tcvla^ las provine 
DbSDTvaales do t»tiM reino*. I>or d vuncrnblu y Rinino. Cardenal 
'. Pranolsoo Cimbros, con su admirable vidn. •blinrado por fray 
iiAntceta Alcolea, |;iiard)aTi Jal lalfmit im!i!,'Í'J mayor: Madrid, 
aprcnln J-t >(«rtin, 1777, > Curioso ea «I libro , auaqna do mal gusto 
cX'V'ivn ':^rjt<]nd. 1)110 conlr.tstaiMn la huiulldatl cúa.itantode la !>• 
mi!: lita. í.t>* )iDroo< de U caw vecina tr.-istornaroD la calio.'a 

«n •- . . -mIo i ésie y otroi ladirUluoK da siiui'l coIhkÍo, como m 

Ee por .a ¡KirUda miuiui del libro, poes ni era seminario d« nobloK, 
uiA Di ^it) Krancisco ni Cimeros se pagaron de noblezas y alanlts 
, ni coli^-ifio mayor, pues nunca tnvo titulo da tal. ICIp^-it- 
iHanros fiKí, noMlaiuenle bacor k su Orden ese Ju.tto 
D^r-^NM, i::vm(I(>l0ua colnRio nkit>. 5Íno mái) Mon aliviar de estad ian- 
Mtí Gi>nre9l'J rraociiieano <Ic Sania Marín do Jesii<¡. qiieduspues toaiA 
»^adf»»eitn de San Diejco. KI mi!<ntn niancrox diwía, Wtnin reli«re 
AlTap Uo^iez de Getro.- ¡luüi* i-fU^íoti <MlUgii <íaiuUndi eoiitUUun 
r '(^•-•¡■'taametasceptHnieUttfbiviFranciseUH hw^oppidocffit'>- 
¡dfinias occaxitíoru: tía magitiris provimiaUbus jH&entUws 
■.r-oi MHÍaleahabcrrcogalui-.qiiinlmiiim UOvanis «xercí- 
I mnttastfrii .lilfnliiim el tranquiUlaínn iiUfrtwttfttt. 
Do Mte ci>|i>}rÍo iialleron hombrea uniinentus, qua honrnfoo , do 
laounto il 80 tnalitulo, sino también la Univenidail tnixma. \A m»' 
iteoetoo de «los coloelales IVanef»canos corría poi- ciMinla del noio- 
iBUfordeSan Üdoronan, >pie Uis dsbalo necesario para «ll«:.v 
>«li4]ílldoc*itiboi aijntadoal colegio mayor, y aun puedo docir^ 
l-fonnaha parte de <^1, lonian paurta intorior para In tTnivcmidail. 
do el cidc^lo mayor nxmíXfí ax(iii^i:do, n» tenienilo aiuel renUs 
' raanieoerse, vntó igualmente, de modo que aolüdúlIln>a«aiia« 
[(U- existencia de la lioiTeraidaí) ( l#:jl-li=37>«l ediltoloilel colegia de 
San l'eüro y San Psblo , no Botamente estaba abandoiuSlo, sino Um» 
blefl al)to rninom, scKun Mdecia, Bien es verdad que lo mismo suoedla 
eon lof apowntoK do lo« ooIi^cíbIds mayores en ol torcer piso, qno 
t«BbÍ«n so balLahan en mny mal c«tado y ftraa abandono. 

■ § 9.'—Pitndaeion reat de cátedras etcotitta» en Aicaíd. 

Heclu la ñrad.Tcioit de citedrsj tmnislaa para Ion doaiiniM» en Al- 
fliU. Val1a<[olid y SitamanM, ^eann quada dlcbo al hablar de la vnite- 
tataa tomistlca en EipaOa, leu Jmuius oooatguieron de la reina doAa 
Uariaoa de Austria, madre de C4rlo» U . que los creara cátedras pan 



— 1 12 — 

etUífiar !ail>x-'>i!ii9 siunsu. En viüta de e»to. tos J'i-^uoiwUM M 
díeroo por dosjiradofl d« qoe no Itubicw on la UDiverdi<Ud.aUedfU 
«apeeiu«« <lo En-olo, cuando d fuiMUdor lubifl mandado qiio su oaae- 
fiaaoonla Univi-nidad la daclrina do<'-)>l«, ndcini* do I» de Santo To- 
mia, ¥ pira ta eniN^iiia d« ai|uelb bahía nfiíubrado i!1 inisiuo á Tray 
CUmvuLe. Tuto la didoultttd «ataba eo allagár ra«dloH ¡tai-a i:Ui). l,o~ 

Sró atíi por lio el Geooral de ta CWea, obteniendo ds la r^ia muní- 
oeooia IM ntedím pan ll«v&rlo á cabo lucia «A aAo 17%. 
So cfocUi: el dia T de Eucro dtt 1736 m lúyi> bI djiiutio ana nitd 
pravifion, i!ni]uael(>ui«it<>(n><"laliaal claitstro inrormaso acorca d» 
una «olúitlvd «íal Uúnentl P. I-'r. Juan d« íkitu, un iiuo pudin pMTDUO 
pam fldUbleoer dos fáledra.4 eticottsUii, una de Ci-inia y otra Je Vts- 
peras. El cUustro ncild al pronto, pues el afto ITlHi s« había opueelo 
á te ftudaelon dedoacátednaoepeclalesdolJMc/O'-ArsI^MoSan tíer- 
Dardo, r se «obla 'lue los «amwliUseaUados w prvparabdii i rxiilír 
cAtudraá. como lo bicicron tué((o, dew vooGrabla üoct-. 
Fr. Joan Racon. A ¡vttr d« tuda, el cliiKtro, qno tooU i ! -^ 

KligioH IraocUeaaa Utolos de todwlablí; KHitilod, n» b'<i i> 

opuao ri»l3teada alguog , sino qw, por el cofilrano, acoi . i j - 

cus á S. M. )" a la Urdoa de San PraoctaoQ, por la boora qut> a ia Um- 
reraiJad diswuaaban. 

Ea virtud do ettn aspiíliiVae una rual urden. (uo1ia<U ca iraiiJaoft 

A 10 de Mayo de n^>, reftwtdada por D. Iiorenzo Vivaiicu y Ángulo, 

porlacualsoautoruabalafljndactondedoe citodraí del venerable 

(Soe{Ui*.V4(tíí<GMOb>)«nUUQÍver8Ulfldds Al«lá. pAi-R'juo l3iir«]:>]n- 

' lamí ttitmpredMreligioKM del OrúttKlfnMf'triiinc^fiir.'tñeo^dro 

I Sao Praocieoo. BI ooleiio naj-or paaó enUneus i ealii>ulni- ln« condi- 

ciofiM etiB «toe M Itabiaa de esJabfeoer las de« oUedm*, quu vran aná- 

logaaá las u>Mveald«3 eon loa düminleoe y Buiristaa, Di-iitandn (kk* 

Sfte de la urden el Roto. I'. Kr. Domingo Iiosada. lector cumiilu- 
lue.oooUMrio general de lodiait j- toútoxo de S. U., en la JuiUa de 
taUuaatiüada Cooc»pcion. Ij04 capitulo^ 4 condicironea eran diex y 
nueve, y la CMnlur*iiei>li>r,í<>á£Oda Junio de aquel labuno ano. La 
Univeniídad olrueia giurUnr .i to« dos catednitioUM tiMlut lox lioiuiree 
y uoiiaideraciones qiü á toi dentáfl del cUiusIro, y taiubteu ú .'«ua di4* 
cipuloft. 

Loe eatodrátieos bibian de Hor doctoree por Salanucio.^ ' " '■'•- 
Itd, Avila, Siiritansi. Toledo, Osmn, Santiairo, Granada. <^ 

Zarajiou. No uie explico la eselu^iom de Uiide Sevilla. üv>^-.,i>. t.-.c- 
voia f Olrns. Kl preeeaLado por el Uey dubta Itai'vr uu ei^>J^oio de 
lección de una bora, con puntos de vointiciuiroi terminada éita. se vo- 
uba por el rector. ooBsuiaríos y catedriticos d« Prima y Vtsparss d« 
Teolofia. SI Pentltaba retirobad», M avinha i S. M. j/an ^uo nom- 
bra:{>; otro. {JompnjuM.'tiue lli rolígiou AwicLfcnna i no oponorfo A 
uiniic eitodras. 

Como tos caledriLa» eran poSivoé, y la enMlkanxa gratuita, los 
slndloos de la Ord«n en WaAA «^ oblíifnhnn A pA?ar tufl raulu> <>n qiie 
incurrieran. Debia durar cal ■ . . , -ickxí: p«rofi el 

raludrálkit orrecin inMMveii 1 1, «Ireoturccn 

liu friaiilmriiu y coatra cateiUviKo? p^iu» :v::i'í:í ai Itity piúiouilo M 
deálilui>:o«. 



(}o«<lA con esto conclaida la rundacian, qtiu, «lücr costexlii par 
d Rey, hita qw a las cátedras se las llama.*» cil«lras do la Aittdadon 
real, i Aiíervncii de Us tocnUUs, qiw w llamaban RoniunoMnla cá- 
ttára» dr í,erma. 

ProvayénmA i i1ii«siIoNoTÍanibr« do aquel uto. Ixm dos primero» 
cstodrilkM fiíeroa fr. Jiun Andrés Monledai. de Crirna. jr Fr. iiMa 
Picaio. lio Vísperas. Arabí» tuibinn níáa colegiales en ei da San Pedro 
' San l*ablú, j llaraltan naere aAos de aor Ivclpna «o el de San Ihugo 
■ I Alvala. 

Lc^ ralodr^tico! de qat Umgo noUoía, hasta «I aAo 1774 iMliuira. 

1. adcmíK do los dos oilados, cuyaa regeoei» Iboron prorogadas 
basta «I aiW) iTÍ5, Ion <:Kiientas: 

Fr. iRTiapio Moraleiln. Prima, y Fr, Gabriel Vaqueciio: 17 W. 

Pr. Antonio Mexfa: de nts il t7ii0. 

Pr, Jfta^Fenian^tR/. Alojo: iVi6ántn. 

Pr. lOfé Vidal : do 17o« á 1774. 

Pr. Antwilo Upez, Vfttpi.raa : 17». 

Pr. Francisco Itodngutfidel Cerro: 1771. 

Ij03 Pl'. I'icaíO y Moraleja iltruramn muclto oomo teóloxiM noU- 
htea ea varias coni^ilUs i madindos d<sl «ÍrIo xviii, y sobre todo va la 
mldosa coe^tion d« los gromios , en <juo lo* Jauitaa y umoIÍ^Us opi- 
naran motr.i ir! P. GarcAí y olrot IomÍsta«, qiiu, fundados en laa doc- 
trinas lii-3nt<'v .Ict P. CAoGina, liacian atí impoaiblo al comsrcio, la 
ínilDülria y b i^uii Ira taino» «o )>i-iiDdes empnms. 

Bn las reformas ijoa u hleieroo en I7)t9 para aumeatar aátcdras 
de Dereclio civil, y en ifOi para crear las da Uerecbo pllfla. ntiu 
bubieaa fecha bo 1» hobo ea Alcalá, ctimpliaiido con la voluntad d«l 
nuidador. se respetaron las <^indadonos Hcal y d« Lerma, y dvspuea 
por el plan del8r4 icitalntCDtn. 

Los ulliiDosc«t«dr,ilim>i(dola rumlacim real rpcron: el P. P.HXib>r, 
relifioso ««cnipiiloKn y «ancilto, aoírrimo OMotlala, y Pr. Itirtolomo 
.Vltemir y Paol, rranuiMutno Jr tícri-a ile BarliaUro. y quo se suponía 
pariente de f!a8 Vicente de Paul, en donde hay familias que wneervan 
tradiciones deaqii^l Saoloil) Ürae^iwlente orador, y tiombrn pulcro 
r d« tliio trato. De ta proviticin do Aragno le sacú para esta cátedra 
el P. Cirilo, qnc le profc^alia miidi» aTceto. 

El Ultimo nomhndo gvim i-ñtedm di» e^tl fundación toé el I*. Bal- 
Uaar Yaíiat, yná rJii»; de la itivoliioton, y cuando el flinesto !>r. Ülása- 
ft. llamado por lo« dema^icix de Alistiá. vino á la celebro inocenta- 
eUí{i}. (¡no mató aquelU tinlvei^ldaJ. oujo cadáver, 4 cuerpo ain 
«lou, se trajo i Uadrld. 



, Ul ftdlT PiulwMUaaaufaTaiiiarlCídaUtard. doiKln huj |>arleiit.w dol 
Hwili^ r »■> '^ ni l^let, Cuino du m pronunciar abon al«iitin* ApotelM 
[ afraBCMailo*. 

fn !>»» t-K Biinlir* r-iltnl*alatrDHllo lBd«emlad«loarBl<?aráU'(>*y *loc- 

■ --- ,- , -!-■;. .. , -. iiiBiJeiBor -!■■.•■ ■•■■• • ■ ■-■--■ Vo ful Inlloo 

i.u»» w (. ;-irio.I#ll*ft. 
bliolaci. .nvorKWaiDl 

' Kal^. y «nlunoB H porta DiHV bi^ii. I.» >a<nkUt<l«Am!liioc»J;KB* Badlt: 



I «llM oiaUroc M tuitpr*;']*']. 



8 



— lU — 



i pi.ȣa (r^wiWi'M. 



pi>r««inciod«inQe|MsaAe8 w«ueA61a AloAOfía poripafHica 
Ah»li nd tneutfm Dípí ntmnw. Como en ella prohibió Cianuros el 
I tndici dal Dareeho eivü. v apenu dqjd dM oátmln* de tlarMiio oanA- 
nico, nomo auiiiiards de la Teología, todas loa «nsaOtiuas tenían ásala 
por ob}dto. y bajo eae omoepto lo que se llMoab* OlosoAa etA sola- 
mente un pralodi» 4 proparadon para la Taolof la. 

No conforma* wn «s te :• i ^Wina Iwi Jesattaif, luaUcaron vivamanta; 
jr, «i no loirraron luplantaB la Teotogia tomiala, par lo idOikmi, visto lo 
pocoquo TaltalaeiueQaBEadeflloaAllatatcaalMdaiweaeldigloxvii. 
cnnKixuieroa que ae les pennlUeae «naeíAar Olosofla sefua los aiata- 
maa do so eaouela, eotoo mía modornoa. [>«Bd« Mtdnoea, cuando Taca- 
ban las vUadraa, ae daban on nttornalivB. una ano tomista 7 otra A un 
Jesuíta 6aaariflta. Uat naem de rigor qna el tomifta (ím« frailo du- 
minico, ni ti atariata Jeaisita. Aal M bailan alternad» loa nuinbra- 
míuntoí: 

1725. D. losé de bombera, tomista.— D. Juan de Uuzínao, Joaoita. 

n^7. O. Joaé Halo, lonicta .— D. l.nis Parar Albro*, .l«nita. 

Pero habieodo redanudo loa eacottataa ounti'a enta dírÍKÍon, IwtK^ 
<[iie M liixo la flindaeloB roal, ao lea dM oabída eo loa tui-niM duade ol 
I aAi> 1740, y á este tnple taño ae diú ei nombro de tripartUa, que 
fa había en Snlmunea. Zanigoas y otns tfalveraidadea. 

Bsenbidse mocho en pr6 y on contra da este abteina: pero no baco 
|<É mraatro propMIo entrar i calificarlo. Basta oob dqjar conai^nado al 
Ibecfao hiitórlco. Dfttde ealdnoaa hallamiNi loa nombramienU» liooboa 
rvn «ata furnia: 

17tt. tísica tooaisla en pri^ttedad, D. Melckor Bomiel.ooleglaldol 
de Aragón. 

Ariea. O. tMeffO Monaatoriu, tomiKta.— D. Martin Uootarde, Joaui- 
la.— j). Joaé López, eaooliau. 

iim. KUoaoib Dtoral, Ur. O. Celedouio Aj-uodu. 

ArtoL D. Pedro X.auruaga, tomista.— Or. Antonio Gomes Jarabol 
Fita, Jesatta.- D. Jnan Ainioro. amotJata. 

1743. LARtca. Dr. D. .io«it I.ombcra. 

Artaa, Dr. Pwdro Tomás de B<jar, tomista.— [>r. Tomds Mal, 
Joautta.— Dr. Andrda de Haro, eaootóta. 

Aal contlnnA la easeftinia de la fllosofta en AlaxU ha^la el aOo 1760. 
Ba aquel alio teoian laa cltedma: el Dr. Reatoas. la tomista ; tí doctor 
Acta. U aoariata. y oi Dr. Jnan Pena ia eaoot ¡ata. 

lA» attoradonoH (|ue por onldnRiM mí hicieron en ta «nstiAann oní- 
vcraitarla. acabaron 00a la trii-artiía: y la expiriition de loa Joanítas, 
do« a&a« dospu«^. scab-l hasta con tos T8sU([iDa de elín; tanto inia, 
ÍTtakfito ina a» prohibió sMefiar tadoetrlM^leloa JeauiUx. ni valerac 
d« «os linroa de tostó. Todarla sacooserví Impreao tí Jaramealopara 
«1 ««remonial da gnáoa, «n quo ae d«oi8: Jureu t« ad docenáw» U>jrií 
Jtíviticne tchoUu non «nwnn/ 

El graduando respondía: Jure. 



laraba^^l 
garflioP 



— I ti — 



tí.—Coleeioí /raiKítcíuuu en Zaragata: colegio de San BueMa- 

ventura. 



filafto de lüOI fundaron los rellf iosof IhinoisoaiM)* imci>1«irioiMra 
Im Craittw Ao m Ordon. A espaldu del gna ooavtaia ma «n aquella 
«HKMUnUn.OidMlelBsdvoaBaioii de San Diego, y '" dotaron Uu 
«andas d« Fu«Bt«9. [>d «ata eologio han salido varones eoalneatM «n 
«nUdad V letras. I,n«U)ctMwd«eoI<vioaolÍan «orlo de la Uniren»- 
^■d, J los PP- SuiRbo y LtiA (I), qtm lii oran liiioia si ano 1830. j{oU' 
teneoellaniuy boena rupuladlon 'r«iiia por <itt>ata osXv colegio d 
^aa los roliffimoi dedloados al estudio Tlricseo aUlados. y racando 
eonp1«(ain<inle A 4ata, tía nooesidxd de seguir las prácticas d» coro y 
4a^ oilcios de comn&ldad- 

Ailemis d« eslo cotofclo. qtw ora dAreligiows. y ooo claiimra, co- 
bo en reinilar. había otras eocigroi»cbones. que se denominaban 
tambi«a colntrio*. >' '»'«> iJ« estudtaatM eeootiataa. Doss» fuodaroa eu 
Ztngotí on ooittnpofkioa al lomlíta, ü Aoidecala dw Sanio TonUs. 
<U ira^i y» m hsbi6. y al sasrista do ain hlatoo. 

Hnr rml «édula no Pólipo V. expedida en U de Agosto da ITái.ra 
«staMooM umbisn slll la Iripartila. nnlnndo el torno eeootlsU i» p<rs 
dal toniiatay del •nan-''la. Ya .-u liabia istontado esloou lÚíH. y lo 
tebia aoúptftdo d diusU-o ptuoo. Kl ol^lo ora disnüouir asi U iii- 
Itofmnl» oe lo* institolod religiosa, quo peaaba dem**Íado cuando era 
«ulluim. y *e neotralliaba alao eoa la oompútoiM-ia. Pero habla el 
InooonoíMila de que los e«tudinBt4«'»oe|itabau «al las idea« aX toar, v 
Dci pnr L-leCG^on. y. ropftrltdos «o riucIms «Medra*, habla profeiorasqae 
apenas tenían discípulos. 

I AS estudiantes escoUiUi se repartieron en dos colsgios, que to- 
■aroaUailvootdoB,«luiiode eU'ilaf, jet otrode La Conetpcion. 

Adonis d« estos do<i Colesioa, qae eran para teólojtas moralistas. 
haUa otro pan el estudio de la Teología ewoUatioa, titulado do San 
BtimaoetUiwa. 

Camón, al ile»:ribir oí estado de la Unirenidad d« Zaragoca y 
wat eo(«gios en 17A9, daba la estadisttea «Igiiiente. 

ñ Ptlar, 18 monlistas.— UiOaiKapeloB, 11 moraÜstaa-^San nuo- 
ntnra. WaacoUxtiooa. 



g M.—m*ticaé€íÍan BMmaitenUiratnB^aíla. 



VESén^ÍMS; San Boenaveotiira, do tos ndstleoa. Por esc motiro. *i no 
I %a BOQado mucbo sn nombre en naealras anlaa, edlpaado por Eaeoto, 



llt Owxaaia» n*«iiaQ*lUnMiaariaal Moardar lot apallidus 4* aoueiloi 
4«a Padraa, «iw rrtxotataaB «I oalagio M 1*10, cvaado a* gridua 4» bftcUl Icr «o. 
•qualla Uno ■rillij. 



— lie — 

I en ombio luí sonado nnoclio «stre nueatr<M brcMIooo: t ooido prcci a» 

p-intnlo é-toi han sido loa qae mát illo ban nyado ea Batalla, y nuas— 

b-oa twi-ilt>res muti(x«ton mirados muchos ile ellos oomo día primer 

Orden, do slii )s gran inilirm-üi de S,ta liooiuvontiira on la Teologtk 

mlstiiM. (nncultivn>: Ira patria dunnto los viikIos xvi y xvit. 

'Por un libniítttun ir. ^:icÍ«c»uo pnncÍ|tiA U finin Uoclnrnmlíi- 

tjaiS3tiI.iTiifvM.-t>!>!..- '::'IÍ0Aqiie tiiui. «n lo qntt poictnim 

flInmAr í<i TwUfjia df Ir '. MnmaiKiM aonel libro «I Tny-a- 

, Abfe^'fío. y lo pll1)lil^J n.i. i.i i^i .tilo !537 Kr. rntoi^isco de ü^oiia, 

[initv v«r<udotfn ti mEsll«a de San liaennviMituni. «Tratáoste Uliro, 

I &int,^ TcrifKi (I). de íflíonnr onMrinn d« rvco^l miento, y pucMo 

íosto i>rínnr aAo linbin leído buenos übrui... n<i «aMa c^^mo proMf- 

' en tiraelnn, ni ciVn:(i rvei'X^frav. y ansí )ioIiti'<1ine niiiclio «in rt y 

tirniÍR>*mo x !t«siiir aantl camino con tnalAi tnin ft)«n»H.> AijtK l^' 

I Deaioii ya la niíMiun du la ml^tti*-^ di» Sania Teresa en la de San iJiuw 

Ijuvonlui-s. lomantlo [)or aui» de sn oración al prindpio los eonsejoct 

>del mf"Jeslo IVand«caiK> I', uauna. 

F.i« meditacionca da Snn Ba«n.-\ventnra «oliro la Pasimí de Nuestro 
Scrtor Jc<iivii'lf»ln< pqpulamd i-n Rfpafiael P. Alonsode Andrarto, 
, do la Ct'iT' I' üiiv, en t-it piv<^ic)va [>brii di! mi!dtt»nti>nftc dinrji 

ord c: ; ¡njnlo'nI& weililactofi uiufílits peraonas piado 

a«Unii<íM>'' •-. y íün lo- '- " • i toco* qnp preflea^n loa llSrai 

jem V ítji'íilníA». .í íitms m.i ■ r «xiranjcroí, nnnr|ue qiii 

( m/io< migrt. f.niwi doeínn i..j. -.; . - .ibíinlos. 
1^ P. Aii<](a<l«, al \iv¿if & \» niinülncíon 19 de la wmtoila par 
i sea la iw„'iindit convípondienlft al Mk'ivnle* de C«nlf a, prini;ipiij 
I eslí* p.i!;ibi'.i9: «líl í*rirtc» Díiclsr San Hii-eti a ventura, ta las me- 
LjitacioftéH (le la v-da d« Crixto, lle^^an'lo i sn uj;<'ada Pasión. In i'in- 
Ipien poréMa {do cAmo Cristo ce deepldti^ de <=a 8.'>ntiqima Modiv), y 
FMl, siviiiend» SU4 pi&'<da<. \» ponemos ).<> pnmoi-a, divtdíonducn pnn- 
[loa lo qoo el &>nlo I^yit^r pone Kc^jnklnmwnto 

Eb efoclo: I.15 mcdilniTUxics did P. Vndnide van dlvldldan to-la* ile 
Ym modo unifornic en cuatro pntilos. 

g 13.— iftMuATíto áe San Buenaventura tu Barcelona. 

BIP. Jnime VíllanoeTa.domlnicaiui. en el toinoxvni do m Viajr 
Ufa-ario á M« iglfsltu de BujtaAa , al haUír del convento de San 
^Francisco de Ban^cloná (pte. loT ) da noticia de nn manuscrito '7ue 
■rece mdicar rb»Mt de !ñir Raena ventura, pnes ad lo dí«e en el la- 
: rerum notabillHuí fí), aunque de U ileecripcion <]ne hac« de i'l 
■o w ínnuní tal ooio. 

Era. 5>;i.tin dtc<:. un tomo en fólioy vitela, ysu tilulodeofaa.ii: 
«.Sequitur prima rul>rl«a Ubrl mqiientl4. Bt eat aitíenduiB quod 



II) C*Slii de Ib *jitd »<rit» t^i: rlln rniima. 

01 A laM7.Mt<l)nr-«!teu nii«>Bt«^nr.i; lD»nwuirllo4*lui*obnniya,>i|fw 
■M'laiInKTlpcion n^|>•rt•vqll■H«EOudclS*^Io,^lllc^u Bki itu>t>40 wpr*^ 
Mtlapag.inqnuctadti iii:-" >• ^ut *''i<«r* if«Milni>r. 



— )17 — 

I Uaoiiniu boDaveoliii-a lecH primum opus úo Vita ChriíU irt dumt cir- 

ca dnas mannt pspirí. 

»SiKi]lKfo qui>l»m C»sliiriOD»t(l)ad(lÍdit multa «tsle boit Mcun- 

4cuD opus de Viln Cliritti ct durat circa ocU> manu; pjpirl. 

»T<!rUo venilUlMrtinits.oladdidit qunUiormauíis.ctsIcsuutduo- 
tiflortoveolt quídam Clnilaxtinus Onlinit OoiMtmoruia noniu- 

lerii Pirísíeosia (jm melfi>rt et dores tolu» opcrii vi eompiMiiit 

qo--.' iim. BivoqnartutnopiH qaoil auquilur. Kt iȒi1 o|itimiim 

pT-' : ilevatií ct nuiiiue pro luis niil voíunt Aearii RúrnaoMS. 

Et iiUiii iliii-at lúrct lillas maDos papiri. Kt atí opus iiovit«r raclum. 

proutpntel inM<|ii(intibu«.* 

Aanouiidotu minoscritA un n»se oríítituil d« SimBocnaTontaní, 

piws por la d«3crlpeion no parvee que lo fuese, no {modi; sogai-M «jao 
""Tía carioso é Imiiorlauto por n anUfp'Kdid. 
;[Mnito habrl ido A parar i»te cunoao cAdlctf 

S M.—CoMCf '**''»* y diKulpw. 

L qnbiúra que mi traben fuese más diiniodflsu objeto 7 del 
d« míe sd merece la memoria de Sao Btioniventura. fVro ello 
LWfadoá nmair r-Tlos datos ImlKUOsamciilo, por ÍgIU do 
itpo ; por otras itrnvoc ociipacíonoi. 
Jlaia algunos que podrían luibnr dado miiolios j ná* oporlnanKln- 
brecsUiidDSteríaí.iMroquu so callan cotat muy buoiK^, eitrafia- 
.iwoasfix delasqiioliepüdidoiduiviipeaasreiiniraqtil. A oaten 
fonnote »te oargo. ruponderé lo que roi piano Usrcial decia 
i otro, que »e le quejaba de que sat epigramas eran muy corliM; 
— OfKXI tfumrfrít fjHod tiOA ftctaní epigrammata ¡onga, 

Cwn tf mhil fiíria' ip^brer.iora fanit. 

VWKNTB IW LA KüEfiTlt. 




IBUTO f>K AUOR qUR ESI. fXN.HOlO DK CONSUEGRA OKRB- 
m: Jl SU smÁPioi nooToa sa^ burkatbittura eh se skxto cs-h- 

TEtAII. 



Albrídn.1 mil y mil, prez y Blal>aim: 
Honor y bemdlcloD. loor y «icloría 
I,l«veD lasaarai al opuesto pnlo, 
Vxxi repetidos o.tnti'ios do jttorin; 
Y on el Oríonle la rotada uurora, 



ID »«rla urobablatMol' IKontel» CarUmUao, y aladlra a n obra !'((■ 
"ii^..:. aitiblaa qiM aluda iJidoUti da StiVDU. tanbéea nrti4|o. 



— 118 — 

Kfí sa canoa de marHl sabúi*, 
Entre arrdwies d« railr y unta 
Anundc sn «sle día n venida: 

Y del ambrto basque 

Dqkb las avecillas d ramiOe. 

Y abandonniido «I nlacootcro nido 
91M á Hi» h^oH t^iluron d«l plnntajo, 
COB presuroso vueto. 

Hoy ooapes al moata y el desterto, 

Y coa arpado* pieos 
InMimmrR Moraea ao coivcierto. 
MiifntrH 000 on los peníito* 

Dii canta el roiücnr,- tmorcM. 

Por mattJliiu brixi i, 

(tetreabDMi sui piHaloi is.i uores. 

Hoy aprrslfn sus liras jirraonioaa*. 

Y ncDCtiidM do plncvr, do «enU diebl 
Katoaocí sin cesar Eravns gaun^s; 
Slpadlerawfuirrol enuo düriúr 

W saimido «ntaslnsino qno me iaspini , 
Yo iRirpl.ir» Uirubiim cn ctto instante, 
I,»f(ü»n>ln<(^rdoii<ad<i mi lira. 

Y ualeodo urn caticiotuut 
Con las (]uo bor ontonan 

1^3 Oiudadea. los pueblo» y nacioAM, 
Vax prueba de amor UtmbW darüi 
Al celestial [Mctor, al ^rran .Maestro. 
Honra, preí j blasón de ta Orden mli. 
Al nránco stiam, qua canl astro 
De In li^W^-n brilla ea ei rtrinamonto. 
Al que fiíi- d<! -■i» siglo 
Prodigio tStí saber y ile boroismo. 
Campeón <le la fi'. valiente atleta, 
loveiHiUe adalid del Criaimlamo. 
I>*ranlnlb cvleíte. 

Que racrccií' alcja/ar por mi pli-){arta 
Coociliar DDit Sion i la uTí.itlloHa. 
A la nñields y pertinaz Sainarta, 

ijimlBOSo fi'nsl, luz Je las ciruelas, 
Del divÍDo saber mI osplondenti', 
QiH deKde el iiliiit de b Iglesia santa 
Wisipd In!; tinichlsadvl Oriente: 
Doctor tinivcrijil i|l- la.i •^«cticla*. 
Rabio adiDirahle, ájcrulla de Aibano, 
l^uocro eAplendonMo. 
Que irradia mi bI nielo íhuiciscano; 
I)i\ mo serafln. olmo amoroao. 
Inspirado •pintor de BaOorea. 
099 «Q la tiorra trovo, con lira de orOf 
A la divi» y pcIi?«IíbI Hebrea. 



íQaiúa Vé ol gátia , el SuU> oolsbndo, 

A nskn faojri porna 

Sotemalxaa loa eieU» coa nu antro*; 

C«n sofl ondas los maree. 

[a ti«na coa ais lloros, 

Y \o% Tjtas Uinbira cod suj? cantartcY 

Rü el [>M-tor nii-* Kmiilo , mia piadoM (1), 
Modoki de esauiot x (1« ilul /.unt, 
Ga «1 (üDlx süUiniti il«l iiigeniív 
Bt grande seralln iti'E-VAVHNTlinA. 

BoeiUTeDUira, al, e&te «s el lionüire 
\ quien la Igtoata su Doctor produnta, 
Cuyas kIoiím publican 
Lnit prvgonoras ti-üuipa< do ia famn. 
Fjtto en ¿I (nidio de iiuian el orbo Uxto, 
1^ Ij!l«íU de- plaeor. Je goao heacbUa, 
CaoUu con entN>*SDio. 
Et 4«rio eenfe'uir d^ su ¡uv-tiita. 

Eütc es «I leraflii do la« umimUs . 
I-U purpurailú Principe <io Albaiu>, 
l-U iiiM) adornúdu ttrobres y de ;íl<iria 
El bumil Je siyal dol (Vancucaao. 
íSalve, MiMetro querido. 
Principo univeranl de Tcoloota! 
Antv el trono encuisbradú de tu ^oria 
Yo mt postro d« Iiínojoa cdlv Jia, 
En tanto que lii ni>mt>ri' 
1^3 ciudaJí». loa^i'bloa y naoiiOBM, 
Repiten con pla^ier, y lo c«Miran 
En aeonlee y mdtricaa cauciuMS. 
Loa pueblos admirados 
Oyeran do tu boca lits laciúoitea; 
Prcsaroaoa corrian i to lado 
1.0$ Uitrailof, los Joetud y loa ^bii>i. 
Y, á tus pUntat rendídoé. 
Se qtM)dBl>3n pendúnlaA de tua Ublos. 
Tir; sentencias, al paso qiM llevaban 
l.u£ al eotmdiniienlo, 
Rran taotjut que al bumano [WObo 
Daban nie«<>, valoi-, i'ucraa y aliento (Ü}. 

Tildo eode á tu voa; no hay (laiea eacucfae 
n« taaliUeelaaraáglGaaleocianes, 
Qoe stt mente do ilnslre, y en tn poclw 
No pr«^ieoU dlMoas «mocMKMo (S). 
\ tu ingenio divino no baataba 



(a Ai'Aci«<lcind'Xlrtnaficr«oa,(wneltMr4a Parw. qu* Mla«a«|UBit<Ha, 

fta ooáa Mblim* j dÍTina: mtomlaiBo oouBanD Stslu IV y Mlxlo V, l£iiclii«a i» 
' 1at«i TrMaalo. Bracio, Ijpuinao» y ArtUnOL 

Dpclnaa qus sp-uidil i^.'onn ciiDi iHfDtu. «t inHM mío IsitanUa Md ia- 

rnlftiiia mi muí Iniw iiiliiiiiaiwii iiiilaiini lifi n/)(i ii ritiiidi j 



— i5o — 

Cuanta oontiene la terrestre esrura. 
y á la región excelsa doi ebplreo 
Te elevabas cual ágaila altanera. 

Y en aquellas esferas venturosas. 
Donde sin noche se presenta et día, 
Extasiado escnc habas 

De celestes esferas la armonli. ' 

Y á tu mirada perspicaz da ángel 
Generosa natura te mostraba 
Todos cuantos arcanos 
Eq su secreto seno elaboraba. 
Por eso comprendías 
El secreto lennrurye do las ílorea, 
Et susurrar del aura en los poDsiles, 
Lo niie fniieren decir los rulsofiopos. 
Lo qi^e dice el suspiro de la brisa, 

Y los mares con onda aterradora. 

Lo que expresa al brillar en oí Oriente 
En carroza triunfal rosads aurora. 

Querubín encumbrado, 
Que levantaste rápido tu vuelo 
Para beber las divínales luces 
De arjuel Sol eternal , que alumbra al cielo, 

Y sin recelo, sin. temor penetras 
De la Deidad en et oculto seno; 

Y allí aprendes misterios, qiie revelas, 
At misero mortal, de errores lleno. 

AIK, entre seraflnoB. ilustrado 
Con fuliforas divinos. 
Aprendes á saber del cielo y tierra 
Sus ocultos destinos. 
Cual lucero que Irradia (i) 
Al espirar el día en et ocaso, 

Y cuya refulgencia no la igualan. 
Los otros astros da fbigor escaso, 
Brillaste til. en las aulas. 

Y tu esplendor flié en ellas claro dia. 
Explicando á los doctoa j á los sabios 
Los arcanos de excelsa Teología (S). 

La hija 4« Sion acongojada, 
Afligida la Esposa del Cordero, 
Lloraba sin cesar, y al cielo triste. 
Elevaba gemido tastiniero. 

Tres años transcurrían (3) 



(t) Bst« Doctor brilla como lucero en la repilblica de loa aatroa.— Bredo, ún ^ni 

dlICuFi» pronunciado en preseoria del Snmo PouUBce. 

IS| K ío's siete aíiüs da sii piofexion rell){iosa lustltujriíA Alq)aDdro de AIps en 
la cátedra de Teolo!;ta. {Rrftntca da Corni'io.) 

(3) Desde Umuerts'de Clemente IV en ItSS, tiuta .1* axaltacioa de aregn- 
rlD X, ea 1^71. 



^ la (gltisi* Msuia 011 *u ijucbranki, 

Hudrfrna. viuda, «oliUria >irf[ei). 

Sin quo en m» njnü » ei^uitára el llanto. 

!« navo <lo San {"iMlro. 

Por r«cio« TendavalM oombatitla. 

Sin piloto marctaal» «ntre Laa ondaa 

Dol borra>o(»o miro ée aO» vida: 

Ui casa de IsntM gime aín padre. 

Iji cnlúlica liriesia ña Vicario, 

Sin snpci'ior i'urarcu 

r.i I{<-li]rio« Ibreíada en á Calvai-iu. 

Mn.i ól mirtir gloriosa 
IM UAlcota, J«nu. el Verbo Ei«mo, 
Et que dijo mío nanea rerncañaM 
A m litlMia las p«crt;Lí did inÚoriKi. 
QuiM que do so R«pi)Sa 
Terniinira viadcj: Un prolongada, 
Oin(lol« «spoao, saMrilote ; padre (1) 
tlaciéailola felüe y aforluiuda: 

Y ol Iris pUceoloro ijuo á la IsÍMia 
Uabia <Iu niiunciar lauta ventura , 
Braa tú, dolegadodel Allj-iituo. 
Sarátteo Dador Buena^eulura. 

loa triliuit de Jacob mil separadas 
1.J Slon oetestlal miraba un dia. 

Y «D derredor de su laontxAa saala 
Lloraba sin oc«ar en su agonía; 

fji Ig)o«ta MI m nonDicto 

Sua pecara» »nlL-> lri.->tnin«nl». 

Y como Madre laiiiiíiitubu el eimia t~) 
Da los nebeMea h^os del ürlonlu. 

Ko enoonlraba coiuvelo en m Irialura, 
Bn su pecho dolor ritdo dentio. 
Viendo Kc^ir á la iUiítrada Oreóla (3) 
En su oboíinadu dítiiia y rebeldía. 

iáín un día gmiulioao. 
Dta ftílix. de venturo» glorta. 
Uia «1 máa placentero 
Que W la iKlasia en su brilUnto taiatoria, 
Dtoe se ntMlrú propicio. 
Y' en su enlolado cielo 
■ 'na aaronbrillA mi* dnlicioju. 

I>u« ilcndo el lla^tirior de lo criado. 
Oue los destinos marca a las Daciones. 

Y en aufk mano «té, se^nn le agrada. 



>in A TwkbeMo tlcadoukiD. aiiuraldnriasaoia, ooual numbra 4a Oreco- 

(Q laJcLida por Votúo. y nailnipalr díolaniili» pof Mi([u*í ComLtno. 
' ' ■ «I lur-i Iluta *1 1V7I. «a t(iM tu (vl'-lifj) «1 CMiCilio II líe Lyuo. 



— r22— 

Trocar U» ooruoDea, 
QníiM ya qm la Ureci*, 
De la Iglesia hasta eotteoea sefwnda , 
Coooeiera en crlmeo, j 'volviera 
A inaugurar la un ion niáa deaeicta. 
Um«1 mioixtro, H ixiK«i anearuado 
Do formar «ate laxo m» qu« bumaiiOi 
Vvé tu dmeía y amor, Dodor iaaigna; 
Fuiste tu. parpnrsdo mnotocaDO. 

|Bi«i por ti, Unestro mÍo , 
Oñiftilloao blasón d« los Mflooraa, 
Pinna columna dn In Santa Sdde, 
Pmio y admiración do l« Doolarea! 
Dígalo, si. l.von, enraaeclda (1> 
De esta «Hona teatro memorable. 
Que mirA ea su recinto ootagregada 
La AOimMas más docta )- rcapóuble. 

Allí, Ihienavontnni, aparcofto, 
(^mo portento del »ber di vino, 
SJendo Va eieocla adiairneiuu y aaomliro 
Al irrleiíorat latino. 
«Atliiríila SaltKB, Sion amada, 
tía."!» aiful sumergida en d qnobraiito, 
l^vaiitalu gotoaa, 

Y entona i Jeliovü pUcido canto. 
Leristate , j leJoaa 

Sube 1 la cumbre de tu santo monte, 

y vori' i lu lado, arrqienttdoe, 

A loa d<scol<i« hijoe del Orienta. 

Cania, mnla fiwtiTa 

tUmnott d« icratituí] al DÍm polontd, 

Porque miras unidoi 

A loa hijos de Oreóla y Oecidente (2)...» 

...YfM taatotn irozo en eata dia, 

Tu dicha, tu placer .v tu contrito. 

Que al expirar, e¿ja miiloi-ioao arrullo,. . 

IiOit txo* >k) tu aoeiito. 

Con tu Itra templada, eome un ángei, 

Maa rápido qvo ol viento 

Iji tierra abindoaaste, 

Y autil peaetrando 

Id axalada regloa del úrmanwnlo, 
Uevaste á la manaion de I04 qoerubes 
La nueva de alegría . 
fív '[uo Roma 7 loe htjot del uiienle 
Su liabian reeoneiltado en este día. 



til BalUTnnMra«lM«OiiiapOibV ahadMy oitM mucIm« pMcnr^darM de 
rrtladoa «aienlai. Jalma I t «>tr«* priadpM «lUUone ea ponoao ■ tficko 

n Banich,catt. t, van.}. 



-123 — 

jBien por U, diva guio , 
BURKAVKMTOflA, «¡uie «lUUnOMlIO, 
QoA bascaste tu nido debcioao 
En d antro sagrado, 
Que abrW el BiDorií bombre 
Bn «1 pecho de on DÍm oncificado! 

UlaUaii lir* dd Olimpo ««ero, 
Ciiyoi CL-os d(! goKO al orbo Ikua, 
Sauítlata que oantarte 
A la CKeefst y dlrUia Naxarena, 

Hoy bondimn In Doml»« 
Entusustas l<is paoblos r cítidade*, 
Y«) MKto oantcn:<r, cou qwt te lionrnmocí. 
Lo rcpHan en mil y mil edades, 
Ij eaÍMln Iglesia, eotuaUsiaada, 
[¡o e.tte busto día, 

Rn so enllo, an tos galas r en sus pompas 
S6U> oMoBts ventura y alegría; 
Bn üH templos sagradoet. 
Hoj no oeseo los dattcos do gloria, - 
Honrando de su Principe querido. 
De 80 Doctor predara la memoria. 

Las eacnetaa, las cátedras, la« avia», 
los lotrndo», Int «ibios y doctorea. 
También afrndeetiloai, 
Bn tomo do su altar esparzan Horea. 

Pero lü aobre todo. Orden ilustre, 
Itdigioa ftwieiBcnut, aunque abatida, 
Debas honrar gosoea 
Ct iGrlo ceitUmtr de ^u partida. 

Y abora, ñuonavcntora, 
To dirüu mi prez liaata tu trono, 
Paraqne pida* por la Iglesia santa, 

Y Mr el bondadoso l'io Nono. 
Ofrece i Dios tu« preces, 

Por la pmclura Orden nvMtiscana, . 

De quien eres tú h^a, 

Orgiilloso blasón que U engalana: 

RoegB por d colegio 

De la derola villa do Constioj,'ra, 

Q» k In nombre bendice, 

Y eon humildes canlo« lo celebra. 

Uk ióvedi iinnKVRii.0 niANascAKO. 



— 124 — 



ODB m HONOREM SANCTI BONAVENTURíK CARDINALIS BT 

GP. ALBA.KSN9t3, ET BCCL. CATBOUC^ SES&PHICI DOCTOUS, RT TOTIVa 
0KDIXI9 BOXORUM FRATR18 WT «OWISTRI SBNRRAUS, tJt SBXCRNTBB- 
BIUJ ANtfl AB OBITU aUO lUPLETIOIfE. 



Carmina Dootori gaudonti pectore Fratri 
Ignibus ardenti dívinia concioo; namque 
Bnituít purÍ9 doctriiiÍ3, hisi^ue per Orbem 
Sacros divini radios porreut amorís; 
Utque uitens Bídus nunc alto (talget Olympo. 
Dulcísonas Fratrum landes cantusqne tuomm 
Auribus heu! petimas. Doctor, Iratauttbus bauri. 



Ecc« Doctoris veneranda nosti^ 
Jam dies laxit radiante solé, 
Ckirde sed major rutitat Minorom 
Ignls amoria. 

Gaudeat tanto rutilante Solé 
Terra, Icctetur numerosus agmen 
Coelitum, Tisú faciequo grata 
Splendeat omne. 

Himc diem Phiebua radiis deooria 
Omet augustum, sapiens et orbia 
BoNAVBNTUBAM canst, et tributum 
Solrat ho noria, 

Bn sais rebna variis sonomm 
Canticnm aolvit, recanitqua dulce 
Orbis, et tantnm celebrara Sanctum 
Carmine certat. 

Ergo dum mutis loquente robus 
Orbe, Doctwis decns atmie honorem 
Nunciat nostri, nitiil indo dicat 
Lingua Minorum? 

Ah nimis todo fugianda cor de 
Nota! Franctsci sobóles decora 
Neacit hoc; tantum generosa corda 
Crimen abhorrent. 



— 125 — 

Canticia \icüs celébrate nomen 
Dúctoris mentís Bímul atqiie eordie, 
Igneis ctaordis modulate dulce 
Carmen amoris. 

T« decem laadea; tua nuno galutat 
Chara te doci sobóles honoris 
Cántico, sidus canlt Qt decorum 
Ordints almte. 

Laude te magnnra sapiens ftitura 
Florida, samper vecerablt satas. 
Et tnnm fQlgens sine ña» nomon 
Vivot in orbe, 

UaIl^8, A Doctorl magia atqno oordia 
Sol nitena terris et amoria allí 
Flunma comburens . sapiens amatar 
Nominis almi! 

Doctor ardesoens ss^lenter implea 
Jnasa tu Ctaristi, l^ciena' docenaqae, 
Undfl ocelonim pénidena vocaria, 
Magnos in arce. 

Aoreo dignna cálamo falsti, 
(Jt tuse partus sitplentia omnea 
Scriberea mentis, t)ropr{o slc essent 
Lumine tineti. 

Sol velut crescit radioeus ingens. 
Luce doctrina, spatittmque térra 
Cnrris, erroris tenebresque Tulgens 
Dilnia omnes. 

Dom doces mentem, aímul ipsa corda 
HDSti4i,^tuHiescunt, velut iin>e tacta, 
•tJBBbiistmeatea aimul et voluntas 
Üritur Igne, 

Utque sol mitens radios, per ¡psam, 
FolgidoB, terme faciera, calore 
(ImBre ciii¿ lallua nimio rigsta 
Jamlnanet) jpso. 

Volvitur mmen rubidumque valde 
F.fferena pulchro caput. Ind^ plena 
Floribna aupgit varíala magno 
Terra deecre. ■' 



Vwttu fulg«D9 Ita te loguntu 
Ptmnit mentí, aanr tgnia ureoi 
Unen mixtos maiMt, et voliutas 
.Ktéataiaon. 

Capta virtatis bcioitat« perait 
U«ntü «ti Ivoeo hooiinla TMinilas, 
Flora virtotuin viveí aXqae tH» 
FtuctUns auui«. 

Sed tnam dieam molías moTímo 
SpiritiMii Ssnctuiii colnnaDi, pci' oninM 
Indiciit piHcv operum, «acrattu 
Igiiiít amoris. 

jU0iiti««l cordiA Mplenii et anlenH, 
Doctor ut ductor, ttiiuilal«r alti 
Ninniíits. ¡tura! radlana MiDOrDml 
CH>iioÍ9 aatimn! 

Cordiboí noMrU ftclat. precamur, 
Gbarftas ra^ot, p«rMlqaa fnctor. 
Sit simnl blandas «¡iDulalor *ia» 
Cognitta intus. 

Verttaa noatrls vi>niat, rominaa, 
Ueatihus dulcí boniUt« pteu 
Varitas. Lnanan, docniaU ut oniBea 
Subdita praxi. 

Ul« oam vin sapiona vocalnr, 
Heat*. ((ni vemín cogitat qaod alia. 
Hoc bóil; faetla sIm roota indanl 
VertM valoren). 

Nam tuo Ailfrens Ollt ore Moaper 
Varita»; atcr labíia ot uIIub 
Non tilia uuquam doltu. alta Md vía 
Doléis amoris. 

iVoB, qneis felix oecidlt ftiiendl 
rratra sors tanto, modolata gratam 
Namini carmon, niUdumqaftvestrtuB 
C«mit« aidual 

Sit tibí, Euctor «aoar o Minonim, 
.miieru luoena babitatoralti. 
Hoslra ferveotl modulata oonlo 
Cuttica grata. 



— 127 — 

Sunt opus mentís forientis, Inqnit, 
Una vos iat«r niai ait TOlantu, 
Cordibus verus aisi regnet ignis 
Unas amoria. 

Corde in vestro sedeat Toaantis 
Lax Dei ful^ens, alioa dooere 
Veritu vestra niai mente, clara 
Luce uitescat. 

NuUa vos, inquit, speciosa forma 
Corporum fallat, aapienter ípaum, 
Splritu vastro, Dominuia mpremam 
Quserite rerum. 

Hnoo, Daca, presta limilAre Sanctiim, 
Pora auem semper tenuit, sub omni 
Vita Tirtutum, serie, nec atne 
Conscia culpse. 

Un /ÓVBK «luORnto mAHCisoura. 

Colaglod«CQnia«gn (Toledo) 14 de Julio. 



tt->. -"í ■•■'■■ 



— las — 



SENTENCIA 



DEL TRIBUNAL SUPQEUO EN LA CAUSA fOHUAUA AL ÜOBÜRNA— 
DOB ECLESIÁSTICO DE SANTIAGO DE CUBA POR DEBOBBDIBN- 
CIA AL GOBERNADOR CIVIL Y POLÍTICO (1). 



Fallamos que debemos de revocar y revocamos la sen- 
tencia pronunciada por la Audiencia de Santiago de Cuba 
en cuatro de Julio de mil ochocientos setenta y tres, y 
absolvemos del cargo de desobediencia grave á la auto- 
ridad al procesado D. José Orberá, declarando de oficio 
las costas, cancelándose la fianza prestada por el mismo. 
— Madrid, Junio de mil ochocientos setenta y cuatro. — 
Manuel María Basualdo.— Miguel Zorrilla. — Manuel Al- 
monacid y Mora. — Francisco Armesto. — Alberto Santías, 
— Antonio Valdés. — Luis Vázquez Mondiagoii. 



(I) Bl decreto de defensí relativo á t¡A» tmt¿aÍÍAí» ro tí winfím dri i» 
d< Abril, p&B. <58. ' 



— ]n — 



¡ UENSUE DB LOS PEBf^ORJ.VOS AMERICANOS A SU 



SANTIDAD,- 



ft 



I 
I 



Ix» IM ]ieragrlMM que hm ei»pr«[Hl¡do m expedición pon Euro- 
pa p«rUi»H»u i I>9 oiiite pravincias ecleilistícaH de GitciuU, BaltU 
more, Nuova-Orleuis, Naeva-York, San UiÍB,San Krancispo.ftulos 
Kstadoa-tJnldm y en la prüvíncia de Tonnto. 

R«pr«ainUm ^ diúoútiLf, ii íai nae luy qae ngregar d viraríalo 
■[kmMÍco de AriiOM. Uom. i<Nk^ [MvanKor, obispo do Poii-WaruO 
(toduna) ib* de joCs espirítiial do U p«re«rijuioUin. qao ha orgianlUKtv 
«1 oíayfr K^iiley. 

Rl Id de Mayo se enibar««rDn deapue» de reoibtr ta conRanion de 
nano de) esOor arzobispo deNoeve-Yorlc. y sn bondiei-.'», bací^udo uu 
TíKie rellcLtinw. 8alu4¡id<» con «ntueUiuno en !<>« puertos por doitde 
ainvesaban, Al bajar del huqnn iKili>TialuiD el Salve Regina, In^^ el 
iwmaríit Sletla y el Tv Oeum, y recibiendo la Iwnillcioii de Uoose- 
tor (lo t'ort-Wayne, eonUiiiiabaa sa caioiao. Despui» do atravesar 
Pnncia, Re detarleron en Lourdee, donde ofFecIeroo i la Virgen uita 
p re cim í bandera. 

Por iln llegAron i Kema , f Aieron recibiUw) por Su Santidad 
ri 9 de Junio, con loa demúj »tdltcoaacaericaaosreiídento4 «n la 
taodad etcrua. . < 

\ cale acto asiütiereo mnclioe Canlcnaleí, \o9 Pnbhtoct de ii cArle 
pontificia 7 otroi penoaAjes Uiiatru. 

Uon«. d<^ Piirt-Wayne leyA un nii^iuaje <D latín, ; lu^so «I mtw 
Tbeard flÍríKi<'> ai Padrw Santo la iiKiltuat*) alotxicton; 



cSANfistU)} l'ADas: 



tXtíti nieátrofl pMB i loípere^ino« americanos de lasülferen- 
Uedlácesia délos l-:«t-ulos-i;nidiM di» Aai^n<» ydolOanaild. Voninios 
de un palí libre, en el enal (clir.mente la libertad es bien entendida, 
porque uo somos perse^uidoe. íntot por el eonlrarlo goxaoHMi de una 
oompUla libertad de oonciencia. 

»Hen)os abandonado Quostro país, noestm bogare*, bmilis^ 4 in- 
tercMKi temiMral«a para venir * postramos i vneetros píee, y otro- 
oenu noestn» oorazonei, nucstns fbrtuTMs ; HDestras vULax, si es 
preciso. 

vQaoremiM contemplar de txma esta gloria qua no procede de les 
lOpes r pneblos d? c!^te mundo, sino que ci un rtOqjo del mlsaio 

O 



— 130 — 

IMos, y dft Caá Cnit que brilla eo torno d« ruMtra Cabeu : nualras 
^palabras no p«ed«n «spresnr cti-inla ee la sumisión qu4 enci«mifi 
DtiMtn» úoruonM. qoo palpitan también b^o un mlsiDO seotimiont 
de respeto y amor i \'ü«tra Sanlnlii<l, 

>A medida que crece vaostra allic«ioii, n aamenla nuMiro amor 
hacia TM, Y I» que dm coDSuela es rwoe sometida i ia ley oomun d 
lodoB los JotliM, pues súlo l03 Justos soa peraeguldos. 

»Sin embargo, rogamoe d Dios para qne m rompan vuestras eade- 
S^as, f para que vaeslros pereeguidon» abran loa ojos ú la liiz, reoo-i 
N)ko«an sa error, y deToelvaa á la Sania Sede los Bstadoe A que tten 
|liU!(HileAablee dereotios. y oujro Ululo fui sostenido por la espada di 
^ipino y Cirloougno 

»!ío«olro*. <iuo tenemos coiuaffi-ada napocínlraciite nÉiextra nadon 
I la Vínf'n Inmnoulada, croinioii im dftlwr propafarniM A la víRita de 
ÍVncstm Santidad pOftrlndoniM en la nvnXa úe X,ot\FiÍ>:ii iinle la Virgen, 
[de^ vuestra dfflnicíon llamniln Inmantitada CiiiHiipcinn. 

->Nae«dra SoAora, al llamarlo au, ha querido conflindir de e«t* 
I d liM inorMulos. honrar la verdad del dogma de !a CoBoepcIon 
tiiDMCuUda, y probar A los esc^pliooa VNo«tra jni^ljbilidad coran Jefe 
I ta Iglesia, ja qite á vuualra prodamacíoa debemoaqneeíte dogma 
fomo parte de nuestro credo. 

»En Míe MWtinftntc que ha «urgido del Oodano. en este contíneote 
de donde nowtros Teninica, w bn propagado la Relijiion catAlka de 
tma manera mlla^nMa. 

>Mo oseitraAarei* del amor do tos smerJcanoa vem, el prtEoero, el 
solo Papa cayo pid lia bollado el suelo de m cor.tiiienle. 

«Cnaailo do todos tos puntos del globo De^an A vos tales pretcMaK 
de obedlooda y de amor, creemos poder altrniar quu nov^t-i li'jana la 
lian en que no haya mis que un solo rebaño y un si>to P^jtor. 

>Kn cuanlu i nosotros, que somos los pnmeros percfrrinos do Am^ 
I, bornee venido á osla ciudad para oñveav». no y& rioo* prcsvn- 
s, sino los sentlmleotos de amor y de obediencia, quo mn mt^ pr«- 
'eioMB. Por vos y por nnestra Santa Heltglon eKlnmos dispuestos í 
lodo gi^nero de sacrldelos. 

>¡l1i'giie ADloBconserTaroa lodavtsmiK'hotiempní l.-icabeu deis 
iRletia Santa! Habéis vistn los atiot de Pedro; ¡ijalj ac <lifrnc Dios pt^r- 
lultirqiie veáis el tríunro de la Iglesia! " 

>A)iora, Santísima Padre, é vuestros pl^, et pedímos rnertro amnr 
y vnefira boadicion para nuiMtro pain, para mienlr^-.í íamiliaí y para 
nosotros mismos, y o* ruvamm humildeniMile aceptéis los pobres 
presentas qna ponomoj it rtiexlivM pK3> 



ñ 



— 131 — 



VlXiCUClOSES DE SU S-iSTlDAD. 



CoitlestacüM rff Su Santidad at menu^fe (Ulterior. 



I 
I 

I 



A la aluL-urauíi juilenor. frecuoptdnieiite interrumpida por apliti- 
M» jr (Barcadas auittitra« d« sprobacloa, l'io IX respondlú: 

«Bn atio nioiiieuti>, en que U Iflma dii J«M«rtsU> ea asilada )' 
eombalíüu por tantos y tan dlvetMH aaemigoaz oa ^t« Dtomento, en 
qa» M la querriu envolver antrc Unteblaa y aepultarla en prorniula 
osenridaiJ; on osbi mometilo inisoio. DJo* diaipa eixi xu toplo podecxt- 
ao Us tiaoblaa y In owurtdad. y runoalra al unirtino entoro el hro 
qiieiiDasirT«doKUÍ>t ^iiosutnM. p«r«gnni» sol>r<: la ti«rra,ynos 
Indica «1 camino que noi dobo conducir al puorlo. Todo» los eaemjgoa 
de U lgt«3Ía, de cualquier cía» que tcan, IralM^n por diversos coa- 
ceptOD pan arrebatarla m eepfendor. Los anoa intenUin osto pmp^ 
^(o por las disimuUcloiiei y la hipocresía : ^toe aoB los bomlires 
Moeiados á loa de dbb s«c1« impla que pretenden introdueiroe hasta 
■en e) *a»luario. y aspiran, no solauenio ú recolar tos ritos y la disei- 
plina 'le la luíosla, sino á alterar tamblea ios dogaat de wtA R*poaa 
de Jc<uu'isti>. 

rlU>' airo» que empina» ui mcnoüprenio. tas hurl^iR y el urmniD, 
5 poacn en ridiculo todu la portauecioate i la Ifleeia. haUando en 
toda ooasioa de lo que no conocen y de lo que ni idea siquiera tienen 
üjemada. 

>£ti dn, entre lo* eaerailrnK de la ItelÍf[¡onliny Ciros in4tt.itrevido«. 
-qo» no Kmen echar mano i la espada jr convertii-M on crii«l«s por»i- 
fuidoree de la Iglesia de Josucristo. 

af'ero c*ta l^e^ia, ¡olí, no.' esta I(tIo«Ía no vncilarii jamás, porqae 
«sli adilhada NObre lua Píadi-a dnae ó inquebrantable: ella os prwi- 
«tmeole en e^tc inutanlo im objeto de admiración al mondo entero; i 
loa ángeles y á los homlin». En todn» partee «s perseguida, 6 en su 
claro, ó en «n tíelAs: pero su ilrm^ei ol>liga i ms propio» peno^rKi- 
4or«(i«iclamar:<]N0fireUDi0s encontrar tanta llrmer^ en Israel!» 

>fNo es verdad. Iiljoj mioi.lo qae os i^ióy di«Mudo? Vosotros 
mUmus eoia un t«atimonlo sublime do «sta verdad. iOh, si! di^o ooo el 
prol^ta balas: Leva 4» cínuila ucaias (luM, ft oítle: omtta ítti con^ 
¡fregail tunt, venermU tibi /ilií lai, dt ton^e otiUunt.^ 

pEítoshuOBjesUafaljaaliaii veni Jo ddlai comarcas radaremolss^ 
dfferenUs tí latidem l}o:iti>w aHitunUantet, 



— 133 — 
»SI; so batwU (cmido ni las Atibas del viqje , ni la dUUMlii del 
UnDlno. Aute« bi«ii. tomada vuestra generosa resol acloa. babels ntra- 
Tesado el Océano para ir a arrod¡lUro« al pid de U Saotlsliua Virgen 
Maris en uno de los santURrin^ de Francia, y dirigiros despuoj hacia 
eOM Roma, dertinnda por Dios para Sede de su Vicario; y, notadlo bien, 
por esto precifiamente es el blaai» sobre el cual toi Incrotluloa dei- 
eargan toda su rabia, f quieren de mil maneras prafaDarla. Pero, A po- 
sar da todo, en e«te mí&mo miHtente, Oiea seflala con su dedo onmi- 
poteate á.eat» Koma como centro de la verdad , y, en uno de sia múf 
noblw a»pMtos , /romo el aoetan de la ié. 

>Dio4 ot bendiga, queridos miou, y ae digne velrer sus kenlgnns 
<l)o«)lileia TOeotroe y vamirs pdtria, Itáota ese mundo nueve, báciaeea 
I «ORva nafiion llena de vigor, W la cual los producto! de la aabtralon 
^ do la indiixtria proMporan admirablemente, y ca ilonde la RcJiitioii 
I calAlicá ilisfhíta do una liborLad sin itmitc«. Abf los Iiombrcs de ver- 
i «ladera féasmnltiplicaci. r ol raime» extraordinario de cooversloDea 
Pebradas ha determinado á la Santa Sode a aumentar coBslderable- 
1 nenie el do di^iocsis. 

vMas al rocar i Utos lance una mirada sobre sa naoTa vjQa, no 
[«raitamos suplicarlo ruolvaa nair loa desmembrad!» ramoa. Guando 
I lutonnos. ctlviiiistas, anKlicanoa, metodiatas y tantas otras aeolan 
tae afilan on la supcrtlcic de tos Estados-lnidos, dígnese el SeAor hacnr 
¡ttrJllar la Iü2 de. la verdad en el fondo ils todas esas almas que 
lonentan. por milloao», á Un de que puedan también participar del Trut^ 
[de la redeoeiOB. < i ' 

>I)109 confirme dcado el cíelo esta^ palabras qoesalndlgaoVicarto 
o« dirige: y vosotros, que kabeAs á^ada vnMtra patria por algún tieni- 
pt> para venir ;i recibir en Itoma la bendición del Vieario de Jeaucristo^ 
unid ^ utiilni:^ ontc-ioaes á taa laiaa, y todos unidos supliquemos ú Dios 
mullipli<jueel ndmero de tus operarios para cultivar tan vaMocampoij 
i da de que , anv)ai>do U buena semilla en la Uerra, do obstante 
mndna diilenltades . puedan recoger i su tiempo d Iruto de bea- 
dicioo- 

>UiM od reMiluya al seno de vuestras familias, oon el oorazoo Íleo» 
de caridad: y eoiao la caridad tiende ú difundinM, comtmioadla A ' 
lrosparÍcntaa,aroÍKOv'f cumpn lnnln«. 

■One laa mndre^ vean cúu odosimIo «recor d tuis b'gos en oi snnl» 
amor de D'uk: ifno loa padrett Mna tan roliocsea ms ikkocíos, que voru 
mnltjplicar^e loa producto! del eomercia fundador en laju«tidn. Qim 
esta bendición ■« eUion ja íwibrtí t<ido tño inmonto oontiutute, y !e 
haga mi9 y mas digno da los fa^ortu dd cieio. Qtw ella os acompsfle» 



— laa — 

i ilB, ilnranlfl voostra lrave*¡a á vuestra pilna, y «« vaMtra vjJa. 
jr sn el «alemno iDoiDento lie Ia muarle, cuaitdo liabsü d* «ntragar 
nestn altoa en las nuooj iIq Dios, pira alab-trla y bcniocirle por Inn 
4iSlM de los sidos,» 
Benedíetio í}ei, etc. 



itoeucion del9de Junio de IST-l. 



Miéntns lú-i iulianisinins pclubraton el 8 ilo Junio la flMta de «n 
£statDto en el castillo de SanUnj^cIo no» iinn fníernal b»lah(^B. mani- 
tetando asi aa coosidcracion y rotpvlú por la Tlctima MQuMaque 
fitae M •.'! Vaticano . RÍtiui<!o á pocut piasni <t« aquel üilio ; en niedio 
del mido de los piil>r>l<M y Je la algazara piamoateaa, d Santo r^dn» 
Tficibia en audiencia ]ártloular á dgsJAreDi» misiooerOH üe Armetiia. 
salido* del Colegio de la I'ropaKatda para ir A oran^dllzar 4 sts ooin- 
pstriotai. Las dctooncioiies de fuera e^tioibabnn na poco Ia canvfin». 
«ion:}' l'io IX. áqnicn nunvs) rallan paliibi:Mt)portiivaa.vj[islaaapn)^ 
«itcioaei, dijo á *iis Titilantes : , 

■Mis enemigns ccliibraii con estn^píto la ñesta de au Rstatalo; pero 
mío no les impedirá morir o(i:iici Untos oln». Hay iin EtUtíuto inipe- 
iwedoro, y e« »qaá en que «<U c«chto; malutum «a( iH»»Um* homi- 
hUmu xant^l mori. Y njnol otro: MrÜM bto ett quam hominibia 
aervirf. Hay bombres que se roputna xais alio» i\ao Dios, y qn» se 
pennitMi ersndes ii^itstieias... 

aGn i-umIrb montlftas de Armenia hallareis In ialluen<^ia pastl- 
leactal da tales tiombroí. Mantened alta delante deellos la bandera 
de Crifto, Boy de la verdad. Roignd por esm dnitraciadoa, como >'o 

fio !u;o poF mil perseguidoras; pero no vacíluia Jamii en de&ader 

lanlmosamento las ¡untaa doctrinas quo m m liin oRSoñado en Hohh. 

I Vais joll Itljos mio.«! como eorden» en medio de IoImm; sin oniliaiKO, 
ao temaii. pnei mientra* ^ird<!l-< ddntidad al verdadero Paatot- del 
rebano, las beflias rapaces tto om podrán dororar. 

•Os enteran serios oinibitefi. y bajo vuestros (huos vetvts wmhn- 

[das todo ü^ero da aeduociOnea. Bl eistaa. coate tío ijrnoials.demi) ta 
I de Armenia, y na bombra noy poderow lo (bmeuta eon »aa 

inlrigaí dlptomilicsii. Medita ¡desgraciado! la destraeclúo d<^ la RelJ- 
[ wi cH«1lana: paro ni los latmarkt ni loe TriatnarK* verán cnmpU- 
iw m* laMiualas nuqulnaotoaes. 

ti*ámestroe«o(apiilriotas quel v-U|^Pap« de Koom 




\m*mnftmnmfbelor»pKM. á causa de la peraeogcion tp» «afligen, 
y qne no e«ta de rogar y vé\ar por ollm. Que iwrman«»aii kdberídos 
I at MDtro de la nnlit»J. y la temiieüUd pasar! par mcima de Taeslras 
' «Icrad.'U montabas. I)i«n qita algunotí radroa sean arraocadoa de cuajo 
¡por la furia Aa toa vtenloa, la inonlaíia no mfre aociidiiiileDto atgono, 
I y pivtnto naovM Mdma se tevaalaa en lugar do 1m qiie rjiyeran. 

>Que mi bendición apii^tAIton o« aoompeillc todo!^ lo; días de vuo^- 
flra vtda, y oasea como una p muda do la «Urna foncidad.> 
Benedictio Dei, etc. 



Alocutíon del Ata IC ie Junio ttf IBH. 



J 



El día 16 do Jonfo Sa Santidad rooiblA \oi bomonaja:« del Circa! 
[ de San Peilro y de Ioí apf hI»í qiií firman [wrte do ó\, cada imo de lo» 
[«ti^k* ol^yy^iú al Papa algnii Irabnjo de bu kneenio. E\ i'nlre Santa 
pcKitfift'V en lo< íigfTjíonles l^rmin-»al men«aje que le dirigieron: 
<Ri indudable qne «n \o! tristes liempoJ en qite vítIiuÓ) las arles 
Kl-ln may l^o^ rfe hallaríe protegidas y fl(Ww:teoteí.'y esto m exirilca 
|ftcilinente. ponpie laa arte* n»:»<jtnri nnle todo, p^ira brillar, paz y 
nran'iulliOad. y el apoyo de ln<í pors^na'i ricaa igue puedan y (jitieran 
■ ita^lar. t!»t y otra ^^^ndicion faltan rompletament'] en Im prewnleíi 
I tiempo». ASI qiie recibo lía objetoí do arle que me ofrecéis oon el 
Inayor a-ndeclmlento. y les recibo oan tanto más gawt», cuanto ma- 
lyurea «00 lasdilleultade* y mis i^randuH to« obrtáoalos. A la vez doy 
[fneia^:! Dios, que »e alrve d« toe católicos del mundo entero para 
^proj>ort:ionai-me lo* medio* oon qn-i protejier á loi artiatai pobres. 

•Rata maflana he leído ta epUtota de S.in l'nMo que se dice en ta 
tSi^ta de San FrancisoadeReiE-t, e^te apantol del Mediodía de rranola. 
\ que marió victima tie ni mIo y ia sii-t trabajos i poeo mia de cnareo^^ 

I anos. San Pablo dloe en «lia qne nada lia reeihldo de Imi hombre^^^f 
kporqueeraun vt^o deelooolon, y to recnioce asi al llevaráJerusaleo^^ 
flos donen reeogiidos en otro« pat»ea. Mas para recoger eetot doñea Mt 
iBeteaarla la Snidad en la cartead. i-><ta anidad exUle en la Iglesia, y 
l'.noesesta Italia, donde uada enkl liace toque le conrlene: donde OMla 
i prefedo. cada provmeia. cada Jefe no piensa mia que en obrar dife- 
, vaBUmanle que I04 otros, y en engordar i costa de todos. 

>8«ii Hablo lleralM á Jerusaleo las limosnas que recibU i eu paao, 
dbtritatydndiOlaa dearpuat a loa m:is neceeitados. I.'na con paroeida 
aiieede abara. De todos los países del minulo cabuleo vienen dones á. 
noma, y desde argnl se distribuyen entre los iwaeattadod. Bien 3é que 
«a diflctl que pueda yo ailii&Ber las Meesidadag del mundo entero. 



I 
í 



I 



¡«tj'if pivÜ^M.' peroal ílti no il<}aa do dulríbuirüc alj^nn.* Ilmoicn». 
Erpcreitips i}im DI<» me proporcinaari lo.t niodio^ de con^oiar lodavU 
risonoc inrortaólAS más, comHOU) proporcióoit losmedimdoftoüUnor 
á los qiK lae ayodnn «n el |[t)bi«rno d^* la li^osúi. mí^nlnu «ütati k«ii- 
t«« lucen ciunto pueden pan prjv^iriiio 4« los modio* d« golMrnHrb. 
Ibblau mucho do gamitlat; lodo vi nwndo «abo lo quo itsLu valen, y 
luiie i^orn qiiO'«oUiii«ol« sirrun pira xrrcbaUraMi Im íioiiibrea que 
RMSOD iKC««riit» para gobomar birn La Igleela <ib níos, . ,t 

Paaemos l otra coea: conchiyo en pocsis pnlabrai, dicirindoos: la 
bifitoriB (le loe pertoi^idores Je U Uilesia esU oacrila; pacs bien: usta 
bistoria no$ «nscCa, po'r una espcriencia contliiun. qn« cstoa ptnO' 
gotáot^én han tenido ^eiupre muí fio. Coniparo á los perseguidoraa de 
ta iglesia coa un J4ven de haM iliex y aets aigloi), de quteo se babla 
un el OAcio de un santo mártir, patrono dft una eiodail da los listado» 
IMntittcioj. i, : 1 •- 

>I^ el hochii que voy á cilarai le vé at ilciwublerto la barbarlo, b 
soperslicion y la orueldad do loa foirtilox. Sv diUL- en el oricio do «ate 
•aAloni.irlirqiMcncicrtopais. cuando orvtsnqao los diowi to baila- 
ban irriti>ir<i, oKOliúinitnJAvcii bermoso. y durante tin afti> ponían á 
<n disposición li>do cunnte pudiera dosear. Ko carecía do nada, ni de 
sDcalenljoa maai'fea. ni de vinos generosos, ni do rico* traje», oí do 
placeres inmiHulos. En una palabra, twila cuanto quoria. I'orosialalW 
lodo esto no tiabta servido para aplacar los dioiiea. ponían al jóvoQ 
■obro un potro sin domar, vendaban los ojos al caballo y al kíbo4iO, y 
lea.poDiaa ea an camino cpie terminaba en un Iwrrible precipicio, oa 
el qne dMaparocian el Itombro y el an imal. 

»Paet bien, yo os lo repito; loa porooiruidores de la lidMia son 
Muno «sta juren, y coneluií^R cocoo ¡O. Aboni es el tiempo del placer 
y de lu aalis&ceiODOs: todo lee sale ao;i:un su deseo, codsíkuob cuapto 
<|a>erea: pero bien pronto terminará al afto. eoUitkcee vendrá el preci- 
^cio y la muerte, no «olamente tempoi-al, sido también eterna. Roi^ue- 
mos por Bodotros, ro^emoi también por ellos, para lue el Seftor 
•Tranque de nu «jon U venda fatal que lea Impido ver el precipicio 
«bierlu í ms piát. Pidamos i liio* que nos oonoeda íaonax para 
soportar todo* etlos malos y nos di la usperania de ver pronto aa Un. 
Que DfoAoa beadi^ni a vosotros. vitesIrosíntcreMa y vuestras bmlliae. 
Que e»U bendición ni acttinpafle todos los días de vuestra vida, que 
««t¿ coa vo*oU<os i ta hora de viioslra muerte, y quiera I)l<» q»e toda^ 
«gamos admitidos en «1 cielo, para alabarle, amarle y bendecirle por 
loda la eternidad.» 

BíHf^kfio Dti, ete. 



— 136 - 



\lOCneiOH coHltttando al miuaj'; di" los Carxl^nales et iia ]' 
Janio de 1874. 



Cnanto QiH aumonUn la^ a di o ion «9. ou»dIo mayor»» me las con- 

tradiccionos, canuto mis cr»ca U rabU infernal contra la Igle^a de 

¡Jeaicristo yiloos4aS>aiiUS«ils, ntnyor m tambiea la conslan«ÍB 7 flr- 

ton ilol Sacro Colegio en smtener Iim derechos de Ea R«poaa d» Jesu- 

4» y Ja Sedo do «a Vtoitnn. I.as palabras que acaba de proaonelv 

l'et Cardenal dtfcano dunuestninipie. A modula que aumentan les maleai 

{wmiiltl}iitcaii vuestros tralMJo«)-esftumspsra«oinbalirIee. Asi deb«_ 

r, en efecUi. pae>t4 qne vosotros cooperáis oonmi^ a la ailmlnia 

raoion jr- Koblera» de U Iglesia uulrenal. Veoaos por toa li»oli«s q»«:^ 

¡•n medio do las contntdíceiones y persecudooes presentes do la 1^«- 

«la. Ile^n A Roma mis y mis nmaenua ddioaadae de deoidones y 

oonsejt». L*^ CoD^rs^acioDes son cada dt» mita frooitentes: parece que 

el mondo citiMioo vuelve ms Tuirodas. aliora roAa qae nanea, a Mte 

oenlro da unidad y A esta tutedra Ae verdad, para recibir de aq 

'coii^ en las terrlble^vti^sltodes que conmuereo al oolveraoü 

Puado que Dioa ae hadigindo permitirme comeuur el aflo vig 

»Tene de ponliHoado, dm pareee oetfa ucíuíoa favorable pira reí 

lir durtoa actos qoenopuoilen sordescaidndoiporbrgoliainpa, par* 

^B» induoíreD «riYir a los lioinbro* de buena f<f, y no dar pnttexto á 

nnistna eaémig» pera qno m pi<ovalfran dol largo «iloncio como di 

ana proicriiMÍon. 

Pues bien: en proMaets de o-ila nitrada aiumblea que me rodea, 

, repilo la* aii* solemnes protestas contra In usurpndMi ili^I p>xlcr Imb* 

al do U Santa Sede, oontra Ix expoliación ncrllesa do la» ÍkÍosí&s, 

[contra taabolioion de iMAnleaosroliaioMs. y, «n tin, contra lodos Iom 

««toe eaerlleiios eoosomados por lo« «nemifros de la Iglesia de 

«tisaorlsto. ■. ■ t -< 1' 

Otra elTMnatancla extraordtnarU me propordona también Is ot^ 

slon de renovar estas protestu. DiMde liacealgt^n tiempo Iludan baaU 

nil detepmiiiidos deseos, exprendoa. ya de viva voz, ya |>úr «uurito, 

' para que me reconolllo con los recién venldott. I^ tlitlma carta, que 

tengo todiTte sobre mi mwi. «itii oHcríla coii mucba oalma y oon 

¿ranivípelo. Ko e^Li se me dice que, aíundo el Vitarlo del Mot de 

Ifn. pardiuie i lodos lo« oncmiRwt du U iRlesia, r levante las escomn- 

aionoi oon que Iib ¡gravado nía co&oleocias. 

Debo aivurtir aquí que liay doí cUm^ in rerolucionario»: los uc 



— 137 — 

tun «nmtililo y llarailo i cabo la revolndon, loa otroe ae ban adlw- 
rúld i ella,e.<iperaa>to U blicidail,. d pi-c^raw. y no sá n»í (aniso 
terrestre, sin pi-evur ijiia lui recogerixu, por «I coetnrlo. más qiic 
IrthiUaloaes, eaploas y miserUt. 

Los prtinorofl, cU oartxon obstinado, son lo9 Faraones de nuaslni 
¿poea. duros cono el yunqiM. sin que uuigun acto de suprema bondad 
pued'4 eonmo verlo*. tj«t o(ru.i— y a ottox ¡mrteMeea los que me hablan 
f e<crib«D coa aentiinteiilffit de moderncion— viotidiiqiKM luí alujado 
el paraíso terrMtre; viondo qno l».t biuDi^s, ríipiexas y ))ru»|Miri[lnde« 
qno iMbiiui eipenihi Iim sido raamptaxaduí p»r un dilurtfldo maleí, 
aeompaAado* do impocstos y oargM Miorm«t. KÍDtÍea<Ío conturtada y 
iofoxti^da m ennctoncU por bsber eooperaáo á la revolución, me lia- 
■UB á «onttmionlm d« p». 

Pero íqi»< poi puedo hacer yot^on otlo^tf Steo(«n ang:uali*a .. Mas 
(defMleaaproi'»^baRl Sanl lae sentía tatnbi«n cuando iMrldo de moer- 
te, y (leMaoito un tttnoino i su^ íuft-imÍHntos, pidió i un SiMdado ama- 
tecit» qtifl coDCluyora de matarle: Sfa sttper me tt inl^r/lee nis. quo- 
atmn triteat nu anpiaUei, Kl anidado tavo b culpable dabillilnd de 
•tedaoftrie y quitarle la poca rida que le quedaba: pero su (atla ftié 
IniMdiatamealo cabllgada por David, que le bino Aatar. ¡Qué pretendeo. 
yaaS |Qu« sea yo pnra ellos un soldado aiaalecitaí ;Que el I'apa imite 
al ÍAÍ)}ctu»Bdo Sauil iConKjos uisoualon! Sí d anialccilB no e«cap6del 
Urrfble e*3tlgo á que le condenó DarUI, el Vi<!ario dd obl«po etcnul 
deaaettru almas, jpodrla evitar los castigo* que le impoiKlrla OJosf 

Se pide la pas. ae pide una tr«(nui, ae biuui, p^ira iludr I» eviirMíon, 
xnnodus <'ir>eadí. {Qari bien puede ospoi'ai'^n de todo esto, irnliadoae 
ieoaadrersarüiqne tiene contttouanMutc en mano el modín jt^Kettdi. 
Úmaiiuaiifeffndi,iií>rto'.l!ittltilruen(li, el modust/rv^ideHiU/}l'jtptf 
Mb la alian» eiitru la ealma y U tempetiL-id, tiMatnt esla ruira y M 
Mfiirec«.derribanilo, duwtmigamlo y destmyundu todo loqoofincueii- 
tn i su pa»? 

¡fíaú tiai-ecDot, paos, [oli vcnorablea HonoBnoa; nosotros Aquiencs 
■aba diebo: StalU in ilomn THi tí in atriú domm Mi nntlrif perrna- 
Bteeeeiaos anidos oon el Epi«x^do que en Alemania, oa el Itrasil y 
M toda la Isloña eatAlíca da tan oIocbddIw pruebas d» coutancia jr 
tortatou. 

Moa uniremos i ellos r ' todan laa alniai Carait al SuAor pan con> 

tlauar «n la oración, implorando d« Dios el perdón do los cienos, y 

tlMindopaní nowitros la paciencia y la fortaloKa, no pttra combatir d 

^nasb^Mcnomígosospcda en mano, sino para quo. imítniído áJasu- 

|.crbto. que coodisitiii con U oniz. aot airran»» d» k nisni^ arma, sia 



— 138 — 

roLnfornurnotjandaeaBsniíprtiMipios, y eondenando alo» débiles, que 
repdtenentHi indolraeia.' ¿Qn^ hemos tU hacer/ ¿QiiA es la que pttitt' 
.aOí hofíerf ^ngunVi in»n»tfl, propin da ffaKanus. no de bninbTM; 

AnínuiuM, pw» la San(i«inia vir^cen. lloarada hoy bajn el titulo de 
AttxiUimi ihriMtianoi-iiiU. noa invita i ello. El día 24 do Mayo, desti- 
nado á «ata futÍTidaili ha sido consKrado «Me aflo al EopcMO da Ma- 
pta, el EsptntD Santo. &Ha circunstanola debe aomcatar nnostra cou' 
dama, como Maiia protegía A un i'io para quebraotar el orgullo de 
toa tunMü. MR» pr>oteg:ió é oír» Pió para abatir )a arroxancu de un 
gran Kruperiidar. que Kila prolo|a también lioy al m&a humilde Pió, 
■saltado por eoemigOi numerosos y varliMloa. Itel mi§rao modo que 
Ulla TtioctA apuA Schiaaáoí imutas. del mlamo modo qu«^v«Dci6 
apud Sao^HOm, tjaa liaga laiablen laeir el dia aa qua venta ^pud 
Sanctiim Pfítum. 

Qoeliioa me bondigaá mf, su indígoo Vicario, y cjue Él oa bendiga 
lamtiiAn á vototrus, ooiqMradoraa mios en ta ndminÍ<ti*cton de l8 
Iftlofin. y qiia por osla bondicton «ncíoiida mieslron o>ra»>ii«i con.ej 
Ihega Ati ta amar. Que iii nil^ma hendicton deacienda aobre el ECplsoo- 
pado, Mbre laa Ordene» ivttuUnH. otpooialoHRte sobre lai« religlosaa, 
Un alormenladn-t y uprimitlaK; qiie deMtenda sobre las bmíliai, aobre 
tOK padre*, «obro la* madres, sobre todos, y qae ella sea prenda de Is 
bendición etenuí qne Oíoe not oonoederA al fia de nuestra vida. 

limedictio Vfi, ete. 



AbKmtondeidiailOeJutúodfiSH. 



J 



Se Santidad t'lo IX dirIgiA á la llaHre dipuUoíon del primer Con- 
greao oatúlico italiano, en respnc-sta al meniu^e leído por el principe 
Laooellotti el siguiente uotabillsímo dütcurao: 

cOran comoelo me produea la reUcton de todo lo que ao ba hecbo 
i>u Veneela b.i]o la proteocleD de no Santo KTangallata, y pido á Utos 
llaga Acnndaa las reaoliKiMes que habela adoptado, dindooi además 
(fSAlwiMr losobaoqalot qae mepreaenlal*. Itab^ venido, w> «Ato 
ptra dtrme cuenta de las obma de vuestro eeto. aino también para 
traer al Padre ailigtdo de lol deles algún oonivelo oon vuestra preeen- 
ela, TueMra palabra y TuoMroa denea. 

'«Cierto aa que no cauta mi aflicción la dura posición i qoe estoy 
rednciilu: U cansía los males qoe sufre la Iglesia: asi ea que oxperi- 
mesto una gran alegría al veros 1 todoa aTanosoe por traer algún re- 



— 189 — 

medio i Us aflicckfm de la Ripon ia tesnKfht». VimMm «Jompl» 
tervlrj pan d^i^pcrL^r á loi débiles y p«ra ^«looi>r á los kuonmi. 

rtJi prensa mila dnma contra ví«.ilr«, y eomit Oí el eco Ho (rran 
tidftl«ro de nwloí. no m «Ir.ift» <iuo os cnndono. Sabido ot <]hc <frtO« 
«q liw Altiiiy» eafuerMí da un coerpo qoo cada día va p«rdl«iM!l<> fo 
vtKDr, j (pe poTi-oe an iriinl i]üe i cttd» ln4UBt« se le Va qOItondo 
nni hfija. y >pi'! po«o ú poco m sea y pare«. 

•Rtiit tti<plor:ib1i>« decbmn'-ioMs delifrn aumMBir mi* y mfla d 
«r. ■ íinftiKw. puní nif.k'r pTOlwi" al imindo i\ue la IrlesJK 

pMi iiids iH-m no vení-i-U: íjUL-pocoí pow> piifl-Tser de»- 

p^^da *' trt lo, p.-MV) (jiic no por cío sw liiw cícIíiv.i y iJiirdioíer» para 
mnndifrtr oon hojuai lo (|no por derecho la «orrcspotid», porque la 
TbI«<í.i nnnca e« mi* frt'Dndi' qa6 cunndo et mÍH pcr^Ki>)<(*- 

•Todii lo (jn* «n mi«lrvn dia* «nrwlo m» dol» »dmiMi- A las almas 

Itic tienftd T'. Tivii» «I mil ((iin IioT «e pMdii'To cunta fíi-rla nleeria, 

poronita bIi^ttIs r-ínvirt'lín, ft'jriiii IsH Ifiyi.» del mundo. A*i.«!ital>a 

. predicho: M'tndnt tjan'tfttil, v.»t aiil^rr» ri}nlñiUtbÍmÍni, tfd IrístUia 

1 rftfr'A vfrtriur in gauíiittm. * -" 

'>£9 d» fd qno vflx* pnlahnls pronwtAn «n tOdoS los cams iina ale- 

, ¿ría eterna. Sin embanro. Dios ha qa^rldo demostrar (pi« aun en t» 

n í« hcmbrcí potiOíCJin ««te gran csmbro, y que íob tristemii ío 
kvlertin «i alegría. Nosotros tamliien dclieroo<i twpefarlo: 

vTodo en aliarla cuando el 17 de Junio de ISÍtl «o abrieron las 
pnerta.4 del Candare para dar pRw i gnn niimero do pcrcona.i que 
de«eahan conocer mi» do oerca at miev» Papa. ' 

>Al!íu»o« miembro* del cuerpo diptomáttco pcnclrímn Iwta !á 
capilla del Q^irina!. y entre Io« qucM aprmimsban con m4« ínlWtnd 
al Papa w dWinsTiíj i-l mitiistro dul Ri-y de Crrdcfla, líl Papa ecUiba 
p«pea dM alttr revistii.'ndow Ion oroatncnto-f |)onliftcaI(-< para prcann- 
tar«e al pn^blo. RI ministro del Hoy de Cordcfla ci>fn<^ con «ntn 
niuisdad la «ila del ornamento pontiff«1o, y luvd á gnn honor pod«f 
aer el prímerft que hiciera ettc itcrvíeio al raKiin Ponlllloc. "^'■ 

»A «le acto citerior do «fdial intíiüfieníia onlnj la Santa Sijd» 
' y* ^ Piamonl'- «i agreipiron cierta^! c«rt.i? muy «fectuoms, crinflr- 
inan do mh olkhl mentó la bnoM arioocila que entre ellos reinaba. 
Hasta aqn( la alearla y la amJílad. 

>M.M tarda todo se convirtíA en Iriatojsi, de«d« oí momento en qno 
é\ miímo Pinroonto me arrebato lodo el ornamtnto do! dominio l«n- 
poral. Kt áO di) í>>;liombre de IRTO fud mi* all:i, y p«netrd IiuUi Ron», 
y en esta o^«ion no fué para soitener, sino para arrancar Tiotcnta- 
I la cola que quedaba aún de lot oraanento* que «o lo Iiabian 



— t40 — 
robado, (iyiausai g rií<u.j Ved alif cásio la atogrin so convirtió ait) 
tristeza. 

rPdro volvamai i vo^olrtM. Yo pido ¿ Dím <]ih en sa bond»! M 
diime «oetEsr vutKtn» píxIo^iM iliMm«, dírífrii)'»»! liion tloUMoaÍA^J 
dadMlatianay ámiUior luianjuiitUns. F.11 manto ánil.rRpito toqucJ 
be dicbo lauchas toan, ftoy n>e limito A «ugulanu IruM cIatoi da «n«-1 
migas qoo ponnii erabmntda* 1 binvciibid, y qiHi, oon ulroK niielM*,^ 
prooimn oonxiaiM|fa j dopravarla, y lo hago oon el Un d« qua lo« 
UiBiadoa ik in«bwm DO M atvideii do cumplir <»<» .tus duborcí!. 

»Bslot tTO8 grudea malea son \»i aovulaa, los teatros y lot malo* 
poréOdieiM. 

»Lm oorelns, dotpneide habar pertvrbado Ina iotelÍKeticins impro- ^^ 
tlent0}. arrastran i loa Jóvanee á oxc«»o« eapantoMs. Los l«atro« mo-'^H 
iKispraalniiLaR«lii;U)i), Macado irrisión de nuefltroasaotaa misterios. ^ 
proNntando ea la «oeDa 2 los tnlnlstros y A las pereonns consagnidaa 
tura que üwoii objeto de údío y de meooi^priiclo. Los malos periAdioos. 
ea lio. Itauo» violenota a la voluntad, y la arraslran á los «soesoe mta 
bnitalei. > 

»Exeitad vue<ttro<Mlniurafl>jeroer una aanta inllaeosia ea el seno, 
do vuestras j^ropins laoailiai y donde quiera que p«aulr«i«. 

>I.a orvion y la pneiancia Mcan vieoipro nntt^trnsf^impoilhtRW, j 
De Bui-'^tru divino Redentor vMclft pur In Gnu. Por la virtud 

signo cayurtiD Ina cailunax du manos d« loa vcrtSxiga», W rault 
lioA ftl Diluioro lie los que adomban A DioA ftn c«|>lntu y en verdadfí 
y oamo hoy también m dUata «n todoa loa pueblos «1 c»j>iritu de f<J 
dií caridad. Por toijo asto permitido do» a esperar que so camhiarij 
tra trUleía ea alegría. 

»Alu)rali>v.iiitjL)Laíi manos pidiendo i Dio| queoa b«ndixa. 
U-'ndiga viK^'ttni» nlnias y niestros cuoqtot; que i estos lea conceda ll 
aliul, y íl aquuIlBX lat luco* neccmrias para que nunca snl^n d« 
^la re<á\; que bitndifta todos raostros oogocioi y los ha^a prót^wros:' 
Jue Mta bendidoa os soeleoga y oa defienda contra la rabia de Sa* 
iniSi quo os rodea, procurauJo devoraroa, r contra lodaa las «robo»- < 
t^das de toe hombrea pcrverfos: que esta bendición os acompaño en Iif 
Wi'la y 01 ansia y conrortu en la muerta, para que podáis bondwlr á 
^toios por toda la otoi'nidad.» 
JieaaiicHo Otí, ale 




— MI — 



ÁltKticiO't dtl dia t& de Jumo de XljTl, alpatridado rt/ntaiui. 



t 

^V AbKuC 

^^^pViiMtni consUDCia m reoorar uma)meiit« «stos testlnuinloa de 

^Ffñartro amor fllUI á un Pxlro jmUmentc añigf<to, irn pn«d« m^oM de 

V MmuanaiHiDonl* fttrrn'tnlil»: tanto miM. oiianlo qn<t «tuto coivMlDcta, 

imitada por Rii^Utii<láfiinRuti>enbl«x.«ji,úiiii par«e«r, prerattiocletin 

porwBtr m^riúí sofiibrto, qoií niw eoDilii«lnÍ i na ettMh> locárt nriU 

tniujnilo. 

Vuoslrn proMncía ait naawAii la amixtad da Joiutós y 4o David. 
DaTid era injiuUcncatc p«rMgtiiüo poi- un ReJ^rpcro Jonat&x, Ronque 
bu* dtt «tü! Ruy, amalle madio A David . por las pnanilaa qn» tenia: asi 
«• qno le de^iidia ooa el mayor mIo codum la calara paterna, teotabia 
parte en su* alliccionc». y *e oooiplaeia en prertari» toda elase de 
auxilio». 

BstemlTOO hatcai» voutr». ajeros Jonntib qno venís * consolar 
á m tUTld ailiKido, DI) lauto por aua malea prepieii, xino por loe de 
•ipielloe que ntliiíeii i la Ifile«ia. 

.|QiiKo paedo accnr tp¡<¡ «listen e*tas taalcn, y que mUdioí bajo el 
pao de laa ata» (rrandee eoBtradieeíODual Cae el fia de disminuir alfnm 
laalofllpeaodetaiilasalliceionet, venia. eoMdoa hijos <nÍo^,]rlioy coa 
OKHhe más odrite <iiii> ayer. Ponpie ayer y aateaynr han ocmrtdo 
tmfffH que podiaa baberos impvdido llegar haMa mí. Ivtto proebii 
qNe niMtra atliocion es prormula y verdadera, y (pn no teméis Iss 
aaecbanus de loa malos. No bar^ 70 la Dan'acíoa de esos saceaos, 
porque loa eonoea todo el mondo. Yo he sida taati^ de dos demoa- 
titi0ion««; una tiecba á la loz del día. otra en Ina tiaíebtas de la noche. 
La primera fuéespootdnaa. improvitadn, afectuosa y i)lial. 7 eoelLiae 
f[rita ,' Viva/ Bn la otra llegaron laa turba* haabí las vootanas det Va- 
ticaiio, despaea de haber lecnrid» grandes dislaneiRa. coo grilea de«- 
onieoado*. con amenazas brutales. K«ta turba tumultnosa caminaba 
Uaniíuida pe." la piUd^.y aombria lut de antonshas de pea, de resina, 
y de otros in;;rtidtaite8 bnísnalea. Kaia turba fffilaba/ifueTyt.'/Arue^ 
r«.' nuil et> demostrar la gnu diCeren«ia de amltaa laaniltotactones. 
bocqoegritahaaá la luz de lea eteloa / Vina.' daban uQiirilo de atsor: 
tos que KTiLabaa so tas tiniebUi/i/MM-n/ daban 1:11 prita de 6dio. grite 
de taara impla. Los unos ton liüae de la tua, que ¡ipai-ccen i la lux del 
día; too otros son faijes de las tinieblas, que apareoen en las tinieblas 
de la noche. 

No ba)' ueoesidad de quo yo o* diga qtid dewao loe ine frrilan de 



— 142— 

«ocbo. UMotru (]ue ya rellexiooaba sobre estoi sucasoa, rectbl nna 
orla dd otro lado du los moot». Ivn eita cirla se r«iteral)Sii los oCf»- 
-elm[«atMilohi>«pitaliüs(lennt) larrltorio al que ]n> podría t^tlnmne 
eoo todos los mios para litirarno* da loj peligros qa» nos auMoazaD 
«ti ItsJu. - 1 

SI eo lagar d« voootros. ainadOT liUoi míM.qno alrededor d^atí 
formáis una ooroM tas buiwosn, Mtuviuran anlo mi Iim <iuo riK«n loi 
mtwrablwtlsstinios dfi la pobre l'aaln3ula.ro les diría; «Rn lÜMpccbo 
dcTwslniasariuit'lM m teme «1 olro lado delosmoutesqnoel Papa 
no tteae sejuriilaJ en llalla: pii«3 bien; yo 03 rae^go ido digáis cuál 03 
sobre Mío rueslra opíoioa. porqoe ya vela qiie w ub punto may icn- 
fwrtanlopAnaal.» 

Pan salvar La dlQcalUil que teodrian al rMponder, jo les diría: 
«AotailDs hijoa miad (tüiod, extraviados sin iluda, pero aieraprd IúJm 
iuiott:ooalroaíios kam (jiie voluntarla raenlei pero hojr neeasariamenle* 
I fOittfíy «octirrado un el Vaticano . siendo te«tií;o de Iük male* que afligen 
¿«ela ciiMUátteHiJcna, a la qae sa quiere Irnsfoi'iuar un maí-tíra del 
error. Kn ella lie permauecidu ba.ita Itoy, cm dio periiiaiieceré liaria 
«1 nioniento on qne Uia^ liJijia uoDoour ai Toliinlnd.> 

«Peiw.xe me diri. US auMoaxan pelÍNTo», ypeliffroscoda voz iqayo- 
lui.vjQutfimparlafCiiaBdoSanPnlitD iba a JeniMlen proveía ios pell- 
gn» y Ia« malea i|a« le «pcrahan, y nada le dotuvo, y í JenualMi 
Yitd «D nombra del Seflor. exctamando: No» faeioanimatn meatit 
\^tí(oito>vm qtutm mif. 

Sigamos noiotros, liijos mto«, oon la ayada de Dío&y la proteecioa 
de la Ketna del cwto y do la tierra, y de loa Santos ApMtoles 
Pedro y Pablo; el ejumplo de erto ultimo, y no temamos. Iv«ta ca 
la respuesta qnu yo darla á esos soAihws si eolovieran aquí, y la'qtw 
¡ iloy at qoc me lia esorito la carta. 

IHot iMDOoe Jos aunsoa «pie se sueeden y los del porvenir: noeotras 
1 «onoc«moa lo venidero; por lo mismo, debemos cónliai: y ponernos 
«R manos de la dlriot Provldeneia. Hspefdiidoto aiti. no ceicauos de 
levantar Dueslros bruos al Soitor, y coa nuostros braxo:> nuoitros 

uoMs y naestns mis fervoroias y constanles siipUca;t. jMraquo 

libre de ios males que no» rodeao, do los dangnios pervursAi. do 

^'Bueetros enemigo», y qne no* ooniierve sanos de alma y cuerpo, l'ara 

este fln. repitamos oonstaiitoiavnto n>n la If^le^in: Itrut, qui nm in 

tcmUt pericuíU <oa$liíttliM. pro humana kU fr<t¡/iJiíatt; non potte 

ifisfsrf ; da noM taíutem metUU et orporU uí m qitee pfo pecco* 
r nostrü pa Imtir. te arfJn'^anU. ehicamu-t, 

Qno «elneea la oración que baicaoiof juntoi. vosotros; yo. SI: 



— 1-13 — 

bHleoilo eita oración ll«nas de valor y dt> eonitaneia, e*iMreniof ím 
memo* (itiu Mrdn cada día proporcionados i DU«sti-as rti<-i-xa«. )' 
«mBa han d« ser también RonTúi-nitft á nuMtrM iloMM. 

Dm lodoptKteroM n* boadiga aliora y ñempn, y <m iModut* j o* 

, oofuinvia «spMitlnicnlttra TiMStras hIHccÍoms. 

M Bentdietío Del , oto. 

r 



/( locución dft día tt dfiJullo dé ISTi. 



El Santo Padre recibi6 «n Mto día á toí ColegiM exlraaieroH i'mU 
dan tP) en Rotan, qvaaonr losdo la Prvpajíanda. América del Norlc, 
U del Sur, In^taterra, Irtonda. E«oocia. Polonia, Bélgica, prociu, «1 
CoU>xla líermaiUíw-tiuníBPo y «1 S«aiinarío Cráneo. .* 

Seotado «I San(o Padra «n so trono, «I Rdo. I'. Creid. superior del 
Suainario fraací^ y oonsallor do la SaRrada Congre^aoion de la Vni- 
fUcamla, tomó la palabra, y leyó un maxnlfleo dlscum). ,j, 

^ Santidad ae díKitA eontoflar «n los sljcnteotei l^rmiM» : 

«Verdadera ei el cuadro trabado por el 1*. K«ctor del ooleglo de 
Santa Clara, pintando el o^Uito de la Ueligioo católica y sa posicioa 
«I laaoficdad: pero mayospociulmente mando d«cia ouán nnmcmKo-' 
aon tD«cneiiii;f<» que aullan ala Iglesia, qoeriendci v«rla do^truúLi. 
7 no rvpannilo para obtener ceta dwtraccioo en la cUmí y dircnidad 
de iri'^ot. empleando en onu partea la mit patente cruuklnd . ca 
tanta c])h en otras se Talen de emlwscadoa y ile la mí» iMooodida lii- 
poeretía. I>en> no obtendrfln an tan deseado Itn, ni Itoy oí niiiica; y pw 
lo qne haoe i nosotroe. esteoM siempre pi^inlo* i manimar nuciti? 
tA con eataa dtvinaa palabrea. Porl^ tiif>ri non prrrraMunl. , 

»Para vo!totro«. iúrenea deoUoadoa por Üío* ú cranKoUuir en !m 
dijeras parta* del miudo, w han dioho moa parlicularUHiate la« po- 
Ubrxí do Jc«ii<:rí>to, qou Iciaine^ en el KvanKclío du c»ta maflajia: 
AtUndiie a fnlti* projihtíit. Hijo* mió*, liay mucho* proTvLas Alaoa. 
Atíatdtíe. Cuidaoit de tudo<i aqiiclloK qui: no entren en oÍ aantoario 
porlaptierla. AtíendUf. Cuidaos do t<t<lus nqucllos que eon innoUroH 
ea la meolira. aoma dice el Priiu^ipe du lus Apiolóle'. .1 lUHdUit. Cui- 
itaaa da «lucilos á<)mi-Ra«eialln uaorgnllonin liR)iU»,GOitiodÍoeel 
ApMol. [J soberíiia no tiene sjoo un «olo pl4, y Cfaúlinontc precipita, 
oomo ea verdad tantas rooe* ha «tcedido k mucbisimoa soberbios, 
praelpltados horriblemente. 

vAttatdUe. Culdao} de elloe. porque *>» üiDpto«!. j ast^Ln cara/Cleri- 



— 144 — 

ia<lo*porel Apóstol San JoiUb Tatleo eoo una •éño de 9plitU>9, eiiya 
sola kwtnra luo» eslr«nwcar de horror, 

•Ktloí ena IM qiW ilsnle el pillpitaprodicaban.jae hleÍ«ron,d« 
disdpulMde U venbt<l. nue'l m* del «rror y d» l« CMoMre. Attenáitt. 
VavAvo iluboi' e^i L-omliaiit- neutra olios coa todas anuas. A sabara otm 
la ciaacta. U pitre» do TJda y la pftci«Dcia. porqu Dios o« onrii 
gieta agno% mtcr tupot, 

>Bnlra ^stot, A qtiieoos debois combatir sos ermraii pira ilami- 
narlra y trwries al rodil por rD»1io de la dirina grada, liay alRUiMB 
«dhla* á lodo Ilamamlenl». bHas de maldioioo, goido diría San Pedro: 
y mmo oitox Miicieí,'i>« y caiiilti«l«rfti dA ciego*, dtfbeia abandonarlos 
á fi mlstiKW. Dbi non t»l aitdinti. Mtn effimdiu termonfin. Pero 
hay otro4 mochiM quo padooon ilmioiMB; y i eatos debéis atraer^ 
loa por tndó4 los mediof ijtie »itiri«ra «aa ingeniosa <!srldad, y. á ser 
posible. Ue^'a^lo< bnvta b*i»r lo* pU>d«Rno9tro bivlno Redentor. 

»Ks preciso, pnos, cmplftar to«to«lo«nsdiMposit>les;t><i«DOl4idas 
los medtot están i1 aIoanc« de todos. AtmIIos de Tosotn» que éalda 
dotados de frran eHlendfntienta y de vasU ivlrnocion. qno oombatají 
con los léanles do ta ineredulidad Aqndtos otros A qnlones Dios no 
baya dado inteliKoncia Un penetrante, qao coopereo al triunfo de la 
verdad badendo Taler los talentot iiuo dol ScAer lia)'an reclbidii. 

>Ved á David. BMaba tan soguro de poder matar ai ¡«obarbio Oo- 

)!atl>. qne no vacilA en prasontarse d Sanl para otreoentii A ludur'coo 

el flt^etrao ammiazador, ooBini el cual iiin;^tin hebrüo ^a liibia ativ- 

Tidu i prMentarM. s.^ut ncilaluí; pero después de haber oído la rtlo-' 

»on de 104 haiaitM del júvan {lastor. de alu vlctorlaB sobre los osos y 

ílntt leone», «lonieosA á tenar eoHllanca. y dispusa cpie al imberbe com- 

tntteale se rsrlsUeae de las armas nales, eatragáodote tí cáseo y laa 

(IcRiA* pJMeas d» la armadura real. Darld. pues, ae vistiá como ordenó 

I «1 R«y: pnro apenu aioliO el peso de las armas aobre sns «qieldas, 

l^tfo partir, y apenas pudo moverse. Oittacea axolamd: IfonptM- 

\»um íneaífre, i¡uia luitm no» hcbtn. ' 

9th> aiut yo tallero que no todos son aptos pan combatir algoitaa 
ifnntns H« ta inoredntldad. porque no Ueman la «nDMhira propia para 
BStos combatof. Pero *i no fiuAilea conhaiir diraetamoBte, pnedeo 
lachar por la aiituñdad de una Tida ftlemplar, por la instmccion, por 
Iwi eoiiauelm al pobre, y como todo procedo do Di4)i. por la nedJtacion 
Ibrvoroaa de la Pasión de «a Bijo, tí eoal, doede lo alto de su trono de 
nlserfcordto, penetra loe corazones, los oscueha y «tiiMde sos raegoa. 
>üivid. embaraudo por m pesada armadnra, ae dmpojd de ella y 
se oontentA coa lomarobico piedras UsasBnKKitoaadaaJantoAla orilla 



I 



I 



— 145 — 

del torrente: y lanzando una do allu con sa limida, aoortA á la frente 
del ^útimts, que cnyó sin vjda por tiem. jl^pecUculo do «oaCasíoit 
|*n los glúteos, que hayeron (Upaotado»; nurilvo de aleiirta ptra los 
hebreos, que levantaron himnoa al DLOHd«l«sTictoriuI 

»Aliiora bl«a. ja lo sabéis: las oinoo iitedns siinliolixací lai oinoC» 
Ba^M del diviao Salvador, y esUe Uagas. qiio son tm l)«lwno de vida 
pm todos aquellos qaa bs adoran, que las miran con fé, unn amor, 
flOB |KreeTeran«ia . ton también cansa de maldjdoa y do abandono 
para aquello^juie las d<»preoUui y Uasleman de ellas. . j 

aAcercaoft. pues. queriJos ti^os mloe, i osas liagn», y espeoialiaento 
i la qno d^Ja bbro la entrada de su santísimo corazón. En a^tos dias el 
nsondo caUUIco se aoerea A ese raudal de caridad. Kn d u donde vo»> 
otros también d^boü lomar «30 rl)(or que ha d« aoompiAaros cuando 
deis to« combates del :»«!tor. Y inies, auiinudos dá espiritu liu Uioe, 
«labeUlbmari peoítcficia & todo el mundo. scindHe corda vním, 
direlti lasalma&qaeosnnucontiadaapor vueMi:iMl'Ml<j>w, Alirid 
raeslri^ coraKonoí: {•a-nílttttía agite, liaocd ptuiileActa, loa grilare») 
oaa j Clon vi»ooe, para liaoeno vosotros dif^os do la* DiiMncordtas 
divinas. l'<<ro no les digats Jain^ r¡aa «a niiResario aoomudareo ni pre- 
0aat« »tAdo de Rosaa, ni que deben cccar de responder á loa BtaqiMii 
de lot cneniiftos do Dion, como ati (.-«tn violenta aitiMoion no babieee 
48 tenninnr. A aqmSIlos ([a« piensan d« (alsuerto, respgnder.i una 
nqiar por mi; ai)U':tU tnismaque dingiaú loa «001x10(09 y & los jolits 
da Bttalia ostn» luuiunratilu palabru: Üt qui titi* vos, 91M teiUatí* 
¿lOiníAMm/ etc. 

»lin cuanto á Tmotros, amados tiijcM míos, yo concloyo euiao Iw 
comenzado: Atiendib^a ftiuü prr^tltHit, yectnd sohotü!) qoe todo* 
(o« bonilme de In Islosia qoo w sbandonan al reprobado »ealiiio, son 
v,fetítna8 del ortrnllo, d« la codicia «V de otras aaa humilUiiiospaijioaat. 

»Voy á oondnir con nna ontlcdota. Haou vcintiíuix a&M quo se toa 
preMnto un eclesmsiioo que bflMa olvidado la santidad desucainbotar 
y' da su vocaokm. Se bslUba desgiuciadaineato conipivm^tldo en la 
rarolflcton. y habia trsbtjado niucbo para ocupar altos puestos del 
IMado. En las oonvar^aomaos qne sústovlmos sobre difereatos a^un- 
toa, no vaciló en |>n^n«rme retevass al otero do uno do ws deberes, 
qtw en ¿1 constituye la prenda mái preciosa y por la que rada oiereoe 
el rsspeto do los poaMos. 

aAboca bien: qoA ha d«feeclociea do otros sean para vosotros oit 
motivo de temor, qne sirva po» manleaarse iieaiprs flales á Olas. JÜ 
«aanatgo oooiun anda alrededor da vosolros aceebando i qaiiB, de- 
vorar. 

10 



— 146 — 

>Bii una latebra: MUmUte a faUit praplieUs, y pirn mejor deíeD- 
dena il* ellos, aanwBtad vuestra raadanu en Dios, á lln da que, por 
tamediaoton de la SaDllaáma Virgen Marta, oí protrja r amparo , »&I 
«R ta vida como «a U moartí;. 

aQoe astaa mis palabras seaa pan voMlroA como nn recuento mo, 
X el Doevu al<ecito para «onserrai'oa Hde» i ta l^^sjat, para la cual 
quisiera yo multiplicar (oi biMnos miniainu. Ha lo domas, poogámo- 
twa todos «n las mamM do Oloa. porqua il al SeAor do guarda la clo- 
dad, en rano vlglbri el que la juardaji ^ 

SetteOJctío Deí, ele. 



DECRiíTrt DE SU S-^JITIOAD APBoBANIXí LA CONÜHEOACIOS DB 

WUONEfUM DBL SAORAtM OOBAION US JESÚS (1). 

Bn 18SI, el sac^rdotd Julio Cboráller túoAA «n ÜBoduní (didúMáa 
im Bauv»). en tenada, uiu piídost aaoolacion de tacerdolea bajo la 
^donmaiiiBciíni de mlaiooeras del &)i;rado Corazúu de Jami^, coyo prin- 
oigeto e* promoTer y difundir la devoctou y «1 culto d<'l $jcta- 
siiDo Coraxon de Jeaus, y conservar y propa^r lii tú calólin por 
ISwdiodelaedoeacioacrlBtiajut delajuvenlud y do Ut misiones. 
Y oorao noeetro SantiUmo Papa I'ip IX nada desea con mis ardor 
D« ver el Saoratliimo Cataion de J«u* querido y bonrado por todos, 
y la f¿ catAlica li>rlale<-ene y nuplandecer por lodo el muado, ae ba 
dignado, aegun lasardientof Nipliu.!.-* de díclio ÍUndador. honrar oon 
■m dooreto da alabana, rccbaSdoManudc ISOO. la referida aocjedad. 
De dotid* raaolta quo lo^ Weío*, >|tie lucen Tutos simples de pobr»- 
aa, de obedioneia y da easUd»d, y oatán bajo In dircwcton de un Sope> 
rtor i^oral, so han caosaxrado oon ardor y oelo siempre crocieate ^ 
la realiíaoloa del Bn que se proponían , y lian trabajado on la viU del 
SeAor con grandos ventajas espiriluatcs de los ll«l«s de CrUlo. 

Pero su celoso nmdodor, qtio bac* las veces de Superior general, 
Itft pensado qiM aeria no bien pmra su sociedad que ella y so» oonMi- 
taeloaasflmntn aprobadas por la Sede Apostólica. Con esta inteaelon 
ba veaido nuevanoato á Roma, y ha suplicado coa inslancia al .Soag 
PontlAoo para que m dí^iára ooajimMr dicha sociedad piMlosa y sus 
coostitucionei. priH«ntaiido a) mismo tiempo cartas de reooosesda- 
don, tanto de « araabñpo de Bounces, Cirios Amable, do la Ikmilia 



i 



(I) EiM>«>oUcioa.>tirlgtila,ct>no«aMbt4a,per<'llMo.f. cbMalljr.catftta 
«avldiicuD JvciiMiiioue* ilesociiM de tollas las p>rtM<)«i atonde. 




»9t -147- 

da iM prfnolpM dfl Lilour D'AuvarjTni>~tj[unuii>aJs, cayo násardionte 
Jimio fl d* qiM aqnelU sociedad pialltMa, qua tiene su e*a priuctpai 
«n su didcAsü, aoa ojlmoda d« los Civor«s apoeiúltcos. como d& mu- 
obos DtrcM Obispo* do Fronda y da lu demás tUKÍoflo«. 

¥ Sn SaoUdAd, en la auiiieocia oonoetlkU al Uifrawrilo socreUno 
de esta Sai^da ConfíivKiicion de uiiitpos j regulan» el vibraos i'¿ <U 
JailodelííTi, üudiili lilaila del S'iici-xtiMimoCoruMn de Ji!«ut. túiUún- 
H do en cueota las carias de recaman iacioii de dictaui ObUpos, y priit- 
^ clpftlmeflte de aquel en aujra dióeati* Mti cdtablMuta utU piadora 
ancJedad, ba aproba'lú j tíonúrmxdo, cumo N|>ru«ba y ooniirnta oon el 
preaeote ilecreto, k didta loeieiliul pindoia como oonsregiUiiOQ eral 
Tatos sim{>1«i, b^o el rúi^lmoa dd uii SuiMrior ^«iiunl, .salva la jaría- 
dJeoion de los urdinarlo^, segua \>* pi-ewripctuiiea de loi aacrados 
eáaoan y do laa Couslituoioaei apoitiklicaa, dcjaailo para ocasión mas 
oportuna la aprobacian de laa ooasUtueUMaee, sobre Im cuales liaA 
tocho algaiMU olwerranones. 

Dado eo Boma, en la Safcrada C«>ngr«^c«oii da los Obispos y nga- 
lam, d día S^t de Junto de 1k74^-Luk^ del «ullu.— A.. Cardenal 
fkZAMit, I'refixío.^^, Arsoi'úiioJe Seieueia, íi«eMiír¡<i. 

I KNOCUCA DE StJ SANTIDAD PÍO IX. PORU GRACIA DÜ DIOS 

^M fXriL. AL VENERABLIt HBIIKANO JOSIí 1>K SBtllinMXtWIKC . AUSI»lt>|-0 

^1 DKM-UeeaspOaiiSLMISltOlUlUirUKnTXMKNCOHL'MMMCUN LA SILLA 
H .ArOSTOUGA. 



Pío, PAPA IX. 



D?«l« Ira primerú* alVM do niMctro largo ponliitcado NAs bemoi 
panto todo nnottro cuidado en protager.v fomentare! biei>eAplri« 
iml do U l)cle4U de O rlente. f NAa hemos declarada de ud modo •»- 
lemne ( H >pe <tcbffn eoawrrarte reUgtoaamente y (^uarHars» en loda 
sn iote^i-Jad Int p:irlicu lares lllur^s oatdlícas, y que Tucron leuldiu 
ea mndia estin» p.ir nu>ulro§ predem-ioref. Sobro a4t« aminto esUtn 
tarmiaint«} las declaraeioncit de Clemente VIII, en su Con«lituctoo 



ti} LelrasApo*l«lu»>i lili >Xl«u»'le<>ri«al^qu«pnuoÍ9Íaa fi stifrenta, 
e •)• KoM» de Otfc 



— 148- 

' ^a^nua [Minijítu ~ afín ISOñ, d« Pnoh» V, «i gii ttnvo do 10 do Di- 
[ cumbre de IRl?. t, ontreotraimnchn^, Kioocliclo X(V, «a mía Bncl- 

etiCOT Drmiind/tMm, atia 1743, y ^ ífrii(F ím»/, afli> 1755. 

Gomo quiera rp» dd lazo qne ano y asocia la dlMÉpünn, particn» 
I Isniwnt» la Klur^la con el doemn, re«tilta tpM apenas la !>lll3i ,\po8i6- 

lIiM. MsMtn inbllbla ile la 1*4 y !np)«ntl<!niH grunnjadom do la verdad, 
"obKrra qae en Driento M Ifitroiluoe a\goii rita pellirroso 6 Indebido, 
^V pufilo le candeits. lo repraolM .v prohiba n uw 11 ). 

^ euidaJo de qno m b* hecho mención, de conservar inle^-as 
ff pann lax antiguan Illarcrias, no ha imperlii» el tjao de eatre loa 
fritos orientales ite Jhlmiliown otroa. tomados de olma Ij^le^las. cutos 
I Tilas, contó eACiHbia A tos estíticos ameDioa OreRorlo XVI, de feliz 
l^^ncoi^Iscion. «lo? admitl«ron nue«lrr>« Tapaa. ya poique los crefoaea 
'mis conronientcs. A bldtt Ion adnplnroD despoea do algún tiempo 
^eonio medio de dMin^irsa d« im hurajeay cismd(io(« fS).» I'orlo 

qiiir. wznn enwiu el mi^moSunio Hontldoe, «sjenipro «o dc^ ugolr 

Taitiflla re^a qiie cetaTtlccta qno, »n conmlOr con la Silla AposUIlca, 

''nn^Ia debe nltenirKo en l<is r(f>= d» la lilnrfrla sagrada, ol aun oon el 

prutesto -la modiffcsr la« «rcraonias , de modo qne ptreuan mis 
l^confi^rm^l lai ltttir¡;ia« a^-obadaa por la misma Sedo, i no aer por 
I eauaas pTivislm»*. y esto con aprobaolon de ta Silla Apoílíilíca (3). 
Por eílos principiof de Oereclro.qno lUííon sancUiaadoí con miiobs 
aliidorfa para todas ías ijrfeali? del rilo oriental. >e rifta todavía, 

boiiio mueliftf reoea se ha diwlíiiMda, ao^uum ha praatciitado oeaaton, 

prindp.ilfR«>ite en «I ya reítiríüo nrera d« t^ulo V, la dín^plian li- 
¡'hiritio dd los rusos, i ([iticiwtt lo* Romanoj pontfiici» ao han owado 
íie mimr con sinfnibr Imiornlencia, alecto y cRpcoialcs bciiollciosi 
ry cuando w tu tMo que am«na»ba alstin polit^m nn TRcnoscabo y 
^dolriinimlo do la r<1. la Santa ¡t^de ha levantado fin p^rdiil.i do tiempo 

Tiiz pnn detener Innt'^ mil. Aún parece L^^ciicliars» arjunl lenttuaja|^^| 
Jiininecoiiquese«'(pn»4Ó «ueTtlro antecesor CircKono.XVl, dofeLíl^l 

nemei'la (1). eti^imlo en RuMa. ftue. como o» «abícto d« todoa, se 
^«noontnba en la más erilul aitoaclon, y que úuo tii>y Unto bmcnt4<- 
•noH. xo v'iá arranar mhwrabloinento del «raiaio do la Iglesia católica 

mt* do Ire4 miltonet^ penooas. 



Si ar*f<MioXVLauiuiili«tr«*'5bitb(4i |idt«riK« Mi««AMMitMr, lile Mayo 
«aisM. 

ai lip«3ar[oXV|,cri !■|t^.■t^rl% ínter artrtB^I-iiai.Z'SfV.i'bTvríi di ts^t'' 
it^ Aloc'KioaprimiBCuila*»*! CoMialsrUdcl Kile Noviuinbrada (jod. 



— 14» — 

I^aLaei)t« no le ha &lu«l» la. jmuImcío» de U SUIa ApostúUoa i U 
Bftooa nitoBM {6 rusa), cuioJo crave» y lai^a cacitioiuw aa agitaT*,, 
tas. DO siD (lelrlinonlo (i« U oariiJa-i cristiiiM, M la proviocta aal«- 
•UsticA de Lmpiri, é oaii«a da la divoreiJad de disciplina y ritos, y i 
oiuaa de UsmOtuad reLBi.'ir>n«i qu« «sislUa oiitro iot i^l^sU'^ticoa ds) 
Mto UUno y del rito gnv^; toottovtirém qao por un ctHiv«aio Ai 
aeinHo propieito por los üblspos ds-uno y otro rito . y uQCioiukto 
p-ir m d«civito de U Santa Cin¡ir^g\cioa de Pmpaffartda Fide, para 
bM negoeloB del rilo, dadoea tideOctabrede IUd3,fu<:roD«rr(u(UtUii 
felíiiBeot4. 

Hoco el trj«l« estado ca ^lo «e oacODulra »«ta tnliiita provincia , y 
parUcalaroieato el país pr':>Kiaio i I* diAcwsisdcQiolin, rodaou «ogun- 
ilaves, y «Mijutiwa, toda noMlnvalioilud y cuidada. Recioatomwld 
IWOKH sabido que eatn los cat'MíiCOS dol rito fCi»co-ruM 90 babia susr 
ClUdo ima coalrovoi-íia paniMc »i(bi« aif»* d--- litui-gia , y quo outr* 
«Ikk» babia al^nnoa el^riv** ^u" P<»' >^' ''^■1 da novedad se pi-opuiiían 
nriv y reCiinaar ilo «u piupia autoridad ka (.-ej^naoulas sagroditt, 
•MptadM uoMporvl LanrouKhrii>y orntoaadraiadastúloiuiioffifia- 
te por lo stacMfi dol Concilio du Zaninik, mm U ^H\n i\pO:<ti>lica tUL 
aprubodod). 

Furo lo qiM nun oesalli^ y liona uuustru curamu do tri^luza ús I* 
Doltcta que aoaba dé Ikjtar á aosoti'iMf do \» d>;.vrui^iuiia ■«iliiiiQiua ¡wr 
qneMUalracoxando i-ii vHos mumuntiM la i1íúi:l'sU áa Ciicliu. Ila- 
bicadu partido ul (iliivpo do i»la di(>;:twÍ!t. que Ü<ti pimo tiempo Itaoe 
InibianKW «legido , y que aif^ue naide por el viiiuitlo eepiritual^ est^ 
Dunu ditetsút, go^aiido du Juiüdíeciun, un oioi'to tteudo-ailmiulatrk- 
dor. a quien Náü laux tiempo lisbijtno.i declarado inditruu du líjiU'ocr 
el carfu «piauopal, outia liinid^ rapara un luurpar U ^ui-Udi^oion 
KlttüúÜca, Ira^luruanilo lu>io en la reíenda iglesia, y piiiicipal- 
lB«()t« confuudir y tMrliirbar U iilurgta aancioiuuU por I03 cioon^. 

UeoM de p«tar, (■.■aeiiiiu a la víjita lai letTAJ-úircularea.daduf 
fljt £0 de Oottibre de ig7i, no la« que osle iiilúlix ■'uiuii>-aduiiu^tr)h',[, 
dar 00 ha tenido niparo un xlturar el t^ui-cicio dul culto d.ivijio y |k,| 
sagrada liturf ia, txm inUocioa qvidontu de iatroducir eu la oa[t>lici|;i 
LdtdeeSM de Cbulm la lilurnia ciíniilio; y p:ki-a eogaíi^ir a l<>t «cQv'illDtiii 
ftft|gBarailt«s,yparaUi!vai-luicno nú laúilulat al uiaoia, iw lia dudado 
na Bomenlv cu aducir, coma praelias un ;> j (úvor, aljiunia ConUitifit^ 
I dtt la áilia AposI^iiCAí viotiuilaciiJUí "u Miilido. 
> £a clara a todas lucea qiie lo ^ue súbni litur^ se ordena, ea Ui 



Ib B«ii*llcl4*XIlI.da*uEf«»^j>H4jUtitfO//tef<ut, tad* li4(9iUU{H. 



— 150 — 

íiU-taa letru es ntilor do ninir>n valni*, j H6», en nombre «le 
'BUtt'tri antorl'Ltd ApottAIhu. Ioí drchramoa írritos y d9 ninsnn va- 
lor. Pao* el reRsrtdi) seado->ilm1ni«trfldor earons completa monta de> 
jUPifliwion, poniuc ni «1 l«?(limo<»b!apo en su psrllda . ni laSliU 
Apastdli«i daspufi». le hnn conflüilo íUtori'iad atibuna: ea.puaa.evt- 
dl»U> 7 Ctaro para tiklM ipie na habla entrado at rthafín por tapuir- 
ta, tina que iiitMa íiAldo por otra par^(l), j qjt» d»be «onsidenlr^ 
selfl nomo >in inIniM. ' ' ''"' i ■ > .. i( 

t/i*;<n7rtil(Micini>fH4de la I:>l@9!« mnndm <]«« so olweFreo n*l!-' 
gioMimonto \'vt rilo* IttffH i mámenlo Inti-oJuíiilM, puesto qiw «Xici^-j 
tro» pT^v(.;ce^o^^^^^ iv* Romano* Pontlflíeí han tontito por eoítrenlMitu, 
jlespiies <Ie un niadura eiím«ii. aprohtr y pormltlr ciertos rlto« en 
cnanto no <tcnn mntrarlas i In té caiMie». no sean un peligro psra tu 
9ilmri<t. y no »e opon¡ran i la honestidad ecli>4li9tlea :» p«po al mMmA 
tiempo tleolamn t crm i ríanteme nto evtov mÍMiMM «inone* qoe i tiln- 
Hnn'>,aJ»íiilnI:inií!nteJní(i!runo. le Oít permitido. sin coníiiltirí USanl 
Sede. tiaot-T Ja menor altcradcn on la lititr^a , eomo repetidM tí 
c^ tr> domnaotnn las Canatitncfonef apostólicas de (jiM ya so ha bcdio 
monclen. 

N-) lltma nin^n vali>r el arf^unent^. d« que tatas tnnoTscinne» m 
haeen eoa elj>«ipí8ilo de eTpniyar los ritos oriental»» yre'dttnirioii, 
supnmiltva integridad. Pues ciertamente la lllui-cla ru<o (mleitia) 
no pfHKle Mr otra mis qne la Aprobada porlo* saolo* Pa'ln:» dO la" 
IltlK<la, 6 wiRdonada por los Concilios, A iniroduelda letltímamento 
pnr el uso. ODQ ta aprohaclon . 3^a seía expresa, ya ttolta. de la Silla 
ApoRlAItcft; y st eon el trascurso del tiempo se han Inlredneido en ln 
lltan^a alirunaa Tariaetenet, esto no ba sido sin consultar it Iwr Roma- 
na Pontlfiíw». y cjn eviilenta propi^lto do ipfirtír e^ta misma litnr 
gia de toda maneha do eUmn e Iiercjlu. y iluti^miinar mis ^m dofnna 
comn graranlía de la integridad de la fí, y anmentar «1 b!cn de la« al- 
mas. Por lo ipte algoDoi hombree perdido*, Ik^o el astuto pretexto de 
depurar loa ritos y ilevolverlos á sa primitiva intejrHdnd, no se pro- 
ponen otra cota que preparar asecbanuii á loí fíele* de las diócesis de 
Chelm. para apartartoa del gremio de la Iglcsin católica, y ncriflcar- 
los al olsma y á la here)ta. 

Pora OD medio de iia cmeles angustias qt» por todas pArles i>o«- 
rodean. nors llena de ale^a y nos coimela el eepccUculo herdieo j 
irraixte. dado recientemente á Htos, á los ángeles y 4 los Itombres por- 
los d[oce«nras de Citelm, que. despreciando loa infcnoa innndaloa delí 



111 Cap. I, («rt. L 



— 161 — 

Mo<kKtdiaiiit4(raJor. )iiq q^iúrMo itiifrii- L>rb <!la*e ie mnlos y expo- 
nerae á perder la vli)iánlec(f|iuibif»r o) Mariitcto de la fJdesa^pa- 
ifta j Abanrtonar loa riti» qAo dan raeibiilo il« ms Uilopiudos. y i|u« 
«lloft fian (lactnrsdo coasarvar siempro fut«groí y xia altorAolon 
alfuaa. 

K4« no cetimn> do niitvar nbMlrai Ktipli.ri» al Dio; clemente, para 
qne El . quo e^ rn;» «it niÍMrirortlin , luicn <kwi;nder un rajo de *u 
divina frranía al coraium d<! aqn«llo« ((iie «onira todo derecho lra«tor- 
oan la iliAooiU duChi-lm: di! iunmay valor á nqncllos infeUcci cat^ 
liecK. dettituidiu A» lodo auxtlm y ni;{im«n csplrltiial, y que Itcguo 
pronta vi ciwiiitvlo de uu paz Un dmuda. 

Vm aunta á vosotros, miMnMes Herionnot, qoe oan tanto c«la 6 
tuton'-s tan frrandit Iisb«ix aceptada el cnidaito de loa Heles rasofl (]iic 
M oe tu eneocnendade, os npliamos una y mil T«caa, eg ol nombre 
d«l SoAor, «oosei'VMs rottgíosanMBta la dixcipliiui lltUrgí<sa. aprobada 
porüt Silla Api><l<>lLi?3, 6 qnein «ido Inlrodacida toniendo conoci- 
ntiwito esta mUrai Silla <r no m ha opuesto A ello; oa opoitfpils ooo en- 
Ureía i toda Innovación . y reeordiMs A los plrroooa y saoordotoa. 
hi^ La^t panas mit severa*, «i AieMoeceiorto, el «xactocumplímioiito 
de loHMgrados cAomm aobrv ««la materia, y en par1lcuL-ir loe del 
smoAn de ZamMk. Se trata, puea, de un amato gvavbimo, pan^tie Ua 
imM>**ctone4 itejrftimaa Tienen i ¡eer un peligro para la íé catAlica, y 
ndimdan en pi^rjuiAin dft la anión «anta d» la Iglactta rau. Por lo quo 
ningnn oji'lüdo. nin;,-un trabnjo dcho omitii-^e, nndt dahe dejarse d« 
kaeer parajiofoc^ron ^g rate cual«inÍora alleracimí r¡iie<!n mileriade 
Utor^ tntcn de llevar á cabo alirunos liombiMs porventos- N48 esp»- 
noM» que pan cnnMunir esto na o« lis de Ailtar la irracia de LNoa. * 

A f<id« fln dan>o<i on o) nombre del S«5nr la bendición apostólica i 
VM. venerables H^rmanoe, y a la ^rey que eatá conibdn á vnostro 
nMido. 

Dado «n San l'edro da Roma, i 13 de Mayo de 1874, vig^nmooc- 
tevo %to d« RDeetro pontltJcado, 



pío, papa IX. 



— 152 — 

RVK OK Ri; fwtNTIIun \ 1.05 JUEM8RÓS DE T.A .«¡OCEACIO», 
niu. aAo I'K oaAcidN r pBMrfiNcu paoa ooNssatJnt el tmibxpú i 

L\ lOLSUA. *1 

Pío. PAPA IX. 

Para prrjtftua memoria. 



Se no4 ha roCuridu <!«« ci^f aüinero de d«les ft^neeMs. oooioork 
idoeporol aspecto ilolonMo (te Iw tismpo* pr«Mat«t, ;- («itiiaiido < 
fjteaa d« loBmalw qtw ikw ■ia«a>uiii . han conoobúlo ^il projraetoi 
[¿ii-igiralSefiúT, rico es roituricoriIlM.dracioiMa'púUicwy privadas 
f'^rn al«iifii^ el tritinlb de la IkIwú oUiliea y para d»fei>d«r á 1» 
¡|ni-i«i)aii liumsna. amciuKnjda da mucliwi poli^rM, y «cp^iaUneot ~ 
LPnnc». r«solri«Bdi> que dorante ud alto se baxan oracioDa y pacr' 
[^BitciKíaipara eooM^Ir df«Uos linos. Este penmnivnto, tann)wl¿ila 

BO rruclifuro . ha üáo tan i>ica acogido por loa fieles ée Fraitoia. 
Iqnoea muy paco tiempo n ha ealahlaoido en diñrentee p>rt«9. coh^ 
[ tanjo p lie maa de 50,000 tlelec, y ba sido aprobado por dies y < 
^ Obispos francettfti ( t), que con el mayor celo la ban loítituido im > 
lióoQsis. y fiorifineciilo von muchos indiil^ncias. l-'nincla porel ee[ 
\iao (le tmafto «o cocitacrará i ta orauion y i la peiutencia, b)(jo laja ai- 
II en lea Imms: 

BsU ato do ro^tivaa mttari bij« la protecciim do Saitla Maria 

idaloin y Sania Terttii da J«eiu. ompccando on el 3 de Abril y 
anelnyendo oa SO d« Mano de 1875. 1)nnuitoeíU)aAo.ti>doity««la 

\ d» los (lelos iJii niDhot »exoe, en el dia 4 dtaa qaa cada una «tija ; 
^d«sucna. ya «n uiui A niuclios loeaes. «e alimmtarA oon el Pan eu 
listico, oiwrvapá la ley del ayono. A c^eroerd cnolqniera otro acto i 
penltaiHbi, pidiendo d Dioeconsen-e intaetalamUtleanaTedaFedr 
eombati'ia por tanlubarrascaa, y qae aparte 109 malee que an 
al g^ero bamaito y á Francia. 

Si alguno etigjere el domingo, d un día de fiesta, eo que la \% 
problbe «J ayuno. eu»titulri esta peoitenela, ya con la tlmoana. ya i 
otra obra da caridad erisliana. Kn aquellos días en que «stanio« obtl-j 
gadoa á ayunar, se aüadJrJ á dlcbas obras Aí piedad el ruó de I 
siete salmea penitenciales, eoo las pr«oea adjuetas, que no se omiUráal 



(I) L> An«uclaa, Itojr ttde Vajro. coaita jx d« t«ftO«0 jaKrlto», y MU •prO' 
t»d* fOT Irainla j mU OMipot. . 



•ip Jqrts 7 Idftiltma causa. I.M enfernant y lo* niOos que no puedan 
floouiljiar ai ajruiur. un» por «a alud-y oíros por «u etlMU i'«u<4r*iv 
•I KoMno de \m Uwaav«nlura<la VlriEtoo Mnrla loa unwtry li»«lrO|i 
adoranji al Saatt-oima i>acraiiieiito. 

Tales son laa haats ile la AsocbcíOD. quo beoitecimuí un d toaAst 
da nuestro r^razon; y accmliea'iü á las tnMaituLus guu hu dos bao 
diri^i^lo. abruuú» los t««oroí il« la^ jíracias i^üIosIíiIim», du i[ui: el 
AltUmo oe bt digaado luc^riuM dopontarúi. UavirUiJ, puos. dota 
■tíaecloonüa del Todopo«lero!ii>. y por la aut«rtda4 ^ los. bicMvoi;- 
tiaaéos Apúatoles San Piidr ^ j- ííao i'al>h>, á todos los Helos ¿o Fnneía 
tnaerttoa aa nuestra Atoeiactoa. quu ui d aú» de penit^-ncia, y un l<4 
diaa destgpadoa y eiogiiltis, lugaa Us ubruH du pmiileuciipi'Wictitaa 
para la Asociación y vuilen oaa íkIium ti uj'atorio pikblii», estando rer- 
ilaiic^tuineiUe arrefwntidoit y ooafomiiwt . voinvigaiea y «kq aegun 7 
asno M lia dicho, les codcmIoomm indul|t«ncia ploaaria y reml^oa da 
totka aos paoados. Cvnofidoisi» qu* cvU». ludnlgeuCiaa sean apltoablea 
A Im almat del purfiatoi-io. 

Dndneo Roma, junto áSao Pedro, bajo al nnillo dul Pcwndur, O], 
S9 d< Abril d« IHH. vigéaiiDOOctaro afio tic aueütr» puotjllcado.— 

P., CJUWKMal. AB(íL-tNO. 



BBBVU ÜK SU S.\NrUUI> COKTESTANüO AL MtNSAJE UK LOS 



Con motivo de te Gneidíoa qii« Sa Siutidad dirija al tüplicopad^. 
« Ml rt aeo en 7 d« Uario ulümo, y qme La Cttvz lia publicailo mi. la, 
pjunna 433, corrospondieote al mee ite Abril del prwuDic aAo, lo» 
Cftntenal«i BiuUiaoo* bao dirigido 1 üu Santidad, en 36 do Maiu) 
lUtiniu. un eotnslaata meoE^ju, al míe Su Santidad tw ba digniMlo 001^ 
t«*tar en los tánaatoa slguiftiil»: 



«Pío, PAPA a. 



H vAmadoe bUw-' nlud y hendklcHi apoüAlica. ,':,;j,i 

^f >H«BO« ncüitdo vuoélraá lulrai* du ^ dw Mjrzo dltimp, ,Ua jin>- 
^ piudevNMtn piedad y dignidad, a^i uomo un ^jomplar d» va«4tn 
aobl* dooUncion. en la que, unidu* con viwttlr9«I)9rRuuiosen«lBpls- 
oofAdff auatvlaM, proldiUl».eanlra «I proyecto du l«y *obra las rela< 
eMBM exlenons *k la {«kai*. y lo liaiwacoii :val«roia'enefi{ta y mu. 
laa prtMl«» mi) vicorowu. í^m particular mtú&ccion.boiDiM vínt/t. 



— 1&4 — 

' IjiNt hnb«is cOR*ií1«riii]Q ttOTao un iIcIkt <Ic vnMIro cnriro combalir en 
F'Vuostn d«clancton «08 principios dclMUUoaqascoBtioiMDhMolU- 
dos ])roToct(n do hqr rio mostró Ri>1>Íurno, de pntOirM' virilmente U 
fuer» do) Conconlstn viitvntc, y dofflnder con Itrnifiai Iw derochof 
y It liberMil ilcla Iglo«ia,eii lo* eiulesMlnlji Aaew prenda mji roí - 
di "in"' 9Wn '« cxpwi'in de San Ambrosio, no pótelo pamr á otras 
inüoon «in qiiR tu íicrvdMl ilo Critto muí onlrofpda en it«Kui>:la. NAs oa 
felictamos exprMamoato por vnertro «do por In K«IÍ)ríoD y la lgl«- 
' BÜ oitdttcK, con tanU mA<al«iirfa. citnnto quo vosotros, aooontMtos 
éon Itabor protei^ido la c»ii«3 d* la IrIcsIs pof «aerito. la babeii «to- 
f<>n<IMo tambicn con discursos qaa p««an muelio on U InlaDU do la 
Cimbra do lo* SoAoros. 

>Al savIiUir en eiaotasioin f^n tanto brillo rueetra Üdelidad i 

la If lesJA. viiotra virloi), rut!«tro ejemplo y U nclitod «d tpiv m tat- 

beis colocado, Gonlríbulst«ís mujr podarocsmento i afirmarcaí vuosiro 

\ palH d loi fletes en la verdad . y en sus deberos para oon bios y ptira con 

la leletia. indtniadolos i Iiacerso dignos do la fé y id nombro do 

I criitianoo. Para vowtros NAtt pedimos con instancia al Dios missri- 

j cmvIioMt fiKrin, frracia y valor para que no retrocedáis por las poaav 

y Ut iinionar.is BQ «I cumplimiento de los laudables propAsiUw qua 

manifestAstais, ante N^s.yparaqoe. dignos siempre d« la alta ptvro- 

^gativaqneseosba coac«lído«nh Iglesia, oontiauois vacstn obra 

'■j seáis TordadOTtmente en voeetro pais. durante estos tiempos Un 

' deej;rftoiaJos para la Igieata. una muralla y tin escudo. 

«AceadleadoA vueítlroideseasycanllauítoen el auxilio de voee- 
traa eracjonet. i voaatros, amados Hijos, i todoa loa deíaAs venenUes 
obiiiposde Aiutrla. yáloafielas conDadiwá viMXIra solicitad pastoral^ 
os danioa la beodioion apoUAlicn en el SeAor. 

•Dado en Rema, >unto i San Pedro, el ^do Abril del aba vindsi- 
' nooclavo de eaostro pontíúeado. 

»PIO. PAPA IX.» 



BREVE DF Sr SANTIDAO PIÓ U. M, PRRSinFNTK Y A 1,\ 

ASAH^LBlk nlltKBAL D8 LOS OOMITÍS CATÓLICOS DB FRANCIA. 



Amador litjot: salud y beodielon apoitAlica. 

Como » naeftri) de«so, araadoa bijotí, que lodon \at hombres ^e 
oomhaien por la verdad ae uoMt « para qn« ins esftieraoa, aaoquo se 
dirijan a objetos diTerentef, ee pongan de acoerdo y adqoiéraB ast 



I 



— 165 — 

nuj^r pMcr y oilcAcí* en pmvooíio <le otan una ilo I.is oh^s á fine fe 
«OBsa^ran, nim ri-ffiy-yamo* ni wiImíp qito tal «a %iM«tra costumbre, y 
qiMit*! lo lutwin hifíio rn»i«nlomont«. 

Non» «oi-prcnilo, por tanto, qv'? on la dttima raunlon da TUdatroa 
eomiléí. DO contcntof ir>n complicar y fMrroircionnr lo qus bibuts 
eaptwadtilo, bnyais pcinndó en sostenor y suícJUr duovus obnts. 

Os fditct tamos espocínlm«Qto ponfue vuestras proomipaclones so 
Ímj»n flírti^Ido. «obra lodo . hftcñ »] punto en qne «•Irihit el nuvor 
peligro lie la sooiedftd hnntsnA. » saber; la corrupción de h» bljos del 
ptMblo T la perveriui c^lucncion do l.i jnventnd. \o¡ como el pueblo 
ediKado erútúnamente es obediente. lionrn<io. trabaJjHlor, dispuesto 
i la ooDCordLB. y no oiiiplea sii «(odio }' su t\iorza sino pora blefi do la 
patria eomnn, asi la Impiedad, qne alimenta etor^rnllo, desarrolla to- 
llas loa raalot Inslinloi, trae consigo las diacordlas y no puede méfoi 
de enrendrar las revolueíonef. 

Nsdleixnon 1II-? los mismos rñultados ro producen en las clames 
mijt elevadas do In íKKt^hil. 1^ e^ptiriencM ensoAn, en erecto, qne nna 
farentail ifae se ha de<tarro)iado bajo la inÜDoncia do tina solicititd 
piadosa, y lia «Ido Instruida en loi bueaoe phneiptoí. da eioelente» 
«Msdanos, itrmcmeote resneitos á mantenor loe fnndameotes del 
4rdeB Mtbre la base de Ia Reliicvon y do la jiinlicin , capaces con su 
rardadera salriilurla, ood su gestión recta y prmlcnte ile los negocios 
pdUlM». de [tf^eíirap fs grandaza y ta prosperidad de ao p*f«. 

Bnaelka también que, por el contrario, no dar A los prlnteres 
lAos baw Bólida alziina, y d<jario3 en bratos del error, es edificar 
sobre arena: y ijne esto no prodnoe nada que no sea viciado, cadu- 
ea, TMllanle. propio :>ara proclpllar la patria en los mis horribles 
<low*lt-e< y llevai-la A su completa ruina. 

Por esta rawn ftof ha oomplseldo sobremanera qae, sobre todo 
en Mías cuestiones, hayaíii fMuelto poner vuentres esftienoe al ser- 
vicio del Kptwopado y del clefo, para i|ue lo que boy serla mny dllldl 
abt«ner y coasegnir sin ayuda, lo alcaneen graoias i vna«Iro4aiií 
lagtthn» eelo y i vuestra MChm legal, para mayor bien de la IgiOAta 
r de la patria. 

NAb Imptertmos desde lo más tnttmo de nueatro ooraxon el fervor 
da Dios pan vuestra irdua y escelenle emprett. 

XAa eondamos en qno no Altara 1 qolen, eonio vosotros, se gloria 
á»*ptis»rm aobre esta Piedra bw^nebrantabie, de la que Cristo ha 
querido haeer que emane para toda la Iglesia la vida y et vigor. Hóa 

ibtaas para vosotros coa todoe Ioj socorros de la graola celeatlal. 
I &*<or«s, 7 «o tMtimonlo de aneetralienave- 



— 156 — 

l«ncia palornul, tf&f o» ooDiwdeBios conunori todo*, amados IiÍJ'm, 
utieitra bundieioii apostAItca. 

[>i<lo (MI Rdma, curca do San Pedro, el 6 do Julio d« 1874, vi| 
aloioauvaoo aáio do auMtro poctiUcadu. 

, Pío, PAPA IX. 



EXPCBICION DEL EilMO. Y RMO. CARDBNAl- ARíMt8I9PO 

VAl£Xa& AL SBftOR Stl^UTitO DB OBACIA T JUSTKIA. 



t>B 



Bxcmo. Sr.: U MlQddellcadJiqMOxperiinoiitolucoolffno iMmpo 
llDeti3Unp«diJo hastaalioraostadiardotonidunaoUi «I docre4«d«lt 
f-del pr6uuw pasado, lirmadoporel sofior prHidentodelPoclorflieeu- 
tiTo, s ^spedulo por el miaiftario tl«l dueño «amo d« V. B.. reftreoto 
' «1 e-iUlitocunlento Jd Tribuanl de Ia3 t'trdsnes mlliUrM. 

KlU dooumeolo me lia causada bowi» amarünra y sorprasa: no liay 
' por qué oontUrlo; o> docuwonto (travemonl* IrMte en «us oooMoneo- 
í «ias / OB ana as«rcioo«í. Uay «cniiblo os i kw Prelados, «d OMdio ile 
los dtsiKnstos contÍAiuulo* qno los trabajan, haber do ocuptrse cada 
k^ oa «Kponer ruspoltiommente i Im fcobiomca. roclamando conln. 
^«>ts dif posíoioMs . coo las qtw paroca so proponun leitulBr sohn U>0> 
I negocios privativos do la RiiUfitoa catilJica, Fjta ocu ración, seAor mín 
[nistra, no wt nada ffmla, y ai nioy dura y amarga pan los PMlateatj 
' paro DO puodcti dosviarla si lian do cumplir ooo ndiriidad lúa dabares 
dti n miniíloi'io. 

Da c»ti naturalox* os la qos las proporcitniaalnMMtonadailoerato 
1 14 do Abril. MiicbflH do las asarcíoiMS qtio ocntiono sn parta oxpQ-^ 
[ «Jtiva 00 pao<Icn admitirlo on si lorrono cutdiioo. Su CMiteiti'lu ut if 
IwqKtWMoal Vicario do Jeracrlcto, Cailrocomua-do hM tldo*,s4>ati 
isitbdílos ü gobiarnos, permitidadoao acosarla y rpprcndatio oonsipo--. 
[ siúiooos o&Dsiras. nada «abaUorvaat i^ Impropias do liüo* atitaifat di 
b [)ilc«j«. V. B. no lo babñ querido asL: peroasloeioiloquoeeto 
docuRtonto «ntraüa tondoncias enoaminadas & ua oiw» nligieoo «ai 
Doostra EspsQa. i / 

Jbte, BxcmoL Sr., ea el espirito da la expramila partoo^poiitirn, 
<]neccHl propio tiampo l^danteato d« la diiponiliva. lio nwHlitado 
«oa al;.'uiM dot^noio^ aodroa «le la utilidad que ptulteran Muinrsar 1 
luioilra HápaOa esas equivocadas docttlaas del proúiubtilo, qno I 
DMtlrado ü artlcalado, y oosfleso sinoeramante que uo lie podido de»^ 
I cubrir Dloguita, i na «or qua so teo^ por tal las amarguras do lo•^ 
Crcladoi'y la tiiecida que pudda rwibir ol CaloUoluiix. Giuado uofi 



I 



--167 — 

telUmo) flum^rgblm «n uns gatrr» cini, enmtiarlo* los áninM)* y pri>> 

MDOiando vúiígiíiíaa deplortb!«t: «uindo 1» Hnefún't.-t <mui «n \» marnr 

fotavia f lo? eranfliai<i<i apoma del Tew>ivi iti>D bion pdbllcm, «a 

tales nomeitlds no piie/ltí nx'iKti de pnrconr cxtrnfio im docvmeftto 

ijiM, !K>bTT otivvi im«i'en'J<nUH.<ÍmM inonvenl^nto^. lleno e) de ([ti« 

I In de Jrviilir mi* In* ánimoN y ntimcntAr los ^mtiM del Krario tié una 

I mcinn ipir. <-n eonc^to do toioa, twowita M> pooiui Joüta» )r radoM- 

]a •OMJ'tDfnltv, ' ■* 

Mirado rt d«rrtf> dol rwIiiWoCTmtentodelTribuiinldefaírtiHaiwir 

»«B eílo solo tcnvno. no « bac» pecóme n da Me: pppo winslileraJo «n «I 
I«Tivno principal, qoo ei el cnn<^nico, A sea el de U jtirÍ«dii.>eion e«pf> 
Tilsal. es ImprocedeDte. «a de todo punto tDcompetimte. 
» M« M mi inlmo. j así lo jmrtosto, Ihltxr al mpelo <lebÍ[|o al pn}- 
fldente del IVider ^ecutlvo. ni ni ministerio. Kl r-nnlocifil Vnnhhpo 
«te Valeooia no Intenln fhlt.tr i udfeen ln« cnimder.vlonet tjvc x^ la 
deí)on:perovieneolilijt*di>cn oooclendn A def-mler los dpfe^hos dirt- 
nnsde b l-l«?layd«su CabenvieiMeel Ro«iai>ol'oitt¡tlfe. v nopií<>d4 
drjar 'ío manl&stap fpie l> Jnrtsdli^^an ftip4rttanf A cí-Iw ¡íctica qn» 
H6 m 'lia el THbimal de Ins ófdeoes militnrcf, nombrado («itltl' 
Dentó por wi firan MwMre, Ii.t »ido «t^mid», coi» todss las Bolem- 
iiroclw, pof el Sumo Ponliflí^ ni»M(Tn i^nntlíímo Paire 
. Billa O'ío (jr/iMiM, cjcTiitAilii dicnsmfiito por el emlnefi- 
lErtmo Sr. <jRr>lciuiJ Ar-obitr^ido Valladolid, pemÍtii!nd(WoSIa Sar- 
ita Conrreitacion las copiaídp Im autos oj«ni tiros. El restablecimiento, 
pues. d«t menctoiuidoTntninAl es, 1«|o todQs eonceptos, fmprooede&to. 
SI ee wt* «No : In ¡uriwJicr ion llnmadi A óí«r«T es «ntentmente 
' c*p<pit<i"l ■ y no tiene otra ft»ntc ni orfeón rpie el del Romano Ponll- 
(Ir- de Josocriílo: ftsejforar (pi» propedo di? la soberanía la- 

cf-r firoHemoü.esnnorTOTlainoiilablo. El restnblecimlenlo. 

pDM. di'I Tribunal de las órdoDo; . beclio por la antoHdBddrl). eíi 
tiMan luees ineonipelenie. Pam uo ntMIoo lo es todo, en materUs 
ivlíiriusa*. la aulorrdad de la Iglesia. A su Cabeza risible. Heclu. tnMs; 
¡ limpnsiotí de iK meiidonnda Stiris.tlneíon. i! fneorporadoa los lerrl- 
' lÚTiwT «1 qnc sií v«nfa ojorolerido ;í l.i ordinaria ile los Prelado», de la 
caal an Aia IVn< «nRMirTícla por tí nomailo Ponttfií* para entreffBr mi 
admÍDL^raeion al flrnn Maestre, ijUn lo lian sido los Hoi-es Catálleof 
da Rípsna; vcriflcada, rcpHo, «t» suprcslow, la heaparicion de an 
nnero Tnímns! du las rtnlMi«, por ripttid de un nombramiento y 
ileíTeto ctivit i.Ts pir la aoiopFdad rtvll. no puede nt podri produelr 
m« efecto {pie l»nirntnWi-K disf^fvrHias y cismas, como ya desgracia^ 
1 lia verificado en algunos puntos. 




—158— 

Lm eabatlenn de Us drdenea railLUres. nobl«» por nt nadnle 

'portuAdminolan y porsa hi^toi'ü^ saben muy bion la pradaiioUj 

oomtiilitnienlK eoo «pie U SanU Stixl* lia proo«litlu siempre «« la* 

Úni«D«». Ho voy «ii otte monveato iii á hacur sil li»ti>i-ia , iil ii dowri- 

bir Im ooniUlftracioaiM i|imi Ih SiiuU Sttilo tía f^iAi'tüiiIo , asi á iu rM- 

|>octÍTSK Mi'ilencii catan i *ai calialluru* y pcrKoaiu auxonl'v do sos 

dnnd» Uaosln&s óriranM Ic-h-ítitiioi y ilniui» for titodio lio los nu- 

tox b Ih'le^ii a<]miiií»traba l« JurifldíRcion «tpiriliul «n U manitra y 

'fonna quo tod^)* Mbcmos. ÍJtt oonsb a^iniMino tnuy bion que boeo- 

' traba «a ol inimo del ^raa I'iniIIIIim Pío ÍX otKiipriniir loa OrdflQ»! 

nülitnros: quUo, por el ouiilmria, porpeUiar mi vida y su momorja 

modianU In cr>.tu:i<iti dal aila rudoAdo. «lUblocidR on ol liitimo Con- 

[ cordato, y qua.si noM ballovailo ¿flniKi, autuporonlpadeUIglesia. 

El RoiDaho rnatilÍM. Mi \ut varilicn'Jo la MiproSioD. tía sido des- 

jMiuque l<isi|[obͫma*iii;K>sub<iDsuc3didoliicͫroD ou el Tribunal de 

|'UsúrdonMmilitir<MniiKli(lcacÍoBUjqao cambiaroa fu naturaleu, y 

saprimi^ron dks Urdú laá misnuis Ordsoes: y aun después d« e«to, 

' al acordar bu Santiüail la suprwtioci. (aó previo «xUaen detenido de 

|:las circuajtanciaii. InUole (i ioiporlancia deia.iunto, y poi-qtie, I'adre 

l^dlodtií iot lleliMCiNuo «i, debía aomlirá In» nucciídaduS <i<piri- 

l liulst do lodos . pin la que «xpidlá U Bula fino gravitts. fiánAa 

\^üi, pao*, la prectpilaoiony (alta de da los do (pío «acusa al Vic«ria 

\ta Jeiucrixto? No puedo miínos dapiy>to«Urcontra«eta acusMÍoa, tan 

lüDMinKíida, tan ineoavonionto i ítgunta. Culposo on liorrf biwna á loa 

' qiu> las sil pri ID i ero a iiuxHapetontomoDto; pnro r<í*fé\V'<.i al auKostoan- 

|«íaDO Pío IK, quo, ¡mp^ido por la aeoesidad y con d«r<x:lio toxitimo, 

lia nipriqtido U> qiio ora insosUaüblo tal como m bailaba. 

No ct fácil, »shor minUtro, seguir paso i poso todas las aacrcio- 

'Bosoqtiívocsdas qac salean en el predmlialo d«l decrato; pero no 

puodu dispeasarmo de decir dos palabras acerca de lo qnoeoel mismo 

[«e tlantaa íngsreacias. y de \m prescripciones de la Uula de Adria- 

InoVI. 

El Rofi»no Pontífice Pió IK no ba heebo, ni siquiera lia intentado, 
[la mis peqiMAa ingerencia en las atribuciones del fcobicrno espaDol. 
I jOjali littbi<:ra siempro f nardulo dste las misiaas considcracionej 
f'para con aqudl! 

De la Bula de Adriano VI prt<4amc V. |!. sa<»r durocbcií en favor 

ladéeos eqiii\'acaJaasupo9Íciofles. ¡CrünuticioB $orpreti<toiit<i y pvrcgrí- 

InaiSi V. ti. no liubieM de llevarlo áoul. podría copiarse libiralmonte 

■dlcbaBula, y todo el mundo conooeria que cuialo Adriano vl,iücon- 

«odcr d Cirtot, electo emperador de lo« romanos, y sus sucesores en 






- 169 — 

la ral oonu áo CutilU y do I-oun, U digníiiAd da Gran Maestre tía 
U» Orden»! militara», con loa domiU privilegios eo elU ex{»retjiJi>i, 
adjblew. Muenlj y nundü. doüUuydcompletaaieiitelassupoiikto.ies 
de V. B. l'artiiM «a i bi corooa raol i Iji quo incorpora les grandes 
tUAstrazgas, jostoeo proiQio, tlLco, do los buenos sorrlcioaprostadús 
porDoartroa Ray«s4la Religión, «¡aa faabuiQ propagado por mundo» 
huta enUViioea deeeouoctdw. abatiaodo tambÚD ol poder di» la Mixlia 
l.nna: «urvicios, añade, (jae les Ina in«raci(lo el scbreoooibrc de Ox» 
,(i<l)0>f, «D la .lejuridaJ do '[lu eoallnuariaii pmHlánJolOK , y c^R I» li- 
itat-'ioo.^un ]Ura luí raisiuoi iteyttri. ilu i^ue hí, «;inil«tido el ticinjio 
(mu píilalmi d« la Bula>, al|[uno di» uIIik* , lo quo Dioi uu pormjta, m 
apartóte do iiuMti^a otHíiliunaa y afi^vto. y il« ia dvl ilocnaDU PontUlco. 
qoe to Tuere tal GaBúfiícamoato, y del do la Iglasia romana . A contra 
41 hiciere itu«rra, 4 on su daAg. y maquinara ca dctrimcnlg do ta 
honor d iatere»t4 directa t'> indinMitaiiiciiti! , pur «1 A por medio du 
otros, rpioda pnv.-ido ilu usía cracta, y ae Icuipin tax píx^eututi l.otns 
«omo d« ninguna hiwra y valor. di«olvi<(iidon:, por lo tunto.la niitii'.H 
OBioD. y enl enditado»); que vacan por cnta dÍHoIuoton los miamoi 
nuMstraEgo», y «jae d^ elloa puode düpuaer libroniente ta Suda 
Sed4.» 

Do lo( Ibodameoto^ voie», do la Oola Dwi inira, Ae ^m* tapim- 
Otones y da la roserva que i «u lioal M liacc^ y qiio litui-iilmuntc se '\a- 
MTta. puedo vooiríe en «onoeiniMuito de que uo rigMi lioy u» concor 

Porque eran estas un phTikjrio otorgado á la Corona, i¡ la pvi-M)- 
I de nuestros Royo*, y s61od la doiuwttro» Ituye», aok ningún otro 
poder, ni KitcxorU, ni coloulividnd. ui Aun La di los mUmoa caballe- 
nM. I><rrocn-l<> ol Trono, iloMipanKíú vi Crau Movstre, y oon ül la ju- 
n3iiic«ion pi'ivjkgiatla que jt-^r medio dd Tribunal de tas órdvova 
Óercía. Sí dwtdu ü <aida d^l Iroao de doAa laabel el Sumo I'onllitoa 

»B0 ha reclamado, d^bcM viu duda i quo, bondadoso , quiso obrar coa 
detención y pnidoncia suma, tolerando tácitaraemte una Jurlsdioaíon 
que podia dar«e por ya oxtingnida. 

i'or lo demif, qu^ scrTicios m l»ynn pnetlado desde eülúnces acd 
toiieaira Religión, V. g, lo sabe. I-i uuidudde culto, que era ba-iedo 
oitcslra Í>>uiiitDcion. Ua dosaparouidudoalla.y mléntraiquaseabren 
da par «o par las puertas y so qoílan trabas i los cultos eitra&oa , el 
KiMttlro M ol))eto con'tante do ta inferencia da los gobieroos , que, so 
pntU-xto da UD3 mal lUmida protección, lo invaden toili>, M lo apro- 
pian I<NJa, y i UtuJo de retalias, qne son hoy, cual nnnoa, un coulra- 
opooou á la úbsuf i'ancia de la tclMiiatioa disciplma . y 




^IfiO — 



^ 



pretenilcn ih1tfrvefiSrti»rtfa en et í;fmbDto<le nneotns er^oaeiM, djudo 

Sabe Mlemiü V. R. á fai nltiiM wiUn-liw raUctonw dol eobionia 
coa b Santa S«d«; liMla •lAiulu lUf^ h otMdímoia, «umjsion y aleoto 
r|ite oAcialmonle w la líiiii<* : liiv Ihi« ru«i«ntM m Repalb y Ultranu* 
lo jteati^no, y mn.v ««Anln^imiyntQ el «iKiiroeilsiiiiecilo del vlrtumo 
é llo^i'i»)» Icsititn'' Vioiii-Í>> i?n[tilHlar de Gah», Sr. Orberá. digno 
hijo de Talencin, cayí» «iifriiilipntos per Aofená&r ta JartMllocton 
ocutlme) iMsnaa pratagido. I««olooui.coa<mií«ore4arlo,6net núm«ro 
de lili liÍPOM. ' . .■ 

Iv^oetmislidaTla: ;podrIa raHMialmente el Rolitnmo arro^nr- 

ec í<f> jiiriüdicínMi prlvilo^da* y meiwer lía la Saiiln Sedo , penni* 

ti>>n<l<vu>. «imo Be pertoit? un el preámbulo del d«rwli>, «roilir propo> 

sktMi«<, cori-tenles.^. en U escueta Ubernl , pero qnu la Iftlocia *m- 

tenratini yconden-t? Se kabrin eniKtdo aia inloncíoii datada, lo ««o; 

pero ello es <pi», aparte denlrann* qno no tUmm sabor eatMico, taita 

pomo la do «muidíi-ar «cotno reatM díiipürtios y «IoidmIos iaU^ranlet 

,.tlo t.i aobi'rpnfa la^ fiiiieioni.'4 jurlf-lt^'ioiutid* de lo9 (irrandw nuia*> 

unirte-*:* in de <pie ei>ti la a^re?at.-len de tí»lm A ta Corona «se emü- 

nalm p-iusaiU, pero nrmemenLe. al ra-iUlilL^^lmianlo do la IgleMí ■>• 

fional oúR eleincntM propios y otracterMiooi...» yiDuehas miü, m 

' emiten olraM por lan ifue ae aouaa d« Injr^rcnaia la InterreoolonjiMU y 

' Vf^ítlmt del Padre Sainlo. y dé Impreniédítadan In dtapo8l«lo*M pOD> 

tíiioias relílivin i U «iprt^ioa de U jiirisdincton esplrilaal y torrilo- 

rial dr Im Oniftien. y se atlmín f)He la soiiennla es ftaeole de toda jii- 

'>ivlj<ytion,y (HW!i'*«uprenM)deft((TÍiode naraotla iabereoto aJ poil«r 

Kiburvtno el cuRoedur A no conceder el paw i laS Bnlaü ponUll/riaiti 

prupotidon» uatai últimas oundcnMiaa «n «1 SjftUtím* y en la Coo»- 

riituoi&ndoirinálwn Patti»- rrt^fHH*. '/ 

y itIo* uno [wtiobtn í todo hombro ¡nipar- 

L%ta1.i piomi exiírto, iii pnodeeKlHlir. ta jarro- 

Kíyjna etrleiUfla-n del Trilnm» do la:« Ordenes, i vlrlud itelaa ftnlaü 

I Pmdidcia* Qiio grarius y Qiiif. dirvrta, llelmente ojeen luda* pop «] 

wlosado de U SanU Sode. d Kmmo. Sr. G»rdeiial An!oh»«po de V»- 

Eil(d:porfiillarelMnfi>i'oac!aKil>co. VI Omn MaeMiv, á (piiea s* 

lió la expresada pruropitiv» ; por no limarse el miptiof lo de la 

p; esto M. la propasaoion de b ft': por haberse wuMraldo loo 

'idela obedlenei* y aTenlo a la Santa Se.le, y Aun liacerM 

íro|)a^dbre« do doetrínA4 eonilenada^ por la misnu. 

Otros de m-j di^oi KermanM hibrin oonteet»!» debida y rato- 
nailsmeole al doereio de V. E. j á ellos me adbtero, y muy es[wot«l> 



— m — 

t á lo que se ha sei'vido «s¡M]ii«r. con ÍMha 30 del i)nS:ítnw pt» 
b, el Kmmo. !ír. CanlAiial AnolNip» t)« Vallaialkiltrogsodo á V. g, 
r«imi 1ii>nd*fii)»a aciiRMÍJir tí «oAor prixudonto <1«1 Pocter ^cutivo 
i qttc. <n<p>riindo»c en «ealiiuicntos d« justicia y calolÍCÍsm<i ■ revoque 
-dO« *>■> cl«c(oel docrcladoÍ4de Abril. ■ 
Kos irnrde A V. B, muchos «Ao». ValenoU lo d« llaj'o da 1814.— 
íxo. <,'ji«í'.''MJÍ Arsoftiipo <ie Va/«iieia.~^Gcxmo. ¡rntutr minis- 
I Uracia y JuaUoia. 





L.\ TI^{MIN.VCIO.N OKL UCUIA UN OJüh. 

Por b1 Ultimo oorreo ds b llab.ina se ban recibido aatorluiJotí la- 
>rkrtanl«« iJocuinoQtctf sobi-o liu Ulliinas vid»itudi!>i iM 
Li qiiij durante calore» niMUs liA tenida pertitrbaJiu lat 
iMacivuciw«ulaarcliidiúccH«d<i SrtntiaKo de üiibat >~ del vuxl iKM 
IwuKM ocupada oportutiniDoiiU) con la cxIqueíoii t|ii« »u iuijiorUncia 
iHiuaba. 

I, -I -UM y ali'opcllLiK oometiilo* por Ü. íWiu iJorutiU-, y el 

;, i> iiuu todas Ui) aulúridndoi ilu la Inla, la mitmo las mi- 

ttarvü'jüe ím i{Ul>eriiattvaa yjiidkuluí, lo lian [>ii:stado, Dobao sa^ 

[o do nnihi imra ivbu'itocor nna auluridX'l c|ii«c:ii'ocin dtt UíflliiDO 

(tandami^ntn. y cdvo «íiorcLcio coujlituia uiu uiurpacton outniAesla de 

U Jurt<i<liocJO(i oclit<iiMlÍc>. E» vano el Sr. U»i-volo, auxiliado etícai- 

Sdnti^por la Audioncia, lia tautdo pvam durante en» t<»lo el tiempo 

tattaciA en Cuba ni luailinio Vicario caiiitoiar l>. Joaá Orheci, 

idolé pasar gran pAfta de la pri^iou iitooruuntaada, privado liMla 

■leUwaaKiliosdvUlteiiKion, y bajo laa in«alubi\)!>b6vedaa del castillo 

del Morro; «n vano el Sr. I.li>i<ufit« Ita iirouioviitn al Sr. Urbent álate 

canui cnnunnlfts, y lia pretendido luutnvmpaivdnrlc ea el Semluario 

tan oáda I13 «ido iMitanle pni-a ijUAbrantar el valor y U firinexa 

:te.di4ruadeitiiisi)r de la indcpondcpcin y liborbd de la Iglesia. 

: ár Uoroots ha cium>1o al celoso, eiiI<;ndido 1.' lafati* 

gaSi 100 Saoclia, wcrclarin del £obicma ülI arzoli^j^dido, y 

esnúDi^ fHHutoiteiario, Tgacioncs {urccida^ á Ins del 8r. Orberá; en 

vano ^ |ir«ntldo Amucbos saoenJotoü, liasiiindoles couduelr coiuo 

[cnmliíales poi- las callas de Cuba; «a vano bn da^terrado y destituido 

d« Ion iMacikiwf obtenidos por oposición á oIl-ú»; qo vano ha privado 

I mis do conrcnti de la perMpi.ñan de sus te^illmoa babores, i peaar 

(.<]e eoutÍDUjr duifiMiiiieiianilo .4u:i< [uiouterios; nada de esto lu sido bas- 

l taalii para (]iKbrauUr UwiuUucill del clero del, liabiendo lp],T>do 

11 



IBdnt<> 

Ir: 



— i«a — 

BaIIODent0 «A Al^^^^Btcto pov nhra r gnc'a de un ^nkierao radi- 
ckI rodearN il»'nn^^l^«na de cMrígM li ma.ror jarto auspensoA y*¿ 
expaliadn do sus rdspeotivat dlAcMis, diffaoa onntvjorot y tkiitc 
itc la iDtruaa nutorídad. En mno el Sr. I-lon-ntí lii/« qtto U polida : 
iipoiliTjra de los temploa. expulsando de «llf^ a loi mncrdotcs cmt 
llcDs qtto tan t«il>ii 1 m cargo, y poiilandn ea sa lu^r sii!erdoti<9 ols- 
mltioo*: en rano lu ottenlado par I» callea d« Cuba ana biblli» mo- 
rados, t^olobr.-indo la Míu coa nolídeo y »xÍi;l«nito l>rec«deilOiatt opis- 
copale*. ci>n<ra lo '[tic pivwritien las lityi^dn ta l);lc!(ia:comoel donvJ 
«I piif^blo (íel tini.1 do la* cÍMnñtÍO«« y do mih riulnrwc, y los («mplni' 
de Coba, tan concurridos ántoa por lo« rtolcM, ne veían abttitd'inados 
y dwtorlm ea las may orus solcmnidadciT. Kl dcsci>ídÍto y dMpref!- 
Mgto de l,1oF«nte eran tan ^nndea, tpie hasta lo<tinndiach<M le lla- 
maban ber^p, ctsntátim y e^eomiilgado mando salía por las cilles. y^ 
luamiamodi soldador , i pesar del rigor de hdlsoipllna roitilaryda 
decidido »p0}*0 que le prwlab* !a ntitorid»<l . In nRffnlian lo» honorot 
rolliUT«« qn« la Ordenanza prv-wribo pira lo¥ Pralados. Loa Qol^ de 
Cuba preferUn rors« príradni do los Sncranientas y demís aoxitios 
«apiri malos, a recibirle' del llamado Ariobispo y de loa pocos sioer- 
dolea e\corairig»do«; y eri Ul su repn^ancia á comantoar cnn dtoK, 
([ue nna dLstÍKgnida dama de Pitarlo iTlnelpe. t<>RÍendo de cncrpo 
pTftURte en ro casa el eadáver de nna Irorraana rjiteHda. osclamA al 
ver entrar un sacerdote eseomiil^ado: «Más siento ver «o nal casa un 
noerdote «loomultrado. qne i td) hermana muerta.* 

ijM numerei«os é irremediablet ma1u< que d« tal niluncion m m* 
KOlaa, iiu hay para qu^ enamoMrles: ast ijue, i pe*.ir de la» e<pecta)M 
cirouiul.noclas en (fW se encuentra la Iglesia en la lula de fintia. dia- 
riamente to elevaban al gobierno superior sentidas y aiitorinidfts 
reelamarioncs para qii" pusiera el oportni» remedio, ya que todotlos 
males prooadisn de su Icnai: proposito en que, contra lo que'presori- 
ben los einixim y las léyo!«. fnera rooonocido en Cuba eomo Arzobispo 
catAttco lenllinro el intruso y oxcomntiiado Llórente, linlre e^tas 
reclamaciones mereeeQ ^«pecial mención las de niitcs y miles de 
aeftoraa do Cfiba. puerto Príncipe . Baracoa , lIolRuin , (liiantina- 
Dtoy atroa pontos. y<«obre lodo U comunicación dirigida por tü 
icenL'ral Jorallar. ^otiemador superior do In [»la , al minixtro de 
Illlmmar (ci'.tte el do^amento ni'int. I); corntinicicíotí qne (anto 
honra i Iw doteí de inteligencia, do i^obicrno y de carácter de oata 
dlsliaguida autoridad, como pone de relieve, á pe5!nr de la reser- 
va de letijruíjo que m posición le Imponía. los d^astrosos; efecto* 
del eicma. Ano cuando Iss preo^npaelones de psrtiitíi. mis ¡dens antt- 



— 163 — 

«alólfcsa ^ Iji simpBttas por 1m intonsa rsToladoaarios á que üvo- 
recia el cisma, fwraa olrostanloa poderosos mollros ptra qao los 
dilerentes gobiemos qae se saoedMa ec Uadrid no proeardran «ati»> 
taevr lu« senliniíenlai reliftoms Ua injustamtnto perturbado* en 
Suitiii;!» da Cuba. Kin embarco, ia •iUiacioa oi-eaila por d cisma ora 
tan itravo, quo durante r\ mlniütorio do Cutclar so dictó por al idí- 
n^erio de L'lmmnr. en ^ d<i Sutíi^inbro ú" I>i73. una Arden para qne 
las autoridades de Cuba ralinran á Ltoronte el apofo matorlal qtis la 
Tonian prusUiido. ü^ta dlipo^idon. igooranio^i las cauta*. tardA mnctin 
en cuinjitimentanc. y el inuinto Diuil»tro r¡uc ta dicto iU[|a liiito en 
cantn del cUiau duriiitu mi estancia <M| la Habana; inUít, por ol con- 
tmrto. recibió oon ni nartcter du Ancnbii'po al inlittw Morentc qna 
Labia ido a Ti«ítar!c; mi<'nti^a« el dií;no ViMiriocapitiilitr de la Habana, 
•abiODdo la llcR^da de Llórenlo á Ntu cindatl . pTihlíM nn edicto 
dCBunctaoilo li oxüomunian fulminatln contra <H por Ha Santidad, 4 
intpidi<!nil')lR en mi eooMcttonoia la entrada en la« iglestns y «I «jor- 
cicio dp la pnliistad do orden, 

T>ermmhada )a sitoaoioo política qno presidia el Sr, Cautelar, y 
«obre lodo cncnriüido del mando superior de la li>la de Cuba el gene- 
ral Jovellar. lucieron diss miyorea pira lo« intereses católieos. fi<la 
dlS<u*otoridad.a'lem.l9dadlri^raI gobierno de MaitHd 1.1 impor- 
(«•tlilina oomunicacion 6 que Antes m» twDHW reierido, luvantd coi 27 
de FetiTiro el destierro ú los ascerd^tea que le ataban Rurriondo, y, 
ea complimlenlo de la orden de 27 de Seliembre. dispnao que la 
Milorídftdei de b tsla no pf«4tasen i [.loraole, si bien ¡tatamenlR pan 
detomiinadot er<.-cla« fcéase f¡ dficaneittp núm. II), el auxilio nm- 
terlal que coii^liltiii ti>d3 su roerai. A la vex mandó A Uorcnte que so 
pnaMltaso en la llub^nt para comunicar o<>n t>l sobro aninloí impor- 
lanloa. E^toí satiífaccionc*. aunque aumamento ineomplelAí. abrieron 
nsevo3 horizontes A los Heles cat6li«» de Coba. Volvieron á esta 
eíndad lo« sacerdote! deslorradoi, x oí día ii do Marzo un aacerdote 
eHútioo pudo yn lour \m proelanu-i p»ra la enlebracion do nn matrt- 
RMoUtiol ¿4 se i:i*iii.iirA(aettim!iudMiaea la ciudad) el culto publieu 
«•Ultco. sdnitnistrando solomMmanle i un enf<»TOo et Santo Vütloo 
¡á Ul «(tremo liibia llorado la opresión! y m pudicmn repartir ejeni- 
pUreí do nn notable opüioilo **ertto por el lnMÍ;abl«Sr. Sancfta <!). 



|)l rntMufdu iftnf.tiu par «t pr«tUlpro l^o. D. CbrlMo S*iii;Im lliir- 
ra» C3ii')nig'> p"iilnnr.larl'>ile la santa !-■!«'-> IBclropalItiiiud' Cuba •Iiiraittr 
H rianu InmcnlnblniuiKtdiipvr D, I\-dn> Lturpiitof KlXUFt,lllil«<lo Ariobi*- 
pq *T*fto y RDMrnnil^rr<:'«4l^lfc<o ((«diflin I^Imíi. Con peratno da I* aaturi* 
dMl cclniaMira. f^crlA-liico- iBrrwnta i» OomatM.—inir 



— 164 — 

f que hasu enlúaoe§ babía «stado <Let«Dlilo en la Aduaon: y et ilin $d 
•ft PISIM16 en la (írrtí/i de la piaia que se reconooiara aomo siibdel»*^ 
fado caidreaM a) Sp. Orberd. Se aceroibaB la» rtmelone^ de Si 

nta. iliM M i«lel>r*n en ítaiitUso «le CuIm «on oxiraonlinaría 

anidad y nstclitoetn d<-l nyuíilniíitciitu y d«máx enrpAraeiuiKiH o.lJ 
rialos. y loi caIi)liRO« uKütüIcralmn mn dolnr iiu» toJiirU no pfiil.'-i:iA 
RWlirádla^tiiiin Ueitirlrai, doivle Uoivato Itabta toiiúlu el <!ui- 
Bda da snnnciAr «n et psnMica ü^ ñandtra Etpailola qiM cdnbn^ 

'•lilMl»riSiciinu tl»IÍvÍdMlcJ, rI «n lo« princíp:ile4 letnplon, por; 
llar ocupado* éslta por los cixiDiticoü; Haci^ndi)») eco dnl sonUi 
ntogeacivli D. Uannol Ar-nu. Mindio»dd nynnttmi»!!», preseí 
mi propaeiñon al miaño pora iiiin iu itustiotu»! A lin do f| le loa oH 
eios da la Romana Sonta ta calebrawn «n ta catedral por aoúeeiote» 
catillico},Jootii)l,aosDl«Rientc»erla<MnT«nÍoDte, ítnovwdadorainVnto 
iu4o. y qiw, «n el cíao de no ur wlo fiíctible. ^ue no aabtiem e.^» 
aúo «I ayuntainMolo i>n cnrixinteioii i djclwti acloi ivliirlosos Mate 
ei líívunfHí'.t HÜm. H f>. i'ropu'iieíoa íjoú npTohü nX üyunUmleatawiv 
nn.-iiiíiuí'Ud, y quo uoRumiA á oumplir ol< domina sl^tiiecite, SO dd 
U«rit», uo asistiendo 4 la bendictoa de los rtKbOH. 

lA ailiacloin di» Ua eHuátioos se bncU oailn tlia mi* critica, y aa 
wiMn dii la aatilud iinntllo4a de la po!iinoion y del acMrdo <kl aynn- 
ttfoitMo. la [Mmuneit<:ia en C<i1m del llamada ArMbHpo era un eld- 
neoto |iiKlori>.)o de partarJinoinii. puv^ ivpi'H i;i>iiliinia|Li »l!i, linhiendo 
eludido oun váfíoj pcetextiMi oí minpliHiivnto de in i'irdisi del nap.Uiii 
geoijral ']ite le llaauíha i la lUlmia. fíl onian llanto fronoral dttl dn- 
paFta monto, apreciando la gravedad de la-t circunslancÍM, nocowtabltj 
iD»liiiO''-.iones pronlai 5 precisa», y »e propiiw pedírlai por d eal 
lt»¡0Ki'Áiii:<>; man kif ingiuaes a(laiiiii»tr>d»rei dai>I, iniluídu», MKtii 
publicamaiile tn d<!oüt, jmc La ni»>nneri.i. prok'clora d^ Lli'rcat4 
iwspoodiorun 'lito el cabl« tío ottaba expedito, lil ^noral llajii6ái 
proaeacia al cAoiul incfiH y le tnittiifiutó qoo si no ac oK^dÉcinn Iw!^' 
HacAnleoM. tooiaha coii los mlpnblua, Aiewn ínRiosea (>turoos, unx 
enfpxica y pi-onla rumliicico. Anlc ota difina aclllwl, «I cal)l« qoed 
laaKidlataiiionto.t dUirMÍdunda la autoridad, qnesopuñol tiabla 1 
di capitán Ki^noral. K1I» dj<^ la Arde» do embarcar ¡nmediatanierrie < 
I.loivnlu }* sus prÍDcipolea fenlore^. embargando al efecto, « era pe 
cisn, ua vapor, y enoartramlo qno 30 ohrira con ]>roi)titud y enursia. 
Ra campltmíento deoíla i^rdoa, el día 31 do Man» ^MJrteiSaiit»), 4 
I;.* oelio da la laaAao.t. ftieroo embarcados en el vapar Niágara, oon 
rumbo il Qcnfiw^f». \ai pre^iltoros c^c4miilf[ado« O. Ii^i-o L!ui-£nlc y 
UiKUCl, D. Vicente l'tCDU, O. Eduardo L«canday Ü. t'jbricUnú iludrl- 



— Ífi5 — 

tatí, RO \afH4aáola %tío «) ilem Ulan, cx«Ofl)ul0*<lo nonUiuitím por, 

«t fBpii, por li*ilnri> poflnmo v no <!OR»iilerai-M pi-liunKíi mi perm»-' 

■eacuicfi Ciibi. Al iiii^niot(ecR{io(|ue»i!-pib.id Xiáfuradei puerto, 

^ft tl^vjiuto*!) nomiiro i los pnneipalat proünavuilumii d«l cávm.t, un r*t-í 

^Rjúttw |Fín«ral dA campinní aiiiuidíalM si larmin.icúiii. La .Tittoriilad 

^■«otoaintioi legitima era reoonooiila por U pol<i»t»l civil, y enfll mi»- 

^HMdtthMldniíiliMcXa'Iml vr*'''^')ÍB'i^- proraindasporlos otKmá- 

^^^Pfc fiíAtMi hcitil'í-itlnt. ») pruvu/A d« cunh lOfTidniog i foüai los 

par- : ' h niiidail. y d» rtotoras a las áeatia igltuiini: y cu tu* 

|iiia< . ' -i al cabildo motropoliUno onnAniM, coa uifltenAla dúk 
f&%esao. s«43roam.-iiiilMtazi.-iiora), dolmny 'In^tre ftytmtiinlenlff y do 
Imlfli {39 <H>q»rB<-ioiiOT civi(«i y müitanei. cqIoIitó en luadio dú una 
ttia'iLi>l3 eancflrr«tt<;lA da Aclof la* runclonof de l.t Snuana Sania jr 
hitilendo Iio?^ii lo niií<tno[o)Ti>r)i>rablos pirrocos, ooagranrla 
Irfl p3ebl'>c-)lMiC')f'(r'a«¿G('locjunf'iA}niii». JV/ La aallsbo 
«i/)ti lia los BDt'.MiLtij ruhanoj par la temiiiiacion d«l asías fué tan 
inw)il«' como proruDlo babia aido mi dolor por la lutniídMi de Uunin- 
t«. llMWadoM IntérpMte^ iluaquolU. «I ayuntamiento y el cabildo 
catedral felieltar»a tele^ri de .if nonti.' ul ciapiLtit t:i»)ttral c\ minoo Jxté- 
vm S.intoi, pur la pnideneia.aciurUiy unoivíac^nqiiohaliiarolizcnoiite 
tvtaalt» la uuoAllon r«IÍ^-ioKi. 

BMii «)tHQii^cii>ii. au:i|u4)itniR(l«. no pudo ser «implnla. Bliluttrat 

Sr. Orí>cTÍ n liallaha |ini<ii on I» circxl pühlicii, oo itnion con «i i»ftor 

Sndki, i rirlui 'k \a cmu mniinnl qiw so le Inbin forrawlo por la 

péMtcicioo de unn Cftrta pafloral. on la quo exenta á ]cn lióles cao»T 

mendadoi á sn coltladoladoclrinidelnljle^la. <ioaiin la cual lo8«tee< 

t(H y prwootado; pira Iní So-Iím vamatos m> p^eilen entrar i gii>bar- 

Mrtíkt bajo ninzun pi'etexto. eia hiber otit«iildo do Sv Santlihd y. 

^_ prMMtado al cabildo. la^ B^lude su conllreoteiom on.cuyaoMva liabiá: 

^ntrailo s^ntenoia A» )a Andlenoa owdenando al Sr. OrberAl «a%M, 

^^4tns penas, á la tiifioe ild nudvo atli>4 de pr«itit(o, y i vélule loeMí* al 

Sr. Sancha. Si bisa oi dii 31 dd Mur/x) amboa aoftori» ftioron tnrlad^ 

doi <la la eircíl plbüca al palacio aTito'iHp^l. parmaneotafi on «fit« O» 

^ -aaliibil lio prdíot. I'ts3(;:uni>jntd miéntrj^ Us autoridades do Cul» 

^■rvparabau la íruutllcto oometida tan ocasión dololsna. el Suprvuio 

^rrribunil de Jaiti<:ini fhlbha on 3i) de M^rit la apelación intí^rp'joaa 

^Pcoaira laseateiKUid^b A'iitwacia, (MOitiMiiindtial ^r. Orlurli vdiato 

^F RiM«j do 'lo*tÍorro Acin<?o lii;{in5daOi1»a, á la mi-tponaioii <loti>docBr- 

■ g" p'íW*'» y dareclio poüttío dtirailft U» fonilmia, y í ln >li>» tararas 

{iart«i dd lat eoíUt y gatto^ ddt juicñ. líl Sr. Sandia ura conUiiado 

i rointe ntd)ú« do ai^oaion 1 U rigilancLa Je la a:it:>riJad y al 



— í6a — 

jí.do U tci-oura part« reBUnte d« Isa aM»t y gxAoa .«Id Juicio. 
6r un conlmsta bien i)i>üihle, mientras el irnbicnio reconocía (1a 
cUo lanaurpaci'^n do l.i jtiri«liccton o«i>Íribul cim^IiJa poro] twttar 
lAortOita, al pr«tcnd«r ^foroorla por si mIo noinNramionlo y manihto 
I pod«r tamporal, pl Sr. Orbent, reconocido onmo lecUlmo Vicario 
;>itular, ae vela privado por la Mntencia •!el Trlbtiiiül ^^niK^mo Aa 
' ^«nwr pe»onalnMQl« ws Amciones, y obUiriilo a ausaotarM de la <9> 
pita! do la ill(>oeste donilo t)sn« obli^cton ún re.«iilír. sin olro motivo 
qiM e'. haber ddouiniada á loa ildoi la uwrpa^ion dol titoladn Arro- 
btspa, Kncumplimionlodewte sentencia, el Sr. Orberásalii^deCiiba 
el Siidt Abril, iliriiñando itntds da pArlir una sentida c^munkiaelon i 
los Vicarios forinoos dot arzoblüpado, y dolojT'tndo ol uti''rctci'> de mi 
JurtítJiccion eo el canónigo do la motropnlitana D. Antonio Barjnu 
fcéafeetdfícummtío itiim. r^Prcoiwnnintucnal memento dolicítar 
i la Habana, anlia de alti para la l'<}nlii4Ul^ ot Sr, IJorontc ( I ). cuya* 
Kftilianet para volver A Cuba liabian sido ineiloacos: poro no partía 
Mt'i, pub'a 49 llevaba coiíi^ ano4 eíoii rail p»ioi. prooodente; en par- 
le iI«doutiV(>i del cler»cat<tiÍcoildtsr2i>lti«{uiIo para lo4 horidm (IaI 
eii!r>;íui, 7 ea parto de la^ a^i^nn^ioa»* de loi a.i'WfdoUa ñalvt i^ui 
dur;t'ila «1 goblemo habla mándalo twoiitvtlrar r poner A un iti«pn- 
sicirtii. [ulbnn ido i tiAuíin tfl goai.'iMl Ci>n(;h™. "(no Inbla ivtftinpbzndo 
al Sr, Jai'clUf ea el mando «uporioi- do ta Isli.lc 8ii!pond:i\ oi viajti, 
lu«tn 1iac«r devolver al «npuwto Ara>bi*pn diofw cantidad. 

Rl cÍ5im doCnba. inauírunido el 3 do Pobrero da 1873. ha termi- 
nado el ^1 de Mano de 1474: desdo d<ita fenhx laaiitorldndeoloitiiíilic-i 
laftitirnaett.') riíciínocidn y ealniinlea queftineiona «nOiba. I.atxaoor 
dot64 de^tilnid'M por Moronlo han sido resta blei^l do» en cus ruRDicine 
7 lo« po-Wíi 'lue í<9Sieulei-<yi en el ciann. ¡t oxnupdondodo* Atrea ^n 
todavía no lian vtwlto A ^otía^o de Cuba, ban reconocido mi ermr 
podido hurailderaonle la abeolnoion de )a ecsiiiras en ino han incurri- 
do. abtieoléndOM. tut^ntras esta ae les concude, d<d ejercicio do 
funoMnes sasmiiaa. ITnii?amente quedan por nafrar I04 a^rravloai 
ffneintA siendo vMima el Sr, Orbcri, tanto por el dcHllerro <pte! 
Italia suOiendo. como por lo^procodimioNlna Jiidielale* todavía panJ 
dieniei contra ^1. i^peramm qoe el i^obierno liari desaparecer wtoa 



itl Con»a nna prnpba de la lrr«eulir<»>n(laftadeldnnáUMlJar«fil*.imnB 
¡Btcotm.% wiÉa tiia(ttilli:aB(*i, |M)d«ni>* cllnr «4 h«rtM de hib^ne biMpeitiilOt 
ilnra-it«)iBiUi<ia«nlaEUlMna,«u«l liiX«ld«&iaCtHM,(lonit«wreiiamiliM 
pru4«ttw>lM pftiM caliinrar tMMt«* da i«cit1t>. bnbtauin nia»tail.4 pontr «a •■■ 
plfirro«i<lela:>'n<-rta'ta'i'iibi)>^iiirl»MM; SlB.v:m% Sf.Anofiap^tUCu^ítint 
*iertur*o. 



I 



— 167 — 

«eral IOS. piid« m to eilgMi la Jiulieb y la oonvciik-riii»; } Utfi 
iDcH Uato tná.i fiuiJattxDwalo, inunto quis et uiisno Supi-omoTpflivml 
<lo Justifiü ha reMHUTCMlorocMtnküDcntoenofro (talloIiitnculpBbtlIiliiil 
■Id Sr. Orbcrá al ncjinrM á reeooocor Ia utiirpndon dol Sr. Llórenlo, 
nnico Aindamcnto do las si«t« Guasas quo se lo han fornMKta. A^i sa la 
iMn aapUasilo »i eobíenio el cabildo metropolittDo de Cnhn fníOM irl 
docMin^'it» «»(»i. Vlj f ol <»ledrat de U HaMiu: atit jki I» tiriM pro 
tnasta el Sr. Javellar. coio» únfcQ medio para cicsirísar Us JMtrijM 
kbiertax por ti) ci.<ma: y UI a.4 Uimbi«n «1 iU:seo iiiviR¡m<! do todm loe 
r^lAlifm eubaiu». quo liDi^olaii ver en el 'liMtíerro al í^r. Orberá, mti' 
ni» qoe por babor anudo lajustuila y abornü-ido U íniquidnil, y 
■niUau rpw vu<itV3 lU''}.'o en utedio de Bits amad'» di ocíennos. < 

Na iiuei-eaKM teriainai' istUti Un«a!t nía iUr'm'ir al diinm Vicario ca- 
pitular de Cnba nuettti-a felidUfiiou Niñeen por la istel imada, do«- 
lioo T ralor non que ba dofoadido Iok sicronnlos dorcclios d« la I^le- 
tia, r poi' la iw.Uernblo nvítcntcíun y panicncia con qtio ha sufrido los 
uaa duros padei.>4:ni<;ntos p»r I» «anta enu^a de Injusticia. Noble y 
glorioso ^joiuplo <jiic Ih deconlribuir podcrof-tmcnle á labrar nbre 
adlUftt ln:KS lu libertad tí i n dependencia d« la U[leaia cobaua. Fellcí- 
umog umbioi) al Sr. Sniictin. difiuo compaAero del Sr. Orberá en sus 
trabajos y padedmientos. y «n su Íacs,(in^uÍblo ardor eo deteuBit de la 
l;{l»la. lo mismo qu« á todos los demás sacerdotes de la archi4li<^ 
eaaía cubana, que lian sobrellevado con ralor las prisiones, el de»- 
Iterroy U3priv3ñones.aDt«sque!WUtrilsusd«beres. ;l-'olIces ello;, 
que han meredi/lopaiWvrper^einicioapor lajuitieia! 



Documeotoe. 



NUH. I. 



Comiiiiieaciih! tabre il cUina de Cttba, dirigkta por ti capitán 
íl^Mtrai lif la Uta al minitb^ Hf ütíramm: 



ExeiUiO.Sr.: tetando por real cMula de II de Agosto de I8T¿ 4» 
onlenaba i D. l'edro Llórente que pasara á eiHsargarw del ^bienio 
déla Iglesia y snobiq^ulodu&itilia^ de Coba, pora que labia aido 
electo, interiii m le exjMdLia laiitulas apoiUllcaa, no era posible pre- 
terla gravísima Irasocndcncia de w*ta mandato, ni podin sospe^ 
chai-seto oonlüHiado* ranilictoí i qiie so camplimieuto debía dar 
oeaaien. 

Carca d« aflo y medio iia IraMxirrido de«dtt aiuolla feílig, y Ut opo- 




— 168 — 

eiciiwi q¡)C áif-la Im lu-imon» inonienlas se maoifuetA pod«ioMt en Ül 
DUj'or pirio 4<'l ulera y ito) pueblcr. iu lila (trecieatio miii y iDA^ csj» 
ilíx, Itasin ilttcarA «odililiiir un veivUilOro olsata, oía todu iiu r(iaá>ltt9 
.eonioriwi'' ti rl^M! lio cuiMtloui». 

m )a ]' I I. ni la> mudiilu fiii terna Uva» do tmlo ffiífitfrD, i 

lo; vino» pi-on>«Jini!cnta4 tti'(it;¡»ld<i, Aun ThII»!» ya pl^itm mtofi* 
iii«itU. bansido parte nlorminar lo lucha ampolUiii). ni«iun A iliami- 
naír sus derastroiM efeoti>s. \nli>3 ni «onlrarín , la oposicJcii ni rww- 
iMdtatento dd Arzobopo slocto, ftiert«a>entc rúbuslocids coa 
deoItiraoioBGi ¡{we pireeen enuBadn do Roma, adquiere an ffnbdo'da^ 
lntnin«t^nc:a y de loiloxibiliitid lae Iiac9 imposibto la apUcaeíoa 4ñ 
ti>-lo riMnedin ipie n» sea radical y extraordinario. 

Fxn di^d>ra«ione<i i qaa me redero ae «ncuantrnn «n un decreto 
qiiOBodJ«oei>p«<IÍjU> parla Sa^^r^la Con^rre^neioR <tol Cun«i)íA, 
■flnipn d»\ SumD PnnllllcA. «i Xi du Abril dol atua pnVxiniúi p*»do, 
rayo doeamenlo. trAdncidn ortdnlrDonlo y roroili'lo dosdo Ttoma al 
áfíü y cabildo de S-^ntiaco de Oihn por conducid d«l gobierno ocio- 
suplico da o-it« obiapndo, íiKiliiiraa V, R. copia lllcral. 

U&i»se oonslar cd fi qua no )ia ei^iflído la prMenlMlon i la Santa 
üi-ds de D. P6dro LlormtA pare el arxeblflpdo <]i^ Cuba, ni por li>lanto 
ic le lian etpe'IidA la; Huías a|MHlA]icw m l« declara incnrro en ex- 
Minitmiim miiviif y olrnx penad «cleaiAsllcia. aul como al doaB' y i 
ninnln* di'M't.i A indinictnmcnle contribuyan á la qae m Itaraa inva- 
sinn y marpseion do la jurisdicción dti la iBtcflia! xe le deslltnye d« lá' 
¿iffni'Jad qae iolfti dosompuflabn. y n 1« inhabilita pura lo futuro; w 
dficUran nulos todos los Riólos jnri<tdiccioiulea v«ríilcftd<^« b\}o su 
.sutiridad.yse restituye á n. jfo«it Ortiérá en el catiro de Vicario 
eip'-tolai', que ejercía al sor electo Arzobispo D. Pedro Llórente. 

Aunque se instruyen procnl i m ionios crimlnalea eo Santiago de 
Cobi y Puorto Prlnci^ por tn cirnilacion decsle docuiuouto slnel 
pase 6 txvqualur tpio determinan lasleycD. os lo cierto que $u pu- 
blicidad clanditstinameiile obloníiln ha tido extraordinaria: que la ia> 
raeasn mayoría do Ias itcnto; le han reconocido como auténtico, y aca- 
tan ^aa pnwptoft ; qnc mncltos dn lo« qne sostenlsn loa dereehos dul 
Anr^biípo oléelo so retractan do su* antorinros opiniones: qiie el oluro 
arrostra impasible las con >.«;» encías de n^ aditad hostil, y que Iom 
1M«Mi»eRflUn califican ilacismltlcos * loí partldai^oa del AnobEsp», 
h(iyi*n de Us ¡pesias «¡ervid» por sus adoptoi. y protestan del4>d04ti 
sos actos, con proAiada alarmn do las conciencias y con mantll 
drMpr^dijjio da la sutoriihd temporal que lo MStiono. Iniitil es consi" 
dererqiii el rafando diximtsonlaoareco déla olleMia de trna loy escrt- 



— 160 — 

tft. & tal lii lnHiiaivcia qao ejtaroo «i>bro laq coiktJcikms , qira no iaikt 
nufllfi'star á v. R. (¡u« croo ahsa)ut»n*iil« imink^iblo conlrarttltirKi 
por ntn^no ils Ina medios puostm al »l09nc« á« mi Btitorídad. 

Y como Im conMcuonciai do Un lam<intablo «ituadon vienen k 
MulirM pcMlsMBMte en los AepertftrneittiK Oríonlal y Ceatral . ra 
dertmodo» por la iikRirrerciúii. no »rA dlilcil .k V. H. comprender la 
MUeltnil eoo ijtte w aprovecharla en ntiestm perjuicio los resultndM 
d« u*U di.iconlia. y dol eseo5(> >* He Us luAbs pftsiOReS «jue IfnMsn i 




I 



^ 



lis d* Cobo tDdi«lrT!iti!e'ndanil'<pi>pmi IVrríflnlnnilliRtion 
*T« prtndpioty priPlic»* iwUtfiíxcii. <itiij f\ifirTOi Icfp'lo <te nn Antros 
pi Ircí: y citanilii aHc mu (ttiorrn Tr-itriciiin y lof ániími* M lailán 
tnJ4 )>rGi}i;(pii«irtqi« it lu e\nlt«c*Mi, do«? cior1*Di«n|i>neiUr1a(l« ti#rir 
d HvnlíRiiiinlo piiblÑ)», coartando por U Impn«i(!l4in d« nn 1'r«tUiIo 
q»e M oniHÍilcra Íl»Klttmo. tas in«niféeln<rionu« tan Importante* d«l 
cotlo qtio profosn ]n inmciua maynrf» d« los hsbltantoa de dícbOH tlv- 
9arta(n«nt<M, 

Tal «o el mtfldo de la eiMstloo doepuvs de míe de un ano do hicli», 
ycomdoloselententoslodoeqnotcnla A su alcance h autoridad lein- 
por;>l han prestado ini apoyo de«i<lído a.1 Arzobispo electo; Uonald'>ri9 
abon V. E. la sititaeioniquoiíftosaverd reducido deedeelmomciiló 
en qn«, cumpliftndo yo la drdea de V. K, do ^ de üettembro iiilítno, 
Ktira.aomo la he di«pn«Mo con eataml^nia f<whn.«Uatllloqtidst)lo 
tu reoido imparliendo. 

• Una medida radical y «xtraordinaria (iire el lioaop de Inill ar 
i V. R., qo.^podrla Onieamoate remediar tamnito; m»l«s. V esa medida 
al fp)b><-'rno de la na<»on tooa adoptaila, apredando en su Ju«to valor 
la gravedad da la cvostton qae ha de resolver. 

Si fuera alerto que b pnnantaeii^n del Arzobispo electa no huUeae 
■ido beolia ea li forma ipie las l^yes. de acuerdo con loft cioooM. t«- 
taUecKD. y EtaocoaiprobíHn que I). t'edro IJorente no ba eolldtado 
wAñ, denudo tmucurrir en nu pui'Jiilcio Ion plitnM kK»lcK, la* Iftilas 
apOitAltcaa, índi^penahlvs para qito pai<ida wroanMKFndoy rboono- 
eídoiMrtodiií ('oiuorivladucn la Ittld^iia católica, V. K. potlría d*:cla- 
rar caJucados toi doroohut' qoc la lUA la cl(;c<;i»ti, con to qii« Us Oii»a» 
Tolrerianalaery e«Udotinqooi»ilAnccs*c on&nnti-abnn. 

Si «1 decreto <iiiu tw diou emanado do Roma . y cu) a aul'mticid»d 
es ^ra V. E. liarlo r»cil comprobar, aunqoo desprovisto dd pn»o A ' 
exequátur, loviera para el KObiomo do la lucion la import»neÍa 
fDMSlqiie le han atribuiílo y alribnyoii aquí la*concioncttaeat<>licas. 
y ae a^^íCare i etita couaideraúioa lai giavúlmai quo »e dwptvudjD 



— no- 
va «I orden poliUco da la cotiünuadon indeiInHU liel ci«au, V. K. ]io> 
«Iría r»Urar la dldooioa dd U. Pedro Llórenla, y oda reaoluciou no 
«Alo serla rectiuda con gauoral aplaikto , tino iiue produciría un btc-n 
«xlTdordiiariu «a el pnis. 

Ih; Ltilo uiihIo, coit»orviuiilo incólumes lu prero]ciitiva« d*l patro- 
nato itobra lu ixlt»ú4 do Ultramar, ol gobteroo d» U naeioii Mtis&ria 
liM Aiii{iiuiont<)s caláljco* de «sl<» habítantea. «vitaria uravlaimos 
> coailicttM, (pie, si no lliuaa á turbar el 6rd«ii materializa [KMsUn ma- 
I ravilluMimenl^ i la explctacion del labora o tismo. y produoeo nempN 
«1 d(Mpr,!4tí|iÍo Jo naostro nombre, y tondJendo « la aeparackiD dol 
dur iMptrituaJ del («inporat, no impondría un Prelado ^pm la IglMia 
[y los ilalea rapugnan. 

Debo indicar tatuUea a V, ]¿. que, eu el caso de adoptar retolucion 

^•11 el sentido en que he tenido el honor de expresarle, serla do altin- 

f-na oonveoienoia y áuo de uuoueidad (]ue . uaaado «I gobierno do Us 

I ámptiaa Acuitadas de que mí lialla reviMtiUo, ludultaae desda tué^o al 

Viuario oaiHtutar D. Ja*6 Orborá , que habría de baoerae cargo de la 

Jun-Hlloclon eclesüNtíea , <lo U pena que U Audiencia dn Santiago le 

ba impu^io por negarse á reconooar al Arzobupo eleotu. Dtubo MAor 

Orbara apelo de la seiileiwia , y ta oauaa peode hoy del Tribunal üu- 

priHno de JmLda. A au indulto podria acompañar ul du todtM iM 

ilcinib proocMdos por análogas motivos, i tln do que piidiomn subn» 

«uurto lodos los prooedimwntns y «icatriiarse todas las lierídos qu« 

o I cisma ha causado. 

Por mi porte, y sin perjuicio de lo qne V. E. ae iigíM diapoaer, b* 
adoptado coa eata techa el acnerdo, quo también ea copia le incluyo, 
, «a cunapllmieoto de la ¿rden anl«9 citada do 27 de !>eliembre próxi- 
mo paodo. Y 0(111 «1 tln de procurar, buita donde me sea panble coa-* 
ti-itiuir. al mujor arreglo do ««la graviHinin cuostioo, me propongo 
•flonloreDciar ton el Araobuprj oluoto, cuya renaiieía allauaria desde 
: iaigfí todM las dil)cu1tad«<i. Con osto propá«ito me dirijo á di en el dlx 
' do bov, indicdndole la ooewitlad de que pase iumedialaiiMate i fl»ta 
«tiKladá los electos «tpresadoa. 

Dios guardo jíV. E. muchos aflos, Habana, etc. 



- 171 — 



Xlm. II. 



I 
I 



, del genei-al JoefUar mandando ñ lav auliniUailfí de Cufia 
que retiro* al iníftito íiweaíe el apoyo matfiiai g'f^ u Muian 
ftrttíaitdo. 

Bxcdio. Sr.: M objeto d« UrmiDUr YáriixiÍocii]<;]it«9ücsagraila))les 
■pidoe «n vi larrltorto de ea:i Audiencia y >nobi»pa4o ¡ie Santini'o 
1, cnn mativo del uombramiuilo y touMi de pmeehMi ü«l exce- 

Iblinowborariobi^qwokelo Ü. Podr» Uoi-catc.y «onvlfla d« Uwar 
la traaqnilidwl á tiu ronci«aciiu alnrouiJu, dcmaodo rciiMn en toda 
In provínola de mi nuir.do la pax j smíoro Inoral, indixpoaMblus para 
«oMtftur el bieneaUr material d« Iw pueblos, lio («nido li bÍM acor- 
rbr «nn eaia focha queden sla eürcto laa dispoekione; adoptada» por 
la autoridad civil, i petición dal seAor amobispo docto do Snntiano d* 
Coba, 6 «a auxilio de ia autoñdad, eo cnanto por clin» ao La s»paradi> 
d«an donii«iiUo. ú da loa carnüs quo doaempeUaban A varios uctwiiá^t- 
tioM port«n*;cieiiIa< al dero secolary castrensodoesta Ula,áqüicii«« 
m ralnloips i Ib «ituadoa ea que s6 encontraban al dictarlo dicbns 
dispoñcioaos; advirtrando i todas la« aiilc)i-i<Ud»i di-iMtidiunteí de la 
mía qna M abstrnijmn «n to suocsívn dw preciar npof i; ni anKílio mate- 
rial a laa diípoiiciooi» del meacionado Ariubispo. 

Lo que psrltcipo 3 V. B. para su ooBOcioiíooto. Dios «piardü á V. K. 
Boctios atiijí. Halisna O do Kebi-ero de 187í.—/(mWÍ<W.—K\ccí col tai- 
no «eflor cooUBdaale general de... 

Nuil. m. 



W- 



PnporicioH prfstuilítila ül a¡/iuUantie»to de CftAa yor <i ti^díM 

sr. érnat. 



Muy ÜMlre ayuntnmionto: El concejal ílodtoo que su^hbe tiene 
éllMHiordomaBirestard lamay ilustre corpora«i«ii que, sceidndo^ 
los días en quo nuoslra Madre la ij^leüa CooDMtDora la aacnli^ima 
Pauon y auterte del diy^ino K^deolor. y siendo el cabildo municipal 
Mpreaaniaute de un pueblo verdadera mente otúlioo, ao eiiuut-'otra es 
«I ttw da seguir las iHiultají de su» plado«o« antepcttadiM. hirviendo 
da norraa y «¡omplo, no »>lo con su a«í»toiicia en corporación á liu 
•atomnidadefl del coito, sino tamblea campUeiMlo en oaa mlsou /om» 
«sa «1 precepto de k oonfMon y axmíuion pMoi»). r«ra como poi- 



— IT¿ — 

nuo d«l de^ndailo cisma relltrioso, que todos t/onocamoí, no pucd» 
asistir A tos actos del cotto «a I» o*t«dral sjii Incurrir nx in c«it«uraj 
iiDptiesIas coolra Im que oooiuiiltuin eco loi cUmlticas. jrfiínwr 
Bust de Oícind&lo pai-i Ioh oalúlbM» en ffenerat y p«ra «1 pueblo üol 
I esl^ ofudait en particular, quiea podría íiipooer y aun emer íxai- 
ae:ite por «mí bie'uoi i¡iio sus fruniiiitDs rc|)i'ti.'<i'nt:iut<M se lutÚABiSO- 
3ra<]o lie b taaaie ¿a uniUnd . del Vicnrin lU: ¡i-iuenalo, sdlUildose 
ftl oiHMri>'(«*'io(0*lsJBi]tm>pr<i|ion4): - ■>• ■•■ 

Primuro. Quo w itutiono cvrca ria quina oorraipoiula pan que 
)w fuaciotietjr irfieiosda míos díns wlaititmdt) Seinana Snnla y UeiDis. 
se rfllftbrvn y vürillqu^n ou li nntn iirlcuía onleilnil par »0lo lui 
Mcenlote* «ntdtiMM, lo «i.il stfrii, nos*l«eonvciiiicuic.Miw verdado- 
raiii<-nt«jtuito. 

Scfundo. Que. en «tim de no fi«r Itotible lo aolonor, por r»zoaea 
ne IM «stda al alcance dvl qua suorlbe, y no sieiulo posible U n.'U«- 
loDcü lie h munliupattdad á nlit^ia ile lia capillit^ oo donde se da el 
Ciillo cnt41u:u. por Ku «xlreinada eitiui^hvx y la inoiea» coiu^urreiKiia 
deloaflsles&la^mlcnisa, se acuerde 4|ue tiorosteaboDouiatauUu 
synnlAnuento eo covpOTStrLon dt ntiipima parte, quedando sns udivi- 
doos en lÜNvIa'l de obrar partíGtilai-iawite oomo sea tais oonfoRHo i 
ftuj sentliaienlnt reticríotot. 

Cuba 20 lie Huno do IM'i.^Uanufl Arnas. 

Nuu. ly. 

9mNnieaei«n del Sr.Orherádan^etteniad bit párrocos 4»t<tr*0' 
Itispado de Cuba de ia terminación del cUma. 

Ooblcruo ocle^Uülieo ild anmbUpatlo do Santiaffo de Cnbn.— •£) 
d(i31 (le Mano úllimo.álMOchotfo la Tn.ihnna, porñnli'Jidelirobter- 
110 civil. Dicmn embürcndot oii «I vapor Xiáffta'o, ooB rombo 1 Cien- 
nidffos. lo«pnh>tilt4ro«im[ooiiiiil}nido«[>.Peilm Llórente y Mi^ol. don 
Vio«BtiíPÍw>n, 1>. P/linrdo Luamda yfl. Psbrlcínno ftndriirue]!, y en 
•I mfjinio iMii, ron un Miomno ropiquo do cnmp.infli'. »e nnunelft la ter> 
inÍii3«ion i)oli!i<m-i. fíiaronbffidibHloslempJot cateitral y pxri-oqula- 
lei, se prot-«r«ron ili.> curas legítimos todns tai reltüTent» de i»la taa- 
Ir<>p4ll, y dereeloiMhidemIaiJiirIMa*.' f dllinurnonUí al cahililo 
metropolilniw canónico, can nsiitcnela del Kxcmix neftor onraan* 
dmite fenenil, |>ivfKlli>ndo al mar lln^rti-e arnnta miento y toilan Ina 
ovni* <si!Tii)r»<^oi»e* elvllw t milit*rn*. ha colobrado. e* medio de 
drS ifittsKNd* cotionrreaola d« ilet», tai fiinc4oncs de Semans Santa^ 



— 17:1 — 

Ii2bt«niln hMlto'lD mluno lo» vatenMefi párrocos, mo firaiule ulMcm 

Al pirtioitMi-A V. binliiKlor memorable KOiitecinitoato. iitroin<^ 
010» *n im.i fn na* on^i.iotí aJ ciero y dclei tía esta moCrúpolí pera 
^ lUr ffTfl'riU :i l>^rr< por tnii Mñabiil& lavur. • 

Diox flniir.l« fi V. mtMhm aftaK. C«te 3 do Atwi) da 1874. — /wtf 
(i^al..-^ — -^•■nurcsR pár#oau(l«... 
-I I --í 

Ni;«. V. 

fcimuHieauiOM á*.lSr. Orberá dini vUnrin-i f-iran-^its anuncitiivioiít 
tH sitli'ia di Stiaíütflo <!' ("llalli prira •■! dr itü'rro. 



Ko<ñeitilir<> -to IS72 ilin>^ tiiLi l'^\)iorUoion pastoril. maiii.'u!it;in(ln .]uo 

I mi pvli^mii' tinivr "ntrMií 'l'^l Kobicrnn y Ailmliii^Irairioii <ia o*t« 

1 gr«>(>b«|kkili' al [«•L'sl)lt«ro D. I'cdro Lloreal* y Migue! , uomtiniilu pop 

R. AiB»<I<M I iKir-t el mismo, síb qne AatM ]n'««eiiL'He Im Buta-tjpmtA- 

: licM ri««il onaílnivicíun. Uicli» PMtnrsI iner«ií»6 U aprob«>^r>n do Su 

¡ !sintir|ni|. eomo M) n^ntititiA en el >Im(vt-k ilailu p'>r lu í=;iff rn'ln Coii}.'rd- 

' ei'Hm dct IVnicilin run ft-c!» Wl Jü Abril iÍb 1833, i b veí quíi sa no* 

Tuttitiiyú sn lntPir>H( 011 a<[0 Vicnri.-tto cnpttulnr, on tol^s los iterechoJt 

y prer^iinticaí anrjns al míninii mrfru. 

Xa ^^nnn. \njteni*n do este terrilnríb niK rormí) oatiifl onmliul 

por ilicha Pa-iloral : ot wtiav ri«ci1 Rn« «cu«A dol dulilo >ta mbellon . y 

pUtlA contra KAi vaintaanotdcoan ti nninieBta y «na pecina MWeaorifiA. 

Ka 3 de Satiembre ulltma fníló al mAneíonndo Tribunil. j IbinwM eon- 

^kd«nailo4 1 niiav<}3n'>< do príííon y otrai^r^'irirtí pjn:i4: y tiaMüOdo ape* 

^Blula et ah^füdo t\v<t d« of(r!n 9« nosnombrO p*ni ante S. A. ol Trí- 

^r loHÜ SiipreiDn de Ja<itiiMa. el fnitmo nos lin MmlMirttl^) :< reintn nicw* 

H dtf •t^tremí ;i canco le^^as por lo m^itos da dlManPia tía eüc aninhis- 

H pa-lo. tejían sa lumiinieA por telegrama 1 In Kxcma. Audiencia d'« «9t« 

BiomUt-ío. la tfnal 3.<xst^ con iatíxn 1E> d«r^ohúl qne >a ajosutn!» 

P»M eumiiür e.iti. hwíios dlípiío'lo Mllr do /líta m<-tfApoli part la 
cantil dn ta I-da «1 día i& de c«(<3 ui..-^, r ilcmnti! mi>^<lrn iiiisenftt. A 
Imit^lmi ita» Sm í^antidad no resuelva otra «oaa. qnuda cnr^ncadn del 
Igofriema oele«ii4tion y vl«arfa renunl del ara>!tÍ<pado «I wAorcnn^- 
id«iRer'!ed pru<Íd[«robiatiíIier !>. Antontoftirian. cuya^Arilene» 
m^* cipiritmrx «evla r«ibidai y cnmplldif; ion lynpelo jr 
pur L>J j ul vlent y iI^Um dd fl«Li riuarla, daado a^l una 



— 174 — 

Lpru«h> raiit dt sa díMInguída xlhmkm 1 la sstoridad Iftfcllima do 1i 
i'lKlesUcnlAlíca, cuyn atiloriilad vi«ne ejeroieodo en «ala sreiiidió» 
9la por dÍspo*ieíon nii««tra el mur reMin«oilal)le ya citado D. Kvto- 
Blo Gai;^a deade «I día 1 1 do asta idos. 

Al separamos He tute arzobispado para flMteccr v cumpliré) fal 
\tie\ Tríbiiiul <^llp^I^Tno de Jintioia, llevamos nuestra alma llena da 
■lojrria, poriftw nuRStroit actos «o lo referente i la suradlcha Pastoral 
I mcrocido la aprobación del Samo Pontlfloc . Vtearlo de Jesacrlsto 
Bu la tierra, jr dostpuca do e« nprobnctmi ponlífln», el doAtierro no 
uede teocr para on míniatro de la l$tleala otro raricter mds que e) de 
tima prccloa corona, de I> que nunca nos conaldeKl ramos darnos- Ma« 
f «I propio liempo nuestro enrnr.on no puede ménoit de experimentar 
nfiíntla pena por tenor que KCparamns de an clero y nflcs tan die- 
ÍM como aon Iot de e« viciris. los ctialos. dnrnntt el periodo do la- 
entaMe d^ma. lian sabido acreditar mféysa adhesión A la cansa 
atAIJca. 
Racarsramoa i V. traimnltR mtos sentlmifutoi' i tm (tac«rrinte< 
lodos de tí*a jnpísdlcrion fordnes, rocindole; que "n el wnlo saerifl- 
«io (le la Vita no cewn da pedir por el bien de esta ardiidJAoesis, r 
por la nnlon de todos los flelaa de olla en nn mismo espíritu de W, de 
earldnd y de ohíertnncia de la lev twnla del Seftor. 

Ciiba 22 da Abril do IS'i.—Jos^ Oí-fnvií.— Seflor rtcario de... 

NtH. VI. 

Irpiuleion tU¡ fíAiH/i mttrTpaUtano lU Cuba fi famr <tfl *fSw 

Orbnrá. 



*■- Bxcmo. MAor Kolwmador K«n»ral do la ¡«la da Cuba.— Kl caI>ildo 
mtMri>[MlÍtnn<> de mta ¡ttiila ii^loiia catedral, los curas pirroccw, 
tentento' y cípclbnis!. pírroecH caitreose^ de mar y tierr*. r«(idi>R- 
tcs pn etla ciiidaij. por «í y il nombre d« lodo el c^ero y (lele» catAlieo« 
de la«rcliÍdi6ciMis.íV. F... con tA mit profundo re<pel o, li»con pre- 
rcflle: Q»e en el dia de ayerme hn priblicado la acoten'^ia deflnitivii de 
S. A. el Trihatinl «(ipro'O'i de Jiittioia . proniiuriadi on M dei panado 
Uano. por la cual «eln oondeoadoit veinlL> me^iytdadoftierrOAaiBoo 
legMfl del araobispado. a la snipsnsion da todo tr^r^f* piihlíon y dere- 
ciiftpollUoaeii 04oliompo, val p^irode las do* torcora* parleiilelat 
eoMaa y (gastos del Juicio, al (ir. [>. Joaé Orberi y CarrlOQ. eanAnlito 
doetoral deoíta «anta irlatia catedral. Vieirín it^nnral, ftobernador 
eele*iÍ9tK)i> y mbdeie^o eastrense. Sede ranmlc, qua venia at«iado 



k 



— 175 — 

tosA tiúca aftoa. <le«Je e) rall9ctml9nto del Bvcmo. é lUmo. Sr. Anio- 
Mtpo D. Primo Cairo l/t^vz. por la piiMiea«Í0B da una Carta piatornt 
f órcnlKT dadflHpara irutrucclondeld«roy II«Im del .inobiüjiiKio m 
Noviembre do 167S. 

Bu ¡nYiTtilen«ii, Rxcmo. Sr.,qTi« por ser deñottiva. eomodadn 
tn dlllmn initancU, no con «i«nt» roca rao alenno en el terreno Judicial, 
no «ólo ba llenado de alliccion r tristeza el ánimo de loa ezponentea, 
siao qao también, caao do no mitifarae. será caun d« <\w Mn ae dí- 
bt« b wMDpleta tranquil iucton d« las ooneleitcUia. qae (barón paKur. 
iMtIss tan hoodaraente por la« dlTbtonM f dlMordlaa qr» el oaa*ant« 
del rHma retfglOAO. IX fWro Unrente. Ilevd Insta el Interior del nsn- 
Inano )~ al «emo do lais rois paeiiicas famlliat. 

I.W aaplicantaa, respetando eonvo en »a ileber la «antldad d« la ce**» 
Jvgida, aiinqne «aben qne el .«ohor flsrml del Supremo Trltmnal, muy 
l^oade i>reorrulpnt)luil Sr.'Orlieri, lenroin Ínon»il«. pidiendo an su 
repreaontacion c]uo i» I" nh^nlviür* übrvtmentp. v que so dooUraspn 
Iw oottaa do on<rÍa. niirnta «o ntrevenn i penetrar e*t el terreno, pnra 
ellM redado , de si «^ jasta A injoslsUil scntencin. So limitan ünfn- 
m«nte i exponer el dallo y lo* irravlsimos perjnictoe (jiie el ouiapll- 
mlento de la misnia les irro^. 

Ron hijo* (pie buscan Nmodio del qae conilderan oomo Jefb y oonv> 
PadM. 

Para má* G«ilinonla moTer el corazón do V. K.. pivlairan las ro- 
anrrcntaübacar cMittar qnaolRr. Dr. D. .Toad Orber:I,on los doceafioa 
ijat ha Tonido gobernando o) artoblapaHo, <>ia(<o como Víeario «apilo- 
]ar y siete como províMP, ricarin freiwm! dol Rtcido. i^ Illmo. D. Pr^ 
rao flalTo Lopeit, llcvft siempre Im mis cordiales rolnríonos ron todas 
fan kulorídidat. mnrrctundo de eiLi* hoiny^n* diiitincionn.'i.,. También 
podrían hacer rellexionoiiBur bvorahl^ para el Se Orberi sobre 
dreelente «¡¡«"íp'" T"* Wc di4 liUímBmente de inmisión y riespetoi 
Idt tnandatoa de las autoridades loffltintnK, siliendn del amobiapado 
tan pronto como le toé Intimada la larden contenida en la mnteiMb 
llegada por eJ teli^ifrnro «bmarino 1 principios de Abril anterior, y se 
ItPBitan dnfeamente A Indloaranle V. K. esm becho*. 

Pero no pnedim m-^nos de bacer presente que, aunque el Sr. Op- 
heré ha dqado nqni on di)tno repreeonlante y encangado del tiespaebo 
«■ la pcTMiía d« D. Antonio üarjan, CAn<tnt|i:o de f»a santa l|^e«la, 
ha^. no obetanln. asuntas partenecienlije al filero d« la condenóla, <tn» 
an pii«de dct'iarlc mi* qiw por eaasn A pellj^ro de muerte, f rpe la 
«ORSi^lente Isrdansa de Iok nnri«o« retra^ari el deipacho de ptnn 
Mg o el o». con ci-«n perjuicio de lo» iatAriMMdoK. 



— 176 — 

ne lo »immia s» «tespreotlo tfa» ae easTenionto é importuntp, a» 
parMol intensado coino panol olera y iIiíIds de esto arzotiHpculo, que 
Mdea loante) pwiblá p^irtermina^üts fcomplidns Us penin do dta- 
tiorro 7 d«D]^ aO(^e^0^m« qtie se liallo cumpliendo i>I Sr. UtIhw*; y 
sIcnJo para ellanBeeáiria una ^rairia a>¡v>cint de V. h~, 

Suplían tnKuUdmaenU) ^ Vt ü. w (bKne indtitUr «1 Dr. D. Jo>á 
Orhet» y derieu de la pena dé iloxtiorru y donids accoMlias f[iw ts 
fütironicapacaUf por«l^pr«nioTrllKuial eiiíUdeMarso dooslosAd. 
1 ye»«do que V. B.oo m creyere ciiii i^ooludes para caá gracia, se 
riipneek'varcoa *u nli'jm reoomendaGíon I» praaeate Instancia atgo- 
biuriM íitpr«iao. ¥ai»ir y irictuüd ú fo« «iialea quMar.in s:entpctt reco- 
nui^idu' lis mpontintoa. <ju<j moga» i Üi(» vooBervd uiu^hoa atos U 
liu|>ü«1u(t) vida di> V. Ü, 

Cuba 17 de Maj'o do IST-t, — ICxcHMk Sr.— ^Antonio Bti^, canini^ 
preñdeotA.— Clriaoa Saiiotia. oaiulnUto p^ntlaieiaLTio. — (iervssio Uar- 
linMAIarcoa.— UBnan»d<í Juiíny Uultdi-rea— JoaéNavarro)' V«mjo, 
nciniM;ro.-~TotiUs(kierreo. — l'auuial Hult.o.— Iixlrü J. Silva.— doné 
,J. Rrinao.-^^fciKiiol tlíiTiamo hfliúuo y l'ri«to.~Mai'i*i>fi Calvo.— Plé- 
cldf) JnÍmo.*^i±d«riGO llunlanl.— siua» Túmü M;hííti«k. 



i DEFENSA DE D. JOSÉ ORIIERi, VICARIO CAPITL'LAR DE SAN- 

TUO'» BB CU»*. BS t.\ C»U8i. VOnMAOA POH pnol.'JVOi.CIO« l>tDE»[lA 
hB PUSOIONRS: r<>3 BL EW«J. Wl. D. CAsüIDO NUGBDAt.. 

Al TrUmnal Snpremo- 

b. N. il>; N-, li nombre do t). Jmí OriMrá. fio la cauM qtu se le ha 
I formado por iirolo.ipdon indobtita do ftincioiMa pdUlfias, «g Tirliid 
' de la comtnú>si«íondi>cpo4:hd« (Hir la ^la para meiorar la apjlüL-ioo p-ir 
Imi parto intíO-pucsta dtf la MnLuncin dolinitira de la Aottiuncia du Sari- 
L^Jagoda-Cdím. cnqiiu m «undena li mi dafendiilo i Upen» detrus 
iBflof r*oi«ini»e«ii<>iiiliabd!taeton parn ol ejercido il el oaixo dd Vi- 
teario capilular v ii^ lujlla de set^iunta* poMUs, dkfl!»: que ««le Rn- 
pramoTriUin-i - i», Neltadeservirdeclarurttu íncom- 

eteiute. >'«!•• I U potoatadteinpoi'al.painioDtond'ir 

[Vn «1 aMiBto. Y ti á Mío mi a«ocdM«o. subsidiaria mcali! y on s^cnmlo 
Vrmtao. iiilrodai«0 la prolonsiwn do que aet absuelto «In eoatas ni 
I gastiM del Juicio. - • 

t^n «ate proo«Mi. «>ido «n los antmorea. Iiay voto* paHícuIarsa de 
¡idigubkEDostuaKbtrado:!, que, noobitaut«lt pcrMcucion sutVida á om» 



d^ U iii(l0peBik;iaft lie au corácUr y.da larocliUtddúsu iiúiwiencia,( 
■alna :m úpinioii, y U oi^iaan <lo un loudo ciHiliik'tUDiMi(« nlUfac- 
Uirio jr ooaviRCvntc Tanto, itu«U«i>9nfÍdüi«ní«i>v«iia[). Jiüiim P«Lui 
dd Pota y lid II. RaiDoii de la Uata. qo« «br«n Jilos ftUioe 74 j IV tiul 
prood-^, coDitituyen la mas ctbal jr p»rr«ota «kufooM d«l ilustre pnr- 
ewsdú. foF si'^n<ia vez cumplo gu«ti»o la obligaojoa sagrada tl« «hi^. 
gikr «jcwn y uotinUslunccit* U ««jidueU d» saos do« Q»gl»tr»d<M,- 
qpa tiosran y aoaUaeoa \m loga, reeordJiDdo & lúa buenra i»]kií)oUm 
■(|B4ll08 ilicboüos UoRipoi en que ua licenclMo conoluia IiHiilUUii-l>Ím 
auMiUdos en raoMlae y Urliio» üoiiiarcM, y reíala en pit y joilicia Iuh 
dUabdos cúntioeciUa d«tcul»erU)fl y oouqulsUda) pM* leu MptAok-ifc 
puagloiia de Uioa, euiitactoB da lo tí y eufraudMimieiiki d« i» 
pUna. üo U> puedo reuiodiar. oí quiero ocnltarlo : al iwr los n- 
UAtaueolm de l'olaez d^l ttaa y d« Mala, «I inüuo «e levanta, 
MMiuáiwe «1 coraxoD , y bo id puede perdor U aspoi-auMi d« que 

ÍU pUna »» nJve por la justicia, ds que e^U <i«dittQta di nnibue 
mondos- Ni el forzado iDoleslIüimo vujs, ai U corri«ate de lu^ iiluiu, 
oí la praskín del pr^^iUecits del tribiioal superior n que pertMieoao, 
nada, eji lia. iesbaceNtrocederoÍT«cjl«r, m logra impedir qu«ili|ian 
(W DO iebM pi'oúsdorjM 4 la ronsKion de este <au», ceiiio dico 
P«bitxdel I'ozo:^eaedecl4rára tnal formada, (»HUo,opiiM^ata,p(ti'_ 
üUa 4ú uUñUa. . , 

£a aiauUi al priMiileota de la .Vudienola. no tengo nada <pM <¡t«oÍr¡ 
soy dtffsiwir ua tude prooft&Q de un uciinlote. y delMaer gtinuraMt. 
Ka U Haceía lUd día 4 de U^o leo un decreto ^le .titila mU libios; 
«n tí M doclara cieaaiU^ li U. José UariS' VlJlanueva. pt-(wid<intc do la 
Audioocia dv Saiittafto d« Cuba, en- vitta <ie to inforutadü por üi Sakt 
de gobi^nn <i^^ Tribunal Stifremo. 

Que la decI.u'»QÍiJi) lio úicoatp«t>3ucU procede, ooaa o*, ú juicio mió,; 
4a iinpofiil>!« docooctn^op, icauaa caliaLmeate de so propU «vidMioa. 
Uapo^ble o» douocUw. ^0» «• diUnlLa y lucár^elo aoi«praiid«r é qui>an 
oo fea U luz d>d ^1 aiaudo fosa, por el taeridiano. Cou declarar ciogo 
á qoian ae encucitlre cu ese enAo. esXA acabada toda cúutrovijnia. Ix» 
müaio el dacroto. boy luy. dtt 6 de Üiuitjuliro de It^ qao «1 d« 1.° 
da labrero d<' i ¡.uadenn oiüdoinouiilruviirtibleiiuiiwtti 

a«aDto «9 aj«a uii du la putMtad civil. 1^1 dgufuaro do 

iM ptvwnaa eclesuslica» uaicMovnlií tiene lugar pw ratón <íe kt* 
negdcio* amutues. Que no st Dogocio cóniun, aino ralifjoio, ul avvr»>, 
gnar y deolxlir Iqoi^ oempaU ln.Jgñsdii!aiúD wUfiástica, «n propctr- 
ñdon i|iw, íi DO (»iiv«noo i cualqniíu^a qu« la oye e:í presar con »álo 
¿fTiin^f'"" J manifasUicioa, no admite arguisenlo» yuela prnelmo. 

13 



^t78 — 

Esta 03 b) Ti»tijiidel»T»rda()(»siDnnific^gyi>Tid«nl»;iNirolA vtii^ 

tiOa M coaTÍorte «n JnoonTcatonto eiundo >« tropiexa «iq citiSKfám 

sadmieato, 6con peraoiiM i{u« tienen vendados lot oÍim. Bsdiadja 

I lodo (d espido d« tiempo 'itiotuMftl sol «n ri nriBnnMntosobrenufs- 

TAo UortMBto: eooc«dido, dico«l eieffo. Eaasf qua Bhor»l(t«e«l sol«n 

tnoMtro hériaiaXé: no lo rc«, Pontcstn e) ctcfco. Y qaeda lorntiiuda la 

I ArgoiBentMMii. Dol mismo modo eo ouestro csso: )a JunsJiccion c«l»- 

^«táatica fUnctond siempre, 7 sij^uofuiMtoaando con arreglo álak luyen 

' ligL'iile!. «a loB negocios «dcsUsticoí ; conoedtdo. m dos dice. Ka itsf 

qne la areríguadoo T ^tMigmñbiotí do fjaiéii «9 «I que ej^roe Jurimtíe- 

«Íon«««¡<l*/íraM negocio Mleaiisllco: nolo VM. se nos dice. Y laeiU' 

tormiiuila ta eontrovenla, sin que sea poaiblo dar no paño ailelatileJ 

AcMK) la ciuMtkm de la «ompetoncía mtá yt ju/gada y IVlladii |>rip 

Ma Sala en t» wittMidaa anteriores, d« U» enale* la una condena é Dr^^ 

, hori A Teinto RiaMt de rfeollerro. en lu^ar d« loei nueris a&o« de I»*?^^! 

,>sioii<[oo lo impiiaa la Aadicocia, y la otra lo nlytuelvc. Poro «ito, fp» 

m« obliffa i dL>c)anrme pewidó, no me puede d..<lemi¡ruir A darme pnr 

eonvfnciáo. Ni lo i-^toy, nt tie do haoer al lYibuital ta ofonsa rntvl- 

^flima d« ndalario did^ndole que me tian ilnmiiuMlo n» Tallos en est« 

• panto. Jamis: arrojira ¿otes la modevla toga m)b qna me honro; qoé 

"iicnrríron villana llaonja. Respeto y acato al Tribunal, como doboí 

I pero no le j-indo mtsanble adatacion. Stut íalli» aiileriorTS deelnrandii 

Lsu eompctoDcift, rcetaiuan y obtienen mi napelo y acatamiento: pero 

' no e) qno yo «oinula la TlleiKtdeflnj^rmeoonvencitlo. Nooioiilpaniia 

qno la Andienota de S^mtia^o de Coba, Oonnaiido tres caausdidinLU 

por mi solobeolio, me obligue i repetir tres re«M lo mínimo y A íb«í9< 

tir en protemiooea que son pei-lincoles i cada nuero procew qno 

tremite sobro an sola bcclio ya Jcngado. TK^o, pnes, que, 9*1^ mi 

*1aalnber7«aitendor. el ilnloo que paede rMiriver y decidir quilín oa 

»el legitimo ¡robcriudor de la dlAce^s, es el Padre Santo, Jefode bi 

rlglwia GOtMica, Vh-arío de Jesucrietlo «n la tierra. J.n ineompctonola 

le loa ti7biif»tc«t do la polentfld Mentaras, amistaos, y según tul con- 

■ cieocín, eridenti.ttma. 
Si i on católico )e ocnrro dndar quién es el sacerdote qne le ha do 

■ casamnAaiciMnenle. A le pucclo absolver en el tribunal do la péniten- 
|-cla. {se lo hs do prejinatar i \» potestad temporal, 6 so lo pre^otarl 

t i la Igloriat Si U luíosla lo contesta nna cosa y La pote^ttad temiMirat 
' otra (Üsttnta, {i cuál de Iss dos deberá creer sobre esto puntof SI »a 
I con arreglo a lo ^ue diga y resoelTala autoridad <ñnl, 7 contra 
lo qso ddtemiine y docidá la iRleaia, |sc habri raudamente adminis- 
trado d iKmrn'nt^ d«l matriiBootoT De sí <oa rjilidos 6 onloí toa 



Tad 

^ -Otn 



» 



I 



— 179 — 

«oiirsiiHcitos d«l ItalriiDonlú 7 da U PenllencU, A de si ahí licitoü los 
ddl OanUnoo, la l-UicamUa f U K»lremaiind»iif Kgaa que «I Matri- 
mmio *e haya celebrado ajite him u otilo sacerdote, ó aettaa que log 
deavia Saoraiaontos luyan ndo admioiatradoe por uno u 61ru, jhabrft 
deMrjuúzcacttpetuúld UQ tribunal secular, atuiquo t>ca e( $ii|>nnm«f 
riMii nía M. ea toda au deuiudez, y aa puedo ser otra, la eit«*lioti 
prBsanttt*(»ta»<piiéa«3«l)to)ieraadurli!^Itin<i de U didc«ais da S.in- 
liacnrioCaba <jafea dl)ta lo eoDtrari«. no «o.ba hedió camoanolia 
compremlúlo ii<! quéae trata. 

I.o«|ue.-jac«iioaut»loe9, ademíti. nnAmaloy raro riuitt:* no podei-. 
Tado el ddUto i(uu ■ ati-ibujea(>rhera (v)ri3iMli!<Tii haber Manido «mi- 
iniíMloik!. i ileapeejio de la autoridad uivil, cuino Ooberaador de la 
\baiKS para ia que (oéeanádickRieRte eloRldo Vicario ca]iitalflr. Con 
«St« loolívu se lañitmlfaaKCUtMpotaltMtailoeontra la autoridad: 
■0U»lwdenAedíi'neiaá tatórdeneadtstaaulf/ridaa.yoinjiorpiyt- 
iongadoa imüiida de fUtKiones jmbliea». Fims biea: la autoridad 
que »c dice doaobedodds, que ei ia del viee-palrono. ú mi noboi-na- 
dor gf!DOi^ do In lida, ha venido i dar ia raaon al Sr. OrbenA. En un 
periódico dclB liaban». oorrupaadHtntB á líetnpo«n qno t& ge haUab» 
■til cumpliendo Mioondeiu da deslifirro por baber dow^edecidoal 
CSpitaa fieBcral lUtuiadoso noberuack»' do b didoe««; m lo» Ih 
eigaient«: 

<UHtrt! U.< liiriüiicuidaa pcrmonii qne ruoran obsc^niadas «I jueves 
úlUtBO 00a unu coiDida 00 palacio pnr «I Rxcmo. Mbor ffoberitaikM' y 
«apilas genanl. se CMntn el dignUlmo y respetable aacordoto seAor 
Orbent. Gobtmador y Vicario eapituiar del ariobiapada de Smttia' 
0o de Cuba^ 

Sometidos eomo a>Us .1 pi^vía oennura loit periódicos de la flnba- 
■a, Ue\l es c uiapwi n der lo qno nímif^oa ole anuncio, qiie ravide «n 
derto modo el oericter da oficial. Ka una aatútftoeiúD dada gmr oí 
goberaador gcoerol i la OfMíim publica, al aentitdtento atMico ; al 

Porque os neoenrio advenir quo ul instinto potrUUcd 'de- l^s 
ofensores de Btpii^ ao se )ia dejado engañar por cierta torffivwM- 
eion áa palafac» que roxuUa en todc4 ««tos proocdimiantos. Kn Tan» 
aa ha llamado rebelde A Orborá, y desobedieato, y nator del foodelilo 
de atentado contrata lutaridad; la opiaion piiUica, d nnthnienlo 
-«atdbeo,y«lpatnotisnio, no se han dojudo enjialUr, ni tampoco; áau 
.v«t,j0BeootrarioBaenliBiJ«nto« y las tead«netu epueíctas luin pade- 
cido enor. T<}d«< hnn omprcndido qtio ol rerdadoro rebalde no un 
4)rl>«r¿TW>oLlort)atc: quoenoale amato lanbelioa no oodsiatta en 



_ im— 

dMObedecer á ud frotornador potilío» eitranaijo y otaxaAitítaa, »ia« 

«idMrtlMilüCLTbianloriibii legltlmn del Papa. Ycomatodo rebcJct*^ 

(«■CNaatr» ligad» mq Ich <l«nii* rebnlJi» por mistiíñnao Umdn, r 

Ifeomo l> mMÍoh por eiod«Aoia j por anlmiiinia^íii «s In qiio iie dirí- 

l'C« eontra la iRlrñn y enntni ul XttgwOa Vicario iln Ji!Miicri«to, lu rcmU 

1 todo Uorcntv. dieno «n tiMla ile caHtBlivn onni)t»iion, Nonteniflo ; 

¡••nTalanUHiaito por los ononiifroi do lívpaña, iptc mn. por ret;la kcb 

bI. pmtmtatitai A r*ctqaali<itns; 7 aparece OrborÉ, por la (Viera mfc 

[na de las cosas 7 porta natural corrÍ«nUd»lMÍd<iwT<^l'X>«ac 

acatedo 7 ««jinidD por lo« telas li^osdo líspaAa. loaloa : 
f-bizaiTO« ri«(éit«onM d« ra iatafrrldad, d« au boom yde sik tradício 

por oonmencncia ntútíco*. n» ost* modo, «n manlc ha ocwado 1 
[••xlravio de \» aiiloriiad. 6. mejor ilicho. «n cuanto bnn )l«it"da d 
aU antojútaitoK inteliscotM y mmliiiiuinnwiti) dolud;» dol don 
kfobKimo, M bui aprsmnHloá barer justicia á Orberá. Ccniaan) d nmr 
'letwenastosentidoddJinKtKnlwmadoriKrfcral itr. Jorollar. á (piicO,^ 
-«a lorabtiwo á este importan tHimo asnnto, dobo liJic«rcabjilju:iti(íia,' 
rindiéndole merfcidlBi moa dnjrífl», 7 1« lin continiinilo, ooniú era du 
suponer, el ictiuinil D. .lontf d« ta Cntidin. Ha dudo que una y otro 
bnn aei por impalao prtROJpalnwntadoaascreoncisscalrtJici»; I>era> 
un pnostd caw <)ue Bo UwauwiMa en primer t¿nDin»«co lauílable 
(notiTO, nbrnrinn del propio modo por raxonc» de boeita 7 tana pi^U- 
'Vea.niniBeeamenester hnbcrpordido la caboaa para que lais Auto- 
Tidadea de ta iris do Coba fninenton, ain quererlo por lupuMUK.bi 
-vabelion oooftra Ripnna, ponÍ<^iMlotto de parte d« ta rebelión coBlra I*. 
-Iglesia rmaeteridadlofTltima- La causa de tedas l8;saatondB<k3k>|[t> 
limas estA unida pordi.ípoaJcioii de ta Provideiictn divina; ylan pronto 
-como al^vm de «Una poiraite quo sea lUacndA In rad;t clara 4 tncontro- 
4««fliUe de loda«, iiuo e» la de la tRleein. lui'ffo si puntn advierto el 
^«■stifmdosHpecndo, sinlJ^ndoM ella df^túi. vacilante, indeTepca,! 
inetidayviUpeBfliadapor Ioanii»ao«iqti»iiniMiarorcci<i. La opinión' 
OD Cuba so íte dojó engañar ni seducir: apoj-arwi ñ OrbcrA, soüt«aido 
por el Padre Seato, los det^naerea do la bandera do la pilria. 7 viAso 
-Uerent« deii>ndido por lea adveraarJua de RapnAa v do la lirlesia cat^ 
• UoB. SiguieiidioihM InaUnlas del palriotíimo. linu acurUdo li» des dl- 
'liaoa'Cabenadnns da la laU; el uno. lorellar, DBTiaiido i BsiMAaal 
deagraciada Llorante; el otro, qaa as el actual. Concha, (iua»dando Av 
I ait mesa «a rceepeion aolemney oflolal iOrtiaRt, (M>ernaiw y Vioa- ' 
'tria capHitLtr del arsóbátpada éasantiaga de Cuba. ;Prapia eenducta 
■de aBtúrMade«.eqMAolctii..J 
■• La Audlcadarde Sanba^o, en tedas las divems oaiisas ^e tu AJ- 





— IHI ^ 

mlaad» por na »olo heobot quUr» preseiUnA oomo soárrinu il»raa- 
Kini dal pMronalo. IMr l«rver<i rax toa veo proaisado á <l«oti- <|iiií i>«U 
■o «ala «iH(lou:^e Orlwnl no lia imkiuIo aLpumlu endiKlad u- 
ffMiata; ^ua toqtw oMffa Irtiurii, jr ya laiubi»a. o^ qiio «1 palniDal» 
«oaoolklo i Xm Reyes OtAliocs da Bspata iK>r l.i Sauli<L»ii <ia Julio U 
teoin loxleaiiou que se lo quiero lUr, sui>onÍ4atLtt)Mi iadobMUnKiate. 
jrnn fnndimtinturiiiiiMMifiiiiKuao, quealmuoa.liMUd utremotto 
qtWuauoanlolDpreMaUdo para U(ii>I»i»[M<i« t«i«a l«gUiinam«iita, 
«oa afilo U prflwnUeion, ol giibuiriiu y U }iirUdÍceÍoa udmiittiM da 
U di4oMl«. VMn, onila inií quv cflo, contmlicii OrtterX, y oslo «• lo 
^n» dabo probar (|>iicn loíera qoa wrtvng* la afirauoioo quo comba- 
tbnos. l>orTadaqii« la padimoi, noaoprMdnta Upnioba. batUado- 
DOS i nosotros nojnir el «upuc«to. Fu«ra de qu» Umbioa lo niega 
anuirá SiaUaimo Pain d Honuno J'onUtÍo«: por locual aosolroa, 
Ortwr* yaa deframr. a4 pfinuiro cono «Kwrdoto y^oconiocaUlieo, 
Mfratnoa asmisos y obodionta U rixt dut l'jwlrc Saalo, y pro«Un>o4 
i tíi» atnto oído, y obadaosmos su* d<Miti>Mios como du oi-ilculo ta- 
fUtbla.y laasegairlamiMaunqiio ni>» to protiibMeaa, q»e. no nos lo 
proiiibcin. Im luyo* dul pal», rorigue somoa ospaflole^ muy espafloloa, 
junaatisInMa d« naetlra pllrla: p«ro' ei alguna voz joo lo persaiU 
Dia*! nof vl^ooios en el irulo-owo do el«^ir «otra U Islosia y ei 
Bitado. adopUrtaotoa la eanú do la Ji^loeia aln vaciUcioa, ato dixUa ji 
perpl^ldvdM, ño Jactancia pero bid oapsnto, oonUodo coa la divina 
gracia. Por aliora ito luy Ul Israor: buoo eipaAdl y cstúlifio siguo 
«Modo naa itüfma úom. «obre todo «a L Uraaian y todo» lo* tinu «u 
SfluoIlM rvnioUu r«xioiio9 oitin dtipuoatosi dorramar «i itajigni on 
¿a/oBM d* liM demcboj do IStpaAa, «oa eabalmHuto los qtio do iipimi 
ntamni csUn apoivibidos para «elUr con el aaorilkia da4U vld> la li! 
de Jencfisto y ttii nu IjcloaiA. 

T^«eiao«, I» ruptto, la fortuna de que no lia llagado ailn, ni Oioa 
fHn-aUla qae Mtgaa, el (riate caao do Optar outceser calúlicos O e^ta- 
ftDloS. DiraAainM impávido* y sogiutu i quiou quiera que coa luM- 
útTM dbeola, i que noa oiia^ae el documento on quo ooaaU qiw el pa- 
tronnloilafB liarla el ustJVHio de qua el gobioroo de LspaHa pueda 
«BDoneiKUr i poisoiu «Itmiu [^ jui-isdtcoioa oclealáitica si» contar 
•aim «I IMl». Un^itran iio <m nos presunto, ««tamos autoriiAilo6p.ir3 
4ocirqtiono uKitta. y da todo mandamiento en contrario p;)doiaQn 
aflraiar, •;) a*o do índiMputabl» dai-octio, qoi» et un acto do fuona; y 
te* aotos d« tatru no o«Un dotadwi d« la virtud do couvancará loa 
^nbfwt. y Biiíaos á los enstianoa. 

iJaa f ot» rex <« nos liabU de la Bula de Alejandro VI, por lo 



— 1B2 — 
itnl vtia y ntra y ntn vat ms vm en la ys pesada jr iRol«ita i>ri!d»(« 
Je flwgñrar qao lü Rula <!« 4 de Mayo ils U33 ni stiytliepa hihU il« 
afpiiti). ni 9P refiere á #1 ni direcU ni tndireoUnKMite: Hi» ma<la (ja4] 
loH ([1» imiiitea en «Htenep i|iie e! supuiMto j>rivi! ■ r-no do l#J 

Bnti tlt'l Pontifl» AIi^iaiHro VI. ttito nm^^in* de n ■ i ■ Ibí.Io. 
k> miliMM, la ele Jalio II ««neode e4 patronato, lo «ual na e* t^mvftinT 
ni lAitetio roi^niM. lo qne se pretdaile: pera la de 14'J1. nn liaUlando ilt 
patronato. noiepreMBáqneporlnterpreiaelonesteitiiva, nitl«nt)-t 
nlníTtinn inan&ra, re suponga que coDceile el tleredio .«obre oiiyt c^ls 
ti»eia se ttifpctji. k| 

Como es ya In lerom »■« quo me liallo con la nls de .-Ha ítala de 
Aleja n'lro VI, no piuMl» dttpcii-farmo ilo fundar mi rotuiid;i it('i;nttva.*.1 
Kne! pri:aeres>7i(od!Jo. y InrvpoUen til Wfnartu, i<te non teoría 
linitt!) para eo'ivunoera^ man va qae, A no ha liaalado, 4 do» ha tftiii 
TfKra a* deoir lo quu eea Bata «m, y repetir lo qne eonli<^a«. 

Sil texto no i»t dudoftn ni P^niro. I.o r|oa anonle^ m ijue, etnmi- 
'aadi i U hu de l«t lilein malorn.Vi, la ftnl.i de Aiojnndro VI fmi irdk] 
dof-nmentu ínncev«ario. Pero oon.iirtonids eon el recuerdo <M dur 
ctio publico (|iied la «axom retel», y leniondo ea cuenU lan idciri enl 
e« domina niel, savi^qua ioA nii llliilodole;[ÍtÍmldait dowl<[ni*tcio 
ypo«!«ion píira Ir» Rr.yo«d6 Ktpafia. Rrn doctrina corriente que •( 
ftomnno Pontirtcí, como Vicarirt do Jesucristo y sntmor de San P«df 
nía, no wVIo la snprrtna juritdicrinn eipirilual, xlno también 
ctno dominio temporal sohro lodo el orbe, y rerdailura suj 
[tnscla en el Arden tempnral , entii^ndaM bien, sobre rvino<i y tal 
eyes, nlire cesa* y «obre pereoWM. Crcfn^to qiie , por disposie^on d©^ 
los Boyes y principes do la tierra debían recibir «is rotuof y 
^vinoiai de) VÍF^ario d« Jemierlato; Hiendo Lio ioiplío .<u poiler. i|ae 
[podi»'[uit3ráuii jiriaetj»! ¡tu* ilominioíi y trwladarioi A otro. Knlaluí 
an apraiitadn en Im conc ienrias o( Ewntirni«ito de la «nprem» wbe- 
anln leinporal áel Papa, rjue nlne"» principa ni ooni|n¡idador ae'eoii- 
Aonbn on le;[lltma pa«e»!on de nt* doroinii» íln ine el Vicario á» 
leKUt-ri^to ptnnnnciaae sil legitimidxl. Rn eüle aenllilo. por esta n- 
ofl. y aten)))erindw(e i la doctrina corriente y al derecho piildlco 
Batablecldo. acudieron Ioí Feyos ("aiiMicos .1 la Santa Ssde para penar 
ímilnoi iMconilirloa que e¿n rrecoencía surfríari «nlre los Rey M 
Je R«prtna y lo* de l'optopal, soltre intru<<iaR de los sillxlllos de unos 
I lo» anrvs y nonttnuntea déícobiertos por los otme. Y con e<te ob- 
Jetd, y con sAlo em objálo, expiílfA el PontíDoe la bn>osn I^Jla eonoa- 
lien>ln 4 cada cnal lo qne e^timA conveniente (t jiHto, y otorgando á 
D9 Rtyet de Castilla y d.) [«on el dominio tempural na» le habUa 



I 



I 

I 



— IIK) — 

pcUIíia. Réconúoiítú íM p^adiaaiacnt* ol «n>pera<lir Oirlod Vea el 
programa ú intiruccwnw quo *uilc«tt'> i Fr^ncieoo Piurra cuando l« 
wrtá dt la coniiaiiiu ilol Perú, eti qu« l« <lí«a toxtulineat», poi- in«dio 
daBnniIoRi» niiBíslros, loquesipiú: «Y», cn«i)o de los mu/ aitón 
y n>uy poderosi» Rqji'm de Castilla y de Leo» , do[natIoI^ás ile lat 
CnriM turbaras, su monHgero ycapttao, on uotidoa jr Itago gulxir 
flOBW axíor pii«do, que Dio» niiiMtro SúíWr. uno ]reLui'ii»,cn'^ul ciólo 
j U tierra, y un homlire y una mnjei', do quktn voaoLv^ y ww^lros 
T toJa< lo« iMtnbras dal mumlo ruoroii y son dcscendtonletj... y pur la 
muoliiidauíbna <tn ^naracion d« islo» iaé Doousario que sa divultesun 
por iuucImm riuRiM y provindns. £te toda* e^'.at ye/tlet Viaa auextro 
SeAor düi cai-¡/o a uno, quK f<ié San Pedro, pofa '¡iw ííí lodat tot 
kou*brei thi tauntlo /•f.m teiíor y tujrCKior, á qiUen lacios t>irtííc»e- 
taido^uier qm Ax hQnib>-es cstuvipten, y diúk d bido el muníUt 
por^uiterei^io y jurüdicctan. TamlMfi* ifpmmet'i^ gM¡podiajii9-r 
par y golieriutr lodat las gc.Hct, criíüaanf, ranrax, iii'Uo* g t/eiUi- 
l£t. A úAó llamaron l'apa. ponjua i» l'ndT't y gobernador do t>)dos los 
bouliruft... I ' ' < guí Ar (líf/ia, couio ífíiw 

d4l muiuíj. . '■. Uu s Utria firme del mtir 

Odano á-lM i^atóUtttt ¡tíyade CeuiiUu D. Feruajidoy Aoíia íta- 
étt, con todo lo i[iK úo cUnx liny, »£UD »o CDitlieae en clertaa escri- 
tora* quo podois vor »i quisidolcs. A»i que Su Ufíj9»Utd a ¡tea y 
Señor ds«íi(u Uhi*;/ üerra firme, jior eirtud áe U dicha donación, 
y COMO tal Hry ¡/ Sc-li/r caU loda.t las islat á (¡ui^nes eiti' ha sido 
ftuÍMi'.c'ttI'}. -'tan recíf/ido ti Sit Mh/^uCimI ij U han o'-iedecidij.» 

1.»* tainistrogde Felipe V y de Carlos líl, slgulendb loi kiclüís de 
l^iis )t|V, ci«yeroi) Ignominioso poseer en virtud je ««os UbikM. Coa 
ijiM ellos ea euatttuoloa lovuntaron, lun htxiía que &paAa pierda 
¿oda La tierra riruio, ban llevado i uii Bjiboiv á la guilluUiM. y b.ia 
dMtrifiudu i to^Li>á lo> Borbontís. jl-ainoai»: tilulus un vur'bd! 

, jlküadu iií liaüu eu Lu iii«ti:iKi-'iouiJ.i , ni nii la Huía á quo M rede- 
r«n, iii la moAOt- aluijon oí la indicación mi* Ugora, relativa al go- 
bJenio espiritual niú la jiirUdic<;i()n uclojii.'iiticif jD^odod privilegio 
de quo luK pro»0{ilad04 para lo* ubtf p^ilos du Un Indias puodan ^obei^ 
nar Us di4o£<ix oi^ii «úlo l.i prusuntacion de Im Rcye«, y ^n nocuíidAd 
de ser prcoonixados pjr «1 l^.lro o^cnua di; loi íieJei í l^n ninguna 
|lttle:y «iog, qutiSoM'ULo. «&■ eiritítde la autoridíid rl-.-J Ornti- 
fottiUt Diot, a .Vjt cit S.t'i Pedro a/fA-ákUt, dios \l4y«ndro VI, ¡/ 
Otl Vkariai» dAj'-snitrmo,qMi¿er<ym<»e.ibiÜeir«f (U-Aantos, 
connedamm y a*i;j>iamat píjpt'titaménte dicha* itioí y .tierroí fiíy 
uKjj.coo luiof \oi 'KCiohof, ciudades^. fortilt^^ , lugár&i , vUlaa, d»- 



— 184 — 
cbas, jnrlsillüeione y pertenoDcias d« ellM á v<» y d tos ttoyw dft 
I CuttIlJ y <le lAoa , vuestn» h«i^«roH y «ie39»res.> 

NI »iiiaMr* el ¡ñtronsto anad» esi Bala, A ((«o mactios aluden sin 
haberla teido. 63 patronato m conoosit» <l«l Papa Jalro 11. «i xa Bula 
Li9o 28 dfi Julio d» ISUS; de modo qae< no sMo no otoni6 Al^raadro vi 
|4Í pridluglu de que los pn^ntidoe gobernaM» de«Ue ' ro nía 

i el b«n«ftclo do la pruentacion, al «uní eir posterior, 
Lio» !teye$, y olorsado al oabo jKir b Sania Sod», y nunca por OrlMi 
|faug;adi> ni puesto en duda. 

CoooMO loa >oft«mas eo quo >e apoyaron fos regaliílnt con 
I P«tipo V y Cirios III para senbnr la (hlsedad de qne Alvjitndro 
on«cd(A á loit Royos do Caatilta y de l.eon Jnrlsdiocfon eelnlMf 
ero los tnl« Modsoussoo y* desprecia don por loda porsoaa Ün^lrad*',] 
[jf iua loamumosquoal preseoto qniaren hacer mülitcniíiaáliM dcre- 
lehM de la IgleaU, sonden i otras razones, InTonlan OIiSm R>Rtinnli«)a 
Idtil derecho, y todoi de coBsuno abcmdonan y dcsprocian anrunKinl 
lnillcjlot. att«Íos y Iramochados. <Qiio nadie piKdi.' dnr loqii* no tioiuy| 
que el Papo no tmlnel pod«r tomporal snpromo y amínonl''; que. 
lo Unto. poMto quB algo quisa dar. dlrt lo que tonU, quo «rn el pod 
eeptrittinl.» Esto, qno es lo quo lian dicho con mucha (rrareflnd jnrf»^ 
eoaniltot de los minados anteriores, ya no lo dtco con rormaltdadi 
wdie. acudiendo los radonalislas, liberales, libro-pensadoras y i 
(bn«ore« de la Iffltjia libi-e i-n el KMado lihrr, i otras armas que, si 
no son derntúor temple, no smt por lo manos ridlcnlas y ri«IM«s. 
Puerto caso qne rt P^m no tOTiese La eminente potestad tem[ 
«obre todft el orbe, creíase qne ta tenia, y creíanlo Ifombrea de la talb 
de Cirios V y de snj eonsejeroa, genaralex y minlMros : y eso qno 
creía tener, y qa« le reeonooian EmpeniilarM. Reyesyprlnt^Inee. yna 
lo aolfoltaban y pedían, o«o es le que otorfrA .Uefandro VI rallnodo on 
pleito, como jtm;: mpromo i quien aondian la* p.irlf*: siendo ^^nl•fl»•'^ 
Me qne, pnexli) dM ([ii« no luvfeso Jurt<(!:P.rif>n ¡w-ipin >l /if-^to.-lc-J 
niala proro^da por con-tunl i miento y suraisiun d« la* partí-^ intaro- 
aadas. 

Xoee bable, pues, de aenxijantos demcreditadas antitmnlla», Rl 
qne gnste de uonlradeclr los deMebos do ta litlestn. qiw ncnd* ni ars«- 
nal de los Impíos contemporinees , y do M innevente non nrmns <!n- 
mobeeldM. La Biita do Miijamlro VI n» xo notipA en el iiKunln do i 
eaette proceso se ba ti-atndn: y ladu Julio ll, al connidor el palr 
Bfllo. oonc9did la preMintacton pan los obispados qne vacaren , pirro 
no el que los pressntado* i^eroleMa doede In^o, y sin obtener las 
Bntss de 9a Santidad, el itnbiecno de las dMoe«Ís. Sobre vi modo ds 



— ISS,— 

{*n en nn«<tm prwrtBcias de t'ltramáp. cf>mo en todo el orlii^ «IA- 
IIto. Im cJtion«S de! Ssniu CoDcllin do Ti'eoto, j las deciwioocs 
pontilli;!». 

Ho se Tuein tampoco i decir, potnqaé áertí y» ta adelmte fiílUr i 

hTenladi sabieDdiu. qua 0]-b«ri m opone al' palroiuto; dfitotx) no 

hora huMia que se iii>one á que el palronato tenna en Ultramar lí «x- 

ter»loa que se l« ijitíere ilnr. qne t* to eierto , y nc oini eoM AlROns. 

I que Ofli«rt 00 Ita dicho minea. 

A«ontaí«. pu«*. qo» OrSert »<í tii>ne por Roherimilop leitUiino ile h 
diAeesiseD qae fwt nombrado cnirínfr-a mente Vicirio capitular. Por 
do Ab ae erayi oblif^do i rendir cusnlxi: A l,tor«nto; por mo MpidlA 
U Pastoral: por e^o pdbtlM til dxemniiiiían de I.loronle; por eso, «o dB, 
•el*actwaiiepMjongacionindeljirlá de ra«iltn<le«. ;HayaquÍ TSrlosy 
df Tercos hechos, A nno^olo? lívIdiíiRlorDflQiei'eaulMqaeeflnnaBoIafnn 
Iaipesi*p«rj|^L>ea lodoa lospreoasm. vque en todos ellos S4 tnta 
ilA'peDar lo que «le Uaraa proloneaeton indebida de fócultadm. Aliom 
bím: por cae iMctio . úaíco y aolo, le lia impue«lo IMl peoaa la 
AsdlracU de Santfnfro. )R* Itello «jtte promHlcr, lueitun Ins loriM npa- 
fioHs y lo* prÍnc!piM atiivomle* del OoroelKrf No por derto: «» de 
todo< snWdi lii íliitnK» formula .iTicmittcn ; Son bii in Mitn. Pow ol 
Trtl«ntul Sopremo. «in isilpn auyj». ni mí», ni do) ministerio fisoa!. sin 
tub>r virto l*s f»tr»j dos caiisais. fidtA nna de las trus. y no por dwto 
U prinora qne se iiutmyd y snifroció en Cnt>a, Imponiendo 1 Orbori 
Hp?na de vHnto meses de destierro de la di^ce?is de S.iatín^ r dnco 
la(|n> nls fmra do aipialla. á la sup«n*Í9n de todo csr^ pdblloo 
jrderecJiopollttoodDrAntela condigna, y»! pairo délas cosías y jtsstoíi 
del jaMa. |Puede ya imponer otra? Ciftrtflmenio qn? no. y por «nue- 

Ieumda. WfHro ei qno abfolreni Ortorá. ti «i quonopor oin? 
1-aMnei. porque y» e^tá pe&ado por fo misino ile que alidtv olm tox 
«»ttVtJI. 
" narmisrst'noestoy mal tnlbnnado. sehasobreiseidoat^na otra 
■i:)l a Mía. fulniinada «intraOrberipor tn AndlL'neíade San- 
- Cuba, ademií de lat tres qne yo cnno^co. por el mismo hecho. 
6 wa por Isa naturales y forzosas coni^íMienciss del propio (tencrador 
principio de domle twJai proceden. Sobro esto puede liablar el mini.v 
terio ftaeal. (pe tstari de todo entera<k>. ^ asi ftiera . eomo lo ervo. 
fasbris que hacer lo mismo w «tteproe«so. Me ee indíl^r«)tii qao so 
tfecTvCe la absolución ó el sobreseimieno sin ulterior profcrcio y sfn 
O'Mtss- A deftir rerdad, no obstante, i naf me pareos qtie habléndotie 
,te«nrilM4B ya veta causa hasta ta altura preeontA, es mía natural la 



I 

I 



— 186 — 

sbioluofoR. Puro repito que rae es iiidiíer«at«, puesto qiw «cm idvjiticos 
lo* rexultailos l«gal«3. U ministerio ilacal propondrá. y USab resol- 
vere, lu ([ue esIigieQ mis procedente eii deriKlio. Yo, no (Ateniofldo Ja 
dccUrncioD d« ineotnpetMcU radical al>3oIuta do la potesUd tamporal 
y da todos ana tritiuaaleo, ({im ea lo qua en priiner termino Bolicito j 
sof tcnjfo, veo con ijtuai gaato «ualqubr fórmula qoo Ubre i mi ilustre 
clionto do inoMrocidJU Tcjacioiua. 

«Coiuídoranda, dice la Audíencix, <)(ifl el Dr. D. Joo^ Orberáy 
Camón dobÍ4 bnbnr cnxHiIi} cn el cnrRO do GulMimador udlofiislloo y 
Vicario «ipltalardo osU anobiHpado desde el dia 1." do Febre4<o del 
CiOfTl«ate alio (t8T3f... porqu» tomd powslOD dul rvIiii-lJo goblarao 
Mle«ÍA>ti«o el Sr. Anobispo daclo^ nominado con Uil carJict^r por el 
toproRio de b> nacíoa ; «onñderando quo no liabii-'iidolo bocba asf. 
tupuoüto que «onsta demostrado que oon postortondad i «juolla beba 
tietctó actos á» goboriudor eciesUsticOt es indudabltf que vi ratci-túo 
presbítero Orberl ha ooconUdo «1 «sprosado delito án prulongaoiod 
indebida de 6o(illadespubIiciiB... coadea^mos al prcsbiten> U. José 
UrbeFl.>etc, . ■.• 

Vo bahrla dloho . y con afecto dífo , por vía d« ioíana : «ConaU^ 
rendo ^10 Orberl. cabalmenlo por haber «>oreidoaoUMdo(ioboriiador 
«ciasiitstieo dospuoa de la moncionada focha , ba sido condenado & peoa 
mayor qno la que «slé M&alada para la prolonitaoion ¡ndúbida do fun- 
i-ionu pübltcai>; considerando qiio n<> os pormitidu iiuponer nnuvají 
pot>a»portmiK>lod«IÍÍo(piiMto casoquo««a dolit». que no lo et, el 
jWXnir Hiendo Cobomador cclusiAsticoJjcoDSidenndoqnoU» ti«clio« 
qac«irx'CDduma torta paonhlo para -esto p^MMO^OHon los misat os quar« 
«o penaron , ahmolvn .» ote. • ,>,,- .í . . , , 

Bsto «s lo procedente desde el punto io vista do Li AudieniHa. S3 

lie Jos aattmt nagiatradoa Folau (1<^I l'ozo y Mata e^ ibm cnacto y 

Jogal. La causa ao delilA (iiRiwrae : ya formada y ae^da , el proossatlo 

debe ser abiuelta.porquo na «parece delito. «lialiandoaegarantiuuU, 

diee «1 primero, en la lita la Ub«rtad da coitos, esmayaveoturadoao^ 

tener que sea pmloneacion . y Kn^noslndoblda.b que se supone hecha 

por el Ur. urlwra , toda vtut que en uiat^ia religiosa cree y practica 

lo:qiMJeparec4oonloF(nadlaoani:i>(!ac)a,oretTnciay practica que la 

Jegislscioa vlgonta letpeta y ^arantina, puo»!» quo no ccn^Li tuyo delito 

prarbitouaelC-'idiKodo i>i10, y que d decreto de 23 de cietienibro ds 

L£GQ, enwH Jim primiiras artículos, plonimonte garanlini álúdoaloa 

kabilnolos di: la« Anlilla* al .ejercicio pUblioo y pcuado del .coito qu« 

profÓHn. t:n aojis liioilacion que la* raRla-i wiivur^Ui» do la moral y 

d e l « h ) rwli o,<tB4 oo ¡/am» bay««t«ctdo«lDr. urbuni.» iü^ mdutlablí;!, 
^ 



dice «I niivi^rado Sr. MMx en sa nuirnifleo voto iniiinijlnr, tan 

discreto como birn escrita . iiimi «o portMiiuo A un eclriUvURo por el 

4a'e4c]oiÍcautoridiidmerain4'ntvc«pirit(ul.í:idoor«itorkl."'lAFel'rou 

. n lia l8Q0,q(Me«lnb!rtc» )a atiiñeawa do fueros para Cltrnmiir. en 

' mat1.'l.''iioda«afli<<rA A t» ígl«aiáaeo Jnrisdlcdon pmpia y eaen- 

[ctal. A<rept3(loetta precepto, lo primero ([iM ilcbiA oxaminaTM Alé si 

|»l tiecho de ej«reer «I praoMado Ix Jurt»Jloc)<rn e^lrltoal eonsUtnia 

1 un rfelitooonian, AectoslMico. Como la Cüliiioaoiort no podía o^ccr 

dihta . ahide el inteit^rrirao ma^trado . hnblérafte excusado la oooll- 

nmclonilelpiroceiw), evitando los per]iiíoio«<M>asiguieatead lodopro- 

rnrlímienlo crtralnal. Irreparables muclioa da ello^. Bn aj'uitn de«sta 

[doclrlna Tleneel decreitode^JS do Setlemtire de 18ü9,sef)in el cual y 

I «o art. 1 .'(luedsn fiarantidoi lodos tos habltantexle las Antillsíi «spt^ 

I tdtaa en el (>,jercído pitblioo j privaio del culto qn« prof«3in. Ho ngi^ 

[■tn,puas. delitffi rctiinomtffl iDoilArBoG'>diKo. Todaa Ua creencias 

I d» sor respetadas míAitras (¡a* coa «ii ojerctdo no «e otaquon las 

' hiewEt co^tumbrtt. » Eito n iiuxinlesbiblo ; no se «amprende odoM» 

uottarfaobreseidalacauas.dabaiieltoel procesado, taapronloeamose 

flUBflbJtaron estas rauwiee en la dtsüuslon que preoedió i ta senleiicia. 

Iji Salada jastlnia^seooffDpmo, para La vísL-) >'lhnodiic4lacau«a, dol 

pnMIknlcdolaAiHiieoru. d<i fox dos maittslrndoí qua liíeíermí roto 

piiiieBlar.rlalSr.DiicRonMrM, i]u&«ala!<caitM*Bnler)ora39odÍstinKiw 

|urlA eitTtímwU sererúlad iioa manitíosta «onln lo^ pi-u«bltero$ pm- 

f eoMdoí ilrtii^ni ir Sandia , )- dul atcaldo (nafor de Rantinito , que faa- 

rcotna suplente. jPor ípié itdnMtM, 6 »e Unmó pam qnu ■»!»- 

JST9 , al Sr. Sitiar, maffviInKi» propiúlario. 6 indívidoo do la Ssla, 

con to caal no liubiera habido iioceaidad de llamar eomo «uplente ni 

alcalde mivorf Iin iH'noro. S^. ünioamenla <|ue el niajitftrndo Sitjar 

hsbiai volado la abw'.iicion c» la einim formada jior la Pastoral «ipe* 

didapnrel Vicario ca pito lar, y «^ timlikn qun el pnMidunle de la 

ABdiencia faa «IdA teprado en virtud de infirmo do la Sala dego- 

bfarvodetSnpreuoTribnanl. íTíencn «litrnuí rotación entro xl esla^ 

do> eircnn!tt>neisaT No lo «■'; poro awffuro quo con ella*, y con los 

_dmt* prveedeelas otlraordinarios y o^aadnlososde que babliien mi 

^^^MAoreacritn, relativos al fornido vtajo de dosdiflniM^índcpondieft- 

PHmillllsInukM, e^ta sonliincia viene deMotoriUdisima d los4H}a del 

pQhl]>». lo propio qae b qne rocayA eci la cauta por dnwbeilleaeia. que 

jni ha sido revocada, como im podía ménocc, y tpie el fatlo definitivo 

sohre la i'astoral. irrandcmenle modtllcado por la Sala del Saipremo 

Tríbnn.il. á quien tengo la liotira de diñ([irni«. 

• iJM de esto lo ^e Awre. ello ea que la «antoncia linicamonte se 



fofu 

^Ptlera 
P ttmU 



— 188 — 

ninilB en el arl. 310 dsl Cúdtgi Aa lK/>, tupn«*io que fl pracetado 
Artlttqiii/i ha}a fliMncepí') de. fiuKioaarüi púAtico eon jmriídhxfont 
pabbraK loxtiuthlex de la MalMuia en tí eoiaááenaAo quinto y lil tiini>. 
Blsnpuo«toos«(iuivoeaido, y lu níeifA raüpalgostramilú. pero con tn 
nuyor oiMrffb. Rt prD6«jaKlaobrAanin6itacenlat0ild1i!Í«liJ!ioii cnliV 
líen Bp<MUIÍ<!> ramanB:eORin Vioirío eipUuUr li>j;llt(natiMnt« uÓtn- 
bnuJo, <m nbedioacia de l<t< npniílo» caoi^ne* y do lu dtn^bracíoiwd y 
BMutdncnionKw iiA Rofiuinft PoiitMoB y da U Cmiítre^cioit Aei Uonollio, 
T ol ni-t. 310 d«l Cftdlga ilo IH50. lo iníiiiito i|ue lodoü los doi líl. viii, 
ROM paflorra A los RdMiittíeoii en ol «¡¡«rcicio 4» .tus Aiiicionu*, sta 
mía «xo«p:ioti í|it4 el nrt. S78, como ya dénioftni cumplidajDMitff «o 
inlaatóriorsl«;ntcio9, porque bRV on el susodícbo titulo un copItMlo 
especial, qno m «1 re, oonMji7<ado á toi abutoa de lo* «deñáslicot en 
el flíwvício df. na fitfKloHe». 

ta absolitcloB. por coasiecoemili, ea laoTitsUe en méritos ti» ñga- 
rr)Q Jii«lii*i». popqne el hecho qne «o ptsrrilpiie nooalA proTislo ni pa- 
iindo ea ai Ci^itijcode l>SO. n' en olde l>tT<>. men nlni^oo: yol arl. :;.* 
de uno y do otro ettablocon quo no serán CRsticailoH otro4 aetoa li 
omiatoDiM quo lo« (pío la ley con sntorioriiUd haya esUiloado da itolitoA 
A fólUi. En cnanto á lu loyetdo I* Reoopltaoloo^ de iodlas. no sula- 
iamt« no castigan el bocho, ainoqiie Inhiban £ las AadleneUsdoloda 
[Mwoelmldntocflmaleiiaa del patronato. IM saevte qae, ya rijM ea 
o«te pnnlo h4 sntlj^uaa Wa^ de I:ulias, ya el Códigode 18S0, ys al 
do lf'>\ ni Ituy dcllln, ní puOiId habcrp^na. 

B^poro ipi* «si lo roconoficri ol minrrtcno flitcal. y qoií propondri 
)■ «t)<Mlnolon del proc>i«ado on etita «om, como I» ha pedido «o laa doe 
«nterloro*. No ootny ni paodo ««tvr enntbrmo ooo sai <ipínioiwe tn lo 
rdmim a la nompetenoJa: per > nwpcto «iií l«»l«i« con%'ioeion<tí. y niñeo- 
rnm<mtol9»i;nidezcoel antilíopodoro><oqiismo lia prcstailo para ob- 
tiTier la Absolocioa Noot »4a laqno. djnieio mÍo, prooedaonnbsolu- 
'tainirtiñn.slnoln docfandon de inoompetcncin; poro desodiadi mi 
-primurn pr«tonnon , reconoico modcslamonle que i los Mflmraos del 
nltttstcTio lUcal, que no J los m\i>i. ea debida In absolución qoe hemos 
oMvDida en la cftirm por i!e»oliedi encía, y por «lio le rindo irracú y le 
'«nrio la ex¡>re*foo dn mi gratitud, y mi m^ijpiíñennto nplanao. Mqor 
que Bil» «lontM »Ínccrl*:nio«, promiará su <sclo ol Ic^Kimoiikr <lo «u 
«onaleacia. ¡M<tinit tirando <iii« andcnioBdo la incotopetoccin do la 
poloita'ltemporal.nahflysaspírailosl apÍ9it«o nninimo y fin rMor- 
vas de cuanto* podecen pe^eeeoeion por dor«n(Icr tn «aasa iioporeot* 
deradela l^tetiadonío*! Cuatra ella, de to.ios molos, no han d* 
pranleear tai putrtas del inll«rno; y soa la cguu biero la eoert* boy 



I i lo> que ia Pn>vÍd0nAUilivÍiut,on »a* tiii>»crtitabl<n4lfltig- 
■!•»( permita >\u« fotn pen)OKi>úlo<, d triundi 09 snnuro, ; d digno 
wprM UBti i n l d ili^l luiuiítlcriti iixc.1l lo rvrá 000 Unto placar como ol i|u« 

Termina.^ e^ts eMrito aI düt «n que cuiii]il() el rigfitiuuKictaraiiní- 
venariode la ooronactoa do Piu IX. cti.vureiiudalMddiwrdeponiíi- 
nfate Y gloTíorntoieniorni ,0u« Otoa pridonjnn «n vidu, y l£ bvoraica, 
j noa ampare i todo^ los qa» de Úáea ttijus suyúsjioa prccJsuio», y 
Úm los ojos ó ilumino lusoiilcndinitiatcadu ios prinoljioH y poliRilt- 
da* de la tierral 



Ib-lrU 31 üic Junio de IS] j. 




I_« TENÜKNaAS DE LA ÉPOCA V 1.0 QVE EXIGE L.V Ffi. 



I. PKL !is5lf»l niiUPO OB SAWTJk MARTA (B»TADO!t-L'VrDOg DB 
COIJOMBU). 



í 



AeereiadOTe ol wmto líempo d« !a Cuarccinn, tn quok Iglesia, 
MiMtn itenia y nmoiM-tn ^Udre. Il.ima i nix ti^ii» i vordndCTn penl- 
lanela, jr teniendo n «onsideracion loa lrUio« din ijuo atravosamos. 
■> Han fwn niiflniiii íBUrdA m di(iiitd« pnr totUx partes «Icrror y In 
loiptttliHl bi^ diftrentos i»CM, animadot iM celo apuddlioo, propio 
4« loiprepdvItMdela lflle«a , oraeniot un di'ber dirisiroa la palalim 
pAT molla de eetaa letn», no uilo psra ciciLiriM ú la roconciliacion 
OMi uiMlra í-cllúr piirifu'-nDtlo iitiMtRU condúncias. Aino iipurirauíte 
pin loüan» conocer lu tcodcncias do b época jr cnanto dornaado la 
H de Jaünertel». 

el >lirii>oSaIvadiv, al ranii- al Riundo i realiati- la voluiiUdd«l 
Eterno t'udpe. hÍKo lo qiM diíbiara tiaoeren la plenitud de la iuímÍur 
«pM ae to liabia enooiliMidftdo, y 110 aólo racoRciliA al cíelo coii la li«i- 
m,mUea<Lo atorrante* su mijcra en ul arliol de la crux, stnoqiio. 
■■kimiaquede naero volrcriamcMa orundarLe.deJ*) in^liUildoH sus 
SseramealiM. entre altos el de la Penitencia, como el medio para ad- 
qnirír la Balvaoloo. y contra el oial so robaln la iüooranoia . la depra- 
neioa da Doslumhrñ y eaaa rul«»res idvw de celebridad que i veces 
Albombre. 



Gon*ta «atuSagnifas UscritarkiqMa NiutroSeflor, d«tfb«3<Ia 
«a R«sarrec«ioa gloricaa, d<fo á su dlsolpuioo : «Cqo» mi i'aditv tu« 
MviA, aM aseniio tamUsn IL TOMtras. ItooUild ol líaplrilu iiaitto: 
qu«ilaa pvrdoiuJiM los pecadoi de aquelloa i qui«aes loa pdrdonÍi<aia, 
y quodüii retMiidu i los qiM a« loe KtttTl4r«is(l).» . i 

Bsto du^nu sagrado do U f^altsacU es la hieute pura y crUtaliiit 
en la cual, por grando qn* asa el pecador . so raea««ndra en la gncta 
medUmti! Lid dupoiiciouea necMWias para rocibiríe diguamente. I'ur 
moa da m aatiUtcum os nniwnal, y «i noa pone naovaineoto e» es- 
tivcba relación uou Dios, morigera las costumbres, refurma la aoda- 
dad, pniporcionáMloli el órdsa y equilibrio que iiecii3]t4 para su pro- 
pia tisbitectcia. Ksta es la doctrina que ;■ travds de ditr. y «.-lio siglos 
Tiana eiuoAaiiiIo la Iflesia: e«U et lu uiÍHuia croencNi de tudait laa 
nacioaes: y cuando en esU>i ilia^ du vt-rtigo j* du Ira.siurno social m 
invoca la snctoa mural oomo laiiaica pena para oaitignr U>s dclitoi. 
M rcdiasa abiurUmente la vordMlora sanción ntoial ««talrlecidia por 
aldmiioStI?ad«r. lOu^ HtConaMacacia! .1 . 'r* i. 1 

4tj cúnróiiou, dioe Voltaire, pucdti coiuiderarw como el mayor 
froflo de los i-riineD«s Mcretas; es muy buoon para «bli{:ar i ios cora- 
zoni«( más «acouadoa i perdonar, y para Itacor devolver á los lailrboe* 
|o qiMi liayan robado i su prdjlino [2].» 

R\ giiMbrino Juan Jacol» Itouxmau «xclama: «¡Cuáatas reslitu- 
ctDnas y reparaciouus ao produce la couttfUia enti'e los cri^ia- 
DM 0)1» 

. Lsítaítx, (Udaofoprotestanla. lublaodo del santo sacRUuento d« 
ia l>4BÍt«noía. u aspreea ast : *Mo poed» negarse que sea uuy digna 
do la sabtdurla divina toda «sla InatiUieloa , que segurauíiuitv m uu 
de las día bollas y más dignas d« elogio quo tiene la lleligioit cristi»- 
na: basta Um mismos cbuiofl y los J^MMkasoi'i qnwlaroD pasaiadoa al 0»- 
Booerla. Ha efecto: La necesidad deiaoonrMion aparta del mal a mu- 
dios tiombres atngutariaaate laquetios que 110 asián todavu ci>dur<»- 
cidoi en el mal, al paso que abra granda* coomelua para los que lian 
tenido la deígmola d« deUvfalr. Asi es qac á oo cuaíasor piadoso, 
gnvejr prattentoletnlroeoiaD uu admimUc iiwtninMBto pue^o mi 
las manos de Oíos pan la aalvacMn de lu alinaa, porque ana oona^hM 
sirven para regular iinaatraB afeaeUmM, pan taaoeraos repamrMO 
Duejitroii deTiwtos, pan baoeraüs «vitar las ocasiones da pecar, para 



tt| «MJAañ.cap, ti,ranilcatñn,«tr Ht. ' 
(3) iiViUR», 11b. IT, pag. G3. 



I 






— iOl — 

A [wtítairlo robado, iMra reparar lo* «wánijn ti», díKtpnr las 
runiípnr i tai Mpirilus qaa xohnlbo aSiU'li»; ünKlmcnU, 
par» oar«r, ft canntlo finónos ditloirtMir, tojot Ia* mnlcs d« In almas 
«nfermas. Y «) mi tos notrocio* titimtans cnn türtmltad pne>d« hallarM 
«■<ta tan vctitnJow> como un smífco fl«l. jcujtntn no lo »orit mundo ott« 
anit^ !« baila íigaón por la R<^1t;rloa tnA-loiable de im S»rraittento ilí> 
vtno, y erta olili^áoA guardaros Mellílad ^ Aoc«)n«ro«(l)r 

r^ Igle«laeila eolumna y flrmanieíAto de I a verdad, y «Mitra la 
cwit «e a^lreillan la Impiedad y el fUosoflí'nio. En vano intontan el 
«mr y la herejía rapsría en sos cimientos; pinrin lo* licmpo* y psN 
matieMT.'t inmóvil. 1^ lirlesía itnlie ([no la pttrillrrxin m una ley de 
Dtos. y por eso ini«nw iiirnutablo. y no «lín do llamar á sus hyos i 
penttefrcla. comn e) ünleo y eflcar remedio para desasra^iarlo. '' 

Ya no estamos em aquellos días en que e) saersmento ño la Peni! 
leneía era amado de mneliM y rebotado do Iodos: ya la té q«a thimP 
nx niK^^ra» almas m reemplMaila piir una Iria indiferencia, (¡ac rSpti* 
(Jámente penetra en todsK las clases sociales. KnlAnees aquel S.*f ra- 
mentó de reconeiliaelon era recibido por los fieles sin repujíoancii. 
sin contraduelHo: pero di^tgr^idailametite boy no fumedo erto, porque 
«1 manilo todo «n hallk dniearrlktlo del «lendero dúlhien,y latcabe/ns 
se «Dcaontrnn ínibuida^ en idoa* <iue nix llov.irán i la perdición sí no 
aantldcamos ni)fl'<tra!> almas en e*e fanradn tribunal, en donde, depo- 
Dlervdo las mtsn-ia« Immaoan. .-n)!aearenio3 la jiidieia do un Juez se» 
v«ro. qnc nos ha de iNiítidenctar, 

I.S soeiedad <« billa cnfbrma, distocnda: la pai d«l esplriln no 
vxMe: las úimtllns, devorada* por el Adió intR^no. i;uc astulnment* 
tntan de cobrir con la cortesanía. l^I padre do i^mtlia so lu olvidado 
de!irisdelwre=;e! hijo w rnliola ivinlni su padre: el esposo eontr* s« 
«Bpo*<: el j!erra.«ii')d(WiIcna 4 *n lieminno; y en (rcrteral, ct hombre 
to mira en «os láñales al pn^Jimo, sino sas pasionn. sus InteresL-n 
portienlares: y esto y cuanto pudiéramos decir, es el resaltado del 
eHainalabandono-ennofreeaootarel santo sacramento de U Penlí 
tcaeia. barrera tnexpasrnable para detener el violo y b maldad del 
coman hmnni). eisrrdo se degrada y envIleM. 

Hacer fl-iito< dícnog do ponitonda era la roz del Rsatlsta, i]ue se 
tix eo el desierto cuando anunciaba la proximidad de la venida del 
SiMfat: y doy, en nombre de Jesucristo y de sa Ijrlesla unta, también 
ñamamos i penitencia A los fieles que sa nos han encomendado. 'n9 
para que la practiquen oomo una firtod necesaria, sino también 



'¡"I áe eoitílml'rnr 



— 192 — 

par» (pie cumplí» con el prvcepto ■}■>« la atüm* Ixl«ni8 ha impoMlo, 
(le rdotblr el saato ncrMtwvtá (1« U PwiÍ(«Mía. 

8i lo* malea qva esperioMiitanioct Un itMo «iraRUñrpn i U>» Iwia^ 
brea itelteUdo f pcMÍcinn, lIoTaoilo tambiea al pui>bl»,iiw> inuxpertú, 
M le baouut coa luUxadoraH teori»^ »i líxto *áU) «amtoujunt, b.et 
nwraoe la reprobacioa a^<tiautu oooducU. y á la cual m indopeaiu- 
ble oponar oca pmticacian Aiiaftantu para salvar á tanti» ilcai^rMta- 
iím f&ro la maldaJ y «1 csplriUi ila jMrvai-Moii Hiftuu» má» nilalant«, 
ba tofiuil>'> mafvra; diiDonÑutift*; y en nombre de Ja itutracciúg » 
bac«a MúJ«rz(M parq imbuir ;i la juwntucl uit laa mát pamtdoaas áoO' 
trinas, leTaritaiiüola «iii el cimouimiunUí úo Uiott y mi vina», 

proiunndas*l!iii<iat«rial)uroL«i^rniai«l. IJu priiju. . .i.cocí 
TÍS03 dd iluitractoa y amor Á la juvoutud, u» lo <jue w ha urKuuixaJo 
sIstomálicaiDenU, y para Uorarla a calió «o cuanta onn kmvcuntfkola 
iBU£lws paclr«9 (la raiiiilia.quecontribaircii al w«t«DÍmicato dolAsea- 
cai^a.'t y uola^ii», y aun para ¡xjbltcacioMM diarias. Y oo se cr«a que 
csagaramos: eato ea un tiocba palpilanlu. La Alenunta. lUl^ y oU'ae 
naiüunoj ilc Gitropa dan ol ^empl»; y to qao cí más trisle y d^aoonaa- 
bdor, en Colombia m ««cunda cod el uis4iio Aii. y por el eaa>ii)o qti« 
|nun los maestroa, do «ojunioAar J porrurtir el coimod do loi 
uiúos. 

Entrooioa i osos plantel^ do cdtioicioR, exanunemoiii loa , butto* (1« 
«ii»<}AaaM.y cesultart que todo el prop<>9ito ea adornar ol eEitendí- 
iDJantn de ciarlas verdades cspocutalivas, pero nada que Imblo al co- 
razón 00 ei ■al'»' y ünnio itmoe do üius. £1 sen■aallsIDO^ por bentham: 
«t n)alcriali«n>a, por Xracy; lal •.* lo t|iio so coso&a pora cotocbar ^ 
Cnito toguo «ua uiíaa. , , 

La icnpreata. osa precioa invoncion, honra de su «^lo. para civlr 
llzar A \ai pueblos. »a le ba enli'egado i la inexparta jovantud para 
que 6»L~rifaa contra la Kcll^ioii y sus dogmas sacrusaotos: y sus losU- 
titfore». DO satisfecUos de la obra cocaenuda. suplen lo oecesJiPio para 
bacoi'lqs ma« dignos y aceptablos, por reprobadas que elUs sean ante 
i4 muiidocriíliano. 

Bo piyuancía do otU Ritua«ú>^, os nocesaño, es iiDfi le 

latir di enciuntro, puMto qua pertenece á la iKld^a cl maidíi.no iJe 
la eiiMÍMiua .(uu ti; (aé ooacúdido por SU divino Funilfldor, dótmlolo i 
lux Aifúdl ' I po.-r4oiia d'ú elloa A. sus suoe^ores. la iui«ion do Ir 

áuDMiAat I I I <M Mciooos; y os esta miswti la quo lu civilizado á 
lo4 pncblos. b^cboks conooor í loj hombrea sua derodios y sfis. dob«- 
n^IluvaDdo pordo quiera r«udaldi de luApenetraoiIo en los bosque*, 
Irasformando á loa lahi^a ea homlireí socialos. \jí juventud ea no 



I 



s&Io la Uaauja i regir i U íocidiad, la que lu Jü ocupir leu jirorM- 
tegeaUtlMeai{ueM0aaieatr.idividÍiia, ainoi|iuiUmbi«nitube]lWMr 
U Miciil^ tío I' pjti'iü. Iiuiruirín stn et xaoto teiDOP d4 Vm», do ia- 
culcu'la priiKipiod luoral» y abrirlú Anctkurow rampa para que sigA 
por i* tortuosa vía Jo las puioaei, Í4(u is poiran obUiiorsa los i>laneB 
ipM tlvboinnt piMiiiotcrii3^ iniuo, por til cootrario. inmoníos malaí, 
quedarán por roiulUdd tas JesgraciajddlaiuiHmssoctoda'ly Udho 
(aay baldón coiwigiiiootas lostniída U Juventud en el couooiniiecito 
de la ky «f^rna, en obMrvauOia de Iok precepliM dlrúuM, «abrá e^x^ 
i-tMpoti'ler á lai alt^u áant (fira t);i« Cüú el hombre creado. 

Ap-'<diuiaitti-< 01, p;M-^, «i ' ' Me delwi' <jiia t<>itatno!t i|it» cum- 

plir i»>i'J Hslvjirú lajuv«^: ^ doctriiui p^ritiluiUi» vn quo «o 

l« tmU de iiutMir, i-oiWbUivla nuttslrixi oaíatiríos, no ositdivaiLdo 
niojtuo «nnacio; p^r e^o ui iidociai-iti lu pi-cdic.ioion dol S;iiih> F.vao- 
jt«lio, li>ci«Qdo cottOiwi- i loa (IoIm Iqs malo* quo apuoUmos, «x«l- 
laikloal amor {iiilitrnu oii l^vor del dopátítoquó *cl«s lu conflado, 
flofl ItOo^ lodic-aiuln ü¡ rcüMitio qac debo opoiMíM á o<fo torréate de- 
laslador: es preciso pmi>cadoi'áLai;nsoniiizaoa todos sus r-unot, 
«9tabU»(!er«bM9la»ciastitiitos pira ilastnrla ud las luAxlinaK dol-i 
Rolifiioacatoll<si,eaelO(WJcimieatodeUscieni:iad Intelectualol, en 
U* matemitit.'»*, y ea otros ramoa del saber humano A que piwlamos 
ootiUibuir. Por eso los náriooos, á más de la ol)Ügach>ii do explicar 
el l^-aitg«IÍo toa dominicos y dia» úKtUvot, daban llomr ú t-roslo auo&- 
tru diwreto de (dctia I.* de Buero da i8l>S oatablecioodo ««cuelas pri- 
maria^, y poniendo todo «sm«ro para quo so pUnteo la «Coolhiterni- 
iljd d« la GRwfUnu de la Doctrina gnstiana,» aegun lo3 BaUtuto* es- 
pedidos on i du iM corriAilai. 

SeUaaoahaoa rcKenlaiuoM en ocla eindad un planto! do instruc- 
ción: tratamos d<« o;litbl»»irbtrú en la capital de la di'*>ce«U¡ y ái tos 
Biiadoa por cuenta d« la nación eaTianeieito iiiimero d«iOv«D«« á la 
4íniTMvidad da Bogotá, para quamMlard« sean redactaros da £1 Te- 
ivanie, do SI R-ijionalista y ds la Resista dv Calo»itia, jpor qué 
no trabar 1(» puTOÓoacon «olfoito tntcráa para que lo« padres da 
ftmilta noe pre»lL>:i su oQaot apoyo, mandando su« litjos i rocibii* «na 
•JtidainUruficioadeaonerdoeoaauBCroenoiBiH cal4ltca-il Asi loagear- 
dABOs; y on la reunlou que luvlraoj en tos primeros días del presente 
BM, á quo BMÜUftroa loa vioaciot y pJLrrocoa de esto departamento, 
loa pusimos de msaifloíto los grandes peligros que Has rodean; y lu- 
cidMloles laa reiloxionM mis oportuna» á-seeoitdar nuestro peoía- 
mWfrto, tri^lmoa la íattsfkccioa ¿« «itpsriuwnUr el mayoi- cornudo 
ea-atd o» tdenltiicados éa un todo con \<n dwMW qu« abrigamoa. 

13 



— 1S4 — 

1^l»}a«t»'apreefaeio!>e» que liemoi hMho no tin;r1« menor en- 
gartclon. Li socieiliid 5« encuentra díridtds en ln<i dos dadatles tráxit- 
~in* por San AguMin en m Iralailo de la dudad lif Ri<»: l> unii d«po- 
ailarta Af> la venladera fif, (71» earactaríita i U Ijlosia, ritoni de Ib cual 
ni> hay talradon; la otra, prapilanilo idoas nuvi'xx j proloodi«nda 
iiTnliiar innova«iiinc!> anticalAl ica«. r^iina, i»i (In, soimilida A la auto- 
ridad del Vicario A" .latiMri^tn. y la otra al capricho du b roMn y de 
'la intcrprctacfoD libro. Los que so bailan on la Iglesia, ema son loe 
' Solofl hijos rescatados en el Calvario ál precio de cruento) sacrificios: 
\.\m oíros son los híjoa del averno, qne lian beolio cusa oomun oon el 
ingel nbeM», y pretenden en vano, sobre la» rnlnu de la Iglenia 
Sutáj Mloearel pendón de la apostasl* de la U: n»<i á p«»r de la 
'erurla guerra que ae hace i ta Igleaia y im dlgiti^lnio Vicario, mies- 
I tro SantMmo Padre Pío. Papa IX: aln embarco de qiie un goUenuí 
de la época, atn m$s tllul»* que la fuena, le lia privado de «tus leiilti- 
rinof dotnlaioty le tiene en príHlon, convirlidndomca «a oarcetefO. 
' Pío IX. el t'raQ Pontfnpe fio IX. Piidi« universal do toda la crHilian- 
dnd, abro los tesoros de lai> §praei»a qne se le Itan condado para der- 
ntnarla* sobro el pui>l>1>> ftel, y pnra ello los cxborta á qne oren por 
V\i* nenestiladei de la Igluata y por su infr'tnitn libertad. Gn Alocnoion 
filo ft*> de Julio del aflo prdxfnao jxiKido, dírl^iida al Sacro Ooleino de 
trdenalcA, el Papa Pío IX, <m la plenitud do mi soberana autoridad. 
^euQOade una induljfoncta pienai'ia t los B0I01 qne conflesen, comulguen 
[-^ alevon saa preces por laa nocoiildadefl de la Iglesia el dia qao de- 
ermioen los Ordinarioe reapeoliTos. 
Alenloa d cela plndom ceneesion, Nos seltalamoH para ganar ta !»• 
(dulgencin plonaria en ost.i di6oe3is el dia ife la Knoaraacton deJ Divino 
ir«rtio. % d« Marzo, y ouy a indalf^ela podri aplioar» en &n>r do 
I almas del p«r«atorlo. * 

Nde eoMedemo^ «narenla dina de (ndnlganela t los<pte i^rnal- 
menle conlleson. coiDulguen y pracUqnea naa obm biMna en ol dia 
Indicad». 

RMordemoa qne Mmot hU*» d« nnertro Padre oelestial, qoe not 
dlA el ^enipto de la penitencia y la mortifloacion: aproreeliemoa I01 
día» de salad y de ooosiielo qoe noe brinda la Iglesia, para onrar las 
enArmoJadiM del alroa: y ain perJalHo de loa preMplos del ayuno, 
-teDomo; á bien conceder la dispensa del u.*o de la carne, de acuerdo 
coo 1m regla* de la t(rie*ia: 

t.* Pando iif^rw do onrne mlndable en la Cuaresma, en loa demis 
días de ayuno y do abstinencia «n todo et alVo. 

2* 1,0* i[as iumn two do 1» gracia expresada dartn una limosa a 



I 



— l&ó — 

la Igrlflsli piiTTMiuUl do su dotnicnio. Los pobres. losjornatenM 4 
ItUm iJe Aiollifl roznrán Im vece* en bconmna «I saiitisinio ItMarift, 
7 para Us llraosnns >iu>i deben depositar los flcles. se pondrá «nía 
ii;\f*ia iiQH arquilla: r on rfond« ceta no se pudiere, ae ítilregarán al 
auj^nrtlomo lid tibrlca, pira tpte aerní lBv«rtidasea sa rüjiaradiyn y 
mejora. 

Dada on niieatro d<!«p)fho. el día d« la Conversión d«l ApfMoI San 
P»Mo, sollaila con nuoíti-o sello majror, y refrendada por nuestro tli- 
ÍH»rTrito oAcrfáiirín. .-n Ortafts, i SS ilií Kiinr» de 1374.— Jiisfi. o*.!jji!> 
d? fh>H>na. virsñ'i ap>><t'i!ici> do Santa Martn.— Por mandado d* 
«u 9efioH« ilistrfslnia, Adriano lí^ /. /.oto, presbítero secretario. 



I 



LAS Ll'CHAS ÜB L.V IGUíSU Y I^S MEDIOS DP. VENCER. 

fTAVrBRAt DB. SHftoft OBICPO IiX A^tTITCtl* , vicario ATOSTÓLIC» Dlt 

(IIBRAI.TAK. 

Rn «I próximo aflo paaado, y «rn el día dcdindn t Im Dolorea de 
' Uirta SaolMtiía, tn^ii hiirir la «olcmne ci>iK<iHKracAon de este Tlcarlalo 
al Sasrxdo Comion de Je<ii*. Cunan e« flRil presumir, Booiit«eÍ miento 
laa ftastft y ^orintn no dobe rolegarí» ni olvido: Anln bien es )tisp> 
<|Tia m nemoria, hond:nn«nte irrnbflda «n noostros eoraíones; Be ré- 
DOQve tAitoa loi afioa oon demoslraetoses de gratllnd y amor. 

Con este objeto, y ti.>nÍ9ndo presento que la li^ia celebra e<ite 
aimo misterio en Jmilo, y que por «sla ranm lo* Heles cMisn^r«n 
diehomesiBaonlto. nos ha parecidoque ahora era el momento mia 
«iporiana para reeordar y cumplir ka compromisos eontratdos el ailo 
3fll«rior. 

Al pi(' de astas lincas hallareis indlcndoelospiadoaos^efcleiosoon 
qM no» pi-uponemoa obseqolBr en el periodo Indteadn i mu rrtr.txom. 
i CUTO servicio no« Itomor coongrado. ' 

.idemis de esta, otnii mny poderaaac raxoac^ no» mueven á Iwcsr 
IIm UmiU miHi i TBij^tra rcll-itin y fAt-AnA: 

I." {» pmoba terrible porqucnlmvieM la Cindadranta; tatn- 
gBflloM poSM^on d»l vcnerahii! cautivo del Vatipano; la sin ifíial tor- 
■MOtí ifne rnf« contra lo iRlesin en Riilza. en Alemania y en otros 
BítadoK el dwsimiento ripido y ftfonibro^n de Ins nacionca catAlías 
dada qne. entiMala en ellas la 1^, hícien>n traición á la mialoR alli- 
iriiMqn* l« tai oovAwto: pordlÜnM. los malea iuaditot tpM afligen 



— l«í— 

á b 80cÍ«JaiI, s 1(M tsutyom que Un (1« coi'cn la iiincoiiian, ¿no ím 
Muo oaa3Ml«r»cioinoi apivmunti» qac nos imponon d deber de apr«- 
■Teoliar Uu propicia covuslara para neuilir al Trono d» la divina mt- 
[Aorlooniia, SQplicdndole, por la mcdíBcion dol Sngrado Cnrauui. coD- 
.clujrandlftttsiitrtslMy «ciagos, >- vu«lvan In pa«.v lalílMnadáoon- 
> «otar A b ti«po<3 de Jeauetisto , j á dar á la sociedad esa segoridlid y 
f,vm «onfluLU de que Unto cv«c«? 

i.' Docdo (i«« «a ISIú laa tropas itallaius üiTatUeran loa Est*dos 
^P'^nlillcio». lomaron por aulto la Cluijad l-U«ma)' relegarou al Paiiro 
^«nto A un riocon tM Vatloaao, no betaoa oeoado lodos loa a &04 de 
eocomanderln cniun de la Santa Sdde á vuestras oraoiones. 

Al Morcarin el mci quo declloambs al Sagrado Corazón 4» Joaua, 
rspelimosum minino i'i)esfl,KÍ cabú «on mayor cmpcho. 

Raal tiempo trnwarrido do onlAneeAairt, la tríülo nondiclon de 
^Bonu y del Padre Santo ha vinpoofado coofiderabUiuento. Como ora 
ttcil prerer, el Ro!»iornv uKUi-pador uo lia retrocadído ante njecuna 
li\|uíticiff. Al minmo tienpe que entroinh') In iHtcsia catAUca al ultraje 
\ liu sccUs Tonidaa i Rema eoa el «ole olijulo do vilipoodiaria. nnlia 
ji proyecto* do epreaioe haj» el vele du la hipócrita ley de garaa- 
I. Prulode tan índifpioarliílciotaa tído el despojo de las posealonea 
uinmade la Sede ApostAlleii; la conlltcBcioB de loa bleses de la^ 
>rden«« roligiont; U «opretíon d« laa casas geoeratíoáas; la dUjiur- 
de I» Tlrgeaea oooaagndas i [>ios; el eatroniaUDiento de la 
bUsfenúa en lofar de la oncMO pdbUi»; la abollelOH de las oaaicliu 
atAIieas, para «uatituiíiaa con cátedraa doodeee enseAa el miíaaqne- 
■roM atei^nte, frenteáúvnte de la cátedra iDrallbledel£^ritD Santo. 
Aladiende á osU eümale de crímenes y calnmtdadeseu uu reei«at« 
^dísonrao. Pió l\ los donuecialin en lestérmini» mis eDérgicce; - 
«Se babia prometido, decía el Teoomble anelaue, á la RolíRion 
ateUea proteeoiea. preemineneia y libertad exohulva. Meiitin. A 
1 el qu9 quiera le oí -permitido erigir cútedrai de pesUleocia, de 
ifoisar i Dios y A la Té. y do divinar 4 ras niaialroi. 
»Hablaaw prometido garantlM. El vtelo es oi carantixado, na los 
xqne claman centra el vicio, porque i ústou «e lc««otrega » loa intuitos 
„lla La prensa y de la palabra. 

«Hablase prometido liberud i la Iglodla. Mentira. F,u e&cto; m 
ente i eaU prooiesi toito^ los días deipajinrlo á esta tDixma Igleaia, 
I ipedtw.^mpleaudola sorda lima quo corroe laiiKlenUmaote, 
stru)rea<ta en ua mes lo que loa eaomiftua furúwas destruirian ea 
IB día... Y por aAnJidura, esto «i4teau de comJucU eitá acouipaAado 



— 197 — 
4«»f><i«n)»f, con los qao<0 pretende llamir lesilitoa una uMirpaflion 

3.' No ménm cnielos son la? pmolKH «» que el S«fior pennile 
man Allijcida' lai i2l«si)3i)« Siiin jr Al«m<inln. AqacIpMiUtíAa Hitado, 
qm baco al^rJa de «r el aiilo de h libertad . ha moAlrado «I mundo 
qae bajo tan ilaKidns sp.irleacia3 m CKtitla el dapotisno mis tlri- 
Bioo. Uamando en su ayuda A algunos ilMgnwüidi» meenletM, Ttetl- 
Eusdo Ir InjttríaA do la avaricia. qn4 allt. oamoMietivHiliiKans.flóii 
liM r|iie cait<nn mayores ñutos á h l^liMía, Inx di ^td pillos de Calvtiia, 
«rtTMbando I.1Í mnnnt con Inor^iliilo^ qun du c>iI<MÍ<í<m no oonaervan 
tais tpM el noTübra. tiin op¡tan»af1fi un cioni^ rn<]nilicn. que ni> pion- 
rix do ridiculo saínete t>{ no r-(iiv»«fcn «n fí DnviiclLitt atma* redi» 
midas por la aaii^re del Redonlor. En ÜrAttam enmoen Rincbra, In* 
prAlofldidoa apújtotcs de la lolonneia ti8« dado íne([nlv(i» phieha de 
eAtao enUon>I«ii ••ii* teorías, expirtModo jr de^terrimilo i lot Oblapoü. 
anwtrando ant<> l'is trilHinalet 1 loa 1«itflimo4 pd4lore-< de loo pue- 
blos, ileepops de liaberles ambalsdo nnü (glesinH. im^Mntendo con la 
íiten» bruta a ana oentlderable porción de lioitradoa ciudadanos leyi» 
]reoiuUlueir>nea religiosas que aui ceacleneiaa re«haitan. 

Sem^ante dolorojo espedtcnlo. «n «mía ailn mayor, oirace el 
imperio aLí (Dan. Ahí venios 4 las Ordenes rfiligioMs, á v^^adosyper- 
Mfnidaí, A Ku;K-iiiiÍda«, y ú lea Obispo* (le^pcij^tilo» dó Un dereduu y 
polera m>* «.■^micíaloK do su raixioo dtvínn, cnalossiia «1 iMnibra- 
micnln de M(Mr<h>tfls pira el d>.-wmpiTAo du caraos ««p)rÍLuil«8 , la 
edaraiclonde los míni»tro«dcl«.inl(urio. lasepamcioiidelaGomnatoii 
d« la Ifflesia i Ut* miembros ganfcren.idos; loi vomo» opriinidM poi' 
|nr«<i IiiimilIanlR' y wittvorsivas de los flind amentos mismos de auint- 
tn KinU ndintim; tncltados do deeloalos y Iraidoret; domaiuladu^ 
■■!« Im iHIniriafiM; molIXTlot Kin piedad y tiii) propofttlon 1 sus me- 
dio*, j. Ilnalmonto, encerrados en los mismas oárcelu d<i !o«mat- 
htetwro^ Y mi''iitr34 asi trata, al Episcopado cal61ioo, eee goblfimo 
ao silo ampira y pcoteife di; una manera «teandaloaa á nn taUerablo 
[ anuíala qué pira recibir la cmia^acien epimopal se ha vnto preci- 
nl 1 minr>} li9n!tJcíi. alio qae recoitooe en él la dignidad 

' y I.-. ion de obupo caliUico. 

Y tamaños atropello* é I^JtKtlcias 3« llevan i cabo en virtud dwl 
(Wnmto principio que twnOere al Rtiadd un poder supremo sobre lu 
accione* r lu oonniencfaü de loi Iiombres: poder Idéntico al rpM po- 



. 44 Utrucion pronandajl* «I K dfl Abril UlUmo. 



mino t06 CÉsiros pifiaos , qw «n m iaMBMto ilclirio proldadUn sor 
ü un tiempo tlmporsJoros y pontUlcci, y rodoinalun una autorÍtl»il ili~ 
mitAila, Unía sobra los citcrpo> como sobro 1» almu (1). Porqno si 
bion ea la^ ft^TDas la ambición de üaiüetmo d« AloauDia no lia llega- 
iloaliuuseabuadi>d«IÍrÍatl<»loi licaperadores roaunoo, lo iguala «a 
loeaanoUl. L'niconieiiti} en virtud <ie una prabnulída omiilmoila «ob«- 
ranla sobro pereooas y materiais religiosas., y dal exclusir» llwro dfr 
la eoaeimaUt, pudo «I ({obM^o IpiperLal ileponer á los p.iiToco3. dd- 
clararlDs Etispeoaos, üirsUdar sus b^oü , colocar a otroa en bu Iii^Wt 
arn>iiam el ilereolio du díriifir la iitiucilcion dd lo4 que üú dudlcan al 
saaluario. prohibir i liu obUgioa qim laiu-ii'St) la úxotxouaion < 
siUHÚtvIitM iiüivjM ú cUiuitioog, ooarUrauJuri«üitMioa «ii 
dodiwúpliiiu y do fiJ. iludaranJoquucIdaguadela iiilUibUidad 
UCiciaAlUinbaeisiaibüIo «at6lioo. dopcmer i 1m Ohi8|taf, 
[ juriidiccion aepiritfutl (t im «atido-obispo. y, Analmento, srixiruntri^ 
' banal aupramo d inapebblo que eDlendie» y fallara en todas 
'«anaas o^tdtícas. La Lex rtgia quo dab.i al CAastr lodo podor ciril 
rdijCtoeoy loflislslivo. no lo rovo^tia do mayoius poderoí de \'>a qu» 
aeamftacl omporadorOndlormo. ron la sumiw aancíoo d>.>l l'arl»^ 
«Molo alemán. 

4;* ' DeesT>^adamcRt«, las Iglestas de Sníxa y AloTuania ao aton la» I 

MissfpMgimeitbaJo tan frrari» trib»Iai-iotii-t: tp <^iiu pníca en Roma, *i>> ' 

cedft. con ooria dlbrancta, en toila \» PcnbiHuk iialinna. l>e RüihAd no- ' 
hay para québal^r,piKwtoi)u«,m«joi'qui)nadi«, pre>*enciaiiieo4ivn«a- 



(I) fncanllor precluro, rrariíadow a CalJirula, fioceUilf Üdnto grttí 

kdcacrl^dDIí iKiI <vurii>iiin: 

•L«Maa |>*ir>ni •WI>Mr. *tnrltM>R(>hrl>Mb«<rmiHiI BIMurU Oeta'tOUtt, 
rMlttábMit ixrlbclwiMBU 011 m pvrtona. A ti nliiDu>iiMlivlnriiiliii«, jrai 
ma««artgt<> Da tamplo. coii ucerd'^lM y «antaciuL llu!)i<iuili> rauoiti) m . 
■Binii I>TUtita (uon -lut^ii «m cvu >!•• iiiiriMt'>¡ Ik ■lr>:lnit>tli»<<ii <.■ luiir pObllMiJu 
■uwilú portü iUvIoIiIjmI. \ sMt aK«tilM dn Roiiis di ^ i)til>irtrl.-i<] «nbfv toitoal 
blonM da to* IwiiDlwaa. r a iMAdcwM parUiilH dnrl*M ^ur lo<hi W na Ifcl 
nrfttíV) a Im bombroK OmnM a Ut mni*a *M Ifetiv.^ Ki.tn «ra 1^ Lni nvl 
qiM|>u««l«iMis|iaiuli«r>aaiU: (>iat herodobii lodí» lai,cUro:hiMd»ÍS(aaila]ril 
|iu«li!u. t:a inilerbktiHilillcar, rra «IJ>!Í«il«I ly^ri^ito y ilr )■ miirini, (mi^ rlj 
dxrilala iperra yil* I» i«ul Kii la ^mlnlilraríiiii, ¡ir» {icrp^too cMiinl.pr 
M*ul,Mn«4or, tirMMt«oledal Sanado y IrUnmoaul podila. Kii <tt «ra«n civtl. 
«wKMMrr ¡ir«tanaat«dkto«.cat(a*ir«arTl|iU«r4*»-u.-i>«. umtn iMnai 

' lej- Bd rcligluii, un ucrfili>ld, llorera. u>I>i-raiit> |i^iii.: i de loikii 

••nrMociu; era Jad On loJai latcimtlun» ll(Ur;ji;as. il>r I .: „> y riillu^ 

IstfivMl* ilr V>4ii lo* mttltrlix. Ifn reflü'txl. In Kib«raiii'a4Bl pii«blv«n I 
« li a f ii w ia n — w iwoaulcaba «a eH:a»«r. ' ,,„„.. 



» 



* 



— 199 — 

Itm qtos tas inmoasM íaTortoaii», tanto retigbtitM como 8ocÍ3l(>s; y la 
que pndiérainoi decirM aobra shü mals miaa Ikflaria á dnrOs una 
tá<iA Igual d b qne por voMtrott mUmmi tt» tiabuia (orimio. Pueblo i 
dl^o por ctertottom^orsueiltt.á quien DovaiiuneaLruúlKMUsoa,.; 
ipw tlend iiQ «opedal ilereetio á oaeslra limpatia y á nuestras onoio- 
net. Huta Amlriu. vw iiuperio apostúlico, un tiempo tan »nuo«ate 
por ni pleiLail y reUgíüa, por w «ñor j Uial atimiaion á la Cátodra úa 
fWro, ba sido lodeioitaib do cao mortir«n> v«neno que boy cniíM 
tantos lislragw en ¡m iKieblm caUIÍci>a. jQaiéu bublora nunca cKldn 
i[iift Da doMBiiiIittola do Rodolfo do tlat»sbur^bubieniaODiU^adoqu« 
el Vicario i\e Jcíin-iiylo faora dospojado do «so poder tomporal que 
X» aalopuxidui' !im Monarcas dol imporio apostúlioo doiendionHi eoa 
M nid;< DOblu «aiigiv? fQui^ia babisra nunca imaginado que ol iuporio 
>|iM poraitglo9 tiabiaitidocl princÍpal«aeslMidalalg1eaiBCQatraelodio 
armcono y d rur[>r latontno, sa hubiora asociado i sus «wmigos 
•MolanM en ia poi'secucioa do la l]tlu«úi y oo Ja bumillacion do su 

SsACioiuuido laa l«y«s ooteadsticas, copias aorvllos do las pruKiaans 
do Btamark. el PorlamoKto y «I gobteroo aistrlseo infligian i avt patria 
oaa bomiUaáon S UQ do««labm inoomparablÉmoiUo mayoroa dvi quo 
recibiA en loo caiDpoe do Sadowa. 

Y cuando aüotpnn ■usecularosdflrouMnuyamiftna, ^udpudrá 
U igltwia wporar do aquollo» iiiiu ttólo aou do ayurr Con todo, liona oJ 
«WKondoaiaar^'uraet ponsar que lat jorcóos ropublicaaamorionuts 
de If^íco, l.^mn y Vvncxiieía, y basta ol jmporio binsiloAo, imitan á 
ht BjtadoK «uropooe oo ni oprosioa do la Iglowi y do sos miniítroo. 



5,* El fijemplo 'le lo; monarcaii oatúlicott y do su» gobltiroos no 
puede mdiios do iniluir lUDostaoioato aobro lo« puobloo. Su rebelión 
«wm U Iglosla y eoatra eí Vleario d» JuMcristo no ba do quedar 
apuie. Áíiatísiao oaa legislación boy vigente on todt» loa palMi^ , 
quo M preoiau do oiviliíadoa, que axoluyo i Dios del naolmiunto, d«|i , 
oíalriínooio y de h niuerle, quo to destioru do la efouola, do Im 
lefesdd gobtwtio, d« la ailaiiaiiitra<.'iun, de la nociodud eotora; y qu» 
^voneia al lúiUdode l.i (gloria y ai oiudaduuo d*:! cristiano, OaU dando 
Nu frutos amarga l« i III (Ui. Oo aijui vi rniicfto meao.<j>roi:io tiol .pueblo á 
toda autoridad y todo gobierno, ospíriliMil como leiupoi-al, y oaa d«i- 
coollania. 6 m^or oaa ¿dio >1« loa gobernados bAola Uis goberuuilef. 
que consltluyo «I oaréclor distintivo do auostra época en totiloo li» 
paebloa, y quo baoo jacierto. instable y sobivmanora difícil el gobierno 
Ja to hombres. Los que se sublev-aron contra sus Ic^tinus autorida- 



— aoo — 

d«s «eplrítna1e«. jcAmo Iirq de acperjir ser otmdMíHo* per m» Mario- 
rasf Lm iyocuoDt«s laTnnUnnisntoti y continuas ravolacionM, toa rilpi- 
dM cambios de loye». iiobicmos y <:onstitncioii<<4. el repelido deetro- 
oaiDlenlo da Royei y Kttipenéons y U proclainaeloDde Im TormaK d» 
gobierno miU ahaiin)», sdq tos efectos natumlce do U rebelión de lo» 
poileroaoe de U Iterra contra Dioa y U Igleaia. 

jóómoee posiTilo exUU ¿rdi-n. «e respetea loe poderea pdbUeo», i 
ebforve la Ja^tlcia. haya pac y -pro«pcfld>d . si loa que etHit» á la 
<^bcxn de h* pueblo* conculeen d* 1* manera mAx ciiii<t> lo« principie 
flin da mental» sobre que c UiaeMia » la eodedad enterad El ao^ialiiqnajlj 
el oomnnismo, la IntomMioaal. la liga de loa aolídnrioK, U Commun^ 
deltflDCia, y lú»> intraiHigenlM ó camonalea deP-spaAa.aon lasccnae- 
caenelaa ldt|>l<4g de Iks doctrinan que eon^titoyen la base de la jarla- 
prndencia modenia. t^ confusión «pie se ha apoderado de loe eaplrlti» 
a* liorrlhte. Hoy nadie na enlieode. ne lodo se duda. Todo ee Impü)^ 
na. No !iay TcHarl. por nviilnnte que *ea, 'lue no M«ta<itie. ni er 
qiw oo cin>nt« eiin jii!ciin'«H íÍii niimuro, por ¡ibsurdci y bnital qite mh.^ 

t.a propiedad an ron*:dora robo, y In indimiuhilidad conyt^sl r 
Ion vinculoa de Cimilta tiranta (ivMifriMe. Comoaxiomaí inmiMuH» se 
proclnmanel amor Ubre y taeomimidad de Menea. So nleír* toda dife- 
renoia InlriiMíicí entre b virtinl y el ticio, ftnlm el bien y el mal, y i 
la e*te(orla ile )<» miloü ¡le rehaj» la revelación, toda religión, y ha 
Dio* mUmo, Al lado de r<i< tenriftf, la qne claaiflca al hombre en l« 
r«niitta dn lofc rnoDoa oni)»l>le«e el lanero bnma no. |A tal grado da^ 
insensato delirio llera In impiedad de nneatni ^pooal 

Coa sobrada razón podeaioe, pitea, repetir boy eon David: «T>lj04 
nedo en sd corazón: no liay Dios. Se luin pervertido y se han hecho 
abotuinabteeea Inlqiitilado*: na liay «pilen hapi bien. Dioa desde «l] 
cielo mIrA sobre ira hijos de In* hombrea, psra ver «I liay ipiien tongal 
Inteligencia A bnoioe * (Hosl Todo« m desviaron, se hicieron fmltitm; 
no hay qnien huga bien, no hay ni uno solo. Pues qiw! do v«ndrtLn á 
oonodimiento lodno lof qne obran iniquidad, los qne devoran mi pa^ 
blo coate <prien cente pan. N*n Invocnron ñ mes. allí temblaron <le 
miedo en donde no Iiabia qiie temer. Poivpie di<m dl^ipA l<i<i hatiM» do 
nfpicllo* qne oontentan i io% hombree; son conttandid»* porqiW Din« ]<m 
dospraeíA |l).» 



8.* *TM en el estitdo de p^drodnmhre moral en qne ite enowinlni'^ 
el mundo. Bicnndo e% decir que el mal ha tomada Mm proporclc 



— 201 — 
nef, ijne lo« remedios tmtniíTiw. áim tnt má9 ofloatMis j acertiidoR, mn 
M todo fnpotsiTtoa. ^iQoiftt, ^oca, de Sion dnrJ li raluA d« Isrneír 
Omáio Ttios potifcn Iti ni «idUtctÍo de mi pueblo, entonces eo refto- 
cjjarA -''scob. j* se ste^jará Israel ll).> 

«SolaiDente fil, qn» las femiA y las faixo sanables. p«e>de sali-ar Lis 
oicfoaes {?).» ' 

Bablendo.eaJu IrtflnltaMibldnrla. 'Ajado el l*adre Kterno que su 
UQo S9cUs1mo sea «I solo «XfeHiador. r«conctlla<li>r y altOf^ada oniro 
Í! y el hombro, y qna fbera de ,?ríii^i«to no hay» salud . porípia no 
hay otro nombro <1«K>jo del ciclo, dflíloá InshoniHrfs, que nos sea 
n&TOsnrio para ralTarnos: porque por Él se r^oncilian (Mas !»< cw*», 
»3l 1x3 que esUB en ta tfemt como tas que cütdn en los cielos, Iiablon- 
do he«ha la jmt por Ia san ere i]« «n Crnx; y porqne A es «I Sseer- 
(lote mmo, elemo, tnmntabto que salva perpi«tiíim«nlft lo» (|iie por 
(íl » ACorcao i Dic. TirSoodo siempre para lBlcrcc<!er pur elli» (:!>.» ' 
aordamo» á tan poíkTnio proieoílon ilnrante el prftXlnKJ mw de J'j- 
hlo, implorando dt! -■■ii Coraion ssíilfaimo so apíadu de nosot«w y 
pon^ pronto fln i ninstros inauditos inflii-tonina, 

Xacitra* OAperan/nü no quedaran defrauda das, til <Io<uitpnd»ilas 
rxt t»pMp.a». T.a dovncion al SajjTxIo Coi»xon de JaüiB «* (nn 
-ninoIaTílMb. Turosii ortpen en la Tni» «lando tn hn-'a 
io, atravesando e<le Coraron s^nto, abri* un puerto sejoiro 
raque sus Inmimera'jles titjnsse refbgiasen en líl én las espanto- 
sas borrascas qao contra dios haWa de sublevar el enemifiV) del ií^- 
ocro bomano. ■ 

h 

^1 7." Sin enthartro, Dios dj^an quC c<tft dirvocíon se «jesaprollaaer' 
Hilo ttaa manen mih^o^ en nuestra ''poca. ''' 

B Habiendo prometido qne las pnertm del inflemo no prevatcoerían 
contra 9n Ijtli^tia. á medida des'isnecMidadeisel Señor le proporuiu*' 
na tM roeursos, y serrón la naturalexa 4 Intensidad ilel mal le envía ét" 
remedio. «No hay deTÓ«lon mil* adaptada que la del Santldm» Ca^ 
mtm 'le Jesús (oíeribe un iíbio y piadom prelado) á las necesrida- 
dA3 de la sociedad ninderoa. A! «■RoHino tía niiMín» ¿poca, A sus 
tfindanclas 3i>nsa.ilo<t. á.iu indiferencia rrtiiño», la lele^ia opone el 
coito mis pwre, e! má* desinlerMnrl». c! mrtí tíemo y compasivo, y 
éa mayor abncf aeion.» 




«•p^ 1. 1*. 

ACl, IV, 1» -OjL 




t:l, Ü.-Cii., K la.-lli)br., II. tS. 



wi- 



— a02 — 

liada par el íMtioU) üivirw, qn» auno U abaadona. 

Mi faprj M B i ifa. En todM pBTtiU *e obwrva nn rDovimíanta do lo* 
itotcs jr de «na Piittoret A ooloenr ku unlurn ooiiitan») «n oi Sa^^" 
kCoraum da Jesús. Ea naoftra Ciu-td pastornl dol sAa pn.^-nilo (Marao) 
^aiegMoos las principolM pruobw> docsto morimionlnriiio, jiartiondo 
de Koma. m eiKenJe i las más apartadas exlroinida'Iaí del ijuuul«. 
iMsila eaUooes nu«T04 3uc««0)) ttnn ootiflrmado cstg mUmo do una 
mauora tan extraordiDaria, qao no deja duda wr obra do Dto<s; aludi- 
l'Bios A )m inautiMtfnbIfts percgriiucioRcaeiiipnodidat ca todas partc¿ 
I »a obsoquto dd Sagrado Coraxon do Jesnsi Uoa nitta ludia ae dca- 
' pcrló «I afta úlüciw etitro los Hales de Italia. Bdlgíea, Suiu, Holanda i 
■ Inglaterra, y sobre todo en Fnucia , doodo loilloaM de Bsle^ acudió- 
I roa A renerar ol siUo aa dundo la deroeioB d«l Corazón divino reci- 
bió, en el siglo xvii, eae nuevo y grande impulso que ba Ido aiuuei 
[UiKtowfaastaiuiostrosiii» do una maiiura prodlgiota. 

T«do inilica qua ««le afko om mismo edillcaitle espetíácalo so 
' novard, acaso unn másenltiaiasmo. 

Lofl pcríMÍ«ns relixiosos asegnran quo los porfifrrinos de Uolasi 

[^IMgica. [iii(laterra 4 Irlaoda serio vn ol ourríctite ano iucompirabl»" 

Denle mis Dumerosoe que lo fUeroo el liltimo. El Sr. Acquajemi, de 

¡;BolOBta, car» ootobre se fiaUs en todas las obras católicaa de ItaUa, 

■organlia ya Hoa vasta perogrínaeio», iiuo en bKve so llevari áeabo. 

Lof caUUIroa do loa Ketados-UntdtM tomarán asiiaumo parte en e«ta 

¡gr.m tributo de amor al Corazón dulcísimo, en cuya eirconaianeij^ . 

f «<1ardn ¿ignamaote roprosontadoa lodos los Estados da América. Por 

ultimo, Francia, mis qne ningan otro país, dard publico tosllinonio de 

quúensudeTQoioi)áe«leiiiebtilemiiterloaventi^ álos deinAsini^ 

(•Mas eatiMícoii. 

Taalss aúpltcas aplacarán, A no dudarlo, lá ira de Dioa, y ánias 6 
ilespaes serán alcodiilas. l.n oración, nuando c« ptiblica y aún taia 
eiaiMlo es universal, i-s una acraills que ha de rructtOcar con c«nlupU- 
Fcadas creeos, sobre todo cuando la Uorra qoa la recibe ee ell^mi'.ún 
l'iMndito d« Jesús. Asi. pues, ya que porsoaslmente no podemos tonuir 
}part«aa osla gran domo^tnicion eatdlica» A buWDOSdeadeaquIasü- 
[«lémoiKM á alia «• espirita y verOad. 

IMe ee el ruego qoe en nombra de Nuestro Seflor Jeeucrteto 
dirigimos de todas laa veras de naestra alma. 

Consagrad, por tanto, liervoroaos todo el mea en cuya Ti-ipera esU^ 

I ni», i lloarar, baiideeiryalabaral Corasen dalcitinto de Biii-.-itroRo- 

.dentor, y auplieadle rendida é inc«saatemctile proteja y ampure & 

nuestro SanliHimo Padra el i>apa rio If-, d«itendii. A^k.^oSlA t^n i^ 



» 



^203 — 

iSao»rv»* y puoblos, v á todcu conofida <u grMut y Uin<lkion co otla 
vjiU. y ca 1» atm U biciiavaotuif nu otarnn. Nueslri oración, prtíwn- 
toda por tnn poilvniíN) D9dÍNieri>i tori alcnilida y oii<;«ti-os lolo* 
quadjiin RntUl'wboe; nal to asfigun) Pió (X cuanJo no liA Duicito 
■leotetM^ qii« LA. l'ii.iwiAT la 80CUU>ad :to.TSNiu< uAa e^vehansa qtK 

(9 KL Ct«A2o:« DB JbsVS: PORqUK ¿L^t'RARÁ TntHW NCBSIRUS MAI.KS. 

1^ Iteodutoo lie bm Todopoderoso, <ial $ Padre, del $ üljo y 
ilul Ifeplrihi $ Santo descienda tol>re vosoUxib y permaaejica para 
sletnpra. 

Itado en oneUro ix>t«t,'Io •!« San Bernardo (GlbralUr) á los treinüi 
dM de Jiayo de IdTt.— ^ JCA.\ B.. ot/i^o dt Ániince, vicario opo^ 
lAUco de üibraltar.— Per mamUto de S. S. 1., Qitítriel t'emeufaa, pro- 
secreUrio. 



1 

I 



SITUACIÓN DEL PApA Y DE ROMA. 



FXSTOIIAL 1>BI. IMW>. SR. CAKDEXAJ. AUZOBISrO OK [-AD fS AL £LBIU> Y- 
niLB M SVS MtiCCtU, Oü)C MOTIVO DKsU VtAlK Á UUUA. 



CvUnoa twnnaaoc : God«mo« i una aeoo«idji<l de nucsti» corazoa, 
y «nwmo) mpoadcr i vuostrM pudocoa dettioa, liabláivdoos boy del 
vb>)e qua acabamos do bacará La Ciadad Santa. - 

lleciK» ido a Koma para Uonar un deber an^jo ála nueva dignidad 
em que el Padre Santo se tu sorvíiJo hoaramos. Udblaiuos ocupar en 
el üacro Colegio el lugar que su benevoleucia noü balita suúalailu. ICn 
l3»circuiuLiDda.i piv^eutea, una perraanaiicia en ItüUM tan oorLa comu 
ba (ido la Duwtra no podia deiai' de despertar en niicxlra atnu vivas 
j-muy dírenax emucitMien : iM unaa mny dulcí», laxtiru lien» de 
aniar(;ura. Al tactual en medio do vosotriM, e» luu}' ontiiDil i]tie UJ 
eoiDuni'|uciuos nottttrtw pensamientos y nuestros sentimientos , pera 
que partieipets d« ellos. 

PriiOúnioientc o<* oomunknremos noeslros consuelos. El mayor, 
sis duda alicima, ba sido «ncontr&r Ueoo du vida y de salud 1 efe au- 
puta Pontiiioo, cuyos aúos y fuenas prolon^ y sosticiw la Providen- 
cia na duda para liacerle eobrorivir j sus largas pruoliax. L'no de les 
privilegio* do la pdrpiira ronuina efi tener rai^'l acce^ü i b perwoa ütl 
Romano Poulíllco. No-iotros hornos aproTcdULdo osto fi^vor manto la 
pedia permitirlo, mullipl loando nuetlrss visitas alYattcano, 



— VOI — 

Ilnnlu pxn tiifurniar al Pjdre Suito «lo la« iiituruvií (1« nne»tra diAoe- 
[■«M, oomopanawimiWtWrd iMCiinltuialftt y ProlaJtx ijnolo signiMi 
l-eimR •^'niiK* pns'!4s porla.i ;;alorln.'t <Jel patncío rjiio (o »irve rerd.i- 
I >di»ramcfitc 'le pri<ji>ii, pniM» <\W in ¡vulrla salir de é) «la «xpoiw^ 
I si infulto. 6 i un* protüouiíin iita.ilTnrrnlo hnmiil.intfl 

6n ««tas ooBvorsscionos, qni> «« boii'I.id hach fami1lar«>s. ol Papu 

I eo infbrti>6 «i Tnochns Dcanonos, y con pntcmal íntci'ér). So naesti'u 

^ohrnmoloiiM (Id Saicrado (yirazoii. eipvri montando ta mftjror satls- 

; bccioo al stber la cifra, y» n^potabl^, de las aascrldones. y la prAxl- 

I nía terraimclou Je 1m n«gf>siaclooea que, pri>porc>onii>donL>* turrttntw; 

, aot perrailird eomeniar ntiasiros trabajos. Sii Saolidnt da ta mayor 

I Importantiia al eiito de ests empresa, riendo en tsXn gran acto de fí 

i do la nacio!) fírntuxni atu gannlla da la protocoion divina. (]ii<j lit' Ic- 

TanUni do sis iliHiirrnnia», y hnri de ul!n . como on \o» liompTfl «nli- 

pi<»i, ol «oitenimicnlo do l.i Iffltion y de t.i civÍlix.Td»n crbtUna. R1 

' Papa DO se ha cootentndo con palabras do ÍntcrtH,<pue)i ha añadido á 

[ta marolñca oflvndn del ano li I timo un nnovn don de su generosa po- 

breía: «s un maiintllün cáliz, do írran mdriln artístico. adomadA du 

cíowiwexnuiUe*, y destinado ií servir on t» primi-r:! Mi-at «jit" <"» 

[«elebreenel^qinti'iaria doMAntmarlnv 

Las ednrcrí ación W Intiman con el Padre Santo no han sido nuestra 
] tínica relieidad, pues en tres ocasiones le Iicmns oi<)o expresar piibli- 
wmcDlo los santw y nobles pensamientos íjne tniptniti m\ eondncta en 
cstoí tiempos difíciles. Kn \ns discurso* prominciadím Hm^cnivamctnte 
i los peregrinos de América, á los Obispos nocvamonlo pPoconiKi'Io^, 
i los Cardenales rminídos para celebrar et vij^éslmooclavo aniversa- 
rio de so ponliUcado. el Papa ha renovado, con tengnaje lleno de 
enerfla y de dl^ol'lad. laD prot^ss del dertMho oontnt las TÍol^noins 
de la htona. tji v|4¡M.'ra de nnewtra marcha depositamos ponlltima 
rex i ^iM piíf.t et liomenaje de nneatra adliMlon f de la ruesira. Nad4' 
podría rcprodncif d alíenlo do paternal ternura con que, IcTimtatido 
tós ojos y las manos at rielo, ha Imptondo para el (^astor, el elero f ' 
\ Xm fletes de la Iglesia de París, las bendtciofi» del Seítor. 

Pero si nos ba sido dulce rer y ven>erar en t'lo IX un Padre por 
tanto tiempo amado, no lu «Ido pequellka alegría para nosotras cni^oii- 
trar »ii (os miembros del lulero Coledlo Hermanos dlsnaestos 3¡empr« 
d haeem<7s participes do m ran;ro. Nucstn>$ converaniones oon enda 
uno de tos Cardenales, en las risita» de coatumbro, nos han hMlton- 
borear toda la diilnira deesto scnlimi«Rto(httemal. Cuando m vede 
^'oero á estos eminentes personajes, so advierto qoo 9od verdxdsra^ 
Kle dlnoe, por sos vtrtodet y sas Bi^rítoa, do sor coaaeieras d«l' 



A F*-*- A* > - 



I 



I 



» 



— 206 — 

Samo Pootlüce, y da participar da «as MliciliuLoa ; sus doloros. Al 
«dmirarlaa altas «ualidadesqne 1^ distiofitian . nos onUroo^ pro- 
fluulBinciile su ocrdUl y-deliuda cort«atU cuniido, al onconlrarnos en 
el Vaticano, nos obligaban i KtM. que ¿ranuia el liltitno entre elloi. i 
ocopar el mojar lugar, para que podiérunos disítutar m^or, dui'autc 
tat pocos dus (pía baliinmoj de puar en Homa , de la prestmcia y 
GODTeKacíon del J'adre Saolo. • 

Fiítatmenle, ciriiimu* Iierinano», oolooamoe eo primor lu^ai' on- 
Ire DUMlros rj>iiíoulaj el qiw tienioK mpcrimoalailn fa la oración, 
ofiriaciciida ol Mnto sacriflcío do la Mi»>. primero en el sepulcro de 
loe Santos ApMolea. despoM en la igleeíB qno el Sumo Pontllifie »e 
lia dignado aeAalanios por titulo eardenalicio-Efts i^losía. ijne depen- 
de de la basílica de I>elraii. eatl dodietd* i i>sB Juan ÁtM-Portam- 
íatínam, y o«tj construida cerca del [u^r dondo el discípulo anta- 
Jo diA al Divino Maestro la prueba mis irrando do su amor, f salló 
sano y salro do la caldera do acollé hirviendo i que lo hiso arrojar 
tknnicaano. A la entrada en esto santimrio tuimos iTciLidos por una 
diputación del venerable oabildo do Snn Juan de I«lran. ¡Con cuánta 
ate^Tia colebranioj aill loasantos misterios! N4a pedimos, con lain- 
t«rce«ioa del Santo Apáitol que deMansa íobro el oorazoD de Jesa- 
cri^lii, para Nás r para todos los que oaadyuvaná nuestro cargo pa$tOu 
ral la ftrnda ile cm amor generoso ipw sabe llegrar, cuando os noee- 
aarioi. tia^ u|aaoriflcio déla vida. 

Al lado d« eirlo* eonxnelot. luiesira permanenoia en Itoma nos tía 
producido improsionoi niu)' dolcro«aii. Al principio parece que lia 
cambiado mu; poc^. Itoraa conjorva Uidavla el aspecto severo y i-e- 
eogldo qoe parece protesta contra las tr¡ii^oruiaci»no« i[iui «e quitíren 
tiAoer en ella. Se diría que esta cind»d, única en el miiiido, esta ciudad 
df-Dlcsjr de las alma», ae resisto á ser la «apilal voltrar do im F^t:ido 
jaoderna. Pero cuando se va al fondo dio las cosa;', ¡i|iMHrUlo mliiUd 
aparece i la mirada eacudriEUidonl * 

La expoliación de la Iglesia es lo primero que aparece á los lyos do 
aquel i qDi«D Dios ka bccho guardián de sus sagrado* dcrocJios. Des-. 
ptMB de baber promulgado lefes inicuas, se aplican ó se violan loda- 
rta, sefpia que sn aplioadoo ü violación sirve nris eflcasmeiile A la 
eaota de la iiviusticta. Cada dia viene algún nuevo acto de violencia 
i desgarrar el coraxon del Padre Santo: ya es no oonvmto qne m 
cierra, en virtnd, aln dud.i, <¡é Ut ify d» las garauüas, ya otro esta- 
blecimiento ptadoto que hú suprinie con manlOeeta violación de la 
Btma lej. SI los defiMisores de loe ilorecltos alropetladoü proluitlan 
i^jajl«galidad, no s« vacila eo eonta«tario<i que no Imbi^dofe 



— 206^ 

8<ni«rtfli> el PApu i oU tf¡f de Uu garandas, d RíUdo pn«d9 á n>> 
lanUd iipr«Tediar«e <le «Ilu. 

Casi todos los oonriMitfM iÍa hombrss y RlivfrnM «stAn dcstin;id(u 

j-a i servicio» publico*; Im ca*»» do rctim y d« oración dcbon pro- 

poKionar á JíorM*! rapUal loa IocsIm qao le fnltan pnra la inetala- 

eiondelos mloltlorias A ilesas ofldna^ 4 conrertirse en enarleles 

para at(t)amiento do las (roptis. Ti» r«\¡giov>s, las rlrgrenescomagra- 

[~d» i Dío«, viven rtisporsoí en In cíndatd. Titfndow obligados A volver 

•al mumlo (^ue habían absüitonado para siempre, r rt-iwiAm icomer 

^■^a i-l a Islam lento el pin do la iunBrg:uni. que (es lia tA<iHiIu tma mano 

nnn. 1/13 bienej da los cabildos, de las iglesias y de los esuhlixi- 

'nientoiida «ridadson vendido» y rttn)plB;tados por rentas iiisuacieN- 

tc9, iiae ponen en manos del Rstado todos eao« Instítatos. y los tiaoen 

' dci)cndéi-, no «(riiuneiite de ni biuiui voluntad, shw de la toitítr. de la 

'■Hscionda. 

V no !te preKUiite qnf serd deatro do poco tiempo de los BumeraMuí 
•wnlunrio» tpio contieoeii las obnts mawdrai dal arlo cristiano, y los 
''rccocrdon miia preciosos de la nnllgOedad, ciundo, Mrridof por un 
pi>r«Riftl insuficiente y pobre, dependa «u couMmMioai de uit teaoro 
blieo cn.fa ruina no es nn secreto para nadie. 
Iji íiiva^on M eili^ntle ttafta los palMíos npo«IAIioo« d«8(liiBdo« á 
los difcrBntcS servicio* dr l.tadniinisiraeiiMi (rCTiorn! do la Iflleisii. A 
: pnorlM miíiii.v del Vaticano, y bajo los moros de la baAlf«R de 
*£an Pedro, hemos visto ocupado por soldados una parte del palacio 
1 Santo 0/tcio. VS paítelo da la CantwUá y nna parte del de la Da- 
rla hM sido arrabatadm d los miembros de las (^ngngacfones, qno 
han tenido qne affloalODBne en ol ünioo ediflelo de la CantítUrta 

A«l, después de la toma de posesión violeota de los diventoa t««- 
fritoriof pontillelos. Ha venido la oeapaoliHi sacnte^a de las Ninta« 
' reaidcBcias de 1% piedad, y de loe !D(r*res afectoial gobierno espirjtail 
Ifl Ií(1est8. I^ Ify dr lax garantía*, que raoonoeía dos itolierantas 
I Roma, estaba dmlnada. por la faens d« la^ coflas. á denneütirae A 
, Ri misma, porque la soberanta espiritual del I>apa se reduce i mis ao 
■pjdor. y seria suprimida si la i'rovidenela no velase por olla. 

Pbto atln hay allí alguna eoaa mis dotorosa para el oornnm do 
I IX (pie l« invasioa de loa pabolos. y es U Invasión de taa almas 
■losatnqnos dtrinldasonnlni la ednctcioa Rri-^tiann. No ora bulante 
I la e^Iebrv Universidid d« la Sapiensa Wogira i sor Universidad 
'oflcial dd nnoTo Kstidft: oíoí mijín!!iei»s e<l»blceimíentos de on»6- 
nanu, tan cdlcbres en d mando entero, el CaUgio Romano y U MI- 




I 



ibrva, S pinar de stx carictcr privado, no ban poilltfo Bo1>rdvIrIr á U 
Ripreeloa de las Onletu» reli^osBs qne los a«rTlaa. L'iu de esu» Ini- 
lltu«iúfle$ lia ndo snprlmlda. la otra ha abLerlo stu pu^rt» á un <»\t- 
fw de KiffuniU i>n.<tiíflaitKa , eaj-a dírcecUsn na li«ne nada ilo traoqiiiU- 
Sfttlora pin In conctaacia do \n (kat'ú'nS erntinuu. Al minniú tiempci 
«n todos los caart«to8 do U cíiid.id m h:icca osfuerzo; ínnuantea. anyo 
fin es privar á la eaacOAti-n del pncMo do so csntcler raligioíio. El 
Üito púrfldo 6 implo de la palabra laico, spltcada á la educMion. 
Ü moy prot^ido por los gobiernos, y las esnielaa láieaa do «t« 
iMtra se multiplican rápidamente en Roma. El corazón se Intuida d« 
tízx cuando ti píenia en el porvenir qoe preparan al pueblo italin* 
no. J <Ba pnní'r^ulai- al ptiúblo de Roma, loa que trabajan por arreba- 
tarle el m<üor de los bieoes que lo qned^n tautíysa proCunda adlic- 
á la Reü^non. 

Ln» deifrradaa parlicular» de eaa-floma, que no pueden impedir 

la ame. alljgen i todas las almas eencrosas y eristtanas; pero ciurn- 

elAvamos nu^tlro peiuamicnto ú la* inleresed senenlm do la l^o- 

su. uacslro dolor e.4 mis acorbo todavía. jDiíndewcncnnlrarin en 

^adelante Imitas liorabro* eminente:! p<;r su ciennin y su virtud, eujo 

icorso ayuda al {"iapa on el gobierno dol mnntlo cristiano? Estos 

'imbroí se formabcvi en la pnx estudiosa y Ibcunda del claustro, y en 

ttra'licioncsdosnsroliirioínü'fiímilias. Todo esto ha desaparecido: 

'id I'apa. sostenido ünicaTaenlc por m valor, eeti reducido í ana sllun- 

ioa dependiente, en frente de un poder qae ba oMpAdo su poeüto y 

medio de ana Km^pa doodfl so entristecida mirada oo eocuetilra 

qiio la hostilidad dodarada. la complioidad de la üuUGireficia A 

la impoleDcia de ana amistad desarmada. 

A5i se verifica y so cumplo todo caAnto anunciamos hace muchos 
•Aaa. «tundo defendíamos la sobeninta pontUlcia. Hoy itobeo oom- 
preadcr t'^do:^ que la li^le^ia. en su íDinensa extensión, no puede ser 
4^l>craada nao por un Papa independiMtd d« todo poder temporal. 
Ja refolaoloii italiana, apoderindoso de Roma , no sólo ha violado lo<) 
ea^frsdffiídorGclios de la justicia, sino que ha planteado en el mundo 
tm pavoroso problema, cuya solución no puedo Kr ai no el mal líxilo 
d« i<ii empresa sacrile^. d la supresk» déla Iglesia «atdlíca, ce dooir. 
del CrUtianlsmo. 

N'^zi no leuemos por costombre, vosotros lo sabeb^ carii<!mos licr- 

itjiai, el ocupamos de las cosas del aif¡lo ; pero nuestro deber de 

I>t«po es* oeuparaos de loe negocios de la Iglesia, y este deber ha 

'llegado ú ser más sagrado desde que ntiestra dlguidad dos ha asociado 

Ulrechameate i las solicitudes y i las tribulacíoiMs del Vicario 



a« MCDOñstA. Muestro canron recibe iIú rertini^ IimÜsTb! víniunoías 
Iwaliat il oarnmn Uc ÍHo IX, qu« tyiye la> pcrst^uRioaoit qav to raul- 
llplicaa en esto mnmoiilo ea Im dos tiemisícrm contra ios Pa^torajt. 
rqiwjiOMtroswrriaitfiGomo él. ^UuUn do re en lai iiOuüticias de 
qiie es victima el P^pa et punto do partida de las inlqulilade? (jue m 
eabn llevaod» d cabo en otras partos, y de \¡a qiio so prvpiranf 

EdtiM ptiDsaiDWJitas y mtoa fteatimicuto» pi\.'oni¡)an bnc« mudio 
tiúinpo iHiastru espíritu : i>ero la iuiprcrtion ijqo no« liaii producido lia 
sido mucbo uds iateiisa d^^üdn el moEMinlo uii hko lUMt lu «Ido ooocc- 
dido prwtL^niai- itoa anlo pio IX, eauUro y pcrii's^íio. Kn él se bien & 
la [^laKla, y á la Iglesia ej i guien xc cjuliíro ciicadenar. Como di, iIdI- 
Cdiii«n[<: pultímoa doK Otwnx : bvaoLir la voz anld lo« Iiombr» para 
coudcnar al cfinicn ún Iw ijhv su leeaníiii con'.ra et S^ilor y contra 
tu Criito; kvautar la voz anto Dif-s p»rn po-ürlc qiiü poii^a tilrmino A 
las |inwl>as dd Padre, i la d»igrwia 6 infulicidad áe lotí liljos. t^a 
doblo deber lucwnplinenibssitippreaato vosolmayuoiivoMtroH. Bo 
\~ «itos malos iMinpo^ To«otros redoblarais el fervor «n la oraeiOD. ■■ 
I adliesíon ala Cátedra ds P<^ro. y procurareis quolii^cña dgPw-b 
sea cada vez mis el consuelo do Pío IX en sus dolores. 

Asi responderéis, carpimos liennanoa, A tas bonJiíione; tan lai^gi- 
: mente ooiicedldaB i nuaitra dlúoesls, y que el Sanio Pidre nos ba eo- 
car^adnOA li'atutiitaroos. Sean ellas para Nos. para nuestro claro,, para 
I lodof Ins (le Iisdi eon liado* i na^j^tro cuidado, el priiioiplo tli> una reno- 
ix-acNO ea la pií-Oad y en la pridica de tuilx'< las biicúa» obras. Rito 
ees el voto má« ardiente de nuestr\i corai^on ¡ oste ACr:i. nüí lo cspen- 
■ma>, el fnito más precioso de nuestra peregrinación i la Qiudad 
Sanb. j 

Naestra pretente Carla pastoral Mrd leída en todbs las iglesias' j 
I- capillas pública) da uiifiílm dii''C(!Sifl el primer domingo ácspae* de m 
iho. 

Dada eo París, op la Aesla d« la Votación de la Stutlsíiua Virgen, 
^2 do Julio de ISH.—^ i. Hip.,CiI(ok»al Ooibxrt, arsoiitpo de 
\ partí. 



ATKNTADOS DEL flOBÍKRNü ITALIANO GONTRA LOS WENES^ 
nuuiciHNí nm »k im catóuc»» it»>AAoiJUí kk roma. 



Bq Roma, oentm dRl C>loli«t9i»o y oiiuUd cosmopolita por «xoo* 
Isneta. casi toám Ins iMcioiras oiUIids tonían, 1k^ ta dominftcloa do 
los I'opas, «18 «stablocimiontns 6 iagnrts píos, qu« d«Kl« el ñ- 
f,io t ui, p<iDC¡pio de las porcgrinacioaos d« (os franoos f otro» pat- 
tí» neAfllos (lo Buropa á la Inml» do los ApAstolM San Pedral j Ran 
[■ahlo ad Umina ApoUotorum . y rols p>rti>nilarmant« dételo Cl Si- 
lvio XV, cooMiiiaron i ftindar en Roma , donde eotul^midnlMaenle á la 
■prepoiulenncin política y rol idiosa, cada -vex iui§ acentuada, (pío eiit^n- 
«M j ilaapaas del gran cisoui dol Occidente Aié adiiufri«nili> la lglc«ia 
ronnna sobre todais las demfta lgl«siae aaciooale», m (iieroa'Ci.'ntralÍ- 
aaAoonsl todos los ramos de la admInistradoae«leiLMI«a uniroml, 
}- donde, por lo tanto, acadian infinidad decatMfms de Ioiídí lo* pniic^ 
itA tBondo. oon el oarlcter do AiDcioaartM ecleaiieticofi, prelendiviiu-if 
sn Dataria, pleileantes, a^ent««, expodiciondros. etc.; hacldido iHWe- 
«uiús estos c«ntroe ó «Oableolmiontos pies, doaila poder nuníiM y 
acudir en inxlllo de sos ree(pro«*s necesldadea. - 

Caai todos ellM oontenian aa iüleíla, aa hosplel» y«uhMpi(al, 
donde iNMpactivameíale n eelebrabín Us funcionen reliiriosa:} nacio- 
nal*». TO albofK>ban los peregrinos y neee*ít«do« do nsilo , y w aoo- 
los enfermos do «a proiiia nvinnnlidntd. Con las rentas de mis 
kfaiM*. c«mpaeflos orJinariainento da tincas rüntlcn-i y nrbanas pro- 
■te« en su totalidad de donntiv'H do sm Rnyos y do lobados de 
' los putlenlares oompatriotns. so ntóndüi i las expensas del culto j- 
manutención del hoipino y boapital , so socorría á los necMitados, ao 
repartían subsidios dótales, se provola de vütico A los que, Altos do 
rMoraoa, no podían regrosar á sas paisas, se protegía ante loa tribuí 
9t¡m i Io4 datvalldos, se reolbian sus tesUmentos, se loreutarlaban f 
eoModiaban lo^ bienes de los qne morian <>& itUsítaío, se etibrian, en 
Co, casi todos loe Mrvtcios que boy se cubren por medio de los consu- 
lado*; y» Ul efecto, algunos de ellos, oomo, poi>e}M>plo, toe do San- 
tía^ y Uonlserrat, parUoecientee i K^paAa, se hatlahaa r>:\-oxtldos, 
eo Tírtod do reale-t diripoeldoiMS, del cnMeter y oon las atribactones 
tl« eoosntados generales en Roma. Es fndtil adadír que Tomando, 
oomo aparooe da h> díclio, vunlailurM depeadoiuias do los Estados 
«ximO«roet y roconAcMosdot por el Soberano de Roma hasta el pri- 
TÜagiade la KetratórrilwMad, su dírdocion, y con ella la admlnis- 
I bienes, se ballabtn reguUr«Mnte en poder de su respe<»- 

U 




-^ 210 — 

tivos ^blenioi; y balo la gestión dlrecu 6 modiits do sis repro- 
aailtntaf CB Rom*. 

Además de »$U» lagam pio« lutbia también vtrlas caaaa religto- 
su, pert6neci«otos á Onicnef rofnilai'u.t v:ilraiiier», compnias, man- 
ttfiiilaa f gotieriiAtiiis du^o «ii» ntupocUxas naciones para rasidoncía 
de Hus procura rio ros fi^nonilo;^ ct:r» du la Sania Seda, y pra dar on 
eUas b(»p«dAJe a los rolifiU>'i(M do \m iiminaf ({uu veaLan á tratar 
al^a asnato en la caria romana. 

Iji fundai^toD de estas cuas roUglons j tugan» ptoo extraifieroi 
babta míUo promovida da una manera especial, y por enantes mvdíM 
tenían á su atcanoe, por todos los Papw sin osoopcion. apenas coin«a- 
íwoa & «icIeadAT ^ loAuencia polllica eo el Occidcoto. Ea m d«Mo 
do readifloar la aoUgoa capital del mando, «quolla tomenca metn^p^ ' 
donde aloulrar SúUsario, «uarenta diaa despata de la ratíradado 
TotiU. w> encontró mis que minas: donde ni siquiera una voz bams- 
na re«iiondiú al taAido do sus clarloea ni al agitar de sos dwuitaa desdo 
el Capitolio; donde ya no babi» Senado, ni pueblo, ni liabttento alguno: 
dundo la yerba crecía por las calles , obkStruidas de escombros, por iü 
trepaba alguna que otra Acra dsl antiguo Cireo ; aquella Roma que 
fn¿, aquel InmenMeaqaatoto deunmundoquejutnira.-ea bu deseo, 
rtipito, de vlvldcarto pora Sede del PDnttQoado. para m«trúpDli da un 
suevo mundo, centro del Catolidsmo, los fapas. con «1 atractivo de 
lo« gramil iotereses religiosos y el premio de la» ÍnduU[«DCits(ila 
saanii tan apreciadas). Uamamn á su alrolcdnr j Ins g»nt«« d« todos 
loé palse», y lai íoritaron i establMorso con multiplicidad de venttiJaa 
y do privile^DM, pero sobfv todo bjüo la garantía de la inviolabilidad 
absoluta de su propiedad. Era un raodio seguro para promorer la 
Inmigraoioa , y ooa día la coloniucion . la vida del país. 

Los pueblos cristianos acodleron al Uamemiento del lepado , y do 
todos ellos comonsaros á acudir gentes i Roma, ya ea oalidad de ftin- 
eionorios católicos, y* como por^rinoo^ya por raion de asuntos, ya 
como morosctiriosos, ya, eDjlD,oonio especuladores, yla colontxa- 
ron, la poldaron de edífleloa y la «nriqueoioron de fuadadonu ó 
losti tutos religiosos y estaUeelniiaBloi de boaeAMBCta, y isu basta de 
montuiwnto* públicos, empleando en elloanmerososcnpiUles, tras- 
p^rlnd»! de«a<» palM^ oreando nuevas relamiónos roliuiosas, poUlicai 
y camerci.-ilcs , ú estrecfaanda Las ya existeatet oun xus respodiva' 
na^nc»; dando, en fin, al Bstado romano la graiidioM y opuleBta 
vida qne ba venido gozanilo por espacio de seis júgloí, y á la que hqy 
deben lof Italianos la capital de su reino. Poniau Roma («a iaútit 
rupotirlo), sin la universalidad del Papado, sin vi concurso de laa 



— 211 — 
f-«ielonM erMíaaas, sin li» capillos ile loa «xtnmjerM, «s dodr, sin 
I eM» n!li)p(Miti V «stiiblccinii«itto« piM, fm nnn fli itaa ia unión 
«ntrs ws aactonei j el Papido. «I coadncto por dond« Tenían la 
laflneneia. la jndnltña y loscapiUlo8iLe»qiuU«9;Roina, que apañas 
U«Md«iUluTininásquolspondoa^ográilc!i. serla bof. como Jlca 
Olbban, i m> mmrabls vlllorrto, A un id^to Dombre en la liialorU; . 
jam eooiUnadí ú parecer p(n- la razan de los tiempos, como Jabas y 
NlBlT*. BibilODla y Carlago, hubiera desaparealdo de la ll«rra. 

Oeto dicho acorchete su orl|;en pueila Inlurlrse la Itnpoiinnaa 

^^qoe Im Papas halirio dado «lempre i iis casas rulij^iuiai y ctlnbloci- 

Hial«nli» píos oxtnD>6r)M ds Roma. Proicirullaada da kus privíI«gio«i 

^■Booeboa de los oualo* se hxn vanlijo pdrdiontlo .1 tnr(« <In to« ¡tijiltvi, 

^^násquft por otra «Dtí. por la fucaria infama d» loi inte robados, bnv 

tari eoonitnar un heeTio. ddi^iaira ]iarR la ouattloa protenlc, y m lue 

U inrialablllilaJ atiwlula d« sa propiedad les oütabí ganntíMda cnn 

peKb>, luita el punto de no poder tocarla en lo mi* iiiIninsD , nt Aua 

Í.«a coocepto de expropiación por cama de utilidad publica. 
Tal era «1 esladaild citos liMtilntos ym «ondleion Jnridion en c) 
mcRiunlo do tojí caíionamx de la puerta ['la y de la nubiiguicnlD 
«uti^ríDii Aa Roma al niiuvo reino de Italia, por obra y frracia del plo- 
bÍMJto. 

Como era ile preror, traUndooo de as reino laa JAven, y (disiimna- 
lo can frawjiiexii) tan paipiiAo y tan raquítico, todo le ba venido 
grande. Ko lia iwdido abarear con ra Is^ialacloo tan grandes hechas 
y átrechot como a'pil tía ba oneoolrado, y ha pi<oeaT*do tehlcarlojí, 
tmfctñtulo*e en amoldar á «a peqoeftez y tiieilir por aua iacomptetúB 
oMiflo» lu graadmaj de un rafnoeOiliiopoHLi. del palrintook) di» la 
Iglesia, do la ttnai Romn <lo tm l'apoi, de la Ciudad F.lema, de aqu4lla 
Inmensa metrópoli de quien cantaba Itocelo: 



m 



Quidquid non pOlttdei anriU 



f ha sudado y pernoctado, y el moHado de la operactoo, despuea de 
miiflbo Iropiqueo. ha sido l^oalarla es talo y por todo, política, Jiirl- 
dtt* y admiDJitrati rameóte, i ta mis insijeniflcMite de sus cié» ciu~ 
deulea. 6. come dijo el otro, de tas eisn pildoras de Italia. h> . , . 

Si ÍDdlII ponderar lo* (nlalüx rusnllnjos ilo tan injusta cuanto Im» 
pnnlenleniddiila. I'or lo que queda indlodo ao comprmd'srA ftcil- 
uentelo que habrin sufrido lr)jint«rüses do los establecimientos pioa 
y rvt ff r«Ugtosxs de los utraiónos, de aquelloe putillos qae se con- 



— 212 — 

sUlonban y eran oonstdersdi» <n Romsi como od Ir pitrin cooiud, como 
«D ava piFte de ni territorio. )ioy qu« se vm oonvartidos, tin tobar- 
lo y *íH gaererto, en cintUdAttois trremodisbles del reino do Ililia. 

Pon[ua fisto y no otn oosa ea lo qae ha hacho el ffobierno italiaoo 
c«a !o< lugares ploa y caaaa relijgrioBU do loa extrEtitjoros en Roma. 
< SoUttlonilo eOQ los *krechoa inhoreptos d l« Mboranfai territoriat, no 
finiera tvoooooerleí ei carloler do extranjerva. «poniendo, ooAtra la 
vurcUdhlsUrieayJarldics. quo todos elloa existen on virtud de uon 
autorixtcioQ ilel loberaao de Roma, qae si antea lo eran Jos I*apas, 
li^y lo oa Vtctor Uanuot: que <licha antoriucion por al sola es la qoe 
lei dio la ettislencia, la personalidad jurtdioii, la vida moral de que 
goxan, ea ddolr, In qa4 Im di4 «( «carácter do ««tablecimiaiitoa d estes 
morales, coo la bcultad de poMor, en virtud do la cua) hoy aoa dneflos 
de coitri Jsrableí patrimonios, de manera qtie dichos eales sor aaa 
creMieodal ■olMr.uw de Roma: qne, por lo tanto, ntagaao paed« 
tenor si carictcrdc líjiii-arijei-o (por mis que paedso serle lo» tiMlirf- 
daoí que loeOu)|MnK»n), aiiu) et il« cittdadaiio <Ut Btlaclo ru^unno 
qiio l(9d dl6 la extstencta; que, por to Unto, esUo Sujetos al deredi» 
común, oomo coalquier ob^> establoclmleato 6ente moral del pais; 
y que, del mismo modo, asi oomo el seftor territorial que le« di6 
vida puede quIUrsela, sa|>rlinltedolo«i ouasdo m^or le paren», y 
díspaaor de sos Menea, del ulsiuo modo pnode snprlmlr y disponer 
lio 1(M bieoM de los eatabledmientoa y eaaas reügioaat de los oxtrao- 
^Jeroe.aplicindolM la (uy de dcsamnriiíacion. 

La sola indtca«ioii de estos MHsmas hasti para c>imprender lo al>- 
¡ Bordo de las protnuriones del ffnliiemo ilaliano. 

Y «In embarffo, lalc* paintdnjM van recibiendo la sanctdn de los 
|tribana]i» iUlinnos, pediendo citar, entreoirás, una aonlencia dada 
[ por el de apelación de Itoma contra el establecimiento Ihinnáa del 
Sacro C'wore, on 7 de Pobrero do IRTí; otra coalra el Seminario do 
[ Santo Tomis, perlnnadente ft los eaUilíocM inglettM, y, por último» 
\ oitrn oontra los Instares pios de Santiago y ^lontscrrat, portcflocientea i 
I Bspifla, en 23 de &iero do 19TX Y el Parlamunlo íintiniio, fbndilndosa 
rta estas decitlODes, ha dado coido cosa JiiKjrada, en el proimbalo de la 
tley di) 19 de lunja de 1373. faacieodo extñDSivu á la provincia de 
I Boma las layo* italianasde desamortización, quo puede disponer coma 
|le plaicx ddlu institutos ruligiwioit y do benoflocnciaeiUaiüoro*. y 
laus rospactivoit bienes. II<t aqnl «n.i palabras: Comecorpi tnoraU 
taitUaU tttíUi SAiA); sonó Mito Pimpero deOe Hggi dtí regno; e 
come ta aom-attUA territorial da cui toltanto potfívno acer oita 
pu^ Mopprimerti, co*i pao Ovtsfi)rtMirU t dísporre dei Ion bfni. 



— 31» — 

' Pvr lo ipte toca á Rípafla, ya lu lomada posMion áúl nugnllloo 
BT«nto<39 Aracoli, midAncurpropíodaid de los Superiores f|«n«> 
tralm (la toa rbaDcisoanoa espaftolas, repraewUdM hoy lagalmcinte 
|«D l3 F'raüistiUporsus coiagicait misionos para Filipinas. Tierra 
ISanU y Uarnioooa. Ya ba tomado umblen dlclio gobierno el lav-«n- 
^ tario é ineaiiUdose de los bmaa j prapletUdeo de las d«niii c%ta»- 
bosptclos pertenecientes A Ordenes ref uüires españolas. Per» i<[aé 
wátí Hasta de loa miamos lugar«t ptos de Kantla^ y Monturrat. do 
que fa hamos bectio niAnotaa, j que el Kobleraa eapaflol eansidom 
flooo depeodeBda del Rttado y de ra libre y absoluta porlencnd», 
pMMto qno eon »a* fondoa ttti datando la Academia do Bollas Arle*. 
IdpdaJa por el Sr. Caslaiar, liMta de VKtos lu^rm píos IraU de 
apadftrarse; y al eSído, U log»4d(ta eai»fioü { »egan me lian »Mgando 
¡fenooii* lUedigaax), lia roeibitlo en i»la aontiilo repelida* inlininci»* 
OM, no sAlo ilül iiiinisliiHo, liao de la diputación prorincial y itasta 
^ itel mbina alaildr- fsittdaca^ de Roma. ¡Rs cuanto balita qao veri 

Yo na «d iú «i frobioruo eapftOol (.1 quien debo aii»oaer bien ínror- 
mado de ludu« estos boohos) apreeii ea todo su valor jr oomo ao liacla 

rta tiempo de la ominosa dominAeion mndorada, la difrnldad nacional. 
EncaMalirioalivo (qiieil4i»dcla<í)To supongo), os oxlratio qoo liutk' 
•bora DO bajrs proteAado y hecho'ssolir su voi, redamando del ro- 
fewfvo ilalisno el rcspvto de n propiedad. Con mucho mdnoa motivo 
está safricndo cada día roalamacium^ anilof[as de la legación italiana 
«n Uedrid por las onesliones del hospital de llalianí». No creo del» 
olvidar que el respeto de la propiedad española, ora porteoezea al 
BMula, ora i uorpuradoaes religtosasL, orn i los parltOu!ai«ji, ét el 
rerladero teriii'^iii«lrü por donde se mide la opiaioii en que le Litínon 

rUs conitdera<:ion>u que le guardan las demti naciones. 
Y núleto que Bipafta tiene en Roma no poco que perder. Existen: 
I." Uis lugari» pioa eqttAotas, i sea le igleUK. hospicio y hospi- 
^ tal de 5<atiaj[g }' MonUorrat, enya propiedad, compuesta en so tQtali- 
■dad da Sacas nrbafliU. situadas en puotu* magi;e!ilGt», y todas sn el 
^»m)or «stadi, pasa («ogna too han dicli«) de trtinta y $eis milbinat. 
P ;í.* i.a ro(idoi<[;i:i K<iiioraUua de los rr.ineiicaiio.s espadólas eo 
Anoelt. delaqoe, comoditjamoi dicho, ya» ha apoderado el go- 
bieroú italiano. 

a." Kl coavanto-hospioio da la Trinidad, do la oúi CondolH, per- 

I Medente n la suprimida Úfdeit de loi trinitinos oaludo« de [^«paAa. 

4." Kl eonveulo-cologlo da San Círloí, en la ría rteitó QaaUro 

J'Wfia»*, ptrlenaoleate k la aupriinida Oivlon de k» trinitaria! del- 



— aj4 — 

o* Blci>ovtfu(o-eole3iOdeSanA<irian,«nel <kimpomiixino,pro- 
[tladsd d« Ib «nprimida Oríea á6 la Uúrc«l da HiijnlU. 

6.* Bl itonTwilii-lMMpicíD de San PasocMl y Sanios OinraDU ea el 
TnuUPure, port«nacÍ«Dt« i lo» aetuilus BOkgioa ile louJoMroa fran- 
< «iacanos [Mn Fili)ñii«g, Tierra &aala y Jiamaoas. 
- 7.** El ooavuBki*tu»píclü Je Sanio TMnili , pcrl«D0CMiite d los 
nlaioQan» ai^utinos de filíptua*. 

. TchIm ostas iastitoto* mu propradadei «quAol» alxsolnlaiiienle < 
IndiacuUblds, fumUtU» i banetJoío exolusivo <U uüpaAoles, 

[^ mayor partoxoD adeniáa 4* pitrunnUt do la corona, y ostentan 
«itMiediOaiostlMeuda d» aruuu d« Eipafta , que tan pooo pareoen 
rdipetar Im opnquMailorcs piamoolaaci. lUy adamas otms nuuliiB. 
ftaülacionM «spaMiH. p«m> qu«, 6iioaonáb«o«ttcioexclusirodaa3i> 
pafloiaa, A por diversas círcunstanciaa «hatlaneiipoderdeltabaiuu. 
Talas son. v. gr,; 

Bl monaaterto de San Joa^ áo Coím te cate, fuadacloB y propiedad 
ild la tkmUia Soto, possia bajo el palnmato y díreccioo admluistra- 
ttra do U«aibaijada.daEepafta. 

El oaovMilo de San Pndia in iíOHtorio, fundado por loa Kaye* C»- 
' (ilUoM, propiedad y pitrooata de la corona de Kspafta. 

ei bospicio dd Siin Joan do Dl^s.Janlo i Santa MaFia Mitf/¡/iffre, 
pitipiodad de In tupriinida drdcn o<[paaola do cate nombro, y ratten» 
. üia da sn piYwaiador ftonoral. 

Bl h06pfolo de leí catecúnenoa dol Borgo Pió . ruadafifon da Ift 
lUmilül Cabrera, bajo el patronato de la ombajada de Empalia. 

R] convaoto do San Alí^o, propiedad del patriuoiiio Jo Oodoy, ad- 
iinirúla para Carina IV. 

ül liu Santa Sabina. Id. 

Bl manieernio del Eittirilu Santo, único «alablecimienlode estoffd- 
noro iftie pottee Roinif, fandacion hocbn es 1648 poi- loa navarros don 
fMTsale Ruii, I*. Diego y Ü. Ángel Bruna. 

Id atchioofradia do la ÁHuniÍ4*ia, ouni-ertida últimamente ati 
catgregadon do caridJtd, nmdada y dolada on Í4i^ por el cardenal 
'l^quemada. 

El oi'lülire Colofrio romano , conitruído en su mayor parle por la 
úniilia valtincíann de los liorjaa. 

Rl colegio do Propaganda Füt^, flindado en li^ por el nullor- 
i[uift O. Juan Mves, qoleu, p«r« su instalación , so gasto máA de 
-Mfi'tt miidnroa. ■•>'. -v.i 

Bl templete monáaenUl dd Bramanle en el itonte d'oro, oosts 
do por Felipe Ui, ^ntw alifiá Uuabiea á ana flipeaaaa la gmtiiom ' 



» 



«aliiuLi jr sobiJa >Ii« dJelHt monie, el qaetamMAlierade'au jmpfedad, 
y pertMAce hof (oo tMbli.'ii<lato Jaouka «mJíoiiiIo, siaa dado «o an- 
{tocio 4 ItKt rraitos <|uo lo t^iMMi»u}, i la corona do ItspaM. 

t^< ahra> pia.i il« las castro (mcxic^ basillaati de San Pedro , San 
Pabln. San .luán iJe I-ulrnn y .tanta UarU la M.iyor, ¡¡uf» cuya recons- 
trwKÍon y ooDwmMioa Uoimb «mploadas Unta'; sumas y así^miilo 
luUas reiitna La corona y hM particnlaroa de Eipiia.—lAS del luMpi- 
tal de Saatisfio de hw incuraiblM, eart^ecido con loa legaili» de don 
AotODío del Burjco, do D, Uiü de Torres, del Cardenal de la Cueva, y 
otros.— Las dol tia<pÍL)l do la CoiuoUisiuiUf, con lo* do D. Julián Ku- 
ttao; laa de) lUUa TrinHñ de PtU^rini: las del de Faíe bene frai~ 
ttiiii lu do |o« (yrfaiwUi, ole, todos «llOK úvorecidos con las taa^ 
duapaas de Uarla Ploroi, Jeniniíuo áo Fonxuca, Cristóbal de Mirao- 
fta, y otros,— Cas del colegio de Santo Tomás en la Minerva. A í^ror del 
padre maostro de Toologla, español, de la Orden de predicador^.— 
Laa del Colegio de penitanoUrmapoettllloas, i Aivor de loe peott«ii- 
eiarifw MpaAolos de bu euatra grandes baMlkas do Ronu.— Las de la 
oapilla de San Uifciiul, nn^a a! Vatioano, & favor de U» sacerdotes e«- 
p«Aolos.^-Lai( du l<» Sanios \^y!tVAa*j—\AA do la i^loala de Sao üra- 
gorio. y otra» mil y rail ■!»« sivia iii]pv»)>ia «numoi'nr. 

Ponpo dobo loBefto «n encala tpie Espada, la GspaAa dt: los Reyes 
CttÚlícot, la Espa&a de San Quintín y de Lepante, oonlptbuyú , oíA* 
■pe niaguna otra nación católica, á U reetauradou moral y material 
(l»Boiaa. Bule decir que el pnuier oro que recíbiá de Anu-^ia lo 
destín'' pnra dorar el uagnUlco arlcsonudo de la badlica de .'■anta 
Uarla la Mayor; ino por todas parios se «ncuralnin moiuiinonloit de 
la piedad y do la ftnindeu espaAola. y qtio apenan liay una iiclesla. lut 
coareoto, ana fundación 6 iiulltulo de piedad ó do bcoiitiouncia qne, 
en mayor ñ meMr «uala, no haya sido enrti|uoddo cou el oro de los 
«^afieles. Hoy el gofalomo italiano, oa pruebe do reoooocimíenlo , se 
dlsponoAdaiip>^aftssdelopoeo(iaeleBqDeda,rqaese hablan rofer* 
ttÁo pan sil bonedcieexolusivo. 

Toilavla oitp-ran al^[inos que el gobierno ospaAol no llegará i. lolo- 
fvrlo. AdAnilí d<.> los luiil'Dni» perdidos , itoria una afronta pare la 
BSCion; y p>'>r diMiil '¡iiu ski su polilioa «xtorior, no es p<v<ibli! dcsciua- 
da &aain^antoo<ilrojn<>. Vuremoit st s<* riviiium estas a<p«nnuas. 

Por su parte, d gobierno fnuicv'j, el porlngoifs. cl nustiiHiüngaro 
j «Igano q>M otro anjoricwio, lian nlído ya en defoiua de aua tnalltu- 
to9pto«y ruliuio^ixdoRoma. Yaiía sa propoaen(iegunmlslnlbnitt> 
elODeai presentir al xabineto italiaiio una protesta oúlectiva oooti-a 
J^apiwacicn qu« protendv baccr i sus respectivos «Uablecúaíentos 



de la ley da duunorUiaoioa. El go>i«nio Mgt&al,A ^piieo IkaMi 
pacitbdd» tetarBWS. « cabe niia.%vafi>tíKatM.qo9 lM.de taim^U* 
demás Juntes, dd>eEiii:aflO(¿arB»áeBU.^«testft,.si.^ll4n.QP««fc!ttfkt 
lianoreip^te-sDpiippiedadr iio'Je;poa0t^.n(UcuLo *at% «íafttíKfa- 
Jaro. ' '. . - "(^■'Slw;0^dal.l7idfrUa7«ds ia7A«> . 4^«<: 

;. / . . ' -" l; 1. - 1 rOi, :■.: -.■■■..■ II.' f. , r ■- " *'■!"■.*■!.■»«! 

■' .■-■. .■' ' ■ • ■-•:>■ ■;■ ■-■ ■<.• ■■■ .. -'■ ir.il.iM 

NUEVO MANIFIESTO T PROTESTA DtSL ALEttEV Pl«< OONnfjt^ 

- ■ -■ ' - "iftrlÍBCAIlDAIXrib'CISltA.IHt^LBtlBKX.''''' ■•■''' '^í ■■■»" 

Cinco müsea lian trascurrido, mis queridos feligreses, desdeñad' 
por desgracia, y eD hora fatal, se inició en esta religiosa población no 
escandaloso y ridicula cisma, temerari amento promovido por un des- 
dichado sacerdote, ya excomulgado por su rebelde obstinación en 
desobedecer las sabias y acertadas disposiciones del Romano Pontífice. 
Durante eate aciago periodo, que indudablemente servirá á ranchos 
de provechosa lección para despertar de oso iwligroso y perjudicial 
letargo de inditeventlsnio religioso, por el bien qno han omitido hacer 
y por ol mal qae no supieron evitar, oo ha habido coaociun, no Iti 
habido violencia, no ha habido alropollo, no ha habido injusticia qae 
haya dejado de ponerse en práctica por el e.vmnulgado paiít desviar 
de Ib estrecha senda del deber á caloree ministros de Josucrislo, qne. 
fieles á su misión y obedientes al espontáneo grito de sus conciencias, 
han tenido el valor de desoir la engañosa voz de la seducción^ reves- 
tida de mil formas diversas, con que se les halagaba, colocándose desde 
lu^go. sin ninguna duda ni vacilación, en el lugar que debían, y donde 
les Llamaban sas solemnes juramentos, sus deberos sacerdotales y sus 
conciencias de /íeíes creyentes. En este periodoñta!, que bien pudiírs- 
mos apsllldarle periodo del terror, la pacllicn ciudad de Llopena ha 
presenciado ruborizada una interminable aárie de escandalosas esce- 
nas, que, ei no imposible, es difícil que verificarse puedan en niopin 
pueblo culto y civilizado, donde haya la raásüf-ora noción de Justicia. 
Enumerar tanta coacción, injusticia y atropello tanto, serla larga, 
tarea. Que hablen los hechos, y los hechos conlirmarán la verdad d» 
nuestro aserio con deagarradoi'a elocuencia. 

Después de la arbitrarla prisión de los dos legítimos curas párro- 
cos y sus tres celosos y activos coadjutores, ¡quá ha visto, qufi ha 
■presenciado I.lerenaí tía presenciado ruborizada y ha visto contris- 
tada conducir á la cárcel publica del partido, para ser confundidos 
entre los cnminales, á tres dignos sacerdotes, por dar lectura A los 
■leles, desde la cátedra del Espíritu Santo, A una larden de huestro le- 



flflttoPrelidá «31^16:0 lllBO; 9eiO'tíKfa'-9»9ié^M, afeudo {meitoe 
en libertad por eljaegado, decrMnÜefatfjitéta'i'spnvclbQapmua 
tifvDWHio¿imMflto'd«l kecdio. ' •(- ■ ■¡■^.<. ^■.^,l . 

'^ Ha Mito 7* tía prM9Mi«do«crte«n» tí altnr dos^ 'gniu^i'as- miútioi- 
ttínSf JuniutAfS'd» sabia r resolver, «n > A momento Oe cetebnnté mtt 
flM«SBe$'edn«iirridfaii»B Hin^^oúit^eatual, jwnt- impedir Iff tectura - 
dftftxeoÁHMvOM lanakto daMt'iíl ValiUano' por el RotnaBCí^ntfflee 
«)iitiiiBifM«Hg»deBbIlediMtbir^bBHifador, -:..-<- 

Ha presenciad» y hR visto' fBtimsr, eob-M MtUio ds la ftio^ pü- 
Moa, i Mñt» íDhiistnM de Je^Qérfsto JSara ser conducidos cmno íhci- 
■MTOadffAía i»{tttat ^ prbvlBdaj 'por-BopreBtarHttseriieri'uf'cu, 
ebe<lM9éuabi(M'tiTAiBo'nb^A«; ((t>e por rebeMe'eetd <it»onkWiraA>í 
7'cnt<xlHnilgsdo>'per motlVos ftindxdob, f'p»' quien tiene legKima 4 
ted^MMbie^testad' edMUMioa pwa tanur «1 aAat^ha «ontBa ^ 7 
tod*w*«MiMpUíi«r7'»enk!«*.- (,-<■>■.■.■ ^- ; ■.. . ,i i-.'.u. .. , 

'-fiínríSttf']^ ba presenéiadoprotalblrse por Ur aatoríüRdtoiea} 6n toda 
li patadiQDto'MAá'IainMtni diVlrtt i tr taaraque, teiiiéndo presnites- 
lasÜMbltíUrlM ocnpaOiMies del tecindárhí, Be-añdiA«MM*ába,' fíri'vaiido' 
deb8tá*ita«^'alpMblat3atdtlMiI«flBe poderoso I»«dl6d9'0iv!)iza- 
eioir 7 'cottdM qbft- él Grfstlaliisitii) tlmd' MtAbletiidO pan jnaefiaf a! 
hODíbpe Bus aitm'deftéfe» rei^)6a«b,'-hatíltifldd'd<9flpWtáren'Stí'álilia 
*bet»Be!f»oWes,|MaidW7"geiiwt>*». •*-".':.-. ^ ;: 

■ Bff píesentííado y ba firtolitmár,' t>*f Mídto de tó (fieW!» artoada, 
dsia' parroquia dé Santiagbtú'^Iero'CatóIiao, qntf, acompa¿a9<í dé un 
tnménso concaí^ d<> Hel^ ' H di^maia á eelobnir soieitmdméHté la 
Ibmlófi áe Ramos, QOedlíinltt^ñi aquef tálamo momento Mlárlay<eotK 
UyimKpiia, al verit ontregiSaéktiaiio3i»'fr«i-eié^i^d»^^imá~ 

tkbt. ■ ■■ •■ ■'■■ -' ■ ''^ ..■■■'-: ■-.: u' ■ 

''f{(i"r?sUr7ha>Fe9eno)JHl04Wf«^i;cin'i]da candfldMltfB iberias det 
iMeo convento qn» héjr éXlstét ^lüs oostro-que, parrf'Uonrá y órgn^ 
Urde Llerena, había enift pbblaúMií, privitUdo á'lintt tnlibei*(iAít ixmt~ 
itfátt-ííetcldtís'ldB atixit^M eí^rltttaiflfl '«{nfl láltril|íoB'pa<édií'pt'A* 
ttttk' raUsotedad del'oláttstMti-y eit'Ia aaiotíva^-^dWcibtaoMóni 
dtnaelon de pobre» eti qae Sd'tKdtá, por no pAntütlir'taá '^licfoii 
Oitnáttoa. i-..;j. .;. ■ ■■ .-,■..,. j, .■-.■■.■■■.': ■■ 

■'■ Hkiff-esenclado y ha ^3t6 ti' tofeao' atentado tfe'^érdr pnhnar la' 
iíMolhbiliilBd die la clAtodr*,' antenMandiS'' ooif pAoer ^'la'caltb á 
dlexVoobo settOfairéH^tesaS) WntlJ^'parté'ft^ribteras/BéxavMMite» 
yttíasosas; dign&s.dé nCBi^rtdSIdir 7 dé' respeto putei faiUS)'^' 
vMeni, por el esokpirtaritflitrtj Hertfüi J^ iHola pw su affxo.y^Mondlbion, 
flU'ptfñates i quTeiiM aotidJi^í'MB<^il»*d<)tirf»alb«iigaA«,^'M^iWiir-' 



— 218 — 

mr para anbaistir, por nogurse A reconoc«r á una sntoritjad inlraaa é 
ik^itlma. r«pre«Mt*da «n m cUeigo ex^iomulgado. 

lia visto y hn presenciailo, «n Un, ;la ptanu es mo i»« d« Us dm- 
sos al tonar f^aa ooiuiítaar vn baebo de repuRiuiita salvajismo! «¡uoror 
Larra^trar, imfituMmgnU tuisla ho¡/, á cuatro íno(«asiT4>a ministros 
y d«l S60or, que, «a medio de una turba asdionla d« ira j do venjianjcs. 
I «ooiDiiBAabui Cuma simplea particuUn» al cadáver de un católico qao 
[babia mu«rto deotro del »aacy do la IglMñ católica. Todo «sto lu> 
^ Tútv. todo esto ha proseaciada la ciudad d* Uorona. 

y e«tO« «atoros muiUtroa de Jeaucrixto, objeto bof A» tan saAuda 
[ perwouaioa; «ota otaro eatúlioo, lamuírldo ootuo cruel dintiuniaiui- 
' mantfi oalnm atado, por gei> obediente al anoUno y veaentble l'outUloo 
que , auuquu tawUeii penrexuido por lou> ctt^rnürt 6 lrf£«oiiciUable3 
' cnaratgM del Catolicismo, ruca hoy providcncialmcntwloaidd^Uaosde 
la [ftlMia catdltca, ¿lO'i li» hccIioF jQuÚ ha dioliof Hadiolioen un doau* 
menlo pitbli>», ta uní pro<e»Ut xolemuí (que loa cismátinM no m ban 
atravUlo Á contriKlvcir) «tjiio on todo lo conoeniíento al urden údpUi- 
tual, y reía ti vane» te 1 \*t pontonu qiM lc«ltiiDa y eanAaiameute 
^eroen jurintliouiuu odtuiutica iluotro del seno do la Iffte^ta aatoUca, 
, no dolM obodooer más autoridad ni otro superior J«rirqui«o quo al 
Vioariodo Jomorúto. Ha dielio anta laajuec«« y tríbunaleíi •ocalarus, 
Dita V mil vuout, quo no puodo MrjMruJwoGiltando A un junmonlo 
■uleouw, Mloinneoionto hffalio «nto Dio« y í prwufloia de los lionibreí 
OH el acto do *a ocdoDscioa, y coa las maniM powtas «obre ul libro dd 
lot Santoa Bvangelioí. Hadíclio, y repeliri cnautai vocm necexario 
Bm, tpiii no ileÍM ai pii9Íao'»laair tais Juritdiccío» fspírititat Bl mis 
aulúi-idad «eUiiá.titctt que la verijladera, representada y ^ercidA hoy 
lc;{ilimameole en esta dt6oa3l« por el Rmo. 6 limo. Sr. Obispo de 
B^lI^oi;)' al TerMliúustaaMntadoApojado d« wl* igle:itas y vioJenta- 
niuato laiuado de Mitt p»rrut[ui3jt. gH-ivaiido du o«tü uwxloal venladón> 
pueblo caidlioe de Jtuf tnmploa, <le mí altar», de su culto y de ia 
«aoordooiOi tía racorndo pira q^ro«r au mlnislario parroquial á utn 
capilla que uunca p>>rtcn««i4 ni ex-prjoiato de San duróos de l^oon, 
prup:od;id ünít»y pitroiialo oxcluivo d«l Bxcmo. soAor con do da 
Sania Coloma y Citantes , donde el Rmo. 6 limo. Sr. Obispo do 
BadvoB ba-^tertido nempK y sin internipcioii autoridad ocloaUírtiGa. 
Poco saUsfúcIioit sin duda lo* curiaos citmaiieoí de esa tiránlea 
persecaciou qiia, o»u un lajo inuiitado do üiunia, vlaoe ^erol^ndose 
contra el <urrí Jo nk-ro eat^lio»: no 00LnI«nto« OMy promover un edoia- 
dalo por día y no <lJKiti.to A cada hora, apolando i lodos Im molio^, 
tttuí á los má» reprobadoi, pura intimidar y «l^jftral vonUdero puo- 



I 



— '¿i9 — 

1]loeiUUcorpii,condiDiiravill<MaÍiististo do anf^yda sus arraigada* 
CTMoem r«kuiio««, ube dAoá« wU «i ver(iit<l«ro sacerdocio, j abado 
u tnbiUa el Twdadero eulto; riondo que todos los medios ils vtalea- 
eia. il«fiHna, dooj»re»UiDyd«tir«als tiaaUboy erapletdoaMM iasaá- 
eleol«B p«ra propagar y trei^ralizar esU rdiculo y eoeatulaloso cUma, 
^m tAnlu «üvüeco al tioando «m)o ^KlremuAo, todnvln intenUn, 
lodavca i|meraii, todavía deseau rediieiniojt a la La)|K>loncin taniaiulo 
al puoblu oaliUioo. y tanxándoitoa tambtóa i noaotrost da «a rodacida 

lUá, que lantú alonoMiU ni» eowiitiaoiad estratada<i por ol orror, 
I >o4a y dDicaAieal« m tribuía ul Tvr(lad«ro volto divino al Séi> 
> en esta ciudad ds U<treiia. ¡Vnn» é ioaensate pratooiiaB! 
ttíéatns i|ua |»r nuMtriui ranas tírenle tau^ra erisUana y sangre •«- 
faaolBimifSntrts exista PQ DUBítros corazonea ana rá&^ deaqmtlUí 
parWtna 61, dv »i[u«l ardiente celo qae animaba i San Pnl^Btieio, Saa 
Ude&Ktao, San (aidoro, Santa Teresa do Joña y al emlaento Osío, ce- 
lebre obixpo de Cúrdoba. >* otros muchos Saotos, Sanlaa y hombres 
Uoalrea que laotn han «oalleciito ceta pala cüaico del Catoliciamo; 
tali<ntras que Icogamofl un Átomo do vida, y mientras haya tribunalos 
lie juíbcta dondQ acudir en Jutta doftaaa de nuestrra derecbos. por 
««•otra dsico nocidos y coaouleados. ieaetUo OUn entendida, do con- 
aeffBirata TiMstroa planesde Iniquidad, y, A lmltncioadol<«prlmtUvoa 
■tikrtirea en loe tr«is jK-lmeros slfHos Aék Criitliani:(ini>, cnando en me- 
dra de la horrible j gangri»Rta pvnweiuiian de Dioctociano, Nerón y 
Jaluuu) «I ApAsIala hioiaii que acallarse ea U oscuri^bd do laa cata- 
aaiabaa 6 ea la soledad del desMno, sabremos defender naastras 
crefnoüu oomo aatóiiwt, y nocetn» dertchos coido ciiuladaitm, ftn 
tomor á las cároelaa ni A laa priaioocs de loe tiranos eoeoii^s del 
nombre de Criito. 

i'«ra no se limitan los cUriffoa dsmitíicot, en sua Jesmedidaí <tf 
toMAsatas aspiraoiodos, á pedir con «spoclosoa pretextos, tibios olios 
dostltuldos de fuiuUmento, que se cierre et dulco templo donde colo- 
lotatoe el caito divino y (O^rceoMs nneetro ministerio parroquial, 
priMiMloaoi, á la vez que al pueblo del en stia creeneiss, de un dere- 
ebo A lodoe garantido por la Coostituclotí vigente ilel Kalado. No. Lle- 
van su pretcnsiufl todavía mfiaalli. En su Innoble prop<^iito de pro- 
pagar y ftcnei aliiar el cisma, han etapeudo á verter la lUea, de itna 
toaMAKi tergoHiattU p vergomasa, entre el jü\go seaciilo. que ca- 
reeedeiBstroccionydesnftGiente dlsoeniimiento pon dislioguu- I4 
verdad y la importara, qtte íot cúmáticoa lomot nosoOxa, ¡/ etíot 
lorobtttienlej ai Romano PorUific^. (lallar anto nna a)wvi:recJoa tan 
lurMica como atrevida, serla on «-iinen para «1 clero caltMloo- liiiar- 



— 2ao — 

dar ailencto antd ana fncutpanion Un li urot) lauto oomo orsnstn, aeria 
oaraotr de oaaviccioitcs rolígio;!». no teniendo valor para <)erend«r- 
Plas en Inuí moiDanlos rrllicoi. en qM m m» provoca al citmbau: y el 
íal«rao>tAlíao, ipMticnvmnTffrabaila cu su oaaeieoeia aqpiel toi7U>l« 
írrito del Profcti: Vrt milii. ^uia lafíif ul ctsro ottAtifo, qua aabe La 
I doctrina dn Snn Pablo, «n M «pMoia i Tito, quü di«e: í<uii/ entm 
[ tauili eiiam inobediente*, vnMUogui, fí acductortt, qiw* oporfát r€- 
rffui. áfícetUes i¡tU9 non aporUt, twpít lueri ffratia; éi eUrocatiV 
Uloo, nao DO ba olvidado aijaidla lubtíme mixima con-tinaada so los 
fkcelKMd* loa ApMolM. Ktejr vobis ipsU Kxwgrat virí loquinlf^ 
fprrocrua, mí lAdwxMt ditcipulot pott st. .. PnpUr quod siffilale: ul 
fclcro católico, «a An. qw tieae bajo su r>>spon«ilHltdad «1 sagrada 
Idopásito da la té, parasnciHtodiaydafonM, ]r(iu«por samivionuset 
I llamado á pronuiwiar SMurnto de H que hoee dioc y nueve aiglos M 
|vieii« rejütlando sin mt«rnlo d« genencioa en Kocicracion, «n hmhIio 
tía en owura y len«bro3a noche da ineredalldad dwnd* a« i>oa <n>ioni 
Ibaeer reirooeder. aba tío; sa voi, abandoMsdo «1 aUencío. para eoa- 
[ leatar d tan íomUhU impotttira. 

CoDociOBdo que talo aíD^na persona instruida, jr qae modiana- 
Inentoaepa diMurrird raciocinar, se alrecerá Dtogunodelosci^Wi;o( 
V'tísmátiau á profonr sBm«)snte blaafecnta dentlfloa: aaJ>Í«mlo el pooo 
|BobU fln que se proponen, llevando Im tinieblas, la ebaAisioii y la 
[dada al apocado eoteodlJDÚllta de las gentes sencillas é l^Donales. 
' que pnr su piisicion BMdesta y Immilda do tian podido sdiiuírir una 
' mediana inilruocion: lenleado presente aqoel preci^pto de San PaUOt 
tapUnlibus el irttipíentibui dehUor tum: cumpliendo, en Un. «oa na 
deber laeludlble, que me impone la sagrada mitioa que para con vos- 
I otros estoy llamado á ejercer, y pira que nadio gmeda disoiilpnrM con 
Ha i^oraaota aoeiva de aqodlo que debemos taier y crter, ttij á 
roootcataTi agttadio por un soorato impullo, é osa blasfemia ralIjriMa y 
\k HB error ctonUíloo. 

Para oonsoRUir mi hnroilde ob}«to no voy á valerme do eau aofUr 
I ticas argucias, do ofas luetAlUcas sutíleías jr de esaa incompreuiUM 
I «lucubraciones RlesMIcas que. ooloquaaiendo el cerebro y abramando 
[ U cabozu. llevan el mortirero veneno del error, de la mentira j- de l« 
t Impostura ni alma, «nrompleado y Ttcrandi) i la voEel coraion. NímU 
file eso. Mi prop4Ailo. aunqne noble, alto, doalnleresado y (¡eneroso, 
pues voy á tercer una de tas obras de nUserloordia, emrAawIo al 
|>Sn« no Mbe. es mactio raia aenoUto, es múa modesto. Con el t'au- 
tcMmodel p. Ripilda oo la mino; con ese precioso á Ine^timaUe 
I libcito qiu, con T d inirahl t cpnoitiún,.Miiipttidia. tods la dootf loa orÍ^ 



I 



— 821 — 

liana qaa dobemos mber y pracUcv ; con 6M pequeño resamea <le 
Teología, ooawlftllfiau un hooibr* pMw>ik)r, puesto al alcanee <le 
todas Ua inteligencias; con fine breva iXMnpendio Ai toda la eitMlUasa 
do la Igleiia oati)ll«a apost^ica roinana, qu« agTa<lablem«Dt0 nos ro- 
eeerda loa bdloa ¿ Jnoonles aflo? da la inftnela , voy i permilirinc 
fiwuiiatar á loa cUrígoé eUrnaücof de Ll«rena: 4l'or gm' á^bftnns 
tAtdteer (t Ut I fflnia/— Parque m Muesb-a Mfadre ¡/ lo manda 
JtaucrUIO.=^ititi casa M ¡gl«siaT—La rtunUm ó cotiffrtgaeitm tUi 
ion fi€te; regida por CrMo y *( l'apa tu Vicario.^jOití<fn es el 
Papa/'-EÍ ItomaHO Pontífice, á, quim todo* (Mtfmo* tatera obe- 
Aienelit. 

Púa* bien: et Honuno PonlKloe, á quien lúdo« dobomoa entera «be- 
iliMicta; «1 Vtoario de Juaiicrifto, ipM rift« y gobtorea en ei mundo la 
Igloia d« Dioa: 6l Doetor utiíTental. «rIú ctiya awxusta 7 viMisranda 
[■niiifta f» liumíllao mú,%tiA<lo»cl«ntoaírnl\QBaíi,iÍocaMliri}srrnie¡i- 
la , ««parc(<l».t ¡lor toda la redouilex il«l globo, i qaU» debemos obo- 
éeow porque I» iiiancl» Jenucriato, baluiblndoentaBala04M)7r/ti?MM, 
y Inblando nos ha mandudo, con toda laplenitnd dcsu potestad jertir- 
qoici qoo *obni no«i>trcs qjoroe, que en todo lo concerniente al ór- 
Oen espiritual obedffomat al Rmo. é ¡tmo. Sr. Obispo de Bada- 
fot, como nufiro propio y leaUimo PrHado. Mgunos (aunque 
pooM) daw«<'<''idos cl^rii^ lian d*sDbodocÍdo lo mandado por «I 
RoMano PontUlco. rub«láadow ogn otadla y «cándalo contra su so- 
Imimu aotoridAd, y nomtrof hcino» bumillado nuestras frenluí xacer- 
jotales, acfllasdo y rc<petando sumisos aqael sabio y acertado pn- 
Mpto. Ahorabi«n:j-:ialt'n !ionli>scüiind^tcot/jiaioa.eonsude8obodi6n- 
cia, ooasu obslínacion y con su rebeldía, 4no90tro«, con nuoAtra soml- 
Mon y «oatamienlol 

jPeoa y amargura causa empeqneAooar la cuestión haala «steex- 
tretnn, paubastaelMotídocemUDCoateslarianáDiiDamente! Lofcls- 
naíico$ wa ¡cudetobeití&Hc», Uaríóelde*. Y ti no. decidme: ¿qnéslf- 
ni4ee. qod quiere ileeir c<f»M/ .SeparaoioB. ¿Y qutéaea son loa quA 
«olnDlarininMile m han ««parada de la, verdadera lKl<"<ia y del Roma- 
ira PontilíiX': vojotf^ oon Tueelxa rebeldía, 6 nanalVM ocm nuestro 
(•mnocimieoto} Claro y evidente es que aois vosotrM. lAtfgo vas- 
olrofl. por BO úbed«oer el mandato del Roiaano PontiAce, Hutlriento- 
oiente *pri>iDDl||ado por loadlo de la Bula Quo graríus, 1» habéis 
iqpafvdo de b venladera Iglosia; por s^nraroa de la verdadera Iglo- 
Itá, deaobcdcetendo i su legitimo repi'«sentaiile el Komano Pontittoc, 
os habéis iwdio citmoiicot; por balaros bectio cittmilkat, estai-t 
tKeomutgaiiot, y osláis eneomaiífMto* par qoieo tiene indisputable 



— 222 — 

potestad para «lio; c« decir, ealsla «xduidoa de la vertUrtcni IgX^t 

,qiio edo ijiiiore decir txvontulffod^. Van ti« •üODipreBilúr y nli ' 

'«xpUcjr estn» noeionei Un cl»r» v fitiaemti», w Meedta Uner mnclti 

ignornaciii on M «atoiidinií«Bto A mnohn per\'«r«idjtd Cfi d coran», "i 

unlnt ooMs rt la tox. 

No qnJoro, ni «» mi inl«ncion , inferir una ofeau i aw* <li>OKni«Ía^ 
dos cWr/jotcimwMfco*, 4 quienes oamiuiIoMo un mi aitaa, ixinini 
soparindoso d«l camino qtM n d«lier jr sn minístorio les traiárn. h^l 
traído la perturbación A la loRittdaí) y 4 In e»mnry!fl , la itiIrin'itiflJ'lKd) 
at sanlujrjo dol (wíardonniirtiRO, >■ el d«Q«(MÍAp> v In ditd» A 1»* con 
«iMCias de toe lióles, ehgiéadose con relMldla enjiicov del M:Ki>tr 
■Rlvereal.qno'deidGla angost» Cátedra de San Pedro )«k instruyo, 
«n sujwríom d« un Padre bondadoso qao con ¡nocente f candil 
seorlsa en hu auterJiada* liihíot habla il nuflMrnxoiMí. rebnun'd 
ellos, con mi errar, coa aii oflMeaoion 5 m dewbodiiMida , prmt 
«Idoe i «n cariftosB \oi. No. Al llamarloí c^wnífií-rtr y ^.t^-fimutjajtnlf^ 
M porque no encuoRtro on lodo el l>íceionarin do la ca-<li»i k>n$ 
efpafloh an nombro Húmico qnu, ettaodo on relación con so propio < 
genuino m^niiieado, otpreso ta Idea con méno» diiroza y mis prapti 
dad. Al contrarío, mo cont|nitvzco do m error, me dnelo de su extra* 
Tto, T on IoiIas la« vera* d<s rai atmn, con lodo d aredo de mi cora* 
son, cleK«rIa qao, nbrioiulo m* «Jim ú I3 radiante y «spl^ndoroía Iw 
do ta vuiNlad, vengan, deSpnee do un lineoro arrepeotimieoto. al rimio 
de la Iglesia catAliou del lua nunca , Jamia, por nada al por nadie 
debieron flepararae. y esta Madre iMndadesa los re«lbtrá olra ta, 
haxla ooD gozo, ea sus braxoamateroale*!. 

VedaqnI. felifreseadela parroi(uia de Santiago, ved aifut. Ade 
todo? lie Llcraaa, ved aqnl compendiada en lacúnieas pr(»i^nla<i y < 
senclDlsimas reapaailaa toda ta doolrtaa teoló^loa y canAniea aceiy 
da la teoría da la Ij^Mla y la autoridad del Rotuaiio PonlfUcu. Ve 
aqnl naa doctrina y ana auaeAanxa (jue, por ser eminen lumen ui catA-'^ 
licu. D» ae han puetto en dirda ot se han ooiilradíctio, en el li-axcnrw 
do diox y nueve siglos, por utngen (lUfiaTo, porninünn tisúloiro. ] 
ninp>n mionista, ni por nintrua hombre eminente y pMi.tador <ivé < 
«atólÍM) w pnwie. Ved aqni lo pie npr*nr|¡i!io.* y namamM ta la ín- 
fknctaen loapecbosdenaeatra.4cali^lim.4 mnrlt-en. Ved aiiiil, en llñ, 
el precioso lí itiesUmahle leffado de creencias rc1íKio«a$ <iiib como 
bueiMR hi>a9 nwoffimos de ta moribunda bocn do nuestros queridoe 4-i 
InolrUtoblex padre*. Que no deis oído á la raenlira. que bo oa dejalií 
atiitiaar por al error, ipieno o^ dejéis Mducir por la Impostura, (jae 
aoQMmia intaeto el piadoso legado de oreeaoias ruligiodas que hen»- 



— 223 — 

disteis de TOMtrM padres, y qii« no olvidáis la di>ctrii>n c'rtttiaiíA qae 
M wtcntrío, porque la sprnidlateit d« booa de vuo^ttm cat6licaii 
madres, ea lo qae encarecldainent« os pide, en «tto* ntoniMbiB jnra 
todos de prueiiB. por bs antrniaf nttaerieorüiiMu de Id Inmaculaila 
Vlrgea de U liraniidj. vuestro propJo, legitimo y verdadera car» pliiv 
T<)oo.—Ldo. Juan df Dios García y Quintana.— lAcrean v Julio II 

H Hai^eBX» Dueitro el precedente documoRto, j nos adherlmoM á su 
V oooleatdo sin rMtrtCcton d* ningati Ki'noro.— I.lerena y .lutio 11 
■ da 18TJ.— Rl venfadüTO y legitimo «ira propio d« Saata blavia d« la 
Üraaada, Dr. Stnaro de Átáay.—9X apcHan mayor de San Jtian 
ÜMtXxAA , SitxM» OoHsalea , proidiltiwo.— Bl oaadjutor de Santa 
Uarta de U Oniisd», Jban ilarüa Bedio, presUleiw.— gl coadjutor 
da Santa Uaria do la QniDada. Jutian Sabido, presbltofo— Kl coad- 
jutor de Saaliago Apdstol . Diego Sancfu» . preabitero.— Rl onpellan 
decano da loe Bcaellciadus de Santiatto. Üanirl Catado , fVmt\UlF<t. 
■Joaquín Sabido, presbítero, capellán hcnellciadn de ^antlafro.— Md* 
.rimo Sabido, presbítero, oapeJlan de Sati Juan ilnollaia.— JuaM 
Ruíí, presbítero . capellán del eonvento de mliKWsaa.—AffUítin Só- 
árigues, fmÜÁXoro.—Muauel Vega, \fr*9\>i\t!To.— Antonio Soriatto, 
pMebltoro^— JnAJwo iluHat, pi-esbltvrú. 



I 



IHPORTANTÍSIMO BRBVE J)E SU SANTIDAD CONKIHMANDO tA 

nOOtfOXIOM FCLWINADA P^R KL SKT^Oa OBISM IlX BAOAJOZ OOm'BA. 

nusso Y oox»oftTSii. a&uÁricos uk llkrkka. 

Obispado de tiadajoi.— ^Cireolar). — SeDor aitra de...— Mí eslimado 
Mkor cura: SI alguna duda tuviéramos do la recUlud de nuestro pn>- 
OHlar «a «1 itrave y leiutlble asunto de las órdenes mililsires, deeiva- 
oeterljso por completo al verio saocioDado por aqiMÜ en virtud d« 
toyos nañdato* «oberenos Tenlaioae obrando, y de lus cuales no podía- 
oías a^nramos. sin fUtar h nue^ttiyí deber de úbispo y de católico. 

Ante la rc,MLiciu<t de los tristes sucesos que todos sabemos, y de 
iM qos aqni no hay para que ocoparse, jus^nmos oonvenieote poner- 
losenoonocimioaio de nuestro SsiitlsiTAO Padre, por medio destenta 
y reepetoosa caria qou le dirigimo) ^n el mea ultimo. Ha se hixoosp^ 
ijir. por cierto, la roipuosla que acabanaos de recibir, y que noe aptre- 



doramos i pabilcar. tlcnoa tío U mlsprortindantía&ieeiOD.porlaBlta 
lionr» qn» «n ella «ú nos ilíapiíDU por el ínmorUl PonUOco Pió I 
OigaoDOsalwra su sotemneé paljibraa [\y. 

«.\ naastro T«n«nible U«raMiK> Pemaiuto , obispo de Bailaos. 
Espafta.— Pío, PajM IX. — VenoraUe ilenuano, salud y bentlícion 
Rpo«Ulti<a. . 

>Ouaiito mayores son las tribuUciondS que noa aAigán, Uato M 
majror el Mntímionto cun (ftM beni09 sabido por tu carta, fecliaija 
el 15 ilel pnfa<to Mayo, qiio el te nlenlo de f^bemailor edeaiásUoo <Iel 
priorato do San U^rciM da Í.Ma, <pie al bnor de nuestrai E^otra-t 
apost^liiMd Q'tn graoiía quixlú «piimUto. ba negailo ta debida oba- 
dicncú i las misnina Lotra« auMtm apoatAlICM, y aca.<ianikjt> OOR su 
rebeldía y obstinación an nnva ««cAiKlalo i loa deles. La apurgu*. 
pQiw, qu« por nata bccbo bemoa experimenUdo, m ooit aumeala.n- 
bieDdo qaa por la detestahlo temeridad del úilado presbitcro se ha» 
hacbo DUiohaa «osas contra razan y jusUcia, qtte lian excitado pertur^ 
bMionu en loa ánimos, y á stis mísarablev impaU»* no ban bltado 
cUrigosfue. con itntnsentímionto tuyo y délos buonoJt, lian Iteebo 
eoBdloauMCornuBeasutofuenilnd, no tomiondon.ii servir ai jefo de 
UrtMion pnra onjtalkiral puvbio fiel, haciendo correr ÍÜKaM voces y 
tiegaado lotta nezar La cxittoncía misma de auwitras Letras ap!Mt6- 
lioaa. N4a, naorablo nomuno^ no podemús oMfoos de reprobar oaér~ 
. sienaanto en «lUs nuestra* L«U«s que te «aviamos, la tan indigna 
eooduota del sosodiebo prosbitero, y do los que le ban seguido oono 
Jefa, y i la vez haeemos aabar y consUr qMCOH todajiutlcía la has 
dccL-irailo lijía'lo con Uí oeosaras edasiástioaü, y do corazón rosamos 
á Dies Omnipotente que se dijae ilnmlnar id enteadimlealo de ese 
prwbltero, qao ae ba c^utiluide en piedra de otolndato de loa Heles, 
á fia do que, coaii Je randa lort treinoniIiM juMÑiMdu Dioi, y arrepaati<ta 
de su oondocLi, vuelva al camino del deber y no tarde en mirar pnr 
*a salud eteraa. K*to tgualiaante pedíme^i 4 Otes también para aqne- 
lloaquoMliand^adoalaeinap.iMndequoi prttsUndo la ilutiiila ob»» 
dleactt í esta Silla apoatólloa, se maoiÚoMen do buobo niini3lros de 
Cristo 6 hijea deles de la Iglesia. Goitflamo), venerable Jlennono , que 
los qae están en el error, por )o« eslberaas de tu celo y pivdoneia 
sseerdoul, lian de oír conb^navolancía esta nuestra voi, y coa sa do* 
cUidad nos proporcienirán el oonsiulo de ver alii complobiiDonU res- 
tablecida la pax criatLaoa, el 6rden y la candad. Con esta nperania, 
alentaduii en el SeQor, oa damos may areclaosaroeuto y d« oora^teu la 



ti) SUfoimliDM al Uito laUno. 



— 335— 

baadicftm apostiMlcti oomo pruoDa deiuicat«D'rtDgcikr.amor á ti, Teñe- 

nM« Rérmsac, yátodo él oleta j pMU« Üti eonOBdo ^'ta cuidado. 

DBdo6BRoaiB;«ii San Pedro, dta dl7 é» Jonio de 1874. Afla rtgMnio- 

ootaitodonaeet»iiDBtlfldado,t-Pia PP. IIL» 

■■■ DMpiidadd'laiateBtaiactara dsl tdDerando dooumuito'qne pn- 

ebde,Just««8;iMiar-adra,qaeiDodUemas por QD instante aoerqadel 

■^ «tgntto pBTBOD^eqne abi h* oxtirosá, ¿ quiáses as dicige jr l&razon 

-pDrF[Uiá.íotaae; 7^ veranea oómo la m^jesEuosa d^om del anciano 

vaDcnMtfqnapesideJuiitoalt^iidoradá Pedro, aboargfldo per Dios, 

come ^tj'degularal oíbuÍo por Ibs'Benderne dei bies, viene d brillar 

ta'RWktra menta 7 á'raiotiaF 00a ella «D ituastro coraaoa, el aaeorto 

- •DXTO'de'ai'TOE^Tor da mHdry de caaqte3K>ii'y<Ie temara. Forqaees 

U TÓsMivpfeow Pastor de' iM-almn, del Doctor nnlrereal: da los 

'Mtibid*TOaQrejvBte8,deIMáe8train&ltblei qnea Jesuorlsto eaoo- 

■áDDdánrla'Mpédial vigilaBcta'dAlredíl dlvioo^ifla de flonfirour en 

Ib féá-lU««aJBsroerdercta,'ptontttiáadold«u.añatenciaÍatIefeotiMe: 

Sciffatrí-ptoteittnpnd^latfiásitua,€ttiíi aiiqíMndo caaoertuf, 

PDrle*eeSB9iiiibLaon;gr«i manera, seBorbtira, q»e algunoB de 

los leg{tlmaade9deDdletit«stte.kM grandes héroes déla £í en. el «oreo 

iáa loa tlertpbsr dft'aqaeUas qsej-dáciles á los covladM del cielo, aoo- 

Sieron coK iastiirada enbJtsiaaolD la» pelalvas de «alwi, y Kbrelos qaa 

Jtiafe eáy6UnfoaTnancha deht^eataata, áaa i preaencia del tirano, 

ItreBríeódodéitamai! genvobossu aHagM'ántai qae Qtltar drsuxH'eeD- 

mám , sean hoy metÉni de dadconaoelo y de^astargupa para el eoatris- 

Yadtf ebraéon'del nlqof'de loa Pootlfloe^ Sisi dbda iqn» esoe poooa 

~ felJóalMBtattlndsbaatólíea'B^BalkanirtTidado qna.per «19 yeoas 

* ««tim la'saagpo db los qna an Kioea, Toledd.'Coj'MA (purenneirecuei^ 
* «^dal periodo álgido del deoaintiotite'enr^»o),TreBto, r periiUiao 
~ «««I Vatiaatto,IknraFon siempre bu a^dientfl Cíhaatael pwnto de ai- 
cansar tá eaúcltin «olemne de la I^e^ia nnitereai: Testigos irreaon- 
lilee son de esta TsrdddloasnbliRiaidogBlaadeJa infalibilidad ^ de la 

* teñaedlada, ImidoflteDinBlhúra; 7 pcve^'ritusinQnietoi.d ínDora- 
- é B wia tal ctóipódetadisoasiotií pero-qoeidicbo «ea de paso, e^as 
~~ dM^raadMasdeelanoiDnea airíiaroii^pu^ decir muy rito almando 

lo qne es la tradicional y pura té de los espafldea cuando se tratade 
anádliflaitin-d'lB GAtadna de 4>e(ftv. irVerdadicS'qae'aopodiaa obrar 
'"dB'Otta'iaaáets'Ieaqae'aa'pnclan da 9er-tiyospreMaot«ade<Marfal 
Ahora bien , mi estimado señor cura: ai esto es ana verdad:pva 
todos, como no puede menos, fuerza es confesar que la conduetn de 
eac« pocos hg 08 Je esle suelo siempre ñelhabri afectado sobremanera 

15 



— 28IÍ — 

al gc&a Pío IX , (lac no podía wporar Untn obcococion , rMütoncla 
Unln. P«m lali, miamulo soOor cnrn! no debo on verdad «Ktnftarno* 
oonilacta »ii)<^antii ante un ratiado cuya soborbia nya ern delirio. 

l'or USO. al dirÍKirnoa üu auloriíada palabra por modio do U Ehila 

Qmo ffraeiH*,qai''Wnya coiutittiirw en jucoo* del üaontro quo le> 

['Isflruy*, y uipvnorcí ai Padni <iuc li» liaUa, ivbusando pmltr 

nMiw A Ru cantkMa voz, ne^ndote boy el daroctio d» raUrarlea las 

' imiAiaM «tpociales qu« con mano geoeron ayor !*« otor^ra, y ijaa- 

riundo, en Ab, subordinar al tiamano íidmen U acción iailepeiulient'.' 

rocibiila da Dios para el ¿oblarno do su Iglesia, sin más nun que la 

do no Itabcr pagado por «1 aovoro taioli do ana sooolar oancelarta , la 

pilabni emanatta dol centro de la ooldad catAlka. do eoa centro can»- 

titiil'lo por Jonicriato para qao daailo &, aia ningún tradidonat ob*- 

ticuln, diríjtiesea sn ropmentantes on ta tierra In narocíHa do la 

l'lgloña otAlioa. Asi !o atestiguan oMlumblímeír piUbraii: Sicu*mU- 

lUm* PtiKi- , tí K'jiy miOA TiM ; guníia dootíe omn«» gfMtUM: miñón 

eoboraní y ^nn<lío<a, mi renonüo aoflor cora, quo si ba d« realiar 

m obra dg r0^on3r9L;ínn y do vonlnra. ha de aai* «mancipada de todo 

'poder i[ua no aea el do üloi, y sin la previa oenaura á qus se la quiere 

t nielar, siquiera en e)la parte se la oton^on iipiales doreeliod <|uo al 

'error, que. ánn el mis extravagante, viene obteniendo «arta de 

'Vecindad entre nMotro*. coa ana Indepeadencii ain llmítee. 

Piílamo», pooü, i Dios, mi anudo joftnr cora, nntendo Mi nuatros 
Picstnc) A }u* lie) iniínirtal Pío IX. que Ilumino l>i ínlelixeocias de toi 
|-(|ao hoy lo dosobctluiten. rebaUndo«e ahiortaniRitA c^ntrn »»% acuer- 
I do«,nslconmlaMdeai|ui:Ilcaotroei]ne, queriendo ain duda <»lioD»3tar 
I lo quo e« impaaible, no tomea «I predicar obediencia al Romano Pon- 
'ttfloe y formar al rolóme tiompu canta comnn eon lo« (ñsmálicoe. Que 
^todoa eilot reconozcan vn patadoa orroros y rnelmi al amoroso 
•iwfCaitodennaítra Medro lal^leaia, para darla diaode tilori.i. doben- 
'diiHon y de conauolo, oí lo que deb«ñDos d-uetr. Fí'/I.' Fiat.' 

Y á Ifn do que tan »anta:i nspiracionoí se logren, rogamoe i V.. 

eoor nnra , áé lecltira do esta carta á ose virtuoso clero, baclendo 

circule entre los Adas, i cuyo efecto, y pan l^ilitsr la liitdi- 

sncta de tas tetras do Sa Santidad, se publieao oo latUí y ea oa^ 

^(etlano. 

necotneadindMe una vea mis á sus oraciones, se reitera do V 
Inuy de veras afectlilroo,— Kl obispo ds Bxdajoi.— tudajoz 3 de Jnliv 

lint. 



„— «7 — 



_EXCOMr,'N10y 



ITORIA DEL PBKSHITBRO HKCRRRA. 



I 



TriboQ»! del provlaorsto del Hr*obUpiido de Serlllk. 

CJicto notificando lapri/mra conminación de exvomunioii maym- 
al prt'sbilero D. Joaquín Becerra ¡/ (Jwüimet, por rfbtbHa contra 
laatuoridad dfl legitimo I'retado. 



Por d lanar del prateota ba^o uber á D. Joaquín BeaeiTa,y 
QaiAoD», pru>Uit"ro, ux-ricai-ío A<¡ Villannara d«l Ariscal, qu« an los 
sutos flDO M tiigu;;ii un usto tiibunjil para Uernr á ofecto lo ronoitado 
por Su SaotidaJ i» «u BnU Quo grasiva, bo prov9ido el aiUo del 

«A(nu.—CoQronnc«on«I anterior dÍ«UnMO Osoal, y roediaute & no 
haber pddidu toaer cTtKtO U nolíllcacion pergoiuil i O. Joaquín Bdo«^ 
n y Qtiiaoao», pri:«bÍlcro, ux-vicarío do VíUnnucva del Art«cal, oomo 
«> < :> adto 'lú 2 del o^rricnU mos, hágasele saber p«r medio 

d>! jiie se iEUorlardn ca el Boi^in enletiátlico y se I^arJja «ii 

Im canoeitii do Im iglusus parroijutalea do Ollvarof, í>atilu<»r )a Ma- 
jor, Albaida. Ca^illiíji du la Cuesta, Ca^tiUtíja do GutiUimt Villa- 
bdov;) del Arisoal. al posible fuere, que ni en el tdriníno priteÍM do 

ttrw diafl, cnuUiloa desde la íosereion dediclio oilrctoot) et raí)>rÍdo 
Boleiin Kltiiátlicfi, na sa aomcte ii cKta jucíHliccion ordinaria ocle- 
Si as tica, «u íl»;l:irarj laourito ea la «licomuoloa major de la Bula 
(le Su Sanlidxil O^m (fr<(oiut. >- <fd la» domi.t que per »u desobodíonda 
jr priíccdimiotitu.* iiidiibiilon tuibiiite incorrido- 
•LllM-tfcc \t agrrvsiwndicnl» carla-úrdcn »l arrjpriMte de Oitvare*. 
Veotnpittiadolo, claco t^cnitlaru dol edicto para que as dj«" «■> Uü 
«xpro.«)das iglesias parroquiales, y entr^gueso tino al director del 
£íi¡tiii4 ectrtiasiico pata que tenga electo lo manJailo. V por e3t« » 
HvXfl a<i lo proveyó. lUjndA y Arma el señor provisor, Tlcario xonaral 

Í«la c4le arjabüpado. en la audiencia de boy liide Juliode l874,4» 
qwi cortilloo.— Or. MotirL-^Joaqui» Alvares, notario tnayor.» v, 
_,. Ycuiaplioiidii on lo uiiiü manitado, Iibro«lpra$cnt4quoserrirá 
^e ñ )tiO?i';ioi »^ r>i*iQa al oxpra*adu pre«bUcro D. Joaquín Bacarra. 
Oi.l)^itSevilI.i i IGd>tJiili'><I>i 1S7I.— Dr, D. Ramón 3iawi.—^or 
maa'JaJo de »J suAoria, Jitaquia Meara , ootarie tnayor. 



-^■228 — 



DOCCMIiNToS ' WICIAU» SrtliÁWtiS 'X ^\' SAiloX" ÍW- ' LOS 

PADIU» W.t. KSUIHARK) COXCILIAA tiR AALAUAÜCa BN EL HB^ bS 
ABÜÍL ÜL'tlIM. 

1,* S!'TO''?nrío roifo7/"íu- di- SalftmaHca.—F.xamo.Hr.-.—tea^ 
' el disputo de poner «.'n omodraiflnti:) il<i íí. H. I. ([ae ayer, iobra I» 
sUM lie U UHe, so prosenló «n't«t<! c«UiMn!Írnientn d« V. E. I. et 
!tc&»r gobernador ciril Jo «U provincia, xcompcülMfotM tupeclw 
polidn, ípsn (wmunjcar IS *iylen <jue ílpi«: ' '' " 

«Bn cumplí iuien(o de lo •liitpiíivlA pwol (gobierno 3o In rcpdMíc 
ordonflnda tp>e «r d impi-oroffAblc ti^rmiiio úo tcrcoro día so «blIuaM 
A falir ilBt territorio de ta Eonma A !«> SMttitas <(uo mídnn ca la 
Titicift dtí nu mando, y teniendo en cuenta quo la 'ipinioo publica 
|- ftnia anilniínuoitinte tamo taleí ientíÍM A tos qao dirigen y se'tM 

cnoantadm de U enulUn» on ese S«minRrío, tendrá V. por notl 

[• la expreMda frMen il*9de el momento en qiic lo sen entregada ta piw 

«ente, para 1u« er«ctos que so provean do) eiarro<:¡vmil tente pa$aport» 

' (odm aquellos á quienes aleania la disposición de suí^ntarse itel (er- 

■rltoito «panol. Bea«ncone«ptod«pronMorA de cualquier otro barrio 

- ({lio ttes6mp»nen dentro de ese «etnblocimieato, haliituii A no «n el 

mluno.— DlM piarde á V. nmetios anos.— Subnuaea 1.* do Abril 

I' do!f*74.— AíflJtiWí (ÍMiyfliiíi.—Sefior rector del S«niinArio <!0Cicill(ir. 

titulado Colegio d« los Joauitas de Sahmanca.» 

(k) la filial se desprande que ta ilnloa ^^uki por la qno iv nof rntl^^H 

DuMtra Mlida do ente ostaMee límenlo e5 queia opiDion ptibliea sefiaVV 

unjuimoraente como JesatUs á loa que dirip^n y xe hallan oncargados 

|,-dela6iv)eAai»a«n «Ata Seminarlo. Protesta respettiostmcnte, de pa- 

>U)ira,qae uo no |iari9Ria eMa enii.ta aaflci«nl« para nnistra salida, 

|rport¡nebabitntno)cr<>t<t odiAcm como dependientes de V. H. I. pattt 

. ctimplir ÍII8 OráciM bajo b garantía do U lej' coman, i Ir etial no 

i hornos (altado, «efrixi ttnH^iitti ul seflor KOltcmiidnr. pidiéndole so dif- 

^aa»a ictirmo on tptA habljwos dullnquiílo, li lo cual tne conteatd que 

«a misión M mdiieia 4 tianor cumplir tn preinserta drden. de coya 

LcotraiFQiiittA mdbo, '|u« Armó «1 vieoreetor del eMablecimtianto, 

Santiago Sevillann, ooma V- K. tiene onlo nado. 

Dios iTUaPilA i V. F„ l.tnucbos aA«t.— Snlamnn» i dé Atiril 

de 1S74.— BMaal anillo do V. R. I, m *t«nto y np«BÍonado soWidOrv 

—JuíM Bamiíta BombarOú. — Bscmo. Sr. Obispo de esta diúoea». 

i.' D4 la cointtnicaoioa 'pw antecede, niwítro amanllítrao Prolado 



— 22» — 

4jiÓÍiuiiediBtoni«atc li«sUdoálxautondiKl superior pU'ilUedat&pro-' 
Ylocia, snadieodo: 

«Al trascribir á V. s. la oxiteriOT oomuDÍc>cJon (itol netior rector 
dol ¡{«míiiariQ conciliar do c$U C4Udad, d» «sla te^ta, y i]ii(i ubra en ol 

tex[w(lion(4i do m nu»n)i teo^ Umbion el d^tier de «xpoiierle, como 
rseit otra ocasúnouniRittél «ea s9l>f«rao de provioeU, bojr dol 
digao arff> d« V. S.> qa<¡ los tatdilrdtiet» y profesoref do mi Scioiiui- , 
rio «on todos sacerdotes nombrados por vaí y piMStoi bnjn mi inmo- 
(Uata y «xeiualia deponikaiün, sút quo i«; le-^ pueda cotutidcnr como 
Ul«8 JeMilt^a«ninlSániiasrio, devtiuHl') lioimiiwntoá I» iiutniccion 
educación moral <r ei^ntiilca del cloro mcuUr: por lo qm nio^ 
V. S. se iigoie eRtinufio ari y no UiiorlM por compfondktofl en UÍ|, 
que se copla. K^Mro, pue«, «tu U aoiabilldadda V. S. qaeno 
.iMdfdaí la« raxonus uxpi»c«tas. coniitituyitodoiiie da otro 
caso de tener ()u« dejar alMndonntto U oiiMAniiKi de mí 
clin f tcstüairiilAt ea itua ''pncí avaninda ys dpl ctir^o. — Ilio«giiaFr^ 
ie i V. S. muclioM aAo«.— SiilxnuLDca i de Abril do 1874.— Fii. Joa- 
QCUf, oUigto dt-Saiaman<!a.—ít. S.. Bí— SeAor gidnriudor civil de 
««> proriiKia. - 

3," Oohiírno civil de ¡a propiucia d^ Salamanca, -~F.\<x\enX\~ 

itaoé lima Sr.— A tn nlonlj comunicación do S. E. I. que acabo de 

DKiblr, fecha de hoy, teti^o ol «evtimiiento de manUettvk que no mo 

<* dable en manera al^na acceder í, laa indicaoion«s qae respecto k-. 

i** eatedriticos y prolbsoras del Seminarte de e«la capital «e airve 

^tucBMi V^^ i>^ QO" i>queIlo« M hallen dedicad!» i b eoscAJinu j • 

*taitikBombrs(iii«nlOileS. B. I., poeala ónlendaKiIidadel Umto-i 

*ücipaílol es oxtensiT.i pan todos los gtie csUd oowldenulos como 

"'«Dito, ti biea taiDonto. como S. & I., que baya de «uspeoJerM la 

tutnuxiuaqiwendicbo Seminario fe vooU daodai Ujnvcotud eata- 

ttim.— Koi ^urds i S. E. I. muclUM 960a.— SaLtmaaca 2 do Abril 

'*lel^4.— l/iAUfJ Omq'i'M' — t^mo. é lUue. Sr. Obispo de esta 





4.* oaítpodo <t« SafaMKUtca.— En vista de Hu atenta oOmunica- 
' vioo, fiíclu de ayer, an la cual n «n'iú Y. s. manlfeslarnis qne no 1« 
néakle en manera atguaa acceder a lai indiioaclonee que le bica rea- 
pnto i 1<M caleilriticoi y proCuereíadel Semliwrio d^ eita capital, be 
acordado aruilíral K\citK>. seflor preaidaiitú dol i'oder ^Mutiro déla 
rtpáblica en dem-tiuU de juiticia á &vor de lotí mismos , por lo jOaal 
*.á .V.jS.lfii«ii.l».iui^bn(daA4«|0»ii4ac.«aiSW4K>)«ntaHN9<* 



— im — 

d« Ix orden ijuo niteuyúe añ tUrrié cofanaicar al rector d«l «sjjifila^ 
cimiento, Je 'lu*; tai ol impniíoKaV.o Mi-mino J.i Urwrtn <Hs «klln-ait 
del t«rrílorIo do ta (Ii«lu rcpiíblici. prótcitando , en cato «irtrírk 
camnrcspetaoniiKnitelohi^ii, «ontra siiinejatiti.' ramilla. —DiMguar 
á V. S. muclifls afloB. — SalamaiKa 3 de Abril á« I8TI.— Kn. InKQvt 
oiítpo de SalaiHanca.—í>. S. B.— Selkir golMrnador gítíI do e^ ; 
vtnel». 

5* OúNer»« cí-'il (t° la p'-oníi'ííi íi^ SaXamtufa.—F.xcmp^ 
limo. Sr.— Acabo áe recibir la atenta comanleadoo de V, R. I. de i 
dii. en <[»(■ me participa sn acuerdo de acudtr si lixcmo flúflor ] 
dente ddlHMler ejecutivo do la república en denutnila déjaatlcbftl 
vop da los .remitas catedráticos y prore9ore« del Seminario de esta 
píUl, contra la ¿rden pormiauloi-iJnd comnnicadj enl •r' ■ 
rectordül eHtnWcíiioii'nto. dociueeii el improro^Wa It'mi : 

jiasalk'mn delttírrltorio de dldia república, j- me mega rnaníU 
^plMder 1n fjeeiicioa de la inijnia. Reíipc4>to a la primen parte, nada td 
gD4iiw eijMner, puesto qne V. B. l/tia hecho awde un deriKltoqUo í 
oomplaz^-ú eu reoy ooeHe: pero eo ousoto á ta ae^^nda, crea V. R,^ 
i|ue siento muchl^cao no poder oomplacerle roamlaado su^píndorf 
«>eeciet6nde U4rdeoc4t»ds. contraía cual protesta también, en uitoj 
itu mi* pwfiíoto derecho.— Dtos piar<le íi V. E. I. miwli-js alio*.— Sati 
manca :í de \briii\éifrn.~yranuel Qu^ana.—Exano. itllmo. 
Obiai» dd ostfl diAcesíR do Salamanca. 

A* Obiirpjíla df Sa¡ttman':a. —F.xcmo. Sr. : FJ jiobnrnadorrii 
da «fita pnivincfa, coafMiado aatcayor. dijo al rector de mí Scmlns- 
riti «itii-iliar de «■rta niu^lsd lo que «ifnic; «Eü cumplimiento do lo di»- 
piM-ítoporel K<>Mi>rR<)do l> rcpiiblio i>rd«aando fjiM en el impm^vw 
xable termino de tenicro din «cob1iK<M 4 MÜr del territorio déla 
iDt«raB>ili>5JaimilaK(p)« residen en la provincüi de mi mando, f tenien- 
do en cuenta qne la opinión pUblim »«Aatn unánimemente eomn talo* 
JiMuita.i i toi (l«o diriseii y so hallan cvjtri^iáin de li cnMftanM on «se 
Sominario^ tundri V. por noüllcnda la «xprc^íada 6rd«n doiuie el mo- 
incnto en qaa le sea onlPOirsda !a prcacnte, pira los cftctíw do que sa 
prorean del eornwpnndinntn pa.iaportetodo<a<p]ellos d quicfios alean 
la diípftsicion do aoMnlarse dol territorio eipalVol, sea eo conc 
prottoor A de eiuUiiiiora otro cargo r|aff d«*empeBen dentroifo' 
c-ítablaciml«fltOi Ibbiten A tiu en el mi»mo.* 

No padomffnof dn íiirprendcrmeeítciior de íemi'jantfldispwirion, 
; omitiendo toda ctaw de coím-ntaríoft, me dirigí al cipreioido Bancí»- 



—231 — 

•uTio rof Jndole luvi«ra por'ÍM«inipi-ondi4o««nU nnonciooflda orden 

«offigMbajo mi iomodiata ycixclusjvndúpondéncMpara U Irulniccioii 
y edaoacion moral y cionliltea á^l claro wcuUr do «sla y oCrat lüó- 
easis. IUb sido ímitile^ Ekcido. 3r. , mis codumaictonvi eoroa der 
estoaatoridsd snporínr civil para «vitar seoMiJaii te golpa, qu6 l)«ra «1 
lato y daaalaoioo á iqucIlu ftoiUias 7 luooasIsnuKJo á ta mayoría <!« 
I09 faabitaotea da «sla población, y no podrá m^noa de producir igua- 
les ef^toa ea la do U proi-InciJi y do toda K^puA* cnanda m h»ga 
pabltco. Colocado V. B, «n nn panto desde cu>'a altura contempla el 
Arden ^nera! dd listado, cnvas rieadu tieito en sa poderosa maiM, 
W podrá iDi^nos de comprcodor la verdad de lo anterior meóte manl- 
ftabJo. por lo coal rue^ á V £. m diKiie lomnrUi on oon^íderacJon y 
Mandar quadesln erecto la pnMltadaúnlon, padiendoaüogarari V. E. 
ipM los pratoorwa de mi Semtiuirio, U!}oi de coiupirar contra \at 
po4«re!(oonalltald08,aon la m^ segura garanda d<^Mrd<Hi y de la pez 
de qno albrtanHuMale dutrulamoa ea esta privilúgiada proriacia, y 
qn», laspiriadoieenUi iiutctMcianet del Prehloquo auMrího, pra?u- 
na fomentar con m palahra y Qjcmplo. — Dios fruard^ á V. tí. miMbos 
ahn.— Salamanca 3 do Abril de 1874. — Fr. Joaqois. obispo de- Sata- 
manca.— D.S. U.— Bxono. seAor presidente de) Poder ^eeotlvo de la 
„ «ya blteu 

^^^k;' EJftTilO(lfoperac(one*dfX Sotte.—E. JS. fi.— Rxcmo. é lio*.'' 
^^^ko H5or: He recibido la comuiiiocioit de V. E. l.<K>biyili»pirofo>! 
^^md«e»í!emlnaria concillar, y en vista de cuanto cuellanuma- 
MAatA nw dtrtio con ei'.» lacha al Gsomo. seUor mliil<aro delu (lober- 
■Kion ILtraíndole la atención aobre osle asunto, y fef^memUndole 
•Ooaxncnte rjua ai hay posibilidad de armonizar la medida general n>- 
laLiva ;■ loM JesiiiluK ooa loí desaoniue me espre» V. E. I. r.^^pL■«toi 
qoa contlniton purmanecleodo en wa I09 sacerdote* eneargndoH de la 
tsaífianu on a^iidl«stali(ficÍmi«nto,tendrif«spacial»tislhecíon en que 
•ri M veriiliiM, piK-»la ([»» et para mi tlnnhtínia f[snintta la scRuridad 
^ne uo Trolado tan vírtooaoeomo V. E. I. modaaofcire la misión yeipi- 
ttta de paz que los in^in á drcbou profemres en sus instruccioaea, y 
^e«lloe cninplea con na palabra y «jomplo.— Diea guarde d V. R. I. 
Mdtee aAoi. Cuartel general da ^n Mjrgn 7 de Abrd de 1874.—^' 
AiMeJKo-ife'fi"iJM.— E\»io. s limo, seíior oliitp» de Salamnnat. 

h p«ur de ti hucna nm{!(>Ja que el Exorno, aéftor presidente del 
^jeonüva lis la repdtilioa dlspeaM i la< KeeUAa«< de nueilro 



— 232 — 

SDUtitbiíaoPivIadoá bvArde Iw PaiItm, liuU aliumi«> Im!» «'bUntdo 
■qnellsa el o^ttcto que so doteaba. 

[k»puiH de la uluU ila Im Padroj dol SeuiosFÍo, siga* hi oose- 
liina en «1 «sUUeciiiiroiito bnja la ([¡[«coioii 44 lo« uimivos «uperio- 
res y pioBatorM que oocnbrA S. H. I. 



RXPOSlClíMi DfeL ILMÓ. MI. D. SII.VBSTRE f.OliVARA Y.Lt 

rat LA. QtUCLk. DB MOa T DB U SAXTJ, SKIiS ArOATAUCA, Al 
DKUKACAS V VKNKUTKLA, ALC0:ti:iU|8ú,MAa>»IAJ-U(StIS íitSMJf. 
OKM,SAMaS IX 1S74. 



CUidadsDOB MMdores r JlpaUdo» i Coiulltuido bace Tciiit 
ttf», por noB dL*iMiisaot4a mlBcricordioea de ta Divioa Provldeac 
r^iiipo detaSinUIgleHfa oaMUce. y preceoLndoanoblipoda-U 
Caracú j Venesiola por Ui «uprdma lulorld»! áel Vioirle do . _ 
CFÍ<to, iot nlloü deberes de mi sacado miníete!' io. niuy \^o* de amoiV' 
gOMr en lul alta» el amor qae Uios miiiuo íut grab-ido <!U lo taá* ioUn 
d« Doastro si<r, y <[iie la lUliKionnos Impone como dulcex tanu 
flbliipiaioa hiele el pal-teo que nacemos, «qnelloi no biricrúD sínC 
»cnMvr y eonnrmar e^tas «troü: y al trabajar oamo 01ii«po en la ooo- 
¡*«mcioa de U (•' i^tiMíoa. de ta disciplina eel«f iáitic» y de la moral 
criMoui, JHMiervido del modo lute exeelente y eAeaa los int«rc«^<i de 
mi pAtrin. onn vtt <]De tale* coM« ana la« dontt toÁn preclaros que 
Dios pnedie acnrdar a las naeUiiMí, la ff^ranlia más nrme de Isi leyi 
4]u« láfi coDflUUiyen y rigen en «< 4nil»ci eootnl y polllMo. la (diento i 
toda proflpondad y do ludo 1>i*n. por la aubliioe beadlctoo i 
Santa Eaoritaní promete A tos puebloi qno tienen d Diospor euj 
Sebor Y Maoitro- 

P«n> privado bace ma» 'le trM aAM, por un doallerro iiOiwto 4 i\^ 
gal, del libre «ioreieio d» cM pacUtcoy blenbecbor minítiUM-ia: ata- 
cada por medldaaporienoree la bawmlBBiade lacoMliliicion d« la 
Iglefúi detfHíea de haberlo sidoenxuM derMhotí pnrlicularoíti com- 
proioeUda ya. por conslgulenle, la Í6 y la catolicidad dol r«baiAo cuya 
goarda me coiiSira el primero da Ida l>aiitore!t, vtoKO boy. como I'i^e- 
ladD Icgjtínwi ile cM Igloe^ s ooow mtombro de ata eociedad, i re^U* 
mar ante el O^ngraw d« loa repr^witanlea de la nación «d bvor de . 
la doctrina, praro^tíriut y Inyoa do ta Sania Iftlcsia, j de los intereeea 
««ptrítaMlcs del pueblo rcae/olaivo, para qno aean puortoa i salvo ; j 
vsogo 1 liactfHo «a oumitl i miento de un deber HgfOido y « mi^ra 



^^ —338.'- ■ 

■e«l darsoba d« reprewDtacloa ijus ta loy fuiHhiaaoUl <i« La reiiúblML^ 
' gamliía Atados los *enúu>l&iiM. 

Baoia&tú á Im kuehHMacamMlMjra coaira Ullberljid, 7 fueroa 
lU !■ [ft^tia. voBgo i renovar la >Dleinnu proltfiU «[u« tarante en 1 1 (le 
04iibmd«lSTS. 

PcrBUláimaqaí.prtncitMe por ranabkcer Is) KrMdeH vei-dniliM 
qMsmn do búa al ¿tmaho pablictxclosJástta», yqtM baniitUo,. 
talinwMiiMíal«fi(mculcadiu«n docusMotoa <y actos oQdolM diol go-Ai 
bwfiio <h|>V«BnBela. 

SoBAKtonuBvtaiDMitálaadelCristiaAismoqiio Jeaucristo, Hgodo 
Hocf Redentor de) cDuihlo, i'undi^ una Iglesia, etto «m, uaa socíwImIiI 
k TipiíUiJiil y viaiblí. <¡uh ddiia conitórrar y eoMOar la doctrina oalw-'.l 
^UitL^ Úl trajo á U ttem y diipansará lod liombras losSaioraiiMaloSf 
^Pqns Bl minina Inslitu^ú oomo oanales d« la ^a«ia y de loa xaitiUm- 
■ «l^olpictoaporsoiacrtiiolo: que dMdá«aalgleiüi de todas laapcero*-^ 
pttnaqiie raalamaba neceaarlameDte el carioIBr de la miaio» que 
laUa 49 diMemp^nir á travda dq todos loa sighu; hixola uiia, cómo lo 
}ida la r«nlad ,v lo exige todo to qiu ba de ser estable; hixola ind»-* 
(MDklcen La duración, coautasulMUta b liumnnidMlqnoliadeaalviirpí, 
btnb imivtf «al en Itexteonion, pvoa qm) debía iibnKar ensuaaaa > 
IMDalmpneUasy miaa; hiiola ialUiblean laoofobaiuca, caal MP-m 
N^Dodiai una i n «ti tu cien UniDadainantaaa'lasverdBdierasoocio-i 
Mid« Dio» y (lo »x niribuloa, del'iio[ul>re. aa orillen y udeetino, y 
ieluaitltipltts rdii-;iunt!s que liganála cmtnrsraciooalcoBolCrua- 
'v.BlooiniteosevidantoqníbiKndcHi Iglaciaünasocíodad pcrr«ctn, 
iihiaininlii iljiliniii iltiliimi ¡mi ni liiil y máa exooleote. Qjindolr. un 
^a noy aireño al dn •'tta, la ]>}rfoccioD moral y la l'eliaidad eterna de 
^Inñbrea, aoordiodola medios «uperlorea de acetan, puesto que ^ 
■MatBdDlnbiatlefioberDarlasBlnifts, estableciendo parata rtSimeai 
'Bi Jorarqtiia de podúree eiInOa k la ii»e prcatiile It» nüí^ioa teni-:i 
MalM: dDlindela, en lio. <t<it trFpl» poder laccosria de liürixUr. ju» > 
Cary carra«ir, y de los <l«rMboe un miinos eeoncíalea do ensuAar,*» 
i^ldifir, poner y oriteiiíiaf cu «a aeDo las asooiacíMies partlcnlarex 
■¡iiareqoianiau índole ¡Mvtpía; exigidas para la )>rAotlca de sna deb«- 
la* j Jtap«tanM. Para nejrará la Iglesia de Dios algima de eataa ooodK > 
QiMS i» «xistancia a»rta preciso suponor el abnrdo de' qae ella no 1 
mm» nonliMleiii y perfecta «ociedad. y qae carece de los modios in» 
dUptasablea para cumplir aa misión. ü 

Bl Hijo de Dios, que oreó asi uoa aociedad aparte . cayo gobiemo 
M reasrvú, y que quíM se ejoniien perpútuamonle pnr un Vicario 
ttjwm la tiem, 1 quien coa tal lln «omunicá pleaoa poderes; qu»; 



— 284 — 

digiA por li mifino lo* primeros J«res. diadolea Diu jnriidiociofi e^i- 
rituiíl iiuu Mo puede veair de ítl. s)q ooosultar pam ello á los magia- 
ti«tI(NieiTíl«K queottBU«oMelHMidoiletra9iiiiMoa d««sii autoridad, 
«in iBgtfMacia alicuiu áei eloiaaiito sosular 7 si aomolUto sismpre i la 
coiillrtiuciou ilel Sdimcao l'astor, füe.ito do toda autoridad espinUal, 
y únioo, por lanío, qtlu puedo dar 6 reUur el podar de ra^ir Ua l^lo- 
Hiu partioulM(«^ elili>ade Dios, que «stableeid loa llnitt^s preciaos de 
iai iloi petosüKlea y de U oliedlenela que lea es deUda, diolendo: «Dad 
al G1>i)r loi¡DiiL-«dcl Cérar, y i Dios lo qoe es da I)íos.» quiso^iM- 
obslajUe , que siendo ttaat misnios les sdbditis de ambos poderAt, 
Uubivra on lo aiioexiru, y & rneüda <iuu ia* luiciones se convlrlierví á 
la ce y fíHiraa cutraado au el greiuto do ku IgluMia, luia nihia annonia, 
iliiedqando obrará cada naa de «lias librementu en ta esTecA iixda- 
sira do sus ali'ibucioniís. \»9 colazára ea Im asuntos de resorto coaran 
y laa llevara a pivi'jbirje fnulao sporo. Respeto reolproeo de aua prí- 
vattvas joi-MdKCiones entra los dos podares, ooncurao alternado para 
el inqfar diito do sus Unes, tiil ba sido «I plan da la I'rovldeoda ea tas 
sociadadas oristiaus pnra el buen Arde» det mundo y la pat de las 
alnws, Fqwseba practicado despuosqu«el Bvan¿el(o,dlUtiad«igc, 
coawBxA d AJofttr á liM ptMblos eo ea escuela diviaa y se adipiírli^ por 
9IS bencHcios el dorvclM de virlrala liudel sol. Cada ves que esas 
rvtoci(in« entre el sac«nlocío y el úaporlo ao tian vislo turbadas, 
ct orden a» faa comprouielido, ^ niale* de todo g^atra han llovido 
sobre las naolooos. 

Esta (jlttiaa oalamldad posa desgraoJadamente «obra Vaneziiela ya 
para uuatra abas, y se s^n va de día «u día, jior el daMonoeimiento de 
loe primiipios inooiiou<oi qi» acabo de exponer; y nadis podri coa 
justicia ooliar d oaj-go de la ig-leeia las Kintalas disensiones qito, ini- 
uindasporsl KOtitcnioyajiriindiMonitay másá cada nuevo iitontMlo 
do á5tc, bnn llegia<lo tiaslt el punto do quo le prelonda imponer A 
«!S0 pueblo catAlico la aptuLuEa do so Té y da la obedionoia d sus logl- 
tínos l^storos. 

El gobiorno tuS el primero qiu sin el mis leve pretexto comentó 
> i ItuiiHetflr la Ijclosio, y ba proncguldo eo su daftade Intento, no olw 
lanle que la vlolima no hoola fuslateiioia alguna. l-:Ktintni><> los eenaga, 
prtTando asi a las igiaaha. casas de edaoMioo, hosiittalos y on«t*aale« 
de cuanttoaas sinna< daUn-idas i lan saota-t Unes ]k)i< ffcnorosns donar 
dores, oiiya voluntad quud-). por tanto , fiístnda. 

Uadastarrdiuijgocoin ovidento sinmoa, uM inaltrat4di.il modo 
más tnicoo, me robiMík la «Btrad.i al pxi^ aun hallindow ya lavBOtaAo 



_S86*^ — 

dtorhá del todo mi t\imnitie>oion «on la ilíAcosis qiK me 1» »lil<> 
eontMii. T ooniirM mis larde mi ospnlüon d« ta mpüblíRa, tfn (;[ii« 
ptra ladA «m hiihiera modiiMlo Maia-atiniiM comprabiidit, ni ^«vccdiilo 
H lUngiM Juiaio y en contnWncioQ d» la l«ffialaci<ia vijcrato. 
H 8edti««ltúl4M ImiUM* mrndilM j ratas d« h» SMniíuríoi dlericnleK, 
H»lwli«ntli> i^l<>« puf no oonvenirlft U invtroccton qao e» «ttw redbütn 
H^ba ftititnkt miitiatrof U«l suituario, ocoo» <i Aien do su compctucioU 
Hjmgir d«l genero 1I0 ilootrioa j- de dúci|>ltaa en que U Iglesúi ¡a dis- 
^ pB«alo ifa9 «c hrmKn ns tovitu. 

OouiH> «did«i<ii MgrailM dutinadoi «1 (í)cmkli> del cul ta. y átspojA 
'i «Mcomuaidad do rellgiMas il« siun p«rle de su eonTen(« y de ns 
. flooM «dyactfotiK. 

■ EltabífAü ti matricnonlo civil, deelarindolo oí único vAUda, logls- 
^Llaadniuf en maUria «ntrsAnásit jnrndiccioB, invndÍMido eviden(e-<' 
Hiwntela <1l- In Ifflniia en iDnl«FÍB« del nxclasivo rosorte de enla nuto^ 
~ rtalRd DHgcada , aUcÍMiito aiielM puvrta- á Iji '(V-!imDpattx.'icIoi) con ol 
{■itnKttiíat«Cftlqu«a«iior'la á Us uniones oiandestinnit, 6 de Otro nimio 
4ic!ariuljix invalide» iwr los cdaonei, llsTAndo su herética ^ ÍRi[ila 
lUKTpncBía tin«ta dedarar 400 ante la le/ oivit do 9» iin obsláoalo para 
á KutrinMciio el lullarsa «I prelendleote llgadg eon 1m ordenes s»- ' 
«tkIm, y últioiümoiile haaU iroponer las panaa de dertierro y depot^' 
tMioo, y U rbs'irdnsutpensaoB del miolsterio eclesiástico í loa Pralih:*' 
■JearsiieerditeiqucaoslfateniiflaaD eme Aaiuai aquellas dodrinav.' 
En consecuencia, y tomblcB por haberse negado i acosarme nnto el 
5:<*enD3 fHinUñw, el timo. Sr. Dr. Juan lUlBrlo lioeet. diimlsinio 
ebü^ do M^da. eaeonlrA la muerta en el «amino del destierro; 
tabieudo Mdo áDt«a y después reduetdott il pr-ision A extrailadott del 
pifa no aiimero ya Inoalcolable de aaocrdotea «jcmplaroí^ \ todm 
«usatcnla'hM contra derocbot claros j reoonocido» do in iRletia y 
<«Btra sn libarUd, se han sA.>dí(ln al tln oti-os aún m:^* &K»i4ai<*«*S. 
SiooianAel Goeitremea el afio nlltmo un decreto en que declai^A- 
*usDte la Silh notropolitanft: y el presidente de ta repúblícn, en un 
BMsanje ««pedal de estwaito, ptdtA la elección de nue^'o Araobtepo, en 
Yirtad do la lacaats npnsita por eqnol decreto le^islfllfro. A lacon- 
WBarcnl-í jiMlsKla del Vicario apost^Üco, presbítero Dr. Miguel Aiitn- 
nio Barait. dirígiiln »l íVinfrreso contra la ilef[ali>lnd del nonil»^- 
otanto po<li>fc>.pnr3cl cunl liabí.-. sido propuesta el mismo doclJir 
' Bmlt, M^madiA el {tobierno con la inmediata expulsión do Asbi. de 
1 éM» 3sccrdut''4 más, y la pi-iíion do sljfíioos otros; y eso cuerpo tctÍ- 
I SoA aqaeils deccion designando si efecto al linio. Sr- Dr. Joaá Ma- 
Arroya , actual obispo da Onayaiu, sin haberse dado cuenta en 



— 23(1 — 

sus sastODM lia la menaiMiada prolasUofidal. Y ronin para baaer i 
oiUoslble (pie b prulunsa4ii pontecuoiot JiaelM á U Igtgsñ «« aíate 
Dulica >' no requiera ni o\ pntt^xlo de la nalMaMÍa iagUlmi , «I 
biorno pidió al Co«gr«io iiBaauíelaaái» vn-áoetvta ntlo^lendo la 
e-inveetoi d« rellgioafei y eoaÉatnitáo ins |t(«pMn(Ui*, nn^ i\xm nfb ' 
rm atnyadoe á U «lie sin pan :F8Ín<abri0ola« vli^enM con<!iirrnd»* 
ú Dio», qao atnian sobra la naoiOB, poraua «onUiraas ptogarlM, 
iMadiciortasdetcielffl. - ti i' <. 

' st A Iftt prolesUi que leranU A loi primóme KolpM -te «« per 
eiuiiaD<|ueile|o.b«sqiu^da*»A»aftMtído jn(«4 otra, ivlatlv^ »l de 

Dleatft Aa ¡^ dere«lto«, ^uo inplicii «I docrutn üAbre 
rneantu, ha »ii\a ¡tolo por no lia1>orM énUt publicado ni prnmnlitaila i 
[«tunen alguna PerolinjrquB Uprotwtadel Vicario npcMlótttwy 
I Mpeuial del protidont» d« In nepdblioa han déjalo oonttaii 
FioAcJal dA la oxiftanoia da ota ilocrato, aanqiw todarta ignora IM ' 
t miniM «n qaa aHtá eoneabidb: hor. aobr» todo, (pw por )a elMseion de 
[i)u«ra ArtobiApDaaliakeúlKt abcUva dicha modida, na dobo diferir 
I par mi* tÍ«nipo «1 cumpliiDtanto del dobar j el otepoicln del deroclio 
|,d« nKHtrar i ta ruproMntaeion nncional d« VoMiaela h> Ada» da tah 
Ipaaoc, qnBwMaMndDunanuKdadradleal, laniBaalpsls«B9lomil 
[diil cUma.jraduBii* contrarían los Íiit«r»seii«8pÍrltuale«it«nnBnaeiátt^ 
[ caUltct, que no 09 lia dado mandato. ñudadano« fuñadores r diputa—- 
rd«t. para privni-Udol bíoa íoaftlimabtade la anidad FeVufinm.j pal 
^ turbar tají pi-olbodanicDla las oonaicDoias de ana 01 Utnbroa. 

Be dicho on primar lagnr qde la pratondida daelaratoría do vacan- 

t« de la Silla anobiiptl do Coracaa. j la «inelfnuonle elección do otra 

sujelo para ocoparln, son «n 3i miiinia de nlnpio valor ni efincto; pn«a 

[jMOerútodióiSan Pairoy domla Apóstola*, r a 1o< sacosorea d« áa- 

^-t<¡9, OBa autoridad Dt>a(dutanii?ate libre éladepebdieato d^ poder cítU. 

Esto es palmario: ya qoe, o<kdo lo advierte Hollarmino, «timdo sobre- 

I jiatural el gobiorno da la Ifrleña^ no paede perteoecer sido i aijitol i 

¡ qslen Dio« lo ha enconu>ndj>do. — Laamos en la Bfcrílura, aKada ul mfai* 

I mo autor, qae JesucristD ^lló «se régiiaea á los ApArtol» y i ai 

sueaaoi'eftlinObiqas^ paea á Pedro dioe: ApaaíenM mit mifjaUt)^^ 

iU loa Obupta se loe «i lo» ffec/toj ApoMtálifM (¡í) qo« rt KtpSrif 

Santo lo» ha e»Mlecido para ffober/uir la ígletia di D/iíJ» Y lil 

cimdi TtíCamtáa. á asías palabitas do San Pablo: JJHM.pwm en la tgt»- 

aúiprvirrad tos Altóle», dtepuei á iot Bm^Um tf enseffmda 



(ñ U*nt. cap. ull. 
(í) Cap. ai. 



I 



toJínAwmir &oó/oi'«>(t),o] >SMoC>rd<»iialTa«iA(!rnhdn este nodo: 

«^JaBpniDenMfiianin iM&pAfMM, A quiAiie* Buwd«n h^ObiSfi», 

eiAitaiDCaI«lffii'ina|rMra'I(*i Mmtam no «im los primeros: niu>r nt- 

coalmirto, emno Ir. ■ •í.in Jnm Dntnn»»no. «1 AjWstol, ao uólo 

MlpSpUAOtflI prinii : . „ i;. yooqo»lo3[KL!4«ti'BlI«n«lo. poTí füdlctr 

4M «Um no «on infli.'lstr*do<i d« la IgtMia, afno ikl «ijrloLyrjan ruMn y 

doKcbo. piwA, ul Papa San OelMlo pit.lo ileelr M «mperattoi- Ana^U- 

tio: «itnjr líos putloTMi pira gobomnr el manila, #1 moerdolal r ol 

;¡iroíiw«i, BiubM iu*í[wintifl0t« «1 !<i* «■«inlo-< di: sn 

I > ilü CSrdObn pillo «nntjfiinl rimhimmto hibliir ««I al 

cmponHiin- Conílanown «\ II oiwomoihlA f>i<is d ríffiropn témpora), á 

M«i>tri>«Gl Kobutrnodo b IjdMra; y do) RiiHmnmodoqcio ol qiietinar^ 

|n In iraperio cintrav1(;n« < la l«y dIrtiM.aíf noloexponxns tU. nxví- 

cUndoto «n Im mf^tM mlwicKlloaf , i tiM-orto r«o do un grave 

vIiti«B.> Pío VI daeia («mU«a 4 Inls XVI, en curia do 1 1 do JInno 

ie nW: «Nosotros rcconocoiDOT iino !»?• loyei -te <>rd(rn ptlUlco qoe 

tocati á las potestad»* «iTllM'aan del todo álstinta* d4 ias do la l„->e- 

ila; y por Uato. manilo aftnnsiDos que Mbii d«ob«lMerá las ||triin«- 

^ r». mandainet al míralo tiemí» que no w vldlen por U anlorldiid 

H tiTil Im MBufldu, qm ^ntn bajo nuestro' poilor> Y nrL>)-oHo XVt, 

^■ianna(S)qii<i<la^rt4#<tH<l dueitMiAir y (ti! m:>Ti<ltir nn Ins cokis i^ne 

B p«im«o*n i la RflIÍ«ioo . dada p-ir roflicri^to í in R^jMWa, no s6lo 6s 

ptopla d« ln« Pa»lrw«» y Prelado* *> HI», de lal minio que por nineun 

mpwlo puHI« atrilMiino i tnv tnaeiitmd'ii cJvilc<', «ímt que siempre 

hi slijodfll todo libr«, yon Badti>nj«U i <Ani'^Mntn»c4on',i* ' 

8i:el Rpisrtopadi» eatOlloo T«cibo dir«fc»nH»oIf ilc Dirfí'Nncslro 

S(Aer la dt^nidid y el poder-para el r^nxm do l^idn lá T(>)04Íi: ade- 

bfe. «fl'Ia Onttnaiin recibe de la Santa ^de la potestad da jtirlsJlAMon 

L pJPa «) (fobiorno de una diiJiw«ií deternílnada; y siempre por Interva. 

■' tilr i» ánloridftil dol Aimo PontfAce, T^'i* yerclnsh-amente por ella, 

W MqnMconfl;.-rRnI.i4flieii1taiIoa<tenl»i^; wa muí lúcrela manota 

* k»**inooihraB A prwmiane la perdona á qtt1*n » miit^eiln tal dij- 

aWad. B*lo**inlitvít.>tcfrntjint« y nriíMrsali^" 'n 

f, r^petiJiíf vociw (l<!fl:ii-i.iti>i f oefleijosporlh i . .- 

de aer, p<ic«, d« ta naden <l« qm'en los OUspc^ reellfliiiM la potMtsd 

il«J(iriHli<>«lon. I . 

'fia también dv1<]oiitP<]iieIospndoV«)^teni)i(Trxte<nopU')d«itqu[tiir- 



01 Eociclioa al clcre de laSiifta- 



nw lo 1106 aofaffdn ¿«nwB.tt . <Pw*<li,<t miwQO'B— Ulw B— fiamr 
.tanU«n;]l»v.aBr«obft4ÍTin<>i'«s-«tiiBtD«;jiiM ii»im' 

prÍTW.^wr Ordinario d«4vJ«riadiec>i>a,iimAt!táe»p»rri 
.4Unt«ll4:>id»nito, iisiiSUb«piiOopalBo.qued»T«c«i)ta«^|W^ 
moBrtA A U reanitcU del titular. Aal I9 requisre la <wgani«wlDa «ip- 
oial de la Jerarquía eelesiiatloa : aai lo: digpiuo «1 SantoCoMÍMa.ds 
Tnitto (1), asi lo maQdvon loa Somos PenUSoes aragcñto-XlV-r 
Panto V. La antorldad esfriritoal oq qoe la Iglasia as' «luim* J.im- 
tieoa M.ha toDido ai puede taaw otro orlg*D <ii,-otr« iBai)aqi4«iteH- 
miti»0,y do Fevooarw; 7 el ipw atl do lo «flria* dMCWOO» Jif*QfNM- 
todOD del Catoliolfimo 7 la.ni¿andeia dol BpíBoopadOi «ifi»«l-<ncaAo 
de la herejía j dd -dsm^ y eoatTadloa In preac^toa j toaÜMmlM ^a 
la Sagrada Esaitura, la ;tñdioloai al d«r«ctw oaoóoieoi IfáiwMBtida 
loB Papú; GonetUos 7 Santos Padrotf 7 laináa ooHlqjsBt* HMa:lw- 
tógioa;'. ■■■■;■, -K-í -ye-,} f. 

Es claro, pues, oomo Ja los del día, que aso CoofTWO-iWr^ pvdMo 

declarar Tacante la Silla anobitpal dt> CvaoMt u miiek0M<lfu*:«le- - 

gir otro aojeto pan ocuparla ; que talos )iaohas ^oedaa MmoiBarM -^ 

. «Insos da IMiorea, que do puadeoextwmili* d«reoba litmH:*9ttí» -^^ 

■ lauto que el Jefe Su^<mo. de lalgtesla no n» bMfn d|a)llg»A»>id«MV^ 

Tlnoalo-osirii^tosl quooie ana A es* igl«ain i»atn>polit«vit40X j-pw 

manoosrá «iondo al dolo» |ürao{biQ»,di» Garaoaa 7 VMOMalaH 
«Hpirar A.xm Obispo de nSUta línuitamiHeatívttMtánipana-t 
piemento cometer un asto do TloleneU, qo» no puedo r'""rfrTiiiHgli"~ -Jt 
-efecto rotatíTameote 4 las ftoaltadM esptrihialea M ftf^o.it).- —.»■ 

He a&adldo que talot actos Iwmt á ¿k arolildlA«o8Ítiait;4l; < 
lio un cUma d^lorsble, que aaparándoU de La obodieMla «1^ YWciP'I 
Jesuoriatd por el laio nooesarlo AB¡\m Paator legitimo, lUrp^TWiVuiiMb 
la unidad cit6lioa 7 del goaa de todos los bfenea ;espiritiulM>-(ni>*rÁ 
Iglesia imparte i aus hijos; la Mpararia 7 la aíalaria del gaeiBlí» Ajml 
CatoUciamo, indivisible por la ooBuin dnpnnilnnrli ilnl Ttupiiiimriwi 
toT de orólas 7 aorderoa. B^ «ieotot ouatqaien 400' foa el pq|4)»pA»> 
gidoparaet araoblspado^deCvaoaa, aopaBdo.usptaria.ni.«ien«efc 
sin doaoonooer 7'*>08«r la wtwidad «ae¡usí9a <tet$(dMrano PoBUitii 
para instituir 7 deponer los Obispos, para darlea 6 relirui^ la Jpll^ 
dicción, eilpiribiarindiapenaablo para el gobernó ^o tai diAceil^ ñ 
«dmítir en los poderes seculares la absanU Ikcnltad do destituir i na 



(1| C%p. v. SM. HIT de Het 

<tt Dleeloairlo da Watiar j V«IU, arL.OMvo. 




— 238 — 

upo; f'm dwproeiar, m tn, y unrpar U goboniM autoridad dot 
fjpt. qul«a 4J«rctB «í gúbiArtto d4 la arohidl<^>í) por medio de un 
•Vtcario apaatOltoo. po«Y|ue cjreuniUnous qii« aó\n ij«h«n ImputaPíM 
é losaUquaa del ^bwrno centra \ai dorcclioí d>i ta iHteüi:) me inipit- 
dttiíadfnüüstrarb iil>i'<!menU»: graviuní') ntentadao»» imietMi* lili) iría 
alcteMbloenabiiH-bi relMliun «entm o\ ;Jof« aníaolode U ii{te«u. Y 
dftbecibQol Urna. Sr. Aireyo. en >)ittea li« rcolilola elivuion, no hn 
pitillo aovillarla Hta violar la «iiprvniíi jori«(llccÍnn del Vicario do 
iMo y RUI atropallar mi.i proj^nt ii«rónli(><i: adum jt da fjtUr á 
., por Italiano litóla ooii un viuonla ú]pE^i^lftl .i b lHl?<in 
dvOiuyana, dul cual no piMd* aer libre Sin i»Kpi«<a difljwno da U 
SiUa ApütUlioa, ooma lo daolarú Pío Vil m Brer.ia al Cnnlcnsl Uaury, 
d» 5da XoTiomlire do Í)íl0, y al Vicnriv capitular do Ploronói», doS da 
DÑwnihro del niinoo aA», oonlirniando tai lo dt*pi>o*to por Inocen- 
cio lU. sip. Jnter, 2 <íe Iraiul. Bpise. Mí aquí, por olni parle, ba 
pous ennOnva* i'ii quA incurren l'>* cisui^ticoü: «YCoiiumii^n ruwrvadn 
da uo iDodo «itpur.ial ni ttoiuajiu I*ai)UI1ce: tolvibilidatl ]i;>r» Ion boiie- 
nci06 >' dicnidado) wdoíiilitiau. prinopalmuato pira ui l-:piscopado: 
{iñtraeioa do Utdn jiiriMÜooion oclc:<iii:<liaa, do ntodo que cuanta en 
cjercioio do o*ln Itaxa «I cinuatioo o« ip^ojurt nulo; y, «p ftn. priva- 
«iOO di] oficios, linnoro:* y diHiiidaiInf. 

Aiinqa« aifuclU* rttono:* >ia osixlioraij, m de advertir que por el 
«ololiMbodoliabt^aiUoaiMiibnadoptH'el fiohiomo ol Unto. Sr. Arro- 
o, BÍ oingunik otra porMm oleitida de\ mi uno modo, po-1 ría ejercer 
lOto al^no de JorluliccioR eu la aroliidiAodio »in i«cnrrir ifno fació 
iDesoomuoíon «jpo^ialraeiito i-OMrmla i USakU S«de. en privación 
«toloi frutoiidotovlobenoiioiny tía (!un!>i«[uien oirán ronlai ecle«iii- 
licns ca stupeuloa del ejercicio de lis poalillnaluí y on eiitrvdiclio 
^«ntndai lalgleaU. coa igual roscrTMion ¡i U Santa 3«0o Apoüti^- 

tlio.y sin acJUAídad de prúita declaraioria: <iiúr.ila por otra ¡mrU: alnto- 
Jatamcnlo nuloa. Inválidos, Írritos. inoHoacea y sin nlnsuna faena. 
Talar ni ulectolo* referidos actoi de juri«liccÍon, ooino literatmnnte 

(ESdectara enUt&iuitUiwioneí/'^ofjuvwo. deClementeXl. deSIdo 
Agootode ITOit, >' H'utianiu fonlife-e. <te l'io 1\, deSito (Mubro do 
1ST3. 1'or loü l<.'riniaoi de e«ta dllim-i ConMitiTaiun, W ntioiía* pona*, 
j eon tdiifltica rcwrvacion, eaerlau Umbitn mibno lia dl^nldadiM y ct- 
üAsi#» quo se alrovidMii ii enacoder i> tra^r^hr aul ol gobl«rao dit en 
Iglesja al nombrado ptrn olla, y anb» to<Uia l»< q^ie ohe-lucio^wi al 
bIruM i) loa pra^ta«cii auxilio, eoanjo ¿ favor, auan quíenen Aioron. 
T«l «*, puei. La trille «ttOMÍaii cr«a>la & la archidi<)ceiÍ4 pnr «I 
rro motivo do lo4 superíorea leKÍliiao4qu« oxittian, j la temo- 



i 



— alo- 
rarla preteneion de estaUeoer ona autoridad ildglUaia. ¡La prolonga- 
ción de senejaiile estado de oosBB hundiría más y nidij en iglesta en 

' el abismo de nn eisma, en -qae 1» naGlotiefl'Ym aepalUi'se i or Uenpa 
la verdad religiosa; ei orden social, la libertad <de laashna» J U4ÍK- 

' nida<l deloü caraetáraa! Telea la e«ideüatiapenbanent(ld«lahiatnrii. 

' ' PuMefa vosotros, ciDdadánoisaeiiRibma'y'dipdtadoBt losHoNdw 
áalejdfrdelarepdblícael cumulo de males téraponteá ye^trttoal» 
que lia de atraer sobre étla un cIstDa, inspirtedoos en Ikm prfM^lM 
de verdad j dejtisticla^ehe espuesto, y en Iob verdaderoB iiriemaei 
del pueblo que representáis; pues siendo esa una nación ednttda fUk- 
mente en la Rerii^ion católica apostólica romana, y^pértnanselBDdo por 
el favor divino adberlda aún firmemente á sos ereeMiiafl,-onao'Io ha 
reconocido en documet^tos oñoialeff el gobierno nriBmo, jattmnease- 
guru* que al confiaros sus poderes para proMcrver porstarfM diipwi- 
eiones el bien social y material de la comunidad, no ttfnt ñamen 
mientes «ntoriíaros para trastornare! <^en reÜgioao.Httvatla teito- 
ra á las conciencias individuales, y mucho ménoa anulMrla i aa 
rompimiento con el «entro de la nnidad catAlica, ef ooal la'ctedMtnl 
& secarse en la Ignominia de la apostasla, oomo fatua «leaprMUdadal 
irbol divino de ta IgTesia, que Jeancristo vivUea y fecandaend 
aura de su espíritu y la savia de ka sangre. 

Mas ya que en vano he esperado de vueatra part««n «oto refan- 
dor de sabiduría y de jusUaia, que en mi paciÁntd y pnriongaAvallia- 
eio ao be cdsado de pedir al cielo os io^rdra, eomplo tna iVifor 
todas con un deber ineludible de la condénela, prM«stinido, .«a»« 
efecto protesto con toda la'energfa de mi altna y eon toda la BokBi^ 
dad que requiere et peligro gravísimo de la sltuacíen, contnlMidaí 
mencionados de. ese cuerpo que se i<elaeionan con el ai4oblq»it*4i 
Caracas y Venezuela, y cnntra todos los qae se derlveA deeltoSf'MiM 
nulos en si mismos, atentatorios contra les derechos de la Igletla, Í« 
de la Santa Silla Apostólica y losmios propios, opresivos-de la eeodifr 
cía de los venezolanos, y encaminados i extraviar á los Mles>'qa««a 
mis htjos, por los iortüoaos senderos de la herejía y del ofsma.'DadlH 
nna vez más toda responsabilidad en las desgracias que ban azotado f 
continúen agiotando tai rebane, fundado en lalnooenclay le^tlnidalda 
mis actos, y en la rectitud Aonstante de mh Intenoionee y déseoa.'Paa|v 
á Salvo contra toda u;aurpaoian pasndaófutnra losderaohWidei^iW 
representante y:guardlan; y 09 dejo, delarrte doDlosy delipaiSiMl- 
tros responsables da la vida 6 de la aiaerte, de la áitiM iáe la d aijp i 
cía de esH n arlen .~SiLVBSrRB,'ai*cOI>í«po dt Oafaiai.^^Potnó-BiStlt 
10dtfAbriIdeiB74. . 



— ■2a — 

>R(VrRSTA DKT, OBISPO DB PARA, KN Et. BRASIL. 

lyON poriA(ll(<Mi del RrujI publiam Mte notabiltiimo doooDHDle, 
■imt Mon*. Macollo RmU, Abifipo do Para, «soribiA al ser ooodncida 
fáTtn ftnrEnála ctroel.por no liaberi{ii«rido plegar UKdiffioa alas 
«i1g«Bi}bt9 ie Ui ausón«rfá. Dice sal: 

«r,«d)Mido sato it la fuerei. j- ooadnoidoá laR prifioiMo, dvbo, como 
>:^atIadaDo y eotao ObUi», prolostai- toli^fnnooioiito mntr* mU broUI 
vtoiMtoix. (foe es U mayor ^-íoUAion <lu U ert»Uaiulad y de las Iostm 
il» M(a pars, lina atétm i b lib«rtB<l d« lu «odcíóboÍm r ua («Tibl« 
mlpA illiigtdo deatte eate ladO dol OoAino al corazón harto anRustiáUo 
lio Pío TX y d« todos lo* <ut4ÍtciM del mumlo. 

»Yo deefaro aatomix dtOMMnoa. ante mi patria, ante la lftl««a, j 
■obre todo delsnt« de Dios, qua ha dojuz^r Um Juatlclaa de la tierra. 
7*0 no be cnoratido la mil libera inlVsociaa contra Us !«}■<• de mi 
P«l9,]rqnetan»ai»h<} procurado eon.-<ervanne filempre tl«l álasleyoa 
d«taIf[t«siReal'Miatap(MtAlí<!a roninna, i la cual porteneiMo y pcr- 
c«neeer$. «no In a>-adA <to Dio*. h.i<ta el ilUimi> iniítintd d« lal vida. 

>Yo declaro adooiis rfan cuntra mi volnnUil. y .sólo arrantrado por' 

la fa^rta. dojoí mi anuda gnf, iIp la oual aoy al PaatOr leultíDio. 

«^ >Yo perdono eon todo mi «oraran A tai qw soa la e«iiM de mi per- 

««coeloo y d« lu que viene sitnriofldo la tgleaia eo e( BratU ; y en e«lo 

QwiB«atoaolenin«damÍ TidaenviodeiidAel Tonituile mi alma la mis 

^artaoafi beedldoD á mía carlaimot diooe'^anm, a eiU p;ieblo Un llel d«l 

E^té jr de las Amanmas. A qukn yo pido <[imi onacimie tieínprM dol i 

. tn K y unido 1 n lejltímo Obi'-po, que con^rrarA uta cualidad en la 

cclnel A aa el deslíen». — A^noNio. o6/4po de Pitrií.— Palacio optsoo- 

pal, á Ih nuete de la malUna del tS de Abril <le 1974.» 



|l.A PIUUEB^\ Pl^itA PARA I.A Ft:M>AaDN DB UN TEMPLO 

CAI^^UO %M (-■llitULTAn. 



Cen gran snti^Mion humos tenido ooaocnntento de la aolemne 

«eñroonla qve tuvo lugar et dta SS del pasado mes de Uario en b 

plua da uEbrallar; cmximonís tanto mila digu de llamar nnestn 

at«Dcion . manto mi9 e¡eva<lo Tn^ el otyeto con qae se Ha 

' dAAnstanrlaa que la acompaAaroo. 

Hace alffuB tiempo qu« el íDAtigable obispo de Antic 



^r ^^r —242— m 

apoimice de aiinella oiodad , tenia proyectada la oocstruccion de una 

DDQTB iglARla, «fmsagFBda jr dedicada al Sa^rrado Corazón de J«ub. a 

wte (In el coIom Prelado uo omitió caedio ui trabajo al juno de ctuui- 

b toa crepó iMceaarloa para allegar los recursos qoe eoo lodiapenta- 

I Um aiaadi) siquiera m tcata da eomeniar uoa obra de tal oalaraleu. 

I I. Desda un prific-ipio paren) que la Provideoeia » dignú bendecir 

I tan jmporUntc erupivja; asi es quo en ¡tone mi» do un aBo, S. lima. 

I Ti6.en gr«a parte comoadoe «us e«fa«rM*, con La ayuda de loa 

I calWoosdelapbxa. que itolf«itot y fcenei'Moa acudiera) «1 Hama- 

I laieoto del pñudo. y con la bondadoea conducta del icobienlo de 

I S. U. liritloic-j, que de«al«r«sadaan«nto oedid para la obra on torro- 

I lio de docejuij pi^.ooomásdeTeintamU deplaaasá su alrededor. 

I Ktt virtud, puea. de esta laudabld oooperaolon por parte de lait 

\ autoridades y del pueblo, despuea de habar denuontado y nirdado 

f cooTeulealeQieote el (erreno, y de haber eebado con toda solides los 

necoaarios fiublameotoa, &. lina, ¿nj^^ que era llegado el eaao do 

bendecir j colocar oon la debida soloranidnd ta primera piedra para 

I la GUirica. que oo corlo espacio de aJioa xeri aa grandioso templo 

I cit<Uioo, leraotado bai>o el ooloalial patrocinio del Goraaoo anumtc 

I de nuestro dulcísimo JtcdiMitor. .i> ..,. i' . 

BI UUao. sonar obispo dn Anliooo, vicario apostMleo, tuvo la MU 
í'Iea da InviUr para Uta solemne aoto al limo, aeflor obispo de Cádíi^ 
I el que acaedU> gnatoso A los deseoa de m digno Ilermanu, y con eate 
I olyeto S. lima., que á b aaion ae enoonlraba en Atifocíras, ocupado eo 
I In» tmbijos d« la Sania Visita, paad i Oibraltar en ta mañana del 23. 
1 dos días áales dol en que doliia oelebrane la ceremonia ijue no* 
I ocupa. 

I Una molUtiid de ot4Iico« esperaba en el puerto la llegada de au 
I llusirisima. Viria-t comisiones de aorporAciooeereligloeasdíspuüeron 
I algunos botof, que, liuaamcnte adornados con bandera*, Rallnrdeloa y 
I guirnaldas do flores, condujeran yacompafiaron al ilnstre Prelado de 
I CítdiE dofldo ol vapor basta el muelle. Al deíemlumar S. tima, taá 
I saludado con ontnsiaslss vivas por la Rumerom concurrencia ; y ha- 
t blondo puesto un carruiijeil disposición del limo. Sr. ObÍ-«po. é<it«. 
I agradedendo la atención, no quiso acept-irto, aiuo tjmi , ft pc^r de l^ 
[ eoptott Uuvia. prodrió diri^iree A pié at templo do Santa Marta 1» 
I Coronada, aeootpaíljdo por el limo, señor obispo de .^otiuoe. !iac«i4>— ^ 
{''tea dol vicariato jr un numecwo séquito de todas las elaaea d« la 
I sociedad. 

El luiémolos SS, i I» nueve de la mUaai. el aeftor obispo d« 



— ím— 

ilifleal, i la qae asistid el limo. Sr. Vicario apostólico. Al Urmiiiar 
la Mía. S. llm>. proaanció un docucnliflimo diacurao eol>r« «1 laiste- 

Éo de U encarnación del Hijo do Dios en las purUimas entrabas da 
arla Santísima; discurso que contooviiS profundamonte á todo el 
iditorlo, y en elqnoS. lima., no'soíamcntoefluTo arrebatador por su 
ocueflota, alno oreemos quo Inimitable por sa oportunidad. Im6¡i<í 
que Imbo recreado i lo» oyentes oa algunos destellos de su vasta 
«mdicion, se detuvo en eoiujilerar y explii^r admlrablemeata eftmo 
lostemplOK eilólieoi que ao eonstmj'ca so» uua continuación de h 
obn d« la Kn(!nmaaioa:advlrtiaado, ooiDo depn», que el pcimer 
temphi doi flijo de Dios sobra la tiorm fint al acoo virginal de su 
b&aditsiMadra.Con üstenwtivo, S. lima, hito notar la providencial 
«olncidenoin do que «n el mismo día do la F.nearntKiOH I09 católicos 
de Otbraltar tenían la dil^Ila de colocar la primen piodra 4a na nueva 
^^mplo. Fueron tantas y tan dulces las compnractenos y sle«!orias que 
^■idnjo al desarrollar su pennmieato que, ya lo hemos dicho, so 
^'uoBtrtslma en todo su discurso ontuaiaíinA, arrcbatd y conmovía. 

& \as cuntn> do b larde del rntsmo dis snlioron ilel templo do 
Saola María. Jlri^i^ndoae al «itiode la ceramoma, loeseAoreaobiapofl 
deCldizy Aulmoe. Mona. Tomls Bryau. Mona. NarciKO Pallan!», el 
KAorvioario de la ciudad de San Hoqito, «I sellor cura párroco de la 
«lia de la Linea, virloa settorea sacerdotes y las coroisionct encar- 
taiía de loA tralx^os de la nueva Igteaia. AUl íaeroa recibidM por 
•t (itro del vicariato y por una eoocamnoia de cuatro i einoo mil 
ptrsNias. Los balooooa. aiotc-ut. y Aun les teladas, estaban matcrial- 
amte llenos de geote, y por lodaa partes flotaban al viento firantle^ 
loderaa y eapriotiosas oolRndura«: y tanto el Injpir destinado para b 
naitnicdon, como todas sus inmixliacionei, »e habían adornado con 
oJNoas, arcos do floras, escudes de armas y pinturas religiosas 
lAuins á U tiesta. 

Kl Sr. Obispo celebrante , quo por bondadosa concesión dsl de 
AnUuoe lo era el de Ctdiz. bendijo la primera piedra con las formali- 
^Mea y e^temoalas que prescribe ol Ritual : y intes da preceder á ta 
ttloncwa, S. Itma. pujo en una caja de metal una mcilalta conme- 
■Mnliva del último Cen(enar de Jtm Pedro, otra del sranijo JiMifo 
fnti/lrlo, «na moneda espaOola. acufiada en el reinad» He doíta l.ia- 
M n. y otrnt iUy* inglesas del retnaJo de doña Victoria I. E«laíi 
■>Mall« y moneda:! ruerotí deposltadis en U referida o^a, coa tres 
<Htiptaro$ de la siguiente loacrlpciDn , que faeron leídos en alta vot, 
<(|rbDero en «pafiol, el s«i{undo en üigiia y el tercero mi latin: 



— 344 — 



J. H. S. 



K 1.A MAVúR aurniK dr nos. 
SK KL Kim PCL fiítxMi Mil. ooncntírToei sktknta t cha tro, 

«S BL día SS dr MARIO. 
nSnn&AD DB la SNCAItVAaoX DK KL'BSTXO KBAoS JBSCC3&tTOp 

K!r n. PofTincAi-o dr xubstro SAím'itiMn't'AcnK no, papa tx, 
SiKMM) ítoRBnAXA hR Lxa poeKStoMsa itittrANrout 

«. M, t* R8I!»A VICTOBU 1, 

flOBBMWAIKMl DE aOI(tAI.TAn S. R. Bt. flC^R OEM KRAI. 

b. a. FKrtWlXCK WII.UA>I3 r>R RAfl<t; 

T TldARIO APOITI^MCM DR DiaiA aCUAD 

BL tLLMA. Slt. D. JCAX B. acvNRBr.l.A. OnSit» Il« ANTI^fOK; 

R.U.LAnDO!(B PRRSR^tTR* 

KL URWaCCtADO SB^OR OBISPO DR AOTIXOR,' 

TODO Kt CLBRO OS BSrB VICARIATO, 

US SKfhlRRil T0CAI,R3 DR t.A JUNTA M! I.A PROYHCTADA IIH.I 

T DlPCTAaQ!»!» I>K l.A« 

hkuohma* Dir. ix^tititm ue NiTRHmA sKxotiA tttt tonrro 

TDCtA OO.-WBBOAaoN DS XUESTUA RK^ORA l»:i. liI:K?c 8nCOS 
bt LAS OntPIRRNCIAS Dn KAN VICRNTR l>K fAtfL, 
orí. UNT|«IM0 BACRAUKXTO T ÁK1UA$, 
DKVtiBSTUA KR-íiunA I)X U» DOL'Mll», DR SAX yilANCI«O0 DS ASlS, 
DR LU UUAS DK MARIA Y M SXH t.UIS ÚONZAUA, 
D« LA» «OCIKnAIM^ DB «xiica«n<M Ht;TVOS> 
Y l>K U>3 FR0FE«0BRH Y AI.UMNÜM 
DKt. COLWtlO »K SAN BERNARDO T dK I^.t nmiAS S»r4IBLAS CAÍ 
DB eSTE CKIAniAtO, 
COMO TAMBtRM CN IinfUURRAIIt.R O^tCVUSO DB Fll 
BL ILIM. y RMO. ¡íM. PR. D. r^lX HARÍA AnMBTK T LLANOS, 

oenm de Cádiz. 
DE CUTA btteicns xtmovKíoamí pdrmA PARn 

ESTA CUIDAD DB nrBRALTAR. 

88NDUO T 03LOC6 OXt LA DEBIDA SOUCHNt&AI» 

LA PRIMBHA PIE[>RA DB BSTR SAtnU TUITLO, 

UIO LA ADTOCAanN DKI, SATtTiSIU» OORAZOX JM Jl 

KCSSTRO SALVADOR. 



» 



AI tormioM- la oeremoaii, el limo. wAor obUpo da CidíE, «ikiea- 
4o 4 «no <ki lo« puntoi mil <i1uv4iI(m del Iwreno, pri>aaxiei4 un nuavo 
■^msana, Uo olocuento r tu niMrtuiio como «I qno babüi praauíteUilo 
por \± tnataiM. S. llnm. tooió por lexlo n^uollas paUbrns dal sugrado 
Libro <1« los PmlÍp6aiano) : ff^er ilonnita Dei ett, el parla cotí, tí 
voealrUMr aulct Dei, y «abre dLia dijv caíalo il«airí« pudde «i Igtia- 
l«a circunstancias. 

liioa quMiTamos qaa aoi tbers da«lo roproducir Infiera to«Ja La 
«raoioB dú S. iIqu. ['«ro síobÍo impDSittle, bjiMe cdiasifnar atpil algu- 
aojdd l9i tinltaotes ar^montos qn^ hoanK vijto impiirl^UinAalu 
dcUaea-loA ea Dd04 mal touuiloi ¡ipanlef. 

S. lima, comwid dandu el pArabiifu «1 católica puebla d4 OibMltar 
por la obra qoe bajo tan bneiUM auapicios habla empanado i ooa»> 
trolr; y «otraado ej mataría, d^o ijue. si \>ha tu cierto qtu Dio« no 
iMOHila tdRiploi, poriiue el aaiverM toda d^us^andloaa templo eun- 
«agmdo áM in^«stadyi*j gloria, sin embargo, oonsultamio ini« 
noentra peqaedtox tiu» n grandeza, ha (juerido Uaer oiertoi lugarM 
cooMgradoj fljpadaUDMtd para re«ilHr toi boiDiin^M de tai urulu- 
tu, y «obre lo^ qu« en lodo litiaipa ¡te ba coinplaoide^o darraiaar coq 
abandVMín siu lieaedclos y sat i,'raola>. Ail ei que, tanto na la loy 
Mtarat «omo en la ley e^uriU, las Ifiiubrea, «n cumplí m ion to do la 
T0lantadilirÍii.t,dailii?arünaI][ujiaLi'«iliu4al Supremo Soñor do todo lo 
creado, y alü \c diri;;tan plo^^rla* y lu orrociaii aacrilcioi. PJ Scftor. 
atendieado 3 «Kto IitrmcRiijo do loj liombMs, (avorocin etM lufcares 
^ueaa le habían cohí ttcr-idn , y los ll«iiaha.ci»i au vloria. y si del 
tataroicalo de la ley antiffua y del kmplo quo oa JoihisiIini n cons- 
Irajd pan guardar el Ares do la Aii^nitn, Solomos, lleno de admin- 
cíoa y alearla, dijoinjKicreibloiiueDioiliabilaenolovlKiiahreeeobre 
iiliorra^ Ergo ¡te cretlihik. qM)dfutf>'(ei Üftt ctun lumUttibut m- 
jvr íerram (I), }cainto mli debemos admiramoti y regoctJaraM 
lo* crislianos al ver qüo en loi lempl»,i de la ley de grada ha suali- 
tdido i ia sombra U rei)id*d, y 1 las d}ttu-ai la renUd , y en ellos, ko 
ya a» Tiwijri el Twi>dmii'aulo. al m coni«rva el Arca, ni m dari-jiua la 
wtngréaSioí oabritoi. m una mislericiu uuIm deaoleade dolaiitu dol 
•uitnarío, siaoijuoaoa lusanudiinJu niecokbraii Uh mi.t aiifiutaii oe> 
ftwiti'. dooitoae ií)ero»nlH Bntitiioas fuaciuaetde ta Religión oria- 
tJaa, donde» adniinitlran \<3i S»crAm<>aU>t, doade >o «ouiicia la 
palabrada Uloa, dundo los sacerdotes ob'ecan y comunican coa «1 
pUeblo ta Carne y la Sangre de Jeiaeristo. y donde de día y de oocbe 



tft UPualtp. 



babiu real y VAfJtiíriim^ate amstro Dios, «n el Santísimo Síora- 
, mentó deiHtestrosallaresT 

I > DespiMs tl« haber presentndo ana multitud de pamjej fatbUeos reU- 
[ «lofiadúa con la oeramoala qaé se habta ««lebrada, S. lima, htio notar 
[ al pueblo qna ia Iglesia proyectada, en breve iMoipa, con la prolec- 
I eloA da) alelA, seria eooeiijida y qne abrirla stia puertu para reclbín 
no solamiMite á loj catiUic», »iat> también i lo4 iiroteatanles, i los 
1 Bt'HVS.áliKtjuflImy á toiloi t(M iiDú dc*eareii ingresar un ella; por- 
I que cada nno do nmMtroa tompluef, donia el ilnítre l>n;!'a<lo, aum^ia al 
I Krca da Knt, capiiz de coaleanr y rcwibir «n »u imao á toda elaSo d* 
anintates; con la notable difiirenda dú qu« ^i wi al araa enlraron los 
airea inmunilo* y ulluron cmi la mi«nin ínmnndíota qaa habiaa 
I onlcido, MI lOi lemplott catdMoa* pueden entrar lají almas con la in- 
I mundicia del pocado, ■!« la bnrqjin, de la impiedad y de la incradolt- 
I dad y »alir dé ellos jlumínada.4, purifleadait, perdooniU* y limpia*. 
[ Lu^Ko S. Ilms., con una dolorosa cn|i>nMton, que expresaba llel- 
mento la ani;u«tU <iuc padocin su alma de Prelado y de espaAol, hl»i 
r«altar con lo« raáa vivos coloro* el ftronde «i^cmpto qne la poblacl«i 
de (fibnlUr orrocia en aquel I0.1 in4tant««, omps»ado i levantar aa 
[ templo flvote i osa dcffrraciada nación donde tantos ban oaido, en 
I astos ülltmoe aflos, al fltror do la Insaciable piqueta r«vi>laclaiiaHa, 
[ y los xolpot, dada, qne aquí so sientan al construir esta obra, llevadas 
L por el viento i la vecina playa, scrvirdn de solemne protesta contra 
I los qne atllsehan dado para demoler y dastrulr Ik4 casis del Sefior. 
I En todo su discurso, poro oapooial monte en tas drcnnalaiidas qoe 
¡■decían rebcioacon loa asuntos religiosos de la pobre BapaAa. suiloo- 
I Irlslma estuvo tan patético y conmovedor, que sirascA U^lmaa á 
[ todos los que tnvieroa la didia de «eoachar eia palabras. 
I El dl^no obUpo de Cddiz » despidió del pueblo en tan meinorabl» 
I tarde. Implorando loa avorea del elelo para 8. 11. ta reina do&a Víc- 
I torla I. para S. B. eS gobernador de Olbraltar, por haber tan genero- 
[ 'samonle prote^do una obra de tatila importancia para los inierases 
I eatúlioosdel vloartalo, y para todo el pueMo calpen.tci porl^mnnifes- 
[ lacton tan solemne que en aquel día ItabU hi'Cbo de sus acfiliniicntes 
iTelIglosM. 

r fil día stgQÍeDte S. lima. taliA para AlR»oÍras ; y en rerdad qna sd 
[ 4 >ipadl4a íaé ana ovación, cm triunfo que el vancrahto Pastor hTiMf - 
aloamado eo el corto tiempo de su rceídencia en Oilfraitar. Un gvtüt^ 
íariHDso la aonmpaSd dft<dii la igletia batta el muelle, viéndose en 
la eooeurrenoia mochos ioJiTlduoi pertenocíentoa á dlrertas a a cta ^ 
religioaai, siendo por todos ífqal'ocnto nln4jtdo jr «ntusiaitai 



■ ti rapo 



* 




í 



—.247 — 

Ido. AlgUDMJadfoaimitil^Uron deseos dfl aoompaftarle hasta 
«[ vapor, y da luicar públicas pop atiálo de I4 prensa las simpatías que 
la hablan merecido las axcelentes prendas dal oeloso Prelado. ¡HaMa 
los Jiidloa atentos, dererentes y respetiKMos oonuD übLspo eatdUeo! 
jQiX gran hmUto de oooftialoa y de vergúenta para loi cahiiuniade- 
m, opresores jr penegatdores del olaro y dui líplacoiudo eapaflol ! 

Réataooa de«lr que la coiutracdon de on naova tiimploenOibraltar 
esun neonteelmlento más tmporUnte d« lo que A primom vUta paedn 
parecer. Allí, donóle, ni bay Itliertid d« cultna, etU libertad no es una 
irrisión ni nna tnunlira, como )i> ha *ido la proclantada en España; allí, 
decimos, luy aa ndinero de uldlicoü raay superior al rjoe pa«do eon- 
tBoer, i pcitar de Ri «xtemlon. el templo de Sanüi Marta la Coronada, 
lÉ&lco catdltoo qno boy e^into on laciadad, Para atender, puM, debl- 
dameole á las necosidados espirituales de los fieles, el muf celoso 
obispo de Anlinoeoooclbídel proyecto de nna nueva Iflesla (I). 

Ya bemol visto oAmo el ciclo so ha diñado bctide>^ir la empresa 

iM Itmo. Vicario aposbUioo: 7 i>o hay dada que si ha tenido on exoe- 

teie pnBcñ[Hi>, tendrá nn cumplido termino; porque pora ello se ctleii- 

ta eoB la uiateucia do Nne^ro Señor, solicito siempre en acudir i las 

eMWldedei de su l^asia. eon la oooperaeion da un ptieblo rat6Vico. 

-aaiaate de las glorias de su Religión, y con la protección de una Keina 

y oi gobierne que, aunque sean protettante-t. tienen oomplnoBDola 

•a fSi«oi«oer los intereses rellglDaos de Ioj paebloa que gobiernan , i 

dUbreneia. de las aatorldados revoluolonnriaj, que no se coaiplaceo 

Uao cB «mpobrooar y perseguir la tlellgien del Cnidfleado. 



I 



II) K)U litliHik Mra Ini'inlDit* bajo la adrococlon il*l Ba^tailo Conion de 
Jasiu,tHjrqu«,eo<DO<lic <l BiAftIn «l»(4<HcocI«0MmJ(ilr «a tu iiiiin*ru del 
^ d« rrbr^re" dn itfíS. •mi Mtca dtu Irlillilmas, tuuido la dMOlulon da In ibo- 
•aunacioo •multa al t>>itiplo uato del Mqi; cunndo loi fimilfl monto* wiIm-» <]«• 
'Iwcrr'ff U*oct*dad jiarcüfn (tniitmai O ditolToncDiHalraconsiialo y niiwlra 
«tptraiiu «uao an «1 Coraioii dnlc^imo do qiuan (Uedola Iglwdi, y erlo y ndi- 
x&li>al mundo, T *ii «ttiM inoniaaloh cuauíto eila dcrotiaa toma nn em>d« In- 
*itmmrat\ nUndttfiutoie f^taa tel r«0*aM idor aolir* üura;». Aiia, kffíai. Ama- 
nea y huUan la o«Mnia, ai UooailMBlt oportiina pira qti««l vUarla(»da 
<*d)niUr aicaiicic lan tcitaUít^ pnvllsuio, y por «l)u proyacU lacoailroocton d«I 
uencionaiSa templo; «1 q.im, pur vira pBrl«, «arTira de piU»lici* y HulMau il«a- 
^•vio da loi utiralM UbriJoa al Satrad» Corawn da JH4ua-* 




— W8 — 

L,\ PHBSBCOCfON A r,A 10l,BSI\ RN VEtíBZORtA. 



Li IglMía de Voueitueli. prot«gi(la por iroblemoa quo v«úiit en tat 

[dootniui catúliot la mXt »<Mida ^rontla del iedta social jr da U tna- 

ilUdAd pública, díAfrutO do rditUitera p« hasU 1S70. Cierto qoo do 

t «D cuando Ib rovúluoion dAJabt ver sus pntemJoiMS . atonUndo 

Dtn U» sacro&tHlfNi dereelus de la Iglesia: que ocm oca»ion da 1« 

[itamada (^ depaíronaio, qae oonfúria «1 gobierno laii mismas fiíeol- 

í-tades quo tavturon cu oste pauto I09 royes de tapaba y muchos otrod 

^prÍTÍI«gÍo« usin-pailiK», sa daba mlrgem i tirios ooalllclos cotra las 

dos potostedeR: poro graciu xl lactn y á la doüeada pendencia de 

1 Santa Sede y desua reprowDUntM . cstoa cunllioloa no Uojtld)» 

Jfi tomar cuerpo, inU» solian Larnianr p>ciI1canicnt« y por acocnto 

iktuo. 

P«ro en Abril de 1874 logró Uiun&r la mauDerta «u Us eaferaa 

'■del poder, hadeodo que w utriatiora del mando npremo el geaeral 

Oucmun Blanco, benemérito de laa IdKiw, soclalUta i implo, mxtRble 

súlo por a «acandalo» cooducU, tanto publica como priradaí y su 

«neoBado Mío contra «1 Calolicisnio, Gomoso vé, la maunorin tu> 

habla elefido mal: Ouioaan Blanco poseía cd grado «mineóte las cua- 

lidadea que «tempro ban díslinnruido á los perso^doros de la Iglesia. 

Rode&se, ó mejor dicbo roduaron desde in^go al nnero prendeotA, 

,de ks parsooas que habia meitester para au empr«i», que wpo 

I explotar con habilidad Verdadera m«D te diabúlica el iiijlftireiilisino y 

Tía IndoteBCla religiosas que tanto babiao candido entro los vene- 

[ míanos. 

Bra uno do los príncSpales obstácalos para la Fealiz-acioD de im 
rveraos Qnes el anciano y venerable Df. D. Silvestre Ouevan, 
obispo de (bracas y Venczuota, y tofaaron pi^ para pentu^irío do 
1 bedios: el primero no haber consentido en «pie BC cnntAn» nn 
Vf Dfum, como qacria Oiuman Ulanoo, pai-a celebrar su victoria so- 
bro oí gobierno anterior: sabía y prudente detemiiiucion con quode- 
uojtrú no querer mezclarse para nada en loa civiles dÍMordÍa«; y oí 
egundo hab«r Iniciado una sutcricion en úivor do tos voocidos para 
lDM|}or>r sD triste suerte. I/13 rovotuclonarlos , Un ingeniosos alli 
come eo todas parto* en punto i encontrar pretextos para sus arbi- 
I trarit> JaddS y violencias, Hagioron ver OD estM do> MRoUUaiiQos li^ 
fcfaos que Unos. Quovara «ra hostil al nnsvo gobierno; y oon la 
loleraeoia do qiic suelen usar en casos tales, sin guardar siquiera las 



— 249 — 
'.Rporimciu. A*lo M, «in fomuí da proeeao, j doipuw da luburle Ira- 
lado oon U mayor cnidditl, io ooOtleasrOD á perpetuo <I«Iíi!ITO «a 
SoUeiBbr« dd mismo nAo. 

Ibbían prccoJ ido á esta mcdidii v.-iriiif dccruUM, por I»» cuates») 

a4>i*<ii*=*t>* *l Bst4do casi tod^s ■»< bioii«> diMliD.viiK< aicnltu, y »o 

guiaba U Jurísdicoloa á Moils. «uavart , Impididiid»!* comunicar con 

«iHlialM. A «lia oigutcron el de su depoaioiofl, ul qtw castignbacOD U 

peaa de s«r ioUrnadoi y taaptmao' los s«cordat*n deloí i m l'aator 

l«ettliiK», ? el de snprMloa d« Seminarios j cv»v«otos: conlUcAroiua 

lu prDiN»i»<lM iomaehle) do loa steU monasterio de reli«ioua: ín- 

cautóte e\ gobienoile loito so iBaliilurio, y la» vlr^eiieD del Sabor 

bnbieroD do busoar afilo en tlern extraña. t'rochtDjmnMi laa mis oa- 

«■■lUIasasdoctmasoo el decreUt sobre el mitrimouiaclvil, quesa- 

Srlinia mucboido U» Impedimenlos eslablecldus poi' It Iglesia, Ulot 

«orno el deOrileo j' {H<ofeHi<ia¡ y el seploajimairio Uoos. BümI, uhinpo 

<le Utfrida. por liaber dirigido una iniitrnoeioo , en que revelaba gmn 

"•■ato y gran priuRvoí», llof i>lrr<MM de su di^MüH acerca do e^ttt 

iDOtivOt sa{s-¡6 U luiíiiia suerte que Uon4. Quevara; (mroobligadoi 

^^MBOfM eo Guntno, vnrecam y dníbtl, muriO niitea áo tratpawir lot II- 

^Kjailaadosu diOcMÍs. SocesiraiDcBte so dictaron duposictotioa prohí- 

HjMeitdoálMÍxle»M rociblrlimowat. y á h>i Prelados expedir Pa»- 

^ (oralaa sin obUner ual^ \a autorización del gebiemo: se aomltró 

ju« aooeder a Mons. Gaovara al Dr. D. José Uaoutíl Arroyo. dUspo 

'doOsaywa, que tuvo el valor do aceptar, jui-ando süleniBemenle 

'^tmar ma Aiadones de Obispo á Us íkrdeDee del gobierno: se 

4»itari oüolalmeiile la oeceeidaü de reduur la autoridad del l>apa. 

-««dtoeontrarlaálaindeponJenoiB nacipoal, y en el montaje leído este 

■ale por üuuaaa Blaneo al Coogreeo declara que U Iteligloo de nu««- 

tfo siglo ae opuoe al euUo oaUttco, y que «e propoiw cumplir la gran 

ttiiioii dft estiriMir todo* los erroreis, reJuciejido la Reli^ioo á ^reoor^ 

■iar i Jeaos oomo modelo du la humiiiidad.» 

QwríoDdoSu Santidad, M Lil eetMJo, proveer i latí neoetidndc* 
^9 los flolu. RiKobrú tm Vtcnrio .'ipomlAJico p>ni Ciiracn.t, que bn «mIo 
■l^itefTada «o Mai'¿o ultimo por b.ibor prolwtadu contra el uumbr^i- 
Aitento dd Anobispo. 

El pro^donle de la repdbllca babia niaoirueLHlo ya «o mi meiiMle 
i laa Ca-jiaraa quodcbiimdarleyetaQpirauJulalglMiadoladeHiMua, 
f (kiMlar uoa igletiia nacional, iioj^mlo U divinidad <Íe Jesiicfi«t<^, 
**tanDdu su discuna cutí otrmt errores gravisiinot. y rooomondando 
^^(oo roodolo al gobierno do Soiía, y laa dootriuM del P.Jtcmtoydft 
loi vi^oi-catáticoi. 



— 'S50 — 

- 'B3 miffnto <]ia 20 de MarEo, «i que M «xpolsado el vloarlo de la 
repdbllta, lo ni«roa también ocho Haoerdote«, entra ellos nuestro 
oom[MlnnU D. Manuel Antonio Villsaucva, victima tuablea d« in 
'•dlMMtoii i la IffliMía. 

PoMtnrinrniaile, en Im dtu 9 y 9<te Uarao, et gobierno «xpoliA 
do eos monasterioc á Ik* reli^ ioui áé lot treí eoDventos ijoo hkjr on 
U capital, amirpando sm bictw*. ittwpiMM do hxberM apoderado do las 
rentas de Us igliMlai, Semimirlo y obras piv. 

Mi<*ntr&« los baosM sacerdotes giioM «o las circoles A el desüorro, 
]t aotoridad civil , qno une Isa slleíoii«s d« Nerón k los d« José D* 
nomlin ea»Antj;»3 y pérrocoa. dispone i su antojo de )o« beneRdos d« 
la Iglesia, convierto los templos en «Jiflcio* prohnos para usodel íro- 
biemo, cuprime las n^ocUctoaes piadosas, y pretende arrefítar á sn 
nodo las runcionOK del culto, y hasta el Ardan do tas iteena y de Us 
proe«iones. Los atropellos y «ruddades do que litn sido vtetbuas 
Chispos, «aoerdotes y hasta nimllias eiiter»s. confundidas ean los la- 
drónos y aMsioos eu lu cjroslea del Bsbdo, sin oonaldoracion á sa 
»eio, edad, ut rango, son indooibles. 

Para dar apareneia de motivo A la peisM^nclon. empezaron por 
oatunniar i los Prelados 7 «aoerdoles tltites, y en 1871. para onga&ar 
al pueblo. Ungieron levantar el destierro i Mons. OtiOTara, j la roí 
(pM le eacriliinn para que no volviese, so peno de volver i 1* IrMe 
sltdMion enque estaba. Y cfectiT.imcnto. dnlcx de quod venerable 
Ambb^ llogaso á twrra de Vetwzut-ila, una comJsinn dol trobiemo le 
exiiirid qm ao conf^sán culpable por sa pAsada conduela, y dispueeio 
i obedscor od adelante al gobierno en todo y por lodo. NegAso eodr- - 
(ñcaiDonle al Taloroso Prelado & aceptar tan lafnines condloioses, y 
hubo do volTei-isa destierro. Dudo dnt4ncei creyeron donnan lUan- - 
' co y su gobieroo qne habla llegado la hora do arrojar la careta, y la 
penenuih»! ton» el carácter violento y terrible que se ve por las 
üHdldas que acabamos de eitar. 

Ijis Idgtas roaaAnlcas que dieron vida y alimento i la pcrMcueíoe.- 
MI c) maBlAeslo publicado por la lA^rin central do Caraoas y <iceptadc=3 
por todas las tn^urtaUt del pafi, n» kAIo la aprnehan y aplaodim 
rameóle, sino que condonan Uu doclrinn.s y prjotieasd^ CatolieisnM 
daft teittmoitio publico de m ágraitiwinifento á Gnunaa Illanco 
haberla* comlialido, y decretan para i'l una modnlln do honor co' 
premio de tan ominontes wrvicios. Como so ve, la masonería 
llegado el caso d« dt^í^pcjarM del dUfniK de vaga filantropía y de 
mopolltiaoo hmnnltvio «otr qoe ao ha cubierto hasta efult 7 tbow— 
irar clara j noaeltMiHiite stu rordaderas pratensioiws. 




— aw — 

ciadaniMt*, b] núiMro do neordotw oisniticoe m (craiiJe, 
I büjaa 06 salo oompirablo al valor j al co\i> dt las uecrdotes t9- 
laa qna S9 agnipan en torno do Uons. (luavara. anlmadaf j fln-ta- 
toeUcMpor la roa del Viono il« Jettucrtirt». E-iponiitos conÜAilos, sin 
efobargo, qae Dioct dará, tras Uid cruel j crnpuAuda lucha, la viotorLi 
* Im «nj-iw. bauíentlo qoft liixcflD diu mi* aeroAW y r«llceí púa b 
Ig1«rls de Venemda . 

íl 

•t 
- OOfiSTRLCCION DE UNA C^PILUA' DEDICADA A NUESTRA. 

SKJronA 08 GorAIM>]CGA, OBNTno OB Ul BlSTdaiCA CVKVA. ■ it 



Nniit» coa tanta ntúíkocion como hoy tomamos la pluma par* 
■Moctarun^rangoio. Condoaxa.aae iUutre santuario do liURloria» 
rellglosai do R$^a»; Me bello florón de la corona del PriDcipndo do 
Asbu-bu; em moaaineato <|iw cr*c« con el tiempo; «e Mirado recin- 
t«, que ban visUailo ooo entuaiMmo, aa( lu geoeracioiMS pundan, 
ejmo las proseóles, y vuilaNji las futura*, va á ser en brore «iri- 
pecUlu cou un templo. íMo «e trata da la Iglesia qu« alli debe tevan- 
larac para conmemorar la gloriosa epopeya <pi« inauguró la restaura- 
don religioM y política do niKstra patria ; cala omprcm «o llararA i 
abo, Dioa m«dianto, oond» la divina Providencia deparo más Givo- 
iabl«:4 cireuiial3iK:Ía*:aliora lulo M trata do rannidiar na mal yaatU- 
bcoruna nuoesídad. Ln pieria do madera labrieada pnm entrar en la 
can'a y dar pa»o ñ la p«qu«Aa capilla doodu *o veDera InantiKua im^ 
|oo de Ntiwtra SvAora, por hallarao muy ({aatada i cania del (tntaea- 
ta tránsito, ya no oft«eía camÜcionoH de «Ojpiridad. ni podian, «In 
MKmlonarffi, «ttistacor sd devoción loa HcUi en «1 roduddo oipscio, 
fw DO Im pormilia r«nr y depositar huk oliiindaH ain ootablo inco- 
modidad y molestia. Kra, po^ tanto, indi ipe usable prooedur A la re- 
«>npo«ícioa de la Kalerla para &cilitar alpia doaaliojio á In innume- 
rable coacurrancia qne acndc á viátar la santa cuvTa, cfpccialmcnto 
«a Ina restividadcs de la Vir^«n. y proporcionarlea modo de oír la 
■ala Misa sin las diflcaltadas que U> iinposibilitaban. 

Ul> tqal el gna pensamiento qa« por mndio tiempo lia sido el bello 
ideal y el suspirado otijeto de tos nobles votoa del M. I. cabildo oo- 
togtal, y cuya realiucion se ba propuesto nuestro limo. Sr. Obispo, 
aairaado sillo del deseo de aumentar la devoción y el culto de la gran 
Ketita (te tai bataflai. liaría de C<K<tíU>nga, dándola un trono di^o 
«a el lusar Mcojfld» por ella para proteger k los aspaüoles. S. S. I. lia 
•do providencialmente úvoroeido coa anos tn^dt^os li«diú»4l ioten- 



— XA — 

to por una pttTMBa apreciilMlbtoui r oxiy inMigenU (D.quo hatra- 
zailo tm h«raio»o dlsaflo de Ik ciiinlla qit« m dolM coiutruír , y oa do 
arquUeeliu-a cvrrefpoodientú al giulo d« U época »a qiM turteroB 
lugar ea la cueva los acunttMüniaalos que la ban bedu» tan m»- 
inoraUa. 

Hafin» yt alguna» aecavus qao as «aU traliajando on el aooplo ile 
ntaterúiles, ea düsliaoor Li carcomida galuria y limpiar la eu«ra.d*t 
IKdaxo de paradon «o forma ile gradería, que iun cuando m de creer 
p^rtenedeae i la Iglesia anligna, qne, eocno o* .labidu, allí exislío y 
ttectaparecló e« un Itorroroso inoeodlft, no dujaha de almris y robar 
uaespaeio quv alU ea muy imcio*e.Rohuata( viftuK y si^lidoi Ublon«a. 
aMipmdiKi p-.ir ingüotoaos tornillos, foriniin el pifa, iiu« levantado 
«a «I airo sobro el poio jooto á la calcada, da i la caova eae aa|teeu> 
maravilloso y sublima por la yÍ«U diri magnldoo panorama qns d«9de 
aqiMl Toouito 80 descflbre. 

Sobra nte apoyo m tcvantara ahora una bormon oapílla, quA, 
«IcBído do' capacidad bastanU á oootsnor un ba«n ndmaro do permoas, 
yd« eld\-acLon soiloienta para podorse celebrar en ella loi divinos 
«dciiM, listara, «in em)ur;|to, todaeaoarradadMtro dalaoneva. sin qqe 
jMorda nada da sn ímpoaMUe vista la aspereza de que ae baila dolada 
foe la utoraleta, que os el principal oh}eta qoa se ha tenido plísente 
«n esta obra, taoridcindolo todo & la oonaarradon de la Idea d<^ 
minaiite eo tan liistM-ico sitio, en et que la ocnltaeioa de la ueiior da 
las cosas Dotablea que Geotieoe seria de lasUmoto «íoeto, por no ser 
posible aostituirla oon Biugima obra de arle. 

Todaia fabrica sute de inadent tallada, aon rica ortumantaelt» de 
lo ffiúoio, ütataeaado vistosos florones dorados, f eaUrá doTeiKlkla por 
b oapaslom galertu cuya balaustrada sari también del miamo guale 
qíle la oaplUa, reuntondo el hxlo Jas eoodloloneis de la mayor solidez jr 
ji^piMi» propias para iospirar el mláprofiíndo ntspeto religioso y 
da^wrcarloi loásiiebleflSantlailealosdeadmiraoioayeiitusLaDa, cual 
DO puede méuos de ser b la vista del tnis glorio» de loa monumeuhM 
naeionates de líspetka. 

Pero antes de que ae oomeozaae i levantar la obra , era neceaarie 
tnTO<nr sobre el^ las bondielonus del oielo, oolocando la primera 
piedra aegtia pKvieue la sagrada lilargia m baga en csloa casos. Coa 



tu Km rFÍ?riTiii>Ml !(c. 1), f)ü(>«^> PtUMnelll, biD'MO Lni[ini(T,-> i^shkh. ae- 

qnlon Im laniatado, llsn^ dv ■<!mlr*eiifA> Ion paáaat y illsiUas ds lot mu prta- 
, <ípirf, «ipacm Mita 4» marta»— 



I 

I 



— 2£3 — 

Un pIxmíM* motiva MtotmiMiiido á Con<lonra. d di» S» del próxi- 
mo pHCMln ttH», nontro limo. $r. ObisprF, aeompaA>do do Ico mnona 
cnAalRM nufistral y pcnílOMurio ile «ata mala firlMü alodral bi- 
«moa. teniendo lugar lii cereoMoia »1 día 8(d«l 'mismo, ofldando en 
lUa d« pontilloal s. S. r.. itaion ba otmdo, junto ooo la ptedn, una 
ajita ^Io metal qae «ontJCM on poi^mino con la slgatontA in«- 
9i pelón: 

JVi XXIX Aprilá anni UtXXCLXXlV PonUfinatíu Smi. DomÍ~ 
KiNnttri Pii Pap^ ¡Xannn XXVlIf. nmftt.adKmmt. í}r. D. Sene- 
úiriHs San; « Far/t, fírl rt^/inrlre Se4í$ AprntoiUm praiia Bplidt- 
piM Ortí^iLTÜ, come» de Soreíía, primariían lapidim íi^ntáucU ac 
toiemni rita imponiU pro aOi/tcatíoru Itnjíu SarvUi Omnififitenti 
Dh» dieaU fx Mnorrat Btatonmm Virginia Mariai de Cavadom^ 
ffo, aiUtantíbiit Canonieia ejutáem Re^ifr coilffjiat/ii, ikv wm C(i~ 
Hmieh SfttgUtmli, nr P(Fnítf»liario Sanclte BMínirv Catheáralia 
Btuilietr Or»tensí». 

¡Quiera el ckelo eonoMemos b !citi«A<y!ínn ilo wr mny pronto Ut* 
■Jnii<la aO» otira! FJ empe&a de nna^tro llmi>. Pr«la>lo. y del u. I. ea- 
biltlo eote^lal. el celo dA entendido dÍr»nlor do tan ohnm. y hnsta la 
Klividad de loa artiMai. (pi« se miman mOtnameata didondn qur e* 
pom Ut Vtrff^n. haea nreer (jtie *n ¡yulni inanirmir para el It de So- 
Umbra, di» con-ini^ado i ta rr.ilivldad dd la Patrona. niirno moda 
•;nl eelp do mMimeroorar el primer ani vor<apin d« In iprobaolon del 
row y ofld •> oompueNos «n honor de Ntiertra Síflnra de Covadongra, y 
Mis augurio do las bondidonea y Rraciaa qm o«ta oelexlial SalhHra ba 
4e álcaofarnoB. ffíutttin «etf-fiásHco de Ooiedo.} 



r 



CONVRRSfON n« t'N RACIOSALtSTA Y MASÓN. 



r 



Kl escritor n. Praneinco E^RUdcro y Pero««>, tan herAicamenle 
tnofKiffnado en sna ermrea por Ion Sros. Pairea del Corro y Hateo* 
f't^n, :tbr¡A 3U4 ojo? i la lux do la fiü, y petmcttandme d« sns teortaa, 
Ddiíi5 con el Ownlo de la Santa Madra Ifrimta, como podrtB ver itooi^ 
tro* tnclores por U earla «pie ha publicado en La üemana Catiíliira 
Ab Sevilla el preibitero pdrroco D. Marcelo Kptnola. 

La rnaanneria. qne m ha vitto abamloiuda por ano de sa* miam- 
kfMnix canctüHtadofl. tía probado ana vexmdfl «n Sovilla lo amante 
qua ft* de U publichtad y de b Inz. trabajando titánicamente y ponien- 
do en iaefo todos los reaortes Imagina blea pam que no se piiMiiino la 
OwnaX reiraotaeioa dletada por el Sn. Hwudent an ¡den» uw da «ua 



— 26.» — 

diailtadtai, anta testiKOS do raoonoctda imparcialidwl, an la «ipital d« 
Andklvria. Datt^nclailainfinte lo h* «müe^iSo. jKsta «a La 9oei«dad 
kiamam/aria. ^iw, scjiaa iliiunn» botxM, nuexoluje atonlutaramU la 
jr QonfaKNi del Catnlioíitmo! (Ssla m la asMUciou benéfica. 
aiga dol oKuraHtúmocltricai.' )Qn^ l«ccion para io» inoiulos, qat 
} triunfo para la ljil«*ía. r qué ▼srgdMia para la aecU mnOaiccl 

Ué aquí la carta dol 8r. SpIaoU, cuya lectura rc«oinOfld*Hi(M 
(iMUStivsBboiuilo»: ■' " ■■• ' 1 ''' ■ ■• 

«Sr. DirscUr do ía Stfmana CatóUea. 



Hf ujFMltor mío j d« t«la eaii«Ul«r¡Híon: La proiUR MvilUDa, qoe 

f ba dedicado en aetoe dias aentidas Tmox i la memoria d«l seOor don 
Frenoisoa Kmxieroy Perosra (q. e. p. d.). n^da ha dleho rMpc«t» i sus 
tlltimos momentos, ifiH ein duda aoo su m^or r mis bella gloria. Yo, 
oo par ventora mía ful to^llgodeellos. pudiera, para edltl«aidon < 

^ pAUioi, baber UoMdo aquel vado, «ontando to que oon goia Inefiíl 
de Ril Tlda vi j oí: pero enentl^ siempre de darme á lur., prere 
guardar sltenoto: y no lo rompiera tampoco hoy si oiertoe rumor 
roalictoia A tgnorantementa Mparcldot. no me obliginuí , en vindb 

LOacíon de mí boom de sacerdote y de pJn-ooo. A ru^tablecer la verdad' 

Vát le* lwcbo«; para lo cual apelo i la Irandud de V., esperando que 

lliuwctail eat(M r(!ny;lofi«i en su Hevista. 

»Na me en ántei An ahora p<tr«>nal mente oooocldo el Sr. Ksetide- 
ro, aniupMnapotltadiúai'delancraoUcíatiileun varonque tan nota- 
ble se había hocliu por su sineular talento, erudición riqutítima, ele- 
gante pluma y riif^il pal:ibra. y i quien rocomendaban por otra parte 

( nU dUlinirnidaa pn»idas. 

•Sabía nd«mi« aluo acerca de sns ideas j de ma iloctñnAs, 
■tolDpre acordes con lu perlenLi ortodoxia calólici, xunlo qno en 
ttan^os no lejanm dúS ten» A lnr^[as y penosa» dlacnatones, cayo 
noneivlo no puddo liabarw borrado on la mente de loe que, ood «I I 
Uvésqw nereciaa, «unueron aquellas dlüpulnjt. 

«PdeHmente Mcomprenderft «on esto la rivasorpresa que trabo i 
causarme en la noche dol 21 de Jan lo prAxtmo pasado el annoelo de qu« 
para con (fiarse me llantatiael Sr. l-^cudeTV, llegada aquella tnistma 
tarde de Uadrid, ilonde tai oa busca do la salad, y que venia no res- 
tablecido, «ino en un oslado tat, que loa facultativos deusporaban de 
que le hallase coo vida el día sigmtunte. 

aHosdiboaa con la sorpresa, lo confksarft. un gran temor, pnea ne 

í m me oaoLtabn la (nredad 4 importaiida de la misiim qno iba i det- 



I 



— 255 — 

emptt&ar, y ni« estremecía Ja kdea de tener ijae haI>drBi«lAii cúii un 
tiiMiibre de UlU tsD gigiate, a) que creia dominado iwr «rront,/,, 
{moeapaciúDea de eacaata. dlfitules de deavaMcer. Ignoraba yo m- 
Umm qaii5n ara jr ea quiS didp<Miuioa d« inimow ancontrabaelselltor 
Bw uü ec u . 

»No dirn, por mis que altamente honra al anrormo. lo qu« ocurrid 
intoü da que M mo iaUyid^Jera ao mi habitación, p«mi«ooreg que no 
MBilaoen á mi objeto: si mucho nu!oM om os licito referir loque paad 
« la ooar«r«acia Intima j secreta qna ambos tuvíiQos; lo ilaico quA 
afirmorri, porque paedo jr d«bo hacvrlo. es qna «a confesión nada tuvo 
4» violento 6 foraado. tino qno ftié comploUm«at« espontánea. 

Wamát olvidaré \af palabras quo me diri^ apenas hubimos en- 
trado en maleria. «TenAo. mo düo> do convencimiento prorundo, in- 
Mfiiebra ota Me. deque, Tuera de la divisA rorelacion, nada bay...* iH«r^ 
■qso exordio qnc m« alontó sobremanera! i 

»E1 camino, qne tan erixado de ospinas se me presentaba al priaai> 
fia. hablaseme deaptijado. &1 Sr. Bscudoro no en ya un alliToülúiiofi), 
fu aólo escacha & su nuon; en un creyente, y pude sin temor dn 
m» Degatira, sino ántoitcon la certidumbre del aMnlímicnto, indi- 
caría la BMesidad duque tiieiera solemne prolestadon do an fA, .ro- 
Inclando sas orrorM. 

sGMTilasastán las elocuentes fnwd qno anta c) Exento, ««flor conde 
dttCasa-Oalindo y el Sr. D, Ju^^n Jostf Buooo, y oyéndolo desd« la 
pieria Tddna ol Sr. D. Manucil Torleea, presbítero, y el seftor eoro- 
Dd D. Aneol Mimnda, pronunció «otAnces. Sn tono no era el del bom- 
bes sobrMO^ido por los terrón» da la muerto,— no los sentís, sin em- 
bargo 4e tener tiondcnola do su estado.— sino ol acento Hrme y lleno 
de «MiTloolotí del qne ha visto la verdad: ni ánn parecía estar enCtr». 
IDO, aegna la enteren de su TOS. Hnbiera yo querido que allí ae ba- 
ilasen, para presenciar eioena Un interesante y conmovedora, mactioe 
qoe boy dudan A abctan dudar d* la claridad de juicio del ilustre en- 
briDo: ni habrían podido, es aeguro. abrigar sobre este punto «I 
mis lore recelo, ni aun contaoM- la «moción. Kl señor conde de Casá^ 
Oilindo y el Sr. Bueno no sabían dominar la suya, y dcrrainalian li- 
Hiius dti dolor y ^zo .1 nn tiempo: llorando abraLcaron ambo* á Mt 
iffiiffo. y lloraitiiu .4u iiepararon de ira lado. 

>r'or lo que i mi lisM, el Júbilo me rebosaba por el semblante, sin 
penoitiroM) sentir «iqniera las raole«lia9 de la mala noche. 

>Y el paso dado por el Sr. I^cuduro estaba muy ^jos de ser ana 
llamarada de ontusiauDo A fivTor religioso: loa hecbos demostraron 
lo que se dascubríA d«tde «1 priaoipto, i saber que era h|)o de un tn- 



— 256 — 

timo DonvMielmleDta , y., . lo diré elaro jm tí idioaa de la piedad: 
abra ■!« 1^ gt»<Ú». 

»Rn la* rapetidns tmm que le tí . defde qn» blj» ao «onGssli 

hasta qitn mnri4. aiempro inA ROiimígofll mlAno leagaajtf. 

>L'n ilia. (vimn l« [mgaat»se yaslaa aenlla tranquilo: 4L0 

' m* oonttxtA, y ili^rrntA da ma piK iino «illa la eonftifloa poode dar.» 

Otra v«!t. '■lunilo »a •<wn»ha 1n tiora i|e quo ncibi^M al Viftlico , di- 

, eii'fldolQ qw. mit pmjMüta ll«Tirt»ld yo mtamo, persuadido dnqoula- 

lii^adom'q Iratnda alpí lo Mi-la niéno* Imponvalo recibirla da mi 

nrind que 'Is la do oti<ó aaeonjcrte. mo ruipniídiA: «F^ verdad: dos 

>Iieuio« tratado alito, y «I viro noF trataremos mas. porque continuará 

[>V. Rienda mi padraen>'i'ltiiAl » 

'*fís Ifinsmblo. pum: el Sr. Escudero, qne había moatrado dtmnte 
vida Dnaoluvwla intüUgvRCM y una emdidon nada Tulgar. aa' 
Edo expresar sus pensamlentoB 611 un citllopuroy caitilio, tp* nos 
cuiiVils a venses i CürranUa: «1 Sr. Rawlero, que era baan nal 
biion hermnno y buen hijo, ae n)«ntfeatA iiiucbo mis gniiMle qu6 
f^tt al morir, porque «a manirestA fervoro-ta erittiano, y obranilo «1 
ooiiaonaneia eon mi Té. doteubrlO el Mliiilo tdmiitu do n almn, [lara U 
que no eran no misterio las mlaerablM hablillas á que su oondaeta 
debía dar lu^r. 

>U« be extendido mándelo qne pensaba: penatiano V, , sefior 
niri'cior, oondair cea ua» üb:«rvac{on, quo cndorní ti sooreto did 
«Dignin. 

»n Sr. R«mdvr<ri. don en lax <<pnea4 do an msyor «ntañasmo fll&> 
f Afteo. Kitarvl^ba como prectnoa Ji»ya on sn concón oí amor Ulial i U 
SantliEfma Vlrfp-n. t bn s» enlroffiíba al «nato noche alftuna. é\ miamo 
ttoa*#';(<irrt. «in Inbof^e pn<!trailo nnt« «ti» imttron üo Nuestra So- 
Bon, qnu (unía onftniílediunlo Junto i su lecho. Bra imposíbto qoo as 
üHlera el hlj" de M^ria. 
«Basta ya. DiipXftMmo V., Sr. nii«ctor, lo que he ooapado 
aten«ioii. y »«wi on qnd piieJ.) «Isniflearte sa agradeoinileoto sn 
serTM'»' y «rti-í^ll»™ Q. ft. s. M — Aíorceí» splnola y Mae*tr*. 
«Sevilla 4 de Julio de IgT4.> 




— 257 — 



iSERMOHKS t)R SAN VICSNTB FERRER (1). 



tai3fd« M LAS lUUOXS POAQUE lUSEUOS 

U. S. I>IÚ3. 



I>B HáSÍ» OJSnASlA KN 



nifuifJain InJíinlitfitmiiuiaif JVum.Vs- 



fel«na geat: Sabed ijue la iaat«rix que yú taii£o da predicar es de- 
r caaalas cosas tí oíalai podaiitos tí d£tiúnioi coDilaJamant aipe- 
Q Dios, ai bLen lo servimos; é plooso qoü con Is ayuda Úm Dio* «era 
malaria muj'prOTectiosa para m^oramionto de nuestras vitU!i,<Sooa- 
Utanildatú de oaestrai aalmas. E abrirenii» algunos secretos de la 
Sftsta F.icripüira. para euronoaaioa de todos. Ua^ prim&rameitt por 
qM U ¿racia. ú bendición da N. S. Dios sea con nosotro*. «m f^uiul 
rsrareDCia üaludareoM* á la Virgau Saata Uarit, diciMido asi:— ^mi 
María, tte. 

*n¡ frap4lnlo «xM dtewt. 

&a«aa ftoot: 1^ «ealeoeia de la paUbra puMta e> arta: Koaotros 
bSbaaQS tal ooullauzj ti «.viitiiraniLa en Dios. Afcora, Biiena ^«nt . ewoa 
de «la palabra pa«sta é U nuituria qua t«nKodi) prodicár, y<i b« ca- 
tadle bysoado «o la Saota Bsoriptura cúnalas é «Halas soD laiS eosas 
qoA podemos é debemos «ood^r do N. S. Djtit, que nos las dará seg»- 
ma«at al bden le «onrimos. E lio ftllMio cuatro, an las cuales «ata 
todo el nuestra bien 4 la niMstra aBlTacioQ. é son aXsa qoo se slgoaa. 

L* priaun eost que podemos i debooaos espenir ea Dios, qua ruta 
la 4ari. aa piuvlsioD t«iaporil. 1.a segunda cosa que podemos é dabor- 
moa cooitoMamaol «epeí^ eo Dios , queiras U dari si le bien aecvi- 
moa, « reiBtsiou libt>riL La ternera oo&a que p»deaioa A deberlos es- 
perar aoünrmuiiat cu Dios, qaa nos la A»ri »i lo hiua itarriiBOa, « par* 
Mcaraua virtual. U cuarta twn qno pud«inú« i «Icbumot «aperar 
ooadosaoant un bitM, quo wm It dará ai bion lo sarvima.?, os la ¿loria 
«alMüál. Estas cuatro cosas podamos d debamos osporir sgguniDcat 



Ifl VUiiMl(»Dum«ro«itir L<Citt»il« 0«lalir*^mt a Joolo datns, yS*- 
lUBbr*» tliciMnbra deii^n. 

17 



— 258 — 

«B Dio», que aoa la dará, si lo bieo servimos. B por osto dk» el t«Du: 
PiducUm (ít uporanxa babemos en Dios. Primenmeiit digo, qua de- 
bemos ooollár é esperar en Om. que dos dará si lo bleo serrimiM, 
prnvisian temporil; ee á saber: que nos dari comer, é b«bdr. 6 ve§tir, 
6 calnr, (I todiiii las oooaa neoesirlad ú la vida preítent: mas quiero El 
qao nosotros vir.-imoK dütcretemeiiL oada na Mfrnn'] <ni oslarlo 6 oon- 
dkion, ofX» os. ¡t vil)ér: Que los relígloMM viraa cada rao ttoKUod qne 
háD prometido, (<(ttuirilau las cerimonipsquo en «I relijrion *«cootle- 
oem, é quo non vivan scj^uod t» volunUt. mas quo paren mientes á lo 
que lea manda sa regla , é »^ vivan como ella inanda. Rm mismo, 
qwere que lo^ olorÍK>ns viran sojmnd ms santas ordenes . comioBdo é 
bebiendo é fablando ood tempUnn, 4 viviendo cajlament é blea aoos- 
tumhraJos. Bm mismo, qiiíorc que vosotros, bornea é mnfilwes mmt- 
dsles, qne vivadea oomo bucnoa cristianos. Kuardando los manda- 
mientos do I>ío8, é oDatasarros á menudo do todM vueetrotí pecadoa, 
écomalgdrdlKnament. Rsi cstofnccmoa, seguros debemos estirqne 
DOS dará provisión temporal. R doclsrolo por vna sem^nxa: Todo 
borne ve por enporicncía iiic Iol* arboros que son plantadoa en boeo* 
Uem é gruesa, á los teles arliorcs non los bllesoon en en tiempo 
OoTM é fi^as. é abondanna d« (ratos. Asi nosotros, si somosplantadoi 
en boena liorra de dorocion verdadera, facleiádo eada vno, segond 
«dado é condición, scgund dicho h6, i las tales perBOO» nunea 
(Uleaeerin iú»*% ain dores, nin iVotos. Las flores son It buena fama; 
cá las personas que ñioaa bnenas obraa. 6 tienen bnen* vida . imtehas 
ilofM tienen: cá por secreUtment que í»gt la:* buenas nbras é boe- 
na vida. Dios lo &ce revelar porqae haya h\um\ Tama ; A de esto 
non vos cabe iludir, oá asi como de la» Sores sale el ol<^, a?>l de la 
boV vida aale la buena fíuna. é será$ provebido de fojas. B«lo ea, 
qne si tieages baena vida , non u Hudleeeni de vestir nin de calxár. H 
doapues lubris (mtos, esto es, que Dioe te ahundari dn eomér, 4 
do bebdr, i de todo lo neseesarlo. K dloe Sant Uarcos, que los 
liomM son aai como arbores: Video homines »icut arbarn, etc. 
ISIarclü, S." capitalo.) Diz: Yó digo que los bornee aen asi eomo ar> 
bOTM pbiRtados «n buena tierra, qne facen nor«s. é fbjas. é (hitos. 
Dioii nos Jeremías I'rofitU: tíentiditíus vir qui roifMtt in Dmni^ 
no, etc. Ks : Bendito es el varón que conRa «n el SeftAr , por- 
que Días mtA la sn oonflania, é tal borne será plantado bien oorao 
el árbol plantado en buena tierra . que mete lai rsíies al hiiaadr 
del ajnia. F. tal árbol noa habrá temar euando veniiera La calentara, 
qno lo seque; mas ante siempre sori verde, qne non cesará de Ikoér 
fhito. Agora. Ruena gent, parad mientes «I uoreto que hay aqnl. 




— 259 — 

I>io(! qua met«rd al liamAr del sgta Lm raiio»: YA btlo ([m bi«n qn^ 

diz arbcA; mas dfil lióme fiüiU. B yA digo do contro naos dobo meWr 

al hiini.tr d«latfiu toda faoin*, nil rrii^toso oomo ctoriieo. ciMnoboni»^ 

Tntia(lac:il0i. <> Jamáti uunca tea lallescerá cosa do la qno hobfórea ne- 

coMtrja. PnmcniRDnt digo, qito los roliglosos deben meter cutru 

rsi7«t: 1 J primiin Iti ile »*r limpia otjitiiUt de obra, é de todo túca- 

xnt«tit0 dnslioiuolo, ú do tuda polución é inniundtoja voluiiUrla, <! qtw 

SD ipurila non pon^tr en ello. T^ Kc^iinda nlx<¡« apouttalloil pobreddt: 

'Qae nnn dobo bahtfrvna moüyi asi como pri^, de ^ím ifue coRod» 

-«Rliore do la eolia lodo lo líova eoiUijTo; qxio noa leings sin vn vertir ■■ 

-va calxár, 6 eocmfr 6 bober on reHlorio. 1^ torcera ratt «^ obedienoia 

I. quo non retonfpi cosa alguna de la m propia voluntit. mu ante 

fr todn cnanto to Dundara >u mar^r. 1.a oiurla niz és. ituardAí' 

I Int MrUociniu do la Orden: (pie ixin faj^r tn ropa mn.* luenm nin 

moa corta do enanlo manda ta Orden, ([tU! ví^tn el paA<> <lo ootAr <!i 

«nanlia qac. nundo la Orden, i ixm vn:tlti' IÍorm nin contar carne, é 

guardar el silencio en el cnro , ¿ en U chiutira , é en et rolllorío al 

lieoipo de coiDtfr; d en las horas íkcfr todas Ins ínctiondoiaos 6 revo- 

rewñas (jiw la Ordoa manda. S i tal rolinioxo comoosto oon le Ikllea- 

oerán iWas de baana Eicna. nin fbjas rordoa de resttr é do calclr. nin 

fruto. Por etto dioo, ni hum4r del ajinuí mote tan raues, <[ue seo eatas 

ciialn> ipn TOS hé dicbo. 

Loa «loriaos di^o que deben met^r otra^ «latro raiws, 4 aon estas. 

rl^ primera que di^an bien distintamoat sus horas. l> su ofldo, éoocí 
dwMloa, é 1 su liompa cierto, esto ei, que digan loa inalllnex 8dI«<i 
que amanetca, é la prtnia Inogo de maftana. é asi de las otras boras: <■ 
^M Uu digan en ta Iglesia é non andando por las plazas mirando la'< 
magieres. La sognnda rali é% «olebrJr el oñelo de la misa cor grand 
devoción é limpíameot , contemplando A Imagioando en la vida y 
paaioQ do N. S. J. : á que paren mleotoa en quo non se laga par «im<i- 
sia, niaseoala intonoion doreoba:! Dioi. ía toroem mía i<í Itmpin 
cadidál: é non teit¿r maoceba nin bc<ír lujuria, nin carnalidades de 
ttebo obrando, nin de oorazóa pcniando, pues el cuerpo debo en sí 
MT eUro •' limpio mas que ya» laa de.erlttál, porque en él debe 
HaordrN. S. J. Ia oiurta raíi ds lUrbnon ORíemploálos otros, esto c«, 
qnool elerifc» non ilcbo tener «pada ain broqutl, nin andar en baa> 
¿OS, ntn Jiifc^r dudoü. ci maldito es el clérigo qtio «olameot es la 
nano los tmaa; nin debo bebi^r «n taboma, nía debe decir por mi 
boea pBlibraadeslioiiesta.1 nin Tobs, é restir ropaa ordonadai. B á Ul 
elerl¿o cono este aonies fhllesoerin tlores do buena Tama, nin f<>jas 
wriea de Tastidaraa, ata thitoa do comdr nin de beber, 4 todo lo 




— ww — 



^ 



iiie<«ae>ri«. Olroai <Uko> qoe Towdn», hora« 4 mngieras mundana^ 
lea,^D«h«l>odMit lavUr olrn-t cuatro raitnt il Iitim6r del ofn». La 
primen nii és, qm» omJ* mahaiu ci>mo von loinotAnidM, que ütgad» 
algana oracton dovoU, \a* roáiütí en tiam. ¿E rabiad qn* onuMcoit 
Digo que «1 Credo id Deumi^díeltool Creiio. ga«dli[as«lPatél'afl•r 
UP, i al Ave IL-iria: é «n aqadl día aoa voa blleseerá ouatua bobíarA- 
ile« meet^r, 4 gmirdsrvM há IMm d» peo-lgtos. B eso mtiOBo, an la 
i»odi«. antes que vos acmtedes, quo fiíjradee esla Arndon, aogoad 
dicho Im!. tj Miiund^ nlr. ¿s, qiw el ilia d»l tiominf[o oymda nlsa 
Mmplida, EoayonueDt la lutsamayor.oirladeiMled comicDio iuHa «I 
ña, «stando ayanü. é eoo ilcvocioa, callando, aun foUaodo tmm «oa 
otnw il on lodo el dia dol domingo noa curar da nfaios corponlM. 
mas giordsrto d« toda lavAr. 1 ji tcroem rais da. que vos coaftaedesi 
mentido Ae todua va«»tros pecado*, é siiifnilannanl en la Uaaranna 
qu« TOS «a iDMidado jtor la Uidra Santa lffl»ia, balando dolor 6 
contriuon da todo* rue^tnu pecador, propoBÍendo d» dod tornar mus 
á alloe, atttw hab-'T morir. Bii otta vaniera, Dioe v» woiertarA en 

^ buena fbma, é rw dará todaa Un eoMi qti« hay adea raesUr. La «wrta 
[ é9, comnlftir «oda abo cu la l^ascna d« Besuireccioit, «Mto «on 

i muy fcrand devoción. Imana ^cnt, nuncn jnmáa íaé orlaUana núi erl»- 
tlaoa que estas cuatro ocwu lloicr». qu» la) Eil1«3cl«» eam aljnina de 
la prorlaioo totnporAl. Por e«to dice el temar Bfnedirliu vif qii ^tm^ 
fidíl i)* Damiito, Día: BiettaTealurado e« el rarún quo oontU on el 
SofiOr, parque al UJ non les (blleseerft to (fsa bobioro moeti^r. E v^ 
qaodÍKO Joremlat Profota: MaiedictH» hom" gui confidit íh homí~ 
N«,at4). Dit: Maldito es el homevi^^nilacacl borne, dponeenélai 
«■(taarso aal cono an el ni hrc» é todo «n oorudn, é apartasa de 
Dioe; ai tal persona aera como La Imasla qne Mtá on el moale. qne 

' Doo l^e (hito. A tal digo qne «s el boiiM qu« oonfla en riquetas, « en 
amlBoa, d en fortaleza del oucrpo; ci tal oarao «ste non fui trata, aá 
toda »u vida ea en vanA^lona , prealaadoae é dandcwo á placeres. K 
arta* «en na florea d m» tojaa-, bwb non facen A-uto para q>ie tal per- 
sona vemá á pobreta. 

Atrofa, Buena ifenl, aalúd que iK<tfl hoe mnclio eotitra loajodies, 
en cuanto dioe: Maldito atol horae que eonflaen el heme. Aquí loa 
tomara CaUd que voiotros, jodio», oontedea en el Roy Meajas, é de- 
oJdesqueel tUjr Mamas non laL daatfr bome Dios, mas borne tan ao- 
lanecit. Puw parvm por este ProAita qne aodes malditos . porque 
ooDlbhlea en ho»9. 4 dectitea qiia voá la d« levar i a^ncion. lias 

agora dirá signa jodio; Puea también sedea vosotros malditos, por 

qneeonOades en Jesuorlsto qoe o) boioe. Digo que dacMai rordat. 






— 2M — 
IVB a> homa verdadero ; mti mo nifviio «3 Diotí TaMMl«ra ; «mí qau 
aMOtn» oonilamo) en hoiDis, raa« non no* purtinxvt Ao Km, et Jem- 
orMo es Dios i boma. R «¡ata qm dioo JiíiMtniiií : l'rü'irfiuifJOHnai 
eNñn. fr*cafkala t*l, ote. (5 ' capítulo). Ved quo dic« csle IToW» i 
voBOtTM: Joiiiix, dix: por ñilswUt han traipcnado la Caan do ludi é U 
hin nsir*iIo, dii:iiMida: Non 04 r^on, nM hom«: á pomte pecado han 
briiido la ilmtriwton, <iii« han notndo, discion-Jo : Home 6i é non Dtos. 
porqod lio la tribu d« iuili toino t>io4 la faumanidát. H rM que dlcd 
David on al xilino qitoooinJaRaiiDÍKí/iMi'pi^'Klniro'^I'fiiM, OIr. Dir^ 
Diyioroo: lü R<ij MiMina noo m Dios, é por eso S'>n «irnipto* é abor- 
ncidoitdfltodafLaa g»fttea. B ved aquí ta primem pnrlti del sermón. 
lii secada 009a que podemos é debamwt Oúnilo«iin«nt euperár eu 
DtM , u mntsloa liboril : eslo ee , qn« por pecadora quu !>ca lii cria- 
tora V que baya rc«lio cuantos pecados lián en «I mtiatlo , üi hi dol6r é 
coDtricion de «Hm, ¿ propona d« nan«a >au)á« lOi-nñr i cIIot, élot 
«OBfta«i bien todoí, ó cumple la pealloneia qno le di «1 cimftaor, di^o 
qne la ta] panúaa coDitoiaiuenl delie esperar i|»e Diua k AvrA la 
remiaioo 6 la perdonard. E red vna semeianKi nnliiri) : SI ra bonio 
«ata d« nucli« ea rna cim. aln eaoilol», é desnudo, ó »in ropa alfrnna, 
«fhmgnud n-jo, éyela,eataqiM«tls bmneliA do* >]otfillimiontos, 
d vno <iue oictá en luoíubra ú en esnaríriíl , ¿ e) otro qgo )ii riío. Bjte 
tal bome, «i «e lic^ al foeKO, parlirM M el fitegn de 41, << hnbrá tux, 
ni la propiud:)! dol fitcso es que alumbra i^ cnücnta. Asidigoqne 
H. S. Dloá . la rait propia cosa qno lil corea do oowtroa, es perdortir 
pecadoi. Onde, b santa Igivs'm obra eo Mta maniera: Oru*. euipn- 
ptum «M mUfrerí, etc. ^nor Dios, á cual os propia eoea perdonar é 
haber mtwrloordta. fBes que a«i es, w. Iiomo pol^^d*^ ó rniqriiir pela- 
dora, al'e^aie a Dlo<: ei asi como el r^ie'^o tira la tiiilebra de la uoclie. 
«I IKu qtifl el borne liS, cuando i di se allega, mi Dios te penlonarJi 
iiMp»eadotsí d Kl tc3llv)i.iK.¡Rcomi>lealtei^t,Í«, qne por ventura 
oelasapxrla'loi^alnnjnilnrDaiidoiDil j'>rii*dai«, p^r la mucbcduinbre 
(b) pecados que bnx rpcboj? f o dif[0 q>io te a!leii*nit .1 Rl oon cnatro 
junadas 6 coa cn.ilro pasos solos. E son ostos: Bl primer paso es, 
taKer dotór é deiplacdr de los pecados fÍ!«hos. Kl serondo paso os, 
TOlunUl lie no tomír mis á elhw. El torcJr paso ea. oonfeair los 
pecado* por la Iwsca, El oiarto poso es . resceblr la pealten íia é guar- 
darta bien toda. K en e^ia maniera Ilegar-U d JaraerUto . 6 Imgo las 
fentebnis do pnr-adiM iwrlR fuera de ti , ■* v<arni la alexia de Db» en 
1. qae to C4calunur¿ el c<n*azdn it e) anima. K cata m miradlo qoe 8é 
lía. (Maltei, 8.' capitulo.) fíMmwqujvn día. están J» Jesucristo «n 
riia Tilla preiicanlo, qnv le (rasioron dulanto va bome pirallttooé 



— 262 — 
ftiOi*, qne non podia andjr nin l^!r cot» alcana : i< Iraníorottlo cmt 
honis* en vn lAcho, é pnsi«roulú delaola do R\, é deejn : SoUr , por i 
vuMiropodliriinerailMKuartMJdrésannr «ile «Ddenno: ciol Profa 
había pfuretíKado, riuo cuitniid el Ra.v Mbkíh.i vtirdndcivvinicvo, i 
(■■-'tonoe wriaii abierto* lu« iijo-t de lo^ oiogn* é verún: <t las or^na i 
)o9 aordoa serian abicrlaví oirían: iMosmqdos IU)ltfian:¿ loalepr 
sos serian inondado*** alJnipÍados¡<l los ottjoa^cootnbeclioi saltar 
fcüB» eivrví»: piio^ S«Aor, queradoM mo^itrár oftD mimglo, pura i 
Voasodesri Ro]r Miwñi. Bflonccdijo N. $. J.: Co»fl<le fUU.rnnitui 
furtOií peca/a tua.{iXaa*i, a.' cMpitala.i Dios: Mi P()o. bayas coa- 
iL-iiua, ci ti^da< los prmdm te son perdonados; i^ asi oonta el lecho 
(rajo á tí. axi lípva tu á fi, v lot-ucLato luago. P. xiit)¡taDi«nL (iié sano, é 
lúvd mi lecbo. é faest. Agora» EtiHna gvnt , catad aiiui tu W'^rato. Asi 
Mtmo Dioa daba sanidát mandando, 4 non Le cabía rogir. ci Kl era 
l>ii>a. Agora dAclararemos mtc «ecrato. Qatenea este paralitico, <i 
r|iikfi som ústos cuatro qtw lo traen . é asi xvr^foon la renisiun. Bueaa 
frent, esto parslitico «s la criatura, homo ó muirier, qae wti en poea- 
da mortll. Cá «si cooio H panilitiro non pneda feoér obra alifuna qn» 
SHA do provoclio, «•ii el p(«Md('>r que estjt en pecado morti) , tanto 
romo osU) en él, onn puodo Itaoír obra alguna qne aiüa de gracia. Bien 
pnedoifunir, tf disciplinarle, •! oir misa, é aermooM, é fóoér lluras-' 
na; mas todas ostas cosas non son meríloriaa coanlo la gloria mlM- 
Uil. Dirt alguno: F*n« qne non me aprot e«lian . ipiierolaa d^ir. Non 
■ligo yi Oio. Non dei«€ laa buena:^ obras que Tace^. c-.'i aun son mu/ 
pi-ovectiouii: ú iljgote qua aprovecluo cinc» eosaa. Ls primera , quo 
por vlrtDd de Us buenas obi-aa que &cej, l)i06 te librar;) é te guardará 
>tQ loa perigloa del raaadi). La seeunda es, que por virtud de eltaa 
habrúa luenga vida. 1.a tereura <». que por virtiid do eltaii Díoa te eon- 
scrvant o€i btietia Tama. I.i cuarta k» , (¡tie por virttid d« ellas Itnbraa 
alKindascía de bíonoi lvDi¡>»rtlM , 6 amistad é gracia con svAorea, , 
qninta 4 mejor et, (pie jior rirltid de ellas non comutnlint Pk)« i 
mucnn on pecad» mortal: nus cuanto i la gtoría ci^c»líál non apravc- 
clu, é declarólo anti. Muchos homss santojt ea «te mundo, xsi como 
Usnd d otros mncbos, cayeroB «n pecado hkhIíI , ci üavld mui'bo» 
pecados Sxo, é Sant Taolo om mismo, é otros. il estando «d el peeada 
l^cian buenas obras; ■! N. S. J., casado la anima parte de este mundo 
en buena vida, luego boe compenaaelon ¿medida. Edko Jo5ucri-:o: 
Tal día rocíste lal buena obra, d tal dia, tal, etc.: toma, vez ai^-ji 
gl6ria quo por ellan mereces. K si diglese David é Sant l'aulo : Se 
ante qne inc conrirlíesu, estando e» el pecado, Úce talen buenaa ob 
é tales, diria N, $. J.: Yú te hé pagado, eú por c^s buenas obraa i 



— 2«3 — 
fedatea has venido á buen ña. K por esto decía Jeancristo : SictU pal- 
matnonpotest/ructum faceré a semetipso,nisi mansa-it, etc. Diz: 
■Átiaoraa el Barntieato que está en la vid non face ftuto si es cortado 
da la Tid, aaí vosotros si non flncaredes en mi: Yú soy la vid, é vos 
■odea loa sarmientos; ósidemísodea tajados por pecado, non podéis 
boar fruto meritorio para la gloria del paraíso. 

Agora veamos cuales eran los cuatro liomes que lo traian en el 
lecbo. Buena geut, estas sou cuatro obras que tievan á la criatura, 
hODieA mogier, á contrición, á soneataa: voluntát ñrme de non 
pecar más, 6 confesión de boca, é t«ner la penitencia que le diere el 
confesor , é satis&cer las deudas á los tuertos que ba fecho á los sus 
pn^imos. A este tal dice N. S. J. C: Confide, filli: remituntur tilfí 
pecata tua. Diz: habe confianza, üjo, cá perdonados te son tus peca- 
dos. En asta maniera podremos confiar de El que habremos remisión 
de ios pleitos; mas los mezquinos de los jodios non pueden haber tal 
confianza. E ved que dice de ellos la Sauta Escriptura : De fiUi deser- 
loreí ponentes fiduciam in vmbra EgipU. Diz; jGuayá vosotros, ñjoa 
desamparaderes é renegadores, que poDcdes vuestra coañanza en la 
Hombra de Egipto! (Isaie, 30 capitulo.) Llamólos asi, porque cuando 
Vino el Rey Mesías, renegáronlo porque venia pobre. E cuando Sant 
Joan Baptista lea decía: Vodlo, aquel es, decían ellos: jOh, é tan pobre 
«•I.Emenoapreciaronlo; á por esto ios llama fijos desamparadores é 
noegadores. B catad, Buena gent, que asi les contescio como contes- 
«id Toa vegada á vna condesa. Era vna condesa poderosa, é tenia por 
xoarida á va conde, que era mancebo, é rico, é fermoso, é poderoso. 
B al conde dijo va día que quería ir á ver el mundo , é á. visitar les 
«ntnarios de Jeru3alea,é de Boma, ó de Ultramar; é tomo de sus 
habares, é fuese, é estuvo allá muy longo tiempo , en tanto que gasto 
Ona&to levaba ; 6 los homes que levaba partiéronse todos de él. Ea 
tanto la condesa todavía estaba deseándolo, é decia: ¡Oh Señor! ¿Cuan- 
do vemá el mi marido á mi señor el conde í ¡ Oh Seüor Dios 1 Traed- 
malo alna, é non muera con este deseb. E flnalment , el conde tornó á 
■Deasaá cabo de grand tiempo, de pie 6 mal vestido, 6 descalzo, é 
icdo; A Tino de noche á su casa , é tocó á la puerta, lUaundo qne le 
■tarieeeo. E parase vn heme de casa á la Aoiestra, é dijo : ¿quien está 
ahi? E él dijo : Yó, el conde. E aquel (aó luego corriendo con grand 
tlagria, 6 dijolo á la condesa, demandándole albricias; ó fueron é 
abrieron la puerta. E como él venía negro , é envegecido , é descalzo, 
é mal vestido, nególo la condesa, édijo: Cierto, non es este el conde 
mi marido. E él llegóse á abrazar á la condesa. E dijo ella : Fuera, 
filara, áoa Ribaldo, traidor; cá non sodes vos el conde; cá mi señi^ el 



— 264 — 
oonde era mancebo , é rico, é fermoso, é biea vestido, é trtbi» ¡ 
pro ooDsigo muclias cabalf aduras , é muchos peoitM qns 4e agnute- 
bafi^ é vos sodas na bellaco Til; fuera de mi casa, ci uoq tM oogaOMO 
nÍB sa quien sodes. E el oonde decia : Señora condesa, IñeÉ whttdM 
que tal cosa fué vu dia «>tre nii 6 vas; jé non se vos acuerda dátil 
cosa que Tecimos voa é yo en tal tiempo? E decíale atganaa «MNtM 
que entre ellos tisbian pasado el dia de las bodas é en otros *'"»r?f 
E ella todavía lo empujaba de ai, é lo llamaba bellaco, rifaald*,' 
negaba que non era su marido. E cata que algunos perros de oMi lo 
' ot^BDScian é la facian jugMtes con la cota, dando á entender qae lo 
oognoaoian. E eso mesmo, algunos liomes de oasa decían: Vodadfln^ 
ment, señora, este nos paresce á nús el conde; é cierto, míb m, mod 
lo qnerades repoyar nin desechar. E ella decia: Non sea ilgOBO qtia 
me lo diga, so pena de la mi merced; cá si alguno me lo dlM, mn- 
darlo hé matar. E finaiment , él tanto pt^aba é decia que wt M 
conde, é que yá se llegara á ella é alH-axarla, que lo mandó «nfimÉT. 
E estaqueantes que viniese lo deseaba, écadadia sodpiraba por A; 
é después que íüó venido , non lo quiso cognoacár, é mandólo mUtr. 
Agora, yó digo que asi acaheció iloHjodtos. Sabed, Buena geot, qna 
' la geot Jodia, que es llamada sinagoga, flzo matrimonio eos DiMI«a«l 
monte Sinai; é partióse de ella, é dyole : Agora estad en pai, < TMd 
bien, é guardad mis mandamientos. E cuando les esto deoü, eflbAa 
Dios en forma de muy grand poderlo, é estaba vestido de vm nad^ 
dura muy fermosa é resplandeciente, es á saber, de vaetidurfe ds 
fljego, é después sobiose al cielo é durd grand tiempo que non TfM;d 
cuando tornó, vino vestido de vna saya muy pobre, es i saber, dt la 
nuestra humanidát; é antes que viniese deseábanlo, édeestedMM 
decia Isaias: ütinam rumpes celos é venises. Dík: agora , SefláF, fon* 
pteses los cielos é venieses. E flualment , vino mal vestido é pobfb, 4 
dijo á la condesa, es á saber, á lasinanoga: Yó soy el conde; esáa^ 
bér, el Rey Mesías. E dijo la sinagoga; Non puede ser, que el mi HfMr 
é el mi marido era vestido ile fiíego; muy fermoso 6 muy podMVtB 
era cuando so partió de mí en el monte Sinai;é vos venidos pobN I 
mal vertido; é por ende id ros, canon vos cognoscemos. Empero oMU 
que algunos de la casa decían : Verdaderament . este debe sef elMf 
Meeias; esto por los miragtos que fiíoia. E aun digo que loa perroa te 
casa lo cognoscían , es á saber, las bestias que non bán entendiiAfaftl»; 
cá asi como El nascié, el Bué é el Asno lo adoraron, é flno«rs& IM 
rodillas en tierra, é fué veriflcada la profecía de tsalin tjph dlDK 
AvAiie celli, et auribus percipe ierra, etc. Diz: Bacneháil, cieln, es- 
tlende, tierra, oofi las or^as: \'6 hé criado 4jos, é ensaleglM, 4 



I 



— «6&~ 
rflM HM hSN dfttpreciaiio. CoitbMciA el Rucy al m porahed4r. 4 «I 
VnotelTmMfinxfoniíicMr; él^m^l non me lis conaDscldo. B Bral- 
iMnt, enfomronlo en l« Cruz, i por esto dice: 0p fllli d-itertoift, 
•flttty <lo vixmtms . fíjo» dMunpandores , que oonfiaiileí en la eocobni 
4» «Kl» Dn&dot Rila es ta rairén por qne tos Jodloa aon «o oaplIWdit: 
eim IndM bu olr« eaptiTldadee venían algtnus prol%«las 6 imUm 
xHn»>*>* eoDBolioiooes : tn» agora . ^Dle demoparada e». f. de esto 
iUc« iMias : /Oms fs hie Iñelits repiídiif etc. (ITimer capitulo.) Dlc 
fQneoon es. d cual ss aqiMl Itbelode repudio portp» ta hed^ado.A 
nal «a el precio porque ti« Tendido i rosotros? Porque y4 vine, é 
Daii'm«qui.i¡itt«i crei>r: é ^r tstodieo: De fllli deKrtoreit,eiU!. Reata 
•4») la Mt^tiDila parid del «cmOfl. 

La ier««ra oixa iiiie podemos eOnflosaiDont «fperAr en Díocí, di|^ 
qne M, pcrscvcimocifl virladi. Itueoa Kont : Mu«hns personas ton qva 
hiÍD doMo d« conienair la buena vida, o por pavdr diciendo, Don po- 
dra penovcrir en olla, por c»to, dojanla de oomennir. Bnonn ucnt: 
haDades eoaflanm, que Dios ros conserrará é tos ajudsrá. K ved vna 
skeiB^Dzanalar&l: Kn la mar lia; grandes perigloB á los qno navegan: 
2 4 qa« perillos! do i-oeas. é d« grandes Tientos <■ tempettit; mallos 
«](» han de pa^r la mir. si vio ea flistn nneva, é recia, é bien calsfta- 
, é liaran buen patrono, estos latea á buena coiitlAiua váo. AaJ 
ligo de la buena vida: cá, Buena gent, todos lial>i>iD0« de navegar de 
nundo é pailr al otro, i Doiidn mn los homcs fpie eran ngoi^ hi 
ClttK^ Pasador noa al nlro mundo. Asi (]ne non oí c4e mundo, al 
ruvegrjr; por ende, non dobemM hsbor nl^in.i i><pi!ran»i en este 
ido, si non OD cl otro, onde mas habernos do durar, cá <nte mando 
•s ti non mir pcrijttoso, ci non podemos en el estar sin p/dr. [E 
««b«is coa] es la baena Tosía en qne nos debemos mel^r? Dizo qne la 
VieaRencia. por cuanto la penitencia tiene forma de nao; el asi como 
Va aaol la pn> es angosta, é despoca en niedio nncba. nsies I* pont- 
'Venda, qne al comienio es estrecha. ,-01i que cstreclia cosa es di'jár de 
r d menudo. 6 buenos manjares, é ayuoAr! Eoslrcclia oosa es de- 
bucna camisa é rralir cilicio, etc.: mas cootiunaudoU fs bce an- 
«ha. qite ya t<«iia placar en íacer penitencia por amor do Dios : é des- 
poM toroa etttrecha al itn. asi como la nao qne al comienzo i! al fta es 
ai|osta, é en mnilio andia. K digo que la penitencia m estrodi* al Un 
dundo la penuna que fHce penitencia ea vieja, mas non tanto c»mn al 
Htnpo que era mancebo. Por esto dice la Santa Bscriptura : Facta et 
tpuai ffnnit inatítnrit. de lemge porta»» panem titum (Prntifr^iio- 
tvmj. Mir Fecha (s mía como nave qae de e^to mundo lleva tas ani- 
ñas al otro. (E quien eielpatrúndu quien debemos oonflirt Digo qne 





VentíM imperta, tí obedium «i. (UicIm, 8.' capitulo.) Uíz: 
ipu «sto potrón tan baeno ¿a, quo al Tiento é á U mar liac« iii«ndJi> 
mictito ó obedoG«rk>. E dccirvos hé vn mira^tg d«l Bvaagelio qae wU 
CMripto. (XUU^i, II capítulo.) 

U>9 ApvAoles, dlocipulOA de JfiRucrtsto, pasaban el mir do G«lU«a. 
ú coBudo Tueroa bien dontro levantóse taato da vivuto, que petuaro» 
anegar «n la nUr. é e^iUbau con taay grand temúr. N, S. J. C, qtu> 
en «alfidM- de todaí la^t cosas, sApoU» é bobo muy grin J piodát do 
fllhM, é apirodolos oii aqneltn aaxóa, é dUo: nabeíe fidueiam, ego 
suutn. )inüMCi»»er«.(Ualtai. U capítulo.) Dijo: HnlifHt coiULauxa, oé 
Yú wy, noa quaradM temer; i Inefío oeet» U tcni[w.itád. (Mr ende 
dul)e«Di» conJiar no^nlrm. qite nodamos «n aqWMlo miiiiUo nave^puulo, 
en la dtclia navo. un Ul Patrón conw este. Por o.'<l<> docU Uavld en el 
nlmo: /h bomina «wi/Mo 9t«>»vxto (licUur ani>nf ntfe, oto. Dii: Bn 
Dios c<Hitlo: ícomo decidas A la mi bdíiim para en ct nionlü a^ ooma 
pajaro? Cata quo David decta que cond^ba eo üíos, 6 dice proIMinndu 
a UHtjudio!: La mi anima salta, de montanna é montanna, i^ do rama on 
ramn asi como pxjaro; c;i loa Jodlos andan saltando de rama en rama 
como ol («jaro: ca deapiKS qn« colgaron al Conde, es á saber, al Rey 
Mesías Terdndero. cá obleado que el tiempo del Bey .UojUs «ra vc~ 
nido é uomplido, dieron rn salto é tlcieron á rno por MeaUa que lla- 
maban Itarrahlin, qne quiere decir Ojo de mentira; é el mayor jodio 
(¡aa entre ellos lubsa, que llaraabau Kabi, ilcoia por di: Viva . vira. K 
esto lijo de mentira, Barcobim, reiab roy «ntra ellos tralnta aAos, é 
cuando Tino el emperador Vaspaclanoi destruir bu» Jodio* en Jerusa- 
lem, digkrOR á cuto su rey Oaroobdm: Si tu aras Tvrdadoro Ruy Mu- 
sí», Ubícanos ¿ deileodiMia*; é dos quo lo non pudo fiwilr, degolUronl», 
E despueit. caando e»taban en La cibdát de... flcicnin á otro ^fcsias. 
ú cuando ol Emperador ios tonía ccrcadoe, diifiwxm los jodios al su 
UmIbí que los librase; é dijolea que le placía, é aobiose enema d« loe 
nuuYM altos, d como los doL StnperadAr lanzaban los ontcenios, raeoe- 
bia (11 las piedras en la rodilla, é factaliis tornar mas r^boldcs qn« lu» 
venían. B d«.«puos estando asi cercados moríanse de lumbre lo« jodli)% 
é poninu non les podía dar de comiír, matáronlo. H v^d como ajidabon 
salando do rama en rama. &m mismo pienso qu« lárian boy día, que 
<i altruno v«niece. luego lo toaiaritin por Mesías. Kaal Jes conteóo» 
como al cic^ qoe Itá perdido el bordúa. que lua§io anda tentando i 
traba de caalqotercosa qoe (alia. Así ellos, después que pordieron et 
bordAn. es á sabdr, el Re:r T«nIadero Uesias Jesooristo, andan aten- 
tando. B por esto decía David la autoridit sabsodiclu. tí red aquí la 
teroera |ñrte del sermdo. 



Jm 



— -¿vo — 

La aantU «o* ^ue podeioot <S dobeintu seguraioent eüperir ok 
nMH,<«ia glorúcolMtíAl.Si vd homo «e Alquila par Aolilada con otra 
borne, i este borne o»n quien se aJqiüls M buooo, á btiana cúnlbna 
otará et servidúr eoo ¿1. que como es bueno, <iue le pagarán bien »a 
«Uzila. Asi noMtras somos alquilador con el mejoriseAi^r del mundo, 
é dlfiB que SI le bien Bervimoa en buesas obras, qut» conHenme. que ^ 
US dari lo que na» promete, asta m, i» gloria del puralso. H v<>d la 
carta qiu non hl Tedio en prafcnda Au doce n&tarJ<M: Penitenliam 
9fiit, úpropinquabil mtim rt-gnum ctZlnrum. (MaUoi. (." capitulo.) 
Ilb; Cristiano* ■-( i!ri«Uuna.4. Taof^ penilencía, ¿ allcisir*» bá .i vos d 
ragno lio lox eieloT. R do oxtn ooadíeion non la pu»0 Dios con otra 
pule alj[uiu AÍa non cna nrisUanof, porqne las otras (icntee non iwn 
h^tmdM, nin quieren rer al baptismo. V. por esto dice «) toma , la- 
UÓdo de Im buenos erlstlaiKM: l^idiKÍ(tm taUr» Kabemua ad IMum. 
E vU aqui el sañudo oompUdo. — D«o gracias. AtUN. 






Ule (31 yiiiHx Him> dll^vtuí^ In f ua mmi Mnr 
•vmipMrui. fjuuiit ainlUe, 

<)liUi..ca|i. ii'ii. v«r*.S.) 

Ki(a •nnUliy» amado, «n quieii ;u mm-lia a>" 
h* cofBplBCtdo. A fcl «Mncliad. 



ION OB r.A TIUNSPr'ÍUR.\CIO^f drl seííor. predicaoo 

fctlA Ml.ffitlA IIRI. MO>(ASTUflia RB SA'KTA VSR5mi;A Mt MlíHi:IA. 
I Ua 6 DK AGOSTO De 1R30, ItlK XL M. RDO. fK. LVti tiQMXKT., K1IAN- 

^ft dSCJUfO OBRRBVANTB. 

VoE de DÍo«, ;qu4 podarosn es tg virtud! iQoé fuerte en tus efbolosl 
Y m los producciones, jqii<: tnístoriosa, qaé roagnl^cat Coro rcspeta- 
Ue, pueblo (tal: on la loy nalural habla Píos, y Xaégo íbriiian los délos 
tl^ío dosa ftloria, el liriDamento publioi las obra» de sus maoos. ol 
dia iastmjro al día «o la palabra, y la ooclie ila lecciuiies i la noche, 
é§ li oiaJesUd y gloria de su Autor. I ^ inmenaidad de loa cidoi 
pnidica la inmensidad do su poder; lo estable de la tierra hace pa- 
leata la inmutabilidad de sus decreto!<: la luz de »ol Kigulllca el es- 
plendor de nu glorias; los abismos del mar dedai-au la profimdldat) 
de me jmdos. y el agregado de las eriaturas quo coiupiwiMi la unidad 
del mondo dicen la umversiUdad de aa* inilnilns iierrcecioaea. Voc 
„¿a Dios, ;qDé poderoda as tu virtud! 

Ka la ley de Moisé* resuena este eco omnipotonto, y es una voz 



— 268 — 

do (aora qna «bate b altiveí d* tm Rvy eauioMd^, <pm detiene el 
rápido cono del Sol en medio de so carrere, que mandn á los peAts- 
eos broten nudalüs desande, y rendidos obedecen; que w expKoa 
mt RuraviUa» y portento» i que no alnnnu b ?rtn oalur-fllrtía. Vax 
que divide la llama do la Unma, uno mnoúe I<h atloa c>ylra« M Ubi- 
Bo^ segiin dice Davíd..que detineom» y qDebranU Iar roea<i y dnroA 
p6demal«A. Vok de tHoA, ;quif fiwrm Un uombroM en tw efdctmr 

Kti laphmitudde Im rtiu w de<q>1eca du im moda rnidoro, «x- 
Iraordinaritf, llammndo la ntendon do lg« mortnlc^, para Mr o-icHOtui- 
da «oliY aparatos agridnbloa y rosplnndores dxloUimos, nuando Im 
vi ú dictar n m^sstuou voluntad, alando... 

¡MontaAa folíi! ¡Tibor llxuad». oxcelw. adorable! Tri erM boy ol 
objclo glorioso de naMtra vivn íé. de nuestra ««pcranuí llena de pla- 
oer; el niotiro de nneatro consuelo, de niMttro forvor. MU aiBftdM, 
subamot por U bnllsats «Mala de U fé hasta lo mis encumbrado del 
Uiinte de lot montea: Tenemos la ricura aH propia del mismo Pa> 
niso. como exponen loe Doctorea de la <ele;la: oiremos resonar la 
vwc Rugrnilica del t*adrB oAlestial, que entre las mnravillas y miste- 
liosaoberanoeqoa alegran.}- derriten aquellas dicbo»9 rocas, hace 
ostontacíoa de sa gloria y majestad, coa circuDetancias que arrebatan, 
qao becliiían, e<U(|eii«n, trasportan. Habla, j aquella palabra í coya 
Tirtnd poderosa tomd aór todo lo criado, recibid Israel leyes y pr»- 
oeplo:! volre los Imracanetf, estnípllos, rayo» y relim|nso«delS¡nal, y 
á cuya fiíurta se cubren de es}»nto y terror loj ^««i'i^i'^ mis teme- 
rarios yoDTiillosas, ealioyona voaqtie oai elera suavemente al i<an- 
tuarto de »([itel Dio» ite bondad, que se digna ya visitar i su pa«l>)a 
prudilocto. quo aunerdn el complemento de suá clcroenciu anlinuas. 
piluiilrita el <aii-áclur «opremo dni su.iplrado Mesías. SI: los |>i:yifétknii 
vatiiriniossüciintplieroii;*» ruvelñ la gloria riel SeAor, ücfian l-ula.' 
Ioanut>clA; «I Salvador freacmsl.iimo dol mundo nparene eomo bri- 
llante y nnora loz, 1 Keni^aiKca de anlorcba mi* rofidgenta qiio e! 
Sol; 3esa», ol Pir^nilo nacido en nn loRir oscuro, entro humiltaciiMua 
y desprecios; el Hijo de María. pobn>. desconocido de los hombros, 
cargado con lodos los abatimientos de hombre miserable, eí decla- 
rado Hijo de Dios, digno ol^eto de la gloria y eternas delicias do nn 
fadi-e omnipotente, que manda escachar su palabra, coando nm U 
bft«oe biOo los augustos predicados de predilecto, do prometida 
MoíaS, de Reparwlor iMnéflco, de glorioso Salvador. gOrandexa fn- 
comprmMtblc! Las dos alianEaa; MoLiifs y Rilas, los más distinguido* 
pcrsonajp; de la I,ey vieja, vienen al Tiborpara r»ndlr el obieiqvto 
debido al divino Mc«las y Legislador de la Uy nuetx dar lú-iiicao:iio 



— -JtW^ 

wleaui£ lia la dlldranoia 7 snpúrloryad d«l T&itametito evsng^ljoo y 
lie gracia, y paiAicar quú An iweilfa Silvudor anublo m hnlb UxIa It 
pl«iútiid, lA oentra y lU lUi U ley y los Profotn.* , como ^a d'jo eat«n- 
dar de jkiikUi tqi do) Padre: J7ic W Filius mem diUeiiu. bi quo 
j^^tnHi t>ene tomplacui. Ipsim autiite. Vox mútertosi, nugoltka vd 
^BM produoolones. 

^M Utttertoaa, cuando Hol>i« el TdliOF prasenta il Hijo amado conutal 
Healvador tais (tloriow de 1im bonibrea : p«jttii)i!ánlo |)rimoro. Uagnl- 
~ Rcfl, euando noa le oítaca como «1 Üti maa porledo de la ley y los Pr<v 
IMa*: aeeaaáo. 

iDiilue Jem». HO^ dilmctli'inio d« I>io9. bo por adopcioa, sino por 
oaláraleai: Oíoa ile Dmhi. oIiMo agradable do )a« delicias del l'adra; 
Salvador coixipa«\'o, 'ja« de(pac« de fniiqucaimos irracias exlraordi- 
aartas. <le r««tiluirno« la atenía «alud, psrdidaá costa de vuestro pro- 
pia nertllcto: de allMuaroM con la Mpeiwiin de eel«£lta1fl3 rewni- 
paiMM. punifoeUittJaos sloriuso ca «I Tábor; de liabcr[>uee|o término 
Ala ley i|oa tratalKi al liembre dartneitU, quiítiatoLi ñjnt- vuestra 
extátoKia oompaaiva oo medio de itosotros, para hücer iiamediata jr 
no interrumpida osleatadOB d« un amor «iDUniltee. empeñado ea 
ountn bien: V^rbo divino, eniimulrado «n la eternidad por «1 anteo* 
lUwiniitii del l'adre! Aqut mi palabn aa tu palabra. jQtitiín, siuc tn, 
TMdeeonveKlrla en mulioa eepada de dos ÜIoh, ouya a^deea pene- 
tre hMta 1.1 división oportuna do estas almas . que os deben esouclidr, 
lanooMicerae bleoF Uue sólo pronnnet* yo Ina vocee que Vos que- 
niadictamie. SI no mervKo eata icraoia, rae aeojo á la Madre y di*> 
naajora do la groffia.— Ace iíaría. 



UK-mi FUkw mtta lUuttn*, «r. 



rniHSHA KBFLBXION. 



l^to^ grandaaal ¡Qaé ma>«stadJ ¡Cu.int<K mJ4l«rÍ08 se advierten en 

'^^ttcríatomaada te despntade do ta nube i|ue oouiU i ouestm dtibil 

^^'tta el raeplaador «Ito de su gtoria; «uando, robuítecido nuwtro «n- 

''B^tinittiiio tlaoe con la virtod úa ona Iuk aobrenalural. percibo, com- 

I**^, naa loa rasgos brillantes '[u« le r«prcauotan; cuando, al romper 

BUiatn tí lodút k» veloi, ToeU basta el taberaiíoulo de Dios, mira al 

V^ftaO flOLVl Wo de eu Paitra, rúfilfl «^orac»9iie»á aquel Cordero apa- 




— 27» ^ 



^ 



tí\He^ Mcríflca^A Ataüt «I orliten <!« lo« kíxIm. oonooc m ¿st« la eleraa 
palslH^ del Klerno, ia expr«4i(Hi Inllnita ilo m mlvno ]Mniamieato, d 
aipteDiIor de (o gloria , la tmii^ii de m susUnoia , el Hn v oleólo por 
payo respeto j excdeaeia Aieron boctua todas tas criaturas angélfas 
y liinnafias. cálcate* y tío In tierra! ¡Ohí [Oiátido...! ¡:!;inlo Umi Hi 
tanfiua torpe, ¿tocsria djfninmcnle la sllurn j prolbnilhlad db.ama 
vocea inirtertoeas, que dieo vvastra lubidarla denlre do sil Vos mfiiiDo 
me prereols por et SAbin dqe d« ínrestigar «I ieaondable seereto da 
viiMtn omnipotencia, el intemtiiuible abismo... l'em. mis amadcts, 
también babU U nbidorfa de Dios friera de al. HalilA. dl«e el nlnjíata, 
r vcahieron el Mr todax las cosas. A los Ae^les habld. y *a palalns 
)]ued<^ Mtablecida sobre dtes eoo faerm de precepto, para qoo adoiwn 
al t.'DtR<ftiíto , que enría á obrar la aalvaeteti del mundo, como San 
l>aUo escribid. liabló al primara de los hombrea, á Abmham, á hlolaéa. 
a tos Patriarran todos, y loa justos: piMYi asta voc ae bailaba oorao «n> 
enhlerla bajo el velo de Im ñgnna j nimbólo*, d una especie «l« 
títn que ta f6 aola vela y enlondia. Habló por su minino Verboi, coafi* 
do se hiio visible al universo, patentixando loa aramos oeoltos hMla 
entfrnens. V lab\ü íbera de si la sabiduría de Dios en la transligaraciün 
mMeriimn de su Hijo predilecto, esto es. coaitdo. maairestaiido en el 
Tdber lo» roipbiDdorefl de bu divinidad y la g\<íña del atran. qae an- 
mbrta el wtíto de la humajiidad, itoa le preaenla ceoto el Salvador mix 
KtoríMo do lo) hembra. Veániorio. 

Dios, suma ImndMl. eliims clemeneifl, tueote de toda perfección, 
biiro al hembre perfecto ; pero conducido éste por sh propio díetámao 
y ouodescendidtile volonl^d, se alocina, se precipita, daiobed«e«Bt 
soborano HAcedor, so declara m «nemif^. f-Yulo n* de «ste primer 
pendo la depranckn tuiivaraal de (os mortales. Bt pacto solemiM 
«staMocida con «1 Criador, as «xtinfroe, se anota; y fad «ful al ttn^}e 
humano oprimido bajo el terrible peso de las maldiciones de un Dioe 
omnipotente, que. mirándolo ya como ol^lete de ira y eterna execni- 
clcB, jura ituextenninio, nuner^do en el oot'Ano de caiamldadca y 
miseria» & que » condena por m cnlpa, stgeto á la borrenda csclavl- 
tnd, á U Ttda fiíaesta. ^ la muerte destrnusUida. y pidiendo in^tanto- 
mente nn Salndor. illo SalvMlor! De entre los bombm infldomdot 
por el delito Atr Adán no e» poeible iw desi^nM. porqne «irado eema- 
4'Ulaiente finito». icAmo tmbinn do ooosumar la expiación p(«olm ú^ 
pecado, que oxiire una sati«£>cctnn jlímitndaf Kra, pues, necesaria on 
SalnJor poderoso. {pót7)étao, uáíTonisl. por naturales (nipeoable. 
(llorioeo. capaz de establecer píteos entro Dios Jiijiímente irritado y 
el bombre criminal. Y con efecto, aquel Se5or cuyoe atributos eon 



rmaittt 
ííl 
tatak 
lana 



— 'Jll — 

tiruAlmcnte inlfaiiUM. «n modío ife«u enojo m nraerda de suc píedn- 
di»:MiriaiiDUúnix> Primo^r^nito d la ti«m, pnra qii«, noiito ii iiii««- 
tra nalaral«ia. jr huello llooibra, sin ilqjar de Mr Ifw» , KnliNúijtn ¡do- 
nuieataálajinticia or«nilída. muriund» Victima ugradablc Mifaro dr 
nmáaro maldito j de igoofoinía. 

Kl. «orno tí\io del Padro eeleütial, engondrad» mi la «tornJdiid por 
toisaio «olemliniiento, dii<fralú im «Miado ilo perfocta bioniivoDln> 
dosde el iniítanto primen» y fclii do íti sfr tirmporal ; j^hó iodo 
■a podar «» liM rírJox y «n la tierra pant «focltiar una redencton co- 
péota, dostmir Im Tiieras del abiNmo, arrObatnr los dospojm i la 
nonrlo j dsfliaoer lai cadeiMts del pecado. Itl . wtrin los prorálicoA 
uiiincios, ro lullaba rovosttdo oon tos caradores mas bnllsates y raáa 
nobles de R«r ifne so haría obedecer , de Conqulírtador que sitfelaria 
áMyngo todas laiiuetonos y las gentes, de UberUder griiermo (pie 
pelearía ooa el mayor earuerxo para salvar i m puebla Aa la «minora 
tiranía en (pie ^mía. Poro como osle Cordero tlomínador, «'pin Ion- 
jta^c! de Isalait, Tiene victima de proplelat:ion por lixt pecado* det 
■Mmdo; como e«ite dctqfTKisdo FiDipolIode (a cnwi do David toma ao- 
br* ai la* ¡niquidadox de todo*, y todos, por la omnipolento virtud de 
■u heridas, han de oMroer la »nlud, IIrtA también sobre si ainielUí 
patfooHy Instes ab^ttiini^mloi;. qite no dídendo Imperfección i su 
bJAoaveitturaiu'^. presentaban la vira imá^n del hombre pecador. 
Mmíiteriosa nombra que oculu su gloria y m divinidad .tolo nos 
peraíte ver hnmlllaeiones, desi^rocios. amirjiíims, oonnojas, trahn- 
Jos, alliccioncs. (ni-mentoai y TDuerle. ?tu irrevocable empefio de fhui- 
qnaaral bombmcl rnmino déla homildad. de recnncilíAr«oasn Dios 
* b infiel Jenixnten. en expresión del Proreta, de consolar i In gtno' 
rMion am»d>. do reonlr los dispersos, de buscar solícito á la* penli- 
don T sanar á coantos Ibcron heridos niorliil mente, le hace acomodara 
i mwstra flaqnon; por manera que siendo el Dios vordAiIcro do ver- 
dadero Dios, npgtrcce privado de saS|tlariiX(.ispcrIeccione«diiie(ablaa 
atribotofl. 

;fíieloef ¡B1 impecable por naturalcn C9 hecho Eacrificío de pecado. 
La caridad le ba condnejdo hireta et eictromn de no doscnbririio en fá 
sluo la Omnipotencia con Ai n di da . ta s<ilud entregada A la tnÍ!>'ms on- 
Armedad . la impasibüidad sujeta al dolor , ucdida la eternidad con 
las ttrté del tiempo, la gloría expnesla i la caininnla. tranformada 
ma calamidad la bienaventuraDM. el Santo de los Santos anonadado, 
oeeoreddo, cubierto con la investidura del delito. ¡Qn^amorl [Cnlnta 
eefppsaioa ostenta el fiílvador cuando oon la forma do sierro, y 
ok«d(«feado basta la mnorto, se empeAa en Juatiflear á Im rebeldos 



— aTií— 

y gloriOearlss A riwna de ilatñiUfliitas y despreoioa! Hu como todas 
sus obras no leuian otro olyeto qn» nvMira feltoiiUil y nüraclon, ys 
pan prevenir la ttaqneía da aquellos que lubrlan aotw Vacilado «u 
6rdea i su DiviDkUd, coMOiendo de un prosdotloo seguro, ya para 
baoern'W antini paila mente entrever la glori» redermita i nuMttna 
biunillaciofuM, ya para eoBaolUlar la ti«pna fí da Iw «cpeoUdof-fls in- 
mediato*, y diqwuariea á la coiiduola qoe debían obMrvar en el e»- 
ciodiriuque GOusuB padeoimlaoIOB y muArtúlgnemiTiíoa haMaa do 
su^Hr, ([iiierale reoonoxean por laqneraalmeiileeK, dMcubiSitaubito» 
fo yrandiua y majeiitad . diíJindoM vor en aiiiwl ruerjM paiiblo , nam 
v«rán di»{Hieei onioilloado, no como puro liombr*^ «ino como Hoi 
< Oioe. A cooM «I Salvador inlti gloHoeodvlot liombnss. 

]Oti BedMtor amable! BrU os la prooMU un» ocho días intM ba- 
btaislMcfao. rallrt«ada á todM la« oircunalanria* de vuestra Pasión 
sagrada, aunrjao, por los jiUoim íneondablu d« vuutra «(eroa eabj- 
durla, no para todos. PromoM (pw debía realturse 1 la letra, y que m 
cumple bey, mis amados, entjra asombrosw miatario» y oetesUak* 
niaravilla-i. UootM eternos d«l empíreo, dejad de oprlmiraos bijo el 
peso de osa «lorU qu« de vuMtras concavidades «e despr^ide. inleria 
\'aolau nu«4tras aliiuu. en ala* de la At, hasta dar vista á aquel monte 
do Dioj, segua fraM de David, situado «o «loeatro de Ualilea, sobra 
dos tognat d« Naxnrat, báota ta parte d« OrtoDta.» ¡Ab! feo qué oca- 
tion u prasontA un e«peet¿iuilo ni mis agradabl*, ni más sorpraa- 
dente qno «1 quo olrecu un vi Tábor la TraudgnrackiD da] iíalrad«ri 
m cielo todo dascieade sobre osta elevada oima, conTirtidodola «i 
depAsito fbllz de la gloria dol SoAor, cuando el Hijo del Klenio i >a*t», 
constituido allí con los ApMoles Pedro. Saoiia^'O y el hermano 4a 
dste. Les descubre el secrato de su ñitura gloria; ouando ae traaa4gi^ 
ra delante de ellos: cuando so rostro reaplandeoe 00910 el sol y apa- 
recen HUÍ vostidoi mis Mancos qae la nieve: l^aci&^iu miU fuiawi 
simitU, úíea el l'^iilre San Lson, f4 vettitu* canáori ttieitua. 

Yo me atrevo A eliminar e-ite prodigio con los I'Ailreí d4Ía.Jsl»> 
»ia, y les veo admirarse raspee ti vainu uto, asi del rosplandor d« frlof ia 
(pw un el Tibor rodea á Jesucristo, como dol voló venerando que «» 
los día* de ^u abatimiento le ocultaba ft lo* ojos de ws diiMipulon. V 
coa erecto, oxclama el grande Aguitioo; mucbo miscitKstaal Divino 
■ialvador coiitúnur los rayos da tu grandoxa. reprimir tas dolioiaB y 
folicHad quo i{»ub-i su aloui aantitima on «I curao do la vida mortal, 
que el maailíjiítarlB abont sobro el monte. En las humillncíoaos y do- 
lores da sn amaría Pasión no ha cesado de goizar la UcaavonturaDa 
esencial i su Divinidad, sin otra diferencia quo en la ignominia del 



— 8173 — 

Ctlvaria ojcareec Jociu mi «loria, para demostrar oaicamen le al hODk- 
bn da trt«(vza y da dolor, y «o ol Tibor aparece sin esAiana alRano 
como el Hí>o amado y oltjato gratísimo de ha dellcíis it« mu P«dr«: 
JiT^ e*i Fili4ts DMitf dt¿ec(t>a, m ^uo m«iu' to«« comptae*ti. Voz mü- 
terioea, «jue, aasuduila dóallmeote , trKipurU, amibaU j MtinuUa á 
eUmar «m asombro, adml^aoiOH é IuIIdm rMoaociraitnito «a aqiMtlbs 
«^tmlanea ile IMBlal: «Boodito «eaid, SaOot DtMd« ntnatroí padrea. 
tmtfoñ obligado d«l amor loia iacomi»ri»siUfl tiácla U cñattira ru- 
baUe )' nüaerable: poriue auhetodo do oln-ar pur lodos lo« medios 
nilASIra salud, vida jr dicluua libertad, aollaúi lo* diiinoaá •sos nadar- 
lea predomi ipie corren per loi moott» eternos (¡im li.-ibíUiSt y tratia- 
figurando en nuevo cielo, oon la eúcacla de voe-itr a nujiUindorM, hi 
exwba tuontaila del Tibor, uiuothweis* vuüsUro Ilijo amado como vi 
Salvador má» glorioso hs loa liombrett.» Y vox numnllloa. cuando nos 
ta declara como el &a máa perfocto de I& l^y y los ProfetaD. 



88UUí(I>& IlEFtBXIOK, 



QoA el mtstorío d« mistoríos cuyas ootuoladoras cvcnastaiicta» 
qniao la Iglesia celebrar oon fostividad «spocialtsima en el prwenle 
dia, para evitar su coa&uioo entre las demá* jilauiíblos maravillas 
da la vida de Josus, DOS preseata ea «tti Divino Salvador el Ando la 
Laf neja y principio do la nueva, «s vorilad tan inconcusa como mar- 
eada en la magnificencia, ya de las figuras, presagios y vaUcinioa que 
ptaeeden, ya de la per£acU realidad, donde terminan. 

tQiMf taormosa variedad da Imágeaias magníiicas eocantan nuestra 
vMa a] denculirír aqual grande aparato de oráculos sublimes, qus 
aamcúron al nuevo l^ialador, de quien iaó símbolo Meüés; de sa- 
oaaoaeoyoporluDtoao enlaoe preparaba su extraordinaria mlsloii, y 
oaroeomptcmcnto debía raalixar! iCuaadú al reglslrar todas las gene- 
nciflaas y los sixl u* -le le coutempla llenando el uaiverio , coacUiando 
aztremos muy dUtaotei, coamovieado cielo y tierra para consnnur 
n obra oBULipoteote! Es formado Adán, y apaus ae deatlu y preva- 
rtea, Bsgaga an parta sos ligriauw la aspenaxa, annqoe remota, de un 
Salvador gmeroso, pej-Cocto. Bi la Mmilla de Abrabam son lodgo ben- 
dUaa las BseJones, y examinando mi ortgeB el Judio reeaaooe ser ele- 
I para dar al atoado afligido é impaoieota el oonsaelo del aasaa 

18 




^274 — 

E^lrador. Jneoli penolni mis todavía, al tiempo de morir el secretó 
d« tan booéflcn y ^norosa ele«ion. Sesdmlra Juda-t al oontpretider 
la superioridad qne foa rabrd ma hermini». So descanso «t eoTiia el 
d«l Iiy>n. qtie mdie m ntravei inl«mimpir. Empofla «t eetro eoninde- 
eibie fDcrra. r no lo dii^ará tntrta qn» voit^ «i <iiifl NrA Maeatro oflso- 
tlvo do la« gentoí, el oentm de la ley, el fd'>rÍ090 termino de los Pro- 
feUa. Ya Davtd re silir i este amado Prlmoséoito dei <wnD da n 
PMire, mntado ¿ i^d dereelia. y rendidos todM los enemli^ü i ata l>iAi. 
Iitdtilmente «i atjitsn lo« iweM'» y alborotam «ob iníiílcaoo* iM fion- 
jnracioiKa ipio (onicntau los Reyes y lo« prlnnlpcs. Se pl* ío sns pro- 
yotlw», y «n imperio indcf<trttctlblR 80 otlableno li po«ar do lodo es- 
Taerm. 

Con mwos oo tan Tivrre. poro íitRatmonto majnifflí'W. pinta Isabn 
al gran Le^islsdor. Di» que su benignidad es admirable, que no ei 
á-ipero, ni fmpettioflo. qae bi^ja dct cirio 6 somcjanía de Roarfatmo 
roclo, y que la p.i7.. la .fuaticia. la abondanda se reo nneer con él. De«- 
piiflí <lG recorrer luníel la rápida suerte da !o? vasloa Imperios, caentai 
loít alh» qne lian do proceder Á m Tenida, y 0Ja la época de este iii- 
e«o memorahlo. jQn^nopodi» decir sobra la TüdoQ asombrosa do 
^^acATlis? ¡Caintas seña lea expresivas notamos eoBüeqoleÜ Ageora- 
tlolna las glorias de la Iglesia, y oye celebrar m nombre detda el 
naclmifloto del sol harta su ocaso. Habla Malaqu!», aproximindív** 
y* i I» ivalíd&d. Moisés, aqiií-l hombre dlstinsnido j minirtro prbd- 
]ial de la Ley ri^a, pubüos abiertamente qiio su ohra e* sAio un bofr 
<[ii«]o de mis importantes dealguloA, y que en h T.«y misma que 
onlenapara ÍaSIn»go^ maestra ai Sal7*dorm;ii])crronto qne deba 
deMruirla: pues al fin. como ministro def nn.i ley de mn«rte. Tiene J 
Bomeierla tetra que n«ta, al espirita qne TíTinúi; d temor «1 amor, 
aI cardeter de «sdaTlliid al espíritu de adopción. I» inonfioiéncla del 
DeeÍ1<>;ro a h perAMuion que Jesucristo le ht de d:ir, y, por dltlmo, 
las sombras dosmsy»Iaa i la realidad perfecta. Ella», el padr«. el 
diÍm ardiente y eelow de lo* Profelxfl, cononrrc pcnonslmente i n- 
dnoecr. a eonOMer y rendir i^ioAoa homemOe? al qne es el objeto, el 
principio y tfrmSno de «a prediccionm; 4 piiblifar la fmperfccüioa 
respe-tíTa <let Testuneato aatlgoo. y la altiolola stiperíoridad d« M— < 
mcri^to ciimparaOo i h» Insignes raronna do liravl . 

Y si e! -Altísimo deslirn^ al MiJpla par.l reeil>ir do Abraham el si— 
críAcio más sensible de su corazón «nmi.«o y flel y el Stnalpam dlctaca 
1n ley al puelilo, ctlm ahora ol Tibor para hacerte lestl^ d« !■ 
majestad f gtoria de Jeens y mtnifestnr < Imt Ap4íloles que i pr>esRi— 
(da de BUns y da HolsOí, d« est« h<!row predilectos, qne trasporta ^ 



I 



» 



— aro — 

sn profriB viiita, <nplniii los pmxfíias, dan («stimonío de au diTinidJMt 
bLien-l<>s I''^l'«t3a. rtormiiua desdo Itiágo on su misma real Per- 
SMu. Aquí es iloade ti^tó el SaJvador con esb» grandes aiervosMtiro 
«I oampllmleato d« su nUloii dinoo; sobro el lu^ar donde habla <ie 
aMrtSoarw el Cordero inmaculado, onya aan^ra «xUrniinaria lodos 
Um pecadoíi del mundo: aolira la muerta prdxima<|uaiurriria en Jera- 
aalea; subra los abitlmtootaa, hunitlt aciones, dolomt, Rfr«iiU:t f. igno- 
mjftias que dañan Qn l loa trabaos da aa vida. A([ul os dondu la Tri- 
aldad Beatulma asiste badsndo de taata gloria aquAUos dielioatiimoct 
peAascoe, que oaeo dedombradoj los discípulo* i la superior etieacin 
«le an luz; dotule San Podro «lente eoosuelos tan agradabti», que ali- 
«éonado. aborto jr dulcemente bediixaJo, no puede reprimirMty coa- 
ctbe el penumleato de ettabtocer allí iDorada permanente...; cuando 
«Afierte rfoe ima nube laminocn le rodea de repente, que Elias y 
IMrfi denparoeen enviioltoe «itru olla, y que del Mutro de la misnin 
a« desprende nqaulla vos clara y dJrinn: JBicat l'iUttt meiif ditfc- 
tMt, in fuo miVu' bettt amplitcui. ¡p*um audUt, jVoi poderosa, que 
hace paléate la dírereocja qno m^día entra ol Salrador, Ellas, Uots<i!a, 
loe Patriarcas y E'rofetasi 

Si: Bic ett PUi»s ateta. Bale as mi Ui>o. Los otros se llatuiron 
aterras, ministros, y no ruaron cnTÍadM á Isiaei sino como precnr- 
mtm: por coya razoa. calla absolutamente la vox respecto i ellos. 
BtU e» el amado, iíoiaév yBUasftieroa amados de Dios. Dios dig- 
B<]saacdpt.irsiifldeli<lad. honrú sn celo y recompeasó sus virtudes 
hada extender los rasgos de su inilaita bondad al punto oxtraordina- 
rie de liablarles iatlmamonte: paro todo este afecto, lundado en la 
cakA>rmidAil mus perfecta, conveflia únicamente al IUjo atnado. BX 
pueblo hebreo, si, tenia obligación de escodar á UoÍ34a y loa Profe- 
ta*; el Omnipotente miraba como un aUng« personal ó temeraria In- 
juria liiMlia á sn misma omnipotencia, si algún desprecio se oometU 
«Ultra estos siervos autoniados para Intimarles sus preceptos; pero 
arista dui ifí/oAmade... ¡ah! calla ol unlversoentero; d^aUoÍA¿9 
4a anunciar una i^y de servidumbre 7 muorta tan In^o como apa- 
rece el i'i-au Lo^idador. el Doctor y Uaetlrode la ley do gracia. EIí.y* 
ya na prufutíTJi ú presencia de.^uel para quien la oscuridad de loa 
liitmp»« n.iJa liuau ¿e secreto, poripie au reino es siu Un, porque... 
fero el 6rdco de Uguras suUimes. prudaj^ioii y vatieinios que antece- 
den, ias circon^ancias brillantM, ivalos y efecUvas que acompaAan 
por parte del niioro Í.egi(lador, de Molaé*, de Klla:i, y ol silencio de 
Mos á ta proMocia do A<piíl, pto mw eodvenecu basta la evidencia de 
encumbrado, magniflco, podenco de aquella vos del Padr>> al otro- 




eerat» en el Tibor i ni Hijo anuilo cerno ti ña y Unsino <1« l« Ley 
y Iw ProreUaf Ks ifidudable. 

, [Oh Salvador generoatnmo iJel mmulo, Uédlco poderoso de nues- 
tVM «nÍBintáaim, Manantial do luces. Doctor ineCalile, Verdad éter- 
oalA Vos «(Vio toaba sustituir al rainodeiiM tinialiliis el imperio res- 
plandecicntodelain^cia: trocar la ley deriicor yserridombreealey 
de BiDor y auiuediimbre. Fíelo»: porque «i, no satísfix^o este oomp*- 
BJTo Sialvador oon ocaltar w gloria y su divinidad biüo el niist^rioeo 
velo de la humillación y abatlraionto, de loa dexprecios. amarguras, 
ooogitgM, para acomodarse a nuo^ralUquou.rranquBmoiiolaaniuio (le 
la tminUdad. y reoonciliamoa «oa su Padre celoütul. previoiw todavía 
la IUHoana debilidad, y ocarre á ea remedio, ilttlanüo nn pruaAetwo 
seguro en el descubrimiento que baoe de si mismo, cuando *e arteota 
en el Tibor, nooomo puro hambre, sino caal llombre-Oios; a des- 
pties de nna anoesíon manvUlosa de orácalos, figura*. Hlmboios que 
le presaglanen Adán, Abnbaoi, Jacob, Judas, David, Iwiios, [taniel. 
Kaeipitel, Ageo, Mataqiüas, Zacarías, Klias y Moi)6t, lra<i[K(iia i sa 
pTOMiutia sobre olmooteieatos dos tUlinos, pnraqtio. dando te«tl- 
motilo de la divinidad que admiran, de la oxoeleneia d<»l Testamento 
enagéllco y d» grada, y obaerrasdo un siieocio proftiodo A vista del 
(Irao I^sglslador, termlnea en él la Ley y ios Profvtai. á qnien ellos 
represmtan; al «cena tan affradablo y tan aiombroíts realidad aon 
prodnocionofl de los mtitorioa que Ineloye, tío la magcldconcia con 
que la vos del Padre renieim sobre el T4bor. j o» es (onono oombsar 
que cuando declara y n^reienta «1 Hijo amado eomo el Salvador más 
glorioso do loe hombres, y el Hn más perígcto de la Ley y los I'i-ufUw, 
•e ostenta magnliícamente misteriosa aquella palabra de fti«na, de 
ODuUpotenda y de virtud: Bic ai KíUiu metu dUíeettit, i» quo mHú 
bene eompiacm. Ipsum auditcf Conveogamos, pues, ta la infalible 
virtud do estas realidades. 

Oonqoe, siendo esto asi, jdebemu eaencbar dócilmonlo al Salvadorr 
ptua Iprum audilf. Kl , como palabn otema de su Padre, nos babto 
portas eironnrtancias brillantes <te ft<te misterio de ooQsuelo, y pro- 
pone qoB ai (e mneslra rodeado de esplendor , y más gloriosa qns en 
otro misterio de so pasible y mortal vida, es para alicionar 
eomoo») d^Ios, biriémioles de algnn modo coa los rayos do 
taquella gloria inmortal que les tieno preparada, para animarle* nal i 
'llevar, por loa senderos de la «onformidad tranquila y simple reAigna- 
elon, las eontradloíioaes y cruces diferentes que permite en e^la vida 
transitoria i las almas que te signea soIlciUs y desasidas; para eosc- 
fiarlea que, ooow el roatro divino recplandecU á aetaejaiaa del sol^ 






— 277 — 

4«bo arder xtompre la luí de sus rirludM y 4Í«n)plo , »n iiuc dolrnito 
de I>ía<i M*a uscurocid» por el mis pequeAo eclipso, auaqus lo lufran 
i bs reoes en el oooeopto A impoetaní d« los oorazoaM malévolos é 
^L tndlseretm. Nos ea=«na qut «d rano será oída efta palabra de vida j 
^Vd6 salad ■! noMpereitieeaneniendimienlo bumilde. cora/An dama- 
da d« todo apa^D, pobre, martilleado, oliodiente, puro, nioerto mUti- 
cftDMntB á ai mismo f i toJo la <¡ae no ct Dioi, ücparada oompleU- 
UMute del afúdo ú lo ruidoso jr frivolo, porque ni «n la publicidad d«l 
mundo, a)«nlniel tumalto do nna«iacIiiueton«9 poco Añada mortiA- 
eada», nj m al impactwiU desvelo de los caidadoseamalwqüea^laii 
«fminalinenle . m oomuoica el ««pirita de üIm. ni dispensa sus gra- 

• tíaa e9p««laleí. smo en el eraufifllco despreodinuleato. en la abslrac- 
táoa, en el retiro , oración , alleaeio r penitencia: en la Imperlurbabl» 
paz de aquetloa eoraxouM que aspiras & una perftecion bien entevi- 
(llAa y fielmente practicada. I'or naya raion, para merecer la imtton- 
derable dicha de ver la crlerla de Oii». el término de la ley que tra- 
taln á lo3 liomlires eon dareza. el principio de la tMaif^ y de 
Sraefa . Taei'nn llamador Kltas y Mt>iséii á un sitio eleTaillsioM), pero 
aolo y «woadido. lU .iqiif el camino principal que adapta el llij» do 
MM p«rn unirlo non nosotrn» on la tiurra. y hnblnmns al uornxon. 
LWfto debe sur ni primero que noiotroft oinpr«itdanioti para entcniler 
■W voco«, imitiir kik «jnmptos y (iitinplir *u vulnnlad. 

}Y podr.i i»t<) oreotaarM ¡olí Salvador RlorioMOl «i no ponois on 

WMtnví nidov capncoü du e*cuclinro« , voluntad pn>iita y determinada 

i ojectitar mestn» docnmentos é in-ttmacianes) Sea asi, y liabladno;, 

^ftor, ijao oyen ramtros viervo*. Sol» niteatro Maestro. li»lruÍdno«, 

^ f loa onrazoites aedacidos liasta ahora por la nrtillctosa vox dol iniin- 

^'*t d-íl amor propio y del demmito, «n dcMmfpiftirio . y buscaran j-a 

I "> Tuutra Meta pitabra la vi-la y la «alud. Sois l'aator amanto. Velad 

[**íH« Iju ovejj! q<\o fnrman riHMtro rchaflo ; reunid la* deaQ>rria<ta!: 

I d las perdidas, y eonsomidaos Á todoa en ol flie^ do rueslro 

"^«r, para que, caraíKando con Voi «n esta vida por ol recto seodero 

K~^ hlüailllacMi] y (lolncruz. MgocemeslriuDl'anloyglorioM on el 

^F^lior eterno de la bieDawnluranxa. Amon. 



ALOCUCIONKS DE Sü S.A.NTIDAD. 
itecitcloit rtcomeiviando la lantificacion de toa diat fhslivot. 



Bl día 1^ del paaado Agoirto Su Santidad recibid i una comíston de 
^ Obn Piaña, «uorffiída de tralüiuar pora la saatlfloacion de los ilias 



ocaitándow poco Av lat prohiMoioneti do (a lo}-. Oirm nnicbos 
tnb^v paní lnumiur b ley tnl.sm>. Ounnlo ¡i 1ü« ¡iriiuiims, dhc 



— 278 — 

r«itÍTos, 7 que fbnoa m» sección do la Sociedad de to« loteroscs <»- 
UUcos, estaUooldj eo Rocoa. 

taoomiaion I«)^n&mensnj9. alcatUso di^ conlodtar Sn Saoll^ 
dul eo h» slgDlentes términos: 

«A U hlpoctresla brlsUoa. qao edud» en cara á los Apóstoles -rlfl^ 
lar la 1^ del sAb»Ía porque tonubnn oon ma manaa alguiufi ospigas i 
áa de pntveene de qb pooa de barloa oon qn« allmeiilaroe, a tut» 
eutseracioa liipóoriu. ha sucedido el deeprado i la ley oriottaas do 
la santitloacion de las.úeetaa. 

»IU/ dos causas d» esto, kliich*» trab^ian y hacen trabajar, pre- 

decirte qu« eslin potwidci* dti ia itiifl do K^iiaiiola; los ac^indos ubo" 
dcccaáun c«piritn do diabólica incrüdulidad. Aqu<<Jloa atUa InjO 1^ 
. sombra d« la araricia; éAaa b»¡a La prealon de la Impiedad. 

•LaaviiUzdeganancu mueslra el desprecio de la ley de) Decá- 
logo y del difsenvolfflmleato que U Iglesia di á «rtale/. Laotra muee* 
Iru el ¿üioo de quemar íacwnso en <3l altar de la impiedad. Pareos 
que en noestros días el imico mt^lio du sosleocrse en el podi^ ooo- 
strte en declararse Incr^ulo y desprecúidor de I* ley de Dios. 

»Pero vonolros lo» que tendía ul poder, pratladoido./>r-i(Aff£at4fy* 
qui coitfiítetis mttUiltMnet eiplacetít vo&it in íwfrú naliimttm. S' 
boyoseomplaoeiíen laproíbnaoion l^! l.i.< (lertax, en el deapc^nde 
Us ifilo^x, en la disporsíon de loi ministros dul saoUiarlo y en lao- 
tfts otras obran onlkristianaa nbaminnbJe*, dcbols también presenta- 
ros ante el trlbonal divino para Mr sometidos en ¿I * ua Jálelo qne 
aeri serertaimo. precisamente porqoe nundais y administra» lioy: 
JuiMwn diiristimHm Üs, qtti pratunt fiet. Y ti ej clero en alffUDas 
partes está relajado en la disciplina, y si en alguna parte se aspan 
del recto acnlno. las Altas y los pecados do esta pequeña pordon du 
los lalnlstroa del santoario caen sobre vosotros, que InbeU abierto loa 
ellustros y favorecido á los apdstata-H: sobro vomItos, i|ue no balwÍN 
sabido Imitar á taatos personnies de lo» nírIos pasados, (pM fueron loa 
protectores y no los perseguidores de la Ifrleafab 

yMe i^ce i este propósito Iiacuro-'* Kabvr qne en «flosúllimos dias- 
.•to me ha oñreoido la fotogrnd.i do nn cuadro que 9o encuentra en 
interior de lu Rutonda, r en vi nnnt ik ve represen lad o á un Einperad< 
que ohv» el Panteón, es decir, el templo de Agripa, d un l'apa. K' 
emperador focas oi quien ofVccc al l^pa BoniAcio IV el Panteón. « 
«1 Papa Moge ao donación con «vldcntos ssOalos do agmdo. So ruiDont 
«9l« hecho á una dpoca alejada de nccotroa mis do doce aiglus. ^7 



I 

I 

k 



I 



— 2Í9 — 

Santo PootlSca diaputo quo el templo bese coosagrado al culto ci-is* 
tiuM. P«ro como toe loaauoa tDoatraaen r^agnancia «r adocar ai 
Vftrdadoro Dios ea na lugar eo que »e babia TJsto adorar á lo» Tulitos 
díCMee de] cJogDpigauÍ3iiu>,^,ol Pontifica, üúdú U Iglesia d« rolí- 
qulu d« lo« Santos mirtiros , y qubo ilodloirU i la muiou Itiiinii do 
loa EDArtu-oí. tiá ai]ui por qué m Iluaa hoy día I.i bnajlioa do Sania 
MarLa Olí iíarí¡/rcj- \ii ós oiiuio lod crisliaDot, bajo \it prolocdoo da 
U Retua de loi múrlires, y de loí uuirtirua uxÍieum, untrao cmi coq-!> 
tanza áu el templo ti^ii'uriuada ilu la falsa adoración do lo» Ídolos oo 
la ásala iuvotia<;iou du \iit luáiiires y do mi Buina. 

aCouko eiilúuctit, :(u wn ou eíglos piist tirio ron. on uno y olro ticmpoi 
l^MÍai fuad:i.ia« d onriijiucidas por luí graodoa del mundo. Sin oin- 
bargo, en niin tltt un liifiar tiaii cambíalo Iw pensatoiento!» y Uh accío- 
nea; So ilt;siiaja, se oprimo, se quiero la deetraooioo dú todo lo q,ue 
perletieou i la iKlcsia, y la ¿«ctruccion d« la Iglesia mlstuA. ai diera 
posible. 

>El axolc ciupufiado por la mano do Dios lu sido am^ ado al fuego, 
y ú aquilón le difundo 

»Üo aqut que se Ídsídiío y penetre en den lugares diversos, y ea- 
ooealra por todas parle» eleuientos que obró», pieoaen y baUen de 
U mistaa manera. 

»i£u medio de loit Airoroi de Un gmji (oiapcstad, cloiDciDOct al 
SUk>rqut: suHirv» auniMiUrnuoslra tiS.acroocatar nuestro vigor para 
U^ar a uliiuuer la «alud. Y estad «cguros de que respoodori; yttUU 
uñen; «CM Sgo voiiiteum vum. 

>fi»perÍQdolo ad voootros. pvrsovond ea la criatina omprosa ú 
Mertaia «ntre^oj. 

•SsforitKW en aronsojar y propagar^ no sotamcote la abstención ds 
obrad serrilea en laü iie«lA<, sino también la raotillcaciocí por la míX' 
Wotúí aJ Santo Sacniicio. la elevación del espíritu i Diwf. U lo«turn 
■tt'eualquiar libro lustructivo. laaudicíoD doladivinapalubrü^por 
*4edio lie la reaJiuctotí de alguna obra de caridad, sin que todo e«to 
^mpída toDüF 8lt;un lionesto recreo. 

yPi-uscguid viilvroMiaeute en la obra cristiana, y no os preocupéis 
4e (ti«rt«> burliu. por laacufiloesuquinre impodirolbienyrecíiazarld 
OOB avcaamM y burla». Eiponkndolo asi, quu írioi os rortiüqne con su 
haocUeioa; que esta bondiciau dcscionda on abuadaneia aobre vos- 
otroe. sobre vaoütras ramilias. sobro vuestros bíenua. Ruego A Dios 
iftw os Goaduicfl oomo por la mano en el vi^je bicia la otoruidad.» 

£enediclio Dei, etc. 



— 280 — 

HREVK m su SANTIDAD Á !iOS MÉDICOS (HT6LIO0S. 

Su Santidad ha diTig\Ao el ^j^iiiente Rrero i la Academia lSloa6* 
neo-médica, rccioiiUineota ítimiiulaeo Italia txuo la adrocadoa d« 
Santo ToiaiU •!« Aquino por el doetor Alfoiuto Trava^lini. 

Hsta Acadomia ha ronída ipooM* onprActlca el proyecto ronoado 
por el indico Ajidrí^ Bolli criando la uaunuoiod de ttnmn por Napo- 
león. Aquél pcnitaba nstnltlcMr una academia de modicína bi^o la pro- 1 
teoeioQ de San Basilio Uaftno, doctlaimo en tal «icncia : pero ne He 
i fliwlarae. El luMíco Travaglini lia venido i reanndnr la sári9 
miMicos dvf<:niK>ro)i de la verdad cnUlica, que por forliina «on nnni»-) 
rosísimos un loa anales crístiano*. 

«.4 nueHro i¡uen'dr> hffo A ¡/bnm Ti-avofflini. dorUtr en medicina \ 
■ cirugía, fundador d« ia Academia filoso fico-médiea. 

«PÍO IX, PAPA. 

vCtiando en el ntea de KInrm último te radbtmos, qnerido hijo, y 
á Jtian Maria llarooldi, saccrctut)? de la Compañía de Jenuí, que te bá 
a:rndailo de especial manera para el cstablecimieDto de ta proveatadt 
Acadumia, y á otros poraonajoM dislin^uidoa que babinn dado «i apr»> 
badon al proyeeto. te folicitamos por baber tomado ta reaolucion da 
guiar la cieucin mi<dlca i loa salndables prlnciptmi do ia lllosofla. de 
que se ba separado luce tiempo , por medio de lojt mismos médicos 
(que eon Omuenda aon los autores >' propagandiütas de los erroret 
del raaterlaltsiDa), y de procarnr restablecer la verdadera doctriiui^ 
«obre la esencia de la» cosas y sobro sn origen, especialmente en 
que oooolemie i la naturaleu humana, en que ae ocupa la medí 
de tal suerte, que venga el r«R)edio de donde en tan gran eaoBlí 1 
venido el oul. Hoy nos alepwnes de que el úxste haya correspondiito 
A nuestros rotos, y deque sibios Italianos, cuyo número pasa de den- 
lo, hayan dado su* nombres ata iiaRicnlo Academia, loque hace ase- 
gurar para ella, en un porvenir próximo , «isito ndn más brillante. 

«Tenemos el mayor placer al ver que te has propuesto no admitir 
como asociados sino A aquellos qoo profMeu y esUSa dispuostos i de 
der las doetrinas emanadas de la Santa Sedo y de los agrados i 
Uos, y dttgalamMat* los principioe del Doctor Angélico relatíToe á la 
anión del alma Inteleetnal con el cuerpo hamano , á la forma sustan- 
cial 7 i 1^ esencia de la materia. 



— 381 — 

»Ail es ootoo podráD repararse los eslrap» canudos por el mate- 
no i b Relidon y a la eieneia: bajo «I Inllqjo de la verdad, esta 
misma ctencu ae deaenTol verá de las tinieblas del error y marcliará 
(lior las vím del verdadero pfogreoo. 

«Aliora bten: comoltí verdad vleoe lie Dice, se^unleeitaeGa UTeo- 
' Imti» coa ndmtrablu claridad, ao pueilo i>neontrar*e en el menor' des- 
«enprdo con la lUoMíta al con las leya* do ta nnlnralMx : d» donóle m 
alSDO que «i oon bueaa voluntad W proniira hnoer rnlver la intolíffen- 
cia i la fí, y m trnbnja ni mUmo tiempo por la raMtsx de la eioncta. 
por m •le.iiwrolvímieala y m proirrem, ontOnccs el hombro salo del 
Ikaipien 1i><: un TnrROmoxo nialorJalismo lo tiene rebujado en oom- 
paAla de lo» brotes, y ae eleva i la di^dad de lotí btjos de Dios. V»- 
M, pae>; eoidadoMmente «a no admitir en vuestra sociedad «([uelloi 
qiMoUn ím buidos con los errores de la opinión moderna, no M* 
qiM «1 ormillo de mía vana «mditrioo les condtuca 1 esparcir poco á 
poco la discordia entro ve«olrati j á sustraer los esplrllus d? la aote- 
ridad do ta IrIchu, oh In cual Noeatro SeGor Jesucristo lia puesto la 
cátedra inhliUo de la verdad, 

>Si peraercrais en raestro loeble des(gn>le : aj evitáis los lazos de 
In Usos bcrmanos; si, penetradoe de nn mismo amer y de an miso» 
istUo por la Rolij[ion, os esforxais en buscar la verdad , en ti»e brille 
y ae dilboda, seiraramoate habréis merecido bien de la Iglesia, de 
Ltetonda. de lasoñedad civil y religiosa, y vereca vaeotra AoulemU 
ereoer rápidamente y oon honra por el apoyo de una multilod de sa- 
bios j loa aplausoa de todas las personas honradas. 

aTUes son los votos qae hacemos por ti. esperándolo asi : y cerno 
pnmgio de loe livores divtnoa , y como prenda de nneetna putemal 
bcoerolMola. te oonoedemes * ti, querido bljo, y i todo* los índivi- 
doof de la Academia flkMAHoo-médlca do santo Tomás de A<iuíno, 
ODeatra Uindicion apou>l<^Íca. 

fDadn on Roma, en San Pedro, el S3 de Julio do I8T4, aAo vigé- 
Dooo do nuestro ponUri(»d% 

>Pk> IX, Pam.» 



LA CRVZ. 

PASTORAL DKL SB^OR OmgPO US AK0KR8, 



Con motivo de la perogriBaelon en lionor de la verdadera Cnit de 
^BMUgé, ijoc «e hnbrá rerlllcado ei U dd mes aetual, el insigne obispo 
íde Angers. Mons. Prappel, tinadeia» más legitimas ghx-iaitdela 



— 282 — 

Francia cootemporánaa, ka publicado una Dotabiüsima carta, bneu 
parte de ta cual oft'scemoa traduoid& á la atención de aneatros laoto* 
res. En ella podrán admirar esos sublimes rasgos de elocuencia crtK 
ti&na, tan abundantes en las obras del antiguo profesor id* U Sorbou 
de París, que con su refutaoioa del impio R^dju) y Euu aiaunUt 
Estudios sobre los Padres apostólicos y su épo^a, se ba liacho «croe- 
dor k la univwaal foma de qu« goea, y lia atoapzuU) un tugar ■ffnfth 
rente, mostrándose digno de Ügur&r entre loa apoiogisUs (fatóliocw <U 
nuestro siglo. 

«Compendio de la doctrina, ee la Crus el r^púuisn de U histOTM. 
Elevase en medio de loa siglos y loa divide en dos tiempoBj lo» tiav- 
pú3 que precedieron á Cristo y ios tiempos posteriores í él. tier44taBe 
entre los dos Testamentos, como punto de Llegada del mun(JU> uUiguo, 
y punto de partida del mundo nuevo. Todo converge bada ella, todo 
tifflia en ella su prinoipio. Tras de la Cruz, el mundo decaldo fue, »• 
caloñado de siglo en siglo en el camiaodet Calvario, 4^ Adán i Abiv 
bam, de Abrabam á Moisés, de Moisés á David, repite la pronan, 
inquiere el seotido de la profecía y pasa demaaoeu.mtnoelTetQdsI 
sacrificio, basta (i'ie se oyen en to alto da una colina de Jud«a Mtis 
palabras, las más solemnes de la bistoria: CoHstaniMatum Kt. «Tod* 
»se ha consumado.» 

».\nte la Cruz se ve al mundo regenerado , que procede de elU, f 
(jue en bu marcba bácla !a eternidad lleva consigo, de etapa en etifi, 
los recuerdos de ia Cruz, las luces de la Cruz, la sangre y la» virtodM 
de la Cruz. Mirad á través de los siglos, y veréis cámo alrededor da 
la CniE se ha verificado y se verilea aúo t^o el loovimieuU) d* la 
liiatoria: ella lo inspira y to gobierna: su exaltación ó su oaida esUiiB 
el rondo de todas las cuestiones que ban agitado al mundo. Deapocad* 
tres siglos de lucha, la idolatría cae á sus pies, para no lerastaiM j>* 
más. Unrante tin periodo de más de cuatrocientos afloa, divldienw iH 
pueblos entre ella y el alianje de Mahoma; duelo & muerta quesU 
primera y la última palabra de la historia durante el perioda de ll 
Edad Media. Llegan los tiempos modernos, y la Cruz sigue siendo Is 
que antea era; la cúspide y la clave del mundo social. Para todu IW 
naciones que aún se asientan en las tinieblas y en las sombras de li 
muerte, la cuestión suprema puede f^mularse de e«te modo: jacalNli 
la^Cruz por implantarse sobre icllas como seíial de libertad, 6 pennf 
nacerán sin conocerla, y extrañas por tanto, al progreso moral y áU 
civilización? Y aun en nuestra vi^a Europa, «uyo glorioso pasaddja* 
l»ria debido preservarla de semejante retroceso, todo ae reduce ád** 
clararse en prú t> en contra de Ía Cruz. Loe tmos quieren abatid 



— 2«3 — 

[ntléatm loa olrotí, «[im (unoan la part« taia doWb <I«I géaúm Itumaoo» 
^se abrazan 1 ella unidos oti una exclamación niajpiiiloa üú Té, deexpe- 
naia y ile amor. 

>T DO BM caum extnAesi que Is Cruz oaupe eato lugar, único en 
la hMoria : w la adüaM «átodra desde la cual ürlsto Ita enaeOado y 
eontíBúa eudtetxlo a) mundo. I^a moral so rárntoú en ella , ooEao el 
dogma f t» bt»tiM-ia. Coiu la Cnct eu la miuui han hablada á nuestros 
pidras Um pnmerúia Apitelolai de la (ialía «1 lenguaje del deber y de 
la virtad. Al pi>; do U Cruz, ante la «acroítanU imagen de un LMos 
BHMrto pof salvar al mundii, e« dDudo tea apreodíd» lo« pueblos lo 
que noownociao óhabtan dejado do ooneoer: ul olvido dula.tofeosai, 
«1 perdón de la» ifljunaí, la inviolabilidad da la vid» humiuia, el aan- 
tlmbiftto de lo justo y de lo injusto, et respeto i la dubilidMl y la des- 
gncta, elesplrllu de saorlHeiu. todaa eattax ^''O'Kle* comh quo consli- 
tar«n la «mnola de la ei7illxacioa criatlann. iiemonlnoa al origen de 
lodo lo qne ha lutluldo eci nut^^tru üupcrioriJati moral, y enooatrareia 
tíe^pn la Craz uotí sua ulevadax Ioci:ioiic< y sus iiiitpimciúDeit feoon- 
éu- Si en uueiifiífl flociedadett niodorqajR m ha hcclm »1 puiler pdblico 
bonunu. guuuioooiibwntieciior, u« porque loe lj>Ls(w. lo» F'criiaados 
y hM Kni-M|iK>i lian llggndo á compreadM*. ntorceil i Ins eiisoAauzai de 
t> Umz, nao «* el poder un Mrrvici», y un lioaor la obedívaciu. Si «I 
ttaüma vntiKiio bn oedido «u puesto al reinado de la caridad, es 
porque niiranilo bi Cniz los Domínaos, los Prancíscoa do Axtu. 1im Vi- 
emtoí do l'aiil y tnntii» olr<i«, faau Miiti>li> Kurmioar en xn nlnm lax 
obras da 8J>n«viaa(0D cuyos bonoUcio» Icicamos. 1^ cienc-in ha visto A 
loa Toduis do Afuino y los Buanav«obiras exlender loa hocÜMulos du^ 
pOBantionlo, anKramlociiiiido su ncitio cotí las med ilaciones «la la 
Onn. jTu> poderla es la Tíi-tud ipie dasoícnde dosde la Crux Mírela 
ImiiiBiiidad para siucitar en ella boda« las (traudezas inlvlucluale« y 
aenlesl 

•Hatos bocfaos toa innobles: pero sí querstsconvcaceros aún nuls 
de que la Clrují es el verdadero iostrumento de la clvilizaciOB, bastari 
tljar la vista eo el mapa del uuuido. «Hay alguo pueblo civiliüodo. vor- 
4ad»nmente diguo de este noiobre, qu« no forme parte del reino do la 
Grai^tllay alguna raxa, por degradada que estii , que. viendo aparecer 
ta medio du ella «1« estandarte de aalvaolon, no eacueritre en él un 
prtDdpto do Jwsui-Koeiun y de vida? .\1 compás que la Cruz JilaU su 
inperto, re ttttnjcliaru! el suyo la barbarte. ¿Queréis devolver la 
«serbia S l> graadcM toortl il alguno de ««m pueblos salvaos que 
luengos si^lo* de iiunovilidad liizi Dunluuido ea la degradación y el 
■ aaf ilwtmlaBtof i'buiUd sa m oaaUo la Cruz, y al iattaalo la lux jr la 



mena ¿«««iidflrin sohre fl, como do un irbd <le vida : ronovarer» la 
tai lie aquella tiem infarnie y lencbrom; bnreis Toenndo aquel «loln, 
ikitea rebelde Ó ingrato: gormínarJn ilorai de <^altdad en meilio rio 
wpKl fUtgo inapdm: rena<«r«i.t Tratox d« juNlii^ta on un suelo yerno 4 
Ineolto: la náluraleía, en olni tiempo *ombrfa y dettolada, apireeeni i 
v^MRlra vista rlMoita, rejuveoecjda y trasllsurada; y en esln Rflrtnl- 
mcion inn^poraila do le<l28 las «írtiidiM, coesteiDanrilloso Boreoi- 
nientodclainuilidad. saludarfiiala acción oninipot«nte 7 solieraiui dfl 
UCrm. 

«Noeatro SeAor Jesucrtato haMa dt<^o: «Cuwda »e» levantado en 
»la Cruí, lo atraerá todo háeia ml.> Y T«rd*derait)enle. de la Cmí 
dala ta triunfo y la fliom de atrAooion Irreaistlble qu« ejerce aobra 
Ins iloiaa. [Ahí Ea (pM ta Crne, foco de lo?, esplendente y de berúíca» 
vlrtadas, Ua llegado d aer para el genero humane la fuente de lust 
graadM oonsoelos. ¡Cosa udminible! (.a CniK.-instnimento de dolor, ex 
preolsameote qmt>a lia iriimrado de ^1. Kn tanto que sin la Crur. ó 
l^Mdeella, el nutrimiento irril.i y enardécelas almas y las same en 
la dese^wrMlon. la Ccuz rompe. <"> embota á lo m^nos. el aguijón d«l 
dolor. ]Ah! iQtil¿a podnk decir eiiáiiLis Uirrlmas ha meado durante 
diet y oeho siglos este sagrado símbolo, y cninlna vocea ha inS|dnilo 
reslgaadon á los que ripian en la deaftrneiaT [QiiiM podrí decir cuAn- 
tas almafl faa sostenido en medio de «a deibllMiiniento! jCainta 
faerea y ralor lin oarotinicado a los tpie suftxm y gimen bajo el pean 
de la trlstexa y del dolor! 

>Ci»ndo lo* m:VriÍro< padoclan la» mis croeloü lortnnig por pop- 
manecer Aolef fl xnfi5, éntrelas llamas de las hogueras ó las gurní» 
do bestias feroces, se acordaban de la Crux, y este recuerdo, sobre- 
ponií^ndoM i sus di>torca, develrla la sonrisa i sus labios y la scrc 
nidad a su fronte. Cuando el hombre se ve pagado con la Jn^ratitml 
por el (]ne ha colmado de bencdclos; cuando basta los suyos qnienm 
mancltar su honra oon la calumnia, y le liaceo traición y rcntoxan do 
él, y todos le abandonan, contémplala Crin, y este cspecUcnto sn- 
blUne logra levantar 911 alma abatida y desolada. Cuando la mtwrto 
despedaza nncslro corazón con «afta Incoinparalite: cuando los riantoa 
de remotos países sa cmiTlerten en mensajeros de la fatal nnera que 
ha de sumir en el desooosoelo á nna ramilla, la esposa, la madre crl» 
tíana, se vuelven hdcla U Gtax, y viendo al pl^ do olla á la madre 
aiUgtiIa, que cambia coa su btJ o moribundo la ultima mirada de ter- 
nara. bailan en la eooteraplaoion de estos anUlmes dolores la totm 
qi» neeesiUn jan sobreponor» al suyo. Donde quíora qua aparece ta 
imig«n del dolor, en la soberbia morada del poderoso ootno bdijo «I 



— 285 — 

> tedio lial pobre, en lacibeoara del eaittrmo ooino eo la tierra 
atiene al liendo, ta Cnis ae leranta anúwite de ella cotn» la 
graa coiuolndora da )a humanidad. 

»EsU M la nuon por iia¿ el géiwro Iiumana mira con resjrato y vc- 

noncíoo mU> «adrado «otUetoa en el cqaI jr por medio del conl so n>- 

samto y aumRwVín ci dotnu* l> híítorta, ta moral y la cívilizanoa. 

No quiero docir oon u«to iiiw la Gnu do tuif a «irrido on «¡1 trascurso 

do loa «igloe ataques de lodo genero; poro cada lucha haeido pera olla 

ocaskw de un gran triunfo. Todo el quo pretoadc combatir contra la 

Cms, M encuentra oon una Tueru díTina quo lo derriba s echa por el 

anato. l'or esto remoii que en ol momeoto actual se le^'anta eo medio 

del OQtiDdo •ximo incontrastable soberana. Agitan» «n torno suyo 1m 

puahlos, corahátoDse los partidos, derrlbaase lostrofios, caen conealrd- 

ptto loa impeMoü, pasan las diuastlas, aue^enae eu confuso tropel Im 

revoluciones . todo cambia en su alrededor , y todo muere al cabo de 

al^un tiempo: U Cruz tan sólo no esta sujeta i mudaiuui ; tan sdlo la 

Cnu permanece enliiesta. inmortal y victoriosa : Stat O'uxdunt vot- 

vUw orbes. jUuiere deur esto qae la Cruz pemiaaezoi limióvill No; 

lU^amoa mü bien que la Cruz marcha, quú la Crus avamca: V^xilla Re- 

i;Íij]roilíu»(.'marol>a i paso de gigantea lacúDíjuiátadolorbe. Desde 

«1 OríeDto.quúlaviilajiareoarpor vez primera sobre una do sua colinas, 

ba recoiTido el Dociduute , woiotieiidu 4 au imperio todos los pueblos 

^liaa lljtiirado en ol mumlo: ha llegado i ser entro olios el signo de 

luoor y la garantía sujtroma d» todo lo que llene det«cbo á obedieu- 

*^y respeto; raspland«co ¡su la ciiapide de los t«mpkm, os el remate 

4b la oorona de loe Reyes , adoroa la tiara de los Puntillees y brilla 

Nbreel pecho do los valientes. N»la ta hace ni puod« hacerse que' 

tWffi verdadora KTandoa acit en el mundo, sin qno tenga parte en 

*Uo la Cruz y redunde en prú de la Ciuz. Cuando el gvaio de Cristóbal 

Colon biio entrar un nuevo oootinoate ou el concierto de las naciones, 

*ela viú en aquella;» i^emotají playas, en aquellas islas que parecían 

brour del sonó de los mare« , y Anutrica le otVcció sus salvas tan an- 

''gut como «1 mnndo y sus ospacios aiin Inexplorados. 

«Gb nuestros dias, y merced i la política cristiana do nuestros 
^*$tt, flsU en vla« de reconquistar la tierra de donde la desterró 
HitlofBa; y ba reaparecido bajo los pliégaos del estandarte francés 
doile ba eumbres del Atlas á las orilla; dol Uoditerráneo. Todo indaoe 
ifrefagiarte nuevos irínofo». ^Creéis que debemos temer por MU á la 
tiita de e«a corriente que arrastra á lo8 pueblos por caminos antes 
ilBonidoi, y los impulsa hiota las regiones del porv.:.^ir, á trarés del 
Anltado campo du loa deaoubrimieutos y de las inveocionesí 



— 286 — 

«¡No lo permfU Dím! Que todo etto ppopeni y RkíIIIji el IrlnarJ 
il« U Crnz. Al trazar «saa lineas de htorro quo aproximan loa patMo, 
ni laiiiar en «1 eapado e»os carros de fiíego qae borran la« iJÍsUaeia«, 
il.il!i ala» i los mlsioneroa tt la Cruz. Al aojetar tí vapor como tina 
tompftttad conoentnida en los flancos de ntestros mvim pai-a acele- 
rar TDcxIrafi teiDerarias oorrertas, abrb i la Cnt de Jesucrnto on 
camiRo en medio de lo* mana. Oradas A vosotros, podrú dar la vuelta 
almtiadnmix libremente que nuom. íiots. sin saberlo. ^ mucbaa veces 
i pesar vuestro, ministros de la iTot'iduncla en vi ctimpl i miento ds 
ea obn. é inslroraeKtoa ddetles del triunfo de la Crus. 

»T «en lio e«lo asi, ]qui< im ¡torta <{<je In Cruz teaj^ tior, come slant- 
pra, enereíKWlue vencer: que «1 ateísmo prortivapa alrededor suyo 
ea eaoe gritoí iiairaj»i <[ue ainedreatan los pueblos; que los muterf»- 
1l3t*s íDtcntco dar en tierra con el pedecutal <]ae le Iuib levantado dtez 
y ocho nit(09 de f¿ fde adoradoit? 1^ Crnx, qne ba derriba* i» los Ido* 
loe:1aCru/.,qiieha civlllaado, rejireMrado y «airado nt mundo; In Gnu, 
á cuyo? pií« Iwn aprenilido los hombres el dotor, la rirtud. la nbno- 
gacion ¡r el stcriDcío. lodo lo que ha liecbo \a* naciones j los Indivl- 
dcois gnndos }r Tuertes, nobles y paros, In Cnii trínnrará do eatos 
asaltos, como lia lriimra<l»sMmpre, y er^idasobre la roca incontras- 
table ea que Dios la cotoeára. Mipiiri extendiendo sns brazos sobr« el 
mando para estneltar il sns adveraarloa y á «na hijoa en un abmo 
de amor. 

«Desde lo má» Intimo do nne«tro conioD, por tanto, debemoe na- 
dir homenajo A esta sagrada seftal de In RcdcDcloo. do qoe por dicha 
^ nuestra poícema«pf«eiosnsrdiquins. jPero por qud, os dirán qoliás 
algunos espiritas Tiivr^os jr lificros, esas demDstrmtiones de fdednl 
ante an simple pedazo do madera que bn Fo^^rado librarse de los eslra- 
gas del tiempo? jNo valdría tnits qno contnvidrais vuestros sentimien- 
tosMi c1 interior do me«lria alma, qoe reforJr na expresión á m 
símbolo exterior y eensiblcT A nos debéis ooot«slarles: jno habeii 
otdo hablar noitca da una oow mpetable y sagrada también entre ha 
que mis . que «o llama el estandarte de La patria? jY liaboia ol\-hlJHlo 
lo qn« sneede ooando apárese publicamente ústa glorioso slmboM K 
su sota vbta se descubren las cabezas, se indinnn la» espadas, r«d(v 
blan los tambores y se dibuja el respeto en todas las ñ%ntes y l« eoKk- 
doo ea ledo* los ooraxonfet. 

>)Ks por ventura i un pedaM de lela á qitlen se dírlgea y donde 
terminan tantas muestm de honor y do venerncionT Ciertamente qoe 
DO. ¿Para qué. par conslgaiente . todas esto manifcetacioaes extcrio> 
ros y pdblleuf ¡Ahí Pnrqne U pllria se remino y peraoniflca cd esta 



— 2R7 — 

eola enieto. eoo todus seasranden» y todag so! ^lori»: hlAlorb, so- 
beranía, coiupiiiit». sartlntiontos comunes, tnilo revire y sa «iMarna 
ealabanderanndoiul:poro!<lo la !<atuiiam(>ít, U v<ini>ramii« 7 la nmn- 
Boos; repreMnU i Qoeitros ojos alfco lue livnc derecho al respoto y al 
amor de tttáes. 

*Vaes bMn: la Craz os la bandera do Cristo, tn handora de la patria 
nntveraiM de los erUtianoBr es eA emblema del reinado del Ittjo de 
D¡«: Regixaf>it a ligtto Deits. Al hincar la rodilla ante olla adoramos 
fl Crl!«to: i Cristo, el Rey Inmortal de los siglos: i Cristo, tenccdor 
del inilcmo y del rouiido: á Cristo, (pie era ayer, e» hoy, y «tVrf «iem- 
pr»; Chrittiit hni. iff ho/íü; íp*i? et íjt xrrrula. 

>SI: al \ñf. Ad la Crnx, damm» lesttiiionio del reinado de Cristo , do 
ese reinado rpic debo ejercer, no «Ato snbre los tndtTfdues, sfno tam- 
liien sobre las nncionos, en olíirdon inloloctusl. moral y social. Pcdi- 
inos á Dios la ro^taiiraeinn completa dp su imperio en las costumbres, 
en las lej'ss 7 en las ÍJTsfltncioiMS. Porqiio b Cruz de Jesucristo es y 
será alíimpre — tal es nncítra con\-iccion fntfmH— lo qne riene siendo 
desdúhace diez y ocho siglos; la soliicton de todo^ los problemas. SAto 
tuse rem&tUo para todo? tos m-iles. resignación pira todos lot 
102 para túda.t tas confiislonea del mundo, armonfa para oon- 

íartwtaslfl'cliws sociales, comofiaeeala vh-a Imü^endel «ktíII- 
cío, 7 el «acrÍll<:lo os la Klntosi» de la Tída humana.» 




(Tradncdon de La Etpaila CMAUca.) 



B SÚPUCA Á SIT SANTIDAD PH) IX PARA L.A CONSAORACION 

^K LA latSaiA CNtVBBSAL AI. SACtUl» IURaZON DE JESÚS. 



DB 



Se trata de presentar al Santo P»dre mía «spon'don roitAiuh>I« qno 
eooiagTO la Iglesia onircrsal ni Sagrado CoraioR de Jesos, motlx'ada 
por cstaa palabnis de 8d SaittMad si Snperíor de los misionen» de 
Itsoodun. eo la andícncia do 3 in Junio dltlmo : 

<Kn otro tiempo han solicitado do mi que consagrase la Iglesia al 
Sttrado CoraiOD de Jesui;ri^to: enldncoscrolqneado no habla llegado 
U hora: pero si hoy tos bueoot catúlícos me pidiesen. lo liaría de muy 
baen grado: ea preciso qv0«l Sagrado Corswn ^erza su imperto sobre 
«I mondo.» 

Bn vista do los deseos del PontlSoe, los misioneros de! Sagrado 
Coraion rodaetaroa tnmddlataniente, coa la aprobación dera «miocn- 



cii el principo d» b Tiyar d'Auveroe, anH>t)i>po de Bourgai, á lasuoa 
n»Íd«nto CD Roma, la siguicato iiiplica : 

«Santblmo Padre: 

«Vmíiikw ú doposilsr á vuestras p'iéi el dosoo, ei ardiente dexeo 
que seotiiDM do que \'(i«]ilra Soalidad coiungre U Igléski snlveraaj al 
Sagrado Corazón d» Sma*. 

yCoata riMlvep los rttM al Ooóaao, donde twnan an origen, asi se 
laiua la Iglesia háÓM la fu«nlo de dondo «nuiLa. 

vKsta íaea\9 divioa , do b quo ba l>rotada la Iglesia, es al Sagrado 
Coraton da Jens. 

»Vos lo lobetB dicAo , Saatlsimo Padre: Cor itínd uwU prodirit 
Síxíesia (1). y rnestra palabra es la palabra de San Agustín: «1a Iglo- 
Mla ha Daeldo del iloruon d« Nuestro íreftor, tnmedtatamente daspnes 
»de n muerta en la Crui (2):» es la palabra de San Juan Criüóstomo: 
^Cristo •« ba servido da su Corazón para ediílcar la Igteita (3);» m la 
pabbra dul serálloo San Hita ua ventura : <ljt Iglesia lia sido lormada 
*d»l Curaxoa de Jauícrislo (4).» Es, en úu, la palabra do la tradición 
entera. 

«Después d« dl«a jr ocjio idglM do una vida laboiiosa y Csconda, la 
Iglesia da Dtra ha llagado á ana ripooa do poraooucion que M Ua hacino 
pranuDplr, en nHjdío de la tempestad, «D esta ex<^amacÍon de aap»- 
raata: 

«iJi [glaaia f la sociedad oo deben ftindar an eapMamsa sino en tí 
«Sagrado Conuíon da Je«Ds ; fil ha de «ec ^I«d enre todos nnestro* 
>nal«s. Propo^'ad por todas partes esta devoción, y an alia eucontrart 
Mi mondo su «alud (5).* 

>Sí«Ddn Mto asi. Santísimo Padre , eoasagrad, oomo oa suplicamos, 
la santa Iglesia al divino Corazón de Jeaos. 

»B)I« aailo sora el puerto dooda liallo paz la barca de Pedro, 

»Y al día da esta aolemna oongagractuo se inaugurará, asi lo 
nuooa BruMOMMla, en ara de trluo/o y do prosperidad que agnarda- 
mos dasde baca tanto tiempo. 



tt| »eve de S-i Sanliidad á los inMo«WMd*l Sagrado Corau-n 4« 
4«aail««ari0deiini. 

(t) Kan AgWtlD- [>MKÍORM <bl Oficio da la PnKbMa aaogra U-* d« Julio]. 

131 San Juan Criaouncao. Ltúrloncí <t«l nlaeno Oilclo. 

|4} SasRu<>naT*nlara:/.iii«r4f ((«norfts. 

n PatabraadaSuSntld«ilt1vUatlUo.f>.Ch«i'«l)<r. 



-^289— , 

»Tal es, SantÍEimo Padr« , el voto de vuestros hijos más sumisos. 

YBscrito en Issoudm, el 12 de Junio de 1874 , fiesta del Sagrado 
Coraxou de Jesús, con aprobación de Mons. el Antobispo de Bourges.» 

Para que se difundiera por todo el orbe católico esta suplica, se 
tradujo desde luego en machos idiomas. Las ñrmaa recogidas hasta 
ahora ascienden d más de un milldn , f diariamente siguen llegando 
por millares á Uaondun. 



RESOLUCIONES DE LA SANTA SEDE SOBRE LOS PRÉSXAMOS Á 

nn'EitÉs. 

La Sagrada Congfegacion de 1^ Propaganda acaba de dirigir á los 
Obispos, á loa Vicarios apoatAlicos 7 á los prefectos de las misiones 
qae dependen de ella, una recopilación auténtica de las principales 
deciaiones relativas al Interés del dinero, ó prásUmos A interés. 

la recopilación contiene once documentos, de los cuales la major 
part« eran ya conocidos, y los otros tenían el carácter de luéditis. La 
Okclclica Vix pervenil, de Benedicto XIV, ñié dirigida solamente 
á loa Obispos de Italia, y la Propaganda la hs hecho extensiva á todas 
las misiones, enviiUidola d los Obispos y á tos Vicarios apostólicos. El 
prmier documento de la ooleccion es del alto 1780, y el último da 
principios del aíio 1ST2. 

Los documentos á que nos referimos , y que insertamos i oonti- 
nacion, son loa siguientes: 

I.. Instraccion dirigida por el Santo Oflcio á an Vicario apostólico, 
al 13 de Enero de 1770, en la que se fijan los Utulos legítimos que 
parmiten exigir interés, que son: Cesación delucro, perjuicio, peligro 
dsparder el capital, y procedimientos extraordinarios para reembol* 
•arse dicho capital. El interés debe ser proporcionado á estos diver- 
sos perjuicios, que el prestamista percibe efectiva y únicamente como 
indemnización. 

U. En 1784 la misma Congregación del Santo Oflcio trasmitió á un 
Vicario apostólico, que parece debió ser el de Constantinopla, según se 
desprende del contexto del docnmento, una instniccion sobre este 
mismo asunto, que contenia varias partes. Primeramente se le comu- 
nieó nna decisión de la Propaganda, de 13 de Setiembre de 1645, que 
permitía á los cristianos de la China percibir el interés de 30 por 100, 
autorizado por las leyes del imperio, no ciertamente ¿ causa de estas 
leyea, sino en consideración al peligro que corría el capital en manos 
de los deudores, que escapaban oon él ó rehusaban derolverio , obli- 

19 



— 290 — 
gando al acreedor á acudir á los tribunalet. Esta decisión de 104^ esti 
ampliada eo ta instraocíc»! citada do 1764. Por último, el Santo OAeio 
reoomtenda al Vicario apoitólico obsérvelos príncipicw «xpoestoeesli 
Eocldica Vicc peroenit, deBenodiolo XIV, coya copia ae acomptfiabi. 
' in. Entre la> resptieslas (jaa la Santa Sede dio desde 1815, ll 
nueva oircular recuerda en primcif lugar la que dio al Papa Pió VD!, 
en 18 de Agosto de 1830, á la consulta del obispo de Rennes. En elli 
no se habla explícitamente más qae del dinero que ae presta á los ne- 
gociantes, y no se hace mención alguna de la ley civil que permite at 
interés del 5 por 100. En la andiencia concedida al asesor del Saoto 
Oficio, Pío Vin declaró qne no hal>ia motivo para inquietar ilos ooalt»- 
sores que admitían á la participación de loa Sacramentos á loa cristii- 
no3 que, exigiemdo éi interés del dinero en la forma dicha, prometie- 
ran someterse á las demsiones qne la Santa Sede pudiese dar wAm asta 
asunto. 

IV. Bespnesta de la PeBitenciarla á las consultas presentadas por 
el presUtero Denavit, de ta Compañía de San Sulpicio, prolinar de 
Teología en el Seminario de Lyoa.— Estas consultas versaban «tn 
loe {xwblteros que pensaban que la concesión hecha en la leydnl 

- daba un titulo legitimo para percibir interés de dinero. La Penitffi- 
ciarla respondió, el 16 de Setiembre de 1S30: Non eue inq^uMarnta, 
por la negación de la absolución sacramental, mientras que láSHti 
Sede DO resuelva la controversia. 

V. El 14 de Agosto de 1S3X la Penitenciaría dirigía al obispo da 
Verona, sin expresar la fecha, algunas decisiones del Sapto OSé^ 
sobre el interés del dinero, según la coneesitm de la ley oivil, sin qn 
concurra alii la condiaion teológica del iucrum ce»ana, vel da m niu 
emergem. La segunda decisión trata eapeoiabnente del dinero <{Htf 
presta á ricos ó negociantes, por lo que parece que no ae reflsN i Iw 
préstamos hechos á los pobres. El Santa O&cio presoribe se dé la Ik- 
solución á los fieles y á los confesm-es que crean licito el préatanni 
interés con ta! que la ley civil lo permita; pero exigiendo que €rt^ 
dispuestos á cumplir las decisiones de la Santa Sede. 

VI. Consulta del capitulo de Locarno, diócesis de Como, en 1831-' 
La cuestión ñié tratada en el Santo Oficio ; y aunque el Papa Ong^ 
rio XVI no asistió personalmente i la reunión de los Cardeoilai 1 
consaltores, aprobó su decisión ocho días después, en aadiencia,eiae^ 
dida al asesor. 

A las cuatro primeras cuestiones respoodidroo los Cardaulw W 
Santo Oficio que los recurrentes podian estar tranquilos con tal fN 
estuviesen dispoesU»! k obadocer las órdenes de la Santa Seda. 



Eacaanloál» otras oiialroentatiúDes. seaMnsej6iloar«caiTeD- 

■ M «ftUMtlUwn U Haoldiúa Via:pert«net j loa \n«Dia« «utares. 
(&lo documunto lo iasortamos traducido, porque el aaUatiOO «ti 
«a italUno, y no en Utin, como loA otros.) 

Vil. lA Poniluticinrla re^miMliA k otna consultas del presbtiero 
Deitavil, en onoformldad etia m decisión de lA da Setiembre do 1830, 
■*pM no no inqoietoM it los flete* que prettaii á illertfs eia otra antori- 
sacíon qiM ta coaoMiMi de la \cy cItíI. • 

ÉVlll. La míEina I'eníleDcíarfa contesldj naaconsnlta del doctor 
mro. profOMr «n el E*íii«rol, IfmltindMei traserlbír las dL'cIstone^ 
Jijae Boa Iiemoí' ociip.idoen el nilmero V. t'flroeoniols consulta erfl 
oy íiitero<ant«. y ii.» yux adivÉiiarse el v«^Ja<lero .tontillo do la 
Kneldloa r/j-pfí-pemV. 1m teólogos del Piamont« «stabaDmuy dtridt- 
■4ea iobro si la ley oitU eonstltma una quinta «¡ircunstaiioia legitima, 
aegm tos principios de ta EaoloUc*. 

nt. R117deKnerodel^%.eISantoOfiela.eoasttltadopofeli>l>f«iw 
<le Nixa. declara: «Que loa que bubiena prestado dinero á interA, en 
virtud de la «oiii^cíiton di? la ley cinl, podlsa rccihir la nboalucioii. 
«onqiu DO eiiDlioni entura menta buena té sobre b licitad do la onsa.* 

X. Ha cnanto á la lan del intcMs, ol Santo Oflcio declina la rcm- 
OB al Ordinario, ine dubo exnnit&ar Irs circnnslancias y docídir. 

XI. Los relifñcKov y ta» roli|ños»8 de Italia , expulsados dostis 
[<aa*i, piMdeacútociirltciíamciititsusoapitsIcol 5 6 6 por lon, se^n 

' v« en una decisión dol S^nlo Oficio da 98 de Kebr«ro de iSTd. 
Tales 900 \m docisiosos ([n« han sido ootnunk«das & los Obispos y 
,i If» Vicarios apostólioos do Luidíríoqos. Por lo domibi, laSuitaSode 
antorlialBBsnra, roalimcn qneella sea. oontnt toapotirea.aeíiin 
> !a lYopagRnda en loe tdrminos siguientes: Praaís hajut fof*- 
iMNam minime ej;tfnd¡t pone 'toe ad eokonfisMndam usuraM 
pí* modicfím frgn pflupwrjt, «íw Htttram immo(Ucam ac jmi- 
iüaqiíttatlslhniies e^cfdvntem, 
Héanpú el texto de los docutoentoe: 

iPosTOLHLi! SB0I9.— Itospoiua autlientíca et inalnictione» circí 

hicnim «X maulo in tunm co11ect«,<inno itt73.— sa-jMniiioero contin- 

S't-ilad Apostolicam Sedem derorautur <[iui>stiones eirca luanimcx 

''^iilw. qnlbus a Komanis Congregattonibos íppoidla remlotlODe in 

'imilibiu otsibus proTiTum osL. Ct ttaquo Superioriba» roissknaDi 

Vrcwo sit Doeesuna ootitia eorum qua? li^tonus bao super re decrwta 

Mu, oi^ortunum vlsum est S. Cooñlio ehristiano aomlnl propagando 

^■■■18 aMmontas resolntioitei ana cuna üonstitatloao Uen«d»cti 





— 292 — 
PP. XIV Vixpervenit in lacem edere; easqae ad omnes GpfuojK», 
Vicsríos BO Prtefeotos apostólicos ab eadem S. Congregatione depen- 
dentes mitti placuit. 

I. 

S. Congregttt. Saticti OfficU, aub die 13 Januarü t780, ad Ammi. 
P. D. Vkarium apostolicum N. N. 

Cum a°qualitas ín contractibns, ut justi siot, reguiratnr, aihil íd 
motao.yi matui.utseepddeflnitum est, accipieodum nltnurtem 
principal em. Quod si mutnanti lucrnm cassare , reí damnom eoer- 
gere, aiit periculum imminere amittend» sortia, vel assoraeodi ínso* 
litos laborea pro illíus reparatione contingal, horum quídam compec- 
sationem repetí posse, duabus tamen conditíonibus semper ob ocolos 
posítis, qaaram prima, ut reapse titnlus novua aliquisexlsUsoim- 
■mirat, sitara ut nihil ampliua, quam rere lile postulst, exigitar. 
Quamobrem a juatitiie regula deitcere , et restitutioni' obaoxiM em 
omnes contractua, in quibua aut intercsso ñngitur, quod compoiatiti 
reqoirit. Imprtidaatar igitur atque illicíte agere, manifestogae M 
ÍDJuatitíffi discriminí commíttere patet, qui ex eo quod perienlum, 
quod ímiuimus, plerumque in tali loco occurrat, lucnim semper itqne 
Ídem semper Itícrnm requirunt , quaai pericalum semper fnterceÜ, 
etcum adfUertt, eamdem semper remauerationem petat ; <Neqiia n- 
coaarí quod minorem, qaam qum regni lege permíttítur, usuramper- 
cipiunt ; cum non ideo reotum ait aliqnid, quodajustitiamíniu d^ 
ftectit, nisi ad recti formam prorsus coniponatur, ñeque humana nd 
divinadege ac legi naturali, quas lequitatís tenax est, hominum sbUeh 
nes pensando sint.» Eos tantum recte se gerere, qui ad IndividM 
casua respicientes tuncsolum oompensationem exposount, compe- 
riculum revera interrenit, etnonaliam tum compensationem qn»- 
runt, quam qun periculi gravitati, quaa proborum idciroo prndt^ 
tumque judicio sestímanda est, respoudet. 

n. 

S^Somaníe Inquititkmis, anno 1784, Martii 18, ad Viearium 
apostolicum D. D. M., super qtKBsüone mutui. 

Atquoillud in primis est exploratnm ratione matul immediatlBi et 
pracise nibil esse accipiendum ultra gortem principalem. Si y«k*&- 



^d parcipiaturnUoneperictiliprababilítor imminsiiUa, non ene 

■atuanlM iinjnieUndiM, dnmmoilo bnboalur rstio qnaliUtis perlcdli. 

M prolnbÍliliI<« «jiudsm, otMrrala proportione intar pericultuD, vt 

H qaod acdpitar. Hia ipsls T<rrbis ita dodailum est a SMra Congru- 

Haoa do Props^siids Fído. dia li Sept«aibris unil 104^, mjnit 

pro .Sio^nsibus MiísbHübus oditura hie adjungilor. Dubium 

i taqueas eral: 

4ta praalalo ngao iane annilum tat. nt in mutno tríitintji pro 

oenUm aoolpUutor, absqiio respecto lucri ocsnntU, atit dxnuii emer- 

8«ntl&Qi»!nltirulrTtiiiCliirii^«tbiisRlllÍcit»mprap0cunuirummianim 

matno, lictíi non iniorvcninl lacmm oesnos, ant damanm «mefgtaa, 

prarslictatn pro cunliim iríitinta qnantiUltMD re^i lego taxatam acci- 

portr. et causa dubiUmdJ est, qnia in recuperaiuU pecaala «st aücpiod 

porienlam, iciliMt quod qni aoctpít nutaataiii taiiittt, vel quod Unlet 

'n solreado, vel qaod nocwsariam 8Ít corain jadíen ropet«re. vel 

P>*opt6r alia hujuamodi. 

>Eiiiinent»iiinj Patresonngnerimt rationo moloi immodiat», e( pne- 
^iso mhii asse accipiondiim ultra n>rtem prlncipalem : ai v«ro aliqnid 
*colptint ratione pericnli probabilitar imnimeatis proot in casu. non 
"iquietandoa, dnmmodo babeatur ratío qoalitatia periouü, et proba- 
bUiutís (dusdem, ac serrata proportione Ínter peficalum, el til. qun<i 
*cclpjlor. 

>Kadflm Co&sregatiODe supplicante, SaDctiadirnaa D. N. ad canter- 
^an>lam UDiforraitatem iapnedicatione. líjuitque praxi, omnibu*, et 
*tQSUli« Ul:uii>iiarll3 ciiJaaeaiaquA Ordlnla, rollffanls eá ínsututt, etiaa 
^ocietatia Jesu in rognii Siaarum, atil Chlnm pro tempere exlsteoti- 
his, vú oxtiturin. üub poma exoommuníoationes bt» aonlealia) Sano- 
Ijtati Suí^. ol SaiicLit' Sedl Apoaloti«» speoialiter rvaerrata!, dialrieto 
1' W iii;in(lavit. quatenu.-i pnrdicta riispanna, et riMolalloneA 

■^- i^ibsonont , tllisqae in prnxí ttlantar; ac ab illi-t, ad qUM 

PMriiuebil, obscmrí , ct piMcticari faciant, douec Sanctita* Sna, vel 
^- Sedes Apostólica aliad ordinaverit.* 

QoRri mine pólc^t iiurIl- es$c dubeat poriculum, et qun qjus ratio, 

*t ntltm, nt Iioc coitcnrront'í titulo, pnssJt matuana alíquid ultra 

•oitaB recipe re 'n bacauícnuiuífítíono prr> Mrte tenendum e*l. mm 

^oilacaiDquv p-.rirulum kk£í« aplitm, ntqiiv idoncum .T^ctimanduin 

*A(. nt aliqacMl Incruro ex mutuo piircipi possil. Nam cum litnlus. «\ 

1*iDjwta. ao legitima cansa coosnrKÍt, u( quiddnm ampljiía ultra aor- 

taa ei mutuo debilam rite exjjrattir. debeat semperesse extriasecu«. 

■>K Dotut natura coctjunctus. el innatos: hinc plañe conseqvJtar, qnod 

': perlcolom «x iis circumstantiis dumtaxat proflclacatur. qu» omm- 



— 2*4 — 

btn mutaanlIlHjs ixtie aoinmun«i sact, neo sb Ipaa mulul natura Jút- 
jniig'i poswnt, lime earto qnodlUiel tnoram. ipnd ex ittntao Gaptalnr, 
nb usura labe purgari ninlme potosí. Oaaproptor oum pasttt, Inoea^ 
ilia, taraanun potMcnUonefl, altaqoe hajDBmacIt Infortanlft, qnn 
cinam^isConaUíiUiiopoll (tvqnenUdra aiul. la quanunqua tamon arito 
«unipitr io.itant mutoaatilmü , masimopere cnvetulDiu cttt, ne propur 
cTiDinune tioc [Kríoultim. ([uoil ipiííti.t iiiiiliií vi», »c natura imporlal, 
■iliiiuid tn mubifl ullrn ;<ortein uTiimtar. Majorem potiiu hahoru vUlo- 
tiir iñdaiiiMni, citm pAriciitnni amittctiilir Norlí» imuiincnt, vol ax 
culpa tpatuamot nniliuUrii. qiiod rolerator «it, litllax. riiler. quod 
ruin, aut DialitiunIstemiveRMtionibuacrMilorrin lallcrn pofBít, val 
Ciim pneter ipsni4 luutualarit culpim, alU iii.'<i«nt CTVxlítori poricotí 
ex loci. tamporís, ac poraDoarum circiimsUntüsi' (pm ipsum In aorta 
roetqMraoiia raída BaxiaRi.al/]ti« sollictlunt t«naanl. Quainvta vero 
potlora semper habari dabcant poricula. quaa exculpa mutuatirii 
profldscuotar. altamon in hí « ómnibus oísikiíi an, quomodo, el quanlJ 
«attcnari tais perlculam poisil.ex quo xHaíai lo^'itimtia moluaiilí 
pnebeatorHid lucroin aupra sortem optaitduin. perUiíllcile aaneagT 
]i;<3innilLm stattiero. Ad nnatnqiumqu* rem xtjtimandam. momonto- 
que sao panderaBdam. incani1»t oonfoaiOFloram aolertia a<3 doctriiu,- 
ipsi perpeodAnt sinenlo^ casus, ioqulrant raper iuaUtal« «1 tir\>hat>ili- 
tate paricuU, videnat ü a»4t>curatÍone pli^iioi-l^ omnu abiit ¡•üricuftiiD. 
aarrent proportiODem iater pertmium , aliiun id qiiod mnluacili 
tucrarl wipra aorlam permlttitur , probaloa audomí conaulant , nlipift 
pra>Mrtln) adhwreant aenl^iiCíi», alquc príncipti^ al» bao Apostólica 
S«de approbatís. tam m supra laúdalo dunreto S. QMigreKniiMiJs da 
l'r<:^«anda Pido, anoi ItlL^í, quana In Kpjatola Ktw.vcIíim Itonodic- 
II XIV. VixpertMtííf edita anno 1715, ct(Jus oxompluio ble alUgatnr. 

BHCYCUCA »\. Vt. BBNBIMCn XIT. 

De Cturit, aliiaque i^fiutit qvmstíita. 



Víx porv'unit ad auroa oortí-» , ob rmvam controvorsiam (iMmp*, 
an qaidAm cofitractiu rslidus judicari dcbeait) aoiuiullaa per Italiana 
■ÜManÜBari aentcntíai, qnw miun doctrlam haad oonseatdiiea» vid^ 
r«ntur: cum ttaUm iKisIri Apoatolici munorís partoio esie duxinuMv 
■■pporlunum alTerro reniodium, no malum lyasniodi, (eiuporU dluUir- 
nitato, ac silonlio, ñtvs magií acquirer^t ; adituinqiit! Ipii íntorolu- 
itoro, no latina wrperat, ot tñooluotoe adliuo Itali» olrilatoa |«1mA6> 
taiet. 



— 295 — 

g 1. Qn^ropter eam ntioDem ooofflliiimqiia susoepimua, quo 
SMlH^Apoetolioa semper uti consuevit. Quippe rem totam exptlcavi> 
BHM nonnaUia ox Taaerabitibas Frattboa nostriB Saact» Román» 
BadwJBB Gerdinalibus, qui Ssona Tbocrioffúe Bcieotta, et Cuioaioaa 
IHscipliase studio &c peritii plorimam commendantur. Accivimus 
oUmpInres ragularea ia utraqoe facilítate p»e«tante3 , quorum ali- 
qnñex monacbis, allos ax Ordíue Mondicaatium , alioa demum ex. 
darioia regnlaríbos selegimua; pnesulem quoqu« jorÍB utrisque laurea 
pnaditnm, et iu foro diu varsabun adhibtúmaa. Diem qiiartam indi- 
zimiu Jnlii, qulnupsr prtBteriit, nt coram Nobia lili omues oonveiu- 
Mnt, quibuB naturam totius negotü deolaraTimoa ; quod illisaatoa 
eagnitam perapeotumque depreheodimiiB. 

g S. Pwt luBC pnecepimiu, at omní partium studio, omniqua 
«^iditato lolDti, rem toUm accorate perpenderent, suaaque opiniones 
rijripto exararent ; non tamen expetÍTimua ata tpsis, ut judicium fer- 
raot <le eoBtraetn, qui coníroTarsiee oauaem initia praebuerat, cum 
plnn dooamenta non mippetarent, que aeceasario ad id requireban- 
tnn sed Ht oertam de aaiaia doctríoam constituarent, cui aoa medio- 
en dfltrimeabim inferre ridabantur ea, quaa noper in volgui apargi 
«epeiratiL Jusaa Eaceiunt nniverai ; uam auas senteatiM palam decla- 
nrgnt in doabus Ck)ngregstianibua , quarom prima opram nobis ba- 
bita est die 18 Julii, altera vero die prima Angustí , qui mensoa nupes 
<tq)BÍ snnt; ae demum eaadem switentias Congregatioaia Secretario 
Miptaa tradiderunt. 

8 3. Porro hiec unanimi cooaensu probaveruat: 

I. Peccati genns illud, quod uBura voeatur, quedqoe ia contraotu 
auitei pn^ríam auamaedem, et locumtiabet, iu eo est repoaiUim, 
qood quis ex ipaomet mutuo, quod auapte natura tantuadem dumiaxat 
^eddi postulat, quantum reoeptum est, plua sibi reddi velit, qnam est 
Peoaptum; ideoque nltra aortem , lucrum aliquod, ipsius ratione jna- 
lui, sibi deben contandat. Omoi propterea hujuamodi lucrum, quod 
lortam superet, iUicitum et usurarinai est. 

II. Noque Tero ad iatam labem purgandam, ullum aocerairi sub- 
lidiom poterit, vel ex eo, quod id luonim non excedena et oimíum, 
lad moderatum- non magnum, aed exiguom sit ; vd ex eo , qnod is, a 
[oo id lucrum aolíus causa mutui deposcitur, nonpaoper, sed di ves 
siriat; oecdatam sibi mutuo sammam relioturus otiosam, sed ad 
oitBiUB a«uB ampliandaa, vel novia coémendis pr»diis , vel qunstuo- 
lU agitaadis negotiia, utilisaimB alt impeuBums. Contra matai siqui- 
iam tfigem, (pm uecesafirio in dati atque reddiü tequalitate Tersatur, 
tgora iUi convincitur, quiaqnis, eadem squalitate aemel poaUa,plus 



— '¿96 — 

stiqnod a (prallbet , n matai ipsioj, eni per iDqnaiajain'MtÍ«i»t fac- 
tura, oiifera aJbuc bm varetar: proindwnn sí acceperil . netitiModo 
erit obnosú)», «x «jua obligaUone Justltúe. iinaiD commuUtivam 
sppellutt. et cqjus «*!, ín humants contradilnu »qtuilltat«ai «ulUHpM 
proprfAi» et nncta servare, «t non servttaní exacta reparara. 

. UI. PerliscaatwnDiNiuaquain iHRatiir.pottMfpiaiitloiiueunacitin 
mato^ conlractu quosdam alio«, ul aiunt, litulM, oo^ileiaque ipalmel 
univeratm lutanc loutiii minime ¡luialoa et JntrÍnMeo«, Ibrle concor-' 
Mr», ax quibus junta omoúio lagitimaque canaa consurKnt, qaiddam 
ampUntsupra sorteen «X inutno dabitam rita exifaadi. Neqoe ítem 
DepRtnr, possa cnnltotus pocuniam ab iinotiuoqna suam, per aliod 
diverss proraus natono a mutui natura cwQtractus , recta «oUooari et 
Impendí, glT«ad proreatoa albl annuos eoo^ireodoa. aiveetlam ad 
lidtaia meroaturain . et negoclationem exeroendam, tionaataqnt indi- 
d«ni Incn percipicada. 

IV. QtunuidmodDin veroin tot «jusmodi dirersU contrastainn 
faoardKu, si ana cujasqaoooD sarraturaKiuBlltas.'qtiidquId plus insto 
recipítur . si minus ad usuram < oo quod omne mutuuin taro apertum. 
qusm pellfalumab«it),at Gert« ad aUam reraro Injiuitltlara , re«ti- 
tiíandi onua parftar affisrentam . apectare oompertum estr iu *i rftu 
Oduia pera;^ntur, et adjoütltiffi librara exlgautur, dubitandiim 
«386, quin mulliplex Ir ii.idem conlractílianlicituí modín et ratl 
Riippetat huniana ewnmurda ut fhtcttiosaiii ipcam ne^ociatloiKiii ad 
puMícum ri>mniDdutQ uunMmndJ ac fraquentandl. Abñt eBim a 
eliristtanimim aniínií, uC per usaras, aut símiles nlienas Injurias, ite- 
ren poflW bierosa eemmercía axistiment : eiim contra et Ipso oraeola 
divino dlscamua, quod /tuUtia etftfotffmUm; mUrro* atttem*i 
poputos petKotum. 

V. Sed illnd dili^eater animadverteadnmest, bLsostblqnem-, 
qnam. «t noonist temeré persoasorum , reperlrl semper. ac prml 
ubtqno asan, vel una cum mntuc títulos alios le^tlmos. vel aeelB 
oliaminutao,oo&lraclus altos justas, quorum reí titulorum, ral i 
Inwtuum pmwídio, quotiescuioqae peeunla, ñ-umeulum, allndra 
{teaeiis altert cnicumque credítur, tettce »emper lioeal auclariii 
maderatum, ultra mrlem intecram nirara'pie. r(.«iporo. Ha aí i 
scnMTil, non mododívínis dociimentís. ot catholio!E< Ecclesiie de 
Ju Jleio, «ed ipst etiam bumaao commnní seosuí , ao nsturali ratlonl 
procul dubín advoraabilnr. Nemíncm oním Id «illeim lalere pot 
qnodmuttisÍR casíbua tenetar homo, simpitci ao nudo mutuo alt 
succurrera, ipso prtMertim Christe Domino olooonte: Voleittí mu 
ri ate,ne tofrtarit! «t qaodstnitUter muttts in circomstamiís ] 



— 297 — 
QDum mntuflm, alteri unltl vero justoque contractai locas esse possit. 
Qoisqoia igitor aun coasoienti» oonsoltam vetit, ioquirat prius dili- 
geatar, opar|et, vero ne cum mutuo justos slius titulas, verane jUEtus 
altor mutao contractas ocarrat , qaúnuii beneQclo, c[UOd quferit lu- 
crnm omnis labis expers el immune reddatur. 

8 4. His Terbls complectuntur , et explicant sententlas Buas Car- 
dinalaa, ac theologi, et virl canonum peritissimi , quomm CDnsilinm 
in hoc graTissimo negotío.poatiilBvimuB. Nos quoqué privatumatu- 
dinm nostnim oonhrre íd eamdem caasam non pnctormissinius. antc- 
<ptam Congregationes haberentnr, et quo tomporo habebactur, et ipsis 
eüaní peractis; oam [wnstantium vivoram suffhígia, quiemodo com- 
tnemoraTimna, dlligeotissimo percnrrimus. Cam hsec ita aint , adpro- 
btnms, et oonflrmaraos qn»cumque in sententüs superius expositis 
cootíMiitar; cnm scriptores plañe omnos, theologisa, et canonam pro- 
tessores, plnra Sacrarum Literaruní testimonia, pontlflcura decesso- 
nun nostrornm decreta, CoDclliorum et Patrum auctorítaa, ad easdcm 
seoteatUa oomprobandas pene conspirare vídeantor. Insuper apor- 
tisaime cognovimus aactores, qaibus contrarife referrt debeat; et eos 
paritOT, qai fllaa fovent, ac tusDtnr, aat Lilia ansam, sea occasionem 
pnebere TÍdentar; ñeque ignoramos qaanta sapientin, et gravitato 
defoisionem Tsritatis susceperint theologi flnitimi lilis regioníbus, 
ubi Gontrorersisa ^nsmodi principinm habuerunt. 

g 6. Qnare has literas Encyclicas dedimus universis Italin Arcbi- 
epiaoopís, Epiacopis, et Ordinariia, ut b»c tibí, venerabilia Fratcr, et 
cieterls omníbos innotescerent; et quoties aynodos celebrare, ad popu- 
Imn verba Etcare, eumque aacris doctrlnis inatruere oontlgertt, nibíl 
onmitio alienum profaratur ab iis sententiia, quas superius recensui- 
Dins. Admonemas etian) vebenienter, omnem sollicitudinem inipen- 
dcrs, neqaislD vestris diceceaibus audeat Üteris, ant sermonibua 
contnrium docere. Si qnis aatem parere detrectaverit, illam obno- 
xiam et sutyectum deolaramua pcenia per Sscroa Cañonea in eos pro- 
posltia, qot maadata apostólica conterapeerint ac Tlolaverint. 

8 6. De contracta autem, qai novaa haa controveraias excítavjt, 
BiblIiD presentía statoimas; nihil etiam docernimus modo de alil- 
cotjtraotibus, proquibtts theologi et canonum interprefe'í in divers 
^saabonnt aententias: attamen pietatia vestne stuctiu]." ac reiigio- 
**^m inflammandam existimamos, nt bsec, quip subiicimus, executioni 
denandetis. 

g 7. Primam gravissimis verbis popalis vestria ostendite, uwrm 
^mi«D ac vitiuro a divinia iiteris vohementer improbari, illud qoidera 
^4riai formas atque speoies indaere, ut ñdeles Christi aanguíne restí- 



• —298 — 
tutos Id libertatem et gratiam, rnrsos in extremaiu rainm pred;!* 
tes impellAt. Quocirca si pecnniam suim collocare velint, diHgeola 
careaot, na capiditata omniam midorain fonte rapíantar, aed pothl 
ab íllia qui dootrinas ac TÍrtutis gloria sapra cesteros etlíanmtar, o»' 
sUinm exposcant. 

8 8. Secundo loco, qal viribms snts, ao sapientise ita eonfidat, 
ut respoDsum ierre de iis qntestionibns non dubitent (qrue tanta 
haud exiguam sacrte ttieologin, et cancnom scientiam reqoimnt); ib 
extremis, qiue semper fitiosa aant, longo se abstineant. Btenim lU- 
qoi taata aeTñritata de iia reboa jodicant, nt goamlibat ntUititig 
pecunia deaumptam aocoaeat, tamquam iUicitam, et onm ñaua «»• 
Jaaotani;>coDtni vero nonnnlU indalgantea adeo, remiasiqua aoil, nt 
quodcumque emolumeDtum ab unirte turpitudina libernm wMiwMt. 
Suis prÍTatis opiuiooibuB no nimia adhnreant; sed in^usquam TMftn* 
sum reddant, plures scrlptores examinent, qui magia ínter onUna 
prsedicantar; deinde eas partes Buacijüaut, quMS tum raU<ne, tm 
aactoritate plañe conñrmatas intalligent. Quod si disputatio insafpt, 
dom contractus aliquís in examen adducitur, nullteomnino oontu»- 
lias in eos conñngantur, qui eontrariam sententiam aeipnintor, ta¡¡é 
illam gravibus censuris ootasdam aaserant, ai pnesertim ratioM, rt 
prautantium Tirorum t«stimonii8 minime careat; siqnidem oonritliit 
atque inJQrin vinculum chrigliante eharitatia infringunt, et gra*i>' 
mam populo oflensionem, et ecandalum pnesefaruut. 

§ 9. Tertio loco, qui ab omni usups labe ee immunea et inUgNl 
prtestare voluot, auamqae peoaoiam ita aitari daré, ut flractom 1^ 
gitimum Boiummodo percípiant, admonendi anot, ut contractual !■■ 
titnendum antea declarent, et conditiones infereadaa explioeati <l 
quem fructum ex eadem pecunia poatuleot: htec magnopere omA* 
runt non modo adaaimisoilicitudioem etsarapulosevitandoSiaadi' 
ipsum contractum in Ibro externo oomprobandum: luso etiam adil- 
tum intercludunt disputatio oí bus, qute non semel concitanda mA 
ut clare pateat, utrum pecunia, qn» rita data alterl eeaa videtnr, n* 
vera tamen palliatam usuram contineat. 

g 10. Quarto loco, vos bortamur, ne adhum relinquatíi iMfOi 
illorum sermonibus, qai dictitaat, de usoris hoc tempore -quiuHl' 
nem instituí, quie soto nomine continaatur; cum ex pecunia, ft 
qualíbet ratione alleri oonceditur, fractus ut plnrimnn oompxinlir. 
Ulenim quam falsam id sit, et a veritbte alienum, plañe deprahí^ 
dimua, si perpendamua, oaturam unios contraotus ab alterina nalnt 
prorsna díTersam at s^unctam esse; et ea pariter diacrepare na^ 
nopere ínter se, ^u» a diversifl inter se contractibns eonseqmittf. 



SbntM disorimen apertisñmura iotwcedtt fhiotum inter, qui Jure 
lUta ex pacnnia danimitur. idaoqae potost ín atr(X[Qe foro retinen; 
M Ihidom qtii «x pecunia Ulioite eoncilutor, ideoqad fon utriusqa« 
jaitaúo reatituenchu dacemitar. CkiosUt igitur haud inanem de Dsuris 
qonstiiHiam boo tampore proponi ob eam causam, quod ut plnrimam 
ax pecania, qaas alteri trUmitnr, Qnctus allciaia excipiatur. 

9 11. HsaopotissimDinvobiaindicuidaceDBuimaa, aperantes fore, 
atmandetisexecutioni qaeoamque perhaa literas a Nobia pneacri- 
biatar. Opportunis qnoque remediía cooauletis, ntí ooDfldimiia, si 
ftpto eb hanc novam de usuris coutroveraiam in dicBcasi vestra tur- 
hm eoQcitentar, reí oorraptels ad labefkctaDdum aao» dootrioEe can- 
áareta et pnrítatem indicantor. Postremo vobia, et gregi cur«e veBtne 
eoocredito. Apóstol icam Benediotioaem impertimur. 

Datum Ronue, apnd S. Uariam U^jorem, diei NoTem. MDGGXLV. 
PontiflcatoB Nostri anno sexto. 

Ul. 

Pii VUl in audientía aaaetaori» S. Offtcii ai dubüt epiícopí 
Ehedoneníi». 

^piflcopusRIiedoiteDaia, inOallia, exponit Sacras Congregationí In- 
Qiúaittonta, non eatodem eaae confeBSariorum tam dioeeesiB santen-r 
tiana de lucro percepto, ex pecnuia negotiatoribns mutao data, nt ea 
dtteecant. 

De senau epistolse EDclyclicn Vixpervenit acríter diaputatar. Ex 
ntnqne parte momenta afTerontur ad tuend&m eam quam quisque 
-mplexua eat sententiam, tali lucra iáventem aat oontrariam. Inde 
qoerelse, dissensioQw, deuegatio Sacramentonun plerísque negotia- 
toribos isti ditescendi modo inluerentibns , et innúmera damna 

Ut anHnaran damnia oamrrant , nonnulli conreasarii mediam 
iíáat utramque sentantiam viam m poese tenerd arbitrantor. Si qais 
iptoa coosulat fe istiusmodi lucro, illum ab eo datsirere oonantur. 
ÜpcBDiteuperseveret inoonsUiopecaniam mutuo dandi negotiato- 
ribi», et 4l4^(=>*^ Bonteatiam tali mutuo bventem multas habere pa- 
trau», «t inauper noa Mase damnatam a Sancta Sede non asmel ea 
da re «soaalta; tuse Mi conftesaiu axigunt, nt pcenitens promittat ae 
Hbdl (Atedieatia obtemperatanim jndicio summi Pontificia, si interce- 
da qndectimqne ait: nao, bao promissione obtenta, absobitionem 
éMagant, qHmris pnlMüüUorem oredant opinionem oootnriom tali 



— 300 — 

mutuo. Si p>vnlleM non oooUteitiir da lacra «z pocutiia ule mutua 
il.iu, et viiteatiir fn boma Hile, Mi «mfiMsarii, etiamoi aliando nove- 
rml ab co pnrccpliim <-j»4 aiit ulinin aaaa pordpi i.ítínuDOdi lacmm, 
ciini ab»(nnil. nulU on de re intoirogatioiM fncU. «loaBil» tÍm«Dt na 
pcBíiitoM admonitor reatitncra lut n Uli lucro abstínors r«cuaet. 

JmtuLrit MÍO dictas epiH»pus Rlradonenals: 

/. Ctrum potsit Awwn potfátivrttm coHfkuarhrtim age 
raliOHtfn probare. 

II. rtrum aliof froifffsísarioa rigiiHorf* ipuim adeant^x, tíon- 
sulendi atusa, potsit horlio-i, ni Utr-um agendi raUonrm n^iita»- 
tur, rlonfC SancUl Scde.t e.ypr^*si4m en df qtitettione JudlcJwn frrat. 
—C. Z: BpÍKopu* Hhedon^MÍt.— lato ^ Sigiüi. 

nxiA tv vn ii Auown isflo. 

SandiMJmuf riDiiiinn* nmiter Pión, divin.i Proviilontia Papa ^11I;' 
in soliu uiidiontia R. I'. D. .\3MtttM>ri S. OfllcU ímpcrtílj, au<liu rala- 
tkme 3np«riorum dublorum itoa cum voto eraiaenlíMiinornm DD. Cir> 
diRBiium Inqolajtorum u«nenüium, reíipondit; 

Ad I. Xon ewiT ínquieíandos. 

Ada. Prorisinn in prítno. 

\/aco ^ Sigilil S. lBqul'4ÍliDnis.— ;vo 2i. Nk^ao Soldiní, SatieUt 
nmuinti; el universatis ¡nquMtionU jwtm-io. Attffetitt Argmtl.u- 
cretarius. 



IV. 

S. Paettiteniiaria ad duhía D. DenaoH, proffssaru Thfj^gSsy 
SemÍHWio H. Irenaf Ltiffdunetuin. 

Quando Saenv pffmitoctiariic dnbin dra nutorUm usuro propo* 
Buntur. sempor remitlit «il doctrínam summi ['onllfldii teocdio- 
t) XfV, quir rdTcra !<.it niara et porapicva ost pro ttsqulboiu ftda^ 
oam perícrulflri volunt. 

Attameo siint qnidam piv>;byten, qui contendunt licítum eaae par' 
«fpere anetarium qoin-^ue pro ceolum sohaa vi legí ^ pricclpls abiMiv» 
alio lilolo. vel damni «tnei^entis. val lucri cessinltfl: qoia, inquiunlv 
toi primal pt.i est t )t ulna legitimas, cum trai)ai''arat domlnliun auotarit 
aúeul tma^rert iluraíDíum in pnoacriptlone: «t ski prontu annihv— 
lant legcm dirinam ot la(,-ein ecoleslaiticam. qa»' raana praliibct. 

Cum luDc ita M liabaauL orator inlnacriptus, esistínuma nidln 



— 301 — 
pacto esse licitnm recedere a doctrina Benedicti XIV, denegat abso- 
lationem sacramentalem presbyteriB qui conteodant legem príncipis 
esse titulatn gurScientem percipiendi aliquid ultra sortem absqae ti- 
tolo, Tel lacri cessantis, vel damnl emergentiB: 

Quare inft'ascriptus orator hnniilitar aupplicat, ut sequentii^ dubia 
MlvantuF: 

7. Oirum posiñ tn contcientia denegare aiaolutionem pretby- 
teris pfafatis. 

II. ütrum debeai. 

Lugdani 24 Maii 1830. 

Sacra PiBDiteDtíaría, diligentes ac matare perpensia dubils pro- 
positis, respondendum censuit: 

Preabyteroa, de quibas agitur, non esse inquietanáos qtiousque 
Sancta Seda de/lnitivam decisionem emiserit, cui paraíi sint eos 
tulgicere; adeoque nihil abitare eorum absolutioni in sacramenío 
. Ptgniíentia. 

Datura Romae, in Posnitentiaria, dio 16 Septerobria 1830.— E. 
Card. De Gregorio nu^or Pcenil.—B, Fricca, Sacres Pcentí. Se- 
cretar. 

V. 

Sacra Pieniíeníiaria episcopo Veronensi communicat responsa 
aüas data a Suprema Congregatione Sancli Officii. 

Sacra Prenitentiaria, perleotis expoaitia a venerabili in Cbristo 
I*atre episcopo Veronenai in sopplici libeilo die 1 measis ouper elapai, 
4l)st^aendum sibi duiit a resolutione quatuor diibíomtn qux in eo 
propon ebantnr, sed oratori communicat responsa data a suprema Con- 
gregatione Sancti Oítlciíad alia qusdam eamdem materiam respicien- 
tia. Hiec autem sunt hujusmodl: 

I. Utrum confeasariuB posait in conscientia denegare absoluUonem 
presbyteris, tpii contcndunt legem priocipis esae litulum safQcientem 
percipiendi sliquid ultra sortem abs^ealio titulo, vel lucri cessantis, 
Tel damni emergentia. 

II. Utrum debeat. 
Respondetur: 

Ad itírumque, non esse inquietaado», qwyusque Sancta Sedét 
dqS/Mtíty»» deeitionem emiterit, cui parati sint se sul^icere , adeo- 
que nihil obstare eorum odfOJuítom m sacramento J'cenilentUe. 




I. An ooDlbaMriiia itio poMtK abMtvI, i|dí lint KAnn'liiHi XIV 
allonim fnnnnonim PMtiflcuní du amra denniti»n«a novArit, doMt. 
«\ mutuo divitibas aut oogotUtoribus prsMtito porcjpi posm prater 
sortan lucnim ituinqoe pro oentnm «Ubib ab üs qni nnllnin omatao 
altuiD.prwlúrtiuarole^emiHvJIem.titulnmliabentinaUíoexIHnwenffl. 

II. An peeexl oonrowirliix, qnl dimittlt in botta Mfi p'i-nileatcm 
qai ex mutoo exisít liiomm toffO civilt slatulimi abwpic exlrrawca 
Inori cMMntl9,aut damni omorKMtte, ant p«ri«ilf ostraordtnaiii 
titulo. 

RBspooili>mr: 

Allí. Confirttaríttm. de qnoiHdübio.noneMe inquifíandtmt 
quomqiii! sanrria SfíU» dffitvtíiram deeisitmmt « i nis erU, fuiparatu» 
»U te st^ictrt; adfít^ue hSMI atetare cSm aitaliUioní in sacramntio 

Ad ff. Pr^fisum in prtBi^edmti. dttmmi}áo pfenitPniex par«tí 
sínt liare mandaiit SaticUe Stdít. 



HUÍ BUHA. 



n 



5aIH 



^Vir quídam peranams «rat , I^c)-Hinn] ncncdidi Xtv. non InU- 
l^aH laenim ot collatione pecunl» prvceptum Justa ilt-ipottita a !*((• 
ciTili. lynfiheredM qi^ninl: 

!. Ají Bncyelleam recte€ierfpfrit. 

n. RüMU soppoalto quod nule iieocp«rít, pormnínfl t«tnen nict« 
nMopine, m heretlM abomni ropttratiOMae cscmptM oXtetimare 
Tolant. 

Retipond«tiir: 

jlil /. A^uietcant, dumtruido partui jn'ní tfíire mandatia 
laSedU. 

Ad It. Píwítum in primo. 

hUX DUBU. 

<I. An powiil doram canraasariomm a^ndi ratio prohari, qni, 
dnm loooit uti pn>tNtbíIii>r«ni opUiioDcn oontnirUm lucro ex pecaaia. 
negotialoríboa mulu» ilala. pnmilaotM •» molo Ucnim percipimtioft 
nt dit«tcant abfolviut , qaando Dompo ístl. objlGi«ntea sentonUtn 
Incni broaUíD non ruiste dUDUlam s Snacta Sdde, promilttmt taoMii 



— 303 — 

Dbedire joáieio snmmí Ponti^oii, ai intercedat; et siniiliter agant, 
Quaadb» pomitetites, luorum paraipi^ntes in bona flde, de eo noo con- 
flteator, lieat alinode Doveriat i|wo8 peroipere lucruin ut supra, Qolla 
es de re fiacta iDtsrrofKtione qnuido timent ne poeaitentes , admoniti 
re«Utiwe aut a tslí kHiro abstioere, recosent. 

.»II. UtaMiDEpiscopuBposcitfawtarlrigidíoresaonfeaBarioscoQau- 
itodi caoaa ipaom «denntes, nt priOTum oonfessaríonim agendi rabo- 
Dom aeqaaBtnr, doneo Skncta Sedes axpressaní ea de qofeatione jadi- 
ciam fer*t.» 

BMpwdetar: 

Ad I. Son aue imquietandoa. 

Ad II. Primitvm in primo. 

DBtom Komse, ia S. PoaidteBtiaria, die 14 Aognsti 1831.— F. D. 5o> 
limei, S. Pcenilentíar. aeertttriut. 

... - VL 

(^MgregaUoni* pmeraltt SaiKti Ofíteü a Gregorio XVJ approbatís, 
circa quañia cofitttti collegicUa Loearni. 

El capitulo de esta colegiata de Loc&rno, diócesis de Como, ea ter- 
ritorio eakao, tiesa U mayor parte de loa bienes de axa prebenda! en 
áioato, procedente principalmeirta ia la percepción de los diezmos, 
mlizadi por decreto dat gobierno, cuyo dinero es indispensable om- 
plear para vivir con sus reatas y cumplir las cargas an^as á los be- 
aaAeiot. 

Ed atención á lai oironnstanclas de los tiompos j del lagar, ó no se 
MMTiiMtm medio da cplooar et diñara «• negocios productivos , por- 
ros MD mny escasos eaproporcicm A la población, A bien el precio de 
cotos biraes ea tan elevado, qne sólo producen el£ 1/2 por 100 
uml, io (pie dismlanlria «xcesiTamaste la renta, mny mermada ya. 

La ley mumcipal tiende á abolir el ceaao, que por otra parte es 
moy inseguro, no existiendo aqoi el registro de hipotecas que garan- 
tiza !■ tiWtad y el valor délos fondoasobre los cuales se ooostitnye la 
nsta. AdemAs, IsspwsonaftqHa nos piden diDcro A préstamo para su 
omnercío se niegan ordinariameDtft&ctnistitair oenso, y prefieren re- 
aitM*éprdetan», o&wileB4ocA:4 6el&por loadeinterésannali 
-.... AiiO'«^ siQKiMtOi se pregnotR: 

L Si la maouteDeboa neoosarit y hmasta de los benefloñdos, á Is 
flp^'WT ateBdaraa con los fratoa ¿al capital de dichas prebendas, ee 
«Í^Nuqf antas circunstaacin un Utalo aafitíenta y equlvidaida i los 



— 31)4 — 
otm 7a aproiadoü por I» iglesia, da modo que su lioiUi cotocnr si 
inlaréa d«l 4 ó 5 por 100 d capital <le ilicbu [irri)«ndu, eon hipoteca 
de bienes inmucblos ó enacion do penona oanocida y de responaabi- 
lídad, i fin (l« aso^urar U perpetuidad ds la prftbonda. 

ti. Sí npouiendo qua OEtte tlliilo soa admitido, i>odrá haoerM ax~ 
tonairo también «n Atvor do la« iglesias, monutofios y otros wtabl»- 
citftioatoe píos, eomo Lambien da los meoorea y demis peraoius qnc 
m eacueKtren en In míuiias cireuiHtaiiol» arriba defcritas, y tengan 
Doeaxlda4 d«I producto dd dinero pora aostenerse booulamoate. 

ni. Si las ]oym y procadiutlentos cIvUm qne lioy rAeoooocR talM 
oontratos y loi haoen cumplir, aaf como ol conMDtimiento tAoito de 
lo« pueblos, que por el uw inveterado de lox ainlos parece la ban so»- 
tittfido, para tu mayor comodidad y eonveniOBcia, á otros contratos 
másoompliadosy dirtcüat, bastan ájuMiftcarle. 

tV. Si Mrú aleodlblo la autoridad de nuestro Ordinario 7 de 
muchos sabios y virtuosos oclosUsttcoe que, teniendo en euaatl te 
cireoiutancia dicha, opinan bvarablemeale yaprueban estoaooatralos. 

V, (¡ai autoridad merecen i este propáiito tas raxooes «xpoeat» 
por Scipion MaíEsi en sus tres libi«« «del empleo del dinero.» dedi- 
etd>M A Benedicto XIV. y aprobados por el inquisidor de Pidua en el 
aoo 1744. 

VI. Si la Bula de CturU, .dada en el alio 1745 por Benedicto XIV. 
de reliz memoria, probablenianle i couMcacuRia de la obra de MalAI, 
al niim. 3 de la mixma, en el art. de cantrartu atitóm y signlentea, 
podrá Íalerpra4arM (avorahloroente para didios ooatntos. 

Vil. Supuesta ta ilicitud da tales oootrstot. qud ha de rssolverM 
respecto á los ya verilEcados y á los IHtoa percibidos. 

VIH. Si estos cootratox pueden subaanarse a) iménos eon asiusir 
el peligro fortuito que corro o) fondo asignado en prenda al oncai^ido 
de la prebenda, con la proporción debida, miido od Ioü censos. 

Loa taúvscritos desean 6 imploran de Vuestra Santidad nna deol- 
tion elara y oportana sobre estas dudas para U dirección de ta 000- 
cienola propia y ajena, geoenlmiiote iatranquila «n esto panto. 

I,ocanio 13 de Mayo de i83t. 

El aseóte altado la geaanl y gna eaoasoc de numerario, que or- 
diaarismonleMUeopoaeeian doonoa poeos. 

Condenados los préttanca en meUlico. los capitalistas, inháhfla^ 
en sn mayor parto pan el comercio y las artas, tendrán que ooosu— 
mir sus escasos capitales y so vtu-ia reducidos A la miseria. 

Los demds. tutos do capital propio y do bienes que realizar aT 
conUdo, no podrdA oooaagrarse i la industria. 



— 30Ó — 
No exIstieoJo monUa de piedad, ae verin oUigados rr«ai]Oii(«- 
'nenta ú vondct- In ÍMN]UL'fta lutrcndn pnUiraa i biijiíinio precio. 

Id sKiUciun lie. Ins conciondas os. por otra partt). inny gnnde, 
porcaya mona\ganos i.trálnarias, tenieBdo en eaenUt lodo «slo, 
han dado un.i n^olndon ^voralile. Cxso contrario, sa produciría un 
ilbKUfto f»n«nit y se 0]>aii<lrU iin impedí monto graiid^: & lort im^ocíos 
y 1 li indiuitría. 

■ KgniA ir, 31 ÁUiiUsn 1831. 

^^ Propo«tÍ!( wporionbiiscnpittili colloniatiP I^ocarni procihus.tpijD 
Hsimper miinuí una cam ilomlnomm conmltorum surfta^lis diatrí- 
y bute ftieranl. emineDlIsíiiiiii «t reverondi-vimi Dciniiní dixeniat: 

Ad ¡.II. ¡II , /y. Xon etti^ inqmetmtdtts . el tKijui^caitl, duai- 

Fparati íint stnre matulalit Satictar Srdii. 
I V. Yf. Vil. Fin. 0>it*M¡aHi Encyelicam fíenedicti XIV, \ix 
alt. Hprobaíoí auclorei. 



Fiau rv, 7 SKrTKui<Rr.s I83I. 



Sancilsaiaiiia Dominus noHer fírattoriiis xvf, in sólita nudleatla 
B. P. ü. Anaasorl Sanell OfBcU liqpertitn, «mÍiioiilis<iniflniiQ roiolu- 
Uonasappmbnril. 



Vil. 



SaertB Pfenitentiarkt ad nova qut^siía D. DtwtvU profiUMrü, 



I.\d Sscram pn>Dit«itiarÍam itcrum cxponit orator ÍnlV»criptus. 
El responso Sacne PtBnttcntitnri! ad omlor«m inlVa«erÍptum di- 
'Boto díe lt> Septembrla 1630, absolvciidi «nnt prosbirtcrí, qní conldo- 
'ntitlet^m prinf^ipls e^e tltalum ■uflicienlom et loeílimiim allquid 
^t^pinn'li tiltra MrtanQ In mutuo nbsqiis alio titulo a llieologi4 eom- 
"^Qtiitvr fldmiMín, lioncí; Sancta Sudes dottnitivsm deobiosemomiserit, 
°*i paratisiiitMnbjicere: et liola nspoiuo humllltar et libenter M- 
•P»teíoo. 

Allam<n. nlvo Sacrx PffaiUntlarl» responso pmbto, oonsullía 
k^ctoribiM probalií, ot attenta doctrina oronfam ten Mminartonim 
•5*11!». ac piwsertim oopuní qam a pnjíhvteri* coii(tn)jt>l'oniK Sanfiti 
^pitudtrigantiir, ssnteotiaqnioniiicit titalum IqniícivUistiuiqiuim 

20 



— aoe— 

ÍHalticioiiteai TÍdotur longa probabllior, secartor. et sola ia praxi U- 
' n«iMlii, itonecSajicU Sedes •lefloierit. 

Qii3pi-()jit£r fldellbu!, ([ul a mo consUíiim petnnt utmm poaslnt 
auctariiiRi pefc¡|Mre ex mutuo, et qni nallam habent titulum a tbeolo» 
gü eoniniuniter admissom pneter llttüuní legia oiTüb, responda», 
oMDon ptroK pr»&tuia auotarlam Axiftan, et denegó abeoIiUioiwin 
sMraraoatnlam ni exie>iit. E^ariler den«gi> absolulionem Üs, qni, per- 
oeptis bujiKcemodi usurís, idest vi aolius tltnll legis, nolunt restituore. 

Qonhtur: 

I. rtrum durÍD.t et iieTeriiiii rae liabeam enga Imjiuoemodi fld«lM. 

II. Qnn aKiindi ralla iti pi-atr tenenila erg» fidelea, daa«c Saocta 
Seda» d^nitivam scntcnlianí emíaeril. 

Logdani 24 Sept«iiil>rUlS3t.— Donavitiprofaesor. 

Sntra Poenitentiaria, psrpaDsiadniíiitqiiaB aboratoroproponnntur, 
respoDdit: 

jtíí /. Afíirmaíive: quawioquidem &t dato a Snim l'fenitfnHa— 
ria rtspim»(i litjuei. fitlelit fmjuamadi, qui ftoira fide ifa íc ffcrunt, 
n9n ts^ inqiüetantlat. 

Ad II. PratHsum ia primo: iinde orator priori Sacrm Ptvnitea^ 
Oaria rcjpotuo tiib die 10 Septeml/rü IftSO «•« i« praa-i confirmare 
sttideat. 

[Mtam ttomie. bi Sacra Pomitentiam, die 11 Morembría 1831.— 
A. P. de ICflz.Saat» Pceniterttíaria rff/ens.—F. Frícca, Sacrts P(t- 
tealiarüK sta-eiar. 

\m. 

Sacne Pomitetttiarin ad quasHones Jcatmls Anlanii Arvaro S. T. 
Doctora et reyií profKiorií. 

Bminentittime et ttPtrendiísime J>omíiw.— Regía leí padoooB- 
tana univisraim et slne uUa Katrlcllone permlttit, ol, quisquís altoi 
cuÍRUDuqno pucnniam matiiat, sUpnlara «t exlgere poMit annum anc- 
Urinm ft pro lOO supra sortetn. UJnc In Plnarollengl alJisquo (IniUisM 
dkTMVüibua eravininu Ínter tbeologOB Ganret conlroveraia. an. in ea- 
sibu« in qnibua ex ana parla nullua adest titulo» Incrí i*frffiantliti yú 
damni cmergeotiR. vd penoull extnordlnarü sortís amittoodgB, me 
aliara vero pneceplnis cbarítntií orna proximnm non obllgat ad aui~ 
tuandoin timplici acnudoatntuo. Iic«at mutnantiilludauctartum 
cipere et r«tin«re. Alit eaim aaolaríum iUud omnino usararíuin et 
illicitum, atii vero ab omai itsune labe imniiiae proraus licitumqn^ 



w 



— 307 — 
pnipaigniínl: «t. qaod contra voritiam raída impljcatioram reddit. 
noinos k' »!''''> R 1 <«' ^e n'rli auuloriUU Renodicti XIV, aut aalteiD eom 
sibi nullaliiuu^ adveran. 

Niniimm lliiKiIoKi, qiií primam !i«ntenl^ni tnentur. dicnotaada- 

rHnn.Heiii^affiUir, a l)ttTii!Jí<!tA XIV ruprobatum fiiísse. implícita 

ipiidsm Íd BncyclÍM) dic t NoramUrii 1746, Vix peroenit, xit patet ex 

att«ita «á»^ livilúiou; cxpUcíto vcm in opere fíe Synodo diaecesana. 

Itb. X. cap- iT . miro. 2 nt 3 lii* vorbis; «Orjeois K parte «onseoslt 

Climas, quí ad mp. xviii Eicdiíelis líoore docuít aliqíiod modara- 

luti lacrnni, non quid«m a paupere. xed a divito, pnccíse rRtlone 

lODIul, extjrere, Errorem a Calvlao obitor insinuatnm, ex profeso pro- 

'jDgaavtl Carolud Molui3?ii>, In sno traoUtu Df wtfit, ubi nuin. 10 

anlacter anirmal uauram non ene proliibltam . nisi in (piintuin oM 

ostra eliarítalem. I^jniileD) pravam Oplnionem ampIoxatuR, alia ra- 

tiiMw ilufendil ClaudltHSatnmsiu; in daplid tractatu. altera iiuciipto 

be uttfH*, altero Df trapesUioo fienore, quibus ¡a loci.t uniram, nisí 

cbaribitein bídal. ab omnl culpa abiolvit. eo quod ¡lU mercof locatn 

peciinüp. Inip¡a> Catv^ni et tlolinHii optnioni non rerili mnt .4nb«?ri» 

hvtrt pauoí (]uidaiti doctores catholid: itil ücíltrut, qiii quiim asiUir de 

Bi talan qiw pecunia aliave ren ilaliia ad neh'filialiiminu. a firaoríKlabo 

^niKnt lüonim quod ct mtitdopercípitnr, ilunmiodo^itmmleratuin, 

«"MkiDaqitc íorvel a patr)nrleRÍbiisd«llnituio.> Porro, ot«Í IteDodic- 

XIV ÍD Synodn diterxMna salntn loqanlur ni prtvaEii.t doctor, 

tatoeo sino diibio omniíiro optitne sclnbat quid In sua liDcydlca 

^robnre relui^^el: ailooque quldquid oirca usuram postea scflprtit ta 

todo, ot si^nanlw líilatii, cap, nr, ubi num. Í0. iloclrinam in Eocj-- 

'^^adeñnilnm siininiatim rcrcrt, liabcndiim esttanquam ^uadem En- 

«sllcp expücartio, a qiia poccdoiv pi.iciilnm ¡«it. 

TIieolag:i rcro, quí tuonlnr Muuiidaní xenlootiam, dicnnt auctarJatn 

^^daco percipi exmutso ipstiM rattonemotat, val solios cansa mu- 

_ vel vi mutul Ipñuí, ret precise nitloDO mnluí, boc eat, lucri ce»- 

'^^Ktlf, damal entorzenlis, aliove extrínseco titulo romolD, qitod volutl 

**Orar¡tim alqite omol jure íNIcituin meritisrim^ nsprobiivit Benadic- 

*"** XIV, l«n> in Eiioyclica § 3. Dum. í ot 3. tura citado loco de Sj/ito- 

^'^t tam. ti, 9itd raiíortfi, cama, ai. ttetituioexiriiiíieco Uffi.fdoiUs 

'*^tftininin auctarit ex mutuatario In mntuantem tranaferantis, «o 

**'>tJo(ioo raram dominlumox uno in allum traiaferlur por legitimam 

?'*%9criplÍoneoi: vcl ralioiti puf/tiei boiti, quod, miitalis circumstan- 

^^ in pnMeitti romm slatn, absiiite íllo auclario, vix aut n« vix qni- 

^^n obitaeri posMl: vel rtUtoue ¡itironei tacitt ac mntui conseoEUS in 

^iftlaríinn a legaperroissum «x parte loUus geoeratim SocielUis, caí 



— 308 — 
inest jiisdisponendi derebussuis pront ei líbuerit, et speoiatim ex 
parte eorum, qui modo pecunín abundan! et modo indigent, ac modo 
pecuDiam mutuo dant . modo vero accipíunt: vel ratiotve coiuuetudi- 
nis íd orbe catbotico tere ubique receptie, etinm apud homines tíao- 
ratae conscieotin, auctarlum moderatiim et a patri» legibus deflnitum 
exigeDdi: vel ob alias hujusmodi causas; quas Benedictns XIV Dullib> 
expendit sut memoravit. Ad argameutum autem quod ex Eacyclica et 
ex opere de Si/nodo dieecesana deducuot primse senteotite pttroni, 
qasdmpliciter respondent. 

Respondent 1. Benedictnm XIV, in Encyctica yüc pervenil y»oe 
iinum statuisae, tune scitícet ex mutuo nullura auctarium, etiam mo- 
deratam , Qltra sortem recipi posse, cum quia vcl teuetur simplíci 
se nudo mutuo abaque nllo aucterío alteri suocurrere, qnod ex prte- 
cepto charltatis. ex eoque solo, locam habet in multis caaíbuB. idque 
ex eo quod tune nnllus cum mutuo concurrere potest legitimas titulus 
aliquid snpra sortem exigendi; vel mutumn dat in iis caaibns, ia qui- 
bns nullum alium justtim contractum pretor UDum mutuum celebrare 
potest; quod etiam accidit in multis circumstantiia, verbi gratía, qanm 
altericredit Tinum.oleam, etc., nt patet exg3, aum.5;ubipostquam 
deflnivit ttAso et temeré aTHrmarí, reperiri aemper ac prsosto nbiqo» 
esse yel una cum mu uo títulos altos legítimos, vel aecluso etiam mu- 
tuo, eonlractus alios justos, quorum vel titulorum, vel contraclniuo 
presidio, quotiescumque pecunia, frumentum, aliudve id generisal- 
teri CQicumque creditur, toties semper liceat auctarium moderatua 
ultra sortem inte^ram salvamque recípere; eumque qui ita affirm^ 
reinen modo divinís documentiset catholica^ Ecclesia; de usura jd- 
dicio, sed ípsi etiam humano communt sensui ac naturati ratíonepro- 
cul dubio adversan; hujus deflnLtionisrationera reddit, et conclDdlt 
hic notabilibus verbís; «\eminem eoim id aaltem latero potest, qtrad 
mnltis in casibus tenctur homo simplíci ac nudo mutuo alteri sdocop- 
rere, ipso pnesortim Chrísto Domino edocente; Volenti muluaña U 
ne avertaris: et quod simplicíter multis in ctrcumstantiis, prat* 
unummutttum, alteri nulli varo justoquecontractui locusessepocsit:* 
ac proinde justa Benediotum XíV, quotíes mutuo datur pocnñíl, «I 
prasceptum chariLitís non obligat ad eam mutuandam símpliai ■> 
nudo mutuo, semper una cum mutuo reperiri possa., qui imo pnMls 
ubique esse legitimum aliquem titulum, verbi gratia , legem cwam, 
piMicumbonum, 6ta., cujus pr;£sidio liceat auctarium modanba 
ultra sortem reeipere, juxta tritam illam regulara: ¡n necenarüi 
expressio imiuí est e-cclusio alterius, sut saltem Benedictma )ÍJV 
hnic sententite nullatenus adversari. 



— soo — 

Hespoodent í. huic qiio^e sMitflittte onlUtenoa adveruri Bsm- 
dktiim XIV in lis qanofraiitsimms-irlpsll «ítalo cap. tvdeSgnodo, 

IMfa. e ct 3: qala Ibf salum docol. p«rpetum «alhi^lleae Bcdeoiic d« 
iKnra doctrinie i)astgr»CM9úl)l9inatlci»«)í:iraihiitMtdmCaüviiinni, 
ipii «rronoe ilMwbnl nllquod mod^ralum lucmm ui mulao pi-axHtt 
r3fá»ti* rntOai (In qu3>«iU est naara* eaaenUa) licile a divitilnis exigí 
(»aB; Iiini CaroluiD MallBKum, qui audaclcr aflirmatial Iiujaüiiiodi 
itsurúm a Calvino sdmtuain, et Sii.ipt« natura maiam. non uiM pr<^ 
hibitam, nisi iii(]tianluineUeotil(-a cbarltat^m: luía Oaudium Sal- 
marun), qul aanületn muram, nial charitatem Lniorct, ab omni culpa 
pnv« arI*olvúb)it. Calta eo pnMnxtu, quod sit ourocA local» pMui.iic, 
tnmdemiini paucoa quottdam dodoreí illün eatliolico», qul, impíiR 
Galriní «t MoIíqíi'I opliiioni subscrUifre nun rcrealeü, una onm ipiií 
audactcr affirmaliiUit et oiroaea doocbaat, lawam tfM aae ju-a'u- 
¿tíam niti im¡uaiiiMt>i ett conirit charittiteta , tttqao n íimorit labu 
«Toturi liioruin «piod a ne^tiatiM-ibus oxigitur iMirtüpiluniae ex 
muiua ¡irirt^ise raiiwte muiui, diunmodoait modea^tum.moJumqiM 
•enet a patrte loeibus d^aitam. Ua^ oíania prot^to ne lalum qul- 

Kilomonsaen difi^eninCa tUtoli'ina, qiiaí cuntiaetitr ta HucfcUca. At 
''oro aliad «}t lutirarium al tllioituiD euc auelarliim, frliain modara- 
ImaetapatrlaelegllHisdeUfliUim, i{[uoiI percipiturex mutuo prascUe 
>"^*tiont^ muliii; tüaá ost ueurariumau iUtúlturaedsomadüratumilluJ 
lotaruim a patrtie legfbiu deflnIluDr quod purcijutiir ex mutuo non 
sf rcL'ioite mittut, sed raUone legit ciciUf. vei ob extrinE«cas 
Umeaujai paulo supra oommemoralns: primnm añiriuat Benodie- 
■ XIV: de altero ne verbuní ipildem faoit. 
tteipoixlent 3, la )iypoth«ti (juod Buaedletos )UV ia Sy/uxfo bule 
MtiMtiif ivipta lid ter.'ta rotar, nullo inixlü RaIp.t[t<!Qm fiire, ijui «oli- 
^^ nlioiiílKiii iniíixuN, j priv.iUi lyn» opiaiiNiu xvii cxplicaliouu n)0'> 
t rcoedcrot. qnam lile ipsc tn fla» pnofaliooia ad Sjrnodum dicaa*- 
1 aparto protitoalur.omn ibaa in r«bus. quibus aullaiu9x publica 
sim auctoritalj poodua acoesiit, qutdu procal dabio est explioK 
^•0 4eqtiaairilur, niliit soin Sjroodo dallníra ac volutí dscretorlum 
*^hlb«ra valle, alíala ollam ad hoc cooiprobandum aui^loriUle Mel- 
l^íarii Cnai. ct ejemplo laik^centii IV. qui, «tsi comntentana sua jn 
**>nit Kacrdtalium pícripífiril quuiB sumiuum pontilkatuia gorcrst. 
'■oatiBuaa «Uoc sibi un^uní arro^avit, ut. quIJquid lu eo opNü 
*^^p»sMi. pro re daSnita baberetnr, ssd fácil* pinus est opiniones 
*<>ai, qnaa tam'juara pnvalu; do.:tor propaiuúrat, ab aliis docloñbiu 
^t>pDKnari, ut pat^t. eto 

Eu{ioadúat 4, in tiypotbeat ([uoque quod Benddietua XIV hule sao- 





— 310 — 
t«ntiffi adveraaretur in Encyclica, jara inda nullum amplius argnmen- 
tum peti poaae ad reprobandum moderatum iUud auctarium ■ leg» 
permisgum, quod percipitur in príesenti rerum statu : quia circam- 
sUntiarum mutatío aliquam inducere potuit, imo vero maniresUm in- 
iluxit variationem, non quidem quoad principia quibus uititar oatbo- 
licee Eccloslte de usura et mutuo doctrina, qnaaque eadem semper ac 
omnino invariabilia snnt, sed quoad eorum applicationem. 

Ego, ditigenter considérala, prout tenuee ingeníi mei vires feítiot, 
Benedioti doctrina, ut moderatíus , sic probabiliua illud exiatimo; 
dnbitarí mérito posse, atmm ea doctrina, ex se sola, tmic oontrover- 
siea dirimendEe sufflciat necne. Verum cum etiam posita hac mea opi- 
nione, cuí parum Adere debeo, incsrtum adhuc remaaeat, nutn auctn- 
rinm illud tuta conscientia recipi possit; at sublata omni incertitudine 
ait mihi parata fkcultas apte responden di quibusdam conressarüs, qni 
novissime circa eamdem controversíam me consuluerunt, tum et aliig 
qui ratjone munerum quibus perfungor, sive intra, aive extra sacmm 
poanitantise tribunal conaulturi sunt; veatram Eminentiam auppliciter 
rogo obtestorque in Domino, ut milii tranamittat resotutionem tríam 
qn^estioDum, quas bic subjicio: 

I. An auctarium, de quo agitur, ILcitum aiti Et quatenns hnc 
queestio ex doctrina Benedioti XIV aliisqne Sedis Apostoliceejudioiia 
directi resol vi nequeat. 

II. An poenitentas, qui auctarium illud, si ve bona,sive dubia ant 
mala flde receperunt, sacramentaliter absolví possint , nulla lacta mi 
promissa hic et nano restitntione, dummodo serio promiltunt se esas 
páralos ad exoquenduní quidquid super hoo negotío Sedes ApostoliM 
determinaverit. Et quatenus afflrmative, prout asserunt nonnulU, ad 
hancaliaaquo aimilesqutestionesjampluries 'nomine Sancti Offlcíí (t 
Sedís Apostolicse provlaorie rescriptum fliisse, de quibus tamesre- 
Bcriptis eorumque tenore mibi non constat. 

III. An iis pariter, qui ñeque ullum habent titulum lucri ceasantia, 
vel damni eniocgentis, vel perículi extra ordinarü sortís amittendsB, 
ñeque versantur in caaibus, in quibus prfcceptum charitatis erga i»r<r 
ximum eos oblígat ad mutuandum eimplici ac nudo mutuo, lio^^ 
pecuniam mutuo daré, stipulato aut convento annuo auctaria 5 -^ro 
100, supra sortem prout lex regia permittít, Bub eadem condition^ d> 
parendo tuturis Sedis Apostoltcie super hoc negotio determinationilMa. 

Máxima ñ^tus Hducia, quod Eminentia vüstra votis meis, iaara 
mihi adeo nucajsaria, benigne obsecundabit, aum eroque sampeí*.— 
RminentiiB vestriB:—Pi neroli, dio i¿ Januaril 1838.— Humilltmtis, olf 
sequentiss. et deditlss. servus Joseph .\ntoniU8 Awaro, S. Tbeol. doc 



— lin- 
ter, el r*0a3 ^osdam racoltatia professor, oananicua tfaeolosm. et 
j/eoviiar. geaenla. 

SACRA rtBMtnonustA. 




I 



Oili>ela in Clirl^lo Joi«|>h<i Aatooi» Avvaro Iran.iniittonUiR Mnsutt 
resolutlooiM ali» dalaa ail qiuryiaiu dubía oírca u»uras. acilicet: f'tmt 
«■ton exrmtiiino quas superiat aílulimus, num. V.) 

Oatam Romn?, iiiS. Pa!nilijiili.ir.,<li«li Fcbrnarii («33.— E. C•^l. 
th Oregorío, Major P^RtiUontiar.— Ü. Fratotlini S. Pa?nit0ntUr. socr. 



IX. 



líí et unítyrtali* Itvjuitib'onis ad dtMum epiKopí 



BsKTKSiva l'xttR.—ín rnclcalU quorum tttutos Annatí átíU 
■•eíínse rr-Uf;io-'«t, -ro). 1, num. i. pag» !28, at /.Mtíii ífc ta Í^Ugion, 
* Avril I83&.num. S,43&.lei;iliirrviipon.4uni,(iiiod«niÍncntÍiuimusCsr- 
'linali^ Pcmitentianiu innjor dfidíl ilie T }.brtii 1833. Ulustnsuimo ac 
''«««miKltsnmci i>i>i«ROiK> Vtvnri«ii.<i in ntiiv-stiono nb ipsa circa aso- 
^«m propmita. RxiiumiumíiI «tiini prr.üuT. nonnulha vorbi Uet praMO- 
tloooro ia ptibliois onuoiniiibii!< licitan) ense lucnim ex muluo por- 
Kp«re titulo kgiscivilis, (ittia iilluia verbum Ikogrent do Illa «imlj-' 
iootf. r«sponsu a Saciv P<iiiiit«Rl¡«rÍa nupor latía appoEÍta, qtia can- 
n<i. ni ptPiíJtanlos hicTuin ox matos legisclviUs título percipiCDtes 
tkarati esae ilebeant slaro mandalia San«l» Sedis: ao postuUrerat, an 
lli ncordotea essent ímprobaDdi. 

Ciiji» pMOibm beni^e annuens emlaentlsslmits Pwaltentiarius 
%xuijor reapoadit, Saeram INsaltentiariau liand qnaquam volniane res- 
tóos» illi.4 qo.'p^iODeQi a thaolo^s aeitatam de titulo ex leite princi- 
pia destitnploiletítiird, íte<l iolutaiuodo normain propiMiiiiMo, ipinm 
oonfí^^ni tuto sequerentur er^a p<iíait«nliwt, ([iii modarnttiio luornm 
^9go i>rúiaip«a statutam acdperont haiía fíAtí, \íar»liiiuo o««ciiI ntnro 
TkundatlA SaiwLt? Kedis: ac proiuile minime probari poMa illorum eon- 
QiiMutoruDí ageiidi ralioneni. ciui alualut» iloeeat in mcri«ooiicioiiibua 
Ueílum esM lucran) ex mutuo percipere tlUüo Iaku civitis, reUollls 
enanotaUs modillonibus. 

Quidain attei»li>ati0 nd illn verba in responso appMlIa bona fide, 
contMdnat juxta nonnam a Sacr;t PoínUuntiiriii conEasuirtls plorie* 
ficopotiUiD, jilos luitom ncraui«nl:ilitorabsol vi posM,iuillolEiipaslto 



— 312 — 

rc^tiliitioaltonen, qul lucrum cnnntialum bou fide porcepíaiteitl 
Alii o cbntrB lUMrunl. olíxm illas, qui dubis reí mala flde diclam In- 
erum percapisMnl, absolví pcMM. millo tmpasíto resUtulioois on«ra, 
dummodo parati aint atandí maiHÜitia Saoctte Sodis: «t, ut aiont. hanc 
oUnsulsm f^'>^ fide noo reapioere onos reaUtutioni.4. tnd potiua bo- 
iMstatera a^nlis et abwlutiOTieni, (jaira Coi)liii»arií impertítv no- 
qiwunt pioiiiluntiiHia m mala itdo cooxtiliili^, am prlua de pntrato Ib 
mala Mu piitdileant: «t hoc dednctint ex tps» postnlnlione «{üaoofü 
Vivaricnsii. Konpetierut Kpiaaopoa. aiunt.nlnim pn^aitcntes daUa 
vfil mala fide oan^titutl oliUgiandl «ssent ad riHttiliilioncin. sed tontum 
utrum improlinridí atsent cooclonalores Itli, <\nx. nnlla cnunciaUi oon- 
ditione, licilum v^am matul priMIctiprnilicAhant: i|uuinq<u SsDcti 
Sodcii nOdduRi ([u^tioneiD d«lliii«rit, ct pntrattim in mata Mi, \\<x\ 
p«r se Bon indncat onus rcsiitiitioois, sompor Umen índucat cnlp» 
roflitiim: bino emlnentmliattm ímprobasáe alunt Litonim ajtcndi ratio* 
nem. qot rellGjtU MndiliriiiibuBAo»!] /tctf et tíandi mandnttt Soneto 
£ecUs, licilum usam didi mutul sbaolutú pnfdicabant, qiiin loqner^ 
tnrooilneiilissíninsdeoliJifratiMia mliliilionia, do qua non postula- 
bat Pnvsal. D«diicunl quoiiua ex eondiliono a ñora Ponltentlarüi r^ 
<pii!tita in potiIteatiboR standi maiídstía Sanol« Sedis, qaas di<iposíUo 
diibiDm n«ooss>ri(>»iit sapponlt «utexcitat de boneaUte mutul prñdíoti. 

QouiiKru" l<*i>^ ^1 '■x'o B'"* ^1^ aumm» ptelatta et non «pornesd» 
aiKtorltati*: bine iit nnimarum qntetl in ro tam rhyíUMitl «t seria pro- 
TÍdeatur, pcrtmmillime pctilur: 

An p^niteutes, qai moderatnm lucrum solo lejris ttlnlú ex mutuo 
DCtaA vel uAta FtDB porcepenint. absolví aaerameotalitorpo^aiat 
Dullo imposito reatitutlosis onere. dnmmodo dopatratoob dobiam 
vel malnra fidaro peccato slaocro doleajil, et llliali nbodiealia panttt 
sint standí m&ndalis Sanclir S«(lii. 

Nloeoe O Septetnbris 1K)7.— Subscnptiis $ Domlaicuí. episcopus 
Nlemoisit. 

mUA IT BW 17 JAtníABtl I83B, 



In Consn^Kaliono Konorali Saontn! romaiw «t aniveriuHii Inquti 
IÍOQt« habita in Coovontu aancUR UariJO aupra Mínerram coram omf 
Dootissimia (VkdíiiÍs Smclm Boclatire Cardinalíboa contra ha^r^caiK. 
prfl\'itatom fraDoralibus ÜMpiisitoribiis, prnposito sapradicto dubto, 
iidem emiu^Dtisnmi et revorendiuimi Domint dtxarant:— A/}f/-miil!^ 
vr, itummodo parati lint ttare mandatú Sancttw Snlit.—ljacn 9 ^ 
gilli.— Asgelaa Argenti, S. Román» etuniTeiwltsLnquisJt. Noteriii -- j 



— 313 — 



X. 



» 



S. CongKgr. S. o., mib die 2C ütH. ItHO, proposita daliio. an ad 
lU^td redileiKliiin tenoitur N. N., o^Jati putar innflnain pccunim $tira> 
aam inutiio ileHcrat tuní \wto aecem pro cPnfíim, lofF"!) tax(>> illia* 
tmpciris ^^^<p^n|l^enll^: el <innleniit ra«ti1iitioni «sel oltnoxJaa , utnim 
nüem qninipio pro ccnlum rotinere licite vnieat. rttícripluin fliit: 
Ouúd Hturas in ffcnerr. conaulat decreta javn UUa. Quod e.re^»»ii>i- 
latem fmctumn, eontiUat fí. P. D. BptteojHtm, qití expiendaf facH 
cireunutantiojí . tí praxím Hliua temporU, qtue oigebai apud virot 
timaratts conscienUv ti provideat. 

XI. 



w 



Com domtim olapso adim ISlt ex qnMam Italiie lonn qniontom 
ftieril : el. S« sia lodla off^i, eitanilii) ajíVi «c]o»in»tícÍ, di «alocare U 
dentro col fraUo modcrnto, m>rae p«m}i'ttc\-a i» ifluirc pracodento- 
'»«Me aoWo Í1 lexlttiaio íovomn. (I«1 ci nruis poi- nonl»? 2. S« ofurS 8Íe- 
>o tiupilet.-ir<>i qoci Inotríii píi. monMhn f m<inii;<t«rii, ch« rieerono il 
^*t>lto riel loro «pitillo d«I scri par «ralo, sUnteclié o0gi ai d& e si rl- 
oeve tteH'aiulamento mnarauíM^ 

S. Ooagr.S.O.. sabdío^Fobr 18T?, ^e9pondita'!ut^urQf[Il«:7M.v- 
'*' tfitpontíonex alia* ititat. dummodo iñnl y-vaH Haré mandatit 
Sedit, non este biquieMnáot, 



^"BILEO OONCRDIDO POR SU SANTIDAD CON MOTIVO DEL 

DKJiCVIiniMIftNtO r>R LAS VT.UQV\A« [>B SAN AUIIHOSIO. 

^B Aprorecluutdo «I jnbíloo qm RonncdtA Sn Santidad por el tlescu- 
^P'tiniienlo de las reliqoina de San Ambroaio y de los Santos Gómala 
J^J f*>otai«io, el Sr- Gobernador ecle«ÍsítÍco do Toledo ha dirigido á 
*• fieles de Ib (linceáis ta simúlenla pastoral: 

«V«i«nl>tea iiermanoa j amados diocesaiHW: Saoeao buMo Ibé 
^^ntpre para la EglMis calAlioa «1 dMcubrimíent» de precioaas rol)- 
tola.*^ ¿ In invcndoii (t« los truerpos do aijueüos Santos que por diver- 
^■«ircnnslAncias de los tiempos lian permflm^ciíJoduraBte un periodo 
''^6m^D(MlflriK>doi(ft'vt, ucttlloJK^ ijn'oraJadde lu genictt. Trofcoa 
K^osois de Mfialndaj vinlorias Mlba vextígtos y taf^An* decpOfO!*, 
** Ktliiiioii hn lionrado ea vilo», docraUndolM «1 houor )- cuitu oorrait- 



— 3U — 

{Andientos, la memoria do ana Diá« «sclaraddos bdroca, y el pueblo 
Hel ba encontrado siempre en los mUntoa oii estfoiulo pan le virtod, 
un iQcentiTO para sn píMlait. y no pocas reeet el eoBSoelo d« ms In- 
EDrluoh» y el remedio Ha va» necesidades. I^ medio de loe terriblot 
SMudimlenlo* y nulea de dlveveo genero que, como las otas de un 
mar impetuoso, }un veiiídn en a«toM üllimoit tiempos sobre lu rKlciUa 
de Jesucristo, «I ScAor lia qu«rÍdo ravoraocr y oon*aUr en parte i «a 
easLt [¿«pH«a con noo do aqnellotí mcesoa que han esusado inaieiiío 
Júbilo en los cnraxooos católicos, y pueden ser ocacion y «eperam de 
futunjv bionm para la misma Iglesia, a^vn expresioo tormlniaude 
sa auftusla Cabeza. 

»Yanian ocnltos en la catedral de Uilan. con el cuerpo do su ínsiieiio 
Obispo, !^an Ambrosio. Padre y Doctor de la IglesU católica, los de los 
Santos mártireí Uervaalo y I'rutasto. tot< cuales baUao derramado m 
OB^re por Jefaerislo en b persecución de Nerón: y aunqne U tmdi- 
cton conservaba memoria de «ole aagmdo depOslto. era de todo ponto 
ignorailo pura loj ilvl&i el lagar en que se eocoatraba tan rko y pr»- 
cladot«ioro. Uas el Suñor, que di^ione suavemente todas las cosas 
aogno loa designios de su adoirable providencia, bJxa que, practicán- 
dose no tiá mui^bo» afios obra da ruparuciou en la expresada basUloa, 
se diera oon la urnu on que «ctabnn au^errailoc* !»,( cuerpos de los tres 
referidos Ssotoit. RecoaacíJcM a([ti<^t1tJK y pn>lMib d6*pues plenamente 
<n ijenlidad por el expuüiunlu liiiai-uídu al clóulo, Su Santidad creyó 
opoi'tuiio anuoaiar al mundo católico la nuteotícidad de tan sagndas 
y T«ncr:inil.i« reliquias. 

tCuu ladolin oxpi'líó sus letras Apostólicas del ~ do Dicíombro ul- 
timo, por las quo declara de la ntaners más solemne que los tres 
mencionados cuerpos , descubiertos en la catedral da Milán , «on en 
efecto los cuerpos de San .Ambrosio, San Gervasio y S«n rrotasio . y 
concede al propio tiempo, y eon tan plausible motÍTo, á todo» los fldes 
wa indulgencia plenarla sngnn el Itmor y forma de dicbas Letras 
Apostólicas (1)^ 

>Segun se desprende <lcl tonor de lan proinserUs Lútms Apostóli- 
cas, la induliioncia que Su Santidad ooaoede por lasmiiiinae, ade: 
de ser pleaaria, m también aplicable por vía de suft^trio i las bendl- -: 
tas alma» «Ivl Purgatorio. Las obras prescritas para sanar esta ^na—^ 
sun: La recfpeion de toa tantos «acrtunentos de la Paiteacia, 



(l| A<|qi iraiorlbc tki l.«lr¡M A|ioslAlbtas<]u« lnE<rl^ iBUgrsB Li Caifr <b 
aamcKi ds JuBk> del corTMiil* aAo, págt. 0(7. 



— aiá — 

Bucarittia, y la vUíla üi u-i tetnplo dedicado á Sau Amb>-/u¡o, n>- 
gutáo en él . mullíante la uitercMion <1« wtto gna f»dre do la it;l«sia 
r da lo« Santos GcrniÑo y Pnotuio , por lu iieco«idad«s prawBti» da 
irisoia y por la cMltneion de U A! cstúitca. Y cono no «s ücil haya «n 
toáat portea ielctia 'lodicada á San Ambrosio , dfMgixanto» para ^tte 
cato, m titodr Uu laettUadts ponlificiaa que not Kan nido eomitni- 
eadm por la Sunciatura apottMica iln Espailn, en Toiedo, ia tanta 
igUtiUi prímaila: en Alatiá, la tanta iglesia ma¡fittrat; e» Uadríd. 
ta noal iglesia de san luidro, y en lot demá* puntos ta iplenia par- 
nqtilal, y doiule htMtrf- más de uwt, ta priitcipat : para ia» retigio- 
at, «nrerniiM y dutvnJd'Kt, \>s da lua respoclívas localidadait y «on 
{referencia á tocJm estas Jip^lasias. Aun «n loa mencioaadoit luguiWi 
aqnvlln dmnic-, «in taUr dedicada i San Ambroeio, linblera aitar del 
Suito. Y cvalquisrjt que sea et lugar en que dicha visita doba nfpaa- 
tÍTuncnl* bacene . seAalamos para eamplirla, osando do las tiicalU- 
d«s qae se «spresan en la? rereiidas Leti^s ApostAlicaa . ol día 9 del 
IHyhíiDio mes da setiembre . en qtie la Iglesia «elebra la dceta de la 
■VatÍMdadda b Santísima Virgen. 

•Hada en Tolodo a 1^ de Agosto de 1873. — Dr, D. Sanios de Arci- 
mM^-ja, Vicario cipitn lar. —liar mandado del M, I. Sr. Vicario capitu- 
^Mx; Or. D.,Anloiiiü Huii y ¡luis, eandnigo aecretario.» 

WR^c(:I.,\K^:s del rmo. vicario orneral de las i-scirEi-AS 

rus KN BSr.V^A, Y DRI. KtSVDI.AUOIt tiK I.AS CAUCAS !>£ 1.0$ SANTIIít, 

scofiE LA CA.toNiZACio.'< i>ia vENKnAiii.x fmnuTTr. 

I^^BB Rmo. Vlcoi-ío genaraJ de las ICtcuolaa Pías de ^«pafia ba dirijrído 
^^^^*da uno de loe Obispos MpaHolee los sí^uicntus d<>ciii»ontos: 

«Kxc«ao. 6 timo. Sr.: Acabo He ronibir do Itomn <in cjomplar im- 
Pi^au (Iq la ciiviilai- ilirtgidn i los seUores obispos de Italia, en 9 de 
*¡^ya úllim<r, por el P. Wenoeelao rnJtlIo. sacej-dole do las KMuetas 
\^** y actual Poslulador do las causas de bealUlcicioii y canonincion 
"• los Santos, y en pai-licidar del vuoorobtu Pooipilio UarU Pirrolti. 
I'^t^neciente á la misma OMeti. Desaa el mencionado Padre, on su 
acreditado ferviente celo por ta gloria do Dio« y do sue Santos. »c M 
^ loeatra catAllea MipaOa la mayor piiblicidad posible t cele <loou- 
'*^*inta qne ha tenido la amabilidad de remitirme, A lln de hacer ver. 
**»> 1 los liombroa más ciólos y descreídos, «[uc si por deegrMÍa no 
^Un escándalos qiiü lamenlar on el dilatado campado Ialgl««a4a 



— 31C — 

■le«ii!TÍi(to, ¡»mAs han UiraMado Umpnco en lit miitma. jun ea estoit 
lieinjioieaURiilowM ilorártigoycleapiMUisia, varónos íivtiitaM, cris- 
tiaiioH brvorraos da todas elases y oondluíonM , qno la coaltacinron j 
tionnrun vonUgoaameote con Mfl herAlca* rirtadns y !tantirla<l do vida. 

»Kiital RODMpto, pu««, Kxoino.<tllm<i.!^r.. y paniiiu estoy fntima- 
m«ii1u persnadlilo deque ha de serTir oslo de un gran alivio y consuelo 
i V. K. 1. 011 medio de los gravldíino* euidados pastonilus qao k ro* 
deán, no im^nosquo deestiiniilo y ediflcacioo cristíRiin A los Actas d« 
«•a su amada dÍ>V>oslá. tengo la alta honra y me tomo la libertad d« 
enrinr it V. E. 1. atgunoe (tiomplaroi dolo expresada cirmlar ílaUana. 
vertida iklmonto al caatellsno, ro«áadolo, loombre de la Bseoela I'la. 
eomo.idl'^r auaquo indigno, de ella, se sirva aceptarla J dl^iooer se 
distribuya entre Us personas piadosas y timoratas de sm Jurisdlccdon 
qne bimí le pareciese, para que, teniendo todos notloéa exaoU de los 
recientes triunfos d« la gra«la. do las rlrtudes, méritos y vMa ang«- 
Ucel do uto humilde hijo d« San lote de Calasaai. taumaturgo mo- 
derno, llamado oún justísima razón porsus mlsmoe paisanos el Apástol 
de im Calabrian, se animen i imitarlo, >- nos ayuden con sus oracio- 
nes A obtener del Padre de las misericordias la «areola de los Saotoa, 
qne le pedimos los cariñosos tiermaooa de eiste siervo de Dios, dosoosos 
do verle cuanto intet en los altarse. 

»Sin mis. besa respetuoso el episcopal anillo de V. K. (., 7 espera 
sus<lrdHi«sy santa bendioton, su aCsatlsimo y turaildlslmo hijo en 
Jejucruto, — Jov! BaUtguer de la Virgen Oe Im Doloreí, Vicario 
general de los ICsouelaa Fias de Kspafla.» 



•R»n»ilictlo IM la ro«r<«>I«in jusll fMlioBi. 
M In hora ictocl pnxMsuii llllu> ft-ncuncal. 
tBwL. II. ItJ 

>R. lima. Rma.: Mi^tns V. B., on su divino mándalo de regir ia 
Iglesia lie Nuc!.4lr» SeOor Jenoristo. trabaja con tanto cola por la sal- 
vación de I» almns y exaltación do la Santa Iglesia, dertanieiite iim 
no le seri ingrato partlcipoirdel abundaste consuelo y do la sania 
ranuí que hace concebir la cansa de la bi>atilloaolon y canoolxaclon i 
gransiarvo deUlo» I*. Fomptlío Haría Pirrottl, perteaeolente li 
prCTinoia religíoaa de las Kmielas Pias de Ñipóles, nacido en Uonl 
etlTo, anobi^Mde de Benevonto, en 1710, y muerto en Campl. dliV— 
ceats d« Luna, el «5» 176T. 



— 317 — 
»Ya itaái Inégo, por un nu^o tin^nlar d« la Provldenoia, vino i to 
CongroiracMn áa SajtndM Ritos l> acta causa de díclio Voiuirable, y 
ana «mtiniMila b^odloiim del délo la ha acompañado basta nuestros 
días, paes que al Jareta de liMoaalon. dado eo Agosto d« 1830 por 
Su Saotidad el l'apa Oregorlo XVI, eigulercn suaealTuneRt». j al 
propio tiempo, varios etroaperteaecienlea al mismo Sumo Ponlldony 
alreinaate l'apa fio IX: JM non culta, etc., Dt fama MiMctUatíi, etc., 
Deacriptis. etc.: D« tMlidlUateprocauum,elc..y ültimamente. ol 13 
do RtMra iltú cui-rii-iilu aAo, coo el Bmmo. Cardonal Conataiitinn P:«tri- 
zi. Vioinodf! $11 SnnlidndyPoiHntedolflcansa, fit^colebradalnCoa- 
grogacton llamada Ántf $»'spartuoría. sobro la duda; Ancontteldt 
ÍvirtHíidus thtol., etc.. tteoton de cardtnal.f «te, 
>Uoyqn« ha liegiado la cauxa a) periodo tuiia imporlanto, oixolroa 
«fnlnoe con reapotuoati aüsBcto, blon (|un conbi anüiodnd du la espo- 
mua erlstiasa. Im aolemnee trimltea y los providentes proecdi- 
mlcntoa de la Santa Sede, admirable en e.<<ta r en ia'ixf ens caims. (^on 
todo, aa podemos oeulUr á V. Vi., uo sólo el íacromcnlo siempre con*- 
tanta de aquella &ma de naatidail, oonenzada, tegan coasta en los 
pioeeMS apoHtAlíoo^, un la inl^nria del aiorro d« Dios, aclamindolo 
■niooii d xeno dt: m madre, sino mis adn la conllanxa (érvoron que 
tnwTC á pneblos y proriadas enteras, principsl mente de Nápolaa, A 
tnvocar en todas san nccéndades el nombre venerando de! i'. !>ompl- 
lia Uaria, pidiendo iiraciss al Dios de las misericordias por la inleroe- 
■■m de »u llel siervo. Do eate modo >m la historia cierta de loa men- 
oíniadoa preoesos, y la constante tradición de los fieles, han oft«chlo 
' ta memoria de lo« crlatlanos la vida de nuestro Pompilio María come 
li nd* admirable y santa. 

>RocilKiio en su primera juventud enlre los hL]a' de Catasaai, liten 
P^X^nto heredó el mtilliple aiplrita qoe oaraclerixa lu saiitlUad de e«te 
'''nado bombre, eleual, antes de ser maestro de la Juventud cristiana, 
l^^l)iaUc^doás¿riiran modelo de vidjiapoütAtioa. 

Alosé de Calasant. dexpues de la lunilnou prueba de uu sacerdo- 

Inbcríoaliimo y santísimo, llamado por Dio9 á s» nuevo aposto- 

^*1«. habia ruanido en el fondo de aquella iiiebble nilsioo toda la pm- 

t» do su ardor divino. Allí, en el espíritu de lai ieyes dcstínadna 

ilariiar la vida de sus hijos y eonapañeroa, innindí6 tal soplo de 

, cpie con fl ola su llel ob«orvancia debían llejfar al m:is alto 

^'^Vo de perfoccioD evaofcdüca. Y cb «fedo. cnando el vuoerable fun* 

^^derprMeatila|gupr«mojaÍcío d«la Santa Sedo sus regla*, Grego. 

'*i<3XV, á la aamo I>ontiflce. lodijo;*Dadme,P. Josd, uDodalojvucs- 

^^nj*, del cual se pruebe plenatneute la exacta obsonrancift do eoanto 




— 318 — 
»an este libro m ordena, que N63, sin mii, le (unoaizaremoi.» T á Im 
palabras del Padre «omun de los fleles aigniú el testimonio d«L tiéla, 
cuando, moríbundo el ftandadoír, se le apareció en tísíoh la S"»*'Tfa— 
Virgen, rodeada de una ronchedumbre de basta doscientos oiaeiMBta 
religiosos, hijos de tan gran padre, cuantos hasta eutónoes habt*n pft- 
aado á la eternidad, f yi todos salvos. 

»A este plantel de Santos llamó la tos de la vocación divina á imiM 
tro PoGopilio; y tanto se penetró su espirito, qne bien presto amtt- 
flcú multitod infinita de Jóvenes en diversas ciudades y provineiM da 
Italia, especialmente en el Mediodía. Por tedas partes reeond U Ikma 
de an virtud, y muy pronto salió fuera el inmenso ardor de m eapL' 
ritu por la salvación de las almas} tanto, que tuvo necesidad de puir 
de la ensefiansa de la Juventud, al vasto campo de la predioaeion 
evangélica y conversión de los pecadores. A tal panto llegó siitfiíiiwii 
8U antigna vida apostólica, pobre y penitente, y tal foego dft eui- 
dad brotaba de sus labios saeerdotaics, que parecía que faabiaa Tnalto 
en sns días los tiempos da un Francisco de Asís, de un Vioeots Fener 
y de tantos oíros que con igual sobrehumano espíritu de peniteauia j 
abnegación cristianas renovaron la fks del mundo. 

»No tardó el Seflor en coronar las incesantes fttigaa' de M mitm 
apóstol, porque bien pronto se vieron seguirle loa portentos lolnr*- 
neturales, la milagrosa mnltiptioaclon del pan en una pdbtiea q« w 
tía, las curaciones instantáneas, la pnrecfa, el conooimiento de IM 
conisones. la bilooaoion, el éxtasis, el rapto, y, lo que es mis, iBeea^ 
versiones máa prodigiosfes de loe pecadores. Bsta es la hlstoris 1^ 
contestable del gran siervo de Dios: esto es lo que de dt reflaren tm 
procesos apostoticos, y, como antes declamos, la foma de su tnnttiMt 
el esplendor de su virtud, la voz de tantas obras apostólicas, la vMSr 
ración sin Umltes con que se invoca todavía en el seno de la ftaflil 
cristiana so bendito nombre, siguiendo sin interruDcic» el cano A 
más de un siglo, y repitiéndose cada vez mia viva y lominMosi 
las nuevas generaciones, ha llegado en nuestros días, lleno de 
ranza y de fé, i las puertas del supremo santuario de la verdad, b 
Santa Sede, para pedir la aureola de los Santos del Sefior. Tiiiil*» 
con la santa causa del venerable P. Pompilio María se han elevailfSI 
el dicho orden de las Escuelas Pias otras cincnenta y cuatro OMI 
de beatiflcaoion y canonización de venerables eeoolapios, de lai a^ 
les ya dos babia comenzado el mismo fundador San José. Una da As 
es la causa de beatiflcacion y canonización del siervo de Dios OIÍmtís 
Landriani, mjlanéj, hermano de Mons. Pabrício I^ndriani, obispo da 
Vigevano y Nuncio apoitóllco en Francia an el pontificado de Sixts T 



— a)9 — 

jOregonoXK.sobrinAdeSaa Glicorin [jii'lriaal, anolitapo <Ie Mi- 
Ud, y por parte matcron ¡xirianto ü» San Cirins Borrtimw. 

»Por taalo, yo oloro i V. E. mi Itnmlld» tok, A do d» qwt so diRDs 

promover la cjiuaa de dumIto reBurablsPirrotti so el seno Uc mi ilu!i> 

ira dii^MOÍJt. jAcuo no Jazgari V. E. graado la dijcnadon do In Pro- 

Ttdeacia ilolrtcerletaoosaiondooooperar, tn&6<¡n« por aaestra parto 

yoáauoe, i una causa que tan diroebim«nl« s» refleí» é mu nueva 

gloria d« ta l);Iesia cattíltca? Has por santn jr «so^oi qne sea la tal 

^BMiaa:, Deratita. oooliHtantA. dola ao^oo oxleHor do la misma Igt^ 

^sla jr tas Úele«. í>ia la cual podría qnedar oculta eo el olvido aquella * 

^BaeoMltita hn N'ucittra wopencton, pues, es IndtspoQaable entro loi = 

asndñM y esUtUiU» ordenndoa par la lg)eMii para la intiuisicion do la 

"Verdad y santidad raIÍp(K»«, A tío do qno dospnoa con «u juicio dog- 

3BUÍC0 puada elorarln á la renoraeian dd nundo catAIlco jr álanuí-- 

3» gloria d» IMos. DÍrí^énde«eMtaobra>í no fln tan santo, do podía 

^Mrprírada, ni do mérito con rolacion i Dios, ni do ei«rta gloria cris- 

'Sbu, másaiin on «I dia aolomne en el qiM la Providoncia ae digoarl, 

CMiau «speramofl, coronar In santidad de bd flel síorro con la solemna 

(apMeoais do sus sacroo altares, 
[ ^1«B sabe V. K. que la causa do lieüllRcacion y citionfzadon del 
WwTo de Dioü no interesa tolo i tal 6 ooil luirar, tiino á toda la Igl«gbi 
«abüiea. Si nuo^ro Venerable es nndincipulo do Calasanz,o$tambl«a 
tm fauo, un «e<!i'dote do la iRlettia do Dios. La caucado ni b«atiflcaclon 
y oanonizacio» e*, por contiguioote, cau«a coioun de todo el saoeN 
■tocio, de todos loe fleles, miambros ^ liijos do In familia cristiana, la 
*nal, creyendo y viviendo en la onmonion de loa Santoa, no conooa 
Rosnes, ni niños, ni diócesis, ni Innüiios, ni nadónos. V. E-, en ñ», 
*X>nece porfectamente cuanto concurre A soetenor y tlovar A ttfrmlno 
^Itimcana. Vo te recomiendo la de naeairo venerable P. Pomplllo 
yarla Pirrolti. perteneciooteal Oreen que el santo fundador quiso 
^Ulular Clericorum retfularíum patqoermn Uatrla J)ei Scliolaram 
Miañan. 

>ltoiiui, San rantaíoon, á 9 de Mayo de 1874.— De V. F. lima, re- 
^ogendtnima buniiMi:<iinaf devotísimo siwvoeaJesuicriMo,—''. Wen. 
^^iao PrófitO (te teu Btctttíat Pias, Postnlador de las causal de los 



— 320 — 
PASTORAL DEL BARÓN KETTELER, PRÍNCIPE OBISPO DE MA^ 

QDNOA, 80BRE lA GKLKSRAaOM DKL ANtTBRSARIO DK Lá. SíTAUA 

DB SEDAN. 

Dentro de atguaos dias 3e celebrará el aníverBario de la batalla da 
Sedan; y ante las excitaoiones de toda especie que se dirigirán i Loa 
(mraa párrocos, á ña de obtener su coDcurso para la celebración da 
esta jornada, deber imperioso mió es explicar con toda ainoeridad ni 
leal pensamiento. Si e! puebloaleman viese ea el aniversario daSadan 
una fiesta de gratitud nacional por la victoria que nos ha galndo de 
grandes peligros, y quisiera dar i esta flesta la conaagracioa raligioaa 
dirigida ante todo á mayor honra y gloria de Dios, nos apresanrlamoa 
A concurrir con nuestro clero para darte mayor brillantes. Por des- 
gracia no es este el carácter único de la flesta en honor de Sedan, y i» 
es asi como se la quiere celebrar. 

Ante todo, esta fiesta no es debida á la iniciativa de todo al paebto 
alemán, sino á la de un solo partido. No es un arranque de entoaiaono 
de la conciencia pública; antes bien es debida á agitaciones ñcticiaa, 
que, provocadas en provecho de intereses extraños, nada tiene de 
común con el verdadero patriotismo. Demás que á esta Saeta lé Uta 
el apoyo de una causa verdadera; y por tanto, la Religioo, que astt 
al servicio dé la verdad, no pueda, sin degradarse, asociarse i tan 
vanas demostracíopes. j 

El partí Joque promueve la ñeata para celebrar la jomada de Sedaiv 
y que pretende erradamente representar al pueblo alemán, es el mit- 
mo que se halla al trente de la guerra que se hace al Cristianiamoyi 
la Iglesia católica. Siendo este partido el que exige imperí osamenta ■! 
concurso de la Religión para la tiesta de Sedan, claro es que na obadaM 
á un sentimiento religioso, porque no se cuida para nada de la Bail* 
gion. Celebrando á Sedan, se piensa menos en la victoria de Alamaaii 
sobre Francia qiio en sus propios triunfos sobre la Iglesia cattilCL 
Quiere hacer violencia á la Iglesia para arrancarle muestras d« jdlito 
por las heridas que le ha causado. 

Pretendiendo que aparezcamos como teniendo menos patriotiMit 
que él, este partido pretende uncirnos á su carro triunfe!. NosotrMM 
queremos sufrir semejante ignominia. Dígase en buen boraqoeiu 
somos palriotas; más vale soportar esta incuria que deshonrar nuartn 
culto. 

Cuando llegue un dia en que el pueblo alemán y cristiano qoieft 
celebrar espontáneamente una gran flesta nacional, naestraa camimnu 



— 321* — 

3 Bucfilrui^ templos nUrán proatoi para concurrir á oIIí; poro no 
podcnas aaolribair i Heatu tnttcrisibuus. 

Rn tercer liifrar . no podemos á tui Uerapo minao aaiatir á «legrea 

JbrtM s llomr Ugninas Ao sttagn. La Iglo-ila «stá perseüUlda en mo- 

diM p*Uci; el Paija se ve deupt^xta de na pnviaciw. Ctoco (Aiispoi 

3iloiDue« Kiacn en la prürion; nuniemitus aoardotes comporUn ri 

c^vto. A o^in dcMt«rrailoi li^os da suj honras; todos lo« mícDibNinlo 

l'M.UociacM>insc;tt<Miaií,i[iic<Dnioicjibvis(t>rnuii una ^iiiKirtudel 

pwbla calAlíKP, lian üido declarados snigp«cbo«o« do coníjürncíoa 

^Mitra el Katado. Cada día qu^ pasa nos trne naovos dolorog; nuAstros 

<s«ruoties brotan eanjpw... ¡¿írEamositotnar parto en alegres flostu! 

^Bina aSdiiíAr todo ro«tpelo de aoaotroa mimwü el pirestamos i sem»- 

Jante mentira por do ím-urrir i»i aeaueiooes oalnmaloaas. 

Eaooarío laa*r, *k acalm du eometer eo estoa monMutotun crím«n 
*pta d«be«tpÍers«dntMde'|<u-[i»(lninoKnniriuM ii Ij» Itotait comtinoí. 
*^así toda la prensa liberal, y muy principal mentó los diarios ir.ibvon- 
'^onados por el Rilado, no «o han avonton^Rido de hacer responsable A 
''■ Alomania mtAlica itel crimen do un penlido, como perpetrado 
en circo nsUticiss qne le bacen apnrcoer el acto do un ia^onsalo más 
'"«n qne ol do un cnminnl. 

t<¡a4 so dirin «i «i hiciern r»iponsabltt( á todos los piHrtostufttes dsl 
*>ehtado de un indÍTliliio nacido cuu.itrn«nte en la fleota prote.-;- 
**nt«f sin embarKo. esto as lo que ol perlldo liberal, de acuerdo con 
I* En%nM del gobierno, acaba dn hac«r rsqwcto de ñosotroi los G«t6* 
*t<MM. íítuK* «o lia llevado mea l<fo« «I ámatlnto rallgioiio; nnnca o«lo 
'"O'liMDo M ha explotado de noa manera mAs eMandaloaa. Sem^snte 
*^n%cion. dictada por un odio depo, ha provocado b máx viva indig- 
''^loa en lodos \m camones oalAllcos, y el inixino partido que ha 
"^Azado e^ta nciiNaííon ihm convida i lomar pnrte en kis llcstas. 

f^ir toilfl« i^-<la« r»:ton6it, no i)od;;naosabuiraaitudamo!i4 la fiesta del 

^^vamtrio de i^dnn sin ultrajar nuestra unta Religión yEaltard 

** V it nneiti-a honra. N» Lnt)ri rcpir[u« de cnnipanas ni Ollcio 

1'^ IvnEa cxraclcrde tli.'jta: periici>[uodeben)04. sineoilMn^o, 

r por niii>:4r.-i pilna, permito que en este dU, A el dominnn 

iont-% M diga oB todas la< igleaiaj una oradon ó un ofleio para 

lirarla gracia y Ubendicioade Dloseo fuvorde Menunia, y eobre 

'■■^'i pan «aplicarle quo dos di la unidad interior, sin la coa) la unl- 

^ Mterioriio es sino mera apariencia. 



21 



— 322 — 
PASTORAL DEL SEÑOR ARZOBISPO DE CARACAS AL CLERO Y 

FtRLBS DE Sn DIÓC^IS, 30QRS L\ PEH3BCUCI0tf BN rB^SZUBI.A. 

Sabeia bien, amados hijos, que una negra calumnia, lanzada contra 
nuestro honor episcopal, ha servido de pretexto al gobierno de nues- 
tra patria para descargar sobre la Iglesia, su independencia y ans de- 
rechos, miiltipUcados y sucesivos golpes, que la han reducido al estado 
lamentable en que gime hoy , sin una autoridad que la gobierne libre 
é inmedia lamento , desprendida por declaraciones oácialos y setos 
legislativos del tronco divino de la Iglesia romana, con sus templos 
derribados 6 devastados, sus Seminarios y conventos abolidos, los le- 
vitas del santuario y las vírgenes sagradas en dispersión, su libertad. 
ans propiedades y sus fueros confiscados, su clero expulso ó gimiendo 
b^jo la mano opresora que lo encadena ó lo envilece, una ancha bre- 
cha abierta á la i&úral publica por la ley herética é impla del matri- 
monio civil, amenazada la corona de gloria y esplendor del sacerdo- 
cio con la legalidad otorgada á la sacrilega unión conyugal de toa clé- 
rigos; en fin, turbado el reposo mismo de las tumbas que ella ha 
cobijado siempre con amor y respeto, y arrojadas de la sombra pro- 
tectora de los altares las reliquias venerandas de nuestros mayores. 

Para inaugurar esa cruzada de destrucción, que apellidan «grande 
obraje regeneración y de progreso,* dijese, con todo el cinismo que 
caracteriza siempre á la mentira, que hablamos conspirado contra li 
paz de la república; cuando precisamente lo que motivó nuestro infcno 
destierro fué el pedímwto que dirigimos al gobierno de una medida 
conciliadora, que hiciera efectiva y sólida la paz. Aun persistimos en 
creer que si para la época en que solicitamos un indulto político t» 
hubiera d^ado inspirar el general presidente por el sentimiento d» 
la justicia y del bien común , y si siguiendo loa dictados de un shm 
criterio administrativo hubiera devuelto libertades en vez de oonll»- 
carias más, el efecto seguro habria sido la cesación de la guerra já 
afianzamiento de la tranquilidad pública por el contento general; ti 
paso que la tenaz y ciega persistencia en un sistema de venganni J 
de violenta arbitrariedad produjo las luchas encarnizadas que Mil- 
cedieron, que han costado al pais tantas ruinas, lágrimas y niign 
y que no han dejado al fin sino una paz efímera , como todo lo qU h 
asienta sobre la única base de la fuerza. Creemos, por lo menos, q» 
obrando asi obedecíamos á una buena inspiración del patriotismo, J 
nadie tiene razón para incriminar nuestras intenciones. Ni icómoo»- 
gar á un Obispo el derecho de opinar y de espresar su pensamiento 



— 323 — 

«1 nna cansa de grave interés nacional, derecho qae en csbos como 
«ste se convierte en deber de señalar i bus hyos los aliismoa A que 
corren? 

Todos en Venezuela, sin exceptuar á nuestros perseguidores mis- 
mos, están convencidos de la ftitilidad de aquel pretexto de persecu- 
-cion; pues habiéndolo desmentido nosotros formalmente, el gobierno 
DO ha podido oponer una sola prueba que demuestre nuestra preten- 
dida ingerencia en los movimientos políticos del país. Nuestro tinico 
delito es la resistencia que hemos opuesto hasta ahora, y que continua- 
remos oponiendo hasta la muerte, con el auxilio divino, á lasmedidas 
steutatorias del gobierno contra la constitución, leyes y disciplina de 
la santa iglesia, y contra la autoridad de que nos hallamos investidos 
por la gracia de Dios. Que tal es nuestro solo crimen , !o comprueba 
brillantemente el hecho de que van cayendo bajo los golpes de la 
persecución los mismos que ayer merecían tas simpatías, los elogios 
y la confianza del gobierno, perdiendo ios favores de éste desde el 
instante en que han cesado de plegarse dócilmente á los caprichos del 
poder. íY quién no está convencido, por otra parte, hasta la eviden- 
cia, que es la destrucción entera de la Iglesia católica en Venezuela lo 
que el gobierno de la república ha traído y lleva en mira, ysigue eje- 
cutando, primero con solapado y luego con descubierto ahinco? íDiráse 
que es para castigar la supuesta culpabilidad del .arzobispo que los 
Seminarios de la república hansidocerradosyprohibidos, y sus bienes 
confiscados? íQue es con tal ñn que los conventos son abolidos, sus 
rentas secuestradas y multitud de vírgenes cristianas arrojadas á la 
calle sin pan y sin abrigo, bajo la injustificable prohibición de i^nnir- 
se'más de cuatro en una misma morada? íQue es con ese ol^eto que 
•e lia establecido el matrimonio civil obligatorio, en términos que 
ataca los dogmas, la Jurisdicción y las leyes de la Iglesia? ¿Será tam- 
bién por esto que el itustrisimo señor obispo do Mérida, octogenario 
j enrermo, fué lanzado del pais, de tal modo que rindiá la vida en el 
camino del destierro? jY será igualmente por tal causa que han sido 
derribados ó aplicados á usos profanos seis templos de la capital, y 
<(ue los restos de tantos fieles piadosamente depositados en las iglesias 
de San Jacinto, San Francisco , la Santísima Trinidad y los tres con- 
ventos de religiosas han sido arrojados lejos del santo asilo? No, ama- 
dos hijos: todos esos actos, y mil otros que conocéis y que calíamos 
aqui para no repetimos, asi como la reciente expulsión del Vicaria 
apostólico, el desconoi-i miento de la autoridad del Soberano Pontífice, 
los errores é impiedades en que abundan hace aflos la prensa oficiosa 
7 los documentos oficiales del jefe de la república, especialmente el 




Sih«> 



en 



.dnd 



da 






«» 



'«pi;i;í«-^ii;:;r.o 



^•^^r^^^^^ri^ 



flcVvW" 



fC 



30*0 



,ctV*W 



aijii»' 



*do 






B^^¿^rss¿^^^^^^ 



^cti»'''^ .-«lile"-? _ftíi» <*8 ^__.«iir>: 




-^^^!!:;>-^s 



c---!:r;>^S>«'^'' 






rfiAV»_ 



.Aft* 



^'"'^^ 






,.^^^¿>vro«^-5p,V^^^' 




O- 



..^e-ss;s--s; 









eotuO^of^S^Tl. 



W 



-'♦•>»'rr,«*í-íi: 



aeflWrt» 



.i^^-*'l^Tw«"*^T 



PoAro 



:írJí£?-^r3£ : 






.^^«'^"/^^S^ ^ 



4« 



;..^&S¿-^í«: 






Vuí*- 



i^^^iunw» 



'■'^^''^O^^''" 



,46 






^.^^s^^^.r^í';^-:^;^:^^ 



««*=' ">r «^i^:;':;¿«'x<=«^^^ ^e 



S«tt'^^!':ic**^'"í'^. 



. de«>' 









comí»*'' „ . 



*^^!'r°«»"»^°í 






onp'^; 



^-^^I^Ct**"^' 



«er 



1^ 



un» 






'¿>--s;^ 



>de 






j^t¿^ 




kw^ 



4\üm" 




— 325 — 
Tasante de naestra Silla matFopoIitaQa, y contra la elección de nuera 
titalar, pues ni una ni otra cosa entra en tas atribuciones de aqnot 
coerpo poKtico. Era deber nuestro ineludible sostener el derecho que 
nos da la institución pontificia para ocupar la Silla arzobispal de Ca- 
racas, de que no puede despojarnos ninguna autoridad clril, y afir- 
mar el derecho exclusivo de la Santa Silla Apostólica para establecer 
r deponer los Obispos. Ese documento impreso fuá enviado al presi- 
dente del Congreso , y varios templares dirigidos á Caracas para se^ 
circulados. Hé ahí toda la oorrespondencia nuestra de que el gobierna 
se ha apoderado, valiéndoae para ello dssus medios favoritos, la in- 
triga y la violencia; medios llevados en este caso hasta el inaudito y 
odiosísimo extremo de atropellar y encarcelar á dos ae&oras, una de 
ellas anciana y enferma, y á tres ñiflas huérfanas, de fkm 11 las muy 
respetables, sumidas boy en el horror de los calabozos y en la compa- 
&la délos tiresidlarios , solamente porque á ellas iban dirigidos algu- 
nos templares de nuestra referida protesta, y sin duda para penar 
las relaciones de parentesco que las unen á nuestro secretario. Al 
mismo tratamiento, y por causas semejantes, están sometidos también 
digaos ptdres de familia de intachable conducta. jA tanto puede avan- 
zarse el feí'oz sistema de venganza , opresión y engaño que Impera en 
nuestra desgraciada patria, y que se practica contra la Iglesia coa 
particular y sostenido empelSO! 

E-'« protesta, puramente eclesiástica, que renovamos boy ante vos- 
otros como enseíianza doctrinal, se limita á advertiros, amados hjjos, 
que somos y continuaremos siendo el único arzobispo de Caracas, en 
tanto que el Supremo Pastor no nos desligue del vinculo sagrado que 
nos une hasta la muerte á esa iglesia metropolitana; que el Congreso 
nb ha podido, bajo ningún pretexto, declarar vacinte nuestra Sitia, y 
mucho mdnos elegirnos un sucesor; que esos actos son, por tanto, ra- 
dicalmente nulos y absolutamente ineficaces, como absurdos y deplo- 
rables abusos de la fuerz:i ; que todo4luél que se atreviere á entrar 
en el <^ercicio fie nuestra jurisdicción, sin delegación nuestra ó de la 
Santa Sedo, debe ser tenido como un cismitico, y de ninguna manera 
obedecido, incurriendo también en las penas formidables que expresa 
el Derecho. Además, la supuesta presentaciou ante la Silla Apostólica 
de un nuevo candidato para el arzobispado de Caracas no pasa de ser 
una fhrsa vulgar, que no logrará engañar vuestro buen sentido. |Sar- 
oasmo horrible seria el ocurrir á nuestro Santo Padre el Papa á fin 
de que entregara ia iglesia venezolana en manos de los que ya la han 
arruinado, de los que han insultado y desconocido á un Delegado ai>09- 
4Ú1ÍC0, de los que niegan la jurisdicción universal del Samo PoaUBca, 



—325— 

de loa qiie minoefi d onlto ciUlieo d un mero r«ouenlo de JosncrlstOr 
1 '[uiuu súlo reconocía como im liombro motldu! 

Ratainot ahiigadM aa coactenrin i oboilccor i liv* poitcrc* iniUHm^; 
fKTO uto súlo en lo qiio do ma [naDínúslainontc iignnia ni «Isa de 1'>9 
Itraito) d«Kis t^ullado*. Cuantía oxtradlmítan au asTuri; cuando tn- 
radon la JDri«.IÍiccÍoa ospírítual ; cuando dacratao eosns oontrariu i 
las layes d« Dios 6 d» la Igteíln, eo esos c9M3 no podemos obedecéis 
l«,y leDOmoa el dttber LMtricto de resiBlirlus paolfleamenU . dlffido- 
di>Ias, contó los Ap^stolti^ j 1<h niírllrea al Saal»drÍD .v d los limnos 
do eiitónoe^: «No podumos hacer lo que ordenáis, poniuotenemoe 
quu ol>edeoer á Dios áolo;! quo i loa lintnlircs,* Tal es la rogla d« U 
obediencta cristiana, d que debe ceñirse tambico vuestra oondocla, 
oumo cristianos que sois, para dar al Qé«ar lo que es del Cé^^r, tiin 
xtagw á Dios to que es do Dios. Ni se di^ que de este nwdo íaltanias 
al respeto debido i las Ifye* cieiltt; ]him precisamente lo que Kós 
liemos nofcailo j \n qne rosolro* niÍ«ino« dubois oe^aroa á obedecer, 
son Us IfyM trletiásticaí di«t-ida* por el KObief-no cítII. 

Sí harta btiy. amados liijiM, la n^ cnt4tic-i. iiiiorcttxmenteprofesaEs, 
pireee dormida, y la piilihca coiifo^iiim y la prií-líca pindoea de ella 
nn reapomlen á los ataques coa que sus enemli^s pi-etetiil<.'n .iho^jarla, 
eiqienmos que Dios Nuestro SeflordespiM'Urd esa ítftjn voesiriieora- 
toiiM, por los propios golpes que le descargan; que no lardaruls en 
aegnir los brillaalei templos que ta dan los ealdlicos de Austria , de 
Alemania, de Suim y do otmt oncionos . ca esta mif-ita i<poca de por- 
secflcion oontra la *anla IkU)»ííi, y i[iin. mordnndo la sentencia de San 
.\j^tiD. huiréis dd gran nn.ttia» /jo« mci-cciii lo* rebeldes i In Juíti- 
fi'i humnon, y a^piraruLi <¡ia vuestra coaducta, pncienlu:) en el s«rri> — ^^J 
miooto, poi-o llrtnu< en ul bion, al gran premio reservado pra losqvaí 
resisten d La ínjurticin , antuponiendo la vordud diTüi» al temor, i la 
awlnecion, á lai comodidades, d la vida misma: QuItumqu'P err/o i 
gifuu Imptratorum, qu/^ cOf^tra ofiluntatem Dii fi^ntnlitr. oil^mpt'^s^ a» 
rai-'S noíi nuil. aeqitirU graiwie pyfeinium: quk^utnqii^ autnn legi~^^ ~¡. 
but ImpTraloruM, qit<e pro tUl vot-mtaie feruniur , oblempérat—'^^jt 
not ouU.ifqiiirU grand'' liipplkium (I). Os exltorbnios asimismo ^i 
rehuseia lodn particípacioa en ol hurto sacrilego de las proplc^^^HC- 
ade* y realas portonocKotei d las Iglesias, Seminarios y convent" -^^»'. 
cuya adqtúsidon 6 posesión manc^3^1a vuestras conciencias, ^In dar» — u 
|FiliuIo legitimo, pues todas mu eaajouflcloiKS mn AfaudulcDlas y nulo^K. 




VI Bp. >d BddlCie , da Cúmw. tUiMl. 




I 



-fta7- 

G^tmiDOS os eoBRuoIo, sduhIoí hijos, por los insl«8qti« pesan sobre 
ii!i«gtn Iglesis, par l> cícUvitud en qao gícHto Taoatrss coiicÍ«ii«Íu, 
por Um peligras que corro vaoslra Til; poro nos «onforta la i Jea de qao 
Is Tirtad se ftrbticiaoi «b U prueba , de que sabréis, con la ayoda de 
Dios, roctaur li doclrÍDa venenoiMí que se extiende en la repdbllca. 
apartaros da ioi lobos qiie paedao preseatarM bajo el va^tMlo do pas- 
tHKa. T oíaatenéroD Dnaea en la «asenaoxa y en ta^ pr,ict;c-i.i ■(•.' tiae*- 
tn sauU Rolígion, en la humilde »i;n¡4ion i roostro Pa.ilor l<-Kllimo 
y al Sumo Poatiai^d. J^re de la [glefj;i oatAlica, y ocniro d<» .'<u unldsit. 
Gnd sin iatürmUioa: qtie vuestros gijmidoi y ru&tlra/t «dplicA.'*, pnr- 
'Uaado de canaoiiei eostrilos y humillado* b]^o la tu»lii:i<ira mano do 
Dios, lofcnsii al tia ileiarnur su odien), baoer vor á lof ¡(ohotattnlá* de 
Toneniela l> nula Moda qno tigaen, y dctonaínarlos 4 rc^titair i la 
Iglesia su natural liberlad, sus 1«gittmo« derechos, $u acción sin (ra- 
lis, encuBÍflada, no silo á prtKonr la Tolicidad «torna da los Iiotn- 
Imus. sino tambion i ostablecor y dilatar la puz y la prosperidad tem* 
yoral de ISB naciones, 

Dadaj, selUdna y refrondadas eo Puarto-Espafla , á voínticuatro de 
Jnaio de mil odiooientoa setenta y caalro. — Silvestre. aríeAitpo <f< 
Ctfocaf.—iU S.)— for rnaadado del limo. Sr. Aríobispo,— t<ídi»iao 
Auiit^ojvce , aecrelario. 



UÁS DATOS SOBRií LA l'EIRSRCUCION KS VeNBZUBLA. 



Según carta que acabamos de recibir de un r¿3p;ítable saoordole 
•tpaAol, residente en (araras Iiasta que faé desterrado por ta sdh^^ 
sioo i la causa de la Iglesia, y que ae tiatb actualm<,'atc «n Pnerto- 
nico. las dlApüisioiones adoptadas eu aquella repúblisi oontra U liber- 
tad i\e loTt ea(61iGos se e.itin ejenitando do U maiior» ml$ violenta. 

Las religiosas fueron expulsadas de sus oonvotiEorf, cuyas puortas 
Ataron rotat á lisuban», problbiéndolas bajo penas severas qo^ vivi^ 
san ea compallla más de tres, y que salie*en del lerritorio de la re- 
p(U>lica. Como ora oonsigti lente, el gobioruo so incautd de los dotes 
da dictitt religiosas, de cuaatkuos bienes, y de las alb^as de sus 
Iglesias. 

Ka una palabi'a: «I preüdeale Onsman Etlanoa gobierna i b pra- 
alana, y aun se dtuc quu lia redbldo i una comisión del canciller 13t»- 
Biark. 

Lo más sensible es que la igla-^i* de Venstuela Hora la ápostasla 



— 32« — 
de algunos eacerdotQS, tres de los cutlea han contrsido un matrimonio 
sacrilego, y entre eiloa nn canónigo de la catedral do Guyana. 

La persecución arrecia, pues, no súlo en Europa, sino «i Amérisi; 
pero en medio de la pena que estos atentados nos cansan, debeanioar- 
nos una consoladora esperanza. El triunfo de la Iglesia ha estadoflím- 
pre más prúximo cuanto más encarnizada y general tas sido bfer- 
secucion. 



LA EOL'CA,CION.— NECESIDAD DE ELLA.— DB LA EDUCACIÓN 

LklCA. 

Pastoral de Mons. Gteíberl, arzabi^n de PiírU. 

Al aproximarse cada año la Santa Cuaresma, el encargado porDlm 
dedirigtrTaestras almas, recuerda su deber de ensenaros lespeli- 
gros que os rodean, 7 de los cuales debéis defenderos. Por dos vsns 
ya, tratando del precepto de la penitencia dristiana, nos hemos empa- 
nado en preveniros contra la sensualidad, qne tiende i domina^ lis 
costumbres, y borrar, si posible fuera, del Evangelio la ley divina d^ 
la mortifícacion. 

Pero si necesario es reparar por medio de la penitencia los dafio^V 
dol pecado, no lo es mirtos prevenirlos y evitarlos en las almas adcW 
puras é inocentes. Para ello es conveniente armar de antemano la in. — 
teligencia, la voluntad, los sentido?!, a! Iiombre todo, para los santCK^S 
combates de la virtud; y este trabajo do perseverancia debe empren- 
derse antes que el error prevalezca en el espíritu de la juventud, ^^ 
antes que el vicio arraigue en su corazón, desarrollando los malos ins- 
tintos de la n;\turaleza. Tal es el ñn de la educación; su bienhecbor^v 
influencia preservará a! niño de los peligros que le esperan, y le dar.^ 
sobre elloí el triunfo. 

Queremos hoy recordar á los padres cristianos este altísimo deb^ t 
de la educación, no tan sólp en razón de su importancia en todo tiei^^- 
po y lugar, sino también y muy especialmente con motivo de los ii« — 
creíbles errores que nuestra época La visto nacer y propagarse J 
nuestro alrededor en tan grave asunto. 

I, 

Testimonio es irrecusable la necesidad que el hombre tiene cía 
educación, de su nativa debilidad; pero lo es á la vez de la superiori- 



^ 



P ^339 — 

'Aid nnWAmtftoni^ ¡lao Km le tu cenomltdo ¡mlire b» ilemAn olirt» 
d« U crMoion. Eii olla «o encuentra la dlfbroncin iu.^« glurínM quo lo 
dísiMgnft d« loa f^reí privwloü do ni/tn. Dominado por la lev dol lo»- 
liato y d« Ms ipotUos. cirMiní^plIo á la rlda de Isa seoíuiL-lanM. el 
nimal potse en si mismo !m elemento» de so donarpoUo natural; in- 
«ipn de experiencia n! d» progreM, no le e^ dado (Vant[uear el circulo 
btal en que e«U encerrado. FJ hombre, por el ooiilrario. llamado á 
elevarle ain eour, iextuaderjr enriinuder Ru dominio j^ i !e^rl« nal 
atdedido i l(M qaií na pAn de 6\ vienen . halla en la perfectibilidad 
WUpnvoctAQ gloriiKta A «ii orif^inal indlgenRia. 

tj ¡Knoraiitiia j la impotencia «on oí punt» do paitída de m pro- 
TroñT» mareiu, ijiic no debe dctoncrM ha«ta «I tf^rmino de su dea- 
maso en D1(K. Ka esta aacenttinn ijun le conduce A Ir conquieLí de 808 
hdostrnos, loma Tiiei-a de /I U« condif^ionca do «u desarrollo flsic», ia- 
teteclnal y moral, y otta obra nunca acabada, Bletupro renovada, «i 
el resaltad» de la ancion intetitccnle qne llamamos la edueacien. 
La educación forma al hombre: estas dos palabra» basLin pnra de- 
rtnlria. Bo vano se querría restringirla; ella reclama toda la obra. In- 
^^^vslar limiUr la Influencia de la educaaion á una ú otra de las rjcu!- 
^KadtedelalmJi, aerla tan quimérica tentativa como la de difíilir 'A 
^^n Ofibre ralaroo. Sin duda tione i<«te en nu espíritu viri-afi fbcull-iilus, y 
C>«xcde entregarte m;H furtieular mente al desarrollo do aljiunn de 
ol Ijtj; pero ea oeeenrio qoo ««ta preferencia no soim^ta á la imporlan- 
<=>arelalivs dcsox facultades >■ al (lu ultimo del hombre, que no debe 
«»uo<a«r olvidado. 

i\ quién no vé de^de lutígo qne e! primer ranjo perteneoa á la 

'^Hara moral í En la jerarquía de podcrva que coiuiioin-ola naturaleza 

•humana, f<juií<n dudarla de colocar la moniliilad en b cimaí l^i iote- 

''Cnda concibe los diísl^los. dlsciile ms n^xoai:*: la v<i!iinl»d loi 

lí^orma en resolncioneí, y los (IrKantw Iw lyccuLiu. Pero exi*1e un» 

W Mperior i la cusí todo debo estar nometirlo ; «ta ley uh «I deber. 

'W osa ley soberana ú la coal lixlo debe obedecer: c^ta ley e» el amoi- 

*1 M(n: y aquí, en este centro de la vida moral, ««donde toda Ucneis 

*1* lio nuestra alma delie encontrar m impulso y *» rcfila; por lo cual 

*^bi dicho qne e! hombre no e««n verdad grandoy bueno mil«quo 

fr*Mii naliilade» de íu coraíisn. 

Por !u lanío, la educación, rfoe es 1» (brmacion del hombre, será. 

f""* qao todo, la tbrmacion del corazón. A e*le lado tiebti i^ifíiílrse 

' Wieitnd d« todo aquel qne qntora awiurar lo l»rvenir' de la jO- 

. r de la so"icd.'»d. ETlenJor la in*lni'r'TÍon '«in preo[-tij»r.«) del 

ami^Bto aorei . etiulvalü i. desconocer U loy liatunJ d<l 



-330 — 
(ie«arrotlo del hombre; las geasfíteiOMt veBÍdana recogcrian i 
KO fHito dii ei ror tan ii>.-li|tn>«o. 

Pero In edoeiL-iotí tiwral i» á *u vez inseparable do la edaocíoa 
ivlJiíio». t>or([u« taRdigion iMlfl gtte da á U moral ni objeto, ra 
iiomia y *a fía. El ottjvlo do la Io> moial c8 el amor y la praoUca dal 
bÍeii;i)eroiMtabi«ii, quQ a» n^c^atia amar ; prneticar, seria ana 
)iani ab'Ii'iiudun. sia pi><Íor altiuno, ti la Keligion iiii lo imwftira en au 
v4:r<hilf:rn pi-i-o^nilICHcton, diciiíiiduooi: «Amarga á Dios mbro todaj 
U« tuynx y al pr/gimo como á U niUoiD.» I^a regU'd» la mornl quiera 
qii« el bli^n superior iría preterido al iuf«rior, y esto iun d cMla d4 
facnlt<:io y i«ii(fticn(li> al alradivo dgl pl»cer; pero U ley, tan aa«le- 
ni. rcnntiria [tooo á las |aunii«i( quo la rechazan y i los errores qtM 
la dísaiMiouea, ni la luiif lua no pr»:tamini «oo divina autoridad toi 
deberes y dereolio^ de la criatuni. 

El t<.'miÍnodc; la morid «s el premio 4 el caitigí; y la csporiUDcU 
eíi4cA:i d'! sobra quv toda lllosóna vs iinpüti-'iito par.! establocer osti 
lerrlhluKiiieion, y quo salóla Rcli|t>(»n sabü haeer penetrar eeolco^ 
nma dul liouibro lii criMneia nccesiria de las proiuesaa y los ca«li{« 
d>} ta vidu futura. 

VtiiiuJH, p:)r in tnnto, luo ni hombre tiüne atMoluIa aacesldad di 
educici^n; que esU Hti.irca al hombre lodo entero, !tu jntelii;enda ¡ 
■UGoraao»; y, cu Ud, que la cultura moral no vacoenlra su 
oompleta y elicu itiou en la educación rolijiio». Asi lo jtrocla 
eiperieiieia, U lógica y el buce wotido. 



U. 



Uticbo di»ta del anterior looguajo «t do los nuevo* nuft^roSi ^ 
tratan de Imponer su doetrína A uueflra sociedad. A la educación s^ 
lígioo oponen y quie«yin que prevalcicfl lo que llaman tet educae^ 
Itica. Si mirantoM quidaes son loi que ban idenJo esta uuova f>)rmt2l| 
razunet i(u wibnt tundrvmtM para juntiUcnr la doscoodauía que n' 
in^jiira, porque la vemos palrwcinada y eostenida por los eDedUg 
la RelitriuD. 

Examinemos el sentido v«rdadero de este nuevo modo de oni 
7a¡ ditiputnoK el eqolToco; descubramos el detlfn>o verdadero <\a» " 
oculta b3Ji> tiímiinos oa apariencia inoroosiviM. i 

^QuierdD acaso decir que los seglares dub^o sor admitidos i toDir¡ 
parte en el noble trabajo d« educar á lajureolud? ^Y quién se loait- 
ira? iQuIén »e opone á elloT tQo^n ba soAado eu Impodiraelaí Mtf 
propio de aquellos á quieaes nos dirigimos manifestar el temer 4* 



— sal- 
aras recbaiados Di btbUr oon» d* una coiiqaifU qae turleran qo» 
Ibattr. Si :llffai«n tieca que reoonqaUUr «1 doroch» da oonsagraroe á 
la en.<chutJta. «a la Iglesia , lar^^i tiempo b»ce excluida de ella por el 
iaona\>o[ia odcíal. 
EaIu Mntado, iípsAo que la Iglesia no piensa en dow|:iite alftuno, y 
na ptecta eii coiiountrar ea sus manos el «jercício cxcliisivo do nn de- 
recho que ti)j Tibiamente se le lia negado. Knsentin, en buen hor», lo* 
Malares dlaJusiíiiliKl: pero ni mUniDilenipo fórmenla en la Tírtud 
y Ita^n que su etliicacioií descanse en los principios do la Ro1Í2Íon y 
■U la moral; ¿iloe.t cunnlo 1^ pedí moa, y esto es cuaoto ks piden lae 
bnlliatonsttaans. Cua!<¡iiiei-a ijno sea el traje que revlatan los roaes- 
Ins. los mLtiDCM «on siik dtíbcn» para con los iiíAos que eduquen; y 
iteben d Dios, á la souicdod y la ramilia «ttroclia cuentii del oumpll- 
nienla de cHü» deberos. 

La ex;>i\iNÍon tiiucocinn láii;a no livne, por lo ümto , sentido ai 

fKir t)U se entiende la facultad de entíoAar a la Juvuntud , reclamada 

por loj seglares, piieslo que eilx facultad exintu de bcelio y ostd ex- 

pr«mJa en la tcgisiacion. Foro lo que con ella » quiere, lo i[ue M 

Pec*aij,'ue, e« la «xcliif ion del maestro revestido oon nn cnrictcr «agra- 

•ÍO Aran un liibilo monástico. 

Nooeurio h» sido que la coalbslon en laa (deas y la perturbacioD 
<^n\ bayan llo^^ado a su itltfniollmlte para que semejante reto, arro- 
llo 1 la razón y i laJusticJa, no haya pi-odueido un giíto de unlrersa) 
P^firobaeioo. Da antiguo ae llamaba n1 iiiai;i»terio .«accrdocio, y adQ 
^^^^^«la bella flraae se emplea en los iliacursou, como que caracteriza 
^^^«i toda propiedad taa (bnciones del maestro; pero de hoy es a6lo 
' '^ceetrarbombresquepídanque este sacerdocio se ^jerra por todos 
**t5oos pop los minUtroe de Dios. 

Pueden citarse, en la anligüedad, pueblos qiií) lucían do la eniv- 

i*^*aia el prírilegrio exelusivo de la dase xaccrdoloi ; pero nintcuno ío 

*)o»inrá que baya qnertdo rolvar este pririlegio en contra de los 

^^pra^eotantes de la Religión, lil g^oero humano hasta ahora so habla 

^tendido i enXa cxpre-^íon del Bsplrilu Santo: «Los Ubíos del sacer- 

'«ita serin los gu3rdi:tiie.-< do la cioncia, y dosn bocaserecibint el 

^ooclrntealo de la ley . purquo él es el enviado del ScAor.» (Malaob.) 

Nuestros mo Jei-aua duulores non da contrarío parecer , porque sna 

bteligeoctfls se han liliei-tndo do la« l«yaa de la justicia y de las del 

eorazon. &ltandu al deber de la «ratitad, puesto que, herederos de los 

Uaoroí intelecluales «Irados por la Iglesia soU el día dal naiift^io, 

a» temen levantar» contra su Madre para ponerla en eoti^diobo. 

Pretensión tan Increíble con acuidad so explica : se quiere que la 



— 332 — 
Iglesia no ensefte porque se quiere qae la Religión lió i6t eftssftada; 
tal es el verdadero sentido de la palalira laica , Ipllcada á la «dnei- 
cion, y de hecho nadie lo disimula; se pide la eíctteta iáica, fnlhiDe 
Ee quiere la escuela sin Dios; la Beligiou no tendría cabida en la eue- 
fianza, y se la relegaría al interior de la familia, esperando qae !« firaii- 
lia cristiana desaparecieraásuvezcomo un antiguo recuerdo dsótro* 
tiempos. 

Se ba oido á los pretendidos amantes del progreso formalar estii 
monstruosas ideas. Se han repetido en gran número de reunionei 
donde se discuten los intereses públicos. Si tales propósitos IlegSnni 
á prevalecer, serla necesario desesperar de! porvenir de nuestra nj- 
cion, y renunciar á verla levantarse de las humillaciones y de^raciai 
en que ha caido. 

Medítese lo que seria un pueblo en el cual la juventud se edaciM 
fuera de toda creencia religiosa y de toda enseñanza moral. B maes- 
tro no habl.iria jamás al niño ni de Dios, ni da Su Providencia, ni de 
los grandes principios de la ley eterna que han regido hasta ilicn 
los deberes de la familia y las relaciones de los hombres entré Bl; i^ 
jaria ignorar á sus discípulos el dogma de la inmortalidad del aimt. 
de la existencia de otra vida donde la virtud ha de hallar el premio. 
y el vicio e! castigo. Las sublimes doctrinas del Evangelio que Jas- 
cristo trajo de! cielo, que han establecido el respeto sobre la UuR. 
y devuelto al hombre la dignidad, todas esas admirables enselliuu 
quedarían en el silencio. 

I.a inteligencia del nifio no podría salir del estrecho ctroilo da In 
conocimientos profesionales, y los vastos horizontes de la clencii di- 
vina, en que el alma se eleva, se purifica y se engrandece, le estiriu 
rigurosamente cei*rado3. ¡Con semejante práctica se querían prepanr 
hijos respetuosos y sumisos, esposos Deles, ciudadanos patriotas f co- 
razones compasivos á la desgracia y á la miseria! ;Ah! Preciso es d» 
engníiarse; semejante manera de comprender la educación de la Jo* 
ventud no conduciría más que á la depravación de la juventud fdal 
género humano; las inteligencias, reducidas & tas concepciones <U 
orden matcri:il y sensible, languidecerían en una irremediable debili- 
dad, porqite, según la ley de la naturaleza, las diferentes Cieullidw 
del alma deben ser cultivadas simultáneamente, prestándose mütmT 
necesaria ayuda. 

Kl resultado final de tan inconcebible aberración no podií kt 
otro que el rebaiamiento de las inteügancias y del carácter; se intaa- 
taria establecer una mora! independiente, y s61o se obteadris un» a»- 
raí impotente; se trataría de educar un pueblo sin fé. y se obteidríi 



— Xía — 

iin puebla sin loy. El vicio no m conlüniarii con ¡a liceDCia, y aspií-a- 
rta á la coosa^ rsciun dul ilenMilio; nuevan teoría» lialiiaii Oe InrenUr- 
te para su oso. Na habría un tAlo axioma do moni iiuo n» fticüti ne>fn- 
<io, un principio social que no sq qucbrantaM. Toito 1» ijiio ttasbi aqiil 
>« ha roiraila coma crirtieo, te oubriria con el nombi-e y aparienda do 
nkava. y la sociedad, después d? Iiaber racliazailo á Dim de sn seno 
y <]« ia citmOanza. «o verla cntrc^da i oxce*o< ¡r íi'^rroros cuf o aúlo 
peosamieata etipanlB . 

Ya lo vetí: el problema ea tan Kencíllo como grave «q mx cor<«- 
cMWiciai': el tioinbre tt«n« Rdcc^iilait rlu oditi»cioii, y «i la c>Jtic;tcÍon 
no«U iiuipir»da par laltüli^lion. duprinic la nnttii^lcu bumana. va 
ytn do iit«varla. y ÜM» al ñn esencial [¡uu dcha proponor«c. Anto tal 
ion, lie tal moilo propuesta, el delier de to* jindret de íhinJlUM 
liM, y á tiúi, como i su Pastor , nos incumbo rooordársclo «n 
Qobrc de Dioi y de la conciencia. 

Padrrscri'ltanoa: es deber vuestro eilucar á vuwlrw bijo^; ««le 
'tVr, (i'inrito líii niicslms leyes, lo esl;i Limbi^n en niistros coruM»- 
dcbeii, por tanto, iplicanx'i it cumplirlo, procurando á ]o<iS(!rv>s 
*IDo amáis y cuyo cuidado on otti «ooooicadado, el beneffclo do ooa 
«dtictdoo crisipna. 

Si existen rsúuelat dr prstítgneia es donde el nombre do Dios y de 
slo *e blasfeme, ó un donde Im beocílcioa y derechos de m Iglesia 
*^ ■loMonoxcao, ninguna niH>n, ninfn'ti Íiitor<^; bumant> sabría e 'causar 
"^ ':ríni«( de los padres y mndro< cristiana? que arrojasen en alroús- 
'ofd Un mortal laj alma.s de qac tienen que respondor. Si «n otra 
P*rto la irreligión, no osando dmctibrirsc, hiciese lugar i la iadíferen- 
*»* mlision: si el maestro, por no berir jtistaa suscoptibilidades. pona 
''Xlo n cropüAo en guardar la m.^s porfocta neutralidad en materia de 
^Ii([ioo, no ü* liéis en una se?uridail engaíioss, contando con Tueslra 
TTnpia <r)lKttiid pai-3 llenar las l8gun.^s de esta forma de eaaeflanxa. 
'-4 ibteligeoeia y cl corazón del nífio se encontrariao eotdoces ealre 
*'oa intliieDciat encontradas: no compreudería que la Retigrlon, auMate 
^ lae-'Ciicla, oettpara «d primor pueblo ea cl ho^far dom<*i)tÍRO, ñique 
*^^l>a obügi'lo i amar, adorar y servir ú un D¡os.aiyo nombre jamis 
Té pronunciar á su maoflro. 

I'adres crisliaaod. buscad pora vncAlros híjoR maertros cristianos: 
l'ttSoíd hombres que miren l»n honrr-so minlxlcrio , como es e! de h 
locación, 00 961o como un empico vulgar qae procura d quien lo 
*üi« aa decorosa sustento, y A vecM cierta impoHaaeU. sino como 
*»« paternidad, como una vida auilera, que reclama sacriflino f ab- 
>((acíoo. 



»» 



— 334 — 

Exigldles que posean ellos lo que tienen el deber de comanieír, 
principios Armes, costumbres puras, hábitos de virtud, ana fé eaeti- 
recída, una Religión sólida y aincers. Entonces, y Bola eatónoes, sn4o 
dignos de cooperar con vosotros i U obra santa j fecunda que debe 
preparar para la Iglesia y para la pátríi hijos dignos de estis doi 
madres. 

Hemos expuesto los temores cpie nuestro corazón sísnte ante loi 
peligrosa que la juventud se hallaexpueata en nuestros tiempos. Pin 
conjurarlos contamos con vuestro celo j con el amor que tenéis i 
vuestros l>iios. Ved que llegan los dias de misericordia j de salva- 
ción, en los cuales la gracia se derrama mis abundante sobre vuestnu 
almas; rodeando la cátedra sagrada, observando la penitencia qaelí 
Iglesia impone, preparando la conresion de vuestras culpas 7 el enm- 
plinüento del deber pascual, pensad que sois deudores á vaestroi 
hijos de estos mismos socorros espirituales; que aprendan por vues- 
tras lecciones y ejemplos á creer lo que Dios ensefia, á practicar lo 
que manda, á esperar to que promete, para merecer un dia lo que n- 
serva á sus elegidos. 

(De La España Católica.) 



PASTORAL DE MONSEÑOR MÁNNING CONVOCANDO A SUS 

DIOCDaANOS AL QBAN MBETINO DS LONDRES. 

Esta Pastoral íaé leida en todas las iglesias católicas de ladidcéiii 

de Westminsier el domingo 25 de Enero del corriente aflo. 

Palacio del arzobispado de Westm i nster.— Reverendos j qnefi- 
dos hermanos é liti 03 en Jesucristo: líl martes último secelebrúiH 
meeting en Saint-James's-Hall por algunos de nuestros compatriotUí 
con objeto de manifestar sus simpatías hacía el gobierno pmaiuM 
por la persecución que con ocasión de sus creencias religiosas ha es- 
prendido contra algunos de sus subditos. Los que han dirigidla 0^ 
ganizado cate mee.ting están en su derecho al proceder asi. Blw 
aprueban la violación de la conciencia, la parsecucion, las raulCasf 1> 
prisión por causa de los principios religiosos. Todos losquehantoiM- 
do parte en él son cómplices de los actos de tiranía: han man¡feittA> 
su opinión. Tenéis el mismo derecho, y podéis emitir también vo»- 
tras opiniones libremente. El vitímes 6 de Febrero próximo sa cal»* 
brará un meeling en Saint-James's-Hali á las siete ymedia do la mi- 
Uaná, para condenar las doctrinas de la persecución, funestas A Im d^ 



— 335 — 
reataos de la conciencia 7 A lapas civil f religiosa de naestro paM. 
Vosotros eoTiareta al mismo tiempo á los que sufren en Alemania por 
la oaasa de la ooneEencia ts expresión de rtieatra cordial simpatía y la 
promesa de que rogaremos todos los días para que Dios les dé fuerzas 
para resistir ñrrnes é inlle\iblea toda violencia contra los dereclii>3 de 
la fé y de la conciencia. Todos vosotros que no estéis impedidos, asú^ 
tid al meeting del día 6, En esta causa estáis interosados el pobre y 
el rico, porque es la causa da Dios y de su Iglesia. Estoy cierto da 
qne ninguna ocupación de carácter mundano os impedirá asistir á 
protestar contra las tentativas criminales hechas con objeto de reani- 
mar las animosidades religiosas que en los pasador tiempos han afli- 
gido tan cruelmente á estos reinos.— Enriqub Eduardo, arcobispa 
de Westmintler.—Esieto soda i81i.» 



GR.A,N MEETING DE CATÓUCOS EN LONDRES. 

La prensa anticatólica alemana, y sobre todo los órganos de Bis- 
inark, que tanto se entusiasmaron con motivo del desgraciado meelin.7 
protestante de Saint-James's-Kall, estarán muy contrariados con pI 
resaltado obtenido por los contramanifestante^ católicos. El meeting 
organizado con e3t« motivo por el duqae de Norfolk ha tenido un 
éxito inmenso. La gran sala de Saint-James, que el dia ^ de Enero 
apenas contenia dos mil personas, cuando es capaz do tener doble 
numero, estaba esta vez llena de nna apiñada muchedumbre. Muchos 
millares de personas que no pudieron obtener colocación en ta sala, 
organizaron en et seto otros dos meelings en algunos puntos vecinos. 
No fué admitida persona alguna que no fuese provista de su corres- 
pondiente papeleta. Nunca se ha visto un entusiasmo semejante. Hasta 
el mismo Time» hace constar esto, y aíiade que la demostración cató- 
lica ha sido más importante que la protestante, no sólo por e^ númei'O 
de los asistentes, sino por la calidad de los oradores. 

Bl duque de Norfolk presidió. Entre los asistentes se veta al conde 
OaiBsborougb, á lord Howard de Glossop, al conde de Derbigh, á lonl 
Walter Keny, á lord StoafTard, á a ir Charles Douglas, á lady Noel, al 
conde y á la condesa de Kemmore , á la marquesa viuda de London- 
derry, i la marquesa viuda de Lothian, á la condesa de Derbigh, á las 
hüas de lord Howard , y li gran numero de familias católicas , cuyos 
nombras figuran entre los más ilustres de la aristocracia inglesa. 

Abierta la sesión, el secretario, Ur. Vallace, dio lectura do nume- 
roMa telegramas recibidos del oootincnte de la Oran-Bretafia, da 



— 336 — 

Rfcocia f do IrUoda, «n los caalea se manifdstabaD simpatías por 
olú«to noñ en. causa ilcl meetíng. 

Dptptic* lid la leclura iJe edltw tele^rainu, «1 HMrcUrio praaeoU i 
Ift ooncuTTvm-i.i \in liipntjiciimes ca\'uiiM par cotí toJas Ub cJudMlM 
y vilUí del EteiniHli'fíiilo, qw. qitcrinn demostrar ssl la iiuUgue» 
•lue 1m había prodnciilo e\ mcetitig protcistantf . «La enumeración 
litK cíuiUdes. du^i Ui-. ValUcs, no MrA otra caía t\ots la lectura dú d: 
piglnado^ooKralt*, lo riinl quiero decir quo no tiay un cooiiodo al 
UM diúi-09[f que no ixttfn rvp reten Isdot.» 

F.KlrúpilúMs aplausos aooeUron al duque de NoHbIk ctund» ocupó 
1.1 iribtiiin. El noble duque empeíA manirestando quo aii prímRr deber 
era dar lectura de la sijjiilMate carta de S. Kmnia. «1 Ar^obiipo 
\V«tniin*lor: 

«Pittano nreobltpal de WcUraiqster !> do Pv^^«^o do 1874.—: 
querido lord t diMi<ie: Btcribo pcii-a dar )rracÍBS á V. E. y 4 todos loe 
qoa se han rcnniíl» pnra pi-ole^tar. no «olamcnlo contra la persecución 
rellftíwadr Altimanir. »ino tanibion «intra la tonlativa hecha el 
del tota Ultimo en Saint-JtmtnVHall para reproducir los confli 
religioeoe, apacifluadíw Itoy felizmente en nuestro pala, fApla 
HoandoliB visto ol «^Kilodiilma^ínp bajo ol punto de vista del Dtira< 
>- de la <AlÍ<)ad f Ríaos y aplautos), ha sta be dudado ai el mf^Ung 
ii>a6ana eori noocnrív. f f no oo:.- ¡Abajo M. MmataW^^fHiitu.)^^!^^^ 
ciU biOR al mundo laico de la Gran-Rrolana prcrtealar oun ene 
pontra ta vMacion d« la conciencia en materia reliftioaa, y de «nv; 
¡i los catAtico« do Alemania y A los que sufren con elloa por la 
>Icln conotcnda la valorosa simpatía y la coriliil pronxwado 
por ullf» pnra que obten^nn fuerza y Drmexa en la luclia. 

«CrMiiine, niiqueriil" lord y duque, servidor afectuodo do V. B. 
lÍNhiouK lítiíAiPo. anofiispo de VífttmiHtUr.* 

Fl lH^Htdunte prociur.cid en ao^ida un diaRurso. es el cgfti. d 
pues t|o Itnber eompirado U peraeoucfoo rvllgloea ile Alemania con 
qiM e^t.1 IM on In^aterra liaeo trai aigloa, deeUi-A que «us correligio- 
nario* inRlcto-x debían estar re«aDonido!ihi«(afnisconi|Kilriot«8 por 
el cambio veriAnado en el tratamiento de Ion católico? en Inftlaterra. 
Kato!¡ üllimo* lionen el derecho de iiimpftlirar coa los cal'Vlicos alema* — 
nei.yenTcxdodai'etpcrar, dnben pedir i Kosqnola Iglesia sea Ubm^a 
en Alemania y en [ii;.'bU'rra. Kabiaado en »xui<la del arzobUpo de 
Peesen. el pr»Menle düo queeate Prelado etiii preso por fírtltrrrfiliirta 
do someterM i loyus que su conciencia le oMlnaha á rocliazar, y qu^' 
loseargos que ae lañan contm é\ no han sido prubados de modo aleo- 
no. (Onavoi: {Dio* bendi^ al arsobifrpo d« l'oawn!) Bl 



» 



V —337 — 

reoomaiutá ú loi oat^iooa que roxaseo pw tos mlmbrus il* la Iglesia 
^ padecen en AletmaU y eo Sm/a , asi como tamUen por «I Padra 
Santo, iií« ele Lajgiesu. qa« sufre tanibiaa loa miaiDoa piadociDil«nto«, 
tOMllflndo qoo taa penecudones praaeotM adelintau «1 día de U liber- 
tad del Vicario de Jeeuonato y la pax r triaaío de la IglcHia. 
I Después ik este iliscurso, el ooodo tle (>ainst>ofúiii!l) fonnú )a ra- 
uúaeion nigaienití: *E1 meetíMg aauiütaüi laiaáM profunda aira pal la 
;iOr Iob caUMiuoi <la Altüuuiiia quo miren lox rÍAonei da las nuenras 
iajTM paiules.> 

El noblo coiido diriíiió á la conciirroocia algunas palabras may 
sentidas, isnnirostandOMuaupenima de qua U Koli^n oabJlka no 
twdará en «alir veneodora de asta porsccucíMi, como 1m salido ven- 
c«dora do tantas otns- 

£1 ooronel Wanftbnn apojA la proposkmi . dtdendo qiM toctos loa 

cktú)ieo« del DiuDtJo entero soa solidarios por sus prioclpion. Ka eujoito 

*1 meftitig do i; do tíoaro, no poede crear que el pueblo Ingliís poada 

«simpatizar con In persocuctoa religiom y alegrarse de qoe ou gobier- 

arrcyo á la; priúoiMs * los que baa combatido por -^l en m&a de ua 

ropo de batalla. Los In^JettS. qoe goan dé la liberUd relifiÍo«a,ia 

a para todos. La peor de las tiranías es la qne declara quo baoo 

leyes por la lalud piiblíoa. RUa era la timnia rotigíosa do la Roma 

e*ta hfl sillo eu Inglaterra y oii Irlniída; ««la «s hoy an AliMuii- 

m»: no lia cambiado decide NefondCronwvll, ydosdorfstoí Risroiiik. 

La proposición fue apdrobadaporuuauimidad, an medio de grandoa 

adamacioaoa. 

tA>rd Howard de Glnsaop, cuyo ooiobre tai vivamente aplaudido, 
X^reaenU la resolución eiguicnlo: 

«Las nuevas layes ecteadaUcas de Alemania ponen á la Iglesia en 
la imposibilidad de ejercer libremente sos deberes religiosos, y aon 
^MMtrartas á loa derecboa de U con«leaoia.> 

Sn su diacurao, lord llovard declaró que todo \tv«a catdltoo es al 

inno tiempo un exeulente subdito. Antea y durante las illtlmaa 

el gobierno prusiano ba observsdo la mayor toleranob reli- 

lOH, y los c«lúlico« alemanas Iub ayudado i su pais á ser uua graa 

SnUacia. Pero dospaosdo lagueri'.i Imlti lia cambiado deaipecto, yi 

k«» oalúliooB » les ha pagadooon ingratitud. 

tace algunos aDoadüo el orador que, viajando \k>t Alemania, en- 
^sontrO al pueblo cotosiaiRaado con la idea de la nnidad alemana, y que 
lioy el mismo pueblo mormura y dice : «Nueatre» padres y nuesiro* 
hermanos lian combatido contra el unamigo común, á pesar da que era 
wiwgtix) toarmai»oaitttt<ligÍflB,ydw|>aft»ytf la rwjto eloa de dumitm 
" ^K23 M 





dtfflflBJ^dMWM^ 



— 338 — 
, d gobierno arroja la máxan y nos pentipMr 

Gi orador oonofaTo daoilo frracins al imoblo r á U prcDM tD(cl?*9 
por n actitud oa asta cuestión. Cnmo imrlA. aiUd» qso «ti contanlo 
de la pronsar d« sapais, qw bo <w drjnri tnlUiir nunca baata si «xtre- 
uoda oitvtdKT au dotter. 

DaapnM ae preMOtaroo dos reaolacionea máa; una del conde Der- 
blgb. r otra d«l Ulrector del LatMa, «umbidu «a «ato» ti^roiinoa : 

«Ij nprealoD y expulsión de laa comunldadoM reiifrio»», aooaklas 
sÍB pruebas del crlmeui de desl«alt>d , e« nn abono tiránieo del poder 
por partA del gobierno du Alemnnia. 

^a íDTtta al preatiduate i comunicar Mta^ resolnciooea i loa inio- 
btipos de Qolofíia, HuoMn y Po«aen.> 

Toda* eatu raaolncioae* toeiron rotadas ooo ontiulaaBw. dákdotie 
por tamiaido ol mwtinj; Á ana hora arannda de la nocbe. Mtwboa 
disonrsoe no son todavía eoooddos. aal oomo el resultado d« los ' 

[De La BtpaBa Cablea./ 



CARTA Ura. SR. OBISPO OB ANTHIOR OOWTRA US CORRIDAS 

DK TOBOS. 

GnutALTAR I.* de Agosto de IST4. 
SÍOiU. Narcito PalUots, vicario generaL 

MI querido mnoscAor: Us oseenaa ocurridas en las corría» 
toroa ornato la lUtinia Tonn do AI(>«oirat ftieron tan liombles, (juo 
un crocido nüflMro de portonas que A ellas asbUeroo volvieron indijr^ 
nadas}- lleeasde hastio: dcaqul que se anscttánnno pocas iliscosi»^ 
lies acerca de la lidtnd j conveniencia de afliülir á tales espectáculo!. 
Al^ruiMS <at41Ícos acudituvo A mi para manirftUame que el domiofi» 
pasado, en los templos angltcnnai cí\-ll y mllilar, «is ministros hiblaiB 
denuDCtado públicamente, y con severo pero merecido lengnaK asts 
género de diversiones, y pJim consulurue aoeroa do la coadnct* qa* 
en esta materia debían observar. 

Aus^ne la doctrina que tohrt aelo la Iglesia ha enselvado desde 
los tíempoi mis remotos ata explloita j lensiuante, fia embargo, 



— 339 — 
puesto que U ocsnon m propicia, oreo dtU reoordapla por media d« 
V,í los rtdei da cAte Vicariato. 

San Alfonso lie Ugorto (jDe, carao V. sabe, esla miía mil Hiiinrn 
M túdn lo relativo ala moral entúltcn, «Tplicnnilofll qnínlo manJn- 
mieata. No matarás, eMribo{l): «Ih^lw DOtaní: nqai i|De San E^o V 
proiilhíd. tuú'* pena do excomunión, ele itinirrírM «n ol iniímo bocho. 
i In )>r(ncÍpM qw pormitiMon la* oorrícla» ite teros á de snfmles 
teroces ea ol circo; & todo« le« crisUanoa <iua con ellos Iticliaaen; Unw 
)Uaálo8cl<iriiro«qiHMistÍ«sonáMniauanteseapecUiculos. Máitardc 
tSemenle VIII quílA estas poiun, pero 9oUiiiMint« para liipaAn, y de- 
jlDdola? OD viffor para con loa rcliitioeoa. Viiaiise hM Salmantícaues. 
del quinto precepto, cap. i, nvná. 3D. 

A los Helor que no lo sepan, explicará V. que la excotniínioD. la 

pena vais fíravc impuesta por ts Ifileauí. no se Inlli^ más que para 

lot rnafores pecados A cnmenea; y i;ue. par tanto, at Hnprlmir «ta 

pana para la sola Bspa&a. Clemente Vil! áe\6 intacto el pecado, poiv 

^tie en este easo era intrlasecamanle malo, y por eonilgniente por 

^rvciina de las laoultades Je la Kanüi Sude, 

[Videroea sobreinaaeni ívé la rflKnn quo movid i demente V|I[ i 

«inodillc-ir en el scnlidci indicada la determinación d« su predecesor. 

t^ Rala de Piíi V M acatada en todas las naciones donde (como 

-^^31 Italia) las corridas d« toros y de otras lloras estaban ca oso; s/Ao 

^^^ n Eepa/ia oonlinuaron con el mismo ardor. Esta persistencia en sus 

-^^- Dtignas j barbaras tnidícionof ponia. sobre todo i los Monarcas «t- 

^^Mllolee. en una posición moy crítica, pneilo <|i>a, lá obedocinn el 

indato del. PonUSce. podía esto comprometer «¿riameiite el Arden 

' la poEdel pueblo, en donde era tan general j bn honda la ailciaa 4 

fe género de lucha, que había heredado do tos árabes, y acaso tam- 

~%34en de las épocas del paganismo. Muydnraierala posidon del Mo- 

I, que debia escoa^r entre la eicomuuion da un lado, A del atro 

deacoDtcDtú y lü9 motines do su ¡lueblo. Sa píen lis I mámente, pues. 

'^ZJemente VIH. actsediendo á loa deseos de loaíoberanos de Rapafia, 

I-Awi librA de tan crilicu diloroa. 
I Yo aé que la excomunión no aleannhn ntiia qne á los principe*, á 
'los lidiadores y al ülero: pero ■» «Ticlonte que loa que con aii preseu- 
^is y v>a -tu dinero conti'iliuinn á que i<e cometieran tales penados, no 
«piedaban por eiurlo enteramente exentos do oulpa. 

Sé Utnbien que para justificar las corridas de toro»» aleira que lea 
tDovímJeotos de la Aura cst-ín ya taa sstudiadoi y oonoeMua, qne «Alo 



ID Thmi. nttfr., litk, ni, iraoL it, cap. m, nttm. tas. 



\ 



— 340 — 
el lidiador que se lanzara á nuevas suertes expone so vida. Ignoro lo 
qae baya de cierto en esta aserción, que no encuentro garantizada por 
ningnna autoridad competente, mientras que los beclios parece de— 
mueatran lo contrario. El más ligero estudio sobre la historia de !& 
tauromaquia basta para convencernos que por lo menos los principa- 
les y más famosos matadores, cuando no han concluido sna días 
las astaa del toro, han salido de dichas corridas mutilados gravenieii— . 
te, 7 á veces estropeados para toda la vida. 

Una prueba indudable del petiífro gravísimo á.que se exponen l< 
lidiadores, es la precaución mandada por las leyes espaflotas (1), d' 
que en sitio inmediato á la plaza de toros haya siempre va clmjaif-^m^ 
con su botiquín á instrumentos de cirugta, catre y demás ntenrilic^ ^g, 
que se llevan en los campos de batalla. 

Pero aun en la suposición de que el arte de torear haya llegado ^e~-^¡ ^ 
la perfección que se pretende, y que el lidiador prudente está lib~^c;:;^jig 
de todo riesgo, es un bocho que con frecuencia el instinto fisros -^ 
las masas no permite á los infelices lidiadores encerrarse en los Ifi^rrmf, 
tes de su arte, obligándolos á suertes arriesgadísimis, y que sneTi;^^ 
tener un fln desastroso. Jam^ he asistido á corridas de toros; r~ 
de cuanto me han asegurado no pocos testigos, para satisfacer el F' ^ tg. 
to, y, diré m^or, las exigencias de un cierto número de especz=(t^ 
(lores, los toreros han de dar pruebas de valor ánn á expensas ¿^ 
la vida. El pueblo es siempre e! mismo, y cu el siglo xix y en nn -^*¿ 
católico se renueva boy la misma ferocidad que San Qregorío Naef jqi, 
ceno en el siglo iv reprochaba á los romanos aiin sumergidos en l^g 
tinieblas del paganismo: «¡Juegos detestables! exclamaba con adsi/. ' 
rabie elocuencia este santo varón. ¡Combates horribles, en qaelog 
espectadores se interesan en favor de los animatea feraces! Si el et- 
ciavo tiene bastante valentía y destreza para domar la fiera ó pin M ^ 
escapar de sus garras, quedan los espectadores tan descorazonidM 
como las mismas fieras. Si, por el contrario, ei esclavo es avasallado: 
si se le oyen agudas quf^as; si ven sus miembros todavía palpitantai 
entre los dientes de tos tigres que tos van despedazando; y al, ademii 
de esto, observan que la sangre inunda la arena, entúnees los eapte- 
tadores, batiendo las palmas, se entregan á trasportes de la más ft*- 
nética alegría.» 

Aunque parezca superfino, con todo he de afladir que el re&enbl* 
Episcopado espafiol, que en 1869-lff70 e'dilicrt el Concilio con 80 piedad 
y conocimientos teológicos, no ha abrigado ni abriga otros sentiiúlsa- 



(1¡ Tauromaquia ó arte dt torear, pág. 18.— Madrid, IS04. 



.V 

ti, 
«1 



— 941 — 

tos Bl otro« principios qao los inculcados por San Pió V, quo eit «t fíxi- 
lio no soD máa qna los principios de la leíais caUlIca. Sí ellos no han 
fioascKuiil» diutomr de hu pitria nna divortion Un Mrbara 4 irracío- 
ul, no deb« elertamento inipulilr»le9 Á culpa. Cuando podcnMos v 
|i>da»oá Mourcas no pudt«roii i>iion<!rM i tatas JuoffO*. jcAmo os po- 
<áU« que los Obispos, que <!U las últimos Uempos han sido blanco do 
b mía oiu!aniiuda penwcuclon, hnbioran lugmdo dolcnor un torreo- 
te qac avasallaba Iwt más fucrtoadiqoos? 

Con lodo, un el oíodo quo han podido ao han «clbrzado en llamar & 

nt robaflos h hk^oi-os seatimiootos. Conozco i varios dignuimos 

liados, j DIO consta quo, al par de ni, deploran los aburas que 

' oeotaro. Im los antiiruos citaré d uno solo , como oco j flel interprete 

de mu Hermanos od oI (episcopado, lanío contetupor4n«oa como suoo- 

«oTMgayos. Hiiblo do Sanio Torois de Villanuova (li. una de la* 

1^ ^Tandea lumbreras du la Ijtricsia catúllca. [%n un aermon predicado eu 
I Valcnda el día de San Juan liautista, en que Iba i haber una corrida 
[lie toros, el Santo so expresó en los siguieuted términos: 
I «^CicDO es quo se tolera en oueatra EspaAa esta brutal, -esta dla^- 
liox practica de t» corridas de tonn! ^ilay coan al^^aa, pregunto yo, 
Ods brutal que Incitará una bestia i quu iimli: ú uu hombref jOh es- 
Poctúcvk) liorretiilo! ;(>li cruell^ictin diverMonl ;Tü vas i vor i un ant- 
"'al precipitante «obre tu soi»i.ú'>ntc, sobre un cristiano compaflero 
tuyo! ¡Tú rasivor, DO sdlo tu vida temporal sino tanibi«ni>u atmaín- 
''*<*>*tal, «xpacsta i inmiuonto polijiro! ;Tii miras esto y te deleitas un 
•=Uo! ;0U con cuánto ai-dor lío enroñaran los Padrasde la Iglesia San 
■'uan crteúetomo, San Agnstin, San Jerónimo y otros, para librar i b 
■Kttaiati de estos jueKas pafianus tan atmo;»: Ello* lai;riiron dattcrrar- 
'<>s <Ie todos los países cristianos, riiumdeRspnfta. Ivspnnasolaconser- 

P*"* «isla práctica paenna pwa la ruina y pordicioii du alma* sin cuente. 
|m niajTana vo^ ae tuvanta contra oltaT jNadloprotcflani contra tama- 
^ «normidadt SI: aunque mti palabras no surtan ninj^n efecto, sen! 
"®l A mi concJcni:Í3. No pondrí ú peligro mi alma y la vuestra con mi 
Bilettcio cobarde. I)edarai>}. como solomnemwiie aqnf es declaro un 
^iDbredoJatocrLtlo, que vosotros que hacéis estas consó qoocon- 
'*^tlt en ellaa, 6 que estando en poUer vnesti-o do lo proliibu, do «■>- 
'^Otéate pecáis morlalmente, sino que sois homicidas i lo« <i¡i» de 
^*W, y que en el día dt-l juicio s« os pedirá ouenla Jo la magro de los 
lUe fueron malailos por Ins bextiari. No me atrever>! á nllrniar que 
^os vosotros sia excepción lo cometéis: sin embargo, digo que sua 



n n Santo nade miaKfltrtAsseDia y orhntAM. 



cor- 






— 842 — 
muy Aiert«« lait pahbns de Sao Attostin sobro wto. (El dice : «Los 
■ItofDbrea vaa slcomlMle 1I0 las Huaa (iliversioa seoMiJaaltt i \±^ cor- 
u-U¡Mí de torca) f goatt m verlas. jAydeellMÉliio sa arroplciitool 
•KtlM verán á Nii«s1n> S«nor ttmotisio un dia, y eaedttwrá 
«muy tri«U pan ellos ( 1 ).» 

Bn Ui llMu i(u<) preeedra he expueülo, ereo toa KntlcioDto clari- 
dad, la doctrina alAlica acerca de Ia.4 üorrKUM do lora»; doctrina pei^ 
feotaiD&n(<! onnrorniK A \ot (ÜoLúmmoH Uo la rnxnn. De la miama liicil 
es deducir la eonduula fpi« tixrc* de n^tos upoclá«uloa ded)eii seguir 
toa cat^liooí. l'«ro «n \n» pmmato* cirvun<btiicias hay otra naao qns 
nooQrma aun miU i'l d«ber da o)»crvnr esta conducta. 

Criocipio cat^ilico también w, y en complu(a armooia con La ra 
i[iM loe malo* que alucen i hH pueblos no son obra do lo iiue 
ilarnaríe casuatídad, vocabto que, ai aljio signiílot, expi^na un 
«urdo mBDJAeato, aino quo iwn dtspoeiaíones de un Díok Jastlsimo 
coa que se propoM cMtÍKar á Us oacioDea, apartariaíi do «ug cxlra- 
vioi. y cnando li.'^ya sonado la hoia fijada poraualtLiiiun sabiduría, 
regenerarlas llamiiMlolAa a uoova vida y d nuera pro«porÍdMl. iQaé 
calAltoo pucd«. puní, dudar qtic el SoAor castiga eo eatos diai A U p^ 
bre Bsp^ do una manera awiuiSivMa, y acaso sin l^uat en au histurli; 
PODWU tan to-rible que apenas tiay «jeoiplos en lasdetni» aaciones 
criaUanasí * 

¿Y será <Ktc ol motceoto iMi^ojiido por los GatdlioiM para a£iadir nue- 
\ot pecado», ultrajando al Señor con diversiones pecaminooaa, 
ReiiKiou y la raxon eeveranKate oooJenanf 

No a» de mi incumbencia trazar á loa eatóllcog «spibolot «1 Jebe? 
en b tribulación inaudita por que alrariexit SU defrraciada púiria. 
I>.m> cu caanto i lo» ila Gibraltar. mi mlnttterio me obliga é declarara 
les que no ba«ta nos abstengamos de tomar parle en los ospectácoloa- 
(fuc acal») de reprobar: ce también preet». primero, quo con nueft— 
Iras oraoiofioi no« ejforceqioa en aplacar la ira do Km, y después, 
que oon kxt medios a nuestro alcance procuretnua mitigar las loinen— 
*as Aesgnciii de un pueblo con quien nos uncu los ostrocbliíiRios la— 
ros do TvcindAd, ■!« Iccigua, do relinion y do grandes Interesen aocia— 
tes: de on pueUo de quien homos recibido y reelUmo) diariaoieiitv 
ikTores seAaladoa y sin cuento. 

RewrTanlo para nwjor oportunidad iljnr las oraciODca püblku n 



I debep--^ 



(t) Ho ttalondoa la laaan los arrttúsdt Snnto' TodiM tía VllUnaova,*! 
D«iilui|ti« pr»r<^ile iM tra.]u..-i:iKn ivt q<ir (lubliccn ltii;liM lody Ocorslw 
U>a MI fu Vlrlií'ií LiáUaiif t^rriVaf.^MMlrM, IVI3. 



— 343 — 

ftrw Hq ftiMtlrof alribolado» Tocino» y lianunos, como ya lo btoe en 

4fa ocBMi'Hi, olion me níAo i mcarftar i V. «ncomÍ«ivd« on mi nom- 

^^ire may do veru i tfí» cnUtkt» de wte vicariilo «1«Ten dUrUnwitte 

CitrTOraauoracionmsl SoAor.supliciiidolaceMciMatD antee Isi^errt 

iril, i|iia tsii birbarunoDle itaitiMU A ew niaj:aAniino pueblo, nn 

bempú Un gnisd* y Túlii, boy tan bumilUiilo y allífriilo, le eooceda la 

«OMordia de tndue sor hiJM, una paz «fUida y purmnaofite, y qud 

'vualva i BquuJlB irnodoui y pro^icridad i, que es lan acraedor. 

Por lo i\vn oaotUan» i la MÍxtoncia qa^ dubeíaos prestarle, cn- 

f fiettdu tpia tü mojiora máí oll«ai at» la propucíita por varios sefiores 

t da «sU. i saber: la de reunir rwursos para aliviar los mat<w 

úí lfl<9 pobres lieridiM y enfermos de la ^erra que arde en el Norta 

«te Bipafin. Sieodio todoa espaAolea, ; todoe Iterraanoa nueslroi, iMi«fr< 

'tru {tobrss oíbeodJii no su lliaitarAD i las TlotioUR d« aa bo4o «ampo, 

aioo qnesfrán comunes lU» da ambos cjúroltos. Con esteút||eti>aelia 

«nnAütuídu una comisioa pn^ioratoria ile perfoaaa que rapnMutap las 

I' jrinvipaltiit creeoelas de esU población, 4, m^or dlubo, la eiadod «u- 

■ t«r>. 1^ mixiaa m liaoigúa qae pora el oariUtívo olÚAtú indicado M 

H dtdicarin I» .luroai que rc liubiáran probablemontú invorUdo cu la* 

H «orridas de toro;! anuiH:iada:i p.ira ciinñ.ina y di» «itniiculee. Con esta 

^ motivo, y para lacilitará la* alnuti caritatiraM que nsf lo dcso«n el 

medio do oírociír sus oftwidaa modostamento y sLii tcr conocidas, lia 

niualto que todo lo quo 80 r«cojn tnaflana donLnffo (3 d» Agoslo) y 

•idoiiúiiconRoittnIa (9 dol mismo mas) mi todas las oolocUs áo\sís 

¡Urna y Oitcim !t:ixi'*do« quo m uelebrwi ea Saata María la Curonada, 

w eonsagro, según ya ha expuesto, á favor de tas iafalioes vlctimai 

„ da la guerra civil do Bipaña. 

IAgradoocrd * V. , luí quarido monsebor, qn« con «1 nuyor calor 
eikorta V. a \ot cat>^[icos de edta plaza á qna oon m aco«luiabca<Ui 
gaerosidad contriboynn ¡i una obra La» santa y tan meritoria. 
He aipaasto I» que leiiía que decir aoeiva de Ua corridas da toros, 
que ba aido d oteólo de «ittn carta. Coo todo, oonsldero iltU afiadtr 
Waves consklwfiicioiMis «obre otras quejas formuladas por la pre:iu 
n load al disentir la m>3ralidad y cocireniencta de talos corridas. 
K ComleaaalUmente lascmddadc^ quo per adloolyoto do puerIL 

K diversión se han coiuelido, según m ba dicbo püblitnuicalo, coutn 
^K laofiínaoa aaimales on otla ciudad; apruebo ta^ ceasnrAs con qn« la 
' preasa Us Ita ostignuilitado, y deeoo <|uo ooatiniio dcnuná-tidolas al 
publico ba^ta conwifcuir no-sa renu»vem; lliulmeatc. a!>ritfa lu con- 
tlaota que, si Uleí abii;ios ae repiten. Ixa autoridadoa eírilas los apli- 
I opoiiuno m^iga. Por otra part», liajr qw «oofoaar qao casi 



lodM iOD casos MhrMDinara raros y aisUdos, ooraetJdos «n 
j en U owurúUil de U noctie: J««6r(l«i)as tjae Uts layM proliiben y I 
pobUoiiMi entcn, Ualo oivU como miliUr. reprnubín oaérKJRaniGQt 
y, HiuliDont*. qiw «I mal se hace en alftaiuM caXM en proporda 
eífgius y diría h*xUt ridloulaa. l'O oaotrartodianMlralineiitelU lai 
en l«s oorrida» da toros, nomo uadte ignora. Poro pero mi la dife- 
reaoia esencial i ismoiua qm ciilre unaa y otras corre es que en las 
corridas da teroa M viola directa y xravemeot^ el qainlo mandamianto 
del Decálogo, y en loi actos comelídmi ea ésta no existe tal vtolaoion. 
EMOB, por tanto, aon da la compoteticiB 4o la policía, mitiatru on 
aquellas tieoan las autoridades rolixioaas y iseratea el deber do pro- 
ntineiar contra ellas su Callo. 

S<^d«V.,miqiMridomoiiaeAor, afectísimo raye en Oíste, $ Bi. 
Ornaba drAntinob, Vúntrla apottóUeo de fiíArfl/ío/-.— Colegio 
San fiernardo 1." de Ajoato d» IHTt. 



KST.VDO DIÍ L.\S MISIONES (■'RANCISCANAS, PCBUCADO PORj 

n«ru<iaOX OSL HKVSRRXIliStXO PAMIit UKMIWAL, KH ROUA, 

Asnu. bft 1S73. 

t.OA frsnalaeanos tieiteo actualmente míHioneros en todos loa pun- 
to» dol globo. Sus misioDcs so llaman dióctíü ó vicariato» OfMtótico*. 
cuando «t un <KpiKpo qnion las dirije; y firrffciwtu apottólica; coan- 
do el soperior, sin sor Obispo, obtíeoo do la SajnwU Coogregaeion de 
la Propoj^oda muy amplios pndercs. Tooiaii el nombre de preoinria 
A custodia coBiulo in misión cuenta oon un numero suDdente do oon^ 
Teotoa/do religúMos para establecer slH ol mismo ^biereo por .f 
cual M rigeo loa tranciscanos en loe países cat41looe. Los etOefí 
irpotfótico» de misioneroe traneiscanos son casas erigidas por auto 
dad de la Sagrada Congregación de la Propa^nda . en donde ae i 
Kcnra un régínan d* vida muy severo, y de donde salen loa mlsl< 
iv^ para predloar en los paf«es ya convertidos, y ponotraren lasi 
litis salr^es para anunciar el Brangello 6 los ínfleles. Bsios col< 
uxirten princlpalmenle en ta Ajndrica del Sur. 1j» semiHorio» ds i 
tiwierat aon conventos en los ouales los Jóvenes religiosos eon voea- 
oion do misioncnia so preparan para la vida apostAlloa mediajite el 
«tturtioy la oración. 

Uesgraciadamoda. deipnos do la supresioa de lasórdeoea religio- 
sas en llalla y en B^ila, las misionea íiranetaMBas na tteoen nii 



— :í-1ó — 

nAeiI«B(6 de misioaeroo: los anoíaoos iiM«fMi, y «n los coIorkm bllan 
JAWMS <liM los moiBpUcen. 

^Ell la (ifniMiUe est.-Kti4íc* no van eompruDdidaii I» misíoDos con- 
bdw á 1m menom convcnluiles y p»drM cipadiiBOa. 



I. 



UUIoDM frMDdaouifta en Eorop*. 



L— Bh TukquIa.— Ls preroctura 8po«t41Íca dol Epim coittta do 
"ctwmhioDoro;, quosirron seis parroquias ó distritos, Aullen Atf- 
'ío j ¡índigo, 9D h diócvsíd de Aleasio; Trosdani.fn la di6oeala do 
SaptB, cayo Obispo aclaal «a franciscano; Capo-Redoni. Jattina y 
¿«xa-Setesfr, en el arxobispado ds Ourauo, cuyo actual Antobispo es 
taxDbieii franciscano. 

n.— La prafectiin apoelAlica d« llsc«donls consta de aiete tnjato- 
■>«K><a y Mis parroquias ó distritoa, a«to «s: Pedaua, eala dlóoeal* 
'« jUauio; Luria. Bitcatio, Baila, Preveía y Valona, en et ariobi»- 
^J*«lo de Diirauo. 

^■^ TIL— IjB prcrecturn apostólica de Servia, an el arzobispado d(< Seo- 
^^^^ ASdop. El Arxobispo aclaal. Crandsoano. tiene á su ili*po_<ícÍoa 
^P*^*a mtsioDeros do «i Orden que trabajan «a diferentiw distritoa fl 
P^XTvquIai de agoalla rasta dtAMSls. 

IV.— l,a prerecliiraapmitAlica de Pulatt . en ta dlAcc^ls de PuUti. 

"* Albania. Kl Obispo, francíacano.notleoeotroeleroquedocemislo. 

Ihindscanon. repartidos en loa atfniientes dioi distritos A par- 

&-iot.n, Kirí, Giwaffni, fítumarti, Plaati, .Vaiattiri. .WAof, 

'o?)ÍaiW. S^relUí y fiíiyfl. CnínlaníB allí unos 12,0*) cjilAlieo«. 

V.— .1,11 profticlurn aposli^líca de CRstratí, en «\ nrxolMiipailo de Ar- 

ariyScutari, en Mbnni», «n donde díex minonorm IVanciscano:* 

M«n i unos 11,000 oitAüco^ diseminados por las parroquias A dU- 

de Bain, Castraíf duperior, a ytpieia-Hoíti, Tr/tboina, VukU. 

'. TriPpKí, Coe<^ia, Oruda y Pn^goriza. Seis misioneros fran- 

'*acw»s sirven una Iglesia en la dudad de ScutAPi de Albania: dedi- 

*^*nH 1 la ensehaoEt, y sn eacutía es inny ft'ecuenlada. AdemAs «I 

^hbpa coadjutor Ktnat de aqnd vasto anobispado. que ee fVancis- 

^ae, tiene «ton^íKO ejnno mbloneroH de bu 6rden. 

VI.— Iji proTinoia ÍMMlfloaiia de Bosnia, en el vicariato aposlAUocí 
^bomia. consta de seis comrentos.á saber: Ff^nka. Oiteiaffora. 
li^no, Sttlitr.a, Krfiif^. Díaeovar. y dos residencias en traniíka y 
TfiOta, sn lo* cuales moran 300 retlglosos, de ellos SIQ sacerdotes. 



— ai6 — 

i|ue tienen á bu car^ 75 piiToqalaB diBaminadas por nn Inmauo tv- 
ritorio, con 130,000 cntólicoa. El Vicario ap(wt611oo, CH>i9pa traii^- 
cano, no tiene más eiero que los misionflros de m Orden. 

Pertenece i los religiosos de eeta provincia fmnotseasi nu ntf- 
dencia que hay en Cons tan t inopia, en el arrabal de GaUíía, donitttu 
de EII9 misioaeros cuidan de un hospital. 

VII.— La custodia franciscana de Herzegovina, en el vicariita 
apostólico del mfamo nombre, consta de 00 rellgfosoB, repurUdos n 
diez y nueve parroquias, que cuentan 50,000 católicos. El Obispa, Vi- 
cario apostólico, también es franciscano, j todos loa saoardoteide qaa 
dispone son misioneros de su Orden. 

Nota. En Dalmacia, las tres provincias flvnciscanas da Sao JerA- 
nimo, de Ragusa, y del Santísimo Redentor, como tamUenladeU 
Santa Cruz, en Croacia, y de San Esteban en la TranailvaBia, tienen i 
su cargo un gran número de parroquias, situadas en sn maycr parta 
en la cumbre de laa montanas, y desprovistas de todas las oomodidi- 
des de la vida. Loa franciscanos en estas provinciaa oonssmroDá 
costa de su vida, y en medio de lori mayores peligros, UféDatMiei,ia 
1(1 L^poca de la terrible invasión de los turcos; y si no ban cúdo ■ 
el islamismo estos pueblos, débenlo, daspnea de Dios, á losbi)Mdi 
Francisco. 

Vill.— La prefectura apostólica de Conatanttuopla cuenta muaH 
religiosos, de ellos 43 misioneros apostólicos, que sirven j/arra^m 
en Constantinopla (en la üUí de los PrlncipeaJ, ea Exgw>Ui,Bait* 
t>nt, Metelin, Áioales, Magneiiia, Sodas y Tina, 

Son además franciscanos el arzobispo de Naxos y el t^iapsil 
Santorin, en el archipiólago, y tienen consigo algunos misioaani4> 
su orden. 

IX.— EnlaLiTiiu&NiAyRDaiA.acciDBKTá.Lliay una provincia ta- 
ciscanaqueen l843conta1)a todavía veí/iíff y doi conventos, diuni- 
dencias y sobre 500 religiosos; en 1859 administraban catorce giB^ 
quias y muclias sucursales en los distritos de A rchaageltk , Kuim, 
Orel, Tsontsk, Krasnojarsk, Landau, Jamburg, A leaianSi umét, 
Pialyhorsk, Kaxichaja, Asthrahan, Cíwskie-Kolode, UladHuuAUJ 
Kussary. Pero desde que el gobierno ruso arrebató á los religÜMOlil 
la dependencia de un superior provincial y prohibió toda ac«mf|f 
dencía con los superiores generales, asta provinoia estd expwlll 
desaparecer. 

X.— Bn Holanda hay una provincia con cuatro conventos nfl* 
poblaciones de Maestricht, Werel, Veitray y Megen , úiet j taf* 
parroquias y dos iglesias auxiliares, donde la tntalerancia piUtsM* 



>P — 349 — 

SI) pBmilto «I nsQ dU tnue n)ll«í<i>a. fUt» tglcsiiu parrminialM y 
■uxUlara aoo rc^itUa por setenta rrail««. Diremos en lionor de Mía 
irovlneia qne los iVsncisoanos, «apoaiiiodoM A todo genero de peli- 
gro*, luu eoDMrvado la (á okidlúa w ««tos palseSt donde la p«r«oca- 

m «ioa ppovocKU por la barojla dftl siglo xvi pnraba á las igleáa» da nis 

IH legitimas paaton». 

^m XI.— EulsiiutcatiA,«B Manchetifr, liay un convauto coa una 

ptrnxpiU ; ocfao ini.=itOiier»t tpio prudicm en difurantes dldoeaU. Sa d 
lAa 1872 lu ^o «otiMitniU dh Hanclutter uika aiwva y miig&ilicB 
ifleria traDciscaoi. Ea la prime» ^[leíift adilicailK «» lagiaterrs por 
Im frailM owiiKH«s deapues del cünaa y die U penwcucíMi do línrl- 
^ VIII. .. 04ta toleamie ooasagraciou asiati4 en pgrsana d ministro 
goaeral ic In Onloo fhniolMaiia. 

^_ T^mbíon on Londres s« «<á roraMDilo hda rosideocía. 

^ y ana parroiiula y sieta misleiieros. ipio, á falla do {«liMin-t, im veo por 

alioraprecijiídoatMiobrareottua pi>qut;Aa capiUn htídiviiuM uflcios. 

I'iansa espenous. sin «mlxirtto, de pod«r ocrntruir pronto, con las 

^^ J (XMBSS de loa Oeles. una iglesia parroquial. 

^B lUI.— Bb Ibí.a:iiia. tiay una provincia ñvnclscanii, cnyo Súmüuirio, 

^"^oe t» proporciona tnlaioneiv)^. asU «*lablacldi> enol convenio do San 

^^kiaro ie Koma. Hay larubicii vn KUUimeif otro cnoviinto con odio 

' ^ " te opafp* iranciMiranos proccdooles <t« IMIfcicv. 

XlV.^ünri'Au*, Rotua p<»e« todavía dü» Sumíiurioii de niisione- 

'"'^^t llraiidícaiuw <|iie no tun sido mprimidoit: tino en el oonvento de 

_^^U Harlolomí do la tala, y olro on ul de San Pedro in Monforio. &a 

^foia bay no cologia para la eilncacion y convurston de los aegros 

aAA-ica: do* en Portugnl, en Varatujo y wi Falperra. y seis en Es- 

^■ttOt. i Ktber: el do Son l'asoual, on l'íutrana, y otni «a (^onttitgra 

proporcionar müioaeros A la» Islas FilípinaH; ntixi en Scitiago 

■teta, para las nluones de Uairuecos y Tiem SaaLi, y otros 

'■»^eD BermCQ, eo Scu* Milíait de la Coffuiia y «o Zaraus. donde 

*« preparan los EHisioaeroa pora la llábana, l^erto-RÍco y l'vman- 

*ohJo. 



n. 



Hl alones fhtnclscknoa ea Aala. 



XV.— La cnlodla lyanciKcana de Tierra Santa, que se entiende 
por PaUattaa, Sfrta, IsbdcCtiiprey porelBajDHglp(o,eiMitta^&0»- 












^ 



— »4B — 

«da al mist«rÍo de h AomieiACtoci. y oooslraida en el aoUr d(< la casa 
At la Saota Virgen en Naiaret. eon usa parroquia, varias «sciMlaa y 
«u posada para los pArogrlnos. Los religiosos de Nazaivt tienen en- 
caOModada la custodia de la eapllta erigida ea honor ilo San José, en 
al lugar doade estaba su taller de oajpintexia ; la del saotuario llaoia- 
lia Ue/tsa DiríKi, de U capilla dedicada á^iiUago. «n .talTa; coOn- 
Ulea. de olra oonstrnlila en Safiír, ea honor de San Jonquin y Santa 
Ai>: y, Onaloiaale, d« los saotiiarfi» da Cana, de Galilea y del monta 
T4bor. 

LuA trandscaaoa tienen aun váriaA residencias eo TUierlade», con 
•a l^tesia dedicada al Apóstol San t'edro; eo San Juan de Ácrir, c«n 
ana parrofiüia y escuetas: en Sour, oerca de la antigua oludail ¿i> Tiro, 
tcMSoMla, donde ejercen tamliien el ministeri a parroquial; ou Bei~ 
nUh,tn fíarisa del Líbano y en Damasco, douile litnon Scmiiurios 
,de misioneros parn la eiuwAanu del tilioma irabe. Gtuiiilo ociirriá la 
[oTBiion de los ilruso», en 166ú, el conTvnlo de Danmitco lu^ inoendla- 
1 1 ocho Itaociscanos fiíoroB muertos, victiniiis del adío i la té. Krl- 
en esta roisma ciudad un* capilla od hooor de San Anamlas, e« 
mama sttlo qae ocupó la caá donde (bd bautizado Siui I'ablo. 
' Tunblen tienen algunas casas eo TripoU, en Siria, con una parro- 
lia, ctctioUs y ana Iglesia aufhígdnea oerea del mar: en Lalaqma y 
'n iUrfo, oon cii« un colorió, y, por último, en Maraa.-tc, donde re- 
^V^blcmeoto «e )uin convertido algunos millares de armenios cisra¿-r 

B Bn ta Uta de Qiipro poseen un convento en ¡.amaca, con iglesia 
^Vttno^ial, varias escudos olciuonlalos, un Seminario para la enae- 
'^nza dul gnego. y una cupills auxiliar cerca del mar. Tienen igoiX- 
^«Bl« ñriaü reudencias en Limotot y en Sicosia, en. la misma lala, 
M * Q<ni«n Coiutantinopla; el ínperíor da «stn ultima es el que e^en- 
H^t:siiJo de amular con el gobierno turco loa asuntos oonceruientei 
V^ Ucwtodia franciMaoa de Tlem' Santa. 

Kn EiiiiTO llenen los frandsoanos de Tierra Santa diversos ooo- 
^ttnlos y porrotiuias ea .1 icjandrSa, en al Vatro y en Mertfit, 6 anil- 
lo Cairo, con Ins iglciia:i suAfagineas ; en RameU, cerca de Alcyan- 
'l'^, y en BuIík, airabal del Cairo; y residencias en Sate.ia, Dü- 
*'Uata. Mamura, Fiijnn y Cí^r«-Z4^al; Mi come también á lo InrKO 
•tcl canal de Suiw, en PufrUi-Saki, Sl-GuíJir, ItmaiUa y Scialuf. 

Seiá siglos bace que tien«n los francíscnnos i su cargo la custodia 
de lo* Santos Lugares, y puede decirse, sin temor do 9Xsg«rar, que e4 
terreno que ocupan ae ha rlsle siempre regado con la sangre de esos 
nloroans frailes; á pecar da las perjeciiciooee y saJVlmleotos de todo 




— 360 — 

géovnt. inais bn iriierúlo daMtnparar nqa^oR sitio* ItonteelJo»] 
la presnoia del Salvadw, aqaallas miitaiiiíM do Psloítiui, 
haroMlA de m laiilo Patriarca «1 aeriñoo Francifoo da Atfa. 

Adtkrtbmcia. — l'ant proveerá! sostenímieoto de los Santos Iji- 
IC«rca de noeAtra Keilencion, So SaotidMl TU) VI. en m Itula J/tter imi^ 
tera dininorum jiuO'^ioi-um oMtta arcana, de 31 de Jalla da lT7fi. 
diipoiid qite tadi» le» Obtepoa del mondo ealdlino recoroinidea «utro 
Teoea cada ano á la« lióles la nccMidad d« limixínn-í para \n necesida- 
des de Tiorra Sintn. (fínüarttm Pontífirium, Sarnr ConffrfgatítmiM 
<fp ¿Vopaj^mcla J^'df, RomiT. 1MI, tomo ir. pAfiinna 45 y 174.) Estas 
ItiDomassonremilids^aiiualiiionlea .lcni<alo& por tos oomlnrios de 
Tierra Santa e«tabl^idas en cada ciadnd principal del intinilo. 

XVI.— lin China liay íieta TÍ«ariatos apostólloM dirinidMi pop t^ya 
tnacififanoi. ¥1 vicariato apo<tt4Uoo de Teheit-ni e«tii iliridido en 

14 di!<trl((». cada nno de Ion nuatefl eompremlo fS criítiandadee y 
33,000 catAlfens. Rn di «o hnllan tin oríÁlinito y im Seminario, en 
dond« m fopnWB laocMotiM inilif[*iui«. Rl Víi^nrio spostiMIoo j n 
coattjulor, invesUdo^ 3mbo« ilel ■■ai'lntiAr «pi<)v>pn], íon n-Roeii 
y tienen noii^i^o «i«td iiHiíonero* IVani^iitcaiios y 16 presbíteros 
dlgofia». ~ 

Xvn.—RI vicariato apost<)lieo de Tchfn'M se Italia dlslribafdo Mi 

15 riUIrilo», T comprando uiia« 300 cristiandades, con 15.000 catA- 
tioo^ un orlolinato y un Seminnrio. Fl vicario apostAlíoo y su ao*d- 
jutor, nmbo« Obiípos íw parfíhus i»fid-'liiim, mm fnincisciuioe, y 
cuentan con siete misioneros de su orden y 10 sacerdntA» índi^tenas. 

XVUI.— Bl vicariato apo^dlicode Tchan-tum compronde 10 di»- 
trltos y sobre inuu 201 críslinndadea, om 10,000 eatA!ico«: contindon 
ttmUeaen 4i m orfelinato y un Seminario, d Vicnrio aponlAlioo, 
Obbpo fInmciscaDO, oche misioneros de mi farden, y nuere sac«rd(>t«s 
nalnralee del país, miembros de la orden Teroera do San Pranelai». 

XIX.— El vicariato apocitAUoo do liii-nan cuenta SJíOO calAIicos: 
iiu Ohl«pa u fraBciwano. y llene por anxiiiar»i un Rnadjntor, OU^a 
lambieo. cuatro misioneros de la mUma orden, y 10 prófMtoros In- 
difeoas. 

XX.— 81 antiguo vicariato apostólico lid ifu-f)^ abarcaba nn ter- 
ritorio demasiada extenso, que no permlli» reportar de la tnision el 
fiuto apetecido, y por esto la Sagrada ronfn^Miacioo da la Propafianda 
mny acertadamente lo dfridlA, en iXTO, en trea Tlcarinlo* spoatdli- 
coc al del Bu-^ orUntal oon octio miiioDoros. 

XXI.— (íji Mjíando logar, el del n»^ noroeaU, ooa ditoo mlste- 

«MVS. 



FIf. 



UIstooM fraiuiUoiBfca en Aíric». 



— :151^ 

XXII.— Y pi)f úHitao, tí dol llu-p^ íudoestA , oon cuatro mUioiM- 
n>a. Hay «n U'cp^ 13 prL'^bilcro» iodlgenu, y IG.nüO oat6IÍciM dlae- 
miiudt» en Doave distritoc 

I 

■^ XXIII.— Bn MAtiniiBC<)4, tina prefacttirnaposlólica coD «sUdoonN 

HflD Jiarrtucan, Cffula r Uoffadm; y 10 loisiciocrof, UidM ttspaholc». 

XXIV. — Ka HRnBitaú, una profectnra npoElAlica con riinaa e»- 

tadoaee & parroquias «D Trípoli, fírnffa'i. l'frwt y MüurMí, con 

l¿ ri-ancíManos. liele da loi cDal«» son presbíteros. Ka «1 itolco cleru 

qtw ha; Alli- 

WW— Ka oí A llO'Egipta, una prdf«ctara aposUlka. insUtníii» 
pan la cwivcr»i"ti il<i l<» ooplos duniticoit, om dírei-íUD ««Uciones A 
icaíJoniinn rri 1 1 Cairo, ea Siies, Asciití, Tahla, Aka»in, Uirg^, 
Fartviut. A'<-»/. Srg/ulé. Luxor, y algunas capillas cu constroeeloR 
«o otn» nialro liJi;:irea donde rocienlamenta convirtieron los mUlo- 
ncrosáunoonsiderabla aiiinoro de cismáltuos. Hay allí ISmLaionerw. 
I do l> Orden, y alanos herntai»» canrenu». 

IV. 

HI«lon<K &aooia«aiiB« en América, 

Tt.— Ui custodia de la tn m a ea lada Concopcioa en los Gstaho»- 
da la América det N'orte cuenta X> niiúoiKnM y asis oonren- 
doadeestofl en Sarva-York, j lox ioioiam- Báffato. Atteff' 
hany, Winital y BitUm. Iw de esto» conventos, el de AlleRliany, 
dirixe un colegio Dumeroelsímoi laa í)tle«iag de dkhoe eaavrnilos nn 
parroifulaleü. y los reli^osos reüentAn adímas un gran número de os* 
tadooe* diwiuinadaa en aquella vasta región. 

XXVII.— {^custodiada San .luán Bautista en GncinnMi eneota 
4á roUipoaos y alj^uuua eon ventos en Lotümilu., San Bernardo. Ba- 
miUati, Oi^enbourg, 1m FayeUe, y dos on CiaciHnaH (Ohlo). La* 
iglaCiaa de esto* conventos son parroquiales, 

XXVlll.— I^ misioo fundada «n ÍWH en los Brtadt» da llIlMls. 
Uts«oarl y Ohlo por l04 frat»cí«caiMMd« West blia, cuenta KVrelifio- 
80» y «IguDiM eidrigoe y honnanot distribuidos en cuatro «nvMto^: 
flo San I'iiüi (Missouri), en Oaincff, Teul-ipoUt y CUixlaitd. Bs Mtaa 




— 352 — 
u.timas aaiiáa tienen colcfioa mar BaraoMb», j ragata Upv- 

XXrX.— Galiporma.— .\1 ivincipio de este ü^ fliana undiifa» 
í'jí rnni'isaaoí por la persecución de la Galiraniia, en eajn EMido 
lenianSl misione?, con mú de lOOmÍjioneroaocapadoBenlaaaTak 
yioD de li» infieles. Actualmente poseen una miáioa y im colegio okj 
<»nc(in-ido eQ U ciudad de Santa Bárbara, eonoeboPadrwralgiHi 
He raíanos. 

XXX.— En Hkiico teníala Orden einjo proTineiaa 7 nata BOl»- 
inos de misioneros franciscanoB, y unos 350 religiosos. Desde la dltlm 
persecución no ha podi'lo quedar en los conrentoa mis cpK un niír 
cida número de religiosos para el serricto de las iglesias ^ no ka- 
bian sido demolidas ni destinadas á otra usos. Eneaantoiloadamii 
religiosos, tarierouque dispersarse, y hoy por hoy desnyrihBtii 
ministerio en machas parroquias y misiones. 

XXXL— En Nckva-Granada (Colombia) tenían loa ÜraaeiseiMi 
una provincia y dos colegios de misioneros d^endienteadelaav*^ 
Congregación de la Propaganda, con 60 religiosos; pero á nj finia rnw 
«.■iade la snprasionde 1861, muchos de sus religiosos mardianif 
(itraa misiones. Igual suerte cupo á la provincia y colegio da rnUfl 
ros 'lo Guatemala cuando la persecución de 1S72, que nada rsipitt. 

XXXll.— En la República, dbl Ecuador tienen loa ñ>anciacaBHM 
Quitfj un colegio con 15 misioneros 7 10 novicios. Erigióse dicte eo- 
It^io en 1863; el convento, que se halla colocado junto al toIob K- 
chiuroa. Cae completamente destruido por un terrunoto en 1808; pm 
lia sido reconstruido ya, merced á las limosnas de los Seles. Biy* 
(iuayaqttii otro convento de franciscanos con 12 misioneros. 

XXXIII.— En la Rbpcbuca del Psrü existen cinoo etdl^OS di 
misioneros franciscanos, dirigidos por un comisario general; d !.*■ 
Lima, con 20 presbíteros, nueve clérigos y cinco hernunos coon^ 
Hos; su convento, construido en 15%; el Z." en Ocopa, con 15 nUes^ 
IOS y seis misiones on estado floreciente. En 185B, dos mlsionuocdt k 
'ii-den nicron muertos en odio á la fé. El 3.* en el Chico, onyoeoblii 
franciscano fué erigido en 1860, con 14 misioneros; el 4.' en Ott" 
marca, cuyo colegio fué fundado en 1868, con seis misioneros, ji 
Ti." en Arequipa, colegio fundado en 1869 por ocho miaioneroi i»- 
císcanos. 1^ república peruana acaba de Ikvorecer macho á loa i^ 
de San Francisco, quienes ademáa tendrán bien pronto otro eUOfl'' 
á diez y ocho leguas de Lima, sobre la costa. 

XXXIV.— En CiKLB poseen loa franciscanos un CiAtgto en CUW 
diócesis de la Concepción. Los religiosos ñieron arngados ds üdB 



^ 



— :fi3 — 

eoiuffio diiranlu li revotueion d« 1610, pero on 1831 ñieron solicltodos 

anovaiTicnle por «) gobierno, v m cnmtaD actnabnente allí 15 mi- 

«Jaoero*. ocho cl^rifos y nueve bemunM coDrersos, dlstrlbniíloa en 

«utro misioDes. Otro colefrío (ion«n loa franciacanos ea Chito, y e%tíi 

m Castro, y et de mnclu utilliUd para las idísíoimb d*d«a i Us ooJo- 

olas Mlrsjet Uamstlaa Arananu: coosta hoy da muctias rasldetuilM 

■^«m Otamo. Anetat, San Felipe, Valparaíso y nacimiento; hay ea 

^Hacta colegio anos 30 mlsioiMros. 1.a orden de San Franctt^ieo tiene 

^^■idemñit ea Chlls nna p«xivlnch, cayo convenio prtncipnl eiU on San- 

^^fittyo; y también una caxa raligto¡*3, llanuda la Rtcolnta fi-ancitctina, 

^Vtos la niiüma irímLii} di.- Santíajín, con el cominrio do Ti«rra SanU. 

^r XXXV.— P.n la Rsri^tiuCA db (Iolivia tíonon los franctscsDoa cIdco 

colegios «n estado floreciente, en Tarija, Taratú, Jm Pas , Sucre y 

t^otost. Cada uno do eitos colegios caenta unos úú mUioneroa, que 

LralMtJaD por la gloria de Dios 7 la salvación de las almas, evtmgelixut- 

^KAo i loa Indios nlriyos. 

^V XXXM.— Kn la GonpKDesACtwt AnoESTiMA cnenta la Orden d« 
^^K«D Pr:in«l4co ira «ote^o de misioneros on Salla, otro en ¡tío Cuarto, 
^'ao tetviro ea San Loiviiio , con ana tios^)«deria en Cofr/f-jitei y no 
ecoTento ilc mUionea en Jujui. Kalos colegies, serridoe por 74 Dit- 
eros, M dedican á vvanKclixar á liwsalrajoslUmulospumpújr, 
r esUn en continua fw-m con In rcpiihlica, y no se dtgan domar 
I qu« por los hDmíldes hijos do Sao Frnocííco, 
lUllase también en la mÍHina conredci'aoion una prorincia religiosa 
le (Valles joenoros, coyo pnocipal convento esU va Baeno»-Airai, 
^conun comisario do TieiraSanU; y hay tjiminonotraieonvonloasn 
las ciudades de Córdoba. Catama/va, T^cumaM , Rioja y íítndcia. 
XXXVIl.— p:h el lureRio ^EL Brasil los n-anciscanos fumlanm 
!n IRTOuna pe']uena misión en ifibu» para evangidixará los «alvajM 
[ 4el valle de las Amazonas; i!«Ia nueva mlsloo ostá hoy desempeflaOi 
por «Doo Padrcí n-anci-tcdiius. 




V. 



UIstoDc* rraocUcan»* en la Oceanla. 



XXXVni.— La misión rraactseana de la Nueva Zklxnka ciieots 
seos Padres y dos hermanos oontorM». Xa sede principal de esta mi- 
lion csU en í'arnell, eo la dtócma de Aokland. Rn el interior de la 
Ida tr^b^n loa t^oci^canos en la convcmiun de lo« inSotes. 

PILIPPIA8 tienan to» flfMiaia- 



— 354 — 

CAROS una proriacia oon ?T8 reliriosoe quo ¡Jirij^en ilL^i! y seU mUfo- 
Dea «Dtro \m indeíes, y rofK&tan ciento treinta y cttatro parroquias, 
comprandiondo udm 7tt8,0CU católieas. Esta provincia Il«a6 la gloria 
lio llamarse a¡>ailátíea. porque d» ella aalisron los rodrtlros )apona«t!« 
que Bueatro ^nto I'8ilr« Pío IX eanontxá aute S(& Prelados )' una In- 
mentí inultltml tui Roma fli 8 dn .lanío dn IHi:>S. 

I'arn hirmiiur c«tu eiiadro eínOptico repetiremos tan t6U> ostsa 
palabras dol t^vaogalío: «La mios ci«rtainonte es mucha, mas los tra- 
botMo'i'o' pocos. RoxiMI, pa«s, al Seflor de la mi«« qn« eovie trabaja- 
dmaála miamafl)-* 



VOTO PARTlCi;t-\R DKI. SRShR (lARAMKNm. CABAU.BRO OFt. 

HABITO de 9*yrtAiM. SOBHS I.A OONDI^n-A M», CAPirVtM Dt MOIX 
4BIISN KESrECru AL CISMA. 

BIcabaUoroprolfatoquASiiücribA Ifeneitl ncnlimienlo de disentir 
algunos «xtraam* d<i lo* que dnii au el acuerdo |ii%vcnL'hIo por soa di 
noa hermanos qoc MKnponu» la ComUlon permammtn. En c:tte estada 

Confldentodo iiue al nacer la ónien uiíUtar do Saiitiaso soa fun 
dadores sAto s« prapufifiron croar una liooron milica, b«jo el exotí 
Mvo protectorado dol Pontttloo, y te obtuvieron de ta Santidad 
Alejandro III. en la Bula do conflniüwion expedida el ano 1175. «i 
impetrar «a ningún seotido la mediación det poder temporal, it pes: 
de la poderosa inilnenola que eco la reooBquista i!>a 3il(}¡ji rilando e 
aipidltfi tJMUpos la mooarqola; frscelonada todavía u» dijüotí 
roino«: 

GoBUiderando qii« en los trea slgloa trascnrrldon deulo la aogaikd— 
mitad del xii basta lo«ült¡nioitafli»del xv, el poderío <lo los Maestrees 
de SantiaiTo Tai ejercido eoa sumiaion A la Santa Sedo. piTo á la n 
con absoluta independeDCia de los Reyes, que le^ coaevdian gramK 
ímportaniria . liaita el 08S0, entre Otros, de qtie Kan Femando 
dioso aitiento en au Coasdo, y las firmas de lo« ^laoürcíi aparecii 
mezolailaa con las de los altos dignatarios de {.con y de (^a:<tilla : 

Coasideratidoqae, cambiada esta legalidad por la que los Pontt^- 
cea Inoccndo Vin, León \ y .\driano M «tatnyeron al conceder ree- 
pedlnmento i los reyca D. Femando V y doiu t*a\x!{ . y máa larde • 
*u nieto el emperador dirlOA V ol maeetrai^ de lat órdenes mlü- 
tareí . en un prlnelpio coa caricter TitsUdo y posterlonnMitt i 




dt Lnc, I, r. 



— 355 — 
^erpebiidad, esta concesión, debida á U piedad de aquellos Monarcae. 
i sa fé ea la doctrina dé Cristo, á sa ardiente defensa de la Igleai» 
■«atóUca contra los errores dei protestantiamo, era una delegación que 
«1 Primado de la Iglesia hada de parte de sus facaitades en el Bey 
■GatAUco 7 sus snoesores, á titulo lucrativo, con carácter irrevocable, 
pero dependiendo de la. aceptación por el donatario, qne habría de 
rigniflcarse en el ^ercicio naaca interrompido da esta alta y preciosa 
prerogativa: 

Considerando que los Reyes Csti^licos establecieron con tan pode- 
roso motivo en 1489 un Consto para el despacho de los negocios y 
cansas de justicia, gobierno, provisión de beneficios y oficios públicos, 
dándole Jurisdicción real, para entender hasta en las causas civiles y 
«imiDalee de los miamos caballeros; y que este Consto, cuyas fun- 
ciones nunca cesaron, fué convertido el alto 12 del presente siglo en 
Tribunal especial, con organización diversa, siguiendo tas vicisitudes 
del sistema político á que debió su origen, pero demostrando siempre 
■al egeroicio por la Corona del maestrazgo de las órdenes nulitares: 

Considerando que este cOercicio se evidencia recientemente por el 
Concordato celebrado en 1851 entre la Santa Sede y la reina doOa Isa- 
bel II, cfue figurando como parte contratante, como personalidad Juri- 
■Üo», con derechos y obligaciones , estipuló solemnemente la (M-eacion 
del Priorato do las Órdenes mili tares,- para que una ordenada división 
territorial en Ío eclesiástico conservase , con la veneranda institución 
ée Ub Órdenes, sablime tradición de épocas gloriosas, y símbolo de los 
ncriflcios por la conservación de la fé católica, una jurisdicción que. 
«0[ffimida en to laical por ana bien entendida unidad política, debía 
«onserTarse en lo eclesiástico con todos los atributos de jurisdicción 
«unta ó vei-e nullii*s: 

Considerando qne realizada en España, al finalizar el afiQ68de este 
•tglo, una revolución sooial más que política ; privada de la goberoa- 
«loedel Estado una dinastía secular, y nombrados poderes accldenta- 
Im, 4}<^i^ BS't*^ ^11 ^' Tribnnal de las Ordenes para suprimirle y 
j encargar á una sección del Supremo de Josticia el ejercicio de sus 
fcnCiones, lo cual indica que aquel gobierno provisional continuaba 
«nel ejercido del maestrazgo, dándole menos importancia; y aunque 
«■(tónces pudo haberse investigado con sobrado fundamento si el 
podar emanado de la soberanía nadonal sustituía de derecho al R^ 
Otólico, á qnian la Bula Dum intra, del Papa Adriano VI, concedió 
la idniinistracion perpetua, es lo cierto que tas Órdenes militares 
«opieron conservarse, con notable prudencia y gran previsión, an una 
tftSMlon espectante, elndiando la peligrosa coastion, que de otro 



nxklo Imbuirá cmtrllRildo á producir miJes sin onento . al iltidararM 
en abierta lacha con (!obl«ma3 que por vex primera suatilnUn á 
unidad católica la toleraoctn de 6ultoa: 

CoasKlorando <¡ud. proclania^la li repabllea romo forma úafc»^ 
bicmo, eIdeoretodeOde Marzo ite 1873 trat¿ de suprimirla, deda- 
ntoilo dlsuelUf laa ónleoM militan», eotn» «i ta dimplo declaración 
■toooracomoiámluRlono hubíRM baítadnaJ olleta do nlimtiur d« la 
vida odela) ana Inílitucton qiki por ni carácter arixlocrático y ana 
wneraDdoa recnerdoa moatraba bien d tas dnras aa itmxcambl» in- 
«ompalíbllidad eon itiorto AnJeii de idi»* <jae lomabnn plaxa en otin- 
Iro «i«l<>, para Hfír ilMpiMM ea «ran pni-tc mo'I i tiendas: 

Co»! d orando qnc una prueba tan maiiiiiovta do abandono por parte 
'lol dnniílarjodolaquucnsu tiempo fbú malcria dedoaacioa. olili^ 
.t Su Soiitidail, «uluMu pnr ol hion de ]ks aimn^ y por la conaervn 
en toda su íntctrrídad da la disciplina, á expedir la bula 0iioffraifi\ 
Umilada á enoofnaadu' la jori»d(«cton exenta i loa Urdinarloa, anto 
)^n^Teitad do laa elrooiiataiiciafi. y tía la aoc^idnd de poner itfnaino i 
una situaciOD por demSi dinoil. con un arbitrio tan provechoaa , aun— 
•[M de cancter tranútorie: 

Considerando que otro deoreto po^rlerior, de 11 de Abril d*l pi 
sentó aAo, qti«riendo borrar de la híüloría oontomporinea dd boelinn 
de la gravedad qiio ontraíU el dwrotn de extinción , restableció et 
rriltanal «t<pccial de tas Ordenes mililatv«. el cnal aa tía dirigid» ft 
e»te Capfluln iren«ral, pidiendo su concurao. por medio de una oomi— . 
stod de su seno, para rewlror las i^ve^ cueflionea boy pendiente* 

Cootiderando que al restablecer el cobterao de la naeion en Abri 
ulUeoú el tribunal de laa órdenes no impetró de Su Santidad la RuUJ 
p>>rn>^pondiente, comoera do rigor hacerlo, para reinte^mrsa en «b 
raae^lraxjo de que volontariainenie so había despoiwido, y que en^ 
propúrilo de «¡«roerle aio e«te impórtame reqnisilo podrían sorstf 
coDllietoa entre el poder t«mpor«l y los Sres. Anwbtspoe y Obispa»^ 
•Iue,enpaw9ioa boy do la jurisdicción exenta, no pueden devolveiV- 
íino á la Santa Sede, de quien la han recibtito: 

Conahlerando que es. mis adn que útil, neoeMrio «otlituir i n^ 
«itiíacion eemo Ui presente, oeanlonadaá pnnnrbaciene:<, un t 
arreiilo. que d^ expedita í oada ano de Iv* dot poden» «a Jn i . 
cion propia, y que en su conxeeucion debe ffulí^oar la orden d« 
tívco cuando la naa posible, en d limite de m» medio*; 

Propone á este Capitala KOneral m airva adoptar loa aonerdon su- 
Kuientox: 
I.* RI«Tar nn raapetniMO laenai^ de cíaga «dfanion y niaíitoa 



proAiDila i Su Sanlklad, coiuiínunilp In-t m»* lurminaatcs He^ríiüidw 
«la qn« U 6rdea da Santia^ tiMi« al PontiilcaiJo por origen do todo 
poder y faoolsde loda jurisdwcion, oo lo que 1 aqaella lostltucjon 

í." Romr ft la vex encarecidamenle á Su Santidad m digno iai«Ur 
coa «1 frobienio español, bojr dlspaesto, at parecer, i restablecer la 
antigua concordia, íaa ae^elaoionefl diplomáttcaü que ooodutcaa des- 
da lo^go a la oblonciou de la Bula, para que ol Tribunal especial ii« 
«areieada esto importante requisito, y (^erxa sua fuuchKies deutro dti 
-li legalidad, y eo seguida Ú la loitlslaaoii. tan bnive oomo sea posi- 
ble, del l'riornto do las (irdene», cea arreglo ;il Concordato. 

3.^ üingini- utliTlosamonle al seAor mini«lro dI^ (¡racia y Justicia 
-pira cDiioudr la opinión, propdsítoa y tondimciM del ^bhirno en laf 
«oaiIioAe* psBilivates; y do «er favorablca.oonvortir la Kcstion oflcto- 
^eaoOclet pormadiodeunaoipoiioion razonada onwntidoparocidu 
•1 de las no)[iKtacion«a diirioatiljoas, prdvia la obtención do cÍofU» 
•ejnirida'los. 

4/ V dnalnaote. aplaxar toda contostacioa al Trilmoal de las Úrde- 
aea haíU i^no esta aítuacJon ao aormalioe jr éatn en ua periodo de le- 
galidad pcrf>jcu. T 
■ Madrid ¿3 de Mayo de iSH.—Bdiutrdo de Garammái. 



EXPOSIClOy M. GOitlBRSO DEL CAPÍTUIX» Dli CAB.\LMÍROS 

K bK U AlUtl» UILITAM W. «A.MT1AO0 SOaKS SL CUUA. 

^^BBxco». Sr.: Bl Capitulo déla Orden militar de íiunlÍ>)io tieiiv 
^Píhonn de lUKier pre«eato á V. ?,.: Quo reunidos lo^ caballeros que 
^P lo. componen ea el mcmasterio de nltoraa Cotnciidaloras ds c^ta cjipl- 
tal, j aah» de twsfonea, han acl>I^lado acudir á V. F,. en demanda de 
joatieia. «uplictiitdole que . en gracia de una tan antigua luitttui^iou. 
qne lniito« benedoios ha prodneido ü Ia Igilesia y al Eitatlo . procuro. 
porcnantOKmcdioeestenisualeaace, la comerraclon de este glorio»» 
racoerdo, con el que tan ligada está ta historia du nuestra pdlria, oe> 
smdo de una ve/ para liemiire el urigeu y cauaa de un cimaa que ya 
•nplMa eu alguna prnvincia de K«paAa, y qi)i> do svffuro, ni no itc 
ataja. »wA bcitndlaicoo oHjcan de males ais cuento. 

V. B. Wi llamado í atajarlo. V. G., de acaordo con la Santa Sedo. 
es d dnioo que puedo poner Idrmino i loa males que deplora ol Ca- 
pitulo. V. B., ooo su UusIraciOD y con su piedad, y do c^o oaU seguro 
«1 CqMInlo, qaeiTA «nwndar y oorrogir, tin van de destruir y ooocwl- 



— :i58 — 

lor. V. !■:., antolijiuldn laj Onltuieu i las niiova» costambrwí. y conCt 
mintióla* eoD U* mievu iti»titacii>n«i miMkraM, hará qne oootii 
»in dabo de nad» y i gu«lo do toAon , ¡nui^nraiulo una nuova é[ 
en la qii'' itimii rocnerda deta orden do Saatia^ y de 

otnutrt'' ' s M conserve íDlacto j puto para bteo de U Igte! 

>- dd Rilado, ooma oowAnaza provechoBD para lo faloro, como 
la poderosa dando » i>fl8«ll«n los altos ^emploa do lealbd )■ val< 
dciuid tampooD Lu prodi^osas haziAas, los más (Irma decliadox 
berolsmo niilUar, que Ututo ennoblocloron A nue«tro« aiitcpa«ido«. 

Xpeaas. Excmo. Sr-, In idea do la lib«rUd modvmn a«om4 
\m hfrmiateteipalMe», intm de hab«r li«cbo mi naturnl n.«icnlo:, fbif 
cuando las ordensc mlllUnis ompomron A Kontii* m ínliajo , qu« 
podemod llflfíiar benéSoo. La reforma desplegó gii hiuidortí; y 
UvUm lai ImtltuoloDox, desde la monarqnfn, w roMntian de las tnri 
kncñ* y modaiuas, jCAmn haMan do cúnsorviir so inmovilidad 
Ordones qillitarea, mlndas por unoa con envidia, por otros ooo des- 
d-.-nl Y caando todo cala deülmido 6 tc inodiflcalMi trMfomtado. jcúmo 
no liabian do tonor i^al ¡««rtc nnos institutos aristocráticos, cuja 
apoca, rigurosa ni An tu b.iblando, habia fa pasado? Y lo que babla üido 
necesidad a prumian te eii el nilü do 13, que es el tiempo de qae liabU- 
mo«, i«ni «61a va na mcvordo, d^rno de coaserrarse por lo gVorioüoT 

Asi socedú). Qiierícfldo las Cortes do CMix regnlsrti»r la juriadle- 
o>oii que ^ercin d Consejo de las órdenes y ponerla en armoiüa oon 
la» nuevas instilucÍoae«, igteg6 d la Jurladlcelon n^l ordinaria ei c^ 
nocimtcnta de todod los nególos civiles y criminales del fnero eotnua 
— e.sto es, lo conlencioao;— en lo hiibernativo y arfmjnHilrntivo pasa- 
ron A los ayuntamtcoto^. alc^Me* mayores y jefes politicos los do m 
índole retptuliva. Kl eoblemo, sin ooii.tnlta del Consqjo de las órdenes 
y si por la del Consejo de F^t»do, según se preveRn en la Constitacioo 
de U moDarquía, ompe7iA 4 dar l04 ^ohiernos y alcaldías mayores dq 
territorio exento, y sAlo quadd al Tribunal de las Ordenes, gob coya 
nombre conserrd la vida el antiguo Consejo, la prosentacloo de cate- 
tos, prioratos y vicarias de las órdenes militares en sus respectivo» 
lerrílorto!(; y oslo ta^ merunonte como patrono, en la misma foratn 
que quedaron ks patronos legos á quienes por Breves y Bolas iDcnni- 
bia semejante gracia, otorgada de antiguo por la Santa Sede oon cier- 
tax cargaa, aleudo por lo mismo ooncesioiies remuneratorias, mis qtM 
graluita^. 

Para la Jnrindiocion eelesIdBtíca. niimiáel gobierno qne se ncsn* 
brlra un clérigo de las Ordenes con ol Ululo da Juez de apelacioace, «1 
que, i aem^ania U« no metropoUtano, conociera y &lUra los negMliOft 



I 
I 



r 






— :&9 — 

üe arpwllA bululú: suprimió el Concejo, y en sa Xag^r ostablecift un 
Xribiiud especial. o(Hnpu«sto de cliTigoe y legos, todos da üia Ói^ 
«leaes. 

FeíM ftsto daxi poco. Ua turliulencla^ pslltltias, tomaiiílo un ntievu 
luiro, dieron ñn a la Cocutilnoloa de Islü. j enol da H volvió el Cnn- 
a^jo lie laá úrvlenuí a .se^uu* ¡tu vtúa ac^j^luiübradj, aaD<[a)>sÍi)4qjorcc]' 
yiffOr cuiuplútd ludax w.t antorloruj ¡iruiM^ntivaj. 

fin 18¿i) sufaú ruuvh y parocidí alteración A U do 1812, y 
«0 1833 Duc«i> rcsUblucitrtiviito, tutjta qtio, por decreto de 30 do Julio 
ffe I83G, acsbódouoa voz y pira siempre «ICoosEyo.qnodaQiloea su 
Injiar el consabido Tñliuailespiícial, compuesto de clííngos y sdgh- 
KA. COOM en el ano do í'¿ y como en el alio da 20. De e»le modo coa- 
tinao hastA ta rofundaúioa oD el Tributul Siipromo de Justicia i vii^ 
tud del decreto del ^obiorao provisional de 2 de Novi«mbre de 1S83. 
Hoé, reduciendo i )a mitad el mliuero de sus miuiatras, la> agrosA, coit 
cieltuioii dal tiuii» lUicerdote que habla, á la Salí segunda do! roñsrído 
Tribaoa] Supremo, doade liabian de lallartie Jos amal».i edcíiáiflioas 
d« Us órduuei. 

Fcro lIcKAIct á las Ürdcnes militare* la bom «upr^ma. Dospuoí de 
aa prcambido rctombanto, doodu cinipoa una trusa oníÜtica y una ig- 
Doraocia supina, se dudaran extbguidas las ordeno;: y por una abei^ 
radoD Inoalíflcable, no se rwsuulve nada, ahiolutamento nada, sobre «i 
muco puDto importante i)u<: ualraítsba la c\tstunoÍn de nqoelias, oato 
e», sobi« m jurisdicción cclisiaitíca. 

Extinguidas las Urddics, paronia antiii-al y léxica quedar e^Llin - 
gaida la jurisdicción: ú, para decirlo nnijoi'. no cxí^liendo ya ni btu- 
DM, ni eaoomleadas, ni maestrai^os. ai nada más que la Jurisdicción, 
A DO (« extlnguiaQ las órdenes, 6 se oitingaía la jurisdicción, ho prí- 
moro ouQStaba de un decreto Armado por D. Estanislao Fisuern.'t; lo 
Bcgundo i^ra consecuencia natural y Icgilima do jiquel deorelo. j\ 
qui^oompeüa tomar acuerdo en la raatoriaí JoeIo pareda qu« el 
poder que había forinulado aquel tremendo auateiuR contra lu« orde- 
ños, abiilidaí se^iiQ ul decreto de £0 de .Marzo de liíT3, aiiiiel poder 
ipio liLs duduraln mudas y »in re^piíeslas ante las prcj/M/as de hi 
tientos auxttriuit, abolidas por si Misma» por faenan interitli de 
OttotMtjiüticiitn: aqnul poder, repetimos, debiera liabot- ruccgidi> la 
bcrenci), y de cualquier taaneru lialiur estatuido, determinando lo 
que le riuíera ea mienten, su^ítuyeudo las ideas moderon.i , las idfas 
Joinocrátioas, loque demandaba el nuavo Arden «ocial; pci-o toda4 aflas 
costí eran muy liuemu para ustínftuir las urden*», i»tu w, para lutcor 
luu ruina mdt, pero en manern al^unn para organi/ar, para crear, 



— 360 — 
para armonizar con lo antiguo lo auevo, sacando del caos lo uno y lo 
otro, que por efecto de la revolución andaban juntos j diacordes. 

Pero las cosas no podían quedar asi. Kabia quien velaae aotae al 
teiTÍtoFio de las Órdenes, legalmente desamparado. La Santa S«de, 
siempre bienhechora de las Órdenes, nunca enemiga, como naalimi^u 
80 lia supuesto; aieropre mirando con caríüo & aquellos Ínclitos caballo- 
ros que extendieron por toda España la luz del Evangelio, que sid> 
yaron en Lepanto la criatiandad da una nueva irrupción aarracana, 
no podia menos de mirar por ellos y por las Órdenes militares, y ecL- 
pldió la Bula Qito gravius, en cuyo tenor se couflrma la juriadicoit» 
de las mismas en el Coto redondo, concordado por ambas potestades, 
y se entrega la parte restante á los Obispos colindantes, como Jumos 
naturales en la parte edesiástica, poniendo en juego las atribucioaes 
de su ordinaria jurisdicción eclesiástica, que reivindicaba los dere- 
chos que á ella correspondían, como madre de todas las jurisdicciones 
exentas que antes ódespues, por una causa ó por otra, habían salidode 
su seno. ¡Hahía en esto algo de raro, de chocante, de contraiio á los 
principias sohre que descansa la jurisdicción eclesiástica? Nada de esto: 
todo congruente, todo legítimo, todo racional, todo justo. jQué hemoi 
de decir de la Bula Qko ¿fraiíiM)? Nada. Como católicos , obedecerla, 
respetarla, venerarla como mandato superior del Papa; í eso d<» obli- 
ga el dictado de católicos. Pero además debemos decir qne no va con- 
tra la jurisdicción de las úrdenos, antes al contrario, la corrobora 7 la 
afirma, como en seguida vamos á ver. 

Muy al principio del establecimiento de la Orden de Santiago en- 
tendían y fallaban de los negocios eclesiásticos en primera instiDcia 
los Priores y Vicarios con jurisdicción vei'e nuUiut , jueces queaii»- 
tian en la orden desde su origen, y han existido en el territorio exen- 
to hasta 6 de Marzo de 18T3, apelándose de sus providencias á los Ca- 
pítulos generales, cuando estaban reunidas, y más comunmente i los 
Sumos Pontillces, que nombraban jueces conservadores para seguir y 
fallaren segunda instancia ios dichos negocios eclesiásticos, eu>- 
tíendo en los archivos mucltos nombramientos de tales jueces. 

Es un gravo error creer, Excmo. Sr., que el Consto de las órde- 
nes, con más ó manos individuos eclesiásticos, existía en esta reoiota 
tipoca conociendo de los asuntos eclesiásticos del territorio. El printe 
Consejo de las Órdenes, establecido en Almagro antes de los Reyes 
Católicos, y refundido después en el que erigieron estos soberanos en 
Madrid, sólo conoció de asuntos civiles y criminales, de tas cosas y 
personas legas del territorio exento, según se confirma por ta real 
cédula de los Reyes Católicos, expedida en Alfkro á 3 de NoviesolnM 



— 361 — 

de 1479, y por otrss Tárias qae serla prolijo rarerir. Y adn todavía 
hay ¡oiB : ni aun eran cabaüdros de Orden, sino simples magistrados 
que anteodisD y fallaban las cansas y pleitos de que hemos hecbo 
□ttncion; y haciendo y representando el papel de magistrados de Au- 
(Uencia, servían al mismo tiempo de asesores en los Capítulos de las 
Órdenes, ain voto en ellos,' por no ser cruzados. 

Pasado algún tiempo, el Rey, ya maestre, obligó á los magistrados 
de que hablamos á cruzarse de caballeros, á ña de que el Consto pu- 
diera conocer de los asnatos de encomiendas, diezmos, novales, prue- 
bas de caballeros, pleitos civiles y cansas criminales de los mismos; 
pretensión de beneflcios y otros varios asuntos; pero no se extendió 
nanea el conocimiento á personas y cosas eclesiásticas, por estar pro. 
hibido por diferentes Bnlaa, á contar do la Rula de Clemente VIII, 
dada en Roma á 31 de Enero dei600, hasta Is cédula de Carlos 11, 
de 1683. 

Pero i ñnes del siglo xvu y á principios del xvín fueron los Capi- 
tuloa cada vez más raros, y aún lo ñié más el nombramiento de jueces 
conservadores; resultó de todo esto la necesidad üe que el Consejo 
conociera en segunda instancia de los asuntos eclesiásticos, ydeaqui 
también la imprescindible necesidad de nombrar clérigos que ocupa- 
nm algunas plazas de magistrados en dicho Consto, á Sn de legalizar 
cauAnicamente sus fallos en asuntos eclesiásticos, entrando , por con- 
anaencia, D. Alonso de Torralva el I70T, á quien sucedieron otros 
muchos hasta nuestros días. 

Tal ba sido el estado y vicisitudes de la jurisdicción de las órde- 
nes. De donde se Jnñere que no ha cesado un instante, aun en los tiem- 
pM para ella más t^vorablee, de guardar en su parte espiritual , ente- 
ramente religiosa, tas reglas de la jurisdicción ordinaria; pues aunque 
ep todos tiempos en la primera instancia ha estado sujeta á los Priores 
j Vicarios, y desde el siglo pasado en segunda instancia al Tribunal de 
tai órdenes, en tercera, esto es, en deflnitíva, lo ha estado á Roma, y 
daade la creación del Tribunal de la Rota, i este Supremo Tribunal. 

Pero la orden ú decreto del 6 do Marzo, dado sin conocimiento de 
oansí y sin la inteligencia necesaria en materia tan ardua, ha dado 
«easion á nuevos y más serios conflictos, y es preciso poner tármíiio 
i ellos, si no queremos pasar por males mayores por su trascen- 
dencia. 

Que las órdenes mílitareí deben existir, que no debe perecer un 
recuerdo gloriosa de la nación española, el mismo gobierno lo ha di- 
cho, 7 lo ha efectuado, restableciéndolas. Pero para que esta restau- 
nHitott sea duradera, es preciso: Primero, la concordia y ooman con- 



— :ííí*¿ — 

Ncnllmiaaio (I« amb*s potestadon. Segnado, abriendo lo; ojos i la 
(.-xpertünoía y hMléiuIom mrflo <1<! I<m ticcnpai) y elrciio.'tUnciati en qae 
se lei;ttla, auoliUr lo uittguo » Ixt oxIgancitiR ilu lo iiiiuvo; Kinrdar lo 
eaeflciitl ilo lai iasUIucíoiu» |Mra i|uc Mon dimdonu. «irj-i Meando ob 
iin«dalojiKloloqiio¡>ar«icJi y tfa lnT«R»ínitl, laitlil 6 «xiit««cta 
ímpoüil))!;. Si en Díngim tiempo laviitmn \m Órd^aa» uiia jurisdicÜM 
tütpií-ittiiil adininistrntiva y vjorcída por Ickoh, ¡á qaé i-xigirla lioy en 
üMnbnj du privilojicios, i am unidades 6 n^nllas qno nunca exisu«ronl 

Convmmdo d« esto el Capitulo do la (teúva de Santiago Uens la 
honra de pedir á V. B. aooerde con la i>anta Sede loa puntos si> 
gnentes; 

1." Rl coto coirado, en donde M consorrarsi ti* perjieíitum la ja- 
risdiocion de tu» úntcnc* milKan», reuuenlo i^lorioso do tiompoe li»- 
rAJcoJt en que Iiw catmlleros, dnrnunnndo su «an^rv. cnnqiii«taroo del 
poder maliocaetano gran pail« de los reinos do E«pnfla. Bo este coto 
M crearán cnalro TieirtSH A prioratoe. loa cnales ei«mt4n la jnrl»- 
ilkociot) lie pfiíii^ra liislaitcia en los astintoa eolesiá^lieoa. 

t." Va Obispo dioce»no. gna IVIor de laa órdeoej^ reftíri el 
coto redomlo eoa toda amplitud y sin coHaplaa en las inalet-iníi ocl»- 
aiíMlcasqiie oeob^oanjiirlsdloclon. 1'i ObUpo aeri craxnd» «n nui 
de las matro órdenes. Sus l\inclones fniberanlivaa en In díAcesis. las 
mismas que la» de raalqnlar otro Obtupo en la suya retjiecUvn. Cono- 
rari como melropolilano do la manera que lo bxcln en lo)i (lo« itIUmM 
siglos el Tribunal de las árdenos. 

3." Ik- lnii»]telaciOBe8 del <M>ií>po eonooerí, como hasta nqol, d 
Tribunal de la Rota. 

Una AatnblcRi, oompuesta do cnatro CAballeros, tmo por cada úr- 
ilun. can máf un pretúdMitc, nombrados por el gobierno, ain aneldo ni 
enwtunienlo alguno, de manera que lasúrdenee no ttraron al premi- 
puosto «n la mas exigua enntidnd, tendri A su carne In administradoo 
y Kobiemo de las órdenes on punto d aprohaeion de pruebas, sin ap»- 
lacion, comisión de tas mismfis. nombramiento de caballerea laÁt^ 
roanle*. reeopcíoo y i^servaacia de las respectivas cédulas, y campll- 
miento de anirersaríos, menorias y ttanolooea de iglefia, la reeoluoioo 
de cuantos dudas se ofreEcan sobre estos particulares, y loe nombra- 
mientos de loadependíentes. 1^08 respectivos Capítulos tl«n«n la IÍmxiI- 
tad de recibir A ns caballeros, dando el debido cumplimteiito i lat 
cddolas que preeenteD, 6 supendléndolo y rsproamlando t^rtuna- 
iiHite. 

Como teodm lagar da observarM^l* reforma qw 
nada petjadica i. la JorisdicokM, Ul 7 eomo Mtt m j 



i; 



— asi- 
do rtMíonoctdM suh inmiüiídado^ y Jarochos Icgi titnamuiito adquiridos. 
L» Vicarios j Priorea quo cusl«n Uoy ¡ara las causas y litigios de 
[bsOrdracs en prímura iiuUncLa. ([u«daD hast» c(ni el mismo nombre, 
hra la segunda instancia as ostaUdOú un UMspo, cruzado, qtm sustitu- 
to cOii TftaUja al t'i-eyra quo «xiiUa, ou «I Tribunal, imes, caito de no 
existir, dudábase por altanos, y con ruon, de la validez caiiúnica do 
las KDt«aciaa. tCn (Hitito á la tercura iiistaacia, «[uedan las cwu eit fil 
ser r estado que tnnian aatiis del arruglo do IS6B. 

La Asamblea propuiaíU, do cunli'o cahilloroA oon «ii prc:íi{Ii!nt«, 
Uea>! ta {¡ran «autaj» de «yoroor sus funciones dcniro do lii <'>i'Uimi, sin 
•er ftmcioiiarios del £«tado dÍ gravar g1 prosuptiosto coii cantidad ai- 
B goaa. 

^B Ifo esta suerte. Bxcmo. Sr., el Capttulo de la urden de Santiago, ao 
^Mwtrnfeiido nada do lo aatlguo, ánlvs bica ia^oriindúlo4 trata de le- 
Bvxntarelgtoriuduptítiiloii (|iioal£úel ApAstol en CovndoiiKa; regulari- 
zando la JurUdiício», establecieudii una diÚL'LMix y ¡)uiiiefido i ivt Trente 
un Obispo, cruzado, quu iu«yorai-i las «ouilíciomu del clero, i>u tanto 
tlescdidado boj por no lenei' un verdadero ra.ttor que cuide del roba- 
lo, eatre^do «n suü manos le^a»; de un cloi'o qno debia xr, c^mo 
lu, y ooa la notabilÍ«inia exención do ijuc pittiumo , ul OHpejo do 
odo el clero esjkinol, y oousolidnjidodo una manera Qnne, y con Ixne- 
kflaio de la li;t«iiii y bien del Estado, la existencia de la;s úrdoueit mi- 
litareis. 

Nada pierden do lo quo en lo anti^ruo poseyeron. ¡Ab! Mucho per- 
dieren: sns eocoDiendafl, sos ciudades, sus territorios, el inllujo que 
lieoe en el Estado el poderoso; poro si llevados k practicar la virtud 
de la toodeetia, un recomendada por nuestros Estntutos. súlo atcnd<r 
nu» i lo que la orden poseía, como prlvlle^ada en sns derechos y ju- 
risdleciou, nada perdemos, al contrario, ganamos mucho: ptrque dea- 
pqjadoe voluntariamente de esa migaja de pan que nos reservaba el 
' prasupuAito, pudremo» decir: «l^os tiempos ite llevaron nuestras rl- 
BqiiMas: en cambio de grandes oonqnistají y aumento de territorio que 
Ksaeatroit anlecocore» le* dieron, bemon uliruiad» oucstl-a «lorioAa en- 
PtweBa, que tnn manclu do4 df^uron nuesu-ott padre», fcbí-o» somos, pero 
«a ttMidio de tanta dvKuraeía, de tanta rKini, brilla todavía en nuestro 
pedio la Crux do Santíaitu, y en nuestros ouiuzones más ardienite la 
& calúlica, y eAcrttas con earacUíioi indi-leblí» »e hallan un el libro 
de la lustoría las bainAa* do nucslrc»i mayores.»— Santiago de T^a- 
4a.— ^loaqni^ Míqud.— Antonio Rennvídcs.— lil duque de Baeos.— 
Morqnéi da Abaooacid.— El conde do VÍlcli«8,^El marqu<!s de Gun- 
4il«8t.— Cirios Andnde.— Jertoiio» Coando.— Bdnardo de Ou*- 



— 364 — 
meadi,— Bl marqués de Valmediano.— José Morales da los Ríos j 8ep- 
tioD.— Francisco de Taero.— Isidoro de Urzaia.— Bl aaovotsrio M- 
pleote, Oregorio SBeox de Heredia 7 T^ada.» 



UNA CIRCULAR NOTABLE DEL MINISTERIO DE ORAaA Y 

JUSTICIA EM FAVOR DBL MATRIMOOTO CRISTIANO. 

I 

En vista de las coman icaGÍonea dirigidas á esta' direccÚMi general 
por los jaeces manicipales de Castromonte y Carlet, en 10 y 19 del 
último Abril, consultando si podrían acordar la oalebncioQ de I<» 
tDHtrimoQÍoa civiles que intentaban contraer con distintas persoaaí 
algunos unidos ya en matrimonio canónico despaes de 1870: ' 

Considerando que, según at nüm. 1." del art. 5.°, no pwdw con- 
traer matrimonio loa que se hallan ligados con qq vínooto nutrí- 
mouial no disaelto legalmente: 

Considerando que, á pesar de negarse en dicha ley elbctos eíTilai 
al matrimonia canónico, no por eso dejará de ser nn vlnoalo digno da 
respeto, y comprendido, por lo tanto, en el espíritu del artículo citAdo: 

Considerando qae, con arreglo á las disposiciones del Código pa- 
nat, la celebración de! segundo matrimonio, no disudto el primen, 
constituyo un delito: 

Considerando que, además de laa diaposioiones ¿ que se alale 
anteriormente, y si sólo hubiera de consultarse el pudor y las boeui 
costumbres, la celebración del segundo matrimonio, en al oaea da li 
consulta, también serla un delito castigado expresamente en el CAdigiK 
por constituir un liecho de grave escándalo y trascendencia: 

Oido el Consejo de Estado, y de oonformidad con su dictamen. 

El presidente del Poder ejecutivo de la república se ba serrida 
resolver que no puede celebrarse el matrimonio civil cnande los eoa- 
trayentes se hallan ligados por el matrimoaío canónioo, no diaadta 
legalmente. 

De orden del expresado señor presidenle lo digo á V. €. pena 
conocimiento, encargándole á la vez qae circule y comunique esta »- 
solución áloj jueces municipales de su partido. Dios guarde á V. 8. 
muchos años. Madrid 20 de Junio de 1874.— .-Vlonso Hartines.- 
juez de primera instancia de... 



IMPORTANTÍSIMO DECRETO SOBRE CAPELLANÍAS. 

h\Gaceta de Madrid, del 28 de Julio, publica un importule 
decreto, derogatorio del de 8 de Octubre tUtimo, por el coal se xombA^ 



^ Sliij — 

nxpunderco Indns ímí ilíócoaa do BspKfla la qJMaoioa d«l convenio 
Mhibniílo oottvUs dos potastedes Mbre «apellanlsa coUtivaa Aiml- 
liares y otm fbndaclooas anilogat; el ouaJ fué puesto ob vigor por I* 

lejr de Zi <1« Junio de tS(t7. Dloho aorbimo decreto, coa la exposieioQ 

que le praoede, e« eomo Higue: 

«Minbtttna de fíracU y JurtieU.— Rxpoatcioo.— SoAor iM«sldeote: 

tssde que por docrolo do ñ do Octubre de 1K73 *a «iispcndiÚ en todiu 
s df6e««ÍN do ICüpnfta lii ejccnCion do U ley de 24 de Junio do 1857 
U ioKti-tiocioQ de. 25 del mi»nio mes y «Cío, reUitivu A la liberación 
pemiolacion do enrías eelesiáiticas, nnmero*M y jnstiñcadna rccln- 
tnacionot elevadts i calo miniatijrio baa «vidonciado los ^noi^oa per- 
jaicio'i irroft^doM oon aquella disposición A loa iudividuos y DimUias 
liitera«»dns en L-i peroiatacioD, y princi pal mente al Estado. Si al eíc- 
pedlrvo el citado d<-ci«to ae le pudo jazgar oportuno por \» príncipat 
razón alcunda vn m prcdmbtiio.la eicporlonda ba demostrado desgra- 
nante (juc con tul medida no so privaba de rocurso a))!uno d la 
irobcMe. haciendo ver i la par da&os no corapeBudoj «on niñean 
soeflcio. La extensa fnterpretaeion i que en parlluular tw prottaban 
I sTlfculos 3.' y 3 .*. per arootar, no adío á I.i pennulacíon, «ino a lo* 
negoeioá oonlencioflott pendientes, prodigo desdo Iih'ko ;trdn.i.í consiiU 
tas d« elevados ftindonariotí del poderjudícíal.deliucoiniHt^nccdio- 
OoMniasy de los Prelados y VÍi:ario« capÍtularo«.áta vcnipie Aindadnii 
T>«c?aiiiacioiM!t del míniütcrio do Hacienda. Todas estas circuuítancias 
jMtentiían, porlo tanto, la imperiosa necesidad do poner pronto y ollcaz 
raiMdio á los peijnieloB qno as( al Balado como á tos pirticularcn M 
í alteren con la paralización deaaantos incoados y soRiiidos al amparo 
•J(^ 'ina ley moFonlada, que sobro ser. «n cnanto al principio fccneral 
^ '. .iniortizacloneclesldatlea. más bmieAcioaa qne nínKUiiü <ilrn de 

K^. -ormenlapoblleadu. Impoeiblltta por su indudable Icfíilimí- 

^■bd lodn dtjciisiun y metlida opuesta aso estricto cumplimiento, 
^^ vFiindÑniloMo, |)uc«, en las raxones aducidas, el ministro qne soacr»* 
Ix tiene el Itonor dft Someter a la aprobación de V. B. el sigQleoto pro- 
yecto dfl donroto. 

>Madrid S4 de Jnlio do 1874.— B1 ministro de Urada* y Jmticía, 
Manool Alonso Martínoz. 




" oetenii 



MiECSBrO. 



Bcoordo con lo expaeslo por el ministro de Oraoia y Justicia, 
tenido á bien deereiar lo siguiente: 

ralwniétoeto «1 deorato de « 



— 306 — 
de Octubre de 18T3, por el cual ae snspendió en todas las dióOMñi d« 
España la ejecncion de la ley de 24 de Junio de 1857 y de la ínatnie- 
cion á ella relativa, do 33 del mismo mes y aflo, restablecíéadow por 
tanto en todas sus partes la Ley é instrucción mencionadas. 

»\rt. 2." Todos los negocios gubernativos y contenciosos qno w 
hallen en suspenso por efecto del citado decreto, continnarAn su cono 
ordinario con arreglo á lo prescrito en las antedichas ley é instmcclOK 
pudiéndose incoar igualmente los que procedieren de conformidadiooa 
la.; mismas. 

»Art. 3.° Las autoridades, de cualquier clase y grado qne ñtaran. 
asi como las comisione diocesanas, se ajustarán estrictamente sobre 
esta materia á lo dispuesto en el presente decreto, 

>Dado en Madrid á veinticuatro de Jnlio de mil ochocientos setenta y 
cuatro.— Francisco Serrano.— El ministro de Gracia y Justida, Uannel 
Alonso Martínez.» 



SENTENCIA JUSTA Y REPARADORA. 

Con este titulo dice el Boh-tin eclesiástico de Zamora, en an adm^ 
ro del día II del mes de Julio, lo siguiente : 

«La Audiencia de Valladotid acaba de dictar una sentencia qw 
merece ser conocida del clero de la diócesi?, porque es un fallo abso- 
Inlorio, una declaración solemne de la conducta digna y templar da 
tres seflores curas párrocos de la vicaria de Aliste, oon motivo de 1« 
datos que en el verano pasado se pidieron á los juzgados por el miaf» 
terio de Gracia y Justicia acerca de los edificios públicos. 

»Con la entereza <^ue les caracteriza, pero en términos pmdeDtat 
y comedidos, negáronse los párrocos de Oallegos del Campo , Moldonet 
y Riomanzanas á entregar las llaves de sus iglesias, de los cement»- 
rios y casas rectorales al Juez municipal del distrito, que no por m»> 
dio de ruego y súplica, según la costumbre usual, sino de una manna 
imperativa, exigió se las entregasen, sin manifestar con qué fln, abu- 
sando de su autoridad y excediéndose de su comisión. Los templosy 
casas rectofales no estaban incluidos en la clasificación de edifieiw 
municipales, provinciales ó del Estado á que se referia la cireidaT 
que la Audiencia del territorio pasó á los jueces de primera instancia, 
de la que tenemos algunas copias á la vista. Todos tos lugares cnua- 
grados al culto divino, cualquiera que sea su denominación , como las 
casas rectorales. Seminarios, Palacios episcopales y sns dependencias, 
propiedad son de la Iglesia , reconocida y respetada por todos loa go-. 
biemos qUe bajo cualquiera denominaoion se han venido aooatUwidB 



— 3B7 — 

«o Duo«tra Rtpian. Kl ja«z DiuniC4|Hil do Pifcnonioln Íi;norabfi por In 

riistolo (inú^lielDdoel rntrniJii: ffiKeKÍffiínciMo^tAbnn Iticra do li>í 
Unile» do m dahor, y U nimatjva de los pínx>co'< VAti, por tanto, de- 
UdADUinto jiuliñcnda: n-<l lo lu dtM^nradi) 1» Excma. Audiencia ilif 
ValMolid. inoittrÁiid»»!'. una vot más jicrocdoru i In fama d« rectltinl 
; jvstiltiuicioii un itas fallí» quo «lio la luicioii espadóla ha elosoado. 

*\lM el jaez muuicipal. dándose aires de autoridad ofondlda, y di* 
Tidando qno al párroca [o es para todas l%a coeaa que coiurleraún al 
ifenmpotio de m niinislerio y al sostenimiento de los edliicios'paostos 
lijo m cuidado. inslruyA dili^ot^ias. ijwe obhgú á Aroiar i ion pdi'- 
racas. y I-1S p3s6 al jn/^ado de primera in<taQCÍa do Alcarkicos. VMCi 
Jalólo, un txnt>) propenso i coadeuar A los p^irrocos por «1 Ueclio d>' 
campllr su deher. puos por esta sola causa tian sido condenados ya U>i 
d« Losacio, Losilla y Samir, 1 quienes esperamos absolverii la Audi«i>- 
cia, eo rer. de sobraseer y hacer en ftvor de loa párrocos I» declara- 
ciOMS liotirosas que de Justicia les correspondían, los condenó tú do» 
Moeses y on día de arresto mayor, i la multa de 3T5 pesetas, con .tu*- 
>pea«ion de todo ear^ y •le! deniolio al mtnglo dumnie el tíuiopo do 
>la couttciia, impon Idndoles «demás ei pago d« todaa las costa; oau- 
Kodas.» 

>G«ta sentencia, i todas Iucm ii^asta, y con ribetes de ridleiiln. 
púas loí suspeodia del argo de pirro(>os, lo quo sólo i la autoridnit 
•dcfiñstlca « pormitido bacer. fur' R;i«iLl:t y anuladn por l;t eiceleo- 
Usima Audiencia do Valladolid. con«ignnn>lo vn m* considerando! el 
recto proceder de los párrocos y ol poco jutliilcado <lcl juex munici- 
pftl de FifTueraeia. 

»La publicamos á continuación, pora público testimonio de la bueiw 
eonduct» de In* interesados. Dtee asi: 

«Considerando que la nojtativa de los pdrrocoe de Oallogas dd 
vCampo, Moldooesy Rioman/anan á facilitar la entrada del juetniutii* 
»olpal de Piicneruela en sus reqwclivas iiclesias, c«menterjo8 r casas 
«rectorales, para cumplimentar ana Arden que habia recibido del j\.iz- 
«gado de primera instancia, fiíndada en quo cwecían de Ucencia de su 
MDperlor jerárquico, el i^relado do su dii^cesis. y «puesta en los tér- 
wbIbos respetDOsoa que lo htoieron . no es ai puede callfloarse oonio 
•delito de resistencia á la autoridad . ni desobediencia prave á la 
•Risiaa. deñnldo en el art. ^¡ü de) Cúdtgo penal: 

vConvideraado que la naturaleza especial de tos bienes re.spe«lo 
pA los quo so IratHba de re«04(or datos por el Juex municipal de Fiíiuo- 
>nMla. no considorado» on las leyes dojtamortixadom* i-oioo de pro- 
»pieilad del t:st3do. y rewrvadoa A la Inlesia con doslino al culto do 



— 368 — 
»la Religión católica, explica además la resistencia de los proeetadM 
»á cumplir la orden meocionada, no con el carácter y eiroanaUnoiM 
yqae al delito acompasan siempre , sino en la creencia de qne no po- 
•diendo referirse á tales bienes la drden expresada no les era penni- 
*tido allanarse á su cumplimiento sin la autorización de sa Bopertor, 
»sopena de incurrir en responsabilidad, lo cual demuestra qne careain 
*de Toluntad para cometer el acto punible por que se ba inx>oedido 
»en esta causa: 

«Considerando que no esistiendo delito deben ser abaadtos loa 
«procesados y declaradas de oficio las coatas : 

«Vistos los artículos 88 y B9 de la ley de Enjuiciamiento crimiul, 
«Fallamos que, revocando la sentencia consultada por eljoesdtt 
«primera instancia de Alcaftices en 17 de Enero ultimo, debmuw >b- 
«solver y absol vemos libremente á los procesados D. Antonio Polioarpo 
«Herrero Fernandez, D. Juan López Revellado y D. Manuel Teodoro 
«Herrero González, declarando de oficio todas las costas causadks, al- 
«zándose el embargo de bienes decretado.— Valladolid 24 da Abril 
«de 1874.» 



RESPETO Á LOS TEMPLOS, 



«Este es el tabernáculo de Dios con los hombrea, y en él hsbitui 
con ellos.» Tal es la descripción que San Juan nos hace en an Apoe»- 
lipsis de lo que son nuestros templos. La casa del Dios títo, et pala- 
cio del Rey de loa cielos y el tabernáculo donde el Eterno ha querido 
establecer suSede.'para tener sus delicias con los hijos de loa hom- 
bres... i'Oh amor infinito de nuestro buen Dios! ¡Cuan grande debe mt 
nuestra gratitud y nuestro reconocimiento hacia este amabilisimo 
Señor, que se ha dignado establecer su babitacion entre nosotrari 
¡Con qutí religioso temor y con qué devoción y respeto debamoa 
entrar en esos santuarios, donde reside , no ya el Arca de la Allana. 
sído el adorable Cuerpo y la preciosa Sangre de Jeaucristo, realmenta 
presente en el augusto sacramento del Altar! Pero ¡ ayl no es asi, p«r 
desgracia; y uno de los males más gravísimos que hoy tienen que 
llorar las almas fervientes y generosas que hanjurado eterno amor 
á Jesucristo, es sin duda la protiinacion escandalosa y sacrilega qoe « 
todas partes y con lastimosa frecuencia se hace del templo del Altbl- 
mo. Mucho se tWuentan hoy nuestros templos, es verdad; mucha gente 
acude todos los días al tremendo sacrificio de nuestros altares; pero, 
4son muchos los que allí estin oon atención , con recogimieoto j on 



JIb postura y dMWacia q,x¡» pi'Io Un aii^uato lagar? i\cam na son 
t loa i|as entran mi «I «¡itaario del Altísimo con menos dMoro 
^r 00* mueha mis ilesrer^isnza y oandia <iue entrarían en la oa«i det 
Irnnbra mis vatgart [Oh '. B4o es rdrilad . lector amado ; cdt» e«i ver- 
dad, y tü lo sabes, porque lo vea, como yo, todos los días. Kl maho- 
■Mlmo eo ai) mu^ta, el gentil ante>ii»fdoloii,«l ¡adío «n tu paj[o- 
€la <r st pnMMtante en sa oapilla, tienen máa respeto , mí» eompm- 
tnn y mis modoütia qae nosotros los <|ua nos Uaipnmcii mUtiiee* 
«o cmaitros templo*. ¡Qixf ver^«nza! ¡Qu<í conRiKion y ipiA horriblo 
CMitnMiBlido! Y sin embargo, tuda <M i$A» cierto, t^ un IircIio i|iH) 
«ala A la Tista d>; todns , y todo* puad«ii rer quo no os neoMario ipui 
ll«f^<m los últimoa tiempos para qno raamos la dasolacion y sliomi- 
fiacíon en el lugar smlo, qne w» annncJaba «I Profeta. Pero si todos 
lo vemos, también es verdad qao todos podemos hacer algo por rome- 
lUarlo. No hay por qi)(> ocultar qiie el rotí «s muy grave , poro tiene 
lemadio. Paodeeni'ars», y to curara ai los que se llaman catAlfooa 
cpileren serlo do vorat. Busquemos el origen de tanto escándalo y de 
tanta pro&uacion sacrilega como todoa los días vemos Junto i nuea-* 
tros altares, y aplicando la aegnr 4 la rata cortemos de ana ves esa 
nula yerba, que extendiendo sua devastadoras ramas por los cfmleu- 
tea lie nueAtros l«mplos, cual la yedra «ine M enrosca eo el irhol para 
«larle la muerte . socava sai muros y llc^ un día en que da con ellos 
«a tiem. «Bienaventurados, dice Uavid en sua rotsticos oautaras, lai 
<|ite han eatfellado A tiempo su.4 pequeAos hijas contra una peda.» 
4QaL#Deet son estoa pequeAos hijos d^ bonibret«Su9 pasiones, dlco 
Süaii Afmftin. snx utalos hábitos y ms perverau üielinaoioRea, que ha 
«le reprimir A e«trclUr en la pena:> esto ea, ea Jesncrlsto, mgm San 
Jeróflitno. ¡Kncf^nanu sublime, que nos demuestra lo quo puede llegir 
Á aar una iiKora p»Eion, no reprimida en su principio, 6 una bita love 
que se comete Tnluntariamcnle y por cottiimbru ! 

darlanenle, los urandm crímenes cpie arrentan ii la liumanMad, 
atitMMDOMOSgmvisinio.tcsdindato* y rkíii; proran-tcionaslmpiasqoo 
tedos loa dins Utsnnn Iii^nr en nucidros templos, tienen su origen en 
naa (alta leTtsima. y quo casi pudríamos llamar uji ligero descuido. 
Veimoslo. y estudiemos «obro los lincho*. 

Las almas forvorosaa, para quicne* los roonoros escándalos en 
•i templo del SeAor no pasan de«porü¡bidOM, obliffJtndnlaí ¡i llorar en 
b pra«encu de en Amado, veo lodos lo:e dias ante h» altaren de nues- 
tro nios una multitud de niflos do araban sexos, qrio muy compuestos, 
y quiMS ungnlanailoe basta oon impndirw, ricn. hablan, chillan yjoo- 
a misma deeenvoltnre y alegría qiw si se Italláran en la plaza 



gaoi 



34 



— aro — 

de Orieote ó en el paseo de la Caatellaoa. Sus mamas lo ren y lo tfll^ 
ran; se sientan en su elegante süla de tijera (1), se abanican con ma»» 
He parsimonia, j se sonrien al ver Uia gracias de los ni&os, oaandhi 
debieran principiar á darles lecciones prácticas de piedad 7 de n>> 
peto á los templos del Altísimo. 

Yo aé muy bien que se me acnaará de intolerante, de tmitix», di 
rigorista, 7 tal vez hasta de crnel, porque me atrevo i oennmrwe 
abandono, ese ligero deacoido de ciertas madrea en no reprimir j 
corregir toa inocentes desahogos 7 naturales eapanaionea de sos hij<s 
en el templo. Conozco demq^iado á la incredulidad, y me tdaUstoi 
sus juicios. He puesto el dedo en la llaga, y no es extraño que asa 
prostituta chille y se alborote; ella ve que vamos descubriemfo la 
raíz, y que noa preparamos á arrancarla de cuajo. 

Cuanito las almas piadoaaa y celosas del decoro y la gloria dsl 
templa de Dios presencian los juegos y las r^aa de esos niSoe, no ei 
esto precisamente lo que las preocupa, ni lo qne arranca ligrim» á 
sus ojos. Ellas saben que esto es muy natural, y que el niíto lia ds 
«billar y alborotar nocesariamente cuando resuenan en sus oidoa los 
acordes del órgano y cuando ve brillar millares de luces sobre íum- 
tros altares. 

Pero esas almaa puras que, según San Pablo,-peaetraa el cielo y It 
tierra, y entienden la mente de Cristo porque perciben las cosaa del 
espíritu , tiemblan y lloran por el porvenir de esas criaturas , poM 
ellas saben muy bien que esos niAos revoltosos y chillones pueden wr 
, mahaoa losjovencitossin íé, ain costumbres cristianas, sin ningnu 
Idea religiosa, ó las douoellitas elegantes y frivolas que, con sus geitM 
escandalosas, su inmodestia, sus miradas lascivas, sn trí^e deshooeri) 
y su ademan grosero , profanarán el santuario del Eterno entra l^a 
hombres de un modo el más implo. Pero ¡ay! que no es esto sólo. 

La mirada penetrante y sagaz de esas almas ecoatumbradas i li 
meditación y al estudio sobre los hechos que al parecer son más insig- 
niflcantes, ha visto algo mis que todo esto; y en el nifloqnajnegayM 
divierte en el templo del S6nor,en el joven queloprobnaconsascct- 
tumbres paganas, ve al hombre que, primero en el club y despnesa 
el Congreso, desde las altaras del poder .' grita como un enei^meno, 
lleno de rabia y ñiror: «;Absjo los templos! No nos hacen (alta. Et loa- 



(11 sesiin varaos itrofcresnndo en nuestras cosliimbres inuelles y senau«l«<. 
me temo que cUerla» gentes noabsrín pur llevar ni templo Ibí bnlaras d« a 
cau,yalgua dia un calchón, para estar con toda conioül dad. Todo pueda aif*- 
rerii del repuijiiiaute lensualismo de uueiilraa 'liLt. 



— im- 
plo caerA. El templo cMrá.a ¡Tri4«scOn«Kneaeiu del alumlAno y do 
ta msbt edacadou! 
, fS« oomiimuto nliora lo qan pooden llcnr i ser esw liiMwnict 

H niftm <p)a ttojr sn iliriRrten ante los GTsdii« del sanio altar, y á <iiiir:n.'^s 
P sai madres nn qniuriHi ínitpirtir un MDliini^ato de n»pcto r vcncrn- 
«toa hada «I eajT^do lagar ea qns a» hallan^ íOli raajfm»! (Cómo os 
tlam9T^|Madi««?No. no lo «oU. j?iodrf».«f Ni ánn «ste nombre aer»» 
cels. 1^ nodrtxs i^a al nlOo f le anu con ícrours. Vomtns no «riaiü 
a racitVcait hijo*, por no perdar la hormosa loctania de Tue.itra nitlro, 
y ni ln:< amni.'*. ni im saben educar: peoros qne las 6*>ras. iio tunéis 
eoD ellos ni iim los cuidados natnrales qae e.<tlo<i anímali!< litncn ron 
«Dt Itljoíi. l'Z^ta e^ la i-ar.on por fjin'. en voz de criar liijos para Uioa. 
criaí* m(histrii(» (pm dwilionran la htinianiilAd: y en vex ¿9 dar ^dCoíi 
á la RoliíTi"» nnKOSta qae apnrcnla'rs piroreaar. la dalo verdntroü. (|ii« 

^BOB un dia m azote y los de3traotor>.>s de «m lemploit mA« auíoikIoí. 
Se mo dirá tal vet que trato con ilernaBind'^ rli.'or i a*»* mi^taw. 
[Too lo meceoen? ;Acaso no ea muy conveniente deaoorrer un poco el 
velo (toe 0(>ulta tas miserias de esta pobre aocteil»d, Lin ufana de *a 
rivitimdonr deaa onlturaf SI. nolodudei.4: u.i nocestrío deiiKMtnir 
boy mi* (pi« niiiina qne baja «su olríliEaoíon y e*a cultura material liay 
«oa Tordaders barbarie moral. I:> míN horrible y rspugnanto qne bao 
n conocido lo« «írIoji. ¡Con cuitnta razón lloraban las almas Justas! [Qué 
^■Justos Mn SU'' pre>eiiti miento*! ¡r.ii:tn elncnenlot xon mf lájrrinuisl [Qti¿ 
Kliíen se ba sncargado el tiempo de Jniitillciir loo proftindos sentimientos 
^ndí^iosois do ert*» alma* piado*:».*! Sniíuramcntoinc ya no halirti nadie 
^ que las acuse de faniiticaí y severas porque se lamenten de un poqaefto 
n mal . que puedo tener si1ria-< y funestas oonsocooncia^. 
B No lloremos ni nos escandalicemos porque remoe profanados y 
P ánn en el suelo loa templos del SeAor. Uoreroos mis bien porque no 
b«y ipiien coaoKca A Dios en su ooraicon . y porqne la l^oranela llena 
la (Icpni. Si no .*i! «»bo qiili!ii es Dios, ((üimo so ha de n>*polar su (*m- 
ploTSi el hombro no U«ae ni siquiera »na liftera idea de la dij^nldad 
4e crlrti.mo <' hijo do Dio* qcie ba recibido en el bvilí*mo. ¡cóntn qnts 
1^ reís que ten^a n¡ un sentimiento de amor y respeto blcia el «nntiiario 
■<qiw le vi4 DRcer á la rida de gracia.' Fsto e< impoeible; tiene que siiee- 
J[ der por necesidad lo que todos estamos viendo , porque la fnnorancia. 
y las malas costumbres qae ella eofcendra. son sfn duda Imt dos gna. 
d«9 enemizo^ ■'jaa hoy tiene el Catolicismo. fQnercis destituirlo!:? 
jQaercla aniquilarlos? I'ues oíd á Jeancristo: <Td, cnnRad i toda cria- 
ttira.Tfíi. madres cristianai: si. enwdad. ensenad. ¡Oh mujer catAlíon. 
a de esta pobre sociedad! Educa i tns hijos para Dios, y 



— 372 — 

cuando leí lleves al templo, dilea goe es la casa del Bt«nio, y el taber- 
náculo dODde quiere habitar entre nosotros. Una madre cristiaB» A 
nadie fla la edacaciOn moral 7 religiosa de sa htjo. Ella e« sa maestra, 
y nadie más que etla debe formar sn corae». Nada mis natural qaeel 
niño ria y se divierta en el templo; pero nada máa convenirate ni ináB 
sublime que estu sabias observaciones de sa piadosa madre : «Hijo 
mió, aquí no se juega, ni se chilla; esta sa la casa de Dloa, y ea eete 
sagrado lugar sólo debemos orar. Vamos, ven, no chilles, ponte de ro- 
dillas, y vamos rezar.» BntónoM el niño aede ante la insinnante son- 
risa de la madre, viene Jmito á ella, se postrii, junta las nameoftao y 
balbucea una oración que Dios acepta, sin dnda ponpie es ti primer 
suspiro de un alma inocente. 

Terminada esta primera leocion práotica de piedad, la madrc ati»- 
tiana estrecha á su hijo oontra mx corazón , y nn tierno beso de amor 
es toda sn recompensa. En el hogar dixnéstico, en el santuario de la 
fhmilla, eataa lecciones no paran nunca. Bsta es la razón por qué el 
niño ae presentará otra vez en el templo con una compostura y na re^ 
cogimiento impropios de su edad, para edlSoar A los unos y «wsolar 
álos otros. Estas mujeres, si (jueson madres, ¿sabéis cómo se Ilamaní 
Pnes la historia dice que pueden llamarse Btanoas ó Berengnelas de 
Castilla, Mdnioas ó Juanas de Aza. En cuanto d sus hijos, también po- 
drían ser Luises ó Fernandos , Agustines ó Domingos. 

María dbl Cásmen Jorniss. 

Hidrld e de Hayo áe ISli. 



EL SOSTENIMIENTO DEL CULTO Y SUS MINISTROS. 

Hov que nuestros dignísimos Prelados se ven en la triste neoaeidad 
de pedir una limosna, ya para que la lámpara del santuario no se ap^ 
gne, ya para que las puertas del templo del Altísimo no se cierren, ó 
para que sus muros no vengan al sualo, bneno será recordar á los 
(teles la obligación que tienen de sostener el culto católico y sos mi- 
nistros, según lo dispuesto por Jesucristo. Las tklaas religiooea todas 
han tenido y tienen sus sacerdotes , y todos tos afiliados á una secta 
cualquiera tienen el deber ineludible de atender á la subsistencia da 
nos ministros y sostener su respectivo culto. Asi vemos que el iodjo 
sostiene los sacerdotes de Brahma, y atiende i la conaarvacion- de sns 



_ 373 — 
pigodu. El druida tisne i eos caoerdaUa por unos aemidioses , y loa 
eonqneoB de Ul aiodo , (pía alganaa reces llega á pooer la corona en 
sus aienea. Roma, Oreck f Bsparta dos daa templos ideáticos. Si 
toda esto tuciaa laa bUas religiones, la Tardadora no debia ser 
nanos Bollcita ea el caTopltmieoto de Un sagrado deber. Veamos 
cAmo le enmplia al pueblo Jadío, depositario de las promesas divinas, 
y adorador del rerdadero Dios. Al presentarse Melquisedech i Abra- 
ham, en calidad de sacerdote del Altísimo, le bendijo en nombre del 
Seflor, y Abrabam le dló dianno de todo, como dice la Escritura. 
De^mes, ouando los israelitaa tomaron posesión de la tierra de 
Ganaan, todas laa tribos tomaron la porte de tierra que las oorrespon- 
dia, y súlo la de Levi, destinada al servicio del tabernáculo , fué pri- 
vada de las -posesiones hereditarias. Pero en cambio , el Señor habla 
«on Anron, y la dice: cTodas las coeaa que a^n santificadas por los 
bijes de-Israal, i^ las he dado A ti. y ¿ tos h^os por el ministerio sacer- 
dotal, ooiDO ley sempiterna.» Hé a^l ya establecida la ley sagrada y 
eterna, que preacribe á Ij>s ñeiea , tanto del Vi^o como del Naevo 
Testamento, la obliganoa de sostener el culto divino y sus ministros; 
porque Jesucristo nos dirá moy en breve «que no viene á derogar la 
ley, sino á perfeocionarla en todas sus pBrtes.»«I^s primicias que ro- 
taren y ot^ecieren los hijos de Israel, dice el SeOor, te las he dado á 
ti y á bis hijos por ftaero perdurable (i).» «A los hijos de Lari he dado 
todos los diezmos de Israel, por el ministerio con que me si^ren en el 
tabenáaulo (2) » 

Tal era en el Antiguo Testamento la ley que obligaba á los judios i 
floatenerel oulto y sus ministros. jDebia ser abolida esta ley por la veni- 
da de Jesucristo^ No, y mil reces no. Cierto que, en la forma, remos 
que desaparece; pero queda existente en su esencia, y el dirlno Salva- 
dor de los hombres les enseQa un modo más perrecto de atender i las 
necesidades de sus ministros. Nos dice el Evangelio que Jesucristo 
recibía las limosnas que le daban, las cuales se depositaban en una bolsa, 
Qoe llevaba Judas, y de eate modo enseñaba á los anos y i loa otros, 
«•to es , á los Ap^tolea y á los disdpnlos. Para ensefiar á éstos, 
agnelamableSsAor, queundiabendijoelhuiailde óbolo que la viuda 
«obaba en el gazoBlaoio del templo, recibe de ellos también las dádi- 
vatda su caridad, dándonos i entender oon esto que no deísmos en- 
coger la mano cuando se trata de socorrer las necesidades do sas mi- 
nistros y enviados. Resignindose i vivir coa las limosnas ;ae la 



(I) Levlt, cap. xnn,Ten[calosll jlS. 
m l<L,ren. M. 



— 374 — 
daban. Él, que era Señor y Criador del universo, eiueíta á todos n» 
Apjstoles, sacerdotes y ministros á que vivan ellos también de las li- 
mcenas y ofrendas de los fletes, como sucedía ea los primeros aiglw 
de la Iglesia. Jesucristo no quiso que sns Apóstoles tuviesen bianak 
temporales en propiedad; les dijo que no llevaran oro ni dinero^ e& 
BUS f^as: todo esto ea verdad. Pero el mismo SeQor nos enae&a qm 
el trabajador ea muy digno de su salario, dioiéndonos ademas, por 
San Mateo (1): «En cualquier ciudad ó aldea en que entréis, preguntad 
quién hay en día digno, y estaos alli hasta que salgáis. Y cuando en- 
tréis en eu casa saludadle, diciendo: «Pazá vosotros. »Por San LácM(2) 
dice también: «Permaneced en la misma casa comiendo y bebiendo lo- 
que ellos tengan, porque el trabajador digno es de su salario. Y en 
cualquier ciudad en que entrareis y os rabiaren, comed lo que os- 
pongan delante.» Hé aquf, amado lector, bien expresado y explicado 
por el mismo Jesucristo nuestro deber oomo discípulo suyo, de soste- 
ner y dar lo necesario, según nuestra posibilidad, para el sustento de 
los sacerdotes y Prelado^, legítimos sucesores de los Apóstoles. Ahora 
bien: ¿cómo se practica luego esta doctrina? Veámoslo, En los Hecho» 
Apostólicos dice San Lucas que los fieles de aquellos tiempos ven- 
dían sus casas y sus posesiones terrenales, Uevando su precio i. Iw 
ptás de tos Apóstoles, que lo distribuían á cada uno segnn sus n^ 
cesidades. San Pablo, escribiendo á los romanos, también les liablad» 
una colecta hedía por los de Macedonia y la Acaya para los pobres 
que están en Jerusalen. «Porque si los iulleles Itan sido participantes 
de los bienes espirituales, deben también eltos asistirles con los tem- 
porales.» Estas palabras nos demuestran que estos pobres no enu 
simples fletes, sino algunos diáconos compañeros de San Pablo, qo» 
habían tenido parte en la conversión de tos macedonios. 

Por último, el Apóstol dioe que el que sirve al altar debe vivir 
del altar. Cuando Jesucristo dijo á sus Apóstoles que no llevasen vn 
ni plata en sus fiíjas, era porque dtOaba á tos Itetee el cuidado de m 
subsistencia; y por esta razón les dice terminantemente que se hos- 
peden en sus casas y que coman y beban con ellos todo el tiempo qw 
permanezcan en la ciudad. El divino Salvador de los hombrea advitf- 
te que habrá en el día del Juicio más misericordia para Sodomay 
Homorra, que para los que nieguen á sus ministre» el sustento nees- 
sarío para vivir. Los primeros cristianas, inspirados en esta subtin» 
enseñanza, cumplían á la letra el divino precepto de sostener el culto 



(I) Cap. X, versículo» li y lí. 
Cí) Cap. I, vei's. 7. 



— a75 — 

1 miniatroa de Oíos con ua fervor 3 una uneUloz que noa «iwanla 
imtra. 

«La Iglesia prímiliva, dice Fkury, contaba 000 un caud&l eoaiiUlie- 
"nble poun atúniJcr i \a iiiaau(an>c¡Mi de los pobns y demts isutU» 
jMBunos, «0010 «1 alimento do lo* eUrigod, lait luoeit, loa raaos »af¡tt- 
3 la oonaornKWo dfi-Ios tcRiploi. Kn Uújuiki del t'apa Saii Cor- 
Qt hacia d aAo 9:50, muilunia la igk-i<iia i-ucuaiu cicuio ciiicuoiita 
itro cltírifcoa y tniít do mU qniniciitu» pobre*, auadaiido adema* 
) socorros á las iftl«8Ua pobres do las proviDcios, y A lo« con- 
I condonados a Ua tninas.tDe diMido salían todos mtos rocLinuA? 
Smo 90 podía atender á tantas j- tan niültiples üec«^dn<le$í La cari- 
I de loa Ú^les bastaba pura todo, j no contentos coa poner algtWM, 
1 au3 blaoes i los píes de loa ApOatotes, daban olroa Umosiias, 
msa po^bllidad, todaa las aemanaa, todos los mcaea. 6 cuando 
rían ulloá, pues no babta en osto regís Hja ul fuerza qao obliK>3e 
Sfi-eccr.* 

<So ubManlo, aAade Pluury. m encariraba goido una obliRadmi de 

Religión que «e di«Mn á la lj(losia los diezmos y primicias de los 

I de la tierra y loa ganados, jxira el suslonto do los clilrigos y 

ipohm.p «Oi'ifcoucs, ooiitiniia Floory, sostCRía <fue la Icr antigua 

I parlicular obli^. y que tntw I.1 conSrnia que la ileslniye 

Sraogelio, si bino «ntOnoos no m procedía cL>n ceosuras contra loa 

le UtalMtn á ello, t^nleiido todas eetaa donaoiones y limosnas el oa- 

■ de voluntarias. Creemos tarabieo noaotros. como Orígenes, qae 

ittigua aol>re este particular no ha sido destniida por la ley 

:1a, amo eouDrmada y perfooclonada por ella. Ni obsta el crcei^ 

! Kiel uo liiibor cun^iiras i-unlra li» i]ue (iiltabaa en ella.» 

Sabido es qin aquiillos lerTOA-osoa Heles no niriMSilabandc tales cs- 

I para ouiujdir cuu sus deberes. Sabían igue leníaii an precepto 

DO que les mandaba siMtcner su culto, sus altares y sus minJs- 

' le cumplían per recta mente, en la forma qiio su concLoncia lea 

, pOTque la Ixiesia 00 Itabta aiin soAalado «1 modo en que esto 

L tiaecr. Tampoco tuvieron an los tres primeros siglos prc- 

ique tos obligase áconfotarj comulgar; |y bscootí do 

I no lo hacían, ó quo no tuvici-an ubliKacton de hac>orlal Esto 

I abeurdo. y no saber distinguir «nti-e el precepto divino y ol 

^<^teepto ecteatditico. £1 primero exMe alempre en la Santa Eaori- 

, an el Evangelio y en la tradioion apostólica; el aegumlo aeOala 

Bpo j la forma en que ba de cumplirse aqneJ. 

Asi, pues, d del)er de dar .1 la iitieHia lu necesario para el cullo 

I swñnlotes qiK sirven al altar, es iiux^able, y los primeros cris- 



— 376^ 
tianos le oumplieron admirablements, no sólo dando liouwmi todu 
laa semanas ó todos los meses, aegun su posibilidad, sino admitiaoda 
en aus casas á los clérigos y Obispos con una caridad entMwneiite di- 
vina. Cuando uno de ellos libaba á la oaaa do los fletas, se Is MdJiia 
con gran regocijo, se le lavaban los piás, segan la ooetnmbra gew- 
ral, y en seguida oraban con él, cediándole todos los bonoroi de h 
casa, principalmente la direcoton de las oraolones y la instniooiODdt 
la familia, jnEgándose felices de tenerte en su oompaUa, y tealasdo por 
santa la comida en que él intervenía. ^Tenemos nosotros boy attont- 
peto, esta santa veneración á los sacerdotes del SeAort 

¡Ah, lector amado! Nuestra indiferencia y nuestra orimiiul een- 
ducta con los ministros de Jesucristo es horrible, si la oompnutM 
con la d« aquellos fervorosos hijos de la primitiva Iglesia. jQoiín 
tiende boy una mano generosa al saoerdote catélico, que pnfle» mo- 
rir de hambre antes que abandonar sn parroquia, d^aodo sin el pasto 
espiritual á sus feligre^s que le niegan un pedazo de panf 

Es muy doloroso decirío, pero es una gran verdad. Son potos. 
muy pocos, los que hoy se acuerdan de cumplir este imperioao y «• 
grado deber. Hemos visto al sacerdote del Altísimo pedir nna limos- 
na porsmor ds Dios, de casa en casa, 6 de puerta en puerta, eoos 
vulgarmente se dice, para que el templo no se oicnv y la Unpm 
del santuario no se apague, y le hemos visto también rochando^ mo- 
tejada y aun despedido no muy cortésmente, no por los inor&hilM 
precisamente, que esto no serla estrafio, sino por loa mismos qnasi 
llaman católicos, y aun por mujeres en quienes la piedad y la eui> 
dad para con los ministros de Dios debiera ser el primer dsbir. 
jQué conducta tan criminal! 

Pero, forzoso es decirlo, es muy lógloo, y nna oonseeoencU mm- 
saria de nuestra falta de costumbres cristianas. El que no tiene «••• 
tumbre de oir una Misa, ni siquiera los días de precepto, jle ímporttfi 
mucho que haya ó deje de haber sacerdote que se la di^! Bl qae pat 
nada se acuerda que es cristiano, y que tal ves en toda en vida te ki 
ocurrido dar gracias á Dios por asa merced tan singular, jpodii ia> 
nerar al sacerdote que ha derramada el agua de salud sobre as 
cabe^ 

A^ue se pasa aflos y afios sin entrar en el templo, áoa llamindM 
católico , i le podrá importar mucho que se cierre ó que se dastESTi, 
que los altares vengan al soelo, ó que la lámpara del santouiotí 
apague? No, y mil veces no; entiéndase bien de una vez: donde so htf 
costumbras cristianas, doad^no hay fé práctica, animada por la cari' 
dad, no hay máa que marasmo, desolacLon, destruceion y miutto. 



— 3TÍ — 

TlOunñ' Mbor iju^nes wn loa que aUo boy las manos i!e una gren 
fart* d« los lloloH para (pwi no aU«oiliin al tiAntenimieiilo del ciilto y 
ms aúnistros? Pim tion los im gnad»» enemij^o* tpin I107 ttnn« oí 
Qb^eUmo «D todss parta, á saber: In ¡Knoraairin j el Ron«inlÍnno. 
Pdt la primem ifinoraa U obligacim) y dc<cono(»n el deber, y 0I M- 
godo l«a impide «1 despresdimíento. porque para ellos ea abwlata- 
moDle <le«onoeida la ley del eacriflcio. El que apAius sabe ([d'^" ^ 
tüos oMMartameste ha de ifnorar también los deberé que Itene 
raspéelo dd aoa miniatros. y las alenciones qae les debe. 

Bl anüioeo de plaeeres, ^ úgobl-i sensual qoeno Rabe ha<mr un tijtcro 
acriAcio por ai an>o« y por m» propios hijos, jcreeU aonw> que lo 
bará por el sici;rdota crtttiaao y por ol l«inp)i> del fíeñor? Un; do nin* 
tan modo, Ni oí riea di^ant »l cafti y .«ti toatro para dar unS limosna 
al *aoeiHlotc ni ol pobre qiio menHJ^M en la iNille un pedazo do pan se 
prlvarl tamporo de ta cífnrro dínrto, demí chico do vino y suoopa 
de aguardiente pura depositar un solo céntimo en el tesoro del templo,- 
A ímítacioo de la pobre viuda del evangelio. Rsto ea Tin hecho, y no 
bttsU eonoeerle. es preciso remediarle. 

feAID*dn lector, ya salH» el deber que I ieni-s de contribuir A ío<dcncr 
Rilto católico y Io« ministros del Señor. Viielvn tus oja« A lo* prl- 
ttoM tiempos del Cristian l.sma. y mira con qm^ aViiKt^cíen j con 
otainlo tieroismo lo eomptfan nnitftros pr«deci»iarc.4 na In Tt^. Sin duda 
naa diré« que hoy son otros tiempos, qud tienes moelua m.'ií niy«íi(Is- 
«tvtqne ellos tevlan. } qae las obligacioiifls d« tu «asa son mueluts y 
ixvw ¡cnvea que las soyas.* - ' '. - i • 

Unc-tio habría que decir nspeolo de ato: pero yo te lo concodo, y 
SAb vnyi [H-riní tinao alsfuna.t observaciones. Dime: |ne podrins pasar 
Bfia mdiMK tu>t' y con mt'nos adornos? í\eaaa t« morirás tí tras 6 coa- 
tro mmIhb en d mes dejnt do ir al eat¿ y al lc«tro, aplicando este 
^Mrtosborroá Isa necQBidad»» del culto en tu pnrroqiiint Si oros pobre. 
Km lUris tal voz que no lloncs más quo tu Jornal, y que le nec«sitns 
Lepara el sustento de tu fitmilia. Rstá bfcn ; si tanta ea tu necesidad , la 
^■l^eeia no le pide nada, ni yo te ditroqueselo dea: pero inojiM^nscl 
^■di d« ilutitaf ¿No frecuentas la labema . donde bebes aljto tniis que 
W debesl iSo Tuinas todos los días, gaat^nd» por lo mihios dos cuartos 
I dnrioeen tabncot 

r PuM bioo, amado lector: yo no ny nray oxt^nte. ni la Iglesia, ta 

I Hadre, tampoeo, y «Alo tnp«dima«qDolndoscomoIimosnaEoiscuar^ 

b» A la si.>niaiia, qi>e e« la mitad de lo tpic Knvtns en Himar, ya quo no 

t« tuK«ftlta para (tuprccin^ o!)liHacÍO(ic< : pnes veo qito lo gatstas en 

líOMatarniiTicio. l.oiiii»DO doeimiMa Imt hcoü. EJ EriDgelio habla 



— 3?H — 

con todw. No ge olritte Jamán ([oa con la mitad de lo qM los ricos y 
pobn.-* K")tn) Bi> vicios y on patiatifimpos qno A nada condaeoo mb 
que á la dc»nnonilíucion da osla pobro soctcdad, habria rUs que sufl- 
eiante para aIeod«r al den>ra del caito ;- ¿ ia aubsittoncía dd sac«r- 
doeío. 

Tenjtaniot mii) (i!, }* procununoü aüo^tumbraroofl á laa prlraoionm 
y á la nefr>cmn de Oiiwitra vnluntad y <\<! niMitn» apelili»; [loi'qiie ai 
MfDO^ catiMioM con Tordad, no podamox ver morir dA lumbre al Boicet^ 
dote qne derramó sobre naeftra cabeza el agoM santa del Batatismo. 
ol cerrado y deslmldo el templo qae ncs vi6 nacer A la vida de la 
erftcia. >■ dooile r^cibímo* por primera vei nu^nt primera comu- 
nión, eta^-ando á Uíoa también bajo nos bdvedns nuestras [irlQiaru 
ancUmea, 



Haría mu. CÜKUKf Jixk.m 
Madrid, illa áe san lUnwh i874. 



I 



ai,ORI\S HISTÍtRICAS Y RELIGIOSAS DB SAN FERNANDO. 

Con el ñn de fomoiit'ir r «xtender la devoción al !Ñanlo Rsy ooib- 
tpildtsdor de S«villa, en lo» dcaffrMlado* ttempon rjiic atravosanoa, 
w aeabs de poblíair por e\ Dr. D. Franofatoo Rodrigiir^ z^tpat», cap»- 
tlan real en la de Kiuutra Scftora do lo« RG.ves. un libro <juti llera el 
expresado tJlolo. del oial puodo docír» riiic no lioja nada 'fua desear 
i las poruñas piadotas, ni tampoco i los eruditoe y amantes de las 
antÍRñadadas y eatodiofl bl^l^rloos. 

En líl o*lil polftíwionaílo todo lo mis loteresnnte que se ha eoBcrtto 
mbrc San Fernando, y so halla esparcido «n una mullilud de autores 
antifww T moderno*, cuya adquivieion serta harto dindl, por liaber< 
n sjtotfldo completamente la:* cdicloRies. 

Conliono la novena (pie McribM el V. P. Fr. Diego H¡aS de Gádií; 
nna reiWta liírtórícn de In vida <le] Sanio . etlractnda de lo «pte eseri- 
bicroo l<ví PP. Pedro dn Rivadoneira y Juan de PJno'tn, de la CMtp»* 
Ata de Je»ii», y otros vario* anterea. 

A contintincion se tuui aAadido los cuatro cpítalkM del seputcr» 
ití. Saoto, que es (broa compuso m¡ hijo O. Alonso ei Sabio, en easte — 
llano, tatia. hebreo y arábigo, y se sotara la cnoítton ^nscitada 
del dia 1^0 de la muerte del Santo, demostrando qne do fuá el ültian 
de Maro, Bina en el mismo en qne lo celebra la l|^a. 

De^mes se treu de las vi rias traslaoionea qne ba tenido el ooaip^ 



— 370 — 

(t«I Santo Rej, j su tiaoo la ^«Miiiirioa d«1 priinei-Mpulero. Qoa várin.i 
l«f«ndAfi foe M colocaron o ^l. y también In do la urna <Ic pbta vn 

Ím boy yv:« y sa expono á ta pilblica vciMrncion iIo Ii» üvlat. 
A oontlnuadon so hsn ia«Misilo nnasrooniirria» io^dilM sobru el 
Itio donila vivKt j* innriO San Pemando en los antittuos reates altí- 
irM, DOtleia ignorada haí>ts nuestros dlaa, por no haberla publicoilo 
los lUítoriadoni* do Sevilla, ni li» bjífrrafos del Santo. KI]ialm«iilo. 
esta obritn contiena curia^Uimos recuenloü y dalocí Iii:it»rÍco* d>> 
gnade «stima. 

Si^Do i todo esto un cIokío <Io Iss TÍFtad«a d« Sin Pornando, es- 
crito piH* 8U btjo <A ya roferido D. Alonso X, cnn la signiílcacJon do 
la* \étna d« tpio se compooo el nombre do «a psdra. Tambioi te re- 
Aeren despoes las dilJsencias que m practicaron para baoer las trada- 
cíoiMS do los restos de la reina dona 8<?«lrix y los de su hijo i loa m- 
pulcros que boy tionen, con la vención castellana de los epllaúos lall- 
nois que Sé lea pudieron. 

Se da Qn i erte tratado con un curioso caUlogo do los pHncipleK 
libros qi» se lian publicado sobre San Fernando, por su respectivo ur- 
den da rodisit. los cuales se hallan citados «n el texto de i»ta obra. 

Para coiupleniento de todo lo enumerado, ha elegido el Sr. ^^apata 
aa» selecta colowion de poesías antiguas y contemporánea* dadJcadat 
il glorlOM conipibtador do S«Tilla por nuestros m^úrea poetan. 

Rite predoso libro concluye con un sumario de gradas ú iadut- 
geaclaa<in«, á roemos del Sr. Zepala. tian conoedido muchos seftoiv* 
?Rlados en &voi- de loa Deles que hagan la novena i San l-'ernandu. 
pldiendu A Dios nuestro SeAor por las neoesldadea do la iglesia y di*l 
Bitado. 



OBRA NCEN'A. Y MUY HKCOMIÍNDABI.R (I). 



B dUtlngnido .iurisconsalto y piiMkisIa D. .Fosé María deAnlo- 
Vera acaba de publicar uiu ftistoría dr^ la UgitUwion fspaifola. e'- 
^ta con gran copia de dato<, con suvcra Imparcialidad, ysobro todo 
*n criterio emmentemente católico. 

Otando los enemigos del Catolicismo no perdonan medio de hacer 

propaganda impla, sembrando en toda clase do libros, y muy m- 

'^«lalmunle en los destinados i la ensenan», (odo genero do invodi- 






tt) Ti»i**lsnnTic¡oealacabi«rta<lel.iCauid«l niim-T<> Je AgMlo illUnio. 



— 380 — 

vas y ataques contra la Iglesia, los cati^ticoa todos estamos obligadoa á 
propagar los buenos libros, para neutralizar loa esflierzos de los pn^ 
pagandistas del error, y reducirlos A la impotencia. 

Uno de los motivos de mayor pena para loa católieoa esla inqainii 
qne respiran contra la Iglesia, con punible descaro ó con tárisáica ba- 
bilidad, la mayor parte de las obras de texto admitidas en naestm 
Unirersidades. Nuestras cátedras están también casi monopolizadu 
por ciertos hombres, tanto más fbnestos cuanto su misión es corrom- 
per á la juventud, y por estas causas es hoy ineludible trabajar sin 
tregua para evitar tamaños males. 

Rogamos, pues, á nuestros suscritores recomienden la obra del so- 
flor Antequera, á quien felicitamos con toda nuestra alma por sus tra- 
bajos en pro de la causa católica, que ee la causa de la sociedad y da 
la patria. 



ERRATAS IMPORTANTÍSIMAS. 



TOUO II DE CUL CRUZ» DEL AftO 1873. 

Pág. 601, linea 42, donde dice: á su vei, léase; á au arbitrio, 
Pig. 602, linea i8, donde dice: ni constituir ex ningún tiempo Wt 
Vicario, léase: ni co?tslUuir un Vicario por cierto y determinado 

Pág. 603, linea 18, donde dice: á á falta del Cabildo, el que tiene H 
¡poder de nombrar un administrador é un Vicario en la igl^á 
vOMníe por los Cal/ildos ó por elpoder laical, léase: ó en tudt- 
fitíoeiquele sustituya tiene facultad de nomln-aruH admitas- 
fttáar ú Vicario para la ■'iiUa vacante; pero nunca podrá elegir 
Vicario ó achninistrador al que haya sido elegido Obispo por íl 
CoWdO, 6 nombrado ó presentado por el poder laical para dJeM 
ifMtvacMle. 



— 381 — 



CiN DE SLBSTRX SRRORA ÜKI. Pll.AR. PRIvTlICAt» POR 

D. Si^i-AR l»>N<.> SKflIlAXt) K.t LA nKAI. KiI.fMIA Mt >]i>VTtmTI;VT DS 
HADHin, OW SfciTIVt) OK ÍX HnUt-aSK .NCiVKNA t}lK CttlJJiaAX AVL'M^ 
MKMr: Kv i.lr.lí" TR^^^■.'xl 1/JS AB.Viiu.VESKS RESli)K?iTK( SS LA CÓRTÜ. 



Kfo daiiffntei me dttífin. 
V« snio A IM (ton i»f imam, 
(ProenUtot, c*p. Tul, varo. IT.I 




» 



I 



I. 



Knlra UnUs in£«iiÍ08>is Occionas y morates iilep>rh< romo «mhe- 
' U«el0roa U rcluion do la «tbu Atooas y dfl U «ilta )tum>, na hsty 
ans sola. Un sii&IÍido y p-nLa al Roran>n <lt;l hombre, que pueda oont^ 
pao^ne cod U infiílible crMacia que proreMinoí los cristiana tuArtfi 
«1 pod«r y clonitíDcU da María SantUima. ;Qii<^ donma mis (luloe y 
oooülador que dI que nos «oseAs que ««ta cuIeMínl Kunora es Msdrii 
d« Déos y Uadi'e Duastra? Por eso la Ij^lefta. lFi«|)ira<Ia por el F.^pinlu 
Santo, denla BU origen mismo lo otretaú pnrtieular ti-ibulu du alnbanu. 
miránilola, desptus do la Triaidad Boatieiiua. como e! priiii^íitnl obje- 
to tle SHH liimuflct y ptc«nria.i. Aún na linbin 8Ído condueida ou Iriiinfb, 
por loB ,^i:t>'l<!X de<[l« 1.1 tioiTa á iojí cinlcu. eonndo ys se I0 u>>iimj;im> 
bao ctilton <!<: gratitud y de amot*. Hiioii tMümonio de c«ta verdad «l' 
la nxi'^ida capilla de la religiosa Zaragoza, faadada por ol apóstol 
Santtik'ii para perpoluar h rnatornal bondad maDirestada por la San- 
' lUim^ Vinron a la v<raliiroH,-i RipnRa. Folicef una y mil veocs nii£^n>9 
otúlií^s niajoTV. ijin'- tiivierun la «nvidtnblo dicha do ser I04 pnmo- 
roa en invoiur púbhu.'i mentó «I Nombre de María. {Qu^ oxtraflo es 
i|ue so luiyn dl.4tiiiguj<!i> siempre nuestra querida pJIria por su eolra:- 
l^lo .luvociou i e.sta divina Sefiora? 

Uui^hios. ca!i innumorables, «on los títulos de advocación oon qne 
la Relifioii ot^'iUui autnriía ft «iis fiijns loe lli-les para dirig'irm A !a 
It«Uia de los jr.t; j!m: corno Si qiiifiorn dar i entender con tantos glo- 
TiOMS dictüdcis qnc no tienen luimoro l.v bondadus do Marta, y qiie 
la «ñcada do m poder eu el cíelo, 1» rniwino que las divinas miaerí- 
eonJi»', no reconocen limites que las eoarten. Tal e« la opinión de 
alfpini» ^utoa Padres y piadosWmoA Doctoree, cuya autorídail rcnora 
mpotuioaa la Iglesia. Son Bucoaveolura, aquella alma tan afuduotta y 
lleriaa.aiqBol coman casto y puro, toda empapado od el -tajito roclo de 
la deToeíon. alexhalar. ceinoacoatuinbraba coaftacueneia, sus ñllales 
)cemii)os á lo< pti^n do Marta Santltiimn, u» dado equiparar la inlliicn* 
eia de su intercesión con el unisroo pocli^r del Omaípotenlo. San Pl- 
dro ñanitano ailrraa que Uaria se acerca y habla i su divino Hijo. 00 
como lüePTa sino como Señora; no en ademAB suplicante r huntilde, 
aino con el dulce iiopeno de Usdre. ytccwI'Y. non oraiu.' sed (mpe~ 
ran-t: liomma, non aHcilia. «iGúiDO m poÑbk pwwoer, extiluua ÜM' 




— •Jifi — 

iato, ooa liuniuiliosde Un podúroaa Praiectora?» Ko efttclo: 
ce Increíble qiie ta ilivlna eleiuL^acla desoltm lo^ rae^ft de la iiiio 

, Dfrsúlo la mía perfecta de bs crialum». sino que puede alegar i 
&TW de sus protefndo«, que con lun ju^U y tiUnI conllanza le dan al 
dalcu nombre d<i Mndro. ol tiii^cimptirable m^rita d« haber llevado al 
IIU8III4 Dio» «n 411 Miio virginal. 

¡DÍclio«H vowIrM. ami<loit ara^úiiiM<M.gH« viví» bajo el ampATo da 
esta beiiienUliDR y podero») I n torcedora! ¡[llctio^^ voítotroa qaa, r«rfl* 
ivntiM y liumddes, auto su Cdiimna sagrada oírecdla todo» lo« aA», 
onbúiiorsuyo j-ol de su dirinn H(jo. estos relígíOMSOUltOsI iDlobam* 
T090troj. <)iio fio dpsviar jamát lo; ojos de Muirla Santísima del Pilar. 
MCnni nort'- 'lo riKwlr.i* espuranzait. ax dirifrln par mt« (tolfo de toT- 
mñilait y putigrixt. al dalce puerto do .salud y Je ventura! jQui^a podrá, 
amado* «ouipatrlota.i niio^: •{■iii^n poitr.t (lü<:ír digiiamento lo«loorai 
(IttflCta aufituta SeAora, que tao visiblemente noa proles y ampara 
eoa su boaoadoisa mano? Lo» ^eetes con su puroxa, los wraHue* von 
su fiieito divino. Im innyon» Santos non tooaa mis virtudoa, no son 
difnt" <iv pr'imineíai' au dolciíiino NíHobre, cnanto mi» de encanillarla 
.pDÜ na* lil>)f». Ayiidailm«, puu. calAlícxM oyenle:* mioa, a pedir Uk 
■'« uviliiu d<i la (iracia, para iiuayopiMilamanifMtaroiqueJV'ir^ct San- 
liiima -leí l'Uar es la verdadera Madre de los que filMlmeulf U 
aman. Tal li^itic^do tioo«i aqnellaa enéticas palaoras del Sabio, que 
ú la Iteina de Ion cUfht* lia conwnrado la leles»: Effo dUigeHÍfMim 
ditiffo. Amaatiitimo Sitvtdor núu. que en e»<: augusto Sacramento M 
alUr eiperais con los braxi» abi^rtoit á la< uu^tirabltui pecadores, j 
«wuctia^ como l^drc ms humildes plegarias: üíf^nnu* oír bondádoñ 
la suplica nnostra. que aoompaflamoa oon la saluiacion ¡aijfMka. rcpj- 
tiondo on loor de voc«tra Santísima Madre, con el celesUal mensajero. 
—Avt; Jíaria. 



II. 



E¡ia <Uli(jeiitet, etc.— HeaJe el orliiee del mundo vennt» ya eotiv 
mi«lorio« y tlgiu-u repreaeoUd.^ la pI\1i•^3cioD de María Saiitulma. No 
bien snouniben uueslios {Minicrot pndrvs ú lax su;íestÍoDes intüdion* 
de Satanás. (nJVÍnjzicndo el sohAmno prccapl», por cuya Inobedivocia 
tiaOM participante* de nt iDr»r1unto i lodoi sos dosoendioolM. couide 
los Mf|u»tng íábicm dúl Señor pi-onaaciaB aquella« palabras de inebUe 
eotinielo, cu quu a* anunciadji la privUeglada Mujer tiuu, libre de la 
fea manirlia iiue coiitaminA á toda cante, bollarla oon su planta la cab<^ 
iia de la antigna s«rpi«nte, que pronin4 la tiefra con los liálita* del 
pecado. IVcos siglos habian trascurrido dc>!de aquella coRSoíaiUra 
promesa, coo que la divina cktmi^ncia suavixú los ngonas de su JuíIl- 
cia. cuando, corrompiíln la tiuinan.-i naturalc.a p<^r li>í mác espantcMS 
des4rdeno4. y aoogai)» loija una gunuracion en lax dii^bordadas acOM 
del diluvio, nado sal vATM la ramilla del Justo No¿ en aunul rníKierraao 
ba^el. sinilmlo d mi* adecuado de María, queeslaverdadurj Ivttrella 
desalud para el cristiano (iu« la «lif» por su iwrte eo el mar turbu- 
lento y peUgroao de asta vida miserable. 




— :í83 — 

Om» toiU« \íi» pitr'ma:* de I» Mal* escritura ofNiMn otrní tontas 

ágonc* 1)110 lii ReIi^>ion p]itália.i licii« conugradu il ceta onieviul 

DHi. !.a vara de Ji'ísí. sin Iniperl'iwclon ni deforiuMad nli^iiiia: h 

da Moiaéa, qae spnrecia ileía entre la? llamas: d vaso dul rnanit, 

«ontflDlH tan variado como exquisito snbcr para el pi|ail;ip Je loa 

jBtoí: rí aroa del Tcitanwnto, quo jji'otoKJB al pueblo du Israel da 

unlic i-nrmíitíií como lo combatían Kin caku*, y liii.tU ilo In Calera ilo 

Jftliov.i <-unorlo Jntlamente « irritaha contra .iriiiflll.i i-:y/.:\ di^ liiir.i oer- 

Tií: tnnlaí alegorlaa. en fln, Pomo d cada paso leenioí en lci« Ijliros do 

h flrrüiíin lev. no» ofrecen, aiiDipioeiitri.' sombras, el retrato bslliíimo 

CmcosiffloaínteaijuearnillMen su modesta cuna las brisas 

■t, el arcanjrol'íabruil.cl minmo (pt« íbS áftípiíc* el eelostíal 

kualdt; 'Ici Ix* dM'in;is mínpnnoi'din.* ii:ir« dar pHnf^tpi»! Inadrairablo 

du nuejrtra iwilencion. reveW al nauto Jftvftt; á quien rl^^p^^ta^l>n 

''himttdúí tos hamliruMitofl leones do l(al>ilonía la época l>re(!Í« do aa 

tpanelon en la (ierra. Rl cniídor de Sara. la ternura ile Ha(¡nel. )a 

Mantidad de Judit, la roíinnacion de Susana, la prudencia de .\bigal1, 

la ínrinoncia t celo dula reina Riler, on siitma, tanta* bellas do<«s 

^^tafl realiitrMí á cien y cien matronas itnsliWít dd Anlisoo Tcxta- 

^^^H». no fueron más que an débil bosqoelode taa perreoeiono^ ndmt- 

H|Mm<iuepo«terlormenleadorn.iron á la Vtr^n de Jmlt. 

r Entre i>-UfemltiflntASCua]idndfíí, qiie l«n jiratíi la haces á los 

W oíM del S«iior, sn bondad, su amr)r afijclnoso y ñiatcmal papa con si» 

litjos lof pocadoiv* a^^^p<!nlido!t sóbrenlo no de <>lra vucrtc quo m 

I angnttd solio enfrn lo* ssioiit'» de loí juntos que ya ocupan dÍ«liON0i« 

I «n la celestial .leriiíalen. Si: María Santisima. por valerme At> las ini- 

I mitJlMi» oompar.iciones de! /íoÍmiVíí'íco, eí el cedro que convida con 

1 ao agradable si)mbr» en el monte Líbano: ol verde cipp*! que descuo- 

lla en laí Indnra^ de tíion; la palma que nifralnna lo^ veijele* do Cn- 

ies; la rtwa qoi! [lerliim.T lai selvas de .lencí^; la oliva Tixlosa de lo» 

ip(w, y ul pl.'tüino Ihiñado por cnslahiin corriente: el cinamomo flo- 

' iKÍt&amo aroniJtJco y ia mirra escogida do suavísima ñ'amn- 

1 terebinto de ponipoitoa ramos, y U vid lontnn qiio embcllecs 

iBait de Bngaddi. DA^pno* ila wde Icni^iajn orienta! de la Santn 

m. por olqiKTpDilfmosrúrinarnoí una idea, aunque inexacta. do 

1 1» Marta Sunti^tma para con nosotros, la misma Sefloiii aftade 

'boca dül H^rrilor sacado: «Venida mi todos loa que rae amáis, y 

rocursd henohifos de mi^ frutos. Ello* son más dntccs qne la<i mi»-' 

, y mi herencia ni^s Krsfi qiiool pana! mismo. Si fl«ciioliai* mi voit, 

i»er«ts cjonftindifjo*; y viviundo bajo mi dirección, no inrrm((ii'cis 

I pTMopto* do vuiwtri' Padre celestial.» Tílus üon, cristianos oveiites 

Ulos, l«'i pilahra^ de t'trmira y amor que nos diri|íe María {laniísima. 

I de que tiot nc<t¡ames i ea bondadoao amparo: deseosa de ma- 

I á toda hora que es la va-da/iera Madre de iot qw Ut 

in fiUnlmente. 

Kntre lo« tltnlosdelionorcODqne lAs caliílico*. y especialmente 

loa espaMlos. imploramos cnntlnuamente su maternal y poderosa me- 

^ÍMÍotí, la Advocación del Pilar os ciertamente una de Ins que con mus 

I complacttncia oye la Rema de los Anéeles, y on rnr.on, am»los 

nems. Kíla le reciwrda muv al vÍ>-o la e«pecial prodilu'icion que 

I sn Santísimo Hijo por la d idiosa Bspuíla, di:>poníünd<>qua 




— aw — 

fuera aDaU«Usprimun(«nacÍ«iiee<I«(>ooÍ<l«nU> que recibieran U Oivi- 
D> las lie) lÍTiini;uJio. Kl tiooibre del PilAT to roaiordan) hüiu <>Tiit-a- 
fUble ano moviíi wi lÍ«riio conr/in á dojar »i ullflio sinln ■ -- 

genos ud i^bii), p*m quo loj liijwtde «fto b¡«nhaila<lu jni'! i na 

aocora áú salvación bacila la oOiuouuickiii de Im malvi. lil buiubrc <iA 
íHIar le recuerda loa r«DU0V08d« pldiUd }' de vij'tuJ que bau oíab^ 
lleocdo sin inlen'iipfíion auuet nuevo paraíso, ilosdo que allí aparudú 
e«i Columna M^radn. mal oiro fliboi <lc la vida íccundado por c) vi- 
v]íi.anb)Miirii>dc la «raiiiii. Kl nombro dtil í'ilar lo rocuorda quela 
cristiana ZaiMfcoKi. lUmada por cxn^Uincia la Ciudad de Miiria, da 
uuiiícrvado iiiextia){uiUe ej sagrado fUago d« la íé, sin qu« un el tras- 
ciirw larguísimo de cmí diez y nueve alelos. ui tos erroi-es ddl arría- 
bUiuo, que. según U Urriblo «xpresion de San Jei-únimo llegaron i d» 
minar casi todo «I orbe calAlico; ai Irh linicbUa d«I Islam, que ccal 
sombras mnléllca* oneurocíei'ou i tanluH puobl.is y nAcii>i>''<' '••-^ > 'i¡\, 
Afri<a y Ivuropa: m la incrediilidnd, tlnamicnte. i|uu eu <■ i * 

Uuiapcw so lia extendido y propa).'^<Í') '^■■^l "<> contagio uk ^ - 

qutttod» laa herejüs antij^^oaB y oíoderaas, hayan podido vxii:. 
amortigiur ca squalla ciudad qnerida do la .Santlainin Virgen, I.l . . 
glon del Cmcídtndo. 

Eriiiidj nn C>^r Augusiji la mudeetta cnpllta oonagrads al culto 
■Iv Uaria SantUima del l'llar, oomen^d A prapa^rN rápidamente por 
I-Upaüa toda la cristiana (é y Ja devoción i tan aniinsta Seflora, apr»* 
RurandoM * porUa )•» paob[a!>, tan índúciles autenormente . á i 
la niMvn y unta iloctriiin iuu> anunciaban los «nviado» del Sed . : 
la familia d« Jacob, tan reuuoida al entrar en la opalenta c6rte u>- n • 
Faraones y en el páls d« Oasen, era ü los poeos atioa un pacblo casi 
iiuiunterable }r poderoso cuando arribaba triunfaiite al mlsierin"i- '■■■■■ 
dan. y toioaba poa>íÍon do la antigua oiuiUd de UelquiaedL'ch. 
nubocillaqiic viCiKliat!, nctnojantcíi U huolladol vbj«ro que ,.1 ,.. 
Bando la« iiruiis» de la plava. re ontondii.'i prodigiosamente , basta oo- 
brir el flielo. reanimando loü «Taiiipiíit a;,-oslado< de la acaula, y vol- 
viomiio la esperauxa y el oonsoelo. oon su boiuíllt» Itiivin, a cion v cií^n 
bmtltaadeaoladn. qnogemian bsjo el peso del abatimiento ytíri ¡r,. 
fortunio. SÍ,catAlÍcosoyonte¥mios. ta devoción i Marta Sar/ 
del Pilar (üí un pobiv an^oyuelo en to orinen, acrooentado, i^.: 
por la mano de DioSi que toca laa roca-t dd los monte» y hrta -. 
piosoct randalea de aguas vivas, se coovirliA m\uc\ uisnanlÍAl -i 
Dn uu rio ap-icible r caudaloso, que fecundó toda la auporlioio de !.'> 'U- 
eboelsiDU nacioin a^)aAola. ¡l,oor A li. /araeoxa ilustre: loor, y gloria, 
y bendicioiHM i la ciudad renombrada y famosa, ú la ciudad ocistiana. 
alartiotadtfaJfari'a, en non palabra, it la prírileigiada f veuliirMa 
ciiKlad que bien ptiede ntanarse y reUn^r du santo j Ubi lo, con mucbi 
IBÍ» mzon que la anligaa Betnlla por hahcr itido I.1 cii:i» de la vlrlue- 
la Jndil,omBmcnln y delicias de aquel jinieblo <i»;l:i(\\:i'lo. 

Si, preclara ctnitnl de la antiin>a Celtiberia: si. puidasiHtms Zan- 
go»: td pnedus decir al nobiliíiino reino d» Ar.-itíon, y A &ipKta 
«Diera, y á toda.-* las Felones > gen to» de U tierrti. que por tu G»peci*l 
•lerociüQ di esta divina SeAora, desde los lierapoíapostiílicoe. en irae- 
aedicnó visitarte ea carne mortal, la nación ilustra do los Reosi-eiioA 
y Leandros la ootiswrado Italia ct presente , y coiuorvarÁ hasta lo* 



— 38:> — 

Itimm tiempos, como poiIratM wpcrar en la dMna miMrícordin y 
n la intomciion de Maria Knnttsimn, el Ktoriosa dictado, la bi-illanle 
areola Je fafíifí'/i. unt: <»a mata umiilacion coiilomplao lantaa y 
.iota* nacioiws, tantrjí< y lantu* i>iieli!(><, mtfnos vonluroHOs en esta 
arlo, iaa poliiiíammitó eoníidepados. 

Ved »qu| la fuente, amados oyentes ralos, ved aquf el manantial 
TnniÍHimo, criatianos aragnnsTieí. de tndnA iiu«9tni9 iiloríai. <le mie*- 
iy>» laupíw lixlos, rclííinso!, dvilflí. literarios. cientlUcos j- militáis. 
iíW es ol origen verdad'>r(i de mientra inniortancia y uranJeaa eo 
iros si;los, en lue nuu.itrn qui*ridn ¡látria npji'ecüi ni frento de 1m 
locionoi europeas. com« ana «iiia entre la* darna») de «ti oórto. tm- 
porMni'iny ¡¡nndera qa^sl deagradada mente de seaen roo no poco 7 
dí'niinnycrmí tagtimoaimente por nuestros pecados y por nudstra 
tibie]:^ un la f>< y (álla de doronon A María Santtsim.i. van ronacleiitlo 
y acrecenlindúM! visiblomiwitn pac la miíeripirdis del Softnp, y por la 
lalercesioD de au Mailns Htall^ima: p<ii- (niya rȒim dubemiM con- 
fiar Gon fund:uneDto que K^paila veri lloreoér ila niteyo. en mi* ó 
minos l^ann .'poca, aqua! »í¡íM rfc- oru, m.'la justsmecte llamado <!« 
'i*dqnis ol drf lulfr y lartriilíiimotvinndode Auítusto.ol da Isabel de 
nirlalerra y el ilii l.u¡» XIV de Fi-am;i«, con cuyas jn'lns y innrocidas 
uria* !ll:rariaí" tanto ne envanecen y extasían tn lulia, ol vdcino 
iuiperíoy losbijiisy babltantei de la*isla^ Brítinicaf. SI. tiermanos 
compilrÍDlaí niros, lo dieé a la tai de! mundo, alo temor ni reoelo 
pio^a extranjero imparcial y s^nsito m9 eontradi^a, ni ponga 
^da las pilabra* '\uí- a'^han do proforir mis labios. 
ra tí¡/lo dir ora de lí*paíía o* mis ftliirinqo. niuchtt mis k^tío» y 
df^o de 00091 derac ion y rwpitto nuf. ut «lo otran naijiono*, poiv|iie 011 
dütra querida pllria, no wllo tioroeierou sabios eiuluciittf*. como 
'ias MfJfitanij. Antonio Aeuílin _v Lo i? Vives; t^úloaos eonio Domin- 
Soto, M.tlcbnr Cano, VictorU, Maldonndo, Salmerón y Liin«x: 
bf^MS vcnPrablcí y dortlsimdü, como 1>. Fr. narloloini' ile los SJár- 
■■ <■! dtjriio hermano du li.ibito el prelado de Cliiapa, I.as-cawas, 
i veauíiclaron la mitra para vivir v morir como humlldfti ' 
:i de Santo Iitimingoen una pobr^celáaijañ'iíon'iultosy oaoo- 
i-OTio I» niceo Co'varnibifts y Martin Alpií.snota: oradores 
!i-i)s como ol maott.ro J'ian de Avila y Fr. I.uii d« (iranada; 
como lo» PP. Mír^iue?. y Malón de" Chalde. el ri-anoÜKnno 
■ lííteUa, eljesdita Mariana, el jeronlnilano Sigílenla, y los 
regütfUs ícróaimo !<urila y Mr^uel de Cervantef<: poetas m<:plrad<M, 
r«a1 V Vfrdíideraments inspirados por la W católica, como Fernando 
díHeTTcra, Franci^-^o Rioja, Pr. I.nts ilo I^on, liopo do Vo^a. G*n- 
I. y los hermanos Arjwn^olas: pintores como Mtirillo y VcUxqucx, 
'na r Alonso Cano: ar.julk'ctoii como. tuan do Herrera. fkiutiiU 
>lecfo, Pnncisco Mora y UJejo BlaAo: esoullorua como Alonso 
ga^te y (Jíspap Bjcorrarjruepperos. ftn íln, como T). Jaun de Aits- 
Ipia. V. Alv.iro Hazan y el duque de Alba; sino, lo in» -^s mucho tnin 
importante, nacieron un nuestra P.spaíla y fueron U odiflcncion de toda 
la cpisliandad, varones qui) mereciomii nue*!!-» veneración por sus 
TTirtndos hcMicas, y la admir.inifm de Ins homhres de letras porsoa 
nortalMCHr^ritoí. como Santo Tora lí da \'ill»nueva, ^nta Torssa do 
S, San Juan de la Cniü y Sao (([nació d« Loyola; sin mencianar. 




ai-la^ 

rv.iiií' 



— 386 — 

porque loe oxt«Dd«na (I<tni.iNÍni]ci, otroxli^rossilAniMstrailiviaiiRdi- 
Kiotí iiuo voncrmnos en !;■» ai-u», eouta son los Santos LaLt llellnn, 
FninciMO Javier, $u iieriiuna en Jesiicriato el marqués de lX>mlNi]r jT 
duque de naiiilía. Juno de Dios, PeKiro de Alcántara. íoaé de UaUsún» 
et IMtrlnrcs ar.t^on^a y maestro )' ftnia do In iii^itcía desvalida y toi^ 
oestcroM, TorLbiO(leUoiin>v^a, Miguel dolo» San(tM y Jiiao HaatíaU 
do la CiHicopoion, y otros, on fuma, ((im cual asiros «¡tiplendoroitos Iwi* 
llarou y linilaHn tia^Oa lu oonsunaaoioa de Ion ai^loi eu el eielo de 
Doealra santa Madre la Iglesia. 

Bspero eca humilde cooftaiiKi, tiormaitos y compatriotas míos, es- 
pero en Ia« divinas miserJcordiait . y oti la interoesion píxlcrou do la 
b-aíitlsinia Virsen del PUnr, Atailiw áo Díd.* y Madre imenlru , ijue tan 
visililu c»iRi) vílcnztnoiito non prúte),t: y ampara, á pesar de nuMtru 
culpas. i¡uo en la .tuoo^tioa y serie de los slgloa flituros lum de lucir 

Skra E^pafia días minos nebulosos y sonibríoe que los pre«entes] otroa 
las. en una palabra, más apaciblos y seraou*. más prOetperoa y feli- 
C4S para la Iglesia y el BsIho , on qiio aparozv'nn otra voz cu Duoatro 
suolu vontiircuo Prelados tnii <1ík»oh como lux l:iiiIorús y I«iindrof, 
Gomolosllderoiiitújiy Puleencioü, y tanteo otro<tqtie se reunían en los 
Coacillos de Toleili:i': ftantos como los que rívleron en los rein»dod de 
los Enriques deCtíitiltA. do los Juanes y Airoosos d» Aragón, de los 
Royes Católicos líobol y Femando, dol emperador Carlos V. y do 
.tu liuo y nÍL'li) Felipe el Prutlfnie y xu nui^u^lo «locwr deDOmioajo 
et Piados»: diaseu que llorencanreligíoMur, doctot y gnTee escrito- 
res, que. al mismo tiempo ([ueeitseltaa al mundo oon ni talento y la 
ciencia, cdíliqncn y filien i los deiRás hombres, como atalayas de Is- 
rael, i>or los rectos camínoM do la Ttí y de la virtud: poetas, on ¿o, 
uue, como \o* de nuettro Kigto xvi , canten las pmdisiofas niamvill» 
•le la creaciúti, loa arcanos y portentos de la iialitraluia , ul nombre 
mefable de su Hacedor omniímtente, los misterios ailoraMcs <lu la 
Redoncion, la sangro preciosísima del divino Verbo, derramada en el 
ara do la Cruz por nuestra salud y rescato, y las bondades:, floatmeo- 
le, y ol amor líomo y dulcísimo dosn Santitima Madro, la Virg«a 
María, para con iioMtroH Ion pucnHores. I.uxcnn Iui'Ko, lliocí tnio, üz- 
cao luego. Beatísima Virgen del Pilar, tan screiuu y apactble» «uro- 
ras, para que Espa&t vuuva á ser ta naeion oaiúliea por exúeleada. 
no s^lo on el nombre, como lo es al presente , sido tamlHen por Laa 
(yumpUrlHímas virtudes cristianas do sus hijos, de los españoles, de 
los mil y mil veces Telloes eitpanelc*, i quiai«s Moría so diffn^ n«lUr 
en otro tiempo, dándoles la iii:iü patente y cariAosa innestrn do mipo^ 
crali.ijma y maternal predlIeocUñ . que uosotroj. misera bi I latmM é 
ingratos pecadoivi.noaaliemoeagrfldecer.cual debiéramos, cou aqu»- - 
lia deluda pui-cxa dooostumbres, con»qudIa Té ardiente, coa aqiMia^ 
devecioQ Illlat i esta divina Scftora, que til vcj: lo hubieran mostndM 
Otras naciones y piieliloct por tan singular Itciieiinio. 

ftutioric^aionos. heimanofl míos, niberictimúnos, especialmeat 
nosotros los aragoneses, que tanto y tanto hemos d^euerado. ce 
miwdua nucNiro, de aquellas coslumt>r«K piadosM.de aquellas prádi - 
cas laudable* y santü de nuej^tros cal''>licos antepasados. Vosolrr^ 
Habéis. bunnuuDit mío*, y lo «abo el mundo ontdro. para etcrool^o' 
de nuestros padrvs y atiueloit, que no tiace muchos aAo* que un la cft — 



» 



i 

I 



I 



— 3«7 — 

'pñal T liemis pucbk» <le ta antigua Corona ilc AragOD , sietnpro qiio 
M3Btí>a la campana del reloj anunciantlo las horas, y sobrd tolo ma- 
nifietando al crisluino la precipitada rápidos con quu pasa y dewpa- 
mee tui«slra frairil y brcTL^nin oxistcncta ca okIc valle de lá^imas: 
«iomproiiuvwnaln. mpiln, aiiiidla voií intKtAriuc:) , ijURbicn ptidíera 
llanarse la ea: df la (tn-niand, i]uc n!<!ii«nU Aa cfniUniKi á niicctra 
meato mtt in^nadablM abismi». todos Iom ampontíM», dc^iilv vi i[U'! 
oetla mitra y Uovaba »n au mano «1 báculo paatoral du los .tuaeíat-ej 
de los Apúatolas. basta el nifio tonsurado que abría y oerralia las 
paertM dol templo, d nyudaba á misa y llevaba el candelero ^ra 
dumbrar la cruic satiX» du niiiMli-a divino Itviltinlor; desdo d capitán 
Itnaral y r«s^iite de la Auilteuoia iJu a'[iid anlih'uo roiiio, lugla el 
■lUnwMldado, basta «latís pobrt!. sencillo y li um i Idd labriego, lodua 
losangoaeses, todos abaolotaioetilo, sin «xcepcion de eilaites, sexo*, 
eiatts jr Gcodicionea, se descubrían los liombrcs con humildad «ris- 
tiBii«Itoabcaa,r flflarrodillataii no pocas pia'Insn» inujor^oi , aunque 
csluríenn en la «alie. Aen d pa.t(K>, en laortcrna,i:ti d taller 6«n el 
eimpo. y ddoiaa oon devoción y ráspelo profuuilo: BeitdUa y ataltada 
»*a la hora en que Atarla SantUima del í'ilar aiita encarna mortal 
á Zorag'>:.a. 

iOh ptiiahraitadniírahle» y xublÍiaos!Dubti!rainos escribirlas y gl^- 
barlof, amado* cotupatriotM mime, no on iDármol&t ni an bronces: no 
«n ooliimiias de granito, oomo lad pinlmidee de JiíeiiiLt y loj obeli«MS 
aotlgno^ qoe eanbellecea á Fsrls y Konuí: no en Uuiüíax de otv y de 
diamantes, sído en el ibndo do Dusstros religiosos corazonei, cuya 
devoción á Mnrlfl SantUinta es tan grata á los ojos del Seflor.il>br 
<jDií rwlienio«dc iinitar, hormiinos míos. A nuestros retixiosoa «bu»- 
los, «{ue de«jD Uonipi) íiimumorUl basta nuMtixie diax toman la loable 
costumbre de saludar ü la lieallKiuia Virsen del filar úcadA itoraí 
Uftsta nuestros diaa. repito, porque muchos de vowtros, lo misnia 

Sieyo, hornos oifio mil y mil recesen Duoetnijuvontud aquel tierno y 
ialaliuloá Mariaon b(Ka de DU<«trospadnay marli-os. que nos daban 
nM rif«uuncía ««tu y otruí muchwi tyemploj du piedad y do virtud. 
Qiüxá ali{xino du mi» ti.veiit>M. oyendo con cierta uxli-aúexa lo qiM 
■cabo de decir. »e atreva á objetarino qua la civiliucion nilelinlada. 
ifiie la Ilustración, qu* el apiríln del síalo^ ea una palabra, no est;i 
muy conforme con aquella manifostacion oxUrnut do ternura y amor 
dlial á U Reinn do los cielos, nn« se di,^ ostainpnr la luidla de su 
pbnta aujTiDtt-i en l*s ai'ciin» dol Ebro. Si liny al^uti» en lodo mi nu- 
meroso atidiliiriu que o*a ponerme tan iite.ipviuda attjecioii, a esto 
solo oyente quiero aten-ler. como es Justo, y Minteatar cual comM- 
fioiMle. lo mismo que si fueran muchos los que pusieran en duda mit 
fnlsbras ó impuiznamii raí doctrina. No os asta ocasión oportuna de 

rbar, lo i\a<i wm racili.iiino por cínrto, que si el 8Íf;lo xix ba lent- 
y tJ04ie la nuirltulia ilu apuUidanct! i .-d (iropio tiglo de Itu lucn, 
deseiíurolosxigliM venidems. y tal vex el pn$xÍmo sixio, que Kiii 
duda ooDooerin alicunoa niAos y adolescentes que ute ewndian, ■ene- 
ran al ntieflro tan pomposo y noble dictado, oon ipie, oboocado de or- 
mdlo y satánica soborlnn. pretende coa ii)SÍi;t«ucñ oavaneoorM. Ver- 
djKl os «ais, cadAIicos oyentes mios. iiuo por lo ovideot» á le« ojos de 
lo« bomlH«* pensadores no necesita demoxtrane, como iw tuy pivcí- 



— 388 — 

eiim de probar que el sol alumbra y ipie laa aombras da la ñocha son 
oscuras y tanebrosas; que la rosa y la azucena son dores hermosas y 
aromáticas; que un corcel áe Andalucía ea más bello que uq reptil A 
un dromedario; y, ea ñn, que la virtud bourada enaltece más al hom- 
bre que los vicios, y por consecuencia que la fé catjílica y la devoción 
á la Santísima Virgen del Pilar son preleriblea á la indiferencia y al 
materialismo, á la irreligión y á la impiedad, de que hacen procu 
alarde algunos samis^bios de nuestro siglo, que son los que con sibilí- 
tico énfasis, con gravedad catoniana, suelen apellidarlo á todas bons 
al siglo ilustrado por excelencia; ¡como si los siglos anteriores no nos 
hubieran legado más que escritos dictados por la ignorancia y la bar- 
barie propias deles hotentotes, li de loa aduares y rancherías errantes 
por las fragosidades más incultas y desconocidas del África y de ll 
Australia! 

Por fortuna, hermanos míos, ó, por hablar con más propiedad, por 
la misericordia inlinita del Seíior, y por la aapocial intercesión de su 
Madre Beatísima, los tales filósofos, 6 sabios, ócomoellos quieran dft- 
nominarse, comienzan á ascasaar no poco, y especialmente en Bspa- 
Aa, en esta nación privilegiada y religiosa como la gua más de cuan- 
tas pertenecen á la Iglesia católica apostólica ronfana. Nación felis. 
aun considerada bajo el punto da vista político y social, porque con 
los auxilios de la divina gracia, y con el poderoso amparo de Marii 
Santísima, y hasta por instinto natural, y por el especial carácter que 
nos distingue á los espaflolas de los demás europeos, ha mirado siem- , . 
pra, y mira al presente, eon justo y desdeüoso mei^oaprecú) i 1* tit é 
piedad y al roateriallsmo, considerándolos como a» debido, oonuí al'' 
fruto natural y espontáneo, paro fruto amargo y funestísimo tlM **<. 
güilo humano; considerándolos como la consecuencia precisa, 99** 
consecuencia la más prosaica, abyecta y desconsoladora, de la sofliH- 
ca, miserable y rastrera lógica con que discurren los entanebrocldoa 
y limitados entendimientos que, apartándose y aleándose por su col- 
pa da la religión cristiana y del cmto respetuoso y humilde que da- 
mos los católicos á la Madre de Dios y Aladre nuestra, no reconoc«D al 
santo temor de Dios como el principio y la filante de la verdadara sa* 
bídurla. 

Dios nos libra, amados compatriotas mioa. Dios nos libra , y nne>- 
tra augusta Patrona la Virgen Santísima del Pitar nos defienda y am- 
pare, para que no tengamos la terrible desgracia de caer an ese abis- 
mo insondable y horrible de la incredulidad , en esa mazmorra sin 
fondo, an asa tenebrosa y lúgubre sima, en esa negra y lóbrega ca- 
verna, más oscura y temible que al seno de la tumba , porque no la 
ilumina ni vivifica y alegra la divina luz de la revelación; esa luz so- 
brehumana y celestial que explica al hombre, pero con una claridad 
más brillante que loa rayos del sol de mediodía, los misterios de la 
naturaleza humana; misterios para el ateo y el escéptlco tan inexpli- 
cables como lo fheroD para los Hlósofos del paganismo, que tanto y 
tanto discurrieron y meditaron por muchos siglos sobre e\ fin y des- 
tino del hombre en la tierra, para decir, después de laicas vigilias y 
estudios, absnrdos y desatinos tan estúpidos y groseros, que no loe 
creeríamos nosotros á no verlos consignados en loa libros . por otra 
parte elegantes y doctísimos, que nos quedan de Oréela y Roma, s; 



— 389 — 

[^locir, de lo* dos putMns niAs inittniidoi» y cirilíxsdtn de toda In nntl- 
Hiiúdad. Tal «i U clnni^ín v h .tabidiirln humana, tiii «■< «I liomhra fpi« 
Alo fta <m las in«zr|utna-i y poliH^irtiiu luce* de la rítMn. entregada a 
1 rdproho sonlido, Tales sou tas luces que alzuno-t contemporáneos 
hueatnM i[uÍor»n oet«ntaroFii>)]UiMosáta Andel mando, y eunobl^cer 
OM alias i la «tpocn prcaont?, quo «nsn concepto octip^ Ugloriadu 
otros siglos qu» no* i>r<y>e()iprím. 

No permita el St/inr, por *ii ínüiilta y petorait mi'erirordis. no lo 

permitii tn Madre l{eatt«ima. repito, amado* compstHula». «¡ite pOP 

nuMir.' culpas, y por el or^^ullo que caractortM al piwíunlo siglo, nos 

reamos oomo snmidoe y sepultados en el pantonn p»voro»o de h in- 

cradiilidAd, donde, bundiiloel bombm ¡rrelisi'^w.v ^iibcrVm, ve cncjir- 

cebdo f ctego m entondimínito. pi>r dniti y avL-iihjn'lo cpiií *kí: r« 

cortad»; y hi*c!ia< pi^laiuM \x* aUw iíd su imíiífiriaoion. tal vm Üiirida jr 

vinsporolrnpsite:)'. lo qiia o« mi* lacn'.'iitaMo y dolurosu. ve cíga- 

das Im rnonlea de M extraviado oraxoa. ddl coraion ittUiira ¡mentí 

úrisliano ¡f rftiff/'MO. por valerriie de li sublime y pmftinJa expresión 

^(leTertuiianri. Kl innriídaloae vn 1,11 trt neos t<irí««m«i te pcdocidoi 

' ídeea est^riküt y otctiraü. ü Inn initinlcM do la inal«rin, i sentí tu iento!) 

■ n>d> n<>UeA y eievado», j. por decirlo de una reí, li !a.i p3--cionos des- 

> bocadas de la «orrompida natitraleía humana, viciada por el pecado. 

L No nos def>j«ftemos. hermanos míos. 6 por mi-íor dL>^lr, tintramoí 

l«rMianoT modesto alarde, teocmmos á. mucha ílonn. sicmproqTio 

I ■'tm* oídos lactmpina d»l reloj, bcndocir y nlatinr ta 

l-iríaSantUimailül PiUr «o dÍKoo vigilar en ktnfp'Xi al 

Uíi .v:iiii:ii."o jiiiiuiiennv«rlidos <li^cfpii!iw: .•iijunllo* saiitot opertl' 

leí Krangelio que pTanlaron la Cnir. du la ri-'Jisncion ea la nlio- 

Bbro. niie darnhanjo las inmundas imAü^níí de ios dio««s del 

Cltanisitio, ijui- dcit^rraron !« errores de la Hlnliilrla y eníeflaron A 
I moradoras di- n<ixirí\ ventiirnwi pil-* la t-i-Ii-.itia) iJiinlniía, la moiiil 
aaote del Cruri[lo;td» y la dcvnoion Iternn y lllial á su 5%antls¡m> M:idre: 
^devoción qne (leído aipiijllos tíornpoa remotísimos lia llegado sin 
ntemjpi'inn liasla nosiitros felizmente, para nne'lro dulce eoinmelo 
«íle valle de Itigrimns, donde Jamás raltan ÍnWt»nio5 r dolores; 
para oiiMtra gloria, para la nii^ bella y bnUnnto do nncslm (tlnt-in^: 
fiobrelodo, amados a raxon eses, para otn'^tr.i «ilv.'K^ion y vent'.ira 
•!■ da. d»ipUAs qan riiicí*tro* rciilo* mortflU-* ijiia Jen depositado* eu 
el asno de la madre tiísna, y mnMtr.is airuia se presenten en el Irlba- 
Bsl del Jnez eterno, que ños lia de resideiicinr por todas ntie<tras 
palabras, obrai y pensamientos. \(}aé dulce, qu^ consolador ScrA pora 
noaotms eiit'>D^cs, hermanos míos, si hemos ajustado niiostni vida i 
la paiUiul ohacnan-rU de los pivci-ptns del Docálnito y 4 los manda- 
finieiitíw de niHistra entila Madre I» íirloMa! ;Qué dulce y consolador at 
[Wnuí ■<Jdo deTOtl*rmoí. corno e< dubido, de nuestra Madre y Seftor» 
i Sautisiiai Virgen del filar, y hemos tenido la envidiable y ¡«anta 
Mlniabre de mostrarle a toda hora nuestra flUal gratitud por lu 
bonütoiles recibidas de su mano! 

Si el sielo xn osa criticarnos ft biirhrso de nosotros, hermanos 
Drios. ivnrriii'' imitamos y seTnimni lan «oslurabres y prácticas de 
I .oi iniíiM-ii*. r»"«!KiniUm'fs i su censura y saroasmix* ooo 
.; Ii>tinia y ouiripasioii al hablamos do sus aparentes 



— 390 — 

tuoei. tao pnrccidis al bnllo in-iteatinaa de loa Aiegos Maca que apo- 
receu fii b nuinsion de las muertos: brlUo pautiero r débil, huo d« La 
materia t de la putrebci'iOD qno so encierra on al fondo do Inx tumbAs: 
brillo pasnjoro y dcbil, tuo no alumbra; brillo i(uo »o deivaiiM:» entro 
laa aombnu do la noclM. dvjaiulu al oxlrnviail» viajei*» .turne rgidu «d 
más profitndiu liniebU«. qiiu 1« Inipidon eneontrar iM caiumo para 
cotiliniur !tii iiiaruií.i. íil el ñglo xix osa crlticamoa, le podoiutrs decir, 
ain lemof de equiroc^rnoa ea esU parte, que imitatuos a iUiítreí y 
e9CbrecidU4mo8 ara^Do^as, que hao d^ado en las pagina;! do la h»l0- 
ría impereoedcrsa y doMo» huullaa do aus crUtiaiU': virtmJeK, do fu 
Bvcnlaijndo talonli), de .<ii iiidiHpiitablu ctoncin. podemos decirlo, ber- 
nuuiua niíiM. hvanliiii>to iiii<i«tra U-oal» ooii cri.ttiaaa hidaliíuta. que si 
noeolroa beadecimini y alabamos La tiura ea i|i)o la Saullainia Virgen 
del Pilar se dlfnd TÍsitaroos. no baeemús mis que Wijuir el templo 
del respetable zaraxouno j anobUpode Tarragona, D. Atilonív A|pa»- 
tio, uno do loü iná.í emí'iantcs ttábioa que bonráa i la república do la* 
l«tñ«, una lio la* mis otiplendaronu lumbroraii dul santo CudcIIÍú de 
TnMilo. (>odL>fni» dcoirlo qiio iuiitamos ¡i toa anatistaH ara^oaeaes trae 
yactin en el teoiplo stiblerrdueu de los lunuiae rabies roirtirea de ¿a- 
ragoa: liUtonadorea ilustre»*, do méiios «ravea y onteDdidos que Un 
Tucid(de«yJenolbntea, los Titos Llvios. TAcitosySaluitlios. I^eoioi 
decirlo qiM ímíUnHia á lo» dos liermaaoa Arfp;n«ola», el rv^pcUble 
oiDÚmKO de la tnetr»]iolitana do Araxoa y el dit.'aUiaie «o<!relari<i «leí 
Visorey de Nápo{o« y de la atuniala vitida del emperador Uaxltuilia- 
BO 11 de AlecoaitU, preclaros bijos de Uarliastro. que. aegiia la célehre 
expresión del ínclito rnailrileao F«y Lope de Vega Carito, vinieroa 
desde tu pai« riainl i la c(Vrt« de Las KspaAas para «Dwllar on ella el 
tiermoitsiino idimta du AlfonM el Sábtoy de Isabel ta Católica. Pode- 
too* itecirle que imitamos A los orudilm y olocuuntfaLuiod ftaturdows 
y venerablea raliiiioijos Uuhllo. Arbiol y Uaraés, que instniyeroo al 
muodo con sus doctos libros, y fUeron la eililloacion de la I^losia con 
la santidad ds su )ar^ vida ú con sus tareas apostólicas. Podemos 
<loc>rle qiM imitami>s á [). Iffoacio de Lutím. el poeta más ilastre. el 
btimanUU mis JiiÍcÍo$ki y profundo del reinado de Kelipe V doborbon, 
«tDtor Inaplndo y sublime úa los trofeos glorioíos adi|uirida» por Ut 
armas «spafli^aa en los muro^i del Ar^l, maiwlro y guia de nututro* 
posteriores nttet, y ánn de los extranjeros, con el preoloso votdiuw 
on fólioquepnbUcAelaAo 1737 on su patria /ai^j^via, 

Y no CTMB los etoépUcns do nuestro siftlo qto sMo eran 1m im- 
gonesM que vivían ea el cliustro, ú i la «onibra del snntanrin, 6 o»- 
tremados al eallWo de las oieoelaii y de la» lotnts, los que li-ccumila- 
baa la santa capilla del Pitar, los que ae eaoomendalnn i todas hoae 
i naoslra Uadra Beatísima y Patrooa an^oata: también loa liomtiiv? 
de interní, también los militai'es que vivían en los campante 
oon fu aspada bríllanto imponían rvipeto á los ooemtnos de su 
lambieo (os soldado», en Un, invocaban sin cio<ar el dulcísimo : 
de Marta Santiaima, por veoe conllnuaincntu rodeados do t 
tantos peligros de moerle. Ai*l lo lueiao los an^neses. ooraiLiilecDi 
nnbiUf irnos de Roi;ar de Klor el TompUrio, cuando, después <le ven^ 
cer y bumillar i la« griegos y i los tarcos coa sua baxaflascasi laeni— 
bles, rondaron tS ducado d» Neopatria j Atoaas, qae estuvo d osp ap a 



— 391 — 

«gregada muy curen du un figla í la carona do Gqxifta. Aíl lo hacia el 
AMlaracidUimo y rM]K±tablo cuido de Fuentiu, que i U edad i3d 
oobenU aa&i. agobiado do las iloleacias y achaques Imepxrables de la 
ancianidad, eaformo de gravedad, Snalmoote. do podiendo ya tenerse 
ea pí«. mariO por su Rey y por «ti patria, sentado en uda silla, y al 
frcDtc do »is tercios Icaloiii nae tan buróícamcnto acaodillnba, atra- 
TCsadu ¡lor la* ai'isaK «nemilCi'u, quo [lumTotí didio^n tiírminoi ms 
^orioioi y crislianojí dita cotí una muerte que la envidiarinii d inti- 
mo IjoAntdas y sbs trescieotoa a«par1auo8. MI lo hacían, en suma, los 
padros á^uieiKe vosotros y yo dabemos la &\uteoda. en loa memo- 
nblos siltoü du ZoT^oia, cuando al grito ¡Vira la Viruen dri Pilar! 
no •61o aquella capital invicta, el reino de Ara^n cnlcro, kc lerantA 
MIDO un solo honiiM-u, loiuó las armiiK, trinnfó inil vece.^ du la« liti«$- 
tü mis agnerrlda.i ilcl vecino imptírío. y combatid en Un oon ttu be- 
raianto qiM) asombró i sosbelioosos adversarios, basta que, no vencido 
por las legiones ñ-snceaas... mil vec«a no... sino ai^obiado [»>r en- 
liinDcdades coaUgiosna, por ol hambro y por la ^adafta de la muer- 
te, qnu sAlo dejA cnrcrmoa y moribundoa en la ciudad hcrúicn, «c \'nS 
en la impcriou neeesídad de entregarse al Kunural Mtiador, con una 
capitulación de las más hoorosas que 8« regiatran en los ansies lior- 
rines de la guerra. jY extradarfl nadid que yo haya dlcíio una vex, y 
rápita olraa cürnto, que el solemne culto que desde tiempo inmemo- 
rial orrceomua á nuMtra augusta Patrona, y ja devoción f\\\xi i\»a lo 
prolibmnos lo« arngoneio*. ademán d* mr el camptt miento debido de 
Boa deoda sajila de gralititil y de amor, ei la mayor de todas nuestraM 
gloa-iasf 

Si yo dirigiera la palabra, calálícos oj;«ates mios, i otro auditorio 
menos ilustrarlo que oí que »e baila reunido en eslo venerando tom- 

eo, mudetcddna altruiio* moiDcntoí pnifl probaros <|nii la venida do 
aria Saiitt.iiiiia «ii ciirne nioi-bl á Zaragoza e» ona tr^cücinu de la^ 
más anllgnaa y respetables que veneran lo« úeics en todo el orbe 
ortsttaoo. {Quién de Toaotn» ignora, amados ar*goaese«. que si ro- 
oaentam, annauo s«a rápidamente, los diex y nueve !igloM que han 
trascurrido dosuo une por MilvarnoN y redimirnos c»pirt'i el Cordero 
binueulailo en nnloAode maldicioa. en todosutio^ balLaremou vesti- 
dos uada equívocos de aquella gracia, de aquella merced slngulsrlsl- 
ma que nuestra .Madre la Reina de los ángeles se digoA dispensar k 
nuestros dichosos mayores, los primitivos cristianos de la naciente 
Iglesia arajcooesa, presididos por el apAstot Santingo? 

1^1 oreeto; si qnoromos consultar las primcrn« p.(iíÍitaK dn la liLtloria 
oelesiástiea. veremos oon la mis grata sorprc^ta mm el c.tnou K." ilcl 
Cooellio Antioqueno. celebradointesdelano 'iT du la Kra criüllaiia. 
•egun la respetable opinión del cardenal Baronio . cdnon citado posle- 
(iÜ'mcMlo por el «egundo Concilio Nicono , establee» que se coloquen 
anlostomplim las santas imágenes en columnas 6 cipos. Aquel pindó»» 
y doctiitinio purfinriidn uontlrma ol mcticlonado cáTion con el ejemplo 
de la sania uUgie dd Tiiar. á \íi que llama atiliqul.tima y muy cele- 
bre en todo el orbe cnsliano, fet «icio ii tenemos un preóloM moau- 
DMnto. bien digno de llamar la atención 'le los liombres de buena té y 
recto juicio. Sabido ea que el dia 21 do Jiiliu de lGil8. al derribar nna 
farte de la vutinla muralla pegada A la capilla dot Pilar, líc cncontra- 



— 3ftá — 

ron ums ]í[hi1ss riin«br«s con sns epilaÜM latinos, uno Ae los oiutes 
(Ul'q mío lili e5tnb.i scpultndo oljárua diicmio I.ntireado, fíllectdom 
\ox liK» dd aAi> Í9^. cuya inturipcíOR manílinjla quir hi capilla existia 
en wpielía iNitiiotliiiina i*poca. A niddiailoct dul !ti;i;to iti .«u iiu* pivtsiMiti 
ol -íbiíjio San Kíiií, y -nlíunos aftas despuea su digji» suc-ítor el Mnlo 
anchiio Valero. pi-ealJleiido al clero de U igleíla de! í'ilar y 3 la grev 
ún^tiaoa d« la populosa VAsar Aueiista. Ri iv vé nacer para preí éter- 
no do Us iQlrnt al v«wera6le Aun-llr>Pnidi7ncin, principado los vates 
o-iitíanos, qno eo ol «íkÍo eífriiíoolc, al hablar «i tino do «as iti-is pre- 
cliKOS himno* de lo» dioz y oi^bo iiúrtirtH Uijan de nqiielhi rapifil 
iluj^re, entori^dof «n tin mismo sepolcro, apellida rua d.' il 

templo en que se veneraban las eaninas de tan dLslmstildo i l 

Cniciflo3da:V9lH duda por e«a nuon desde sqnelü épocí ij^sia el 
presente «e ifanu angélica la capilla aa qao Tcaaramos á nuestra in- 
justa Patrona. 

l.-i pmcü^ion do rogativa iriic en &t! celebraron loa crialinnM de 
7.v.igaza, praíídldoa por el otiHpo Juan, (pie llevaba respe tao<iam«nte 
ea «m miUios laetfelade San Vicente, mártir, venerada ea el templo 
del rilar, de qoe había sido arcediano el glorioso levil», para que 
Dioí loa libertan del terrible alodio que ^frian p:>r el oji^cvito fran- 
Míg, acaudillado porol tv.y Childobnrto, esotro te'<liinnniodAla e\i»« 
leacia d>: nqui'lla unía hasilic» wi tin 1l'J»iio<i y osi-uron tien}p<». Dc»- 
de el íiíi» SíW tíniííMú el clero cesaran pista no á ru<ar y celebrar el 
^nto sacridcio de la Misa semín el nio mur.trabe.Fen cuyo misal se 
introdiijo oii ol <iít\o vti la Misa propia de la Vlr^im del Pilar, inia ba- 
(^elrc* vtiítiti tRciicion di^ la aparición de la ñcatUim;] Viri^u-ii ni sAnto 
l^roH de lj< Kípaftas. Rn «1 siglo viii, cl mi* aoiaRO y funLíM parí 
nuertra querida pltlria. hi^rmonoj niios, poi-que en Til £ucitiiilii<lel 
podonoo T católico trono lie Hecaredo y d<í waraba en las Infíiustaa 
orillas del Onadalete. y los terribles adversarios de la Crní domina- 
ron á Zaracri«t). oonio" llaniaa A la ciudad reodiUcsFla |»r Arden dv 
Auini«toCasirl()í hi<lomilow< muíolroanes; en n^uel síkIo. repito, 
(le Cat-nl iiKtmonn, Tufl (.■iintidr> lix flelcí habitantus do «'[iiif'lla capitll 
tiisi^-riL' y religiosa diorou la más relevante prueba ile su fé eatúlioa 
j de 9U devoción ferrorosa á Nuestra Safiora y Patpoua la Virgen del 
Pilar. jCftmo era tKMiWeq:ie!iealL>jírBn do aqitella aRj;><lica r ■^anta 
capilla, y de aquella Colnain.i veneranda, en ijiic h Madro de íli"; )ia- 
bja inflindido tan hcr/tico aliento 3 »¡f* prixlianfls nbiwlo*. para uiorir 
Mifl[aini:tit« en lax l>»rrili1uK pKrtenuulonus sit^'itida.i conti'a la Iglesia 
por iil ruror v U raSiis de loí Kiuperadorai ¡lajf.iii'.is? 

OoipaJa la ciudad cr